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HE'S MY COLLAR [PAPERHAT]

Summary:

[Villanos] [One-Shot]

Black Hat promociona con emoción un nuevo producto creado por su brillante científico loco para su catálogo de Villanía.

El collar de la obediencia.

Work Text:

La cámara prendió luego de unos incómodos segundos mostrando estática e interferencia.

Black Hat apareció en primer plano, con su traje extravagante y sonrisa inhumana. En el fondo se mostraba su oficina, sombría y con las cortinas entrecerradas mostrando una pequeña abertura del cielo rojo de Hatsville.

El ser sobrenatural se presentó a la cámara con orgullo y ansias de promocionar su producto a los villanos ineptos de poca monta.

— ¡Aquí Black Hat con un nuevo producto para el catálogo de villanía! Esta vez tenemos un clásico que muchos de ustedes han estado pidiendo de vuelta. - Levantando su mano, Black Hat emitió un humo negro que hizo aparecer una correa roja y larga. — Como sabrán, no hay mejor placer que humillar y torturar a los patéticos héroes luego de una derrota feroz.

El de sombrero apretó el puño en la correa que sujetaba su mano, jalando a alguien dentro del panorama de la cámara.

Flug jadeó de dolor, siendo forzado a mostrarse con el collar que él mismo inventó.

— Y no hay mejor hombre que pueda explicar las mejoras del producto que nuestro inventor en jefe, el Doctor Flug. - Dando un tirón nuevo, Black Hat forzó al científico loco a ponerse de rodillas frente a la cámara, solo estando a unos centímetros de su presencia. Su voz de complacencia hizo que el pobre empleado comenzara a temblar. — Le cedo la palabra.

— ¡Pre- Presentamos de vuelta el collar de la obediencia! - Flug trató de recordar el guion que arregló para no estropear la única toma que tendrían para el comercial. — ¡Cómo verán, el exterior está compuesto de un cuero resistente, diseñado para auto ajustarse a cualquier tipo de cuello que tenga su contrincante! ¡Este se encuentra acompañado de una correa que puede llegar a los tres metros, pero también lo puede acortar de forma automática con este aparatito!

Sacando del bolsillo de su bata un control pequeño de pantalla táctil de negro con rojo, Flug sintió como perdía el dispositivo gracias a que Black Hat se lo arrebataba de su mano.

— Esto es nuevo, doctor. - La sonrisa de Black Hat y sus ojos filosos se desviaron al científico. — ¿Cuáles son las nuevas adiciones?

Antes de que el doctor contestara, Black Hat apretó la primera aplicación que vió y noto cómo del collar salían unas púas en la parte interna y externa del cuero.

Por fortuna de Flug, su cuello era muy flacucho y parte del collar le quedaba holgado, por lo que solo se llevó el susto de sentir el filo de los picos rodeando su yugular.

Una risa burlona salió del Lord.

— ¡La- La- Las púas retractiles! - Flug regresó su mirada a la cámara, tratando de mantener la calma y una sonrisa que no le servía de nada estando cubierta por su bolsa. — ¡E-Estos bebés pueden dar un susto de disciplina para los héroes que quieran pasarse de listos! ¡Y no se preocupe por la calidad del collar! ¡Dentro del cuero se encuentra un material oscuro que no solo repara el producto, sino que también anula poderes divinos en caso de que su enemigo quiera sacar un power up absurdo del fundi...! ¡AGHH!

El doctor sintió como las púas se retraían y eran intercambiadas por un dolor tan fuerte que lo hizo retorcerse en el suelo.

— Veo que también incluye un modo de shock eléctrico en caso de que el héroe se ponga a monologar.

Dejando el botón en paz que marcaba un símbolo de rayo, Black Hat miró con curiosidad el control que indicaba el nivel de potencia de shock. Estaba en mínimo.

Aun retorciéndose en el suelo y desapareciendo de la toma de la cámara, el doctor logró alzar el brazo tembloroso para seguir explicando.

— E- El shock eléctrico tiene cinco modalidades integradas... - Flug tartamudeo por el dolor. — Si- Si quiere desbloquear las diez modalidades completas, tendrá que pagar la suscripción mensual del collar para tener acceso a ellas.

— ¿Algo más que quiera agregar, Doctor? - Black Hat saboreó sus palabras mientras aumentaba el poder del shock eléctrico y jugaba con la mente del científico, dejando su pulgar muy cerca del botón de activación.

— ¡El collar y la correa vienen en colores distintos! - Flug gritó de miedo al saber la potencia desmedida que había agregado al control. — ¡Incluyendo verde me la muerde, negro maligno, rosa mexicano y mucho más!

Cerrando sus ojos en terror, el doctor esperó el golpe eléctrico letal. Pero solo acabo escuchando las carcajadas de su amo, deleitado por su miedo.

También escuchó el ruido de la cámara terminando de grabar.

— Creo que con esto tenemos suficiente material. - Black Hat sentenció, mirando desde abajo a su empleado y guardando en su gabardina el aparato.

