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MUCHO MAS QUE AMIGOS

Summary:

Allí estaba Shane Hollander, amaneciendo junto a él con su cara de adorable gatito, habiendo rotos sus propias e implacables reglas únicamente por su causa.

¿Qué estaba haciendo? Se preguntó Ilya Rozanov. Buscaba alejarlo y en lugar de ello le había traído de regreso a su cama...

La culpa había sido de ese sincero y tierno mensaje de protesta que supuestamente por error de parte de él, horas antes recibiera. Inconveniente que de inmediato se dispuso a remediar, puesto que, en su caso, no dejaba insatisfecha a ninguna (o) de sus amantes... Solo que sabía que después de eso jamás podría dejarlo ir.

(Final alternativo para la escena de WE DIDN'T EVEN KISS en la serie)

Notes:

DISCLAIMER: Los personajes de los libros y serie de “Heated Rivalry” no me pertenecen, son propiedad de Rachel Reid. Yo solo los he tomado prestaditos un momento para soñar con ellos.

La historia a continuación (la primera que me atrevo a escribir de este fandom) surgió como un pequeño atacazo artístico que me dio después de encontrar sin querer la serie, quedar enganchada con ella y enamorarme locamente de sus dos protagonistas (es que les juro que no sé a cuál amo más).

La trama está basada enteramente en el segundo episodio y su final agridulce; el cual traté de remediar imaginando una posibilidad en la que Shane e Ilya pudieran llegar a revelarse sus sentimientos antes de lo trazado en el guion original y sin complicarse tanto.

De antemano a todos quienes pasen por aquí, ¡Mil gracias por leer!

Belén N.

Chapter 1: Dos almas complicadas

Chapter Text

Había sido una noche de sexo desenfrenado, solo eso. Otro de sus encuentros furtivos después de meses de no verse.

"¿Qué más quería?" ...

No podía decirle que lo había extrañado, que se preocupaba por él y que más allá de todo, más que rivales anhelaba que pudieran convertirse un día realmente en "Amigos" (si es que el término todavía podía aplicarse entre ellos a esas alturas), pero el ruso seguía sin dar muestras de querer abrirse en sentimientos y con ello lo sentía de modo inevitable cada vez más lejano.

Shane no quería ser únicamente en su vida un polvo casual que se repitiera de tanto en tanto, necesitaba de Ilya Rozanov (su aparente archirrival) algo que ni por sí mismo alcanzaba a explicarse, pero que le estaba angustiando y complicando la vida... Ocasionándole un dolor en el alma.

Y aquello empeoró esa noche en Las Vegas, haciéndole sentir como un gran perdedor en todos los sentidos. No bastando con que este le hubiera ganado el premio MVP de la NHL (1), categoría en la que también se enfrentaran resaltando su rivalidad en las pistas, sino también al parecerle que se entretenía jugando con él.

Quizá por ello (se dijo), de repente se encontró a sí mismo escribiendo triste en un ascensor un mensaje de texto, de protesta ante la injusta frialdad que recibiera después de los intensos momentos íntimos compartidos.

"NI SIQUIERA NOS BESAMOS"

Fue un impulso que le atacó, pero sobre el que al instante siguiente recapacitó, considerando que era mejor no enviarlo para no empeorar las cosas, que de por sí eran confusas y sin sentido. Más para esto, al borrarlo tuvo que cerrar los ojos unos segundos, cegado como estaba por las lágrimas.

"¿Qué le estaba sucediendo?"

Rozanov estaba terminando con toda su cordura.

"¿Por qué le afectaba tanto?" Shane no dejaba de preguntarse, y aquel pensamiento le acompañó luego mientras caminaba de vuelta hacia su habitación del hotel y de igual forma se mantuvo con él una vez dentro, cuando dejó a un lado de la cama su leva y como siempre responsable y meticuloso, empezó a ordenar su equipaje para estar listo al día siguiente para partir a primeras horas.

Después se sentó un rato sintiéndose francamente vacío.

No fue hasta entonces que volvió a revisar su celular con la esperanza de que Rozanov se hubiese arrepentido de dejarle marchar así, de manera tan insensible, cuando encontró algo que le llevó a parpadear varias veces por si la vista no le engañaba de la impresión. Se dio cuenta de pronto aterrorizado que, de algún modo en su lapso de debilidad mientras bajaba a su piso, había presionado el botón de "ENVIAR" en lugar del de "BORRAR" lo que tecleara.

