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Niño rico || Sunki

Summary:

Ni-ki es todo lo que Sunoo odia.

Nació en una cuna de oro, rodeado de lujos, privilegios y una fortuna capaz de abrir cualquier puerta. Como heredero de una de las familias más influyentes y poderosas del país, está acostumbrado a conseguir todo lo que quiere con solo pedirlo. Mimado, arrogante, fresa y excesivamente consciente de su posición, Ni-ki presume su apellido como si fuera un trofeo.

Sunoo no tiene tiempo para preocuparse por niños ricos.

 

Nota del creador:
Hola chicos, estuve posponiendo por demasiado tiempo la publicación de este fanfic. Por ahora no estoy seguro de si podré terminarlo. Es una idea que tuve en la mente desde hace mucho tiempo pero por una u otra cosa no podia escribirla. Si tienen opiniones haganmelas saber. Hasta entonces.

Pronto.

Chapter 1: Primera vez

Chapter Text

Años antes...

 

— Hola —susurró tímido, inclinando un poco la cabeza como un ave curiosa—. Mi nombre es Ni-ki, Nishimura Riki.

Sunoo ya conocía ese nombre. 

Desde que el padre de Sunoo comenzó a trabajar para los Nishimura tenía que escuchar ese apellido casi a diario.

Hijo de los Nishimura, una de las familias más poderosas de Corea. Eran los dueños de casi la mayoría de los hoteles de lujo de la ciudad. Su apellido apareció en los periódicos a menudo.

Por eso, cuando el padre de Sunoo lo trajo un día a uno de sus hoteles porque no sabía dónde dejarlo, solo podía sentir odio y envidia hacia los Nishimura. 

 

— Sé quien eres —lo interrumpió. 

 

Durante un instante, el silencio se instala entre ellos como el peso del acero. Solo el ambiente habitual del hotel llenaba el silencio. Los reflectores colocados cuidadosamente para iluminar los pasillos se reflejaban en los ojos de Sunoo. Se veía ajeno a ese ambiente de tanta ostentacion. 

 

Ni-ki lo observó con atención. 

 

Sus ojos, oscuros y profundos lo recorrían de arriba a abajo. La ropa demasiado grande que llevaba puesta, las mangas desgarradas de su suéter y los zapatos desgastados que no parecían ser de su talla, le producían un profundo desagrado.

Entonces sonrió, no fue una sonrisa amable. Fue fingida, apenas una leve curva en la comisura de sus labios.

 

— Pues yo no sé quién eres —respondió—. Pero a juzgar por tu ropa no creo que eso sea importante. 

 

Las palabras no provocaron ningún efecto al principio. Habían sido pronunciadas con tanta despreocupación que Ni-ki parecía no haber dado cuenta de lo que había dicho. 

Entonces Sunoo sintió que algo se retorcía en su estómago. Algo caliente e incómodo. Era rabia. 

Sunoo presionó los puños hasta que sus uñas se clavaron en la piel.

 

¿Quién se creía que era?

 

¿Solo porque había nacido con un apellido famoso?

 

¿Solo porque tenía dinero?

 

Y por primera vez, juró que algún día borraría aquella sonrisa de su rostro.