Work Text:
Stiles acababa de regresar a su apartamento luego de un cansador día. Se quita las botas en la entrada, dejándolas a un lado de la puerta cuando ingresa. Se quita la chaqueta, luego el chaleco anti-balas y suspira.
Cuelga ambas cosas en el perchero y hurga en el bolsillo de su chaquega hasta que encuentra su teléfono.
Las misiones con el FBI están consumiendo su tiempo. Tal es así, que en dos días, apenas hoy había podido tomar su celular.
Se desliza torpemente hacia el sillón que se encuentra en medio de la sala y se deja caer, soltando algunos quejidos.
Desbloquea el celular. Sonríe ante la vista de los típicos mensajes de su padre por la mañana, saludandolo o simplemente comentando le sobre algún caso nuevo.
De pronto, antes de que pueda hacer nada, el aparato comienza a vibrar. Parpadea, cansado, mientras mira el nombre que aparece en pantalla.
Peter Hale
Frunce un poco su ceño porque no es algo normal que el hombre lobo mayor lo contacte. Mucho menos que llame.
La preocupación recorre su cuerpo mientras atiende la llamada.-¿Peter?.-Sale casi ahogado y se avergüenza por la forma en la que habla. Años de entrenamiento con el FBI, se supone que debería ser frío en situaciones como aquella donde no sabes que sucede, pero no puede.
-¡Al fin, niño!.-Dice en un susurro el hombre lobo. El ceño fruncido se profundiza en el rostro del castaño.-¡Intento localizarte desde ayer por la noche!.
-Primero, ¿Por qué hablas en susurros?.-Pregunta, indignado.-Y segundo, estoy en una misión, Peter. Consume mi tiempo.-Se queja mientras se hunde más en el sofá.
-Hablo en susurros porque Scott puede estar cerca. O alguien de la manada que pueda decirle.-Explica, se lo escucha un poco enojado.-No quería que te molestaramos pero, Stiles, esto no terminará bien.
-¿Qué está sucediendo en Beacon?
-Scott ayudó a Argent a revivir a Allison. Pero, alguien, soltó al nogitsune.-Habla tan rápido como puede. Se está escondiendo detrás de la casa de su sobrino, donde se encuentran curando a Derek luego de que lo atacó Allison.-Así que, ahora, Allison está siendo manipulada por el nogitsune.
Stiles se queda quieto. Toma una profunda respiración, su mano libre mueve los dedos y puede que los cuente solo para asegurarse de que no es un sueño.
-¿Allison? ¿El nogitsune?.-El castaño está demasiado confundido con todo. O Peter es pésimo para explicar, o de verdad Stiles esta tan cansado que no puede pensar ni procesar información de manera rápida.
-¡Si!.-Dice.-No tengo demasiado tiempo para hablar. Pero, te necesitamos aquí. Fuiste tú quien pudo contra el nogitsune.-Stiles se mantiene en silencio por un momento, dejando caer la información sobre su mente.
Las imágenes de lo sufrido cuando el nogitsune ingresó a su mente lo atormentaron durante meses. Años.
Luego, cuando ingresó al FBI, lo había dejado a un lado. Y fue un verdadero alivio.
-Derek está en peligro. Allison solo...esta cegada por la necesidad de venganza. Quiere asesinar a Derek y a Scott.-Peter dice, porque puede que en algún lugar de su mente, piense que Stiles será capaz de dejarlos a la deriva de algo cuando él podría ayudar.
Stiles no los está abandonado. Claro que no.
Asiente, luego recuerda que el mayor no lo ve.-Saldré ahora mismo.-Corta la llamada antes de que Hale pueda decir algo más.
Tiene que ser rápido, demasiado, si quiere llegar a tiempo.
Al nogitsune le tomó algo de tiempo llevarlos al límite la primera vez, ¿Pero cuánto tiempo tenía ahora?
Tiene que hacer llamadas.
Primero a su jefe, porque tiene que dejar a mitad de camino una investigación. Pero tal vez el padre de Scott pueda ayudar a encubrir su ausencia.
Se pone de pie y marca, pero claramente, termina llamando a otro número primero.
-¿Sti?.-La voz de Isaac resuena al otro lado de la línea. Suena somnoliento.
-Amigo, nos necesitan en Beacon Hills.
(...)
Dos horas después, se encuentran en la carretera. Son alrededor de las tres de la tarde, pero aún así, el castaño cabecea un par de veces. Está cansado como el infierno.
Debería dormir, pero Isaac no dejaba de hablar y Theo pidió poner Metallica en la radio.
Isaac fue su primera opción, porque volvió a encontrarse con él cuando ingresó al FBI. Nunca había estado tan feliz de ver la cara de ese chico. Es decir, no le caía mal, pero sabía que al rubio no le agradaba demasiado. Luego, con el paso de los años y, luego de un par de rato de estudios juntos, habían forjado una buena amistad.
Theo, por otra parte, seguía sin convencerle. Pero lo frecuentaba seguido porque le recordaba a Beacon Hills y su desastrosa adolescencia. Lo encontró trabajando en un bar cercano a su primer trabajo, y crearon esta relación en la que ambos fingen odiarse pero comparten una cerveza de vez en cuando.
Suelta un suspiro, recostando su cabeza contra el vidrio. Nunca pensó estar en aquella situación de nuevo. Si, está en contacto con lo sobrenatural con frecuencia, pero no con toda la manada reunida.
En el FBI había desarrollado más su chispa gracias a uno de sus compañeros que era brujo, Terrence.
No usaba demasiado sus poderes, solo cuando el caso lo ameritaba.
Vuelve sus pensamientos hacia la manada de Beacon Hills.
Scott lo había dejado libre, recordandole que era parte de la manada, pero que podía hacer su vida junto con el FBI sin tener que estar viajando constantemente ante cualquier inconveniente.
Derek, Malia y Peter cuidaban mayormente de Beacon.
Pero, entiende que por la presencia de Allison, Scott se encuentra allí.
Muerde su labio mientras toma su celular. Teclea un rápido mensaje.
Estoy en camino. Por el amor a Dios, no hagan tonterías.
Es para Derek. Le había escrito más temprano, pero tampoco había recibido respuesta. Eso lo pone un poco ansioso.
-Apestas a miserable.-Theo habla, mientras sigue mirando el camino. Se encontraba manejando, Stiles tuvo que amenazarlo un par de veces para que fuera más rápido. Al parecer, el castaño respetaba la ley ahora
Ja.
-¿Me recuerdas por qué estamos trayendo a este idiota?.-Isaac dice mientras asoma su cabeza entre ambos asientos.
-Porque es el único que tiene auto.-Stilinski responde con cansancio. Theo lo observa con recelo.-Y porque necesitamos toda la ayuda que sea posible.
-No me agrada.-Isaac dice, nariz arrugada en señal de disgusto. Stiles estira su mano hacia atrás y acaricia torpemente el cabello del rubio.
-Lo sé. A mí tampoco, pero a veces te ves obligado a hacer cosas que no quieres.-Se encoge de hombros.
-¡Oigan! Sigo aquí.-Dice con exasperación el castaño.-Ustedes tampoco me caen bien.
-También lo sé. Pero te cae bien Liam, y sabes que está allí. Así que por eso nos estás llevando.-Stiles dice. Mira su teléfono, esperando cualquier señal o respuesta de parte de la manada. Especialmente de Derek
Nada.
-Escuche que está en pareja ahora.-Isaac dice, sonrisa burlona hacia Theo, quien gruñe mientras sus ojos cambian a dorado. Lanza su mano con garras hacia atrás y el volante del auto se mueve con rapidez, casi enviándoles hacia un lado.
