Chapter Text
—Jiang Cheng tienes un concepto muy raro sobre cómo recuperar el tiempo perdido, nunca me hubiera imaginado que la mejor forma de pasar el tiempo juntos es ver lucha libre.
Su hermano puso los ojos en blanco, terminó de pagar por sus vasos de cerveza al vendedor, le paso su enorme vaso el cual Wei Wuxian aceptó felizmente, le empezó a tomar unos tragos hasta que sintió un fuerte golpe por parte de Jiang Cheng lo cual hizo que casi se ahogue.
—¡No te la tomes toda cabrón! el show ni siquiera empieza, guardarlo para más al rato.
—Pero quiero beber. —Hizo un puchero. —¿Mi hermanito no me comprara otro vaso después de que me lo acabe?
—Tsk claro que no, ¿Tienes idea lo caras que venden las cosas aquí? ¡Hasta parece un pinche robo!
—Sé que en el fondo tu corazón es lo suficientemente grande para comprarle a tu hermano otro vaso. —Le guiño el ojo coqueto, lo cual ocasionó que su hermano suspirara derrotado.
Rápidamente se sentaron en sus lugares, eran primera fila, cortesía de Jiang Cheng.
Wei Wuxiang y Jiang Cheng crecieron juntos durante su infancia, Jiang Fengmian adoptó como hijo a Wei Wuxian cuando este perdió a sus padres, había tenido una vida buena con ellos, a excepción por los problemas de Madam Yu. Años más tarde sus padres adoptivos fallecieron en un accidente automovilístico, los Jiang tenían una empresa y tanto Wei Wuxiang como sus hermanos tuvieron que asumir la responsabilidad de encargarse de ella. Cuando se abrió una carpeta de investigación sobre la muerte de la pareja Jiang, hubo fuertes sospechas con la empresa enemiga Wen, pero por faltas de pruebas, o lo que él siempre sospechó; la compra hacia los investigadores por mantener silencio, nunca hubo justicia.
Así que Wei Wuxian intento buscar su propia justicia.
En esos años se sentía muy perdido en su vida lo cual hizo que empezara a inclinarse en la brujería, empezó aprendiendo desde tiradas de Tarot, despues se metio al mundo de los hechizos, desde hacer limpias hasta llegar lo suficiente lejos como para maldecir personas... poco a poco misteriosamente los Wen empezaron a enfermarse y a presentar muy mala suerte, hasta el repentino punto de terminar muertos.
Todo el mundo señaló a Wei Wuxian mas nadie hizo nada por miedo, nadie excepto Lan Wangji, siempre quiso considerar que ellos eran amigos pero, la realidad es que nunca lo fueron, el pulcro y perfecto Lan WangJi siempre lo ignoraba y parecía hasta odiarlo, alejando cada vez que tenía la oportunidad, cuando descubrió las cosas que estaba haciendo lo confronto enojado.
—¡La hechicería negra es maligna! ¡Daña el corazón!
Tuvo intentos tan desesperados por alejarlo de esa vida, pero Wei Wuxian se defendió.
—La magia no posee moral o reglas, yo sé lo que hago, ¡Tú no sabes nada! ¡¿Quién eres tú para decirme que hacer con mi vida?!
—¡Wei Wuxian!
—¡Lan Wangji!
Después de esa desastrosa pelea jamás se volvieron a ver, porque Wei Wuxian sabía que la brujería en la sociedad era vista de manera de Tabú, nadie lo entenderia, asi que por el bien de sus hermanos, se separó de los Jiang y decidió que hacer con su propia vida por su cuenta. Años después volvió a encontrar a Jiang Cheng cuando este lo busco.
—A Yanlin le tiraron una maldición, necesito tu ayuda.
Jiang Yanli, su amada hermana le habían hecho un trabajo de hechizo para que muriera, el trabajo era fuerte y llevaba alimentándose de su hermana durante meses, al principio no lo notaron, Jiang Yanlin empezo a enfermarse poco a poco, perdio peso, su cabello se empezó a caer, los doctores no entendían que tenia, por mas analisis que hacian, no llegaban a un diagnostico, hasta que Jiang Cheng pensó en la loca idea de pensar que alguien le había tirado una maldición a su hermana y recurrio a buscar a Wei Wuixian.
Después de trabajar duro para quitar la maldición, le pregunto a Jiang Yanlin que quería hacer.
—Puedo devolverle todo lo malo a la persona que te hizo esto, puede ser un hechizo de rebote, la persona sufrirá lo que había planeado que tu sufrieras.
