Chapter Text
Prólogo. Una primera carta.
Cerca de las tres de la tarde, Namjoon llega a casa con el calor de primavera golpeándole, mantiene su mirada gacha mientras se quita los tenis que lleva y los deja en la entrada sin acomodar como le ha pedido su mamá desde siempre. Arrastra consigo la mochila en su hombro, soltando un leve jadeo del cansancio de la semana. Se dirige a la cocina pensando un poco en lo que podría hacer, tiene tarea pendiente y un cómic que recientemente le trajo su padre de su viaje. Ha abierto su refrigerador buscando algo, opta por un poco de té helado. Tararea una canción que escuchó recientemente,con la esperanza absurda de que alguien diga “ah, esa me gusta”. Pero solo se escucha el aire y el paso lejano de su pequeña hermana por el pasillo.
—Joon-ah, ¿por qué no dices que has llegado? —regaña su mamá cuando entra con un libro de cocina
—Perdón, mamá —responde Namjoon bajando la mirada antes de acercarse un poco
—Tu papá me habló de algo interesante —dice hojeando el libro, como si no quisiera mirarlo demasiado para no incomodarlo—. Dijo que podrías intentar eso de hacer amigos por correspondencia.
—No es necesario —responde él demasiado rápido.
Su mamá suspira, pero no lo presiona. —Joon-ah… sé que te cuesta. Solo pienso que afuera hay alguien como tú. A alguien más deben gustarle tus dragones, ¿no crees?
—Bueno, lo pensaré… Voy a subir a mi habitación —responde ignorando lo que quiera decir su mamá
No es que Namjoon se sienta avergonzado de sus campañas de Dungeons & Dragons, sabiendo que su mamá o su hermana es a las que les habla de sus campañas inventadas, sus gustos por los cómics o alguna serie de televisión, película u otro interés que haya encontrado. Pero desde que inició la secundaria ha sido difícil hacer algún amigo, nadie entiende el gusto por Dungeons & Dragons, menos cuando intenta socializar con eso o hablarle algo más complejo. Su gusto por los modelos a escala, leer revistas sobre computadoras y muchas más cosas que ocupan su tiempo debido a la nula vida social que tiene es otro posible factor.
Es solo que… cada vez que lo intenta explicar, la gente mira hacia otro lado, y él siente que una parte suya queda flotando en el aire, sin que nadie la agarre.
Suspira fuerte, largo y cierra los ojos antes de ignorar su tarea. No es compleja, no es tardada y sorprendentemente el tema no es de su agrado. Opta por sacar el reciente número del cómic de The Uncanny X-men, agradece que su papá se lo haya conseguido a tiempo. Pasa un dedo por el borde del cómic recién abierto, olfateando esas páginas nuevas que siempre le calman. Es su forma favorita de apagar el mundo.
Piensa un poco en disfrutar de la lectura, página por página, cuadro por cuadro hasta que su mamá opte por sacarlo de su propia habitación. La cena es aburrida con el mismo ruido de siempre entre: la charla de las compras de su mamá, el día de clases de su hermana pequeña y su vida social más interesante que la suya sobre lo que pasó con su mejor amiga. Cosas pequeñas, sencillas, que sin embargo él envidia desde primero de secundaria.
Namjoon sueña de alguna manera encontrar a alguien que le entienda, no le hable por ser el de buenas calificaciones y busque que le ayude con alguna tarea o tenga un papá interesante para presumir.
Odia de cierta forma haber tenido esa fortuna. Siempre es la misma rutina de ir a la escuela, regresar y encerrarse en su habitación; aunque esta tarde antes de marcharse, su profesor de inglés e igual su tutor le llama para que se acerque. Con él ha hablado de que quiere mejorar su inglés, aprender más idiomas de ser posible.
—Namjoon quería saber si quieres intentar algo nuevo, la escuela tiene un programa donde dan datos de otros estudiantes de otras escuelas fuera de Corea y así puedes enviarle cartas —explica su profesor con una sonrisa—. Así tal vez mejores tu inglés e igual hagas un amigo
—Mi mamá me dio esa opción hace poco, no creo que resulte buena idea —responde con calma sabiendo que seguramente no le respondería la carta
—Incluso puedes ver si es omega, alfa o beta —añade el profesor con naturalidad—. A veces hace más fácil la conexión.