-¡Niños! Debemos llegar completos. De lo contrario, no podremos ayudar a nuestros amigos.-Stiles gruñe, lleva una mano a su frente. Su cabeza comienza a doler.
-Tranquilo, Sti. Llegaremos a tiempo para que babees por Derek.-Theo bromea y es golpeado de inmediato por Stilinski. El auto se mueve hacia un lado nuevamente.-¡Oye, dijiste que querías llegar completo!
-Si. Así que mejor no vuelvas a decir idioteces.
-Ahora me caes un poco mejor.-Isaac dice y ve al castaño sonreír con superioridad.-Como un 1% mejor.-La sonrisa cae y Stilinski resopla.
Intentará dormir antes de que estén cerca de Beacon Hills. Será un largo viaje y luego, bueno, espera que no sea una batalla tan grande.
(...)
El viaje es largo y tedioso. Con el paso de las horas, y viendo cómo el sol cae en el ocaso, los tres comienzan a ponerse nerviosos. Isaac cambia de lugar con Theo a mitad de camino, para que pueda descansar, y Stiles finge dormir por al menos dos horas.
No puede. No logra dormir como quisiera porque cada que sus ojos se cierran, el recuerdo del nogitsune lo atormenta. Siente que transpira, sus pulmones arden mientras lucha por respirar bien y su boca se seca.
Isaac pone su mano reconfortante sobre su muslo. Eso ayuda un poco durante el viaje.
Son al rededor de las siete, y aún le queda algo de camino por recorrer. Stiles revisa una vez más su teléfono, mordiendo su pulgar de manera nerviosa.
Solo recibió un mensaje de Peter agradeciendo por traer más ayuda.
No hay señales de Derek. Tampoco de su papá. Marco el teléfono al menos cuatro veces, pero fue al buzón en cada ocasión.
Intenta calmar sus nervios comiendo algo en el camino. Les entrega un sándwich a los otros chicos, quienes agradecen y comen en un agradable silencio.
Cuando su teléfono vibra, alrededor de las siete y media, el corazón de Stiles da un pequeño vuelco. Y no, no tiene nada que ver con el nombre de Derek apareciendo en la pantalla.
Mantente alejado de Beacon. Cuidaré de tu papá, pero, por favor, no vengas.
Su preocupación parece inundar el pequeño espacio del automóvil porque pronto se gana una mirada preocupada de Isaac.
-Es Derek.-Dice. No explica qué es lo que sucede pero ambos chicos parecen bien con ello. Stiles lo agradece.
Él no iba a abandonar a su manada, ni a su padre, si tenía la posibilidad de luchar.
Se hunde en sus pensamientos y trata de no perderse en ellos, no por demasiado tiempo. Sus ojos están fijos en el camino, que ya se encuentra oscuro, y, cuando menos lo espera, sus ojos divisan el cartel de Beacon Hills.
Son alrededor de las nueve cuando llegan y hace al menos dos horas que nadie contesta. Su cuerpo se siente raro, como pesado, mientras el auto se desplaza con velocidad por la carretera.
Su pecho...se siente presionado.
-¿También sienten algo extraño?.-Theo dice, cabeza asomando en medio de los chicos. Isaac resopla.
-Beacon Hills siempre se siente así para mi.-Stiles quiere negar y decir que la última vez que estuvo allí no se sintió así pero ni siquiera está seguro, porque hace al menos diez años que no regresa.
Su padre mayormente lo visita. Al igual que algún integrante de la familia Hale.
-¿Dijiste que podrías rastrear el Jeep?.-Isaac dice, mirada rápida hacia su amigo. El oji-marrón asiente, manos temblorosas hacen girar el celular en sus manos.
-Tengo un chip gps en él desde que lo dejé en el taller de Derek. Por cualquier inconveniente.
-Bien.-Isaac asiente.-Según sé, Eli suele robar tu Jeep con frecuencia. ¿Podrías rastrearlo? Tal vez eso nos ayude a ir más rápido. Ya es de noche.-Suena algo preocupado y Stilinski ni siquiera lo culpa.
-Claro, déjame que lo busque.-Murmura mientras desbloquea su celular. Escucha a Theo e Isaac discutir por algo de fondo pero los ignora a favor de buscar la aplicación con la cual rastrea su automóvil. Le toma un segundo en el que la página se refresca y muestra un mapa actualizado, con un punto marcado sobre la imagen.
Stiles toca el punto rojo y una imagen aparece en la pantalla.-Está en el taller de Derek.-Dice.
-¿No es allí donde está normalmente?.
-Si, pero, tal vez podemos encontrar algo allí.-Stiles responde a Theo, quien no le discute. Isaac sólo asiente, tomando aquello como una indicación para que maneje hasta allí.
Lo que resta del viaje no toma más de veinte minutos. Pero son demasiado largos para la mente de Stiles, que está llena de nerviosismo.
Ama a su manada. Realmente lo hace. Al igual que a su padre. Pero sabe que el primero en tomar todas las balas que sean posibles es Derek y eso solo lo angustia demasiado. Sabe que es un idiota que cree merecer todo lo malo solo por haber tenido algunas acciones malas.
Lo hablaron. Stiles lo ha regañado por pensar de aquella forma, pero aún así el hombre lobo no lo comprende.
A lo largo de los años, se habían mantenido en contacto. Era con quien más hablaba, y también quien más a menudo lo visitaba. El castaño había conocido a Eli cuando apenas tenía tres años.
Se había encariñado tanto con ambos Hale. Su corazón rebosaba de amor cada vez que estaba cerca de ellos. Es por ellos que no había dudado ni un segundo en salir y abandonar su misión en el FBI.
Sus sentimientos siempre fueron bastante confusos respecto al padre de Eli. Sabia que, cuando era adolescente, el peli-negro le parecía más caliente que el sol pero ahora, con el paso del tiempo y los sentimientos asentados, solo...había mucho más que calentura.
Y eso le aterraba. Pero no quería perder a Derek.
No quería perder su amistad.
Mueve su cabeza, ahuyentando aquel hilo de pensamientos porque siempre lo ponía algo melancólico. No tenía sentido ponerse de aquella forma cuando estaban en algo más importante.
Él podría sobrevivir con sus sentimientos.
Divisa la entrada de los Hale y casi se baja del auto en movimiento. La mano de Isaac, sin embargo, lo detiene.
Pero es que la escena frente a sus ojos lo alarma demasiado.
Hay un auto, no sabe de quién es, pero puede reconocer su Jeep. Ambos chocaron. Y hay algo de fuego en la zona.
Cuando Isaac estaciona, los tres se apresuran a salir. Stiles corre hacia el interior del taller, ojos buscando algún rostro familiar.
-¡Derek! ¡Eli!.-Grita. No le importa si una maldita criatura sale a buscar su trasero por estar hablando en ese tono.
Recorre el pasillo hasta que llega a la única oficina que hay en el lugar, pero no ve a nadie allí. Luego de dar un par de vueltas alrededor del pequeño local, sale, completamente frustrado.
Puede ver a Isaac tocar el suelo, Theo solo está buscando algo en el baúl del auto.
-¿Pueden oler algo? Es claro que algo sucedió aquí.-Stiles dice, acercándose con un suave trote. Theo es el primero en hablar.
-Parte de la manada estuvo aquí. Parece que hubo una pelea en este lugar.-Le enseña una flecha antes de tirarla al suelo.
-Allison.-El castaño dice e Isaac asiente mientras se incorpora nuevamente.-¿Hace cuánto sucedió esto?.
-Tal vez una hora. O un poco más.-Lahey dice. Ceño completamente fruncido.
-¿Pueden seguir el olor?.-Pregunta Stiles mientras ve a Theo sacar un par de armas. El chico asiente.
-Si, aún es nítido.