Jiang Yanlin se encontraba más saludable ahora, más viva, pensó cuidadosamente sus palabras y negó con la cabeza.
—No. Nunca le desearía mal a una persona.
Jiang Cheng y Wei Wuxian se vieron, ambos sabiendo que si fueran ellos definitivamente le devolvieron todo lo malo a la persona que se atrevió a hacerle daño a su hermana, pero Jiang Yanlin tenía un gran corazón y la amaban por eso, así que respetaron su decisión.
Después de una gran charla y algunas lágrimas, Wei Wuxiang termino reconciliándose con sus hermanos, no volvería a la empresa Jiang por supuesto, él seguiría con su vida, ayudando a gente y haciendo trabajos de hechicería.
Y así es como termino Wei Wuxian en un estadio de lucha libre a primera fila para ver cómo hombres sin camisa se golpeaban como salvajes, pero claro que era algo que Jiang Cheng disfrutaría de ver, el no se queja, después de descubrir su gusto hacia los hombres tal vez disfrutaría algo de placer ver los músculos sudorosos de esos luchadores.
El lugar apagó las luces y el estadio se iluminó, de allí salió un hombrecito con un micrófono, llevaba una blusa verde y sonreía alegre al público.
—¡Buenas noches gente hermosa! ¡Griten aquellos que vinieron a ver personas destrozarse esta noche!
A su lado Jianch Cheng grito locamente tan fuerte que casi se queda sordo. Wei Wuxian reconocio la voz del presentador y viéndolo más cercas se sorprendió de quien era, ¡Era Nie Huaisang, su antiguo amigo.
—Vaya esta noche sí que vienen con ganas, pues me complace decirles que iniciaremos con un platillo fuerte para que disfruten, ¡Por un lado tenemos al gran Diablooo rojooo!
Al estadio entro un hombre con mascara roja con negro y dos cuernos, en sus calzoncillos colgaba una cola de diablo, saco la lengua a la multitud lo cual hizo que esta gritara de emocion.
Wei Wuxiang entrecerró los ojos.
—Espera, se parece mucho a...
—Es Wen Chao.
—¡¿Qué?! ¿Desde cuándo se volvió un boxeador de la lucha libre?
—Desde que su padre y hermano murieron y toda su empresa se fue a la bancarrota, escuche rumores que dicen que se unió a la lucha libre para ganar algo de dinero, aunque no le va muy bien, siempre tiene la mala suerte de perder.
...Tal vez por que puede que Wei Wuxiang lo haya maldecido con mala suerte.
—Ahora es de mi agrado decirle que tienen suerte esta noche. —Exclamó con emoción Nie Huaisang.— Por que esta noche tenemos al gran e inigualable hombre, al hielo irrompible, a él que siempre está allí donde hay caos, el portador de luz, !Recibirá al Santoo de Jadeee!
Wei Wuxian sintió como su corazón se detuvo al ver al hombre que entró a continuación.
El Santo de Jade era un hombre alto de cuerpo bien esculpido de músculos, tenía brazos fuertes que le resaltan las venas, su espalda era ancha y marcada, usaba una máscara azul con líneas blancas alrededor de sus ojos, Wei Wuxian no pudo evitar bajar su vista para notar los pantalones apretados que resaltan su trasero y un el gran bulto en su entrepierna.
Sintió un golpe en su hombro.
—Wakala Wei Wuxian, ¡Deja de mirarlo como si fueras un perro mirando un hueso!
Se sobo la parte donde su hermano lo golpeó y alzó sus hombros restando importancia.
—¿Sabes Jiang Cheng? Ahora entiendo por qué querías que volviera a ver estas peleas, había olvidado lo muy entretenidas de ver.
Su hermano solo le hizo una mueca y volvió a tener su vista en el ring, Wei Wuxian también termino haciéndolo, ahora más emocionado de ver la pelea.
Los luchadores se pusieron en posición, no pudo evitar tragar saliva al ver como el Santo de Jade flexionaba sus músculos.
Nie Huainsang empezó a contar en reversa.
—¡La lucha inicia en tres... dos... ¡Uno! ¡A darse chingadazos!
El primer golpe lo dio el Diablo Rojo quien falló miserablemente cuando el Santo de Jade lo esquivó, su puño retrocedió y le acertó un fuerte golpe a la cara del boxeador rojo lo cual lo hizo retroceder hasta pegar con la cuerdas del ring, la gente gritó al unísono y Wei Wuxian se quedó boquiabierto viendo la gran fuerza del hombre de máscara azul.
