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Enloquecer.

Summary:

Lo que él teme es el amor.

Hwang Hyunjin lo tiene todo en la vida, excepto alguien con quien compartirlo. Pero como propietario de una de las mayores fuerzas de seguridad privadas del país, tiene mucho que hacer hasta que encuentre a "la persona". Después de pasar el último año lidiando con las consecuencias de que sus mejores agentes de seguridad se enamoren de sus clientes, lo último que Hyunjin espera es echarle un vistazo al aguerrido camboy, Lee Felix, y saber casi instantáneamente que es para él.

Lee Felix ha estado solo desde los catorce años. Se ha pasado toda su vida luchando, haciendo lo que sea necesario para sobrevivir. Un grave problema de adaptación le ha impedido leer y le ha obligado a buscar formas creativas de ganarse la vida. La prostitución le permite ganar dinero mientras mantiene a sus clientes a distancia, y Lix se ha acostumbrado a mantener a todo el mundo a distancia... hasta que es testigo de un asesinato y Hwang Hyunjin entra en su vida.

Se supone que vigilar a Lix es un favor, un simple trabajo extraoficial hasta que descubran quién mató a un prominente abogado, pero Hyunjin no tarda en darse cuenta de que no hay nada sencillo en Lix.

Notes:

I M P O R T A N T E: Leer atentamente las advertencias colocadas en el resumen que serán recordadas nuevamente al final de este texto.

Primero que todo esta historia NO ME PERTENECE, yo solo cumplo con el hecho de cambiar los nombres, modificar algunas apariencias física y localizaciones de la historias original.

Esta historia corresponde al cuarto libro de la saga Servicio de Protección de Elite, así que los créditos correspondientes a su autora (Onley James)

Debido a que esta historia toca temas tales como todo tipo de abusos, violencia gráfica y contenido sexual explícitos se les recuerda que es para mayores de 18 años, están en advertencia de que el contenido del siguiente libro no es para todas las edades y se les pide tener criterio referente a lo leído.

De acuerdo a lo último, no se busca romantizar las relaciones toxicas, los actos de violencia, así como tampoco se busca menoscabar la imagen de los idols aquí mencionado. Es una adaptación de una fan para fans.

Temas a tocar en esta historia: Contenido homosexual, Contenido +18, Cambio de edades, Humor negro, Violencia gráfica, Mención de abuso físico y psicológico, Uso de lenguaje altisonante y/o vulgar, Uso de palabras soeces y/o peyorativas, Abordajes de tema sensibles tales como: Amores tóxicos, violencia, maltrato, muertes, intento de suicidio, mención de abuso psicológico y físico, etc.

Teniendo en cuenta que adaptare todos los libros de esta saga al hyunlix, los protagonistas, entornos y relación familiar irán cambiando constantemente.

-ADAPTACION.
-Contenido homosexual.
-Contenido +21
-Cambio de edades.
-Humor negro.
-Violencia gráfica.
-Mención de abuso físico y psicológico hacia menores.
-Uso de lenguaje altisonante y/o vulgar.
-Uso de palabras soeces y/o peyorativas.
-Abordajes de tema sensibles tales como: Amores tóxicos, violencia, maltrato, muertes, mención de abuso psicológico y físico, etc.
-Con esta historia no se busca asumir la sexualidad de los idols mencionados, así como tampoco se busca ofenderlos.

Chapter Text

 

Felix

— ¿Qué quieres decir con que no lo entiendes? Dilo.

Felix observó las letras hasta que parecían flotar, su frente se arrugó y su labio inferior estaba atrapado entre sus dientes. Ella siempre actuaba como si fuera tan simple. Tal vez lo era. Tal vez él realmente sólo era estúpido. —Ca-T-u.

— ¿Ca-T-u? —se burló de él—. ¿Acaso eso suena como alguna palabra de la que hayas oído hablar, Felix? Usa tu maldito cerebro. Si es que siquiera tienes uno. G-A-T-O. Gato. Gato. ¿Qué tan difícil es eso?

El corazón de Lix se encogió en su pecho, y se mordió la lengua hasta que percibió el sabor de la sangre. Si lloraba sólo empeoraría. Ella fue muy cruel la última vez que él lloró. "Los hombres no lloran", había dicho. Los bebés eran los que lloraban. ¿Acaso él era un bebé? —Lo siendo. —se las arregló para decir sonriendo.