- ¡No, no, no! ¡No puede ser! ¡No me puede estar pasando esto! - se lamentó dejándose caer de inmediato sobre el colchón, al tiempo que se cubría la cara de la vergüenza. No siendo suficiente con la enorme que ya tenía después de haber accedido a complacerle a Rozanov los caprichos que se le ocurrieran para que al final de cuentas le diese igual, dejándole en claro que solo trataba lo que tenían como otra de sus múltiples aventuras y él no significaba en su vida más que otro de sus incontables amantes; para que encima le ocurriera aquello.

Para esas alturas el mensaje ya debía de haber llegado hacía minutos al destinatario, al que, sin embargo, parecía tampoco importarle. Solo al analizarlo, Shane pudo calmarse un poco, despertándole ello aparte de turbación y amargura, un asomo de dignidad... Si él se hacía el desentendido después de todo, no iba a rogarle..., aunque tampoco a retractarse.

Ya estaba. Era lo que pensaba y al final de cuentas estaba bien dejar las cuentas claras, que lo supiera, que tuviera en cuenta su disconformidad. Ya bastante tenía debiendo esconder sus preferencias personales para no ser sincero consigo mismo y con quien le interesaba... Así este último no lo mereciera.

Sin moverse de la posición en la que se encontraba, mirando al techo, las lágrimas no tardaron en volver a acudir a sus ojos, al tiempo que sentía que el agujero dentro de su pecho, que se le había formado debido al sujeto en mención, se volvía cada vez más grande.

"Oh no", expresó en su interior, sintiéndose de lo más sentimental.

Nunca había estado realmente enamorado de nadie, que recordara. Aun cuando había tenido una novia formal y las chicas no faltaban en su vida, dispuestas a hacer cualquier cosa por él; pero ese sentimiento, ese sentir sin nombre que parecía en esos momentos atravesarle y que empezaba a atormentarle, de pronto se develó ante sus ojos con claridad... Era Amor, tenía que serlo.

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Ilya recién había salido de tomar una ducha, sintiéndose al igual que Shane (solo que unos pisos más arriba), sumamente triste.

Lo que quería en su vida eran imposibles, por lo que le resultaba más fácil negar o esconder sus más profundos sueños y sin importarle en el camino con sus descargas emocionales, por ende, acarrear víctimas, como su dulce Shane, quien ahora era su amante y se preocupaba por sus huesos; así en su auto protección se empeñase en alejarlo.

Cuán duro le resultaba aplicar para con él la indiferencia cuando lo único que deseaba más allá de sus calenturientas reuniones era retenerlo a su lado, que tuviesen todo el tiempo del mundo para compartir los dos solos... Aquello también le asustaba.

Él, que no era de enseriarse con nadie, cada vez sentía más ganas de estar con Shane todo el tiempo, de poder verlo todos los días, de despertar a su lado. Aquello le había amargado al final su celebración de triunfador de la noche en la premiaciòn de la NHL, incluso después de haber creído con su explosivo reencuentro estar por varios minutos en el paraíso.

Era irónico que justamente en esa ocasión, habiendo alcanzado una de sus grandes metas, se sintiera apesadumbrado, pero aconteció.

Él, que podía tener las mujeres que quisiera, porque nunca se le resistían, ¿por qué encontraba el nido de paz que tanto necesitaba justamente en Shane Hollander?, quien estaba catalogado como su peor enemigo, quien a vista de todo el mundo era su archirrival... Era ilógico. Eso que tenían era una aventura que en definitiva tenía que terminar como fuera... y así en el fondo no lo quisiera... o ambos estarían condenados al fracaso.

Con profunda aflicción por reprimirse y extrañarlo tanto desde ya, regresó a su cama, dónde retiró con coraje (hacia sí mismo y las circunstancias) las sábanas sucias que dejara su derroche de pasión, por todo lo que le recordaba; más al revisar su celular que previo retirara del colchón, encontró que tenía un nuevo mensaje y para su sorpresa era de él, de su dulce y prohibido tormento. Lo que le aceleró enseguida el corazón, ocasionándole una gran sonrisa al leerlo.

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Continuará...

 

NOTA DE LA AUTORA:

(1) Premio MVP (Most Valuable Player) de la NHL (National Hockey League) = Premio al jugador más valioso de la Liga Nacional de Hockey.