-Bien.-Stiles se encamina hacia el auto pero Theo lo empuja mientras presiona una pequeña ballesta contra su pecho.-¡Oye!.
-¿A dónde crees que vas?.-Cuestiona, ceja elevada.
-Al auto.
-No. Caminaremos.-Isaac dice mientras acepta un revólver que Theo le entrega. Stiles enloquece un poco.-Perderemos el aroma de lo contrario.-Le explica cuando ve la molestia del castaño
-¡No llegaremos rápido caminando!.-Se queja Stilinski mientras comienza a seguirlos. Los otros dos chicos ya se encuentran un par de pasos más adelantados.
-No tenemos otra opción. Así que cállate y camina.-Theo murmura mientras le lanza una mirada sobre su hombro.
-¡Oh, lo siento, señor sabelotodo!.-Dijo con molestia.-Creí que podían ir con la cabeza fuera de la ventanilla, en el auto, y olfatear hasta llegar a ellos.-Lo observan con molestia.-Ya saben, como los perros.-Sonríe con superioridad.
-Cállate si no quieres una bala en tu pecho.-Isaac amenaza.
Stiles presiona sus labios juntos. Si, mejor se llama al silencio.
(...)
Escuchan el grito de Lydia tan pronto llegan al estacionamiento del estadio. Aun ven un par de personas alrededor, pero suponen que el interior del edificio se encuentra vacío. Salvo por la manada.
La piel de Stiles se eriza mientras salen del auto y corren con rapidez hacia el interior. El lugar es demasiado grande y Stilinski se siente perdido mientras gira en su lugar, sin saber dónde ir o qué hacer.
Theo posa una mano sobre su hombro, llamando su atención.-Stiles, tranquilo. Los encontraremos.-Asegura.-Ve con Isaac, él puede oler a la manada más rápido que yo.-Dice mientras observa por un momento al rubio, que se encuentra a un par de pasos de ellos.-Isaac solo tiene que rugir para que vaya donde sea que estén. Iré en otra dirección.
-Pero, tal vez sería mejor si...-Lo interrumpe.
-Será más rápido así. Lo prometo.-Sonríe apretado pero sincero. Stiles solo asiente antes de que Theo lo empuje suavemente hacia dónde se encuentra Isaac.
Ambos caminan casi a ciegas hacia algún lugar del estadio. Están buscando las salidas a la cancha, pero los ojos humanos de Stiles no ayudan a que vaya más rápido, ya que no se acostumbra a tanta oscuridad.
Siente su respiración agitarse mientras más tiempo pasan caminando casi perdidos. Escuchan a Lydia una vez más, y, minutos más tarde, a un par de metros, ven el campo de juego iluminarse por un momento.
Ambos se apresuran a seguir la luz, encontrando rápidamente una de las salidas al campo de juego. Se quedan parados por un momento, jadeantes, observando hacia allí.
No saben qué pasó. Pero pueden ver un gran grupo de personas-claramente la manada-en medio del lugar. Stiles e Isaac se sonríen por un momento antes de abrazarse efusivamente.
Stiles golpea hacia el aire, triunfante, cuando se apartan del abrazo. Pero entonces sus ojos lo ven.
Hay un niño en el suelo, su rostro enterrado contra el césped y puede ver sus hombros y parte de su cuerpo sacudirse.
Su sonrisa cae al instante. Lanza una mirada rápida a su amigo.
-¿Está...puedes escuchar qué sucede con ese niño?.-Pregunta, su corazón latiendo con fuerza contra sus oídos. Siente su cuerpo calentarse por la preocupación.
Isaac parece salir de su ensoñación, mirando desconcertado por un momento antes de volver su vista hacia donde Stilinaki le había indicado. Su sonrisa cae. Pasan un par de segundos antes de que observe con su rostro lleno de emociones. Pasa de la sorpresa al horror en cuestión de segundos, mientras posa una mano contra la pared.
Parece que sus piernas se debilitan mientras va sentándose lentamente. Stiles se agacha y se pone a su lado de inmediato. Toma el rostro del hombre entre sus manos, mientras ve el dorado en sus ojos, y las lágrimas comienzan a caer.
-¿Qué sucede, Izzy?.-Pregunta, desesperado.-¡Pensé que todos estaban bien!.-Isaac niega repetidas veces con la cabeza.
-Es...es Eli.-Solloza.-Quien está angustiado es Eli.-Parece que le arde el cuerpo de decir aquello. Mira con los ojos llenos de dolor al castaño antes de decir.-Derek se sacrificó por todos.-Stiles siente que su corazón se detiene por un momento, se le escapa el aire de sus pulmones y todo es algo borroso mientras escucha a su amigo decir.-Derek murió, Stiles.-Se sienta a un lado del rubio, en un estado total de shock.
-¿Qué? .-Susurra porque eso no tiene que ser cierto.
¡Le dijo a Derek que no hiciera ninguna estupidez! Le dijo que estaba en camino y...y...solo ahora no está más. Ni siquiera podrá recriminarle lo idiota que es por arriesgarse.
Siente sus manos temblar y está casi seguro de que tendrá un ataque de pánico si no se calma. Jura que intenta, trata de calmarse, pero no puede.
No sabe cuándo, ni cómo; pero Theo los encuentra a ambos en el suelo. Se pone a la altura de ambos y los abraza como puede. Isaac es un desastre, solo llora con fuerza mientras hunde su rostro contra uno de los brazos del otro chico.
Stiles está allí, lágrimas deslizándose por sus mejillas mientras mira, inexpresivo hacia el campo de Juego. Alguien al fin parece haber notado a Eli, y lo están abrazando.
Ese abrazo no traerá de vuelta a su padre.
La rabia inunda el cuerpo de Stilinski mientras escucha palabras consoladoras por parte de Raeken.
(...)
Ni Isaac ni Theo van al funeral de Derek. Stiles los comprende, sobretodo a Isaac porque, por un tiempo, fue el Beta del peli-negro.
La decepción recorre el cuerpo del castaño luego de aquella noche. Tan solo había pasado un día, pero no haber podido llegar a tiempo y ver como, quien posiblemente era el amor de su vida, se le había escapado de las manos había sido devastador.
Es por eso que se obliga a ir al funeral. En realidad sólo se esconde en una habitación, cuando nadie se da cuenta, y escucha un poco de la ceremonia.
Derek merece una mejor despedida. Llena de amor, más agradecimiento. Tal vez sólo sea porque la ira recorre su cuerpo pero todo en este momento es poco para su Der.
Escucha a su padre y a Eli hablar en el pasillo. Se siente orgulloso, como siempre, del actuar de su padre. Tal vez no siempre supo reaccionar, pero fue el mejor padre que pudo tener o pedir.
Cuando las personas comienzan a irse, Stiles retira las lágrimas de sus ojos. Se encuentra en la habitación de descanso de Derek. Solo esperando el momento para salir.
Esa casa era todo lo que Hale había querido. Un lugar acogedor, pequeño, con dos habitaciones y una sala de estudio para él. Eli era todo lo que Derwk quería, también.
Y su mente no deja de divagar por distintos lugares, y se pierde un poco pensando en por qué Derek pensó que aquello era lo mejor. ¿Abandonar a un niño de quince años? ¿Dejarlo sin su única figura paterna?
Lo golpearía si pudiera. Pero sólo se conforma con tirar un portarretratos que muestra una foto de Derek junto a la manada.
Cae con un ensordecedor sonido, y no tarda en escuchar pasos acercarse. La puerta de la habitación se abre con lentitud y Stiles se gira para enfrentar a quien sea que haya quedado en la casa.