Flug, todavía atontado por el golpe eléctrico, trató de ponerse de rodillas ante su amo.

— Ahm. Jefecito chulo de mi vida y de mi amor, ¿Ya me puedo quitar el collar?

Una sonrisa cínica y alargada se creó en el rostro de Black Hat ante su pregunta.

Flug tragó en seco jalando la camisa bajo su bata.

Obviamente no iba a parar ahí.

— ¿Que sucede, doctor? ¿No quiere probar la durabilidad de la correa?

Jalando el cuero alargado, Black Hat caminó hacia su escritorio, haciendo que el doctor se viera forzado a caminar en cuatro patas para no acabar arrastrado por la fuerza de su amo.

— ¡Je- Jefecito...!

— No olvide que esto también es un castigo, Doctor. 505 se supone iba a ser el sujeto de pruebas, pero usted decidió ocultarlo de mí.

— ¡E- Es que como está muy pachón iba a cubrir el collar con su papada! - Flug trató de excusar a su creación mientras jadeaba por la boca en busca de aire.

— Ya no importa. - Black Hat silenció al científico, quedando frente a la pequeña abertura que mostraba cortina de la habitación. — El resultado terminó siendo... Decente. Por no decir, hilarante para mí persona.

Girando con su poder la silla del escritorio hacia su dirección, Black Hat se sentó en el cómodo acolchonado de terciopelo antes de jalonear la correa para tener de frente al doctor.

— ¿Jefecin...? - Flug tembló ante la sonrisa de su amo.

— Siéntate aquí.

Palmeando su regazo, Black Hat espero a que su empleado obedeciera.

Ante todo pronóstico, un suspiro excitado salió de los labios del científico.

— Creí que este era un castigo...

Black Har rio entre dientes, sintiendo el peso ligero de su científico sentándose de tal forma que se abría de piernas y se pegaba de pecho frente a él.

— Lo sigue siendo. - Black Hat dejó la correa al fin para poder agarrar con su propio puño el cuello cubierto en cuero y apretarlo con ganas. — No mentía cuando decía que quería probar la resistencia de la correa.

Flug gimió por la falta de aire y el tacto frío de las manos enguantadas que amenazaban con sacar las garras.

Adoraba estar libre del peso de la cámara para poder mostrar la calentura que le daba su amo al tratarlo con tanta crueldad.

— Ta- También es impermeable contra cualquier líquido... - Flug trató de hablar aún con la tráquea bloqueada.

— Debió decir eso en el infomercial, Doctor. - Black Hat dejó libre el cuello del científico para sacar al fin sus garras y trazar una línea con su dedo en el pecho del humano. — Ahora deberé probarlo por mi cuenta.

Flug tosió dentro de la bolsa de papel, mientras sentía que su camisa era destruida por la garra que se paseaba con tanta casualidad en su cuerpo.

Sin darse cuenta, ya estaba expuesto ante su amo.

 

🎩

 

Los jadeos inundaron la oficina que era alumbrada por los rayos de la tormenta que se desató fuera de la ventana.

Black Hat no pudo pedir un clima mejor, mientras disfrutaba de los destellos que mostraban en la oscuridad como la preciada mente de su organización daba sentones desesperados en su polla.

Flug quedó al desnudo, por completo. La bolsa de papel había quedado destrozada luego de los besos llenos de veneno de Black Hat, mostrando un rostro cicatrizado con ojos azules y un cabello castaño lacio que caía hasta los hombros con elegancia.

Los labios carnosos del doctor estaban hinchados por los besos forzosos y las mordidas territoriales de su amo. Era una pinta similar a su piel llena en chupones violetas y marcas de las palmas que cubrían su cintura y caderas.

Aun así, eso no lo detuvo de jadear en celo, rogando por más profundidad en los embistes al todavía faltarle un buen trozo del miembro que todavía debía montar.

— ¡Ah...! ¡Más...! ¡Más amo! ¡Se lo ruego...!

Flug sintió el deleite de correrse en el pecho de su amo, luego de que Black Hat lo acercara con la correa.

— Lo haré si dices el nombre de tu amo. - Black Hat no tardó en besar con fiereza los labios mancillados, metiendo su lengua bífida y disfrutando como la cavidad del doctor se apretaba más alrededor de su polla.

Al terminar el beso profundo, el de sombrero miró extasiado el rostro rojizo y enfermamente enamorado de su subordinado. El pobre doctor babeaba todavía tratando de respirar, aún con la presión del collar cerrando su cuello.

— Black... Black Hat.

— De nuevo. - Separando al doctor de su miembro, el Lord giró el cuerpo del humano para que quedara de espaldas y volviera a meterse de un sentón. — Dime a quien le perteneces.

— ¡Black Hat...! - Flug gimió en dolor, removiendo sus caderas y meneando sus glúteos queriendo de vuelta el miembro de su amo. — Black Hat... Back Hat...

