Actions

Work Header

Posibilidad

Summary:

Quizás, recibir una explicación no estaría de mas

Notes:

Día 8: Ronroneos

Un poco menos triste que el día anterior, supongo

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

Hasegawa toco suavemente la puerta tratando de prepararse para el desastre miserable que sabia hallaría una vez entrara en la ahora silenciosa oficina de su antes ruidoso Capitán, hacia casi un mes desde que Soushiro abandono Ariake y volvió a la residencia principal de la familia Hoshina en el Oeste, dejando tras de sí a un abatido Enigma que se habia abandonado al enclaustramiento y autodesprecio. Luego de desquitar su ira con la ahora clausurada ex habitación de Shinonome el hombre se habia desplomado sobre su futón aferrándose al sutil aroma del omega que aún quedaba en las prendas con las que habia anidado hace semanas, mientras su vicecapitán lidiaba con el manejo de los días restantes del entrenamiento conjunto, además de ocuparse de disciplinar a la insensata omega junto al director Shinomiya.

- Te traje algo, no es mucho, pero pensé que lo querrías

Se inclino silenciosamente junto al desecho nido, cuidando de no invadirlo, para colocar una pequeña bolsa con el claro aroma de Hoshina en ella, Narumi prácticamente se abalanzó sobre la misma, dentro se encontró con una sola camisa negra ajustada, Eiji sabía que no era mucho pero aquello era lo único que consiguió robar de la habitación donde Soushiro se hospedaba antes de que Ashiro se encargara de tomarlo todo y enviarlo de nuevo a Tachikawa, no se sentía orgulloso de ello pero la mujer se habia vuelto abiertamente hostil ante la sola mención de Narumi por lo que pedir cualquier prenda prestada sería inútil. Se mordió el labio con pesar al ver a su siempre extrovertido y engreído Capitán aferrarse a la delgada prenda dejando salir pequeños y lamentables ronroneos ante la necesidad de su lobo por sentir la mínima cercanía con su omega que aquel pedazo de tela le ofrecía, como un consuelo efímero e insignificante al que poder aferrarse.

Los suaves ronroneos que se supone debían transmitir afecto y comodidad llenaban la habitación de nada más que amargura y desolación.

 

------------------------------------------------

 

La brisa se colaba por la ventana entre abierta removiendo ligeramente el cabello del omega recostado en la seguridad de su nido, prácticamente habia corrido a  resguardarse en su habitación tan pronto como su hermano le trajo a la casa familiar sin que nadie intentara evitarlo, probablemente habiendo sido informados por el alfa mayor camino a casa, y se mantuvo oculto ahí los primeros 3 días hasta que su padre le convenció de salir cubriendo los pasillos con su reconfortante aroma, eso no significo que el omega hablara sobre lo ocurrido y su padre lo acepto.

Semanas habían pasado desde su llegada a la residencia Hoshina y pese a permitirse salir más a menudo de su habitación aún se negaba a hablar del asunto con sus padres, sabía que solo estaba causando problemas, su padre estaría lidiando con la insistencia de una explicación por parte de los altos mandos y seguramente la Capitana Ashiro se encontraría igual mientras él solo pasaba los días lamentándose por su estupidez, aquello no podía seguir así pero tampoco tenía idea de cómo volver a la normalidad sin sentir que se ahogaba en el dolor de la traición.

- Cariño, ¿podemos hablar?

Su madre le miraba con dulzura desde la puerta, seguramente la pobre mujer sería la más afligida al ver a su precioso hijo en un estado tan abatido, ella misma era una omega por lo que seguramente ya hubiese descubierto el porqué de su depresiva actitud. Soushiro asintió y ella se deslizo lentamente a su lado, esperando antes por su permiso para invadir el cálido nido, siendo permitida a entrar casi de inmediato.

- ¿Es tan grave lo que ha hecho para huir sin una explicación?

Por supuesto que lo sabría, podía no tener la historia completa pero su madre le conocía tan bien como para entender la causa de su dolor.

- No hay nada que explicar, solo era una opción útil como siempre

- Y, sin embargo, estas aquí, refugiándote en tu nido y en tu hogar – Acuno suavemente el pálido rostro mirándolo con dulzura maternal al continuar – Soushiro, siempre estaré orgullosa del omega fuerte y formidable que eres, capaz incluso de imponerse ante alfas tan poderosos como tu padre

- Tan imponente que nadie me mirara nunca como un omega, ja, quizás sea hora de aceptarlo, no tengo mayor utilidad que el combate y quizás algún beneficio político para nuestra familia – Soltó con amarga resignación.

