Work Text:
E. Fernández:
“Con juli hacíamos cada cosa en el mundial”
“Teníamos juntos con juli, pero es algo que prefiero guardarmelo para mi y en algún momento contarlas”
“También con Julián, pero nada, yo esas cosas prefiero no contarlas, prefiero que queden para mi y para el grupo”
"Hay cosas que para mi no se cuentan"
Volvían en pleno silencio luego de la derrota contra Arabia, De Paul no estaba con el parlante y paredes estaba sentado al lado de la ventanilla mirando como se alejaban del estadio, Enzo observaba todo con atención, se dio cuenta de cómo su grupo era fuete y confiable, que la charla de leo fue ese empujoncito para dar a saber que este grupo jamás los iba a dejar tirados.
El Papu ya empezó con sus jodas para cortar un poco la obvia tensión que se sentía a kilómetros.. A su lado, vio como Julián también estaba atento, pero con una sonrisa al ver cómo varios compañeros se unen a las jodas del Papu y ahora, De Paul.
En ese momento Julián sintió una mirada dirigida a él, cerca, bastante cerca, a su lado, era de Enzo.
¿Qué pasa?, ¿Tengo algo?- Pregunto al ver como a Enzo se le pintaba una de sus características sonrisas, de la cual este no se daba cuenta.
Su cara cambió a una de completa confusión, si ni siquiera sabía que jodas estaban haciendo sus compañeros como para reirse, ¿Por que con tan solo ver a julian reir sintió que automáticamente era motivo para que enzo lo haga también?
No nada, es que estos ya van a empezar a cargosear, ya me los imagino- De fondo se escuchaba a un Dibu ya bastante ofendido por la grandeza con la que hablaban los mexicanos, incluso días antes del partido- ¿Pintan unos mates después?, obviamente los hago yo, todavia no puedo creer que tomes dulce Juli, no corre la patria por tus venas- Decía en broma.
No digas mucho que tampoco te escuche decir que son malos mis mates, seguro te va a terminar gustando- Respondió Julián, mirando atentamente a su compañero.
Sos medio fantasioso vos, me vas a terminar intoxicando asi Juli- Siguió enzo con esa mini pelea que siempre armaba ya que estaba aburrido y además Juli siempre le seguía el juego.
¿Vos decis Enzito?- Dijo con una sonrisa el castaño, acercándose unos centímetros mas cerca, como retandolo a propósito, viendo como la nuez de adan de enzo subía y bajaba, esté mirando de sus labios a sus ojos alternativamente.
Enzo estaba a punto de abrir la boca pero vio como el micro llegó a su destino y era hora de bajar.
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Dejando la extraña situación que se armo en el micro, Enzo estaba preparando el mate en la mesita que se encontraba frente a un sillón, poniendo la yerba, el mate con la bombilla, el agua y el endulzante que usaba Juli para sus mates, como el sabia que los amargos siempre le terminaban cayendo mal.
Viendo como el nombrado salía del baño tomando asiento a su lado. Con una sonrisa dándose cuenta del endulzante que Enzo dejó en la mesa.
Te acepto unos amargos Enzito- Ese apodo ya afectaba más de lo normal a Enzo, pero no en el mal sentido, al contrario, sentía ganas de escucharlo cada vez más.
Mas te vale Juli- Agarrando el mate y agregandole una cantidad moderada de yerba, empezó a hacer el famoso movimiento para correr la yerba a un costado, pero algo que captó su atención mientras realizaba esto eran las piernas de Julián, como estas no tenían ninguna tinta, ya que todavía a este no le interesaban ese tipo de cosas, también en como eran suaves a la vista, ya que Julián cada noche se tomaba el tiempo de cuidar su piel con una rutina, subiendo un poco mas su mirada se le paso si también serian así de suaves al tacto-
¡Uy boludo!- Escucho decir del castaño, cayendo en la realidad, Enzo miro como se le había caído toda la yerba al pantalón, todo por dejarse llevar otra vez por sus pensamientos de pajero- ¿Qué pasa, andas medio colgado?- Dijo riendo Juli, mientras se acercaba y se tomaba el atrevimiento de empezar a sacar con su propia mano la cantidad de yerba que cayo en su pantalón, sin caer desapercibido de la erección que ni el ni Enzo sabían que estaba presente. No fue hasta que el pelinegro largo un suave jadeo cuando sin querer Juli rozo su entrepierna, este tornándose colorado y sacando inmediatamente la mano de ahí.
-Disculpa boludo…- dijo en un susurro Enzo, mirando fijamente a Julián, quien seguía recalculando la situación pero mirándolo a él también, formándose un silencio y una tensión que se sentía a flor de piel, Enzo no pensó dos veces lo que estaba a punto de hacer.
Julián vio como el pelinegro terminó por completo de tirar la poca yerba que quedaba en el mate, de nuevo en su pantalón, captando las obvias intenciones de Enzo, Julián dejo sus pensamientos de lado, se acercó mucho más a su compañero, a tal punto que podía sentir la acelerada respiración de este, dirigió su mirada de nuevo a su entrepierna y otra vez empezó a sacar la suciedad del pantalón, viendo como enzo se tensaba y relamía sus labios mientras miraba los de Julián. El castaño ahora se dedicó a seguir unas caricias por toda la entrepierna del pelinegro, acercándose tanto, que sus respiraciones se empezaron a mezclar.
