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Min Yoongi se consideraba así mismo un hombre demasiado sedentario como para empezar a desarrollar el hábito de correr regularmente a los treinta y tres años; aún era muy joven pero le gustaba asumir que tenía un alma más vieja de la que su cuerpo aparentaba para poder justificar que a su edad le estaba costando mucho trabajo adaptarse a hacer ejercicio con regularidad. Sin embargo había puesto su mayor esfuerzo en desarrollar una rutina, estableció horarios, intentó correr en grupo, intentó correr solo, durante las mañanas antes de despertar y en las noches antes de dormir, durante el verano y ahora en el otoño, lamentablemente cada una de sus experiencias terminaban en el demasiado cansado como para mover un solo músculo durante el resto del mes deteniendo por completo su buena racha establecida.
Ese día en particular llevaba algunos minutos calentando antes de empezar a correr cuando se dio cuenta de la cantidad de fuerza de voluntad que requería no dar la vuelta y regresar a los brazos de su omega (que lo esperaba dentro de su cómodo y esponjoso nido) así que Yoongi tomó todo su autocontrol y empezó su recorrido, el ruido del concreto contra sus pies y la música tranquila en sus audífonos lo ayudaba bastante a enfocarse y cumplir con su meta del día. Mientras más avanzaba fue inevitable pensar que si Hoseok estuviera junto a él su camino sería más ameno, probablemente no avanzaría mucho debido a que estarían riéndose todo el tiempo, tal vez el omega en algún punto le pediría que lo cargara en su espalda debido a que ya estaba muy cansado para continuar y Yoongi felizmente lo haría.
La razón principal por la que Hoseok ya no acompañaba a Yoongi durante sus recorridos era a causa de que su vientre ya estaba muy grande, redondo y pesado debido a que estaba entrando en su último tristemente de embarazo, si caminaba tramos muy largos sus delgados tobillos empezaban a hincharse ligeramente y el alfa tendría que encargarse de masajear sus pies y llenarlos de besos para que dejaran de doler, así que simplemente esperaba pacientemente a que Yoongi regresara a su hogar para recompensarlo por su arduo trabajo.
Irónicamente Hoseok era su mayor obstáculo a la hora de salir a correr pero también era su mayor motivación; ambos llevaban solo algunos pocos años de casados y la vida marital le estaba sentando de maravilla al bonito omega, se miraba resplandeciente, su piel brillaba y cada día parecía más joven, incluso ahora con su vientre redondo y abultado, Hoseok era el omega más hermoso de todo el mundo. Yoongi por el contrario se sentía un poco fuera de forma, había aumentado algunos kilos extras y podía notar como su pecho y espalda habían crecido notoriamente. No quería que cuando naciera su cachorro la gente se llevara la impresión de que el alfa era demasiado lento como para seguirle el paso a su hijo, así que simplemente recorrió los últimos metros extra para finalmente tomar su camino de regreso a casa. Antes de llegar tomó una pequeña pausa para tomar aire y descansar sus piernas, tal vez si estaba envejeciendo demasiado rápido…
Aunque tratara de mantener una actitud positiva el ritmo acelerado de su corazón y el cansancio agrupado en las piernas lo hizo sentirse bastante decepcionado de sí mismo, no lo había hablado antes con nadie pero en el fondo se sentía algo acomplejado, no le gustaba imaginar que Hoseok algún día dejará de sentirse atraído por él debido a sus cambios físicos, siendo su alfa naturalmente debía de estar a la altura, un malestar se produjo desde su garganta hasta su estómago, decidiendo aumentar el ritmo de sus pasos para no seguir el hilo de sus tristes pensamientos porque su corazón no podría soportar la sola idea de que en algún momento le dejara de gustar físicamente a su omega.
Con pasos perezosos llegó finalmente hasta su hogar, tomó una última respiración profunda para tratar de no parecer tan cansado como estaba y abrió con cuidado la puerta con sus piernas temblando ligeramente, pudo notar como la luz de la cocina se encontraba encendida y una ligera canción resonaba levemente por la casa.
