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El cambio de reglamento de la Fórmula 1 en 2026 no solo trajo consigo motores con mayor dependencia eléctrica y combustibles sostenibles; trajo una alteración biológica que el paddock jamás había tenido que gestionar. En una parrilla históricamente dominada por Alfas competitivos, agresivos y territoriales, la confirmación de que Franco Colapinto seguía como piloto oficial del equipo Alpine, marcó un antes y un después. Debido a que Franco era el único Omega de la parrilla...
Durante la pretemporada, el escepticismo de la prensa fue brutal, pero Franco respondió en el asfalto: su aroma natural a Dulce de leche permanecía perfectamente neutralizado por los supresores oficiales de la FIA durante las sesiones, y su ritmo de carrera demostró que su naturaleza no disminuía en absoluto su agresividad al volante. Sin embargo, fuera del monoplaza, la realidad era una olla a presión que estaba apuntó de explotar
Todo estalló en una reunión secreta en el hospitality de Williams luego de que George haya creado un grupo aparte para avisar de este mismo encuentro. Lo que llevo a que actualmente trece Alfas estuvieran todos en una misma habitación mientras se miraban con hostilidad, emitiendo feromonas de advertencia y generando una mezcla de aromas inquietantes
—Esto es ridículo —gruñó Max, con los brazos cruzados—Todos sabemos por qué estamos aquí dejen de hacerse los idiotas...
—Y cual es el motivo porque el que según tú supones que estamos aquí— expresó a la defensiva Charles
—Por Franco -hablo Kimi con un tono firme—Es obvio que todos aquí tenemos sentimientos por el, no somos para nada disimulados.
—Bueno ya que todos sabemos nuestras intensiones, quiero decirles que dejen de rodearlo como buitres. Franco es mío.—dijo el holandés de manera firme
—¿Tuyo? Por favor, Max -intervino Lando—Apenas si tienen interacción, ni siquiera es que hablan todos los días
—Por lo menos a mi me habla—dijo Max con un tono desafiante mientras sonreía al escuchar como Lando gruñía
—Wow que increíble dos Alfas en una pelea de egos. Por favor, maduren—dijo Russell con un tono sarcástico y fingida diplomacia
—No te quieras hacer el muy Maduro aquí George porque se ve muy falso tu intentó de hacerte pasar por el alfa perfecto cuando Franco muy apenas te muestra interés—expresó Leclerc agregando más leña al fuego de la discusión . Lo que género que está escalará y el ambiente se saturó de feromonas agresivas.
Una guerra de Alfas listos para pelear.
La mecha se quemó enseguida comenzando una pelea de gritos con argumentos de cada uno diciendo de que porque claramente serían mejor alfa para el omega argentino
—¡Bueno basta!. Franco es un Omega libre, todos tenemos derecho a cortejarlo...
Fue Oscar quien, con su habitual calma, golpeó la mesa.
—Si seguimos así, nos vamos a comportar como animales. Así que les propongo un pacto.—dijo Lewis—Que Franco decida. Cada uno de nosotros tendrá su oportunidad de cortejarlo con acciones, de demostrarle lo que vale. El que Franco acepte, se queda con él, y los demás respetaremos la decisión sin peleas en la pista.
Los trece Alfas se miraron y firmaron el acuerdo silencioso con un asentimiento colectivo. La caza sutil por el corazón de Franco Colapinto había comenzado...
Habían decidido que iban a turnarse para así no interrumpir el intento de nadie por lo que el primero en intentarlo fue George.
El como el Alfa caballero que pretendía ser, decidió que la mejor forma de conquistar a Franco era con la caballerosidad y perfección que tanto lo caracterizaba.
Luego de una de sus sesiones de pádel había convencido al argentino de ir a cenar a un restaurante así que rápidamente reservó una sección privada en el restaurante más lujoso de Montecarlo y pasando unas horas fue a buscar a Franco a su departamento. cuando vio a franco salir George lo recibió con una sonrisa perfecta, desprendiendo un aroma suave a menta mezclado con colonia cara.
Cuando llegaron al restaurante Franco se sintió muy fuera de tono, el restaurante era demasiado lujoso, de esos de los que sentís que te cobran hasta por respirar dentro de ellos. El omega argentino no se sentía del todo cómodo, ya que digamos que el estaba vestido de una forma demasiado casual llevando puestos unos jeans con un suéter verde, este no esperaba que George lo trajera a un lugar tan lujoso, tampoco lo pudo deducir por la ropa del alfa británico ya que este de por si se vestía de una manera elegante. El omega se esperaba una cena simple de amigos en un restaurante cualquiera, no una cena lujosa en un restaurante exclusivo.
Hablando con total sinceridad Franco no solo le incomodaba la sensación de no encajar en el ambiente, si no también la actitud y acciones que estaba teniendo George...
Desde que se habían sentado en la mesa Russell no había escatimado en halagos, hablándole del futuro y de cómo un Omega como el merecía lo mejor del mundo, sobre como merecía un alfa de "calidad", cosa que a Franco se le hizo incomodo pero la piloteaba demasiado bien para la situación. Sin embargo el error que George cometió fue ser demasiado controlador... Ya que cuando Franco intentó pedir unas empanadas que milagrosamente estaban en el menú de fusión internacional, George lo interrumpió diciendo
—¿No crees que deberías pedir algo mas acorde? No lo se algo como un salmón o tal vez caviar con champán es mucho mas adecuado para un restaurante así en lugar de una comida tan ordinaria como empandas
Franco arrugó la nariz, sintiéndose sofocado por la actitud del británico.
—Mira, George, todo bien con el caviar, está buenísimo, pero si tengo ganas de comer masa con carne picada lo voy a hacer —le dijo Franco, mirándolo con total honestidad pero con un deje de cansancio— Sos un caballero de primera, en serio, el lugar es un diez, pero no me va eso de que me manejen el menú. Te respeto un montón como compañero tanto de grilla como de pádel , pero así... no estamos conectando ni a palos.
George quedo pasmado ante las palabras del omega
—Yo... lo siento Fran no sabia que estaba siendo tan controlador, no tienes que hacerme caso puedes pedir lo que quieras, es mas queres pedirte una docena de empanadas pedilas que yo las pago—el argentino lo interrumpió en ese momento—Acepto tus disculpas George quiero creer que no lo dijiste con mala intención. Pero mejor si lo cortamos acá, yo estoy cansado y mejor si cada uno se va para su casa. Sin rencores ni nada sabes... — y así Franco se marcho y George se dio cuenta de que había perdido su oportunidad de cortejar al omega que tanto le gustaba solo por ser un idiota controlador y que el papel de alfa perfecto que tanto quería demostrarle fue lo que le jugo en contra...
A la semana siguiente, fue el turno de Isack. Este hizo su movimiento tras la clasificación del gran Premio de Australia, estrenando con orgullo sus colores de Red Bull. El nuevo compañero de Max abordó a Franco con una mentalidad demasiado conservadora en el sentido biológico clásico por así decirlo. Así que lo rodeo desde el momento uno esparciendo sus feromonas con aroma a tabaco.
Este esperaba que Franco, por ser Omega, adoptara una postura sumisa, se quedara detrás de su hombro y aceptara que el Alfa tomara todas las decisiones de la salida.
Así que cuando Franco hizo un chiste subido de tono sobre la pista, Isack frunció el ceño y soltó un comentario no del todo agradable
—Sabes un Omega debería cuidar más sus modales en público frente a su Alfa. Pero tranquilo conmigo vas a saber tu lugar, sería algo así como domarte
El instinto de Franco, en lugar de sumisión, reaccionó con incomodidad y molestia. Para un Omega tan independiente como el argentino, que te digan que te van a "domar" era el peor insulto.
Franco se detuvo, manteniendo la distancia. No se sintió intimidado por la postura de Hadjar, pero su expresión se volvió seria, denotando la madurez de quien sabe poner límites claros.
Y con voz firme y educada dijo
—Me parece que estás confundiendo las cosas Hadjar. Yo tengo mi fuego dentro y fuera de la pista, y no necesito a nadie que me maneje o que intente cambiar lo que soy. No busco un Alfa que intente demostrarme su fuerza o su agresividad para impresionarme y mucho menos alguien tan conservador como vos. Valoro tu competitividad como piloto, pero no me interesa en lo más mínimo tu propuesta Isack. Espero que lo entiendas y mantengamos el respeto profesional que nos debemos...
El argentino se fue con la bronca golpeándole la garganta. Dejando al francés anonadado ante la actitud del Omega, puede que en ese momento el alfa haya pensado que se pasó un poquito por no decir mucho. Pero este definitivamente ya no tenía oportunidad con el argentino...
El siguiente en la lista fue Albon.
Alex pensó que tenía la victoria asegurada por el año que habían compartido total tenía la ventaja de conocer más a Franco que cualquiera de la parrilla, por lo que decidió usar la estrategia del típico "Alfa seguro y hogareño" así que el domingo por la tarde, tras la carrera, Alex invitó a Franco a su driver room con la excusa de revisar la telemetría y charlar de la vida como estos solían hacer siempre, pero en su lugar, la había acondicionado con mantas suaves, almohadones y los dulces argentinos que sabía que a Franco le costaba conseguir en Europa.
Albon liberó su aroma a té verde y madera, un olor sumamente reconfortante.
—Pensé que necesitarías un espacio para relajarte, Fran. Sé lo duro que es el paddock y la prensa así que decidí hacerte esto. Conmigo siempre tendrás un lugar seguro, no tienes que demostrarle nada a nadie.
Franco se conmovió por el gesto y aceptó un alfajor, pero a los pocos minutos, la atmósfera se volvió densa. Albon, llevado por su instinto territorial ante los otros diez Alfas que acechaban, empezó a restregar sutilmente su hombro contra el de Franco, intentando marcarlo con su aroma para alejar a los demás. Franco lo NOTÓ de inmediato y se alejó un centímetro con una sonrisa incómoda.
—Alex, sos un amor, en serio, y este gesto vale oro —dijo Franco—Pero me estás ahogando un poco con el olor. Te quiero muchísimo, fuiste mi mentor y sos uno de mis mejores amigos, con los que se que puedo contar siempre. Pero mi instinto no te ve de esa manera... Lo siento... No me va mucho que marques territorio sin permiso, Te quiero un montón pero no me siento de la misma manera, y se que va a llegar el omega o beta perfecto o perfecta para vos, pero ese no soy yo...
—Esta bien lo entiendo, yo también me pase fui un atrevido tratando de marcarte con mi aroma sin tu consentimiento, solo espero que no me guardes rencor y podamos seguir siendo amigos después de esto...—dijo el tailandés avergonzado por haberse dejado llevar por su instinto
—Obvio que no hay rencor Alex, de mi no te vas a librar tan fácilmente—expresó el omega con un tono juguetón alivianando la situación
Franco lo envolvió en un abrazo y dejó un beso en la mejilla de su amigo para luego pararse y salir de la habitación.
Al final Alex se confió demasiado...
Pocos días después, en los cuarteles del Gran Premio de Japón, Lando vio su oportunidad.
Era sabido que estos dos se habían alejado bastante y ya no se hablaban. Todo debido a una serie de malentendidos que involucraban a cierto beta australiano que no tuvo las mejores palabras con el omega argentino. Ahí el propio Lando admite que el distanciamiento fue culpa suya por confiar ciegamente en las palabras del australiano en lugar de su enamorado. Pero Lando estaba decidido a reconquistar al omega y volver a tener esa química que tenían antes de que la distancia se hiciera presente
El jueves durante el media day en un rato libre que tuvo Lando pudo hablar con Franco y pedirle las respectivas disculpas que se merecía el argentino, este seguía desconfiado ante Lando pero el inglés prometió demostrarle con acciones que se merecía su perdón, condición que Franco aceptó
El martes luego del pasado Gp el alfa ingles tomo la iniciativa.
Sabiendo que a Franco le encantaban los videojuegos, Lando lo invitó a su casa para una "noche de simulador".
Este preparó todo: luces Led, las mejores PC, comida rápida y algunas bebidas, todo estaba acomodado y en el lugar perfecto para cuando Franco tocó el timbre de la casa.
Durante la noche, Lando intentó ser el Alfa divertido, protector y jodon que tanto se caracterizaba por ser antes de los ya conocidos malentendidos, pero agregándole un toque de "caballerosidad"
Por lo que cada vez que Franco se quejaba del subviraje en el simulador, Lando se inclinaba sobre él, rodeándolo con sus brazos para "corregirle la postura", dejando que su aroma a café amargo acariciara el cuello del Omega. Lo que el ingles parecía no notar o en todo caso ignorar, era que cada vez que este hacia un movimiento muy cercano a Franco este parecía demasiado incomodo...
El problema fue que Lando se enfocó tanto en presumir sus habilidades y en ganar las carreras virtuales para impresionar a Franco, que terminó picándose de forma competitiva. En la última carrera virtual, en lugar de tomárselo a la ligera, Lando lo chocó en la última curva para ganar él.
—¡Toma! ¡Te gané! —festejó Lando, subiéndose a la silla.
Franco ya completamente harto lo miró con los ojos entrecerrados, completamente desenfocado del romance.
—Bueno basta Lando... Te venía aguantando el coqueteo porque quería darte la segunda oportunidad de arreglar las cosas entre nosotros, pero así no se puede y yo no soy boludo Norris. Sos un sol de persona, Lando, de verdad te aprecio un montón, pero me parece que confundiste todo, yo no vine con la intención de recuperar lo que sea que hayamos tenido por allá del 2024 y principios del 2025 si no que vine a ver si se podía salvar al menos la amistad que había. Pero con tus gestos me doy cuenta que no hay chance, y me parece que hay que poner cierta distancia de nuevo. Yo perdón pero me voy a pedir un Uber a mi casa.
Así fue como el argentino abandono el lujoso departamento del inglés y Lando se quedó solo pensando en como ya no había chances de recuperar lo que tenía con Franco
Dicen que el que no arriesga no gana, pero el arriesgo lo ultimo que quedaba y salió perdiendo...
Max Verstappen no creía en rodeos ni en juegos románticos el fue conciso.
intentó el cortejo directo en Miami, mostrándose cercano a Franco charlando con el, estando atento dándole consejos y mostrando el interés que tenía sobre el argentino. Max era conocido por ser alguien explosivo, característica que desaparecía cuando se encontraba con el argentino. Hasta los propios ingenieros del holandés se sorprendían de la actitud tranquila y relajada que adoptaba el alfa cuando estaba con el ojiverde.
Max era una tormenta y Franco el sol que venía a ofrecer tranquilidad luego de esta...
Pero justamente su personalidad demasiado explosiva en lo emocional fue lo que le jugó en contra...
El sábado, tras la sesión de clasificación el Red Bull no funcionó bien, Max llegó a la zona común de los pilotos completamente sacado, pateando una botella y maldiciendo a sus ingenieros a los gritos, con las feromonas de pino amargo totalmente descontroladas por la frustración. Cuando Franco intentó calmarlo con un chiste, Max le contestó de mala manera, pegando un portazo encerrándose en su driver room antes de volver a pedirle disculpas de forma exagerada dos minutos después.
Franco lo miró con total seriedad, manteniéndose firme.
—Mira, Max, entiendo la frustración con el auto porque a todos nos pasa, pero no por eso tenes justificado comportarte como un imbécil. Un segundo estás a los gritos rompiendo todo y al otro me pedís disculpas llorando. Esa montaña rusa emocional a mí me agota. Te respeto como el campeón que sos, arriba del auto sos un animal, pero abajo la verdad es que tenes que conectar mas los cables. No estoy para bancarme tormentas ajenas...
Siendo así Franco se marchó dejando al León holandés como un gatito bajo la lluvia...
Luego del fracaso de Max siguió Oscar pero sorpresivamente paso lo contrario a lo que había pasado con Max, porque si el Holandés pecaba de ser muy explosivo, el pecaba del defecto opuesto: era demasiado cerrado es más hasta se podría decir que le hacía claro honor al apodo de iceman...
En Canadá, se acercó a Franco con una Tablet para mostrarle gráficos sobre compatibilidad de motores y otras cosas de telemetría que eran solo una vil excusa para conversar con el argentino. Pero cuando Franco intentó ahondar en lo personal, preguntándole qué sentía realmente o qué le gustaba hacer fuera de las carreras, Oscar se limitó a dar respuestas de manual de prensa, sin cambiar la expresión de la cara y manteniendo una distancia emocional infranqueable.
Franco soltó una risa limpia, devolviéndole la Tablet.
—Oscar, sos un tipo brillante y súper centrado, pero déjame decirte que sos demasiado cerrado. No te lo tomes a mal ni nada de eso pero te pregunto qué te pasa por la cabeza y me respondes como si estuvieras en una conferencia de la FIA. Valoro la lógica y todo eso pero para charlar con alguien necesito sentir que hay una persona del otro lado, no a un robotito programado. Te admiro un montón como compañero de grilla, pero déjame decirte que le estás haciendo honor a tu apodo lastimosamente...
Después de la tormenta viene la calma, pero que pasa cuando la calma y el silencio abundan, las personas se aburren...
Para cerrar la primera gira americana de los circuitos de Miami y Montreal, Kimi intentó usar su frescura juvenil e italiana a favor de el, es decir era el Niño dorado de mercedes y actual líder del campeonato de pilotos era obvio que se merecía poder cortejar al omega.
Pero algo un tanto inesperado y a la vez obvio ocurrió, Franco descubrió rápido que el piloto de Mercedes era por así decirlo... Muy pendejito. Kimi se la pasó haciendo bromas y chistes de TikTok, interrumpiendo las charlas importantes de Franco para mostrarle videos ridículos y quejándose como un nene caprichoso cuando las cosas no salían exactamente como él quería en las reuniones de pilotos cosa que termino siendo muy molesto para el argentino.
ahí fue cuando Franco le dio una palmadita en la espalda, riéndose entre dientes. —Kimi, sos increíble manejando y tenés un futuro enorme, de verdad. Pero en si te falta madurar un poco todavía. No me tomes a mal sos muy divertido, sos una gran persona e incluso un gran amigo con el que se que puedo contar pero me pones videos de retos de TikTok mientras trato de concentrarme y haces berrinche por cualquier pavada. Aparte note tus intenciones, se podría decir que sos muy italiano en ese sentido y no podes ocultar lo que sentís, cosa que es muy tierno y sos divino... Pero para ir a dar una vuelta o boludear en el paddock, pero para algo serio necesitas un poco más de madurez y yo tampoco soy ese omega que vos esperas...
la primera gira americana en los circuitos de de Miami y Montreal terminaron con Kimi ganando las carreras pero perdiendo al omega del que estaba enamorado por su propia inexperiencia...
Charles Leclerc intentó un acercamiento idílico durante el Gran Premio de Mónaco.
El monegasco intento acercarse a Franco apelando al mismo sentimiento que tuvieron los dos durante 2025.
Charles primero se acercó luego de uno de los entrenamientos libres
—Fran—dijo el monegasco llamando la atención del nombrado-No tuve la oportunidad pero quería felicitarte por los puntos, venís manejando de una manera Increíble—dijo el alfa monegasco
—Gracias Char, estoy feliz de que al fin se me este dando y bueno de que el auto acompañe también
Y ahí estaba... Justo donde Leclerc quería que la conversación tomará rumbo
—Oh claro, créeme que se lo que es que el auto no acompañe, se podría decir que vivimos situaciones parecidas el año pasado ¿no...?
Franco había mordido el anzuelo lo que llevó a que ambos conversaban del calvario que eran los monoplazas creados por Alpine y Ferrari durante 2025 era una sensación de sufrimiento el siquiera recordarlo pero era agradable tener a alguien que entendía el sentimiento de tratar de demostrar lo que vales como piloto mientras manejas un tractor
Era dentro de todo algo agradable...
Hasta que dejó de serlo...
En lo que quedó del fin de semana Charles empezó a hablar de cómo sus almas estaban destinadas a sufrir juntas en el paddock, de las tragedias de sus carreras y de cómo el aprendizaje era un dolor hermoso... Franco ya había dejado atrás el A525 como algo del pasado y este año tenia decidido ser pura risa y practicidad, ese nivel de melancolía a lo telenovela fue inaguantable.
Por lo que Franco el domingo luego de que el alfa viniera a hablarle de como el destino los volvía a cruzar después de que charles haya terminado teniendo un dnf y que el omega con suerte término la carrera, lo miró con los ojos entrecerrados, aguantándose la risa pero lo corto menos Díez
—Charles, sos un divino en serio, pero sos demasiado dramático, y eso que te lo digo yo que soy geminiano—dijo el argentino riéndose—Me hablas de destino y sufrimiento y yo solo quería saber si tenías agua fría por ahí. Hablas como si estuviéramos en una novela de la tarde. Te aprecio un montón, pero me gusta conversar con gente que ría más y llore menos por las esquinas. Sos un amigo espectacular, pero me haces agarrar un bajón terrible la verdad.
Leclerc quedó mirando atónito al argentino mientras este se iba. Al parecer el papel de el predestinado sufrido de Ferrari no compraba tanto como el creía y se ve que se pasó de teatrero está vez...
Seguimos con la escudería Roja del cabalino rampante. Luego del papel lamentable de Leclerc (literalmente) el siguiente fue el heptacampeón del mundo, Lewis Hamilton, este no tenía un pelo de tonto, sabía perfectamente que Franco era fan suyo desde que era solo un cachorro así que no encontró mejor oportunidad para intentar su movimiento que a miles de pies de altura del suelo.
Así que Lewis decidió llamar personalmente a Franco para invitarlo otra vez a volar en su jet privado con el.
—Franquito hola, te quería preguntar si querías ir conmigo a Austria, sobra lugar en el jet y justo estoy en Enstone y dije porque no—comenzó Lewis con el teléfono en la oreja.—¿Enserio Lewis?—respondió el argentino al otro lado de la línea— Totalmente enserio —respondió el alfa—Obvio que si la verdad que me re salvarías, sos muy amable gracias—Le agradecido el argentino con cierto tono de admiración—No hay de que Franco te veo el lunes.
Lewis dio por finalizada la llamada totalmente convencido de que tenia al omega en la palma de su mano y que no iba a ser complicado que el omega aceptara su cortejo. Pero lo que Lewis no tenia en cuenta era lo que pasaba en la habitación de Franco cuando este corto la llamada...
Mientras tanto en la habitación de hotel de Franco en Enstone:
Franco corto la llamada con una sonrisa en su rostro, no solo iba a viajar con su ídolo si no que había. ligado un viaje gratis y no se iba a tener que bancar las horas de espera en el aeropuerto. Le aviso a María que se iba a ir con Lewis así sabia que no lo tenia que esperar en ese momento se escucho como su acompañante volvía a la habitación
—¿Con quien hablabas?—pregunto el alfa sentándose en la cama donde el omega se encontraba desnudo siendo cubierto únicamente por las sabanas de la ya deshecha cama.
—Con maría, le avise que el lunes viajo con Lewis a Austria, me dijo que estaba por acá por Enstone y que si quería ir en su jet, obvio le dije que si—el mayor frunció el ceño al escuchar la repuesta de su pareja—Sabes que a el le interesas ¿no?—sus feromonas se hicieron mas espesas llenando la habitación con aroma a Champagne y cuero viejo.
—No digas boludeces gordo, por favor— dijo Franco riéndose incrédulo— Cambiemos de tema mejor, ¿estas para otra ronda mas?—pregunto el argentino de forma seductora dejando al descubierto su cuello. El alfa respondió poniéndose sobre el cuerpo del omega...
El lunes llego y con eso el día del famoso vuelo. Franco y Lewis actualmente se encontraban ya a miles de metros del suelo ahí fue cuando Lewis empezó sus acercamientos sutiles durante la primera hora del vuelo, ambos se la pasaron hablando de cosas triviales, hobbies de ambos, lo que habían hecho durante el receso de abril debido a la cancelación de los grandes premios del medio oriente. Lewis tiraba uno que otro coqueteo o elogio para el argentino a los que este simplemente se sonrojaba y respondía que no era para tanto.
Dándose cuenta en la ultima hora de vuelo que sus actos sutiles no tenían tanto impacto decidió tirar toda la carne al asador
—Franco eres un omega muy hermoso ¿sabias?, podrías conquistar el corazón del alfa que quisieras—Lewis acaricio una de las mejillas sonrojadas del argentino. Pero este reacciono de otra forma...
—Lewis... sos mi ídolo máximo, de verdad, y compartir parrilla con vos es de las mejores cosas me pasó en la vida. Pero me parece que te estás aprovechando un poquito de que soy tu fan. Te admiro un montón Lewis y en otro momento de mi vida hubiera dicho que si a todo, pero solo siento admiración, no hay otra emoción que tenga hacia tu persona, espero que lo puedas entender...
Lewis puso su mejor cara ante el inminente rechazo del argentino y sonrió diciendo que lo entendía pidiendo las respectivas disculpas por haber entendido algo que no era.
Cuando el vuelo llego a destino ambos se separaron tomando su camino por su lado. Cuando Lewis estuvo solo en su habitación de hotel tuvo esa sensación amarga del rechazo y su alfa no estaba para nada feliz. Tanto este como el británico trataban de entender en que habían fallado...
El campeonato avanzaba y la desesperación crecía entre los Alfas rezagados en la misión del intento de conquista del único omega de la parrilla. En Bélgica, dos de los integrantes mas jóvenes de la parrilla, Gabriel Bortoleto y Ollie Bearman, decidieron hacer sus movimientos.
Bortoleto apostó por aprovechar su lazo sudamericano y el que conocía a franco desde las categorías menores por lo que Gabi decidió "soltarse" en lo que respecta al argentino. Así fue como Gabriel comenzó a aparecer en el hospitality de Alpine sin previo aviso, poniendo su brazo por encima del cuello a Franco, siendo afectivo con el y hablándole con una seguridad exagerada de que "ya estaba todo cocinado" entre ellos y que solo faltaba que Franco armara las valijas para irse con él en el invierno.
Pero Gabriel peco de ignorante al pensar que solo apostando a la nostalgia y el lazo que tenían por su zona geográfica con Franco seria suficiente. El omega le sacó el brazo de encima con una sonrisa irónica y llevándolo a una zona apartada así podían charlar tranquilamente— Gabi ¿Que carajos estas haciendo?—Preguntando con un semblante serio que sorprendió al brasilero que esperaba cualquier reacción por parte del omega menos esta—No entiendo a que te réferis Franco solo estoy siendo amigable con vos, ya sabes... siendo cercanos.
—¿Se puede saber desde cuando? literalmente me vivís ignorando desde que subiste a la categoría, nunca intentaste acercarte por cuenta propia siempre era yo quien te saludaba y te hablaba cada que tenia oportunidad... ¿Y ahora de la nada te pinto ser miss simpatía conmigo? discúlpame pero no, dejamos de tener esa confianza hace mucho como para que ahora vengas a hacer como que sigue todo igual y somos los mejores amigos. Es mas si me conocieras sabrías que eso no va para nada conmigo...
Luego de esa pequeña conversación Franco se fue dejando al brasilero solo e incomodo. Tal vez si se paso de confianzudo...
Mientras tanto, en el garaje de Haas también hacía sus movimientos, mostrando contrastes extremos. Ollie primero decidió disculparse con Franco por todo lo que había ocurrido al mes siguiente del gran premio de Suzuka. Franco no estaba del todo convencido de sus disculpas pero decidió darle el beneficio de la duda y aceptarlas quedando en buenos términos. Ya para el gran premio de Hungría la relación entre el joven alfa ingles y el omega argentino era bastante buena ya que habían dejado los malentendidos y diferencias de lado. Aprovechando esto Ollie había empezado con su turno de la conquista hablando seguido con Franco, pero justamente en esta acción el alfa demostró un rasgo que terminó alejando al argentino: era demasiado egocéntrico. Aunque se acercó con buena educación, toda las conversaciones giraban en torno a sus propios logros, sus vueltas rápidas en el Haas y cómo la prensa británica lo ponía en un pedestal, olvidándose por completo de preguntarle a Franco cómo iba su fin de semana.
Franco lo escuchó apoyado contra la mesa, cabeceando con diversión pero a la vez cansado —Ollie, de verdad te felicito por todo lo que estás logrando en Haas, sos buenísimo. Estas siendo tan egocéntrico. Digo hablamos media hora y diste treinta vueltas sobre vos mismo. Me aburre un poco hablar con un espejo, Sos un gran compañero de grilla, pero no necesito a alguien que no mira más allá de su propio reflejo.
El argentino se fue dejando a Ollie con la palabra en la boca, el lobo del ingles se sentía regañado mientras que Ollie se había ofendido demasiado no solo por las palabras del omega sino que también por el inminente rechazo que había vivido unos minutos atrás, y aunque no lo quisiera admitir en el fondo sabia que el latino tenia razón... Suele decirse que la verdad duele, pero duele mas aun cuando viene acompañada del rechazo.
La convivencia dentro de Alpine había comenzado bien a principio de años ya que al ambos sumar puntos constantemente se generaba un buen ambiente dentro de la escudería y mas que nada con su compañero de equipo. Pierre había decidido que el argentino seria su omega desde su primera temporada juntos en la escudería francesa a pesar de ciertos encontronazos que hubo entre ambos pilotos. El francés no se desanimaba es mas, solía pensar que esto avivaba mas la llama de su relación de por ahora amigos.
Todos saben lo coqueto que suele ser Franco así que Pierre no dudaba en seguirle cada broma o halago, incluso el francés llego a marcarlo con su aroma a Sándalo, pero claro Franco lo hacia en un tono bromista, Pierre no...
Así que cuando el francés se declaro como el futuro alfa del argentino... A este no le gusto un carajo, así que cuando quedaron solos en la van del equipo Franco aprovecho para dejarle las cosas claras a su compañero.
Pierre no se lo tomo de la mejor manera dando espacio a una discusión acalorada en el auto donde ambos se encontraban
—¿Sabes que? No te entiendo Franco te doy a entender que quiero algo mas con vos ¿y te enojas? deberías sentirte halagado por lo menos.
—Pierre no me gusta que te andes adueñando de un lugar que no tenes en mi vida, sos mi compañero de equipo y como mucho un amigo pero por favor dejemos el romance de lado y concentrémonos en ganarle a los Haas y a los Racing Bulls, que para eso nos pagan.
Así fue como la hegemonía que venia teniendo alpine se había roto por culpa de un alfa que se negaba a aceptar que no tenia el lugar que pensaba que le pertenecía...
Esteban veía como todos eran muy sutiles con sus intentos en lugar de declararle directamente sus sentimientos al argentino, así que por su parte, intentó la estrategia opuesta a la que todos los demás estaban haciendo. Siendo un Alfa con experiencia y educado, se acercó a Franco con timidez, llevándole un ramo de flores silvestres que él mismo había recogido cerca del circuito junto con unos macaroons de vainilla y amapola que le recordaban al aroma del omega.
—Franco... yo... sé que no soy el alfa perfecto es mas suelo ser un poco volátil, pero realmente me gustas mucho. Si me das una oportunidad, prometo ser el Alfa más leal —dijo Esteban, con un leve sonrojo en su cara, desprendiendo un aroma a pan recién horneado.
Franco sintió que el corazón se le estrujaba ante la declaración sincera de el Alfa francés, pero este sabia que no podía aceptar la confesión de Esteban ya que no sentía lo mismo por el, lo reconocía como un gran amigo pero no lo veía de la misma forma que el francés lo veía a el .
—Esteban... eres una de las personas más maravillosas de este lugar, en serio —dijo Franco—Este gesto demuestra la enorme calidad humana que tenés. Te veo como un gran amigo, casi como un hermano en este ambiente tan difícil. Pero no siento esa chispa romántica o ese lazo biológico que buscas, y no sería justo aceptar tu amor cuando no puedo corresponderte de la misma manera. Gracias por ser tan increíble conmigo, pero mi respuesta tiene que ser un no.
Espero que esto no afecte a la amistad que tenemos...
El francés negó disipando cualquier idea que el omega pudiera tener sobre algún tipo de rencor de su parte. Estos se dieron un abrazo mientras Franco continuaba disculpándose con el en voz baja a la vez que Esteban seguía diciéndole que el corazón no decide los sentimientos y que no puede forzarse a amarlo.
Esteban comprendía que era mejor que Franco le fuera sincero sobre sus sentimientos en lugar de que lo aceptara por pena, ¿estaba triste? por supuesto pero no era el fin del mundo, sabia que lo iba a superar en algún momento y le alegraba que esto no afectara en la relación que tenia con el argentino...
Llegó el Gran Premio de Países Bajos, carrera que daba inicio a la segunda parte de la temporada. Los trece Alfas no pudieron descansar nada durante el parón de verano, es más estos estaban exhaustos, frustrados y con el orgullo herido. Ninguno de sus elaborados planes, regalos lujosos, demostraciones de poder o tácticas de seducción habían funcionado. Franco seguía oliendo a Vainilla y Caramelo puro. Sin la marca de ningún Alfa de la parrilla...
Antes de la carrera del domingo, los Trece pilotos se reunieron nuevamente en la misma sala común. El ambiente era de derrota colectiva.
—Bien —dijo Max, con voz sombría
—Ninguno ha ganado. El pacto sigue en pie, pero tenemos que exigirle una respuesta y hoy es el inicio de la segunda parte de la temporada. Franco tiene que decirnos claramente qué es lo que busca en un Alfa no podemos seguir con estas incertidumbres hasta Abu Dhabi.
Decidieron ir juntos a buscarlo tras la carrera. Franco había hecho una actuación memorable y regresó a su
driver room en Alpine para cambiarse de ropa. Al abrir la puerta, se topó con una escena irreal: Trece de los mejores pilotos del mundo estaban parados en su pequeña habitación, mirándolo con rostros serios y expectantes.
—¡Epa! ¿Qué es esto? ¿Una intervención o me van a cobrar algo que rompí? —bromeó Franco, dejando su bolso en el suelo.
Lando dio un paso al frente, hablando en nombre del grupo.
—Franco, ya no podemos seguir ocultándolo. Todos en esta sala firmamos un pacto a principio de año. Todos te hemos estado cortejando y nos has rechazado a todos de una forma u otra. Solo queremos saber... ¿qué hicimos mal? ¿Ninguno de nosotros es suficiente Alfa para ti?
Franco se quedó helado por un segundo. Miró a los alfas, cuyas feromonas de ansiedad e incertidumbre llenaban el lugar. De repente, una sonrisa nerviosa pero divertida se dibujó en su rostro, seguida de una carcajada limpia.
—No, chicos... no, por favor, no me digan que hicieron todo eso por eso
—dijo Franco, tapándose la cara con las manos- ¡Uy, La puta madre la que me mandé!— El omega suspiro al darse cuenta en la situación en la que estaba. —El problema no son ustedes, de verdad. Es que me pedían una oportunidad que yo ya no podía darles.
—¿A qué te referis, Franco? —preguntó Pierre Gasly, frunciendo el ceño.
Antes de que Franco pudiera responder, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Un Alfa alto, de hombros anchos y presencia imponente entró al lugar luciendo el uniforme oficial del equipo Williams. De inmediato, un aroma espeso, maduro y absolutamente dominante a Champagne y cuero viejo inundó las cuatro paredes, aplastando por completo las notas aromáticas de los otros trece Alfas.
Era Carlos Sainz.
Carlos no miró a la multitud; su atención se fijó directamente en el argentino. Caminó con paso firme a través del grupo, que se abrió de manera instintiva ante la imponente proyección de su estatus Alfa. Al llegar al lado de Franco, Carlos pasó un brazo grueso y protector alrededor de su cintura, atrayéndolo hacia su costado con una posesividad natural y de absoluto derecho. Franco, de manera inmediata y con un suspiro de alivio, inclinó la cabeza hacia el cuello de Carlos, frotando suavemente su nariz contra la piel del español para impregnarse de su aroma, mostrando la marca de un lazo perfectamente consolidado.
Los Alfas se quedaron como piedra. Las mandíbulas de Lando y George tocaron el suelo. Max abrió los ojos de par en par, reconociendo al Alfa que ya había reclamado el territorio de manera legítima mucho antes de que el pacto existiera.
Y ni hablar de todos los demás, estaban completamente en shock
—Buenas noches, señores —dijo Carlos Sainz con su característica voz ronca y su acento maduro —Veo que la parrilla entera decidió hacerle una visita a mi novio para el inicio de la segunda parte de la temporada.
—¿Tu... tu novio? -tartamudeó Albon, señalándolos—Pero Como... ¿desde cuándo?
—Estamos juntos desde la segunda mitad de 2025—explicó Carlos, dedicándoles la sonrisa de suficiencia de quien sabe que ha ganado la carrera antes de que los demás dejen el pit lane—Decidimos mantenerlo en privado para que Franco pudiera concentrarse en demostrar su valia en Alpine sin la presión de los medios.
Les agradezco el respeto con el que trataron a mi pareja durante esa mitad de año, de verdad.
Franco miró a sus compañeros desde el pecho de Carlos con una sonrisa pícara.
—Por eso les decía que no, muchachos. No era por sus propuestas. Es que mi corazón y mi lazo ya tenían dueño. Carlos es mi Alfa, y no había lugar para nadie más.
Los Alfas se miraron entre sí, completamente derrotados pero aceptando la realidad con la dignidad que exigía el pacto. Uno a uno, abandonaron la habitación, dejando a la feliz pareja a solas. Carlos bajó la cabeza para besar a Franco en la frente con devoción.
—Te lo dije, mi amor. Dejamos que corrieran todos, pero al final la carrera siempre es del Matador
Franco se rió, rodeando el cuello del español con sus brazos.
—Siempre fuiste vos, gallego. Vámonos a casa que tengo un hambre bárbaro.