Namjoon baja la mirada. A veces piensa demasiado en eso… en la idea del “destino”, de si de verdad existe alguien marcado para uno, porque hablan mucho de la idea marcada de que encuentras a alguien que te une, te ata y te hace alguien mejor.
Pero no dice nada.
—Hay una lista, te entregaré una copia por si quieres escribirle a alguien
Asiente cuando escucha al profesor, luego cuando se la entrega. Namjoon guarda la lista que le da el profesor sin decir si la usará o no. Pero durante el camino a casa la siente quemarle el bolsillo.
Como si una parte pequeñísima de él… quisiera intentarlo.
Vuelve a entrar a su casa cuando piensa que es buena idea intentarlo, primero necesita cosas para escribir una carta y también una idea de como iniciar ese intercambio. Escucha las risas de su hermana jugando con su amiga, Namjoon camina a donde se encuentra su mamá y con una leve sonrisa se acerca.
—Omma… —le llama mientras baja la mochila y se sienta enfrente de ella—. Quería saber si papá tiene cosas para escribir cartas…
—En su biblioteca, hay un escritorio donde guarda esas cosas —responde sin preguntar, sabe que su hijo le dirá cuando se sienta listo
—Gracias, omma —dice levantándose para ir a aquella habitación, se detiene antes de inhalar profundo y soltar un leve jadeo—. ¿Qué puedo añadir en una carta? P-para no parecer raro o algo así…
—No intentes ser algo que no eres, Joon-ah —regaña su madre antes de suspirar—. Hablale de algunas cosas, de tus intereses o de la escuela
El menor asiente antes de marcharse a la biblioteca, en aquel escritorio encuentra hojas de papel, una caja con sobres y cuando analiza lo que tiene, se sienta en el suelo de aquel lugar mientras saca la lista que su profesor le compartió. Tal vez Namjoon pasa más de una hora leyendo nombre por nombre, las direcciones e incluso algún detalle que le llame la atención, le llamá la atención el nombre de alguien de Alemania. Le interesa mucho aquel chico que es alfa, escribiendo en inglés sus tantos intereses.
Pero de forma extraña, conecta con un nombre que le parece coreano, la descripción la vuelve a leer con calma antes de levantarse y buscar a su mamá, ella está viendo un programa de variedad. Voltea a ver a su hijo que un poco nervioso le extiende la hoja y le señala el nombre que sigue llamando su atención.
Nombre: Jung Hoseok
Edad: 15 años
Subgénero: Omega
Sobre mí: Nací y crecí en Corea; hace poco me mudé a Japón. Todavía estoy aprendiendo el idioma, así que si tardo en responder, ¡es por eso! Me gustaría conocer a alguien con quien compartir gustos o historias. Prometo que no soy aburrido (creo).
Gustos: Me gusta dibujar, hacer fotos con la cámara vieja de mi papá, escuchar música y aprender cosas nuevas sobre los lugares donde vivo.
Algo curioso de mí: Me pongo nervioso muy fácil, pero me esfuerzo mucho en ser amable.
Busco: Un amigo que no le moleste que haga muchas preguntas y que quiera intercambiar cartas seguido.
Dirección: Niigata-ken, Murakami-shi, Senami 3-Chōme.
Su mamá lee con calma, levanta la mirada y le dedica una sonrisa suave, dándole espacio para que sea él quien hable primero. Namjoon abre los labios, duda, los vuelve a cerrar y niega despacio con un pequeño jadeo, como si admitirlo fuera más complicado de lo que debería. Aprieta las manos, respira hondo y por fin se atreve cuando siente que puede decirlo.
—El profesor Park me sugirió hacer un amigo por correspondencia y… —hace una pausa mientras junta sus dedos, balanceándose ligeramente de un lado a otro antes de soltar un suspiro—. Quiero escribirle a alguien. Me llamó mucho la atención… él.