No sabía cuándo es que las lágrimas brotaron, solo pudo notarlas cuando las cálidas manos de su madre aun en sus mejillas limpiaron suavemente el húmedo recorrido sin abandonar aquella amorosa mirada.

- Pero él lo hacía, ¿cierto? Por eso estas aquí

- ¡No! él solo estaba burlándose, fue un error estúpido de mi parte creerle

- ¿Él te lo dijo?

- No necesitaba hacerlo

- Entonces, le escuchaste aceptarlo

- ¡¿Por qué estas de su lado?!

- Porque Soushiro, te he visto enfrentar el constante rechazo de todos esos estúpidos niños tradicionalistas toda tu vida con la enfrente en alto, ¿y ahora? Ahora veo a un omega frágil y asustado de ser rechazado por el alfa que desea, veo a mi feroz e independiente hijo finalmente sintiéndose lo suficientemente cómodo con ser un omega como para añorar la compañía de un alfa, y me niego a creer que mi brillante y temerario niño pudiese ser engañado por un par de mimos falsos y sin emoción real, Soushiro, llevas conociendo la falsedad de los alfas toda tu vida como para que tu lobo suspire por ella

Las lágrimas brotaron sin control hasta empapar las cálidas manos que aun sostenían sus mejillas, habia una verdad innegable en aquellas palabras, el omega llevaba siendo cortejado por conveniencia durante tanto tiempo que simplemente aprendió a reconocer el fingido interés en sus pretendientes, y por mucho que intentara negarlo no podía ver esa falsedad en las acciones del Enigma.

- ¡Ya tiene una omega!

Gruño aferrándose a los pequeños trozos que aun amurallaban su herido corazón, conteniendo el suave murmullo esperanzado de su lobo intentando salir de su oscuro y profundo escondite.

- ¿La ha marcado? ¿la presento como tal?

- ¡Tenia su ropa en su nido!

- ¿No son las divisiones prácticamente manadas? ¿Por qué los compañeros no prestarían prendas para los nidos?

- ¡Todos saben que odia prestar su ropa!

- En ese caso, ¿Él se la dio o ella la robo?

- ¡Que importa, ella lo tenía!

- Importa Soushiro, importa porque te mereces una explicación

- ¿Y si resulta que él se la dio?

- ¿Y si resulta que no?

- Mamá… -Suplico sin más argumentos para defenderse.

- Si él se la dio sabrás que tenías razón y podrás irte con tu dignidad intacta, pero si no lo hizo tendrás la seguridad de que ese alfa genuinamente desea ser tu compañero y el de nadie mas

- No lo necesito, yo…

- ¡Soushiro! Es cierto, no necesitas un alfa, pero mereces un compañero que te ame por el omega fuerte e independiente que eres, y no quiero que todos esos estúpidos ancianos te convenzan de lo contrario solo porque no cumples con lo que ellos creen que un omega debe ser, no te permitas perder a alguien con quien tu lobo finalmente desea salir por la ignorancia de otros, no te lo permitas mi amor, por favor no

No obtuvo respuesta más allá del sonoro llanto de su hijo al arrojarse a su regazo, sabía que tenía razón, pese a todo lo que habia visto aun existía una pequeña parte de él que confiaba en la honestidad que el otro mostraba en cada una de sus acciones, pero habia estado demasiado asustado de permitirse bajar la guardia y salir herido como para aceptarlo, solo ahora en el regazo de su madre podía darse la libertad de aceptar, aunque sea un poco, esa pequeña posibilidad. El llanto fue cediendo poco a poco tras la suave caricia de su madre en su cabeza, remplazado lentamente por suaves y temblorosos ronroneos.

El ambiente antes opresivo e infeliz comenzando a llenarse de tímida calidez conforme los suaves ronroneos tomaban confianza bajo el cálido resguardo de su madre, una de esas contadas ocasiones en las que se sentía lo suficientemente cómodo como para dejar a su lobo disfrutar del dulce mimo. La mujer disfruto aliviada de los ahora sonoros ronroneos llenando la habitación, segura de que su cachorro estaría bien.

Notes:

Disculpen la tardanza, hoy toco ir a donar sangre y mis brazos me estaban matando.
Sin embargo, espero que igual lo hayan disfrutado :)

Series this work belongs to: