Work Text:
-Si, eso no está pasando.-Derek se cruza de brazos, cejas elevadas. Erica le da una rápida mirada exasperada antes de llevar sus ojos de cachorro hacia Cora y Laura.
-¡Saben que es una muy buena idea!.-Ella exclama. La rubia acomoda su cabello antes de señalar la pantalla de su computadora.-Las ganancias no son buenas el último tiempo, entonces, ¿Por qué no?.-Cuestiona ella.
Bien, tenía un punto allí. El bar de los hermanos Hale, La cueva del lobo, había abierto poco tiempo atrás. Siendo un lugar atractivo, algo familiar pero jovial, al principio había conseguido clientes con rapidez.
Pero, con el paso del tiempo, y la aparición del Bar nuevo en la cuadra, las cosas se habían complicado un poco. Es por eso que se encontraban en el lugar, intentando conaeguir soluciones y nuevas ideas.
-Porque no se convertirá en un prostíbulo.-Derek dice y Laura arruga la nariz en disgusto.
-No uses ese vocabulario.-Lo reprende.
El peli-negro rueda sus ojos antes de beber un poco de su café. Dios, lo necesitaba tanto. Dormía poco luego de estar casi todo el día en el bar.
-Vamos, Der.-Cora dice,animada.-Sera solo una vez al mes.-Comenta.-¿Por qué no lo imaginas? Los viernes por la noche, las personas solteras de Beacon Hills tienen una hora para venir a una cita rápido con un extraño. Quince minutos y pueden cambiar, o simplemente irse con alguien nuevo para la cama.-Mueve sus manos, intentando que sonara más atractivo.
-No me gustan las citas rápidas.
-No te gustan las citas.-Laura corrige, sus ojos puestos en la lista de bebidas faltantes.
-Ni las personas.-Agrega Erica y Derek le da una mirada de advertencia. Vaya amiga.
-Bien, bien.-Cora aplaude, llamando la atención.-¿Hacemos votación?.
(...)
Claramente, Derek es el único que estaba en contra de la idea, por lo que, el primer viernes luego de esa reunión, el bar se encuentra ambientado para la dinámica de las citas rápidas.
Hay guirnaldas de corazones, música tenue, las mesas redondas están ocupando hasta la pista de baile, con manteles de color blanco y una vela en el medio.
El moreno se encontraba quejándose detrás de la barra, acomodando su traje.-¿En serio es necesario?.-Murmura más para si mismo que para alguien más, pero, claramente Erica lo escucha.
-Oh, muy necesario.-Sonrie amplio. Las mujeres del bar llevaban vestidos con corazones flechados estampados en ellos y Derek solo...llevaba un traje color champán con cupidos en él. La corbata era un corazón.
Maldito marketing.
O tal vez solo era hacer el ridículo. Como sea.
-Te necesito inscribiendo a las personas cuando lleguen.-Laura dice, el oji-verde niega repetidas veces.-Ni siquiera tienes opción. Todos estamos trabajando en esto hasta que se termine la hora de citas rápidas.
-Laura, por el amor a Dios, déjame hacer algo más. Muevo todas las bebidas del depósito, cocino...¡Ya se! Puedo limpiar los baños.-Pide y su hermana ríe.
-Suenas desesperado, Der-bear.-Cora canturrea desde el otro lado de la barra, limpiando una copa.
-¡Es porque lo estoy!.-Gruñe.-Ni siquiera quería hacer esto.-Lloriquea y las mujeres parecen estar divirtiéndose con su desgracia porque vuelven a reír. Erica hasta se seca una lágrima, la muy desgraciada.
-Superalo, Der.-Cora dice.-Ahora, mueve tu trasero hasta la mesa de entrada. Las personas comenzaron a llegar.-Ordena y el peli-negro da una última mirada rápida, suplicando, y lo único que obtiene es ser ignorado por todas.
Las odia.
Entonces así es como termina en la mesa a un lado de la puerta, anotando extraños al azar. Aunque puede reconocer a un par de rostros de cuando fue al secundario, finge no ver sus rostros amigables mientras garabatea de manera desordenada los datos de cada uno.
-¡Hey! Mi amigo y yo queremos anotarnos.-Una voz animada hace que eleve sus ojos, encontrándose con unos ojos miel observándolo con entusiasmo.
-¿Acaso no es lo que todos quieren?.-Murmura con aburrimiento y estira su mano, pidiéndoles sus identificaciones.
Ambos chicos se las entregan, mientras el castaño hace una mueca. Parece apenado.-Que grosero.-Lo oye murmurar pero lo ignora porque no está perdiendo un cliente esa noche.
Laura y Cora lo asesinarian.
Anota los datos de Scott, un chico latino, sonrisa torcida, y le devuelve la identificación. Le entrega un cartel con su correspondiente número y luego dirige su mirada hacia la otra identificación.
Sus cejas se hunden, intentando leer lo que se encuentra frente a sus ojos. Puede escuchar al castaño suspirar, resignado.
-¿Cómo diablos se supone que se lee este nombre?.-Cuestiona el peli-negro y se arrepiente porque suena altamente grosero. Sus ojos buscan al dueño del extraño nombre.
-Solo...escribe Stiles Stilinski.-Las cejas de Derek hacen una cosa divertida, que solo logran que el otro chico se sienta aún más apenado.
-¿Te acabas de auto-nombrar Stiles Stilinski?.-Cuestiona, escribiendo.
-Amigo, solo toma el dinero. En serio, ¿Qué hice para merecer esto?.-Dice mientras empuja el dinero sobre la mesa. Derek asiente lentamente antes de tomarlo y entregar el cartel con su número.
Derek lo deja ir, pensando en que tenía que mejorar sus modales. Tal vez era él quien estaba ahuyentando a los clientes.
Negó para sí mismo, antes de seguir con su trabajo.
Una hora más tarde, las citas rápidas habían comenzado. Erica y Cora eran quienes habían armado las posibles combinaciones, aunque Derek no sabe en qué se basaron para emparejarlos.
Seguro, conociendo a ambas, fue al azar.
Stiles, por otro lado, se encontraba moviendo de manera nerviosa sus manos mientras esperaba a su compañero o compañera.
La primera persona en sentarse frente a él es una chica, cabello corto, ojos negros y labios pintados de color púrpura. Stiles no tiene un tipo, no cree, pero tampoco piensa que esa chica sea para él.
No es que sea fea, aquí nadie hablaba de eso, pero sus vibras solo...no.
Se paso los quince minutos de la cita mirando su teléfono, esquivando cualquier intento por llevar a cabo una conversación.
Stiles suspiro cuando ella se alejó. Había sido raro. Pero suponía que la chica tampoco estaba interesada en él.
Su segunda cita fue un hombre de tal vez cuarenta años. Lo único que pudo escuchar a Stiles es su voz. Habló sobre él todo el tiempo.
Las siguientes dos citas fueron horribles. O las personas no hablaban o hablaban demasiado. El castaño se sentía algo agobiado.
Se puso de pie y se acercó a la barra. Sus posibilidades de citas habían acabado por esa noche, por lo que tomaría algo hasta que Scott terminara.
Le dio una rápido mirada a su amigo, encontrando al chico casi al instante. Estaba sonriendo ampliamente hacia la peli-negra frente a él.
Agh, el maldito bastardo tenía suerte.
-Dame lo más fuerte que tengas.-Pide mientras desbloquea su teléfono, teclea furiosamente a Lydia, por darle esta tonta idea.
-Uh, ¿Hola?.
-Si, lo siento.-Stiles nota entonces que se estaba comportando como un idiota solo porque sus citas habían sido un asco. Lo cual, muy malo de su parte.-Hola amigo.-Sus ojos se encuentran con los del chico que estaba en la entrada, quien asiente a modo de saludo.-¿Cómo estas? ¿Crees que podrías hacerme lo más fuerte que tengas?.-Pregunta, una pequeña sonrisa tirando de sus labios.
-Claro.-Se da la vuelta y comienza a mezclar un par de bebidas, Stiles solo lo observa atentamente. Ya no llevaba aquella chaqueta horrenda con cupidos en ella (aunque al chico que le quedaba demasiado bien). Ahora solo tenía los pantalones de vestir y una remera sin mangas.
Sus brazos marcados resaltaban mientras agitaba el trago, mezclándolo.
Una servilleta limpia la boca de Stiles y lo saca de sus pensamientos, sus ojos viajando del barman a la persona que le estaba limpiando la boca.
Una rubia le sonríe con sorna.-Aquí, estas mojando la barra.-Ella dice, entregándole la servilleta. Las mejillas de Stiles arden mientras acepta el papel y lo arruga en su mano.
-Uh, yo...-Muerde su labio, sin saber realmente qué decir. La rubia parece complacida con sus nervios.
-Es bello, ¿Cierto?.-Señala al peli-negro y Stiles solo la ignora, intentando calmarse mientras ve al hombre acercarse con su bebida.
Se la entrega con su ceño profundamente.-Que lo disfrutes.-Casi gruñe antes de ir a atender a otra persona.
Los ojos marrones caen sobre la rubia una vez más.-¿Siempre parece que lleva un palo en el trasero?.
La chica ríe.-Más seguido de lo que creerías. Es la falta de sexo.-Le guiña un ojo al chico detrás de la barra y escucha un fuerte gruñido por parte de Hale.
-¡Erica!.-La llama, irritado.
La oji-marrón sonríe arrogante antes de señalarse a si misma mientras mira a Stiles.-Esa soy yo.-Comenta con emoción.-¿Cómo te llamas, cariño?.
Stiles se anima al saber que al menos alguien allí es amable.-Stiles Stilinski.
-Bien, Stiles, espero verte aquí más seguido. A Derek pareces irritarle y todo aquel que irrite a Derek, es amigo mío.-Le guiña un ojo antes de desaparecer, yendo a atender las mesas del bar.
Stiles queda pensativo, pero trata de no darle demasiada importancia, solo bebiendo su trago.
Y si, tal vez le lleva más del tiempo debido beber un trago, pero puede que sea por culpa de sus ojos que no abandonan a cierto barman tan caliente como el sol.
Y no se siente culpable por ello.
Tal vez un poco.
(...)
Es un martes, dos semanas después del primer (y muy exitoso) viernes de citas rápidas, que Derek divisa al chico con nombre extraño que opto por auto-nombrarse Stiles.
No es que Derek se haya interesado. No, para nada.
Bueno, puede que haya stalkeado sus redes luego de aquella primera vez que se vieron. Pero sólo por curiosidad. Quería conocer a los culpables de ponerle tan atroz nombre.
Sólo logró que escaparan suspiros de sus labios, mirando embelesado las fotos que el muchacho de piel pálida subía. El peli-negro no había admirado demasiado al chico pero debía decir que estaba bien.
Bueno, más que bien. Pero no se lo admitiría a nadie.
Volviendo de la lucha de sus pensamientos, observa al chico ingresar con su amigo y dos personas más. El castaño es quien se acerca a la barra y, como Derek nota que Erica está ocupada, se acerca.
Se para frente al castaño y el rostro del chico parece iluminarse.
-Lo siento, ¿puedes ayudarme?.-El castaño dice, luciendo algo preocupado.
Derek le presta atención, parándose más derecho.-Claro, ¿Qué su...-El oji-marrón lo interrumpe antes de que pueda seguir.
-Creo que me pasa algo en los ojos. No puedo dejar de mirarte.-Hay una sonrisa amplia en sus labios luego de decir aquello y sus ojos brillan en diversión.
Derek abre y cierra su boca un par de veces, porque ¿Acaso eso era..?
Escucha la risa de Cora, quien estaba parándose detrás de la barra para ayudar a atender.-Creo que están intentando ligar contigo, Der-Bear.
Las mejillas del peli-negro se sienten como si se estuvieran prendiendo fuego y agradece a todos los dioses que las luces del bar son tenues porque sabe que no se notará.
El oji-verde toma una profunda respiración, mirando con odio a su hermana antes de dirigir la misma mirada hacia el chico frente a él.-¿Vas a ordenar algo?.-Casi gruñe. En su defensa, no es bueno respondiendo tontos ligues. O socializando.
El castaño luce decepcionado por un momento pero se repone, logrando ocultar aquella emoción antes de contestar.-Cuatro cervezas, por favor.
Derek solo asiente y se gira para poder servir las cervezas. El trabajo le lleva más tiempo de lo que debería porque su mente aún está procesando lo que el chico le había dicho.
Se obliga a esconder la sonrisa que amenaza con formarse en sus labios y, una vez que tiene las cuatro bebidas listas, se gira y las deja sobre la barra, con cuidado.
Stiles, quien estaba tecleando furiosamente en su teléfono, eleva su vista de inmediato y le sonríe amplio.
-Gracias amigo, aquí tienes.-Deja el dinero sobre la barra con una sonrisa aún en sus labios y toma las bebidas con cuidado.
Derek hace una mueca de dolor porque el chico claramente es torpe y aquellas cervezas corren un gran riesgo. Por lo que, con tal de no ver aquel espectáculo, se dirige hacia otro cliente para atender.
Esta escuchado la orden de la joven rubia frente a él cuando la voz de Stiles resuena, alta y clara.
-¡Hey, barman misterioso!.-Lo llama, los ojos verdes del chico se posan sobre Stilinski. Solo esta a un par de pasos de distancia.-Me debes una copa. ¡Porque cuando te miré, se me cayó la mía!.-La risa de Cora y Laura resuena cuando el joven termina de decir aquello mientras Derek no sabe que hacer.
Sus ojos están abiertos con pánico.
La rubia frente a él suspira, luciendo irritada.-Los hombres si que son idiotas.-Dice con exasperación mientras acomoda su cabello.
Las cejas de Derek la juzgan, duro.
-Ordena.-Le dice sin siquiera mirarla una vez más, sus ojos concentrados en cierto castaño que se encuentra en una de las mesas del fondo, bebiendo con sus amigos.
(...)
El peli-negro no vuelve a ver a Stiles hasta el siguiente viernes de citas rápidas. El chico ingresa al bar y las manos de Derek sudan un poco.
Pero esta seguro a que debe ser porque el chico lo irrita de sobremanera.
Ese día también lo encargan de anotar a las personas que iban a estar allí para las citas rápidas por lo que Derek lo saluda de manera osca cuando éste casi salta sobre sus pies, diciendo un 'hola' muy emocionado.
Recibe una mirada reprobadora por parte de Erica pero la ignora a favor de seguir haciendo su trabajo.
Pasa el resto de la hora/hora y media observando al chico e intentando acatar los pedidos que la gente le hacía. Lo cual...difícil.
Para la mala suerte de Stiles, nadie parece tener química con él o estar interesado, por lo que se arrastra de manera desanimada a la barra cuando culmina.
Sus ojos lucen apagados y los baja a la barra por un momento, su dedo jugueteando con la tapa de una cerveza que había allí.
Derek se acerca y aclara su garganta, intentando llamar su atención.
La presencia de Derek parece iluminar al chico, a diferencia de lo que muchos creerían debido a la poca simpatía que solía derrochar Hale.
-¿Mala racha?.-Derek pregunta porque se esfuerza por ser un poco más amable con sus clientes.
-Se podría decir, hombre.-El castaño suspira dramáticamente mientras recuesta su rostro contra la barra. Derek hace una mueca. El oji-marrón se endereza nuevamente, ahora sonriente. Parece tener algo en mente antes de hablar.-¿Eres electricista?-Las cejas de Hale se fruncen, confundido por la repentina pregunta.- Porque definitivamente acabas de iluminar mi día.-Derek rueda sus ojos antes de bajar su vista.
-Ese fue bueno, Stiles.-Erica dice, sonriendo mientras pasa a su lado.
-¡No lo alientes!.-Exclama de manera amenazadora Hale y la rubia solo ríe, restandole importancia.
-Ya, lo siento. Solo intentaba divertirme luego de esas horribles citas y...uh, hola, Taylor.-Le sonríe apenado al chico que se acababa de parar a su lado.
El chico luce molesto.-Dejame decirte que tú también fuiste una cita horrible. Supongo que tú eres el problema, porque estoy a punto de ir a mi casa a follar.-El joven sonríe con malicia hacia el castaño.
Derek toma una profunda respiración, repitiéndose que no debe meterse.
Stiles luce un poco abatido luego de eso mientras ve a Taylor alejarse de la barra para acercarse a un chico fornido.
El peli-negro suspira antes de desaparecer por unos segundos, yendo en busca de una pequeña lata de coca del depósito que tenían detrás.
Cuando regresa, Erica está mirando con lastima al castaño, quien luce completamente avergonzado por lo sucedido.
Hale se encamina hacia la barra y toma un vaso, poniendo un hielo allí y sirviendo la coca-cola. Empuja el vaso hacia el oji-marrón.
-Toma. Invita la casa.-Dice intentando sonar amable. No está seguro de que lo haga, pero al menos hizo el esfuerzo.
Ver el rostro de pura felicidad en Stiles lo vale por completo.-Oh, muchas gracias...-Hace una pausa, esperando a que el oji-verde diga su nombre.
-Derek.-Cede muy de mala gana.
-Muchas gracias, Derek.-Sonrie amplio y es encantador y el pecho de Hale da un pequeño salto que hace mucho tiempo no da. Hale quiere golpearlo.
Espera que sea un infarto y no lo que está pensando.
-No hay de que.-Asiente y, cuando esta a punto de irse, el chico vuelve a hablar.
-Derek.-Parece saborear el nombre en su boca, pensativo.-Te llamas como mi futuro esposo.-Le guiña el ojo y Derek rueda sus ojos, elevando sus manos.-¿Qué? No dije nada malo.-Derek sonríe pequeño y espera que Stiles no lo vea, pero sabe que está jodido cuando el chico luce complacido, observando la sonrisa en los labios de Hale.
(...)
Un miércoles por la noche, Derek se encuentra atendiendo a un algo borracho Stiles. Scott intenta llevarlo a casa al menos tres veces, sin éxito alguno, por lo que le permite tener una bebida mas antes de irse.
El peli-negro solo le entrega Coca-cola asegurándole que tiene alcohol. Claro que no tiene, no quiere que el chico entre en un coma etílico luego de todo lo que ingirió.
Se toma la gaseosa como si se tratara de un chupito y Derek tiene que hacer un esfuerzo sobrehumano por no reír ante la vista.
Cuando Scott pasa el brazo de Sriles por sobre su hombro y lo hace bajar del taburete, el castaño habla, intentando llamar la atención del peli-negro que se encuentra am otro lado de la barra.
Las cejas de Hale se elevan en interrogación.
-Eres como la chancla de mi madre: te veo venir y se me acelera el corazón.-Scott luce horrorizado, como si sintiera pena ajena. La mitad de las personas que se encuentran en la barra rien, Derek solo se queda inmóvil. Una sonrisa luchando por aparecer en sus labios.
-Ve a casa, Stiles.-Dice con más cariño del que desea.
(...)
-Bueno, aquí estoy. ¿Cuáles son tus otros dos deseos?.-La voz de Stiles hace que Derek deje de ver su teléfono celular. Se encontraba en su tiempo libre, dándole una calada a su cigarro en el callejón junto al bar y escribiendo un par de mensajes.
El cabello del oji-marrón luce desordenado de una manera muy tentadora. Los dedos de Hale pican por ponerlos allí, acomodar el cabello y...
Toma una calada de su cigarro, bloqueado su teléfono antes de mirar al chico con atención. Una camisa a cuadros y una remera con escote en V.
Luce muy bien.
-Mis otros dos deseos son que desaparezcas.-Dice pero usa un tono de broma. Le cuesta usar ese tono pero parece funcionar porque de inmediato recibe una sonrisa amplia.
Stiles parece disfrutar de que Derek le siga aunque sea un poco el juego.
-Ouch, eso dolió, amigo.-Comenta, haciendo una mueca mientras toma su pecho. Derek sonríe mientras baja su mirada.-Lo siento, no todos podemos ser unos Adonis como tú.
-Pero no dije nada sobre...-Stiles lo interrumpe antes de que pueda decir algo más.
-Oye, déjame decir algo importante.-Los ojos de Hale observan a Stiles, los nervios corriendo por su cuerpo. Hay una sonrisa traviesa tirando de los labios antes de que diga.-El megalodón se extinguió, pero veo que tu madre logró dar vida al megabombón
Derek resopla antes de cubrir con una de las manos su boca. Sus ojos se arrugan mientras no puede luchar contra la sonrisa que tira de sus labios.
El castaño luce satisfecho, manos en bolsillos de su pantalón y sonrisa amplia.
-¿Eso quiere decir que me gane una calada de tu cigarrillo?.-El oji-verde lo observa por un momento, analizándolo, antes de asentir lentamente
-Claro.-Dice y extiende lo que queda de su cigarro hacia el oji-marrón.
El chico lo toma y lleva el cigarro hacia su boca. Sus labios rodean el pequeño cigarro y succiona. Derek no puede evitar que sus ojos se detengan por más de un momento en los labios del chico, rodeando el cigarro y la forma en que...
Dios.
Derek tiene que salir de allí.
-Yo, uh, tengo que volver a mi turno.-Dice con voz casi estrangulada antes de irse de allí, sin decir mucho más.
Stiles suspira, cansado. Tal vez realmente nadie estaba interesado en él.
(...)
-Entonces, Bambi.-Erica dice una tarde, mientras limpian el bar.
Derek intenta ignorarlo. Sabe perfectamente a quien se refiere ya que la escucho llamar así a Stiles un par de veces.
Solo no quiere hablar.
-Te interesa.-Cora aporta, concentrada en secar las copas y vasos. Las cejas de su hermano se frunce. Luce frustrado.
-No me interesa Stiles
Erica ríe maleficamente mientras choca su mano contra la de Cora.-¡Te dije que caería!.
-Der, cariño, nadie nombró a Stiles.-Cora dice solo para molestarlo y lo consigue. El oji-verde frota con molestia la superficie de la barra, intentando quitar manchas inexistentes.
-Escuche a Erica decirle así la semana pasada.-Aporta, sin mirar a las mujeres.
-Claro, semana en la cual no le hablaste a Erica porque tomó los pedidos de Stiles y no te dejo hablar con él.-Derek realmente lucha por no hacer un puchero inconsciente. Sí, puede que se haya molestado demasiado con Erica por haberle sacado su única oportunidad de hablar con el chico, pero, aún así, luego la molestia desapareció.
-No fue por eso, fue porque la encontré besándose con Boyd en el baño.
Erica ríe, asintiendo.-Si, a veces olvido que odias las demostraciones de amor. O a las parejas en general.
-Bien, pero hablando en serio, Der-bear.-Laura dice, intentando llamar la atención de su hermano. El chico la observa expectante.-Deberías invitarlo a salir. Creo que es tierna la manera en que se esfuerza por ligar contigo.
-Viene a las citas rápidas. Creo que no está precisamente interesado en mi.-Responde con frustración, su ceño fruncido. Cora se acerca hasta su hermano mayor, acariciando su espalda. Le da una sonrisa reconfortante.
-No lo sabrás a menos que le preguntes.
El chico no responde y sus hermanas y Erica dejan de molestarlo, sabiendo que el tema es demasiado reciente como para tocarlo. Hale suele ponerse irritable con...los sentimientos en general.
(...)
Derek se encuentra trayendo un cajón con cervezas cuando nota a Stiles qlgo incomodo. Lo divisa en una de las mesas de citas rápidas, su rostro está rojo por completo y despeina su cabello varias veces.
Lanza una mirada hacia la barra pero luego vuelve a mirar al hombre frente a él. Derek puede decir que el hombre tiene al rededor de cuarenta y parece ser un asco de persona.
-¿Puedes llevar esto detrás de la barra?.-Pregunta hacia Isaac cuando lo ve cruzar a su lado. El rubio era amigo de Boyd y nuevo en el trabajo, pero era muy amigable. El chico obedece, claramente, tomando el cajón de cervezas.
Parece a dos segundos de caer pero lo maneja.
Derek entonces se encamina hacia la mesa, observando al hombre deslizar su mano debajo de la mesa, hacia la dirección en la que se encuentra la pierna de Stiles.
El cuerpo del castaño se tensa por completo.
-¿Algún problema aquí?.-La voz de Hale sale dura, más de lo que quería. Pero la situación parece tener a Stiles nervioso.
El hombre canoso no aparta los ojos del joven mientras dice.-No, ningún problema. Solo invitando a la preciosa boca frente a mi a ir a una habitación de hotel para...-Derek lo interrumpe. Una de las manos del peli-negro toman el brazo extendido hacia la pierna de Stiles, presionando su agarre sobre el hombre mayor.
-Escuche bien, señor. Quiero que quite su mano de la pierna del joven, porque claramente no está interesado en usted. Solo lo está incomodando.-Dice, lentamente. El mayor gira su rostro para ver a Hale.
-¿Y tú quien eres para decirme que hacer?.-Cuestuona con desagrado. El agarre en el brazo se presiona aun más.
-Dueño del bar. Y déjeme informarle que las citas rápidas no son para obligar a alguien a tener sexo. Existe algo llamado consentimiento, gran idiota.-Gruñe. La mano del hombre suelta el muslo del joven.
-Ambos somos mayores de edad. Creo que podemos decidir si queremos tener sexo.
Los ojos de Derek viajan hacia Sriles, observándolo expectante.-¿Quieres tener sexo con este señor, Stiles?.
-No. En realidad, se lo dejé en claro dos veces. Pero el señor aquí parece no tomar los 'no'.-Eleva sus hombros. Eso es todo.
Derek se pone detrás de la silla del hombre antes de obligarlo a ponerse de pie. Sus manos se encuentran en los hombros del señor.-Quiero que se retire de aquí. Tiene prohibido el ingreso.-Comienza a empujarlo en dirección hacia la puerta de salida. El hombre rie con ironía.
-Es un bar de mala muerte. Claramente no volvería aquí.-Escupe y se suelta del agarre de Hale, saliendo furioso del bar.
El peli-negro se queda parado un momento mientras ve a Cora acercarse con apresurados pasos.
-Lo siento, Cor. Se que dijimos que no echaríamos clientes pero...
-Esta bien, Der-bear. Lo vimos, se lo tenía merecido.-Asegura y luego sus ojos viajan hacia Stiles.-¿Por qué no lo llevas a tomar algo de aire? Luce algo nervioso.
Derek da una rápido mirada sobre su hombro.
-Pero la barra.-Protesta el peli-negro y su hermana lo interrumpe.
-Nos encargaremos de eso. Tú sólo ve, tomate el resto de la noche.
Derek le sonríe pequeño y luego besa la frente de su hermana pequeña, quien golpea de manera amistosa el hombro del peli-negro.
Hale se gira, encaminándose hacia la mesa donde se encontraba Stiles. Cuando se para frente a él, el chico eleva su vista.
-Hey.-Dice, suave y con una pequeña sonrisa. Extiende su mano hacia el castaño.-¿Quieres salir a tomar aire?.
El chico le devuelve la sonrisa y acepta la mano, dejándose guiar hacia la salida.
El aire fresco de la noche los golpea cuando salen del bar, Derek con su mano aún sosteniendo la mano de Stiles. El chico parece estar perdido en sus pensamientos mientras se deja llevar por el peli-negro.
Se paran en el callejón donde Stiles lo había encontrado fumando un par de semanas atrás y Derek no puede evitar llevar una mano hacia el rostro de Stiles.
-¿Te encuentras bien?.-Pregunta, genuinamente preocupado. Los ojos color Whisky se iluminan cuando enfoca su atención nuevamente en Hale.
-Si, tranquilo. Solo estaba siendo un gran idiota.-Asegura, intentando restarle importancia.-Gracias por ayudarme, sin embargo. No quería irse.
Derek le sonríe, amplio.
-No hay de que.-Contesta y su mano aún se encuentra acariciando la mejilla del castaño.
Stiles tiene sus ojos fijos sobre la mirada de Hale, hay una pequeña sonrisa traviesa bailando en sus labios.-Me tengo que comprar un diccionario porque, desde que te vi, me he quedado sin palabras.
Derek rueda sus ojos, apartando su mano del rostro de Stilinski.-Estabamos hablando de algo serio, Stiles. Podría haberte hecho algo.-Se queja Hale, ceño fruncido.
Stiles muerde su labio.-Lo siento, es mi forma de sobrellevar las situaciones incómodas. Se que fue algo serio pero estoy bien, tengo a mi brillante caballero en traje azul.-Le guiña un ojo y Derek deja escapar una risita.-¡Hey! Eso fue una risa. Fue como oír el trinar de los pájaros.-Hale intenta fingir molestia pero hay cariño brillando en sus ojos.
-Eres un idiota.
-Me lo dicen más seguido de lo que me gustaría.-Sonrie amplio, orgulloso.-¿Tienes...uh, la noche libre?.-Las mejillas del castaño arden, su mirada bajando un poco. Luce demasiado tierno para Hale.
Quiere besarlo tanto.
-Si, mis hermanas y Erica van a cubrirme.-Contesta Hale.-¿Por qué? ¿Necesitas que te acerque a casa?.-Pregunta, sus manos buscando las llaves en los bolsillos de su pantalón.
Stiles niega.-Yo, uhm, estaba pensando que tal vez ¿Podríamos ir por unas malteadas y unas papas fritas rizadas? O lo que tú quieras comer.-Dice, rápido.-Seria mi manera de agradecerte por ser mi héroe.-Pestañea con exageración, ganando una risa por parte del peli-negro.
-Claro, ¿Por qué no?.
Y pasan el resto de la noche en un restaurante a dos calles del bar dos Hale. Tienen la comida más grasosa y deliciosa del planeta. Y resulta ser el lugar favorito para comer de ambos.
Stiles habla con entusiasmo, contando sobre su vida, mientras roba papas con cheddar de la orden de Derek. El peli-negro finge no verlo. El castaño logra sacar algo de información a Hale, luciendo satisfecho cuando Derek habla.
