Actions

Work Header

La Niebla Que Busca La Estrella (SongXiao)

Summary:

Primer Extra de Small Purple Clouds. Aunque también puede leerse sin haber leído la otra historia.

Continuación del capítulo 63 de SPC. Después de que las almas de Xiao Xingchen y A-Qing se recuperaron, fueron liberadas, pero antes Song Lan tuvo tiempo de hablar con Xiao Xingchen donde juntos prometieron volver a cruzar camino alguna vez.

 

En este extra acompañaremos a Song Lan en su visita a Baoshan Sanren y en su busqueda de la reencarnación de Xiao Xingchen.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Primera Parte

Chapter Text

Las almas de Xiao Xingchen y A-Qing habían sanado, ya no había razón de mantenerlas en las bolsas atrapaespíritus.

Primeramente fue liberada el alma de A-Qing, luego la de Xiao Xingchen, Song Lan tuvo la oportunidad de comunicarse con él, ambos habían aceptado y perdonado sus errores expresando sus deseos de volver a cruzar caminos.

Impulsado por el último deseo de Xingchen, Song Lan aceptó finalmente la ayuda ofrecida por Wei Wuxian, que consistía en un nuevo de tipo de cultivación dirigida a cadáveres feroces como él, le aseguraba que este cultivo lo ayudaría a avanzar a un nivel donde su cuerpo volvería a recuperar su vitalidad, podría recobrar el habla y las funciones básicas de un cuerpo vivo.

Confiando en el ex patriarca Yiling, aceptó una píldora Yin, como su nombre lo dice estaba cargada con energía resentida pura fabricada a partir de la refinación de varios núcleos de Yaos.
Le costó un poco de trabajo ingerirla pero una vez que lo hizo, la cueva donde se encontraba fue sellada desde fuera. El lugar cayó completamente en la oscuridad, pero eso no lo perturbó, se concentró en lograr una posición adecuada para cultivar teniendo en cuenta su pierna dañada.

Durante su meditación, su mente se sumergió en sus recuerdos. Un paisaje apareció ante sus ojos, la imagen iba poco a poco aclarándose hasta que pudo identificar el lugar, era el Templo Baixue, la secta que lo formó como cultivador.
Sorprendido comenzó a subir escalón por escalón de la escalera situada en la entrada, el día era claro, el Templo se encontraba inundado por el aroma del incienso y sonidos de pisadas que iban y venían. Al llegar al final del escalón, un adolescente y una niña corrieron a su encuentro.

— ¡Da-shixiong ha vuelto! —gritó el adolescente, luego hubieron más murmullos salir del Templo.

Song Lan miraba sorprendido al joven la última vez que lo había visto era más bajo, luego miró a la niña, quien al verlo se sonrojó y se escondió detrás del joven. — ¿Esta niña? —preguntó Song Lan.

El joven sonrió orgulloso— Es mi nueva shimei, el tío tercero la rescató, tampoco tiene padres. —se giró hacia la pequeña y empujó al frente— A-Yue saluda a Da-shixiong.

La niña algo temerosa hizo una reverencia.

En ese momento llegó el Maestro de Song Lan para recibirlo. El escenario cambió a una donde todos compartían una gran mesa, había en ella muchos niños y jóvenes, todos huérfanos rescatados y resguardados en el Templo, algunos tenían buena base para cultivar, otros eran educados para oficios varios.

Song Lan estaba emocionado por compartir con todos pero muy en el fondo tenía la sensación de que algo pasaría y no estaba equivocado. El paisaje volvió a cambiar a cuando él dejaba nuevamente el Templo y en el camino se encontró con un joven cultivador vestido de blanco que estaba a punto de ser estafado por un vendedor ambulante. Después de advertirle de la estafa, el joven le agradeció infinitamente y sin ser invitado comenzó a seguirlo, al principio le molestaba la compañía pues siempre había actuado solo además de su misofobia que le hacía imposible tratar muy de cerca con otras personas.

El joven se había presentado como Xiao Xingchen, discípulo de la inmortal Baoshan Sanren.

Con el tiempo lograron hacerse amigos y compañeros de cacería, compartieron proyectos y sueños.