-¿Hijo?.-El rostro de Stiles pasa de la furia al dolor en cuestión de segundos y su padre se acerca con rapidez, antes de atraerlo a sus brazos. Le acaricia la espalda, lentamente, de arriba hacia abajo.-Lo siento mucho, hijo.-Murmura.
Stiles se deja hacer. Necesitaba ese abrazo. Siente que por fin puede descargar un poco más de toda esa angustia que lleva consigo.
-No pude...no pude llegar a tiempo.-Solloza el castaño y su padre suspira.
-Stiles, él solo lo decidió de un momento para el otro.
-¡Pero si hubiera estado aquí, él me hubiera escuchado! Hubiéramos buscado otra solución, solo no...-Suelta un hipido que lo hace quedarse en silencio, agarrando con fuerza la chaqueta de su padre.
-Hijo, no es tu culpa.-Asegura.-Ese demonio....
-¿Sheriff Stilinski?.-La voz de Eli resuena en la habitación y ambos hombres se apartan. Eli había escuchado voces y no dudó en ingresar, preocupado. Quedó algo paranoico luego de lo del nogitsune.
-Niño.-Le dice con cariño el Sheriff, una mano sobre el hombro de su hijo.-¿Qué haces aún despierto?.
-Escuche voces. Pensé que necesitabas ayuda.-Explica. Stiles se toma un momento para observar, por más que duela, porque se parece demasiado a Hale.
Es, sin duda, un Hale.
-Si, lo siento. Solo...mi hijo.-Señala hacia el castaño, sonrisa pequeña en labios.-Vino algo tarde pero quería pasar a saludar a
-Mi papá.-Asiente con lentitud, completando la frase del mayor. Stiles asiente.
-Lo siento mucho, Eli. Yo, ni siquiera tengo palabras para esto.-Dice y se siente un idiota por como au voz se quiebra. Ve los ojos del adolescente llenarse de lágrimas.
-Está bien.-Susurra.
-No, no lo está.-Se acerca en un par de zancadas.-Soy Stiles, era amigo de tu padre.
-Lo sé. Siempre hablo con cariño de ti. Se sentía muy feliz cuando te veía o hablaban.-Sonríe mientras siente la garganta cargarse de angustia.-También te recuerdo, no era tan pequeño la última vez que te vi.
-Lo sé. Lo quise demasiado. También a ti.-Asegura, devolviendole la sonrisa.-¿Puedo abrazarte?.-Pregunta porque no quiere invadir el espacio personal del chico. El niño no lo dudó un segundo antes de entrar en el espacio personal del mayor, abrazándo lo con fuerza.
Stiles suelta el aire que estaba conteniendo, envolviendo al niño con sus brazos. Acaricia el cabello ondulado del joven mientras lo escucha sollozar silenciosamente.
Su corazón se aprieta un poco más. Si es posible.
Luego de eso, cuando logra calmarse y calmar al niño, se dirige hacia la habitación de Eli. Su padre les trae té y hace un esfuerzo por mantener una charla, intentando distraerlos, pero puede ver la angustia de ambos.
Acaban de perder a alguien muy importante, el Sheriff lo sabe.
Eli se duerme media hora después de terminar su té, con su cabeza sobre el regazo de Stilinski. Le sorprende lo confiado que se siente a su alrededor, pero tal vez tenía que ver con que Derek lo nombraba seguido.
Stiles solo se dedica a observar al niño, acariciar su cabello y calmarlo cada que despierta de una pesadilla, al menos tres veces esa noche.
Debe hacer algo.
(...)
Eli pierde el control de su lobo en la primer práctica de lacrosse que tiene luego de que vuelve a la escuela.
Isaac, Stiles y Theo estaban en las gradas sabiendo que algo así podía pasar.
Rogaban para que el coach no lo pusiera a entrenar, pero fue el primero en llamar. Se notaba nervioso al principio, pero luego comenzó a moverse con mayor agilidad, facilidad.
Pero, a mitad de clase, alguien tira al suelo a Eli. Justo antes de que pueda anotar su punto.
Isaac y Theo se levantan, claramente escuchando algo.
-¿Qué sucede?.-Pregunta Stiles, alerta.
-Está gruñendo.-Avisa Theo y Stilinski se pone de pie de inmediato, comenzando a bajar torpemente las gradas. Casi cae en el final, pero ayudó un poco el entrenamiento en el FBI.
-¿Qué diablos? ¿Qué se supone que está haciendo?.-Escucha la voz del coach decir mientras el castaño corre hacia Eli. El partido sigue, sin importar que el niño esté en el suelo, por lo que Stiles recibe un pelotazo.
-¡Coach! Debería haber parado el partido.-Isaac dice mientras se para a un lado del hombre, intentando distraerlo mientras Stiles se ocupa de Eli. Deben sacarlo de allí.
-Pensé que estaría bien. No fue un golpe tan fuerte y...¿Ese es Stilinski? ¡Stilinski!.-Grita el nombre del castaño, quien sólo le da una sonrisa rápida mientras llega frente a Eli.
-Hey, ¿qué sucedió amigo?.-El castaño dice mientras ve a Eli agarrar su casco con fuerza.-Guarda las garras de felino, Eli.-Bromea Stilinski cuando ve las uñas aparecen.
-No puedo. Perdí el control.-Dice, entre colmillos.-En realidad, aún no puedo controlarme.-Casi lloriquea.
Stiles suspiró, asintiendo, antes de ayudarlo a ponerse de pie.-Tranquilo, te ayudaremos.-Asegura antes de comenzar a caminar hacia los vestidores. Theo ya estaría allí.
Eli hace todo su esfuerzo por respirar regularmente y no terminar de convertirse, sabe que será mucho más difícil volver.
Stiles lo empuja en uno de los banquillos cuando llegan, jadeando.-Theo, pásame lo que te di.-Pide al aire, o eso cree Eli, hasta que aparece desde detrás de uno de los casilleros.
-¿Qué fue esa entrada misteriosa?.-Eli dice, burlonamente, aún cuando él es por quien están allí.-¿Y quién eres tú?.
-Soy Theo. Y no creo que estés en condiciones de burlarte, niñito.-Eso enfurece un poco al adolescente, quien se quita el casco y le gruñe a Raeken. Stiles le da una mirada de advertencia a Theo.
-Bien, nos relajamos ahora. Pero, Eli, necesito que te concentres.-Stiles intenta llamar su atención, hablando lo más calmado que puede.-Esto que te voy a enseñar, ayudará. Sé que no tienes un ancla.
-Mi ancla era mi papá.
-Bien. Puede seguir siéndolo, tranquilo.-Acaricia el cabello del niño y este le gruñe, colmillos fuera.-Chico malo, guarda esos dientes para un conejo.-Eli tiene sus ojos yendo del dorado al verde, furioso. Stiles suspira antes de ponerse de pie.
Theo toma eso como señal para acercarse, entregando el triskelion.
El castaño se pone en cuclillas frente al niño, quien ruge. Stilinski eleva sus cejas.-Primero, apestas a perro.-Eso enfurece al niño aún más.
Theo rueda sus ojos.-Stiles; no es momento para tus comentarios sarcásticos.
-Bien. Bien.-Eleva sus manos.-Lo siento, suelo hacerlo cuando estoy nervioso.-Se disculpa con Eli, quien parece ir entre la ira y la conciencia de lo que está pasando. Que lo quieren ayudar.-Segundo, tengo aquí algo que te ayudará hasta que el tema de tu ancla...este más afianzado.-Retoma lo que estaba intentando decir hace un par de segundos.-Lo aprendí con tu padre, cuando Liam solo era un nuevo Beta que no podía consigo mismo.-Sonríe con cariño y Eli gruñe bajo.
Si, nombrar a su padre muerto no ayuda demasiado a su temperamento ahora.