Su mamá sonríe un poco más, como si hubiera esperado escuchar eso desde hace tiempo. Le extiende el papel con la lista.
—Estoy segura de que estará encantado de contestarte. Ya te dije, no tienes que decir nada raro, solo sé tú —le anima—. Cuando tengas la carta lista, si quieres podemos ir a dejarla juntos, o la ponemos en el buzón.
—Quiero ir a dejarla —dice Namjoon sin pensarlo mucho, con una serenidad tímida—. Quiero asegurarme de que sí le vaya a llegar.
Su mamá asiente viendo que Namjoon se marcha, el menor corre a la biblioteca donde toma las hojas metiendolas a su mochila junto a los sobres, sale subiendo de dos en dos a su habitación para encerrarse. Mueve su pluma de un lado a otro pensando lo que escribiría, ¿por donde debe iniciar? Vuelve a soltar un largo jadeo porque es tan difícil, sabe la estructura de una carta, pero es la primera vez que escribe algo tan íntimo.
Tras intensos minutos viendo la hoja blanca, Namjoon inicia con lo común como se han de hacer las conversaciones normales.
Querido Hoseok.
Buenos días, tardes o noches. Espero que mi carta si te llegue, estoy haciendo un esfuerzo por no entrar en un miedo terrible porque el paquete encargado de llevar mi carta… No se pierda de alguna manera, como que el avión se caiga y la carta se quede en el fondo del mar. Estaba pensando seriamente en hablarte, leí tu perfil en un listado y mi mamá dijo que seguro que si respondas, pero… ¿Qué tal si sientes que soy un chico raro?
Ah, si. Me presento, soy Kim Namjoon. Tengo quince años, vivo con mis dos padres, pero mi papá viaja mucho por negocios, así que mi mamá me conoce más que él. También tengo una hermana pequeña, se llama Eunmi. No sé qué más añadir. Mamá dice que sea yo, pero tengo miedo de que no te agrade como cualquier otro chico sea alfa, beta u omega; la mayoría en mi escuela cree que soy raro porque me gustan cosas que no le gustan a casi nadie.
Igual como no deseo que sea corta la carta, hablaré sobre un poco de un gusto que tengo.
Recientemente mi primo me envió algo que encontró en una tienda en Busan, es un catálogo estadounidense de cómics y juegos de mesa. El papel huele un poco raro, su olor quiero pensar que es debido a la tinta que es más fuerte. Quiero poder seguir practicando inglés para poder leer los manuales sin traducir, mi papá me consiguió un diccionario enorme para que pueda buscar las palabras.
Hablando de mi papá, gracias a él pude conseguir un Manual del Jugador de un juego que se llamá Dungeons & Dragons. Es un juego emocionante, te lo aseguro. Aquí puedes ser un mago, un paladín o incluso un bardo… Lamentablemente, no tengo compañeros de aventura. La mayoría de mis compañeros de clase dicen que prefieren el béisbol y les entiendo, es fabuloso.
Aunque, técnicamente, tengo un dragón que derrotar, pero no tengo un grupo para intentarlo.
Mi papá siempre me dice que quizá si hablara de béisbol o me interesara por cosas más normales tendría amigos. Aunque mi mamá me ha dicho que eso me gusta porque es lo que me va a gustar y que no hay problema en eso. Quizá a ti también te gusta algo raro, ¿qué te gusta? Además de lo que pusiste. Si es así, creo que eso nos haría un buen equipo, a pesar de solo enviarnos cartas.
Bueno, creo que debería detenerme en hablar sobre Dungeons & Dragons, ¿te gusta algún cómic? He escuchado que en Japón hay unos llamados mangas, por la zona central en Ilsan abrieron una tienda pequeña de importados, he visto revistas japonesas, caramelos con envoltorios curiosas y que no entiendo; pero lo mejor de todo fue ese manga que quiero encontrar sus demás series, creo que se llama Akira.
