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Era entrada la noche cuando Hoshina termino de empacar la improvisada maleta que trajo con él en su pequeño escape de Ariake, no llevo mucho al huir, pero las distintas prendas de su familia que estaba robando para añadir a su nido en Tachikawa aumentaron el contenido en la pequeña maleta, complicándole acomodar todo en la misma. Una vez terminado con el equipaje se sentó sobre su mullido futón observando su teléfono, donde su pantalla se iluminaba con un único contacto ¨Narumi Gen¨, tomo una última bocanada de aire y dirigió su dedo al botón de marcado.
- ¡¿Eh?!
Un sobresaltado Narumi se levantó de golpe en su desordenado nido, miro en todas direcciones completamente alarmado ¿eso habia sido un sueño? Pero, se sintió tan… real. Tomo su teléfono sin perder tiempo revisando con urgencia el historial de llamadas, sin encontrar el número de su omega entre estas.
- Mierda…
Sin embargo, aquella suave sensación de realidad en el optimista sueño pareció funcionar como un bálsamo cálido y reconfortante para su lobo que ronroneaba tristemente ante la posibilidad de su omega pensando en ellos, y el propio Narumi paso el resto del día aun recostado en su nido observando esperanzadoramente el móvil, cuando la dulce visión de su omega le llego.
Un avergonzado Hoshina era felizmente recibido por calmada Ashiro en la estación de tren, la mujer rodeo sus hombros en un abrazo reconfortante e indico el camino al auto, fue una vez dentro de este que ambos se dieron la libertad de hablar.
- Siento todos los problemas que cause
- Tu jamás me causarías problemas Hoshina, fue el idiota de Narumi
- ¿Hablaste con él?
- ¿Debería? – La pregunta fue suave, más un recordatorio de que no impondría su autoridad en la independencia de su compañero y amigo – estabas destrozado, no necesito más explicaciones que esa
- Quizás me apresure
- Entonces puedes hablarlo, y si decide ser un idiota contigo lo pateare
- Gracias
Narumi se irguió de un salto, aquello no habia sido un sueño ni siquiera estaba dormido para que lo fuera, pero entonces ¿Qué habia sido? ¿finalmente el abandono de su pareja lo estaba enloqueciendo? ¿quizás una especie de premonición? ¿sería culpa de sus retinas kaiju? No servía de nada auto cuestionarse debía descubrir las posibilidades de que aquello fuera una visón certera del futuro, y de serlo correría a Tachikawa en espera de Hoshina para explicarse y suplicarle por su perdón. Abandono su desecha oficina en busca de las únicas dos personas a las que podría acudir en su lamentable situación.
- Como dije antes, no puedes abandonar Ariake e ir al oeste
Isao dictamino aquello sin inmutarse, casi como si recitase un guion ensayado, quizás lo era el Enigma habia intentado salir de Ariake en busca del omega tantas veces los primeros días tras su huida que la enérgica entrada del joven no le hizo pensar en otra opción. Narumi lo ignoro cerrando la puerta tras de sí, dando una rápida mirada a su vicecapitán que parecía haber estado discutiendo asuntos de la primera división con el director cuando él irrumpió apresuradamente en el lugar, perfecto, así no tendría que esperar a que el hombre apareciera.
- Mis retinas están fallando
- ¿Cómo exactamente?
- Puedo ver a Hoshina, lo que hace ¿o hará? No estoy seguro
- ¿Solo Hoshina?
- Solo él
Los dos mayores intercambiaron miradas haciéndose exactamente la misma pregunta, ¿era aquello realmente un fallo en las retinas kaiju o la llamada clarividencia? ¿era siquiera posible sin una marca de por medio? No obstante, dado lo delicado de la situación al estar un arma numerada involucrada ordenaron la inmediata examinación de sus funciones, Kurusu no tardo en presentarse con los resultados, visiblemente nervioso por la imponente presencia de los tres hombres esperándole en la oficina.
- ¿Cuáles son los resultados?
- Si director, las retinas del Capitán Narumi se encuentran en perfectas condiciones, no se ha detectado nada fuera de lo normal, señor
- ¿Así que solo veo el futuro? Si es más normal – Espeto en una mezcla de sarcasmo y hartazgo.
- ¿Disculpe, Capitán?
- Kurusu, ¿hay alguna forma de que el lobo de Narumi este interfiriendo de alguna forma con sus retinas?
- ¿Su lobo?
El joven operador apenas tuvo que pensarlo para entender la situación y con ello lo que el director Shinomiya parecía estar insinuando, después de todo, al terminar el reciente entrenamiento conjunto con la tercera división los rumores sobre el abierto interés del capitán Narumi por cortejar al vicecapitán Hoshina se habían vuelto extremadamente fuertes, explicando su repentino estado depresivo tras la salida urgente del omega debido a asuntos con la familia Hoshina.