Su cabeza se disparó hacia delante cuando la mano de su abuela se precipitó hacia la parte posterior de su cabeza. —Sien-TO. No “siendo”. Jesús. ¿Qué voy a hacer contigo? Eres tan estúpido como tu maldita madre, pero a diferencia de ella, no podrás ganarte la vida sacudiendo el culo por dinero, así que será mejor que averigües como.

Al menos ella se había largado. Lix esperaba hacerlo de todos modos. Nadie merecía estar atrapado en esta estúpida y asquerosa casa con sus asquerosas paredes manchadas y sucios pisos y caca por todas partes, proveniente de los dos estruendosos perros de la abuela, los que siempre le mordían los tobillos y le abofeteaban en la cara. Odiaba estar allí. No sabía por qué tenía que quedarse. Tenía que tener un padre en alguna parte, ¿verdad? Ryujin tenía un padre. Chunji tenía un padre. Changjo tenía dos madres, pero eran buenas. ¿Por qué su madre al menos no se había ido con él?

Lix se fijó en su tarea, el alivio inundando su sistema cuando escuchó la puerta de cristal abrirse y cerrarse, y a su abuela murmurando en voz baja mientras se alejaba. Ella iba a la casa de al lado, la casa de Jack. Y se quedaría allí durante mucho tiempo. A veces, hasta se quedaba toda la noche. Lix odiaba estar solo, pero amaba cuando ella se mantenía alejada. No podía usar la estufa todavía, pero había aprendido a usar el microondas. De igual forma, hoy no era el día en que tendría que usarlo.

Hoy era día de pollo frito.

Lix agarró su libro y salió disparado por la puerta, corriendo cuatro casas más abajo hasta la casa de Ryujin. Brincó mientras golpeaba la puerta. Pero, seguro Ryujin no estaría allí. Puede que estuviera en el fuerte. El padre de Ryujin era el más genial de todos. Él fue quien construyó un fuerte en la parte superior del gran árbol del patio trasero. También, la mamá de Ryujin tenía un restaurante en la ciudad, y siempre tenían la comida más sabrosa en casa.

Lix se coló en el interior del patio trasero, metiendo su cuaderno de ejercicios dentro de sus pantalones vaqueros antes de subir los escalones de madera en el gran árbol del patio trasero. Estando arriba, realizó el toque secreto antes de abrir la puerta. Ryujin estaba tendida en un rincón, armando un rompecabezas, sus pies se balanceaban mientras trabajaba, y tenía el cabello negro trenzado a lo largo de sus hombros en dos trenzas. Los tubos que la ayudaban a respirar se hallaban atrapados en sus fosas nasales, con un pequeño tanque verde a su lado. Ryujin era la persona más inteligente que Lix conocía. Ella era un año mayor que él, pero estaba dos años por delante en la escuela.

Ella levantó la vista cuando Lix entró y cerró la puerta con un sonido demasiado fuerte.

Una mirada al rostro de Lix y dejó su rompecabezas en segundo plano. Se sentó con las piernas cruzadas en su overol color puré de manzana y una camiseta rosa que coincidía con sus zapatillas de lentejuelas rosas favoritos. Ella le dio un recipiente de plástico, y el estómago de Lix rugió. Atacó el pollo frito y macarrones con los dedos, ignorando el tenedor que estaba justo a su izquierda. El día de pollo frito en el restaurante era el favorito de Lix, así que la mamá de Ryujin siempre hacía una cantidad extra solo para él.

Mientras que Lix se llenaba la boca con comida, Ryujin tomó su cuaderno y le terminó cuidadosamente la tarea, haciendo todo lo posible para que su escritura coincidiera.

Ryujin siempre pensaba en todo. Lix sabía que estaban haciendo trampa y que eso estaba mal, pero la última vez que la maestra llamó a la abuela de Lix, ella le dio una paliza con el interruptor del árbol de atrás. La maestra decía que tenía un problema de aprendizaje. Que las cosas estaban mezcladas en su cerebro y que había programas de aprendizaje que podrían ser de ayuda para él, y su abuela lo había golpeado por avergonzarla de esa forma. Él siempre la avergonzaba. Ya era bastante malo que hablara gracioso, y ahora tampoco podía leer. Ella lo había llamado por la palabra con R. La que el maestro dijo que no se les permitía decir.

Cuando su tarea estaba terminada y su estómago estaba satisfecho, se acostaron en el suelo del fuerte de Ryujin, mirando hacia arriba más allá de las ramas del árbol hasta el cielo y observando a las nubes rotar mientras el sol se ponía. Los pies de Ryujin apuntaban hacia un lado y los de Lix hacia el otro, sus cabezas estaban juntas para que ambos pudieran contemplar.

—Cuando finalmente tenga mis pulmones nuevos, voy a volar a Seongnam y ser una estrella de cine. —dijo Ryujin con un suspiro. Siempre lo decía. Iba a ser una gran estrella y salir en la tele.

Lix no podía imaginar querer ese tipo de atención. La gente lo miraba fijamente al escucharlo hablar, burlándose de él. —Yo no. La idea de un montón de gente mi- mirándome suena desagradable.

Trató de evitar las palabras con R y TH. Siempre sonaban como una W. Su maestra decía que esas eran sus ‘’letras conflictivas’’. No sabía lo que eso significaba, más que ser consciente de que los otros niños se reían de ello. Su maestra siempre trataba de detenerlos, pero ella no se quedaba con él a la hora del receso. Ryujin decía que pensaba que tal vez sus ojos y su lengua no se comunicaban entre sí. Su abuela, por su parte, decía que todas las letras eran un problema para él, que simplemente nació tonto... como su mamá. Por eso aún no podía leer.

—Nah, actuar es genial. Puedes ser quien tú quieras, y puedes usar disfraces, maquillaje y joyas. —le dijo Ryujin, ignorando su forma lenta de hablar.

Usar maquillaje y joyas sonaba divertido, pero Lix nunca haría eso de nuevo. Podría ser tonto, pero no era tan tonto. Su abuela se habría vuelto loca si hubiese visto a Lix y Ryujin jugando a vestirse, diciendo que vestirse era para las niñas y los niños afeminados. Siempre le gustaba usar esa palabra. Afeminado. Lo llamaba así cada vez que él lloraba, o cada vez que mostraba algún signo de dolor.

Pero Ryujin siempre se veía bonita con su ropa elegante, los grandes pendientes de su mamá y su lápiz labial escarlata, incluso si a veces lo ponía fuera de las líneas. La abuela de Lix decía que el maquillaje era para putas. Él no sabía lo que era una puta, pero tenía que ser malo porque su abuela se lo vociferaba dirigido a él como lo hacía con la palabra R.

A Lix le gustaba la forma en que la ropa de chica se sentía. Era suave y sedosa, y las zapatillas de Ryujin tenían lentejuelas. Lix no entendía cómo se podía hacer una tela sólo para una niña o sólo para un niño, pero prefería no discutir con su abuela.

—No quiero estar a-quí sid-sin ti. —dijo Lix, ruborizándose cuando las palabras no salieron bien una vez más.

Hasta donde Lix podía notar, cualquier lugar era mejor que Ulsan.

—Vendrás conmigo. Necesitaré gente.

— ¿Por qué? —preguntó Lix.

Ryujin se encogió de hombros. —No lo sé. Las estrellas de cine y las personas famosas tienen personas que simplemente hacen cosas por ellas. Podrías ser la persona que sólo hace cosas por mí y entonces podemos ser amigos para siempre.

Ryujin empezó a toser, no una tos normal, sino una de esas que le provocaban espasmos en los pulmones. No había nada que hacer excepto esperar. Cuando finalmente se detuvo, se veía pálida, con medias lunas púrpura debajo de sus ojos. Ryujin tenía algo que se llamaba FC. Y le dejó cicatrices en los pulmones. Por eso necesitaba unos nuevos. Pero había una lista para conseguir pulmones nuevos, así que tenía que esperar su turno. Parecía raro que hubiera una lista de personas que necesitaban partes nuevas, pero Ryujin no parecía realmente molesta por ello. Actuaba como si fuera algo normal.

Lix deseaba que alguien le diera un nuevo cerebro o tal vez una nueva lengua, y entonces tal vez su abuela dejaría de odiarlo. A veces, él no pensaba que quería que ella dejara de odiarlo. Si ella lo amase entonces tal vez eso significaba que él era como ella. Él no quería ser como ella. Él la odiaba. Ryujin decía que no era bueno odiar a la gente, y quizás que era cierto, pero él tenía miedo de su abuela. Odiaba ir a casa. ¿No debería estar bien odiar a alguien que te provocaba miedo? ¿Qué te golpeaba y era cruel contigo todo el tiempo?

—Prométeme que vendrás conmigo a Seongnam cuando tenga mis pulmones nuevos. —dijo Ryujin, sosteniendo su meñique.

Cualquier lugar era mejor que Ulsan. Enganchó su meñique con el de ella. —Vale. Tan pronto como consigas unos pulmones nuevos.

Continuara…

Nota: La palabra con “R” era retrasado.