Work Text:
Él se levanta de su cama con su grimorio azul,
tan seguro de sí mismo que me cega mis ojos al verlo con el amanecer parisino detrás suyo
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
Tan bonito que me hechiza sin siquiera probar su exquisita sangre,
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
Extralúcida la Luna azul está sobre él, aumentando su bella alma rota sin esperanzas,
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
Vanitas no estás solo, me tienes a mi, a Noé Archiviste,
el París vampirico esta debajo nuestro esperando tu rescaste contra el ladrón de nombres,
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
No lo sé porque sigo escribiendo tus memorias, no lo sé, no lo sé porque a pesar de decirme que tú nunca mueres,
Así somos mis memorias y yo acompañados del Sena.
Yo no lo sé, no sé el por qué sigo escribiendo tus memorias cuando eres un clavo ardiente en mis memorias, manos, tinta y corazón,
no se porque sigo amando a la luna azul cuando la odio y la amo a la vez y ella igual,
nos amamos así la luna azul y yo en el Sena.
Extra lúcida la luna cuando está sobre tu grimorio,
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
Extravagante cuando tú – el médico salvador – estás sobre los maldecidos y los salvas sin temor,
Vanitas, Vanitas, Vanitas.
Yo no lo sé Vanitas, no se porque no me atreví a salvarte cuando eras quien más lo merecía,
así somos tu y yo, dos tontos que creían en la invencibilidad sin preocupación.
Yo no se porque sigo memorando nuestros momentos y tu muerte, no saber el por qué me torturo es peor que te roben tu nombre,
nos queremos así las memorias tuyas y yo en las noches de luna azul.
En el puente de las artes,
mi corazón tiembla al vislumbrar en mi mente la ilusión de tu pendiente balanceándose mientras caminabas en aquellas noches luminosas de antaño.
Entre las aguas de la fuente en la que caímos reíamos alegres,
el aire de por aquel entonces era tan bueno, tan fragante mientras el de ahora me asfixia.
Este aire tan puro del amanecer parisino,
no me hace olvidar nuestro primer amanecer juntos, y eso hace que mi dolor pese menos por unos segundos efímeros.
Nuestros reflejos se posan en este puente del Sena donde innumerables veces me quise confesar ante ti y me callabas sin darme respuesta alguna.
Así te amaba Vanitas.
Así me amabas sin decirmelo Vanitas.
Así te amo todavía Vanitas.
Así nos amamos tu y yo Vanitas en París. Un París que ya te ha olvidado pero yo no.