Dios Julián…Estas medio atrevido últimamente- Jadeando, Enzo de nuevo empezó con el jueguito de cargosear a Julián, incluso en una situación como está.
¿Vos estás medio boludo no? Me parece que se te cayo la yerba dos veces enzito- Se burlaba Julián, Enzo largando una carcajada entrecortada. Escuchandose un sonoro gemido, sintiendo como ahora la mano de Juli se metía debajo de su ropa interior.
Ni hablar de como se encontraba el castaño, se sentía en un sueño al ver las expresiones que el pelinegro hacia con cada caricia que él le daba, todo pasó muy rápido pero al parecer los sueños húmedos de Julián se estaban haciendo realidad.
Enzo también quiso ayudar, viendo como al contrario se le formaba una notable erección, rápidamente bajo su short junto a su ropa interior para tomar el pene de Julián empezar con un vaivén de arriba hacia abajo.
A-Ah la puta madre Enzo - Los dos comenzaron a acelerar el ritmo de sus manos, Por dios estaba masturbando a su compañero de años y este lo masturbaba a el tambien, Enzo no podia mas con la adrenalina.
No se habían dado cuenta en qué momento cambiaron de posición, encontrándose con un Julián con los ojos llenos de lágrimas de placer, arriba de Enzo y apoyando su frente en él, sin sacarse la mirada de encima.
Enzo comenzó a dar besos húmedos por todo el cuello de Juli, mientras que con su otra mano libre, acariciaba entre sus testículos y su entrada, Julián sentía que estaba a punto de desmayarse- Lo lindo que te ves asi, me voy a correr con solo verte nomás Juli… N-no voy a parar de decirte lo hermoso que estas… D-dios- Enzo susurraba palabras que aceleraban el climax de Julián.
Al sentir que estaba a punto de correrse, Julián estampó su boca contra la del pelinegro, bruto, habiendo un encuentro entre sus lenguas, ni siquiera era considerado un beso, pero era lo que a ellos menos les importaba.
No sabes las veces que te imagine asi J-julián, a punto de llorar del placer para poder correrte, n-no me recupero más de la vista que estoy teniendo- Besándolo de nuevo.
P-por favor Enzo- A este punto ya ni Julián sabia que era lo que pedía, lo único que quería y estaba en sus cabales era por fin correrse.
Enzo noto como la respiración del otro se aceleraba, así que él también lo hizo con su mano, vio como la cara de Julián se contraía del placer tras llegar al clímax, cayendo un par de lágrimas por su hermoso rostro. Enzo acelero mucho mas el ritmo y a la vez metia un dedo a la boca del contrario, siendo recibida a gusto, Enzo la saco y la dirigió a la entrada del castaño, para ir introduciendo un dedo lentamente, eso basto para se venga de nuevo, con un espasmo mucho más fuerte que el anterior, lo que lo hizo casi gritar, a lo que enzo tuvo que tapar besandolo, por más que se muera por escuchar a Juli, se acordó que tenían compañeros.
Comenzó a dar besitos por toda la cara del castaño, especialmente por donde recorrian sus lágrimas.
Ya se, Ya se- le susurraba Enzo, mientras Julián descansaba entre el cuello y el hombro del pelinegro, recuperándose de los orgasmos que acababa de tener.
Enzo se sobresaltó al ver cómo Julián iba cayendo arrodillado al suelo, pero este se acomodó mejor entre sus piernas y fue ahí cuando Enzo entendió a lo que el castaño iba.
Te pensas que te iba a dejar así Enzito- dijo Julian, sorprendentemente recuperado, siendo que hace un minuto lloraba para que Enzo le de el mejor orgasmo de su vida. Julián empezó a masturbarlo, metiendo la punta lentamente en su boca, para luego darle pequeños besos por toda la longitud, Julián estaba encantado.
Entre gemidos, Enzo se agarró del pelo del castaño, acariciándolo, porque ya no sabia donde poner sus manos. Comenzó a tironear fuertemente de su pelo al sentir como Julián metía su pene hasta donde se lo permitía y así comenzar con un vaivén que lo estaba llevando a la locura. Viendo como Enzo ya se estaba comenzando a desesperar, Julián comenzó a acariciar sus testículos al ritmo de sus embestidas, llevándolo totalmente a la locura.
Enzo tiró su cabeza hacia atrás y finalmente se liberó, sorprendiendose de que Julián no corrió la cara, encontrando su semen en varias partes de la cara de Juli, este también relamiéndose para probar el sabor de Enzo.
El Pelinegro sostuvo su cara y le comió la boca, su corazón estaba acelerado y sentía muchos sentimientos encontrados en tan poco tiempo, Julián se encontraba exactamente igual, luego habría tiempo para pensar en cómo van a manejar toda esta situación.
A los cuatro días, la Selección Argentina le gano a México 2-0, con un gol del capitán y de Enzo Fernandez.
Ninguno de los dos más jóvenes de la Selección se iban a imaginar que tomarían esto como una cábala y revolucionaria completamente la relación entre ellos. Donde se van a divertir pero también replantear muchas cosas.