Theo rueda sus ojos, sentándose a un lado del niño, sus manos se posan sobre los hombros de este. Le enseña sus ojos cuando el niño lo observa.-Escuchalo atentamente. Te ayudará.
El niño intenta moverse, pero la fuerza de Theo ayuda a que no pueda escapar de su agarre.
-Gracias.-Murmura Stiles. Luego, le enseña el triskelion a Eli.-Esto. Es un talismán muy poderoso.-Los recuerdos de Derek diciendo aquello a Liam lo golpean rápidamente. Toma una bocanada temblorosa de aire.-Ha estado en tu familia durante años. Lo usaban para calmar a los niños cuando aún no tenían su ancla o perdían el control fácilmente.
-¡Deja de explicarle la historia y dile lo que tiene que hacer porque lo está perdiendo! .-Theo grita, mientras pelea por mantener a raya al chico. Stiles suspira.
-Bien. Cada espiral, tiene un significado.-Sigue Stiles, apresurado.-Eli, ¿qué tres cosas no se pueden esconder?.
-¡No lo sé!.-Gruñó el chico, Theo lo mira para que se apresure.
-El sol, la luna, la verdad. Es un mantra, debes repetirlo. Ayudará a que te calmes.-Asegura mientras empuja el talismán, quedando en las manos del más joven. Éste lo toma, garras rasgando el amuleto, mientras comienza a decir:
-El sol.-Toma una respiración entrecortada, da un empujón para zafarse del agarre de Theo.-La luna.-Cierra sus ojos.-La verdad.-Lo repite al menos tres veces, tiempo en el que ambos adultos ven cómo su cuerpo se va liberando de tensión. Su respiración comienza a calmarse.
-El sol. La luna. La verdad.-Dice el niño y, cuando eleva su mirada y abre los ojos, ya son verdes. Stiles sonríe, emocionado.
-¡Lo hiciste, Eli!.-Festeja antes de atraerlo en un abrazo. Theo se encuentra sonriendo.
-Bien hecho, muchacho. Eso fue rápido.-Le asegura el otro chico.
Eli sonríe con orgullo.
(...)
Scott aparece en la casa de Derek cinco días después de su muerte. Eli ni siquiera está allí cuando entra por la puerta de la casa, sonrisa radiante en sus labios.
Stiles e Isaac lo observan desde el sillón que se encuentra en la sala de estar. Estaban esperando a Theo para poder comenzar con la investigación.
Bien. Luego de la primera noche que pasó con Eli, se prometió que haría lo que fuera necesario para traer de vuelta a Derek. Y no, no porque él lo necesitara, sino porque ese niño necesitaba de su padre.
Y Stiles no iba a dejarlo solo. Buscaría todas las posibilidades para verlo feliz.
Eli que había dicho que Scott estaba a su cargo. Que era su alfa. Bueno, pues su alfa no estaba haciendo demasiado.
-¡Amigos!.-Suena completamente emocionado mientras se encamina hacia donde los otros dos se encuentran. Lo miran con seriedad y la sonrisa del chico cae un poco.-¡Es bueno verlos de nuevo! Deberían haber avisado que estaban aquí así...-Guarda silencio por un momento antes de decir.-¿Qué sucede?.-Los observa con desconcierto.
A Stiles en otra ocasión le hubiera dado gracia lo despistado que podía ser su amigo pero en ese momento solo lo irritaba.
-Hace cinco días murió Derek. ¿Dónde se supone que estabas?.-Pregunta, brazos cruzados. Scott acaricia su cabello con una sonrisa apenada.
-Estaba...recuperando el tiempo con Allison. Ella está viva, por cierto.-Contesta.
Lahey asiente.-Lo sabemos.
-¿Cuándo llegaron? ¿Qué hacen aquí?.-Pregunta y luce entusiasmado. La puerta de la entrada se abre una vez más, y Theo ingresa con algunas bolsas en sus manos. Scott se gira y lo observa con desconcierto.-¿Por qué está él aquí?.
-Peter me llamó, por suerte me avisó de lo que estaba sucediendo. Lamentablemente, no llegamos a tiempo.-La voz de Stiles sale más dura de lo que quiere. No quiere estar molesto con su amigo pero realmente es difícil cuando la relación solo se ha ido desgastando a lo largo del tiempo. Y con los últimos hechos.
-Uh, yo, sí.-Parece apenado.
-¿Solo eso dirás? Un integrante de tu manada murió.-Theo parece ofendido. A Stilinski a veces le sorprende cómo ha cambiado con el paso del tiempo. Scott le enseña sus ojos alfa a Theo.
-¡No se que decir!. Lamento tu pérdida, Stiles.-El castaño resopla.
-¿Mi perdida? Aquí quien más perdió es Eli. ¿Y Peter? Dios, ni siquiera responde mis llamadas.-Se queja mientras se pone de pie para luego acercarse a su amigo.-Vio a toda su familia arder hace años y ahora, uno de los pocos integrantes aje le quedan, también murió a causa del fuego
-Se que estas dolido por esto. Derek era importante para ti.
-¿Y para ti y tu manada no? Porque déjame recordarte que se sacrificó por ustedes.-Frunce su ceño mientras lo señala. Scott suspira.
-Si lo era. Solo estamos intentando seguir adelante, ¿Sabes?.-Hace una mueca.-La vida sigue. Pero siempre estaré agradecido con Derek por su sacrificio y por todo lo que me enseñó.
Escucha el gruñido bajo de Isaac, lo cual a Stiles le sorprende demasiado. Eran muy unidos antes de que el rubio se fuera de Beacon. Scott luce algo desconcertado.
-¿Por qué no viniste antes a ver a Eli? Ni siquiera es un horario en el que él esté.-Se queja.
-Le estaba dando su espacio.
-¡Pues mientras tú le dabas su espacio, nosotros tuvimos que enseñarle a buscar un nuevo ancla, a controlar su lobo!.-Casi grita. Los ojos rojos del hombre lobo se dejan ver.-Apaga eso, no te tengo miedo.
-Es mi beta ahora. Puedo ocuparme de él. -Eleva su rostro, luciendo orgulloso.
Theo resopla.-Demuéstralo con acciones entonces.
Scott se acerca de manera peligrosa hacia Theo, quien sólo luce divertido, pero Stiles se pone en medio de ambos.-Tranquilos.
-¡Ustedes son quienes comenzaron! Entraron a esta casa sin permiso de nadie, ni siquiera avisaron que estaban aquí. ¿Qué pasó con la manada?.
-Lamento si somos algo bruscos. Lo de Derek aún es reciente. Hemos estado con Eli por un par de días y me preocupa. Creo que necesita de su alfa.-Stiles dice, intentando calmarse. Tal vez si estaba siendo demasiado.
-En realidad, Peter se hará cargo de él. Tu papá también, pero Peter se hará cargo de la parte sobrenatural.-Explica, una mano acariciando su cuello.-Debo volver a mi trabajo, fuera de aquí. Allison vendrá conmigo, pero estaremos visitando a Eli cada fin de semana.
-¡Eres increíble! .-Dice con sarcasmo el castaño.-¿Siquiera te escuchas? .-Está tan indignado. Solo quiere golpear a su amigo una vez contra la nariz del chico.
-Eli no quiso dejar Beacon Hills. Lo hablamos cuando volvimos aquí.-Scott explica.-Quiere estar en su casa, la que compartió con Derek. No puedo sacarle eso.
-Claro, no puedes sacarle eso pero si puedes dejar que su padre se sacrifique por todos.-Los ojos de Stiles pican, quiere llorar. Sabe que solo se queja porque toda la situación le duele demasiado.-¡Tenia un hijo, Scott! ¿Por qué no hiciste algo? ¿Por qué no-Lo interrumpe el abrazo en el que el moreno lo atrae, casi quebrando toda la fortaleza que Stiles había podido conseguir.
-Lo siento amigo. Ya lo dije.-Susurra, manos acarician la espalda del castaño.-Estaba recuperando a Allison, no iba a perderla. Solo teníamos que buscar otra salida, pero...-Deja la frase en el aire, como si no supiera bien qué decir. Stiles se traga el nudo de la garganta, y se dice que debe calmarse.
Él tampoco hizo nada para ayudar a sus amigos.
-Haremos algo.-Isaac dice desde el sofá, atrayendo la atención de Scott. Se aparta del abrazo y eleva sus cejas.
-¿Qué?.
-Necesitamos ayuda de la manada.-Stiles pasea una mano por su cuello.-Y Deaton también.
-¿Qué piensan hacer?.-Luce nervioso ahora.
-Queremos traer de nuevo a Derek.-Theo dice mientras se encamina hacia dónde se encuentra Isaac, sentándose.
La cabeza de Derek comienza a negar, repetidas veces.-No pueden hacer eso. ¿Que nadie puede quedarse muerto aquí?.-El alfa dice, preocupado.-Derek paso por demasiadas cosas, tal vez él solo quería...descansar.
Stiles ahoga una risa histérica mientras le da un empujón.-¿¡Descansar!?.
Scott suspira, cierra sus ojos por un momento, y luego dice.-No es buena idea.
-No te estamos preguntando si es buena idea.-Isaac dice. Stiles sabe que el rubio se encuentra en la misma situación que él, donde sólo le cuesta demasiado hacer a un lado la amistad que tienen con el latino. Pero Derek lo vale.
-Pero quieren usar a mi manada para traer a alguien de la muerte.-Explica.
-Pensé que éramos parte de tu manada.-Theo dice, cejas elevadas.
-No si quieren hacer una estupidez como ésta.
-Dios.-Stiles cierra sus ojos por un momento, conteniendo el enojo.-¿Por qué tú puedes traer a Allison que murió hace años y nosotros no podemos traer a Derek?.
-Fue diferente.
Se quedan en silencio por un momento, el castaño se gira a mirar a Theo y a Isaac, teniendo una pequeña conversación silenciosa. Stilinski asiente, luego de unos segundos, y cuando vuelve su vista hacia Scott, éste luce irritado.
-Bien.-Stiles dice.-Eli regresa por la tarde. Puedes buscarlo del colegio si quieres. Pero lo quiero de regreso aquí antes de la cena.-Comenta.
-¿Me estas echando?.
-Puedo hacerlo. No quieres ayudar, bien, entonces es momento de salir de la casa de Derek.
Scott los observa por un momento, como debatiéndose algo, pero luego asiente y sale de allí, cerrando la puerta con fuerza. Tanta, que rompe el picaporte.
Isaac es el primero en acercarse, apoyando una mano sobre el hombro del castaño.-Tranquilo. Está bien, hablaremos con los demás antes de que se vayan de Beacon.-Asegura, sonriéndole pequeño.
(...)
Stiles observa la habitación, sonriendo pequeño al ver a sus amigos allí reunidos. Solo faltaban Deston y Lydia para comenzar con la explicación.
Puede ver a Liam acercarse a Theo, se dan un fuerte abrazo y se sonríen con cariño. Theo estaba feliz por Dunbar, por cómo había crecido y la nueva vida que estaba llevando, por más que fuera sin él.
Stiles sabe que, así como pasó con Derek y él, esos dos tuvieron algo no resuelto. Pero no es algo en lo que se entrometa, solo escucha algunas historias que Theo le cuenta cuando se juntan a beber.
Lydia ingresa a la casa de Derek y sonríe amplio cuando ve a Stiles, casi corriendo hasta él. Lo abraza con fuerza y Stiles rie.-Hey, es bueno verte también.-Comenta hacia su amiga.
-Eres un idiota. No puedes avisarnos que estás aquí luego de haber llegado.-Lo regaña. Mantuvieron una buena amistad luego de terminar su relación fallida. Claramente iba a fallar si solo intentaba ocultar los muy claros sentimientos hacia Derek en ese entonces.-Lamento mucho lo de Derek. Sabes cuánto lo aprecio.-Murmura y Stiles se aparta, sonriéndole pequeño.
-Lo sé.
Deaton ingresa unos segundos después, saludando. Entonces todos se aprietan en los sofás que hay en la casa de Derek. Eli lo observa desde la barra de la cocina, sin decir demasiado, solo esperando a las noticias que tenía Stiles.
Los ojos ansiosos de Liam, Lydia, Malia, Peter, Deaton y el Sheriff observan a los tres adultos que hay frente a ellos.
-Bien, es bueno verlos a todos aquí.-Stiles dice, sonriendoles.-Como saben, lo que sucedió con Derek fue horrible.-Murmura y le da una rápida mirada de disculpa a Eli, quien solo niega con su cabeza, despreocupado.-Entonces...comenzamos una investigación.
-Si. Encontramos un par de libros en la antigua veterinaria de Deaton.-Isaac sigue, mirando al druida.-Lo siento por robar un par de cosas de allí.
-Tranquilo, joven Lahey.
El rubio asiente.-Estuvimos leyendo, tal vez haya una forma.
¿A Derek?.-Liam dice y se mira una mirada exasperada de la mayoría de los que se encuentran allí por lo obvio.
-Si, a Derek.-Theo le sonríe, divertido.
-¿Pero cómo? Lo suyo fue diferente a cuando Allison murió.-Lydia dice, ceño fruncido.-No me malinterpreten, realmente quiero que regrese.
Stiles asiente.-Sí, fue diferente porque aquí Derek murió de otra forma. Pero...uno de los libros brinda un par de pasos a seguir en casos como ese.
-También puede que hayamos juntado dos hechizos.-Murmura Lahey, haciendo una mueca. Stiles le da una rápida mirada.
-Eso no me suena demasiado bueno.-Peter dice.-Pero si hay alguna pequeña posibilidad de que vuelva, entonces me apunto a ayudar.
-También yo.-Malia dice y los demás solo asienten. Los tres adultos sonríen entre sí.
-Necesitaremos muchos ojos para leer, por si hay algún error en nuestros cálculos.-Theo dice.
-Y también necesitaremos de tu experiencia, Deaton. ¿Habrá alguna posibilidad de que te quedes un par de días más aquí?.-Stiles dice, mirando preocupado al druida. Él hombre le sonríe.
-Por los Hale, cualquier cosa.
Todos se quedan esa noche. Comen juntos y luego Stiles, Isaac y Theo comienzan a contar su plan. Hay objeciones, otra lluvia de ideas y se cambian algunos puntos.
Para alrededor de las cinco de la mañana, algunos se han ido a casa, mientras Lydia y Liam se quedaron a perfeccionar algunas cosas.
Stilinski se escapa un momento hacia la habitación de Eli, algo preocupado por su ausencia luego de la comida. Golpea la puerta suavemente, por si el adolescente está durmiendo.
-Pasa, Stiles.
El castaño abre la puerta y observa por un momento antes de ingresar. Eli se encuentra lanzando una pequeña pelota hacia la pared.
-Mide tu fuerza o romperás la pared.-El oji-verde ríe mientras atrapa la pelota.
-Lo mismo decía papá.-Sonríe pequeño hacia Stiles mientras lo ve acercarse, sentándose a su lado.
-Siempre fue bastante gruñón. Me temo que me estoy convirtiendo en él con el paso de los años. La vejez se contagia.-Sonríe divertido.-Hey, amigo.-Dice, cambiando su tono de voz.-¿Estás de acuerdo con la idea de...intentarlo?
-Claro.-Eli dice, asintiendo.-Es lo que más quiero. Y agradezco que ustedes lo vayan a intentar.
-Puede que no salga como deseamos, ¿Lo sabes verdad?.-Lo dice porque no quiere que el niño salga lastimado de nuevo. El chico lo piensa por un momento.
-Lo entiendo. Pero es mejor arriesgarnos.-Contesta y luego se queda en silencio por unos segundos.-¿Por qué Scott no estaba aquí?.
-Él...tenía cosas por hacer y arreglar en su trabajo.-Murmura.-Ya sabes, cuida demasiado la ciudad donde vive. Los Hale se hacen cargo de Beacon Hills. Ese es el trato.
Eli asiente.-Es solo que papá me dejó a su cargo.
-Tranquilo, ¿Si?.-Estira su mano con cuidado hasta que toca la mejilla del niño, acariciando levemente.-Mientras Scott pone sus...cosas en su lugar, me tienes a mi. Y a Isaac y Theo.-Sonrie pequeño.-Peter y Malia también.
-Gracias.
-No podría dejar de ayudar a un niño que me recuerda a cuando era adolescente.-Eli ríe.
-Ahora entiendo porque papá a veces parecía tan exasperado cuando hablaba de ti o de mi. Le recuerdo un poco a ti.
-Es por eso que eres mi orgullo.-Le guiña un ojo.
(...)
Eli es quien dirige a todo el grupo hacia el Nemeton. En realidad, Stiles y el Sheriff no están seguros de llevarlo en primer lugar, pero Malia los convence de que es el único que sabe realmente (y sin perderse al menos cuatro veces) llegar al tocón de árbol.
Todos se encuentran en un incómodo silencio durante el viaje hasta allí. Es sólo que, los nervios realmente están atormentandolos. Cambiaron el hechizo al menos dos veces, la ayuda de Lydia y la manada fue muy buena, pero nada les asegura que pueda realmente funcionar.
El peso de que salga mal y Eli se decepcione es demasiado para Stiles. Ni siquiera puede manejarlo. Pero todos intentaron hablar con el niño para que sus esperanzas no sean tan grandes.
Y, aunque el chico asegura que no tiene tantas esperanzas, los lobos de la manada pueden olfatear su emoción. Al menos, no huele a miseria como días atrás.
-Y...llegamos.-Eli mueve sus manos como diciendo "tada" mientras se para a unos pasos del Nemeton.
-Gracias Eli. Fuiste de mucha ayuda.-Stiles le dice, presionando con cariño el hombro del niño. Éste le sonríe amplio.-Ahora, ¡Atención todos!.-Golpea sus manos, intentando llamar la atención.-Hare esto solo. Así que pueden irse luego de entregarme lo necesario.
-No te dejaremos aquí solo, hijo.-John dice y Stiles lo observa por un momento antes de sonreírle.
-Bien. Gracias por eso.
-La energía de todos ayudará a que tengas más poder.-Deaton dice.-Estar rodeado por gente que amas, por parte de la manada, hará todo mucho más fácil.
Stiles no dice nada más, solo tomando aquello como señal de que nadie lo abandonaría.
Se encamina hacia el Nemeton, inspeccionando por un momento. Cierra sus ojos, dedos delineando la madera, sintiendo la energía fluir por su cuerpo.
-¿Quieres un momento antes de comenzar?.-Isaac se acerca a él en algún momento, sacándolo de sus pensamientos. Stiles se gira para mirarlo.
-No, estoy bien, podemos comenzar. Solo...estaba pensando.-Sonríe pequeño. Se sube al Nemeton con cuidado y se sienta en el centro, sus piernas cruzadas.-¿Pueden traerme las cosas que necesito?.-Pregunta, mirando a sus amigos.
Peter es el primero en acercarse, trae consigo la chaqueta de Derek. Le sonríe cuando la deja en las manos de Stiles.
-Siempre fuiste mi sobrino favorito.-Le dice a Stiles y éste solo rió un poco.-Gracias por venir.
-Me estás dando miedo. ¿Dónde quedó el sarcástico y escalofriante Peter?.
-Oh, tranquilo, aún iría detrás de tu pálido trasero si tuviera oportunidad. Solo...Malia me pidió que me comportara.-Hace una mueca a lo que Stiles rie nuevamente.
-Entiendo.-Asiente y el mayor se aleja.
Malia se acerca y deja algo de cabello sobre la chaqueta de cuero, que se encuentra sobre el Nemeton, frente a las piernas de Stiles.-Encontrar algo de cabello de Derek fue difícil y escalofriante.-Se queja la coyote, mueca de asco en sus labios. Stiles solo niega divertido.-Suerte Stiles.-Le dice, observándolo con cariño.
-Gracias.
Lydia trae consigo el trisquel con el que habían calmado a Eli y lo deja sin decir una palabra, aunque su mirada lo dice todo.
Eli es el último en acercarse, el frasco de madera que trae en sus manos es entregado a Stilinski.
Presiona sus labios en una línea.-¿Stiles?
-¿Si, amigo?.
-Por favor, tú no me abandones.-Pide y eso hace que Stilinski se congele por un momento antes de atraerlo en un torpe abrazo.
-Prometo que no te abandonaré.
Unos minutos después, luego de que Stiles recobrara la compostura, Deaton se acerca al castaño.-¿Quieres comenzar?.-Pregunta, curioso.
El oji-marrón observa el cielo por un momento, luego, baja su mirada hacia el frasco que anteriormente contenía las garras de Talia.
-Hagámoslo.
El druida asiente y se aleja unos pasos, al igual que la manada. Stiles los observa por un momento antes de tomar una profunda respiración.
Cierra sus ojos y esa es la señal para Deaton. Comienza a leer el hechizo que se encuentra en latín, mientras la magia comienza a fluir por el cuerpo de Stilinski. Es como si su cuerpo entero comenzara a brillar, dejando salir la magia que con tanto recelo cuida.
El viento comienza a ser más fuerte a medida que Deaton murmura el hechizo, de manera casi inentendible.
De pronto, los ojos de Stiles se abren, brillando con un fuerte Violeta. La chaqueta de Derek, sus cabellos y la pequeña caja de madera se elevan en el aire.
Las imágenes golpean la mente de Sriles con rapidez. Todo lo que sucedido hace un par de días, cuando Derek murió. Puede ver el momento justo en el que el peli-negro le pide a Scott que cuide de su hijo, antes de decirle a Parrish que lo prenda fuego.
Mueve sus manos sobre el Nemeton, guiándose por lo que Deaton dice, sintiendo la magia fluir desde su cuerpo al tocón de árbol.
Como una orden inmediata, de las grietas del árbol comienzan a surgir cenizas. Se elevan con lentitud, dirigiéndose hacia donde las pertenencias de Derek se encuentran.
La tapa del recipiente de las uñas de Talia se abre de un solo movimiento y, en un abrir y cerrar de ojos, las pertenencias de Derek ingresan allí, al igual que las cenizas.
Los ojos de Stiles se cierran nuevamente, concentrando su mente para atraer buenos recuerdos de Derek. Sentirlo tan nítido y real a su lado, mientras sabe que se le acaba el tiempo para que el hechizo se cumpla.
El silencio y la tranquilidad inundan el bosque cuando Deaton dice las últimas palabras ej latín y la manada ha perdido un poco la esperanza.
Lydia abraza a Eli, quien no quita sus ojos de Stiles.
Hay una fuerte explosión, que proviene del frasco cuando Stiles lo observa. Sucede demasiado rápido. Una luz púrpura inunda el lugar, cagandolos por un momento.
Stiles suelta una bocanada de aire desesperado y abre sus ojos, mirando con desesperación, intentando ahuyentar la luz púrpura.