Los paisajes fueron cambiando velozmente hasta que todo se quebró y la siguiente imagen que apareció ante sus ojos fue de cuerpos ensangrentados en el Templo Baixue, cada cuerpo, cada rostro le causaba un terrible dolor, un odio voraz hacia el asesino que le arrebató a la única familia que había conocido.

Mientras Song Lan estaba sumergido en sus recuerdos, la energía resentida trabajaba sin cesar, regando los canales de energía que se habían mantenido secos y atrofiados, también formando venas, arterias, carne y piel, gracias al resentimiento que iba siendo expulsado a través de los recuerdos.

Los recuerdos fueron avanzando, su recuperación también, mientras se mantenía en un estado meditativo, su cuerpo expulsaba gran cantidad de energía cada vez que el escenario se tornaba doloroso, hasta el punto de que sus ojos comenzaron a derramar lágrimas, en su boca apareció una lengua y con ella comenzó a manifestar a gritos su dolor, a llamar a todos aquellos que alguna vez amó y trató como miembros de su familia.

No se percató cuánto tiempo había pasado desde que había sido sellado en aquella cueva. El último recuerdo que estaba reviviendo era su búsqueda de Xingchen y sus ganas de pedirle perdón, hasta que sintió como otra energía estaba llamándolo.

Despertó, pero no del todo aún, se mantenía en un estado semi consciente pero al menos había dejado de lamentarse en voz alta y prestó atención a lo que ocurría fuera de la cueva.

— Song Zichen, me recuerdas soy Wei Wuxian. —dijo una voz llegando desde fuera.

Detuvo su llanto y comenzó a hacer memoria, Xiao Xingchen le había dicho que Wei Wuxian era el hijo de su Shijie. También recordó que era el mismísimo Yiling Laozu por lo que sin percatarse lo llamó por ese título. — ¿Yiling Laozu?

Luego rememoró el último recuerdo que tenía, debía buscar a Xiao Xingchen, entonces pensó que quizás Xingchen estaba con Wei Wuxian. — ¿Dónde está Xingchen? ¿Por qué no está aquí? ¿Qué pasó con él?

— ¿No recuerdas lo que pasó? —escuchó decir a Wei Wuxian con una tonada de dolor.

-¿Qué debía recordar? ¿Qué pasó?- se dijo mientras cerraba con fuerza los ojos, hasta que su mente le mostró flashes de cómo resultó su encuentro con Xiao Xingchen.

El recuerdo lo inundó nuevamente de dolor que causó que liberara por completo la energía que había acumulado causando que la roca que hacía de puerta estallara en fragmentos. Lo siguiente que ocurrió fue que su cuerpo se puso de pie y fue atraído por una melodía fuera de la cueva. Cuando la melodía acabó su mente recobró claridad, abrió los ojos y se encontró rodeado de miembros de Gusu Lan y frente suyo estaba Wei Wuxian sonriendo.

Song Lan cerró un momento los ojos e hizo un reconocimiento general de su cuerpo y energía actual luego los volvió a abrir e hizo una reverencia a todos los presentes— Este humilde, agradece a todos por la ayuda y la confianza. —luego se postró ante Wei Wuxian— Maestro Wei dedicaré mi vida a compensarle esta ayuda.

Wei Wuxian sonrió y se acercó, iba a tomarle del brazo para que se pusiera de pie luego lo pensó mejor y solo habló— Daozhang, no es necesario, lo hice en nombre de mi shishu.

Song Lan asintió aceptando sus palabras y se puso de pie.

Lan Wangji se acercó y le hizo media reverencia a modo de saludo, luego se puso a un lado de Wei Wuxian en silencio. Wei Wuxian se sonrojó un poco, tomó a Chengqing y lo giró entre sus dedos mientras hacía memoria— Shifu dijo que tú conoces la ubicación de su montaña, por lo que me pidió que te entregara un mensaje. —dijo finalmente.

Song Zichen volvió a asentir mientras esperaba que continuara hablando.

— Dijo que una vez que despiertes vayas junto a ella, que tienen mucho de qué hablar y que tenía una sorpresa para ti.

Song Lan frunció la frente— Pero quiero buscar a Xingchen.

— Y lo harás, pero primero ve junto a mi shifu, confía en mí — agregó Wei Wuxian, luego sacó una bolsa de qiankun de su cintura y se la entregó— aquí está la brújula para encontrar la reencarnación de mi shishu.

Son Lang la tomó entre sus manos, luego la guardó entre las solapas de su hanfu a la altura de su pecho.

— Ahora has avanzado a la categoría xiong, recuerda que puedes comer y beber pero tiene que ser en gran parte alimentos con energía Yin, no abuses del Yang, todo tu cuerpo podrá realizar actividades fisiológicas que haría un cuerpo vivo —dijo con seriedad Wei Wuxian.

Lan Wangji fue el siguiente en hablar— Esto puede ayudarte en el camino, tómalo como un pago de mi secta por tu gran labor cuidando de nuestros juniors. —dijo entregándole una bolsa de dinero y otra bolsa de qiankun donde se encontraba un nuevo cambio de prendas y no era cualquier prenda era el uniforme del Templo Baixue.

Cuando todos se despidieron, Song Lan volvió a ingresar a la cueva, cambió sus prendas, había un pequeño espejo de bronce en la bolsa. Nunca fue alguien muy narcisista pero quería comprobar cuánto había cambiado y recuperado de su apariencia anterior y lo que vió en el reflejo le sorprendió pues no había ningún rasgo que pudiera identificarlo como un cadáver, podría pasar por un ser vivo.

Viajar durante el día ya no lo afectaba como lo hacía anteriormente, lo cual era bueno pues avanzaría más rápido en su viaje, aunque antes de encontrarse con Baoshan Sanren quería desvíar un poco su camino para ir hasta Baixue y visitar las ruinas...


Viajar durante el día ya no lo afectaba como lo hacía anteriormente, lo cual era bueno pues avanzaría más rápido en su viaje, aunque antes de encontrarse con Baoshan Sanren quería desvíar un poco su camino para ir hasta Baixue y visitar las ruinas del Templo.

El invierno seguía en su punto más cruel, las calles estaban algo desoladas, sólo una que otra persona aparecía de repente, o estaban volviendo a sus hogares o estaban saliendo en busca de algún alimento, luego todos se mantenían encerrados tratando de mantener lo más posible el calor del hogar.

Song Lan avanzaba lentamente, disfrutando de la completa movilidad de su cuerpo, la sensación de frío en su piel, aunque no estaba vivo no se sentía diferente a estarlo.
En su espalda llevaba a las inconfundibles Fuxue y Shuanghua.

Recordaba que unas calles más adelante había una posada donde alguna vez había compartido algunos platos con Xiao Xingchen, de solo recordarlo tocó su pecho dónde llevaba guardada la brújula.

Sus sentidos eran mucho más sensibles que un cultivador por lo que escuchó unos pequeños quejidos y jadeos venir de un callejón, guiado por su sentido de justicia fue a echar un ojo al lugar encontrando una pequeña gata tan blanca que se mezclaba con la nieve, estaba muriendo de frío.

Desde que se había convertido en un cadáver feroz la misofobia que había sufrido durante toda su vida había desaparecido por lo que no dudo en tomar a la gata entre sus brazos, el gran problema era que él no podía generar calor. Fue la primera vez que se sintió tan inútil que quería maldecir pero el pequeño animal necesitaba urgente un refugio que le proveyera calor. Finalmente Song Lan la envolvió en una de sus prendas y a gran velocidad se dirigió hasta la posada.

El dependiente de la posada estaba aburrido contado en su ábaco cuando una mancha gris ingresó a gran velocidad y se materializó ante su mostrador, lo que causó que pegara un grito del susto pero aún así no dejó caer el ábaco. Aunque su rostro seguía pálido del susto, atendió con amabilidad a su nuevo cliente.

Song Lan solicitó una habitación con bañera y agua caliente, luego pidió dos platos, uno era sopa de pescado y otro era una sopa de vegetales, sacó un tael de plata de su bolsa de qiankun y la colocó sobre el mostrador.

El hombre al ver la plata rápidamente dió órdenes a sus empleados y personalmente guío a Song Lan hasta una de sus mejores habitaciones, si el hombre vió al gato que llevaba en brazos no dijo nada solo se limitó a ser servicial, quién podría culparlo, estaban en temporada baja por el frío, si este nuevo cliente era un dios o un demonio no importaba, mientras pagara con plata lo que generalmente se pagaba con cobre.