“No broke boys, No new friends i’m that pressure give me my tens..”
De espaldas a él se encontraba su omega bailando y cantando al ritmo de la música, se miraba muy concentrado en los pequeños tazones de comida que estaba decorando con esmero. Los ojos de Yoongi no pudieron evitar dirigirse al bonito delantal de encaje que se ajustaba a su cintura, había sido un regalo en tono de broma por parte de una de las amigas de Hoseok, “ahora que te casas es necesario que tengas el uniforme completo” había mencionado Sana entre risas, recuerda que Hoseok se sonrojó y escondió el delantal por mucho tiempo hasta que un día simplemente lo empezó a usar, sabía que le había tomado de cierta manera cariño y ahora era entrañable la manera en la que su vientre redondo de siete meses sobresalía con el.
—¿No es muy tarde para que sigas despierto? —la voz de Yoongi salió dulce y tranquila, se apoyó ligeramente contra la pared de la cocina para disfrutar de la vista. Inmediatamente Hoseok soltó un ligero chillido mientras giraba rápidamente.
—¡Yoongi! ¡no te oí llegar!
—¿Esperabas a alguien más que no fuera tu esposo?
Hoseok soltó un ligero bufido, limpiando sus manos para dirigirse directamente hacia su alfa. —Tonto, nos asustaste. —Hoseok limpio cuidadosamente algunas gotas de sudor que estaban en la frente de Yoongi, quien se sintió algo apenado, de seguro se miraba como un desastre completamente sudado y cansado, así que solo bajó la vista, tomándose su tiempo para acariciar el vientre de su omega y no tener que verlo directo a los ojos. —Perdónenme, papá lo siente mucho —dijo Yoongi con la sonrisa más grande que tenía.
—Mmh lo pensaré, ahora siéntate a comer, preparé tteokbokki.
—Sabes que no debiste, es tarde, tienes que descansar.
—Pero sé que cuando llegas de correr te da mucha hambre y sabes que me siento mal cada vez que sales a correr sin mi, debería de acompañarte… —dijo Hoseok masajeando levemente los hombros de Yoongi.
El alfa le dio una sonrisa gomosa, acercándose a su omega para susurrarle al oído —Ya sabes que si corres tus pies se hinchan y me harás masajearlos y luego a tus piernas y luego a tus bonitas tetas y…
—¡Yoongi! ¡tu hijo te puede escuchar!.. pervertido. —Hoseok se ruborizó al instante mientras jalaba al alfa hacia la pequeña mesa para dos —Siéntate a comer, antes de que se enfríe.
El alfa quería seguir molestando un poco más a su omega hasta que sintió su propio olor en el aire, apestaba ligeramente a sudor. Necesitaba una ducha lo más pronto posible.
—Espera, solo tomaré una ducha rápida antes de sentarme a comer… Estoy muy sudado y no quiero sentarme así en la mesa.
—¡No! —El omega inmediatamente protestó, podía sentir como su voz sonaba algo desesperada. —Primero comamos, aún está caliente y tarde mucho en hacerla…
Yoongi conocía muy bien a Hoseok como para notar el nerviosismo en su voz y la manera en la que evitaba el contacto visual, quería preguntar más acerca de su actitud pero él solo era una alfa que estaba hecho para complacer a su precioso omega, así que no protestó y se sentó en la mesa junto a el.
La comida pasó de manera lenta, Yoongi no podía expresar qué tan feliz se sentía de poder pasar el resto de su vida conversando con Hoseok en su pequeña mesa para dos (que ya no sería solo para dos en poco tiempo). Cuando finalmente terminaron de comer el alfa se levantó inmediatamente a lavar los trastes y limpiar la cocina… O ese era el plan original hasta que sintió unas manos delgadas recorrer su espalda.
—Yoongi… —La voz melosa de Hoseok hizo que sintiera un escalofrío recorrer su cuerpo. —Yoongi, hueles muy bien.
Hoseok desde atrás hundió su cara en la espalda del alfa, se dedicó a oler y respirar de manera profunda, estaba encantado aferrándose a la camisa húmeda por el sudor y el aroma que desprendía. Parecía un gatito frotándose descuidadamente y recorriendo todo el cuerpo ante él, dándole atención especial al pecho, era adorable como soltaba ligeros quejidos debido a que su vientre le impedía aferrarse aún más.
—Ah, Yoongi…
El alfa no entendía muy bien el cambio tan drástico y la necesidad inesperada del omega. Se giró para poder verlo con detenimiento, Hoseok parecía algo borracho debido a las feromonas, con la mejillas sonrojadas y los labios brillantes deslizó sus pequeños shorts por el largo de sus piernas, Yoongi lo entendió rápidamente y como si fuera pura memoria muscular lo ayudó un poco colocando una de sus piernas entre los muslos del omega quien inmediatamente empezó a montar la pierna pálida del alfa, apretando sus gruesos muslos buscando desesperadamente consuelo moliendo su apretado coño contra el muslo de Yoongi.
—Mírate nada más, apenas te toque y ya estás escurriendo por todos lados… —El alfa deslizó cuidadosamente una mano entre las piernas del omega, acariciando sus regordetes muslos con cariño, dándole un par de apretones a los bonitos tatuajes que los adornaban, subiendo hasta llegar a su entrepierna donde comenzó a frotar lentamente la palma de su mano por encima de las pequeñas bragas que usaba.
—Te necesito alfa, por favor follame… — El omega gimió con la voz desesperada, alertando los sentidos de Yoongi. Durante el embarazo Hoseok había desarrollado un libido muy alto, el alfa siempre pudo seguirle el paso; ¿cómo no hacerlo? Si le suplicaba con sus ojos grandes de ciervo perdido mientras abría las piernas mostrándole su bonito coño mojado, prácticamente goteando debido al exceso de lubricante que lo follara contra la mesa, en el baño o en cualquier lugar en el mundo, el no podía negarse… Después de todo Yoongi solo era un mortal que había encontrado el cielo entre las piernas de Hoseok.
Con mucha delicadeza el alfa tomó por los muslos al omega y lo levantó con cuidado, sin embargo debido al dolor agudo en su espalda fue inevitable no soltar un gruñido. Yoongi había trabajado mucho en sus brazos con el único objetivo de poder levantar a Hoseok a donde quiera que necesite, pero ahora su espalda y piernas estaban algo doloridas así que solo lo pudo colocar sentado sobre él en la silla del comedor más cercana.
—Hoba, papá está muy cansado…
El omega soltó un ligero lloriqueo y se acomodó en el regazo del alfa, quien veía detenidamente como sus ojos estaban cristalinos debido a la excitación. Toda la habitación empezó a oler tan dulce que Yoongi podía sentir el sabor de la vainilla pura y lechosa en su paladar, su vista estaba completamente llena de Hoseok, que con movimientos torpes se quitó la vieja playera que usaba para dormir revelando su pancita redonda y sus tetas hinchadas y llenas de leche, trató de desamarrar el delantal anudado en su espalda pero el alfa lo detuvo. Ver a su omega usando únicamente su delantal de encaje y sus bonitas bragas blancas hizo que sintiera la saliva acumularse en su boca, mientras tanto Yoongi mantuvo su ropa aún puesta, Hoseok parecía especialmente entusiasmado con el aroma a sudor que desprendía así que lo acercó más para poder perfumarlo y acariciarlo, adoraba el contraste de la piel suave de el vientre con sus manos largas y venosas, el omega se había vuelto tan blando que era inevitable no mimarlo y sostenerlo.
Hoseok no pudo evitar gemir cuando sintió el roce de los fríos dedos contra su cálida piel. —Alfa, te necesito tanto, desde que entraste por la puerta quería pedirte que me follaras sobre la mesa… hueles delicioso —susurró contra los labios de Yoongi antes que sus bocas se unieran en un beso duró, sus labios se movieron con habilidad hasta que la gruesa lengua del alfa invadió su boca, tomando su cuello para sostenerlo con fuerza mientras se molía contra la polla dura de Yoongi.
—¿Te has dado cuenta que te volviste más grande?, tus hombros, tu espalda, joder… —dijo el omega entre besos, moviéndose lentamente y dando ligeros saltos sobre la erección vestida del alfa. Yoongi se estaba volviendo loco, la leve preocupación instalada en su corazón se esfumó de repente, que su omega estuviera rogando por su polla, diciendo entre gemidos que le gustaba su olor y ver lo mucho que estaba lubricando lo hizo sentirse mejor consigo mismo, ahora solo quería levantarse y follarse apropiadamente a Hoseok.
—Debí de saberlo, Seok-ah siempre tan desesperado, mira nada más este vientre hinchado, ya estás cargando a nuestro cachorro y ¿todavía quieres que llene tu bonito coño mojado? —Hoseok ahogó sus gemidos en el cuello del alfa mientras dejaba besos y marcas alrededor de su glándula de olor, perfumándose mutuamente, llenándose del espeso aroma a cítricos de Yoongi.
—Por favor… dame tus dedos —finalmente respondió el omega con la voz melosa y entrecortada, Yoongi inmediatamente extendió su mano frente a él, dejando que la guiara lentamente por su pecho, rozando sus bonitos pezones hinchados para descender hasta las bonitas bragas blancas que traía puestas, el alfa con cuidado las apartó a un lado exponiendo la entrada rosada y lampiña por donde el lubricante se deslizaba haciendo un desastre. Yoongi empezó a frotar sus dedos contra el coño esponjoso hasta encontrar el clítoris, seguía su propio ritmo, lo acariciaba suavemente y luego más rápido, dejando que el omega se frotara contra su palma —Ah, alfa más rápido, se siente tan bien —suplicó Hoseok, mientras sus manos se aferraban a los anchos hombros pálidos dejando marcas rojizas por encima de la playera.
Era imposible no notar lo grande que estaba Yoongi, su espalda siempre había sido ancha y sus brazos fuertes, pero ahora era diferente, durante el tiempo que llevaba haciendo ejercicio su cuerpo se había adaptado de manera rápida y considerable, Hoseok no podía mentir, le encantaba ver a su alfa llegando completamente sudado, con su camisa blanca delgada ajustándose a su cuerpo grueso. En cuanto lo vio pudo sentir el lubricante escurriendo por su coño, solo quería abrir sus piernas y recibir a su alfa. Yoongi lo sacó de sus pensamientos moviendo sus largos y gruesos dedos hasta finalmente abrirse paso por el pliegues de Hoseok, invadido por la sensación caliente y húmeda que absorbió sus dedos. El omega apretó las piernas y empezó a mecerse sobre los dedos de Yoongi, dando pequeños saltos con ritmo y sin fuerza.
—Sí ahí, alfa…
Primero es un dedo, luego son dos, los movimientos de Hoseok son cada vez más erráticos, Yoongi deja que su bonito omega utilice sus dedos para follarse a si mismo mientras el lubricante escurre deliciosamente por su mano, su vientre se agitaba un poco, y el bonito delantal se movía al compás de sus movimientos. Hoseok acariciaba con entusiasmo los brazos de Yoongi buscando su liberación, pero la sensación de sus dedos largos y gruesos no era lo que necesitaba.
—Quiero… quiero tu nudo adentro.
Hoseok inmediatamente se levantó con cuidado mientras Yoongi bajaba su ropa interior para permitirse sacar su polla gorda y gruesa, la cabeza ya se encontraba roja e hinchada, brillando debido a la gran cantidad de líquido pre-seminal que estaba soltando, el omega hizo una nota mental de darle cariño después a tan bonita polla. Con mucho cuidado se inclinó sobre la mesa, dándole la espalda a Yoongi, separando lentamente sus mejillas con sus manos ofreciendo la vista de su coño hinchado y palpitante a su alfa, prácticamente estaba rogando por su polla. Yoongi sentía que se iba a morir en ese momento, se levantó y tomó con cuidado su dura erección entre los dedos empezando a frotar la cabeza sonrojada contra los pliegues del omega, la movía un poco hacia arriba y hacia abajo, empapándose del lubricante, haciendo que se quedará atorada un par de veces en la cálida entrada, podía escuchar a Hoseok gritar y sollozar.
—Joder Seok, te has vuelto tan ruidoso, estás prácticamente llorando por mi polla.
—¡Papi, te necesito adentro por favor, quiero tu polla dentro de mí!
Yoongi no quería hacer llorar más a Hoseok así que con mucho cuidado empujó su dura polla, venosa y sonrojada adentro del coño húmedo e hinchado de su omega, quién estaba prácticamente llorando al sentir como el pene de su alfa lo abría tan deliciosamente, los gemidos eran suaves y agudos, hasta que finalmente se enterró por completo. Hoseok se sentía tan lleno, su barriga se sentía algo pesada pero Yoongi lo sostenía con mucho cariño y cuidado antes de embestir con fuerza, marcando su ritmo mientras lo tomaba por su delgada cintura, rodeando sus caderas haciendo que la punta de su polla hiciera presión en las entrañas de su omega. El cuerpo ancho y grande de Yoongi empujando contra él lo hacía sentir pequeño e indefenso, con las lágrimas escurriendo por su rostro y siendo inevitable gemir de puro placer.
La mesa rechina y se tensa bajo el apoyo de Hoseok y las embestidas de Yoongi, el aire se llena del olor a vainilla espesa y lechosa combinado con el ahora cítrico de Yoongi, lo único que se puede escuchar es el sonido húmedo de los testículos del alfa rebotando contra el coño de su omega
—Alfa, por favor, más rápido…
Yoongi escucha las súplicas de Hoseok y aumenta la velocidad haciendo que el omega llegue a su límite, con sus labios rosados abiertos, la punta de la lengua sobre el borde de los dientes y los ojos húmedos del placer, Yoongi bajo su mano para frotar desesperadamente el clítoris hinchado y esponjoso mientras aumentaba la velocidad persiguiendo su propia liberación haciendo que Hoseok se venga con un fuerte gemido.
El alfa lo siguió follando a través de su orgasmo mientras él omega lloraba por la sobre estimulación, Yoongi no se detiene hasta que finalmente siente como su polla se hincha casi el doble de su tamaño para poder anudar hasta lo más profundo de su omega.
—Yoongi, ¿podrías dejar caer tu peso sobre mí? —Hoseok estaba fuera de sí mismo debido al ajuste perfecto del nudo de Yoongi contra su coño, así que prácticamente sin voz le suplicó a su alfa
—¿Qué?
—Aplástame Yoongi, quiero sentir tu pecho sobre mi espalda y tu olor en todo mi cuerpo.
Yoongi no entendía muy bien la petición tan repentina de su omega, sin embargo lo obedeció, con mucho cuidado de no aplastar su vientre se apoyó evitando dejar caer todo su peso contra Hoseok, dedicándose a dejar besos por toda su espalda y hombros, fue en esa posición, con su nudo palpitando semen dentro del coño hinchado de su omega, que se dio cuenta que cubría por completo el cuerpo delgado y largo de Hoseok, Yoongi fue capaz de apreciar como realmente había una diferencia de tamaño demasiado notoria.
—Justo así, mi alfa es tan grande.
Su omega parecía estar fascinado porque pudo sentir como un chorro de lubricante se escurría por todo su polla. Al parecer Hoseok tenía una torcedura con que Yoongi fuera más grande y ancho que el.
Definitivamente lo tomaría en cuenta la siguiente vez, a partir de ahora saldría a correr más seguido.