Para el ser oscuro se le hizo difícil no meter sus manos y abrir las piernas del doctor para ayudarlo a insertarse con más facilidad.

Si el doctor estuviera en sus cabales, estaría paniqueado al ver la ventana que solo estaba media cerrada por la cortina y la lluvia.

Otro trueno resonó mostrando su luz dentro de la oficina.

Black Hat gruñó complacido por la calidez apretada de los interiores del científico, quien se movía con más entusiasmo al repetir su nombre en un trance.

— Mi querido Flug... ¿Quieres que tu amo te marque por dentro también?

— ¡Sí...! - Flug balbuceó, sintiendo la base de los testículos golpeando al fin sus glúteos rojizos por los sentones. — ¡Márcame jefecito! ¡Lléname! ¡Tómame! ¡Lo que quieras...!

— Buen chico. - Black Hat lamió el hombro del doctor antes de morderlo y apretujar los muslos regordetes asegurando dejar sus garras.

Dando un empujón extra con sus caderas, la polla de Black Hat se deshizo dentro del doctor, llenándolo de blanco e impregnando su cuerpo hasta dejar una leve curvatura en el vientre plano del científico.

Flug agradeció en jadeos sin sentido, alzando su cabeza hasta mirar el techo oscuro y pegando su espalda contra su amo que todavía lo mordía posesivo y dejando un rastro de sangre por la fuerza de sus dientes filosos.

— Hah... Gracias... Gracias...

— Todavía no terminamos, Doctor. - El de sombrero exhaló contra la mordida en el hombro de su subordinado. — Como castigo, vamos a seguir nuestro juego en mis aposentos hasta que la tormenta termine. Por lo tanto, no desperdicie ni una gota de mi semilla adentro suyo.

Flug se removió por el respirar de su amo, dándose cuenta que su cavidad estaba todavía atascada a la polla latente que lo llenaba todavía.

Un nuevo tirón hizo que Flug gimiera antes de correrse nuevamente de manera desastrosa sin tocarse. Black Hat había dejado sus piernas en paz para volver a la desgastada correa.

— Ni una sola gota.

Flug entrecerró los ojos por el dolor en su cuello, el calor interno y los leves embistes que todavía hacía su amo para volverlo loco.

Para él todo eso se sentía como una recompensa.

Pero si lo decía en voz alta, temía que Black Hat lo dejara a medias y con una nueva erección problemática.

Jugar a la pobre víctima, forzado a seguir a su cruel jefe pareció más adecuado.

— Sí- Sí... Amo.

La tormenta siguió. Siendo más estruendosa al paso de las horas.

Hasta que solo quedó el amanecer y un Flug desmayado en los brazos de su amo.

 

🎩

 

Estando en la privacidad de sus aposentos, Black Hat arreglaba su traje mientras permitía a Flug dormir en la comodidad de su cama.

El científico abrazaba una almohada con la ilusión de que su amante seguía al lado suyo, cosa que a Black Hat le conmovió un poco.

Cuando escuchó el golpeteo de su puerta, el del sombrero dejó a su subordinado en paz para contestar el llamado. Era el Hat Bot que había mandado a llamar.

La pequeña máquina de hojalata temblaba ante la presencia del Lord. Pero antes de recibir cualquier insulto mañanero, cargó en sus brazos de metal una caja sellada con una dirección.

— Envía esto a la persona correcta o no te molestes en volver a la mansión.

Con la voz gutural del ente amenazando su vida, el Hat Bot hizo una pequeña afirmación silenciosa antes de salir corriendo de la vista de su amo.

Black Hat decidió cerrar la puerta detrás de él para encaminarse a paso lento a su oficina, con una sonrisa satisfecha en su rostro.

Adoraba ser malvado.

 

🎩

 

Era medio día en una ciudad lejana a Hatsville.

El Héroe Goldheart regresaba a su humilde hogar luego de una fuerte discusión con P.E.A.C.E sobre la aparición reciente de su archienemigo en televisión nacional.

El metahumano sentía que se le venía el mundo encima.

Pensó que su querido hermano malvado había desaparecido de la faz de la tierra, dejándolo en luto por muy buen rato.

Solo para que lo primero que se encuentre es que el necio besó a una heroína en un livestream polémico y ahora estaba de vuelta en el ojo público, causando terror con solo su mención.

— Esto es demasiado. No sé puede poner peor. - Goldheart se frotó el cabello en frustración antes de descender a la puerta de su hogar y encontrarse con un paquete de cartón café. — ¿Huh?

Un escalofrío creció en la espalda del héroe al ver el sello de la compañía Black Hat en el centro.

Para cuándo abrió el paquete, se encontró con un anticuado VHS y un sobre cuadrado.

Al abrir el sobre, un odio inimaginable cruzó su (aparente) corazón de oro, haciendo que arrugara la foto que tuvo la desgracia de ver.

No solo su hermano estaba vivo. El villano más grande del mundo lo tenía como su juguete personal.