Song Lan sabía de esto pero no podía hacer nada, Lan Wangji le entregó una bolsa llena de plata, no había ninguna migaja de cobre en la bolsa. Definitivamente los Lan eran muy ricos como siempre se decía.

Después de que el hombre los dejó en la habitación, Song Lan revisó con más atención a la gatita. — Realmente no sé porque te rescate, ahora no sé qué haré contigo —dijo, cuando terminó de inspeccionarla, estaba muy desnutrida, era una gata joven.

Unos sirvientes aparecieron con cubetas de agua caliente y agua fría, lo dejaron en la bañera luego se retiraron como vinieron, con respeto y en silencio.

— Te daré un baño antes de comer, si quieres permanecer a mi lado deberás ser limpia —dijo mientras la dejaba un rato envuelta en la cama y preparaba el agua a una temperatura tibia y agradable para el animal, luego la recogió y llevó al agua.

La gata no tenía casi fuerza por lo que era completamente dócil y se dejó bañar.

— Te llamaré Baiyue, creo que Xingchen te llamaría igual. —La había rescatado por la misma razón, porque creía que Xingchen si estuviese en su lugar hubiese hecho lo mismo.

Después de que la bañó, la secó cerca del brasero que calentaba la habitación, la dejó sobre un paño mientras él también tomaba un baño pero en su caso lo hacía con agua fría.

Después de un incienso y medio llegaron los platillos que había pedido, dejó que la sopa de pescado perdiera más calor y luego se lo ofreció a la Baiyue.

Se desató una tormenta de nieve lo que retrasó su viaje, tuvieron que quedarse una semana hospedados en la posada, al principio quiso ofrecer a la gata para que se quedara allí pero el dependiente dijo que ya tenía muchos gatos que no podía aceptar otra más.

Cuando la tormenta pasó, el viento cambió y el sol se asomó, era un buen augurio para retomar finalmente su viaje, no teniendo más remedio llevó consigo a su nueva compañera.

Primero llegaron hasta las ruinas del Templo, donde Song Lan presentó sus respetos a todos aquellos que había perdido. Luego descansó un momento sentándose en una grada con Baixue en brazos cubierta con una manta. — Finalmente recuerdo dónde escuché tu nombre, una nueva pequeña discípula llevaba ese nombre, solo la había visto una vez, luego la siguiente vez que la vi, ella ya no estaba... —se cortó con un nudo en la garganta al recordar la pequeña carita redonda cubierta de sangre y los ojos sin vida de aquella niña y de tantos más.

Baiyue levantó la vista y se sorprendió al ver que el humano arrojaba agua por los ojos entonces se levantó, puso sus patitas en el pecho del humano y lamió las gotas de agua, sabían saladas como la sopa de pescado que había comido todos esos días.

Tardaron dos días en salir del Templo y finalmente se encaminaron hacía la Montaña de Baoshan Sanren.

Baiyue no sabía dónde iban pero era muy feliz por encontrar un humano que la cuidaba, ella no sabía mucho de los humanos por lo que no le sorprendió que el suyo no durmiera, que sea muy fuerte, muy rápido y muy frío, ella solo sabía que si un huma...


Baiyue no sabía dónde iban pero era muy feliz por encontrar un humano que la cuidaba, ella no sabía mucho de los humanos por lo que no le sorprendió que el suyo no durmiera, que sea muy fuerte, muy rápido y muy frío, ella solo sabía que si un humano te quería te llevaría con él, te daría alimento y cuidaría mientras dormías. Vivió varios meses en la calle por lo que no recordaba mucho de si tenía madre y hermanos su único recuerdo es que alguien la había cargado y dejado lejos y sola.

Siguiendo a su humano llegaron a un lugar donde parecía que el frío no existía, el lugar era verde y agradable, se bajó del hombro de su humano y comenzó a perseguir las mariposas que encontraba en su camino, corría y saltaba detrás de ellas hasta que se tropezaba y caía, lo que causaba que su humano soltara unos sonidos extraños.

Lo que Baixue no sabía, que era la primera vez después de haber perdido a Xiao Xingchen que Song Lan volvía a reír.

Song Lan levantó la vista, el sol brillaba en lo alto y no muy lejos de allí se veía la imponente Montaña, finalmente su destino.

Song Lan levantó la vista, el sol brillaba en lo alto y no muy lejos de allí se veía la imponente Montaña, finalmente su destino