- No podría asegurarlo, pero existe la posibilidad de que se trate de un caso de clarividencia
- ¿Clarividencia?
- Cuando el vínculo entre una pareja enlazada es lo suficientemente fuerte ambas partes se vuelven capaces de visualizar pequeños atisbos de lo que su pareja hará
- ¡Ya sé lo que es!
- Tenia entendido que esa capacidad era exclusiva de parejas apareadas, Narumi ni siquiera ha conseguido que se acepte su cortejo, ¿Cómo es posible que puede contar con ella?
Hasegawa que habia hablado tanto para salvar al pobre beta del ataque histérico de su capitán como por genuina curiosidad por la situación, apenas y le dio una mirada al ruidoso Enigma que ya comenzaba con una rabieta en su contra por ¨burlase¨ de su cortejo.
- Normalmente ese sería el caso, pero debe recordar que el Capitán Narumi es un Enigma, a diferencia de otras castas que suelen cambiar de pareja con frecuencia siendo hasta el apareamiento que realmente se comprometen con una, los Enigma eligen una única pareja para toda su vida, es por eso que suelen no estar interesados en las relaciones o incluso presentar un nulo apetito sexual hasta antes de encontrar a su compañero
- ¿Y qué? – Apuro frustrado por el entrometimiento de los hombres en su inexistente libido, o al menos lo que una vez fue inexistente.
- Los Enigmas se vinculan de manera emocional y psicología incluso antes de aparearse con su compañero, ya que el Capitán Narumi ha escogido a su pareja lo normal sería que ya se haya vinculado de esa forma con… ¿él? – Añadió pausadamente, no estando seguro de si mencionar el nombre del vicecapitán Hoshina sería apropiado – lo que quiero decir, es que al haber un vínculo formado por parte de su lobo podrían manifestarse características típicas de un enlace, si a eso le sumamos la perfecta sincronía del Capitán con las retinas del #1 es posible que se dieran los factores adecuados para generar la clarividencia para con su pareja
- Entonces, ¿lo que veo es real?
- Es la hipótesis más viable, pero solo hay una forma de comprobarlo
- Bien
- ¿Adónde crees que vas?
- A comprobar la hipótesis de nuestro líder de operaciones
- Narumi
- Tachikawa está a unos minutos en helicóptero, no estoy dejando Tokio ¿Cuál es el problema?
Isao dejo salir un profundo suspiro al ver irse tan animadamente al testarudo hombre, ninguno intento detenerlo de nada serviría, al menos como dijo no saldría de Tokio, ahora solo debía informar a la tercera división sobre la inminente visita del Capitán de la primera a su territorio, y aunque ninguno lo dijera en voz alta estaban aliviados de ver al deprimido hombre volver un poco a su antiguo yo. Tal y como sus visiones le habían mostrado, cuando Narumi llego a Tachikawa la Capitana Ashiro se encontraba ausente seguramente recogiendo al preciado omega, era una buena señal, después de todo si algo habia quedado claro en sus cortas visiones fue el hecho de que su pareja estaba dispuesto a escuchar sus explicaciones, y por supuesto que iba dárselas.
Apenas Hoshina y Ashiro pusieron un pie en Tachikawa fueron velozmente recibidos por los preocupados y aliviados soldados que conformaban su ruidosa manada, Soushiro sintió el leve punzar de la culpa al ver la preocupación que habia causado en lo que consideraba su otra familia, por lo que recibió los abrazos y lloriqueos de bienvenida con genuina felicidad, estaba tan ocupado calmando a sus afligidos compañeros que no noto cuando su Capitana fue llamada aparte por Okonogi hasta que estas le llamaron, ¨Quizás deberías descansar¨ le dijeron con una mirada suave y preocupada, fue por eso que se dirigió a su habitación sin intentar unirse al papeleo que seguro le esperaría a la mañana siguiente, descansaría, se supone que eso hiciera hasta que la puerta cerrándose apenas la atravesó le sobresalto.
- Bienvenido de vuelta, corte de tazón
- ¡¿Capitán Narumi?!
Oh, las miradas preocupadas ahora tenían sentido, estarían disculpándose por ponerlo en esa situación, retrocedió incomodo mirando a cualquier dirección en la oscura habitación que no fuera el frente, no a donde el hombre que causo tal desastre en su interior se encontraba parado, esperándolo.
- ¿Podemos hablar?
El tono suave, casi suplicante, con que el hombre pronuncio la pregunta le hizo bajar sus defensas, se veía tan destrozado al hablarle pareciera como si mantener la pequeña distancia que Hoshina habia creado al saltar lejos de él tan pronto le vio lo estuviera matando, y no pudo negarse tanto por el hombre frente suyo como por su propio corazón, su madre tenía razón necesitaba esta conversación, ambos la necesitaban.
- No quiero más juegos
- Hace mucho que deje de jugar
- Dijiste que estabas cortejándome
- Lo estoy haciendo, es solo que soy nuevo en esto y obviamente todos esos libros de consejos son basura
- ¿Quieres sexo?
- ¡No! bueno, si ¡pero no es eso!
- Intentaste usar mi uso de supresores para forzar tu entrada en mi cama
- Fue un movimiento estúpido lo sé, Isao y Hasegawa ya me gritaron por eso, es solo que no quiero que te enfermes por toda esa droga en tu sistema
- Hay más omegas dispuestos a dormir contigo, ¿Por qué yo?
- No quiero tener sexo, quiero tenerte a ti
- Tus ropas estaban en el nido de Shinonome
- Las robo de la lavandería, se le asigno una nueva habitación y las prendas que conformaban su nido fueron destrozadas, yo mismo las destroce todas, mi ropa pertenece únicamente a tu nido
- Y la besaste, ¿Por qué…?
- No la bese, me pidió que pasara su celo con ella como su pareja, me negué e intento besarme como un movimiento desesperado, puse mis manos en sus hombros para detenerla, pero termine arrojándola contra la pared en cuanto te vi, hay registros médicos en Ariake que lo prueban
- ¿La rechazaste?
- Obviamente, te estoy cortejando a ti, ¿Por qué demonios la aceptaría?
- Es una omega tranquila, amable y se preocupa por su aspecto, también esta acostumbrada a escucharte tiene todo lo que querrías en un omega
- ¡Falso!
- ¡¿Ah?!
- Eres fuerte y decidido, jamás me dejarías salirme con la mía sin importar que mi rango sea superior al tuyo o que estes luchando contra un Enigma, puedes enviar al demonio a todos esos ancianos estúpidos que creen que los omegas son débiles con tus propias manos mientras destazas kaijus sin pestañear, eso es un millón de veces más sexy que una cara bonita, ¡y para que quede claro tu cara es mucho más linda que la de cualquier estúpido omega que haya visto o vere en mi vida!
Finalizo con la respiración alterada y el rostro colorado sin apartar la vista del ahora cohibido omega que parecía buscar algún argumento para negar sus afirmaciones, no podía permitirlo, se acabaron los malos entendidos seria claro y tajante.
- Quiero tener sexo porque quiero hacerlo contigo, quiero que mi ropa sea parte de un nido porque será tu nido, quiero aprender sobre el cortejo porque quiero cortejarte a ti, y quiero un omega porque eres un omega
- ¿Por qué yo?
- ¡Literalmente acabo de decirlo!
- ¡No! ¿Por qué… porque un omega que ni siquiera parece uno?
Desvió la mirada asustado de la respuesta, quizás ahora que lo habia puesto en palabras Narumi se daría cuenta de su inutilidad como omega y se rendiría, y quizás eso sería lo mejor, estaba rindiéndose ante esa realidad cuando el firme agarre del Enigma en su muñeca le obligo a mirarle.
- Al demonio con lo que hace o no un omega, no quiero un jodido títere que follar y desechar, quiero un compañero que pueda verme a mí no al rey de las castas, una pareja que se enamore de mí y todo el maldito desastre no del imponente Capitán de la primera división, te quiero a ti porque cuando me miras jamás ves al único Enigma de Japón siempre he sido Narumi Gen el idiota molesto que juega videojuegos hasta quedarse dormido
Hoshina abrió sus labios buscando algo que decir, pero le fue imposible, las palabras del otro le habían calado tan profundo que podía sentir a su temeroso lobo surgir curioso y esperanzado, no hubo atisbo de falsedad en sus palabras lo sabía porque busco con vehemencia por alguna mentira que le permitiera alejarse del hombre, y, sin embargo, aquí estaba sintiéndose tonto y avergonzado por no saber cómo reaccionar ante el repentino y claro reconocimiento de su persona como una pareja deseable.
- Hoshina Soushiro
Su diatriba interna se detuvo al instante en que su nombre completo salió de los labios ajenos, su mirada avergonzada expectante por las próximas palabras del Enigma.
- ¿Me permitirías cortejarte?
No hubo respuesta de su parte, su cerebro incapaz de enviar una frase coherente a su boca, cerro sus ojos obligándose a asentir suavemente, a darse un pequeña y última oportunidad de ser un omega, frágil y enamorado.