A medida que va disminuyendo su intensidad, puede divisar un cuerpo en el suelo, a pasos del Nemeton.
Sus ojos se abren con impresión.
-¡Papá!.-Eli grita y se suelta del agarre de Lydia, corriendo hacia su padre. Las lágrimas pican en sus ojos.
Se agacha y queda a la altura del hombre, quien se encuentra inconsciente. Eli toca su rostro y luego apoya su oído contra el pecho del adulto, logrando escuchar los latidos de su corazón.
-¡Está vivo!.-Grita mientras la manada se acerca a Hale.
Stiles sonríe, sintiendo que el cansancio se apodera de su cuerpo. Escucha a lo lejos la voz de Isaac y Theo llamándolo, antes de ser sostenido por ambos cuando pierde la conciencia.
(...)
-Te dije que no vinieras.-Es lo primero que escucha Stiles cuando sus ojos se abren. Se encuentra en la habitación de Eli, ya que lo primero que sus ojos ven son un póster de una película de terror. Está desorientado por un momento, antes de dirigir sus ojos hacia la persona que le habló.
-¡Derek!.-Dice con emoción y se incorpora de inmediato. No le importa marearse cuando se sienta, solo estira sus manos y toma la remera del peli-negro entre sus manos, tirando para atraerlo. Une sus labios sin dudarlo, besándolo.
Hale se queda quieto un momento, antes de comenzar a besarlo. Sus labios se mueven con lentitud pero las manos de Stiles solo tocan todo lo que pueden de Derek, intentando asumir que esto está pasando. Que es cierto.
-Iugh, hay niños en la habitación. Y es mi habitación.-Stiles escucha la voz de Eli y se aparta de inmediato.
-Lo siento, Eli.-Sus mejillas arden al darse cuenta de lo que acaba de hacer.
Había besado a Derek en la habitación de su hijo. Con su hijo presente.
En realidad. ¿Qué carajo, realmente había besado a Derek?.
El niño rie antes de decir.-Tranquilo, los encantos Hale tienen ese efecto.-Le guiña el ojo y puede ver a Derek observar amenazador. El menor rie.-Los dejaré solos. Solo no...lo hagan en mi cama.-Pide y se retira, cerrando la puerta detrás de sí.
Los adultos se quedan mirando la puerta por un momento, solo procesando lo que el niño acababa de decir.
Cuando los ojos de Derek hacen contacto con los de Stiles, le sonríe ampliamente.
Stilinski, en cambio, golpea el pecho de Derek. Lo hace dos veces, con fuerza, pero el hombre no se mueve ni un centímetro.-¡Eres un idiota!.-Le grita y Hale le frunce el ceño.-¡Ni siquiera tienes derecho de fruncirme le ceño!.-Lo golpea una vez más.
-Oye, tranquilo.
-¿Tranquilo? ¡Tranquilo! Tuve que traer tu maldito trasero de la muerte, gran lobo idiota.-Lo golpea una vez más. Hale toma su muñeca con cuidado.
-Stiles, respira.-Pide y el castaño puede notar las lágrimas recorriendo sus mejillas solo cuando la mano de Derek las limpia. Solloza.-Estoy aquí.-Le dice, la mano libre acaricia la mejilla del castaño.
-Si, gracias a mi. ¿En qué diablos estaba pensando? ¿Dejar solo a Eli? ¿Dejarme solo a mi? .-Le recrimina y Hale eleva sus cejas.
-Creí que era lo mejor. Eli quedaba en buenas manos.-Asegura.-Y no sabía que te importara tanto.
-¿Bromeas? Abandoné mi maldito trabajo por ti, por traerte de vuelta y por cuidar de tu hijo.-Dice y Hale solo seca sus lágrimas con cuidado.-Claro que me importas. Los dos lo hacen.
-Porque...¿Soy tu amigo?.-Stiles titubea por un momento, sus manos jugando nerviosamente sobre su regazo.
-Si.
-Mientes.-Hale dice, sonrisa de superioridad adornando sus labios.-¿Y porque soy tu amigo me besaste?.
-Fue...la emoción de ver tu trasero no-muerto.--Contesta el chico y Derek rueda sus ojos.
-Me gustas, Stiles. Hace demasiado tiempo que lo sé.-Comenta.-Y ese beso lo estuve esperando por demasiado tiempo.
El castaño boquea un par de veces solo procesando.-¿Lo dices en serio?
Derek asiente.-Regrese de la muerte. No pienso en nada más que estar con Eli y contigo. Solo...¿No se si tú lo quieres?.
Stiles lo atrae nuevamente a su cuerpo para besarlo. Las manos de Derek se mueven, una ahuecando contra su mejilla y la otra acariciando la cadera del chico. El castaño delinea la boca de Hale con su lengua y éste le permite el paso. Ambos jadean, sus manos recorriendo al otro.
-¡Dije nada de sexo en mi habitación!.-Grita Eli y ambos pueden escuchar risas. Stiles supone que son de la manada.
-¡Lo siento, ya estamos desnudos!.-Stiles dice cuando se aparta de los labios de Hale y escucha el sonido de asco del niño.
-¡Apestan!.
Derek le da una sonrisa divertida a Stiles antes de besarlo una vez más.
(...)
Un año después.
-Tú sí que no aprendes.-Stiles ríe mientras abre la puerta del jeep, Eli lo observa con inocencia.
-Solo probaba si seguía funcionando.
-Sabes que si. Lo probé hace un mes.-Stiles le dice.-Deja de escapar en mi Jeep, rata de alcantarilla.
-¡Papá! ¿Escuchaste lo que papá Stiles me dijo?.-Eli se queja mientras se baja del Jeep. Derek se encuentra mirando sus garras, una sonrisa en sus labios.-¿Tú pinchaste las ruedas del auto?-Se queja y los adultos ríen.
-Primero, te lo mereces. Realmente escapas como las ratas por las alcantarillas.-Contesta.-Y segundo, sí. Yo pinché las ruedas del Jeep.-Sigue. Eli lloriquea falsamente.
-¿Por qué está es mi vida? Son tan sobreprotectores.-Se queja.-¡Tendré sexo a las cuarenta si no me dejan ir a fiestas!.
-Esa es la idea. No quiero un nieto ahora.-Stiles se acerca y pasa un brazo por detrás de los hombros de Eli. Le besa el cabello.-Además, te dije que teníamos la boda de Liam hoy. No puedes escabullirte.-Derek asiente, de acuerdo con su esposo.
-¡Pero será aburrido!.
-Deja de lloriquear y ve a bañarte. Apestas.-Derek dice mientras comienzan a caminar hacia la casa.
-¿Me dejarán beber?.-Pregunta observando curioso a Stiles, quien aún lo rodea con su brazo. Sabe que es más fácil hacer que Stiles ceda.
-Amigo, ¿Bromeas? .-Stiles dice mientras ingresan a la casa.-Tienes dieciséis. Nada de alcohol hasta los cuarenta.
-Los odio.-Dice pero su tono es cariñoso.
-Sí, sí. Como si nos importara.-Stiles dice.
-Controla a tu esposo.-Dice en tono de broma Eli, Derek rueda sus ojos.
-Dejen de pelear como niños.-Ordena.-Ahora, Eli, ve a tomar una ducha. Y Stiles, ya cambiate. Llegaremos tarde.
Ahora ambos se quejan y Hale ríe, satisfecho. Son demasiado parecidos. Y el verdadero karma de Derek.
-Si me cambio, ¿Vienes a quitarme la ropa y a tener sexo conmigo?.-Stiles lo molesta. Las mejillas de los Hale arden.
-Son asquerosos.
Si llegaste al final y te gustó, te agradezco por haber leído mi escrito. Significa mucho para mí. Los quiero 💜