La pelea fue tan épica que lo hizo sentir una gran euforia, los golpes siguieron, la mayoría eran del Santo de Jadeo golpeando al Diablo Rojo en el estómago, su rostro, su hombro, hasta que un coro empezó a escucharse, la gente gritaba: ¡Silla! ¡Silla! ¡Silla!
—Oh que tenemos aquí. —Se escuchó a Nie Huainsang hablar. —La multitud pide que le des con la silla, ¿Lo hará el Santo de Jade? ¡Quiero escuchar el grito de la gente!
Por todo el estadio se escuchó el grito, hasta Wei Wuxian y Jiang Cheng se unieron a gritar, el gran Santo Jade sin decir una palabra asintió con la cabeza y bajó del ring para buscar una silla.
—¡Jiang Cheng! ¡A'Cheng necesito darle mi silla!
—Entonces gritale pendejo.
Wei Wuxiang agarró aire y gritó para que el luchador lo escuchara.
—¡Santo de Jade aquí! ¡Toma mi silla!
El Santo de Jade pareció congelarse cuando escucho su voz, volteo lentamente hacia su lugar ubicándolo, parecía como si por un segundo dejó de respirar y luego decididamente con pasos fuertes se acerco a el, Wei Wuxian sonrió emocionado y se levantó para entregarle su silla al luchador, este término por llegar a él y quedar estático en su lugar viéndolo fijamente.
—...Santo de Jade. —Wei Wuxian se metió nervioso un mechón de su cabello en su oreja, le acercó su silla al luchador. —Toma... Dale con mi silla.
El luchador sigue mirándolo fijamente y asintió silenciosamente, agarró su silla, sus dedos por un segundo se tocaron y le dejaron un hormigueo placentero.
El Santo de Jade volvió a subirse al ring y con el cuerpo tendido de lo que quedaba del luchador rojo, le estampo la silla metálica haciendo que el sonido hiciera gritar más a la multitud.
La noche pasó con euforia, emoción y acción, cuando el Show acabó y todo el mundo terminó por retirarse, Jiang Cheng y Wei Wuxian hablaron un rato sobre las peleas y sobre los luchadores.
En su camino lograron reencontrarse con Nie Huaisang quien lo saludó alegremente al volverlo a ver.
—Oye Nie Huaisang ¿Quién es el Santo de Jade? Quiero decir, el Diablo rojo se que es Wen Chao y se que su identidad todo el mundo lo sabe, pero ¿Cuál es la identidad del misterioso Sando de Jade?
—Nunca lo sabrás.
—¿Qué? ¡¿Por qué?! —Chillo triste Wei Wuxian.
—Porque nadie sabe quién es. El Santo de Jade ya lleva algunos años siendo un boxeador de la lucha libre pero aun así nadie tiene idea de quién es, hasta hay ocasiones donde algunos luchadores enemigos en el ring le han intentado quitar su máscara pero fallan miserablemente, parece que no quiere que nadie sepa su identidad.
—Nie Huaisang te conozco, debes saber algo. —Cuestiono Jiang Cheng.
Su amigo negó con la cabeza y alzó sus manos.
—¡No lo se! no se nada lo juro.
Wei Wuxian suspiro triste. —Ah es una lástima, me encantaría tanto pedirle su número o invitarlo a una cita, y de paso que me folle duro.
—¡Wei Wuxian! ¡Tu maldito pervertido de mierda!
Tuvo que empezar a correr cuando su hermano empezó a perseguirlo para golpearlo.
—A'Cheng detente, ¡solo era una broma!... o tal vez no... Espera ¡Baja ese puño, no somos luchadores AAAH!
....
El Santo de Jade se encontraba en su cubículo de descanso, había pensado que esta noche sería sólo otra noche normal, solo salir a pelear, dar golpes a sus oponentes y seguir con su vida, pero esta noche algo cambió.
Wei Wuxian apareció, su Wei Ying volvió.
No lo podía creer cuando escucho su voz, pensó que estaba soñando, grande fue su sorpresa verlo en carne y hueso, tan hermoso como la última vez que lo vio hace años. Incluso llegó a rozar sus dedos con los suyos, de verdad estaba allí, era real.
El luchador se llevó sus manos a su cabeza para retirar lentamente su máscara, se vio en el espejo de su tocador, el rostro de Lan Wangji al fin se mostró, una pequeña sonrisa en sus labios se mostró en su reflejo.
Había vuelto a encontrar al amor de su vida.