Espero que puedas aclararme algo sobre los mangas y si es posible, enviame alguno en una de las tantas cartas que espero e igual deseo que podamos enviarnos. Seguro que sabes más sobre mangas, ¿hay alguno que puedas recomendar? Aunque es probable de que no lo entienda, ¿me ayudarías a entenderlo? Tal vez podríamos practicar inglés con eso.
Estoy alargando mucho esto, perdón. Me emocione demasiado, juro que estoy más calmado. Si alguna vez jugaste un juego raro o leíste algo que te emocionó más de lo que debería, me gustaría saberlo, prometo que no me burlare ni nada porque sé cómo se siente que te hagan feo.
Tal vez deseo mucho que así sea puedas ser mi compañero de aventura por cartas.
Atentamente. Kim Namjoon, tu posible mago de nivel 1.
PD. Se me olvido mencionarlo, soy un alfa y… te envío unos dulces, para que no extrañes Corea.
Pone en un sobre las tres hojas que escribió en emoción, no lo ha sellado porque baja para buscar en la cocina los dulces que tanto le gusta, mete algunos dentro antes de sellarlo y acercarse a donde está su mamá. Extiende la carta con sus manos temblorosas dejando que ella la guarde en su bolsa, así no se siente ansioso de que la carta seguiría en sus manos hasta el fin de semana, cuando pueda ir a dejarla a correo.
………………….
Hoseok no había cumplido aún los quince años cuando escuchó a su papá hablarles de mudanza, primero hubo un poco de lágrimas por parte de Jiwoo porque dejaba atrás a su pareja, luego estaba él que quedó en silencio porque no podía protestar. Dejó a sus amigos, también de Corea del Sur, para vivir en Murakami, Japón. No tiene nada de asombroso, algo positivo es que puede ver el mar cuando quiera, solo tiene que pedalear unos minutos para poder estar cerca.
El idioma se le hacía un poco difícil, le causaba un conflicto que lo intentara y tiene muchas cosas que estudiar para entenderle. Fue a inicios del nuevo año escolar, justo cuando Hoseok escuchaba a Jiwoo protestar porque todo en la casa era un desastre. Luego entre charlas con ella, le da una idea para que pueda tener algún amigo en lo que pueda con el idioma e incluso le dará un poco de confianza.
Está nervioso cuando le pregunta a su profesora de inglés si existe algún programa que le ayude a conectar con alguien, así puede intercambiar cartas y necesitaría comprar muchas cosas para poder hacerlo. Le entrega un papel donde debía anotar cosas y Hoseok fue lo más honesto posible, realmente quería un amigo mientras lidiaba con el cambio, a pesar de que llevaba cinco meses en ese lugar.
—Mamá dice que bajes a ayudarle a acomodar las compras —habla Jiwoo entrando a la habitación de Hoseok
— ¡Jiwoo! ¿Por qué no me llega ninguna carta? —dice Hoseok acercándose a su hermana antes de soltar un largo suspiro
—Algunas veces tarda, no seas impaciente. Además, aseguró que la espera valdrá la pena —responde su hermana dándole unas palmadas en la espalda
—P-pero… ya tengo todo listo, incluso compre hojas especiales y plumas para escribir… algunos stickers… —murmura bajo iniciando a caminar
Jiwoo no quiere imaginar cómo sería cuando su hermano reciba su primera carta, sabe que en muchas ocasiones puede tardar, no todos están interesados en hacer amigos por correspondencia. Así que ver como Hoseok cada cierto tiempo suelta un largo suspiro viendo las cartas que han llegado, afecta a su lado más protector porque lo conoce muy bien, no por nada se llevan cuatro años y le ha visto crecer demasiado bien.
Pero un día como cualquier otro, Jiwoo recoge la correspondencia al ser la primera en llegar, observa ese sobre beige con un nombre desconocido y que va dirigido a Hoseok. Da golpecitos en su palma cuando deja las cartas en la mesa de la cocina, justo donde su mamá pueda verlo más al rato y ella se queda con la carta que le corresponde darle a su hermano cuando llegue de la escuela.