Cuando el oji-verde lleva a Stiles a su casa aquella noche, al rededor de las cuatro, Stiles deja un beso en su mejilla. Derek lo observa como si fuera lo mejor que le pasó.
Y tal vez lo sea. Al menos en el último tiempo.
Cuando Hale ya está por encaminarse hacia su Camaro, el castaño grita su nombre desde la puerta de entrada de su edificio.
Las cejas de Hale se elevan, expectante.
-Are you a sofa? Because you are sofacking beautiful.
Derek niega con su cabeza.-Eres tan malo para esto.-Stiles finge sentirse dolido.-Nos vemos, Stiles.
-¡Dulces sueños, príncipe encantador!
(...)
Derek no quiere admitir que se siente decepcionado cuando, la próxima vez que ve al castaño, es en el viernes de citas rapidas.
No entiende por qué. No es como si el castaño se le hubiera declarado la última vez que se vieron, una semana atrás.
Pero sólo...se había sentido tan bien junto al chico.
La comida había sido agradable al igual que la charla y luego de eso, la sonrisa no se había quitado del rostro del peli-negro por el resto de la semana.
Lo cual, fue objeto de burla por parte de sus compañeros de trabajo.
Y ahora, viendo al castaño a punto de tener más citas rápidas solo...lo decepciona un poco más amorosamente.
Y Derek debía decir que tenía un largo expediente de decepciones amorosas.
Intenta ocultar sus sentimientos mientras atiende con menos energía de la normal los pedidos de los clientes. Sus ojos sólo manteniéndose en el trabajo mientras escucha a Cora y Erica murmurar por lo bajo, seguro armando las próximas parejas.
-Una cerveza, por favor.-Pide una chica, sonrisa coqueta tirando de sus labios. Se cruza de brazos, intentando realzar sus pechos para llamar la atención de Hale.
Derek no le da una sola mirada, solo asintiendo antes de servir la cerveza.
Escucha la campana que anuncia que las citas rápidas han comenzado y piensa que tal vez necesita un momento de descanso porque siente que le falta un poco el aire.
No eleva su mirada, no quiere ver a Stiles junto a alguien más.
-Te necesitan en la mesa ocho.-Erica aparece de la nada, dedos tamborileando contra la barra.
Hale le da una mirada, luciendo para nada amigable.-Es la mesa de Stiles. Atiendelo tú.
-Oh, ¿Problemas en el paraíso?.-Pregunta, sonrisa divertida jugando en sus labios. Derek quiere rodar sus ojos pero se limita a empujar la bebida hacia la chica frente a él, quien aún intenta coquetear con Derek.
-No, Erica. No hay ningún paraíso.
-En el infierno entonces. Eso es aún más caliente.-Dice de manera animada.-Ahora, ve. Te necesitan.
Hale dirige su mirada a la mesa de Stiles, encontrando al chico allí, solo.
-Bien.-Gruñe mientras de mala gana se quita el delantal y le deja sobre la barra.
-Te cubro aquí, amigo.-Isaac avisa.
-Regresare en un momento.
Isaac ahoga una risa -Lo que tú digas, grandote.
Derek lo ignora a favor de encaminarse hacia la mesa de Stiles. El chico luce nervios mientras se remueve en su asiento, una camisa color negro y con mangas cortas hace que su pecho luzca más grande. Tiene tres botones sin prender y a Hale le cuesta todo un esfuerzo no acercarse a besarlo.
-¿Cuál es el problema? ¿Tengo que cubrir el lugar de un idiota que no vino?.
-Ow, alguien se levantó con el pie equivocado hoy.-Stiles dice y señala el asiento vacío frente a él. El peli-negro toma asiento, viendo frente a él su bebida favorita. Frunce un poco el ceño, sin comprender.
-Stiles, no tengo tiempo para cubrir tus problemas amorosos. Yo, sinceramente, no quiero estar aquí si tú no...-Presiona sus labios juntos hasta que forma una linea.-solo, olvídalo, es una tontería.
-¿Cubrir mis problemas amorosos?.-Cuestiona, cejas fruncidas.-El único problema amoroso que tengo es este barman que no me da una oportunidad para salir en una cita.
Derek se queda inmóvil, ojos fijos en la bebida frente a él.-¿Barman?.-Dice, confundido.-¿Te interesa Isaac? Genial, esto es aún peor cada minuto que pasa.-Gruñe.
Stiles se queda un momento en silencio antes de reír.-Derek, me refiero a que tú me interesas. Quiero salir contigo. Pero el problema es que tú eres algo asi como inalcanzable.
La boca de Derek se abre y se cierra repetidas veces.-Espera, ¿Quieres salir conmigo?.-Luce realmente sorprendido y Stiles no puede evitar reír.
-Clsfo que si, gran tonto. ¿Crei que la frases tontas para ligar eran una buena señal?.
-¡Enviabas señales confusas!.-Hale se exaspera, una mano paseándose por su cabello.-Decias estas tontas frases para ligar pero seguías viniendo a las citas rápidas. ¿Cómo se supone que yo comprendiera que intentabas buscar algo serio conmigo?.
Stiles suspira.-Seguia viniendo a las citas rápidas como excusa para venir más seguido. Para que me vieras y para charlar contigo.-Eleva sus hombros.-Pero luego ignorabas cada cosa que decía y eso solo me hacía pensar que no estabas interesado.
-Eres demasiado complicado de comprender.-Se queja Hale.
-Lo mismo digo, amigo.
-Crei...estaba molesto porque crei que venías por más citas rápidas. Y había pensando que la última vez, cuando salimos a comer, había sido agradable.-Se queja el peli-negro, sintiéndose un idiota. Stiles rie.
-Claro que fue agradable. No sabes cuanto tuve que contenerme para no besarte esa noche.-Comenta Stiles.-Luego se me ocurrió pedirle a Erica que me ayudara para tener una cita contigo, aquí en el bar. Y ella tuvo la idea de que viniera al viernes de citas rápidas. Solo que esta vez, me emparejarian contigo.-Sonrie.
Derek niega con su cabeza.-Debia saber que Erica tenía algo que ver con esto.
-Tendras que agradecérselo luego.-Stiles dice.-Ahora, ¿Qué te parece si tenemos una cita?. Me gustaría conocerte mejor.
-Claro, eso suena genial.
Media hora después, ambos se encuentran besándose en el cuarto de limpieza. Es pequeño y estrecho por lo cual sus cuerpos están practicamente pegados. Había hablado los primeros veinte minutos hasta que Stiles le propuso a Hale para ir a otro lugar para poder besarlo.
Derek pensaba llevarlo a casa, pero camino a la salida, habían tropezado y Hale ayudo a Stilinski a no caer. Stiles no lo dudo un momento, uniendo sus labios de manera tentativa.
La mano en la cadera de Stiles había sostenido con fuerza al chico mientras profundizaba el beso.
Luego de eso, y con cuidado de no ser vistos, se habían escapado entre risas hacia el cuarto de limpieza.
Solo pensaban quedarse un momento allí, compartiendo besos hasta que quisieran escapar del bar.
Las manos de Stiles abren la camisa de Hale y su boca cae sobre el cuello y la piel desnuda del pecho del peli-negro. Hay un gemido bajo por parte del oji-verde y una risa ahogada por parte de Stiles.
El castaño sube con suaves besos hasta que sus labios rozan los labios de su compañero. Su lengua delinea los labios de Hale hasta que éste le permite interesar a su cavidad bucal.
Las manos de Derek están presionando el trasero de Stiles cuando la puerta del cuarto se abre.
Hay un flash antes de que los chicos puedan apartarse.
-Le diré a Laura que estaban haciendo bebés en el cuarto de limpieza.-Erica habla, los ojos de ambos chicos posandose en ella con cara de pocos amigos.
-Erica, no podemos tener bebés.
-Detalles, detalles.-Murmura mientras guarda el teléfono en su bolsillo trasero. Sonríe amplio a la pareja.-¿Podrían pasarme el trepador? Alguien vomitó en el pasillo.-Derek hace una mueca de asco y Stiles ríe.
-Aquí tienes.-Las manos de Hale abandonan el cuerpo de Stilinski solo para tomar el teapeadlr. Se lo alcanza a Erica, quien murmura algo entre dientes antes de cerrar la puerta, seguro encaminándose hacia donde se encontraba sucio.
Stiles ríe, avergonzado, mientras deja caer su cabeza contra el pecho del peli-negro.
-Dios, no fue una buena idea venir aquí.
-Nop. Tal vez debamos ir a mi casa para que esto no vuelva a suceder. Conociendo a Erica, posiblemente lo haga.-El peli-negro dice. Stiles asiente, de acuerdo
-¿Me estas invitando a tener sexo contigo en tu casa?.-Pregunta Stiles, la boca de Hale viaja hacia el cuello del castaño, mordiendo suave la zona.
-Tal vez. También podemos ver una película si no quieres...-Stiles lo interrumpe.
-Claro que quiero tener sexo.
(...)
Cuando Hale se encuentra algo adormilado, con un Stiles desnudo a su lado, abrazado, besa su cabello con cariño. La respiración del castaño era tranquila pero el peli-negro sabía que no estaba dormido.
Cerro sus ojos de todas formas, no queriendo romper la atmósfera cómoda que había entre ellos.
Stiles no parecía pensar igual ya que habla unos minutos más tarde.-Por pecados como tú, existen pecadores como yo.
Derek finge mirarlo con irritación.-Eres tan malo para esto.
Stiles rie.-Aun así, ¿Me gané una mamada por el esfuerzo?.
-Intentalo mañana.-Dice y ve a Stiles sonreir con malicia antes de enderezar su cuerpo para luego acomodarse hasta que queda sentado sobre las piernas de Hale. Deja un beso en los labios del peli-negro, intentando excitarlo.
-Veremos si puedo hacerte cambiar de opinión.
-Eso me prende.
¡Hola, hola! 🥰 Otro OS que tenía guardado en borradores hasta que mi bloqueo alfojara un poco. Espero lo disfruten, es algo simple y espero, divertido. Estoy algo dormida ahora así que mañana revisare mejor el OS para que no se me escape ningún error, cosa que puede pasar.
¡Los quiero!