Él llega casi a las cinco de la tarde, en Japón tiene talleres y optó por el de fotografía, ha pensado que debería encontrar un trabajo de medio tiempo para comprar una cámara, ya no debería agarrar la de su papá tan seguido. Ha dejado sus zapatos en el mueble donde se acomodan, camina a la cocina donde observa las cartas, las mueve tan lento como si eso retuviera las ansias de encontrar un sobre que tanto desea poder encontrar.
De sus labios deja que salga un largo suspiro, Jiwoo baja al ver que Hoseok no sube a su habitación, le ve con la mirada directo a la ventana de la cocina, esa que da justo al pequeño patio trasero. Se acerca con calma antes de fingir moverse para tomar algún refrigerio, voltea a verle antes de con una sonrisa mostrar aquel sobre que mantenía oculto en uno de los cajones. Hoseok se levanta de golpe haciendo que la silla se cayera, suelta un grito de emoción antes de acercarse para extender sus manos y luego abraza a su hermana.
— ¿Qué le respondo? —pregunta apresurandose a levantar la silla y dando saltos
—Yo que sé, tienes que leerla para tener una idea de que responderle —responde ella viendo que ya no le responde
Hoseok sube las escaleras tan rápido como puede, cierra la puerta de su habitación dirigiéndose a su escritorio, había planeado el momento que la recibiría con una caja de zapatos que decoró con tantas cosas y donde iba a ir la primera carta. Se mueve buscando sus cosas que había comprado para responder la carta, pero primero necesita leerla, ¿como debe abrirla? Jadea antes de soltar un leve grito angustiado.
Busca en su mochila las tijeras que tiene, corta con cuidado y muy lento el borde. Una vez logrado, saca las hojas de papel blanco, primero lee el nombre que puede identificar por el coreano, sonríe antes de darse cuenta de la forma en como estaba escrito su nombre. Aquel chico tiene una bonita caligrafía, uno de sus profesores incluso diría que es impecable.
Sonríe mientras lee el primer párrafo, igual Hoseok tenía miedo de que nunca le llegara una carta, entiende como se ha de sentir así como está entusiasmado por contestarle. Lee todo hasta terminar las tres cartas, ahora, ¿qué puede contestarle? Namjoon puso tanto corazón en escribirle que necesita hacer lo mismo, tal vez hablarle de algunas cosas, pero no sabe de que más. Opta por preguntarle a Jiwoo, ella siempre le tendra una respuesta correcta y cuando le muestra la carta que ella lee, sonríe porque siente que ambos encajan de alguna manera.
—Pues respondele igual con sinceridad, tal vez comentale tu obsesión con coleccionar envolturas o que eres adorable por comprar libros infantiles —responde Jiwoo entregando la carta—. Tienes muchas cosas para hablar con él, ¿por qué no le dices sobre tu gusto por tomar fotos? Le envías una del paisaje que tomaste hace dos semanas de las flores de cerezo…
— ¡Cierto! Guarde una flor para enviarla, necesito encontrarla —comenta Hoseok antes de marcharse—. Gracias, Jiwoo
Se sienta enfrente de su escritorio, para su primera impresión opta por una hoja decorada con flores de cerezo que le compró a una compañera, es de un color rosa pálido e inicia dibujando un sol en la esquina derecha. Primero la carta, después la decorara y agradecerá los dulces enviando otro él, también necesita añadirle calcomanías…
Tiene muchas cosas que añadir para impresionar a su primer amigo por correspondencia.
Querido Namjoon, mago nivel 1 (¿estoy bien utilizando este término?).
¡Mucho gusto! No sabría si ponerte buenos días o no, siento que por el tiempo en que llegue la carta eso no sonara lógico, algo que diría mi profesor de literatura japonesa (aún sigo sin entenderle a los kanjis). ¡He escuchado de Akira! Deja preguntar a algún compañero si puedo comprarlo por donde vivo, pero… ¿Cómo podríamos practicar inglés así? Tengo miedo que por mi mal japonés no pueda llegar la carta, le pediré a mi tia (ella vive desde hace años aquí, fue una fortuna poder vivir cerca de ella) que me ayude a enviarla.
Me llamo Jung Hoseok, como habrás leído en ese perfil que rellene con la esperanza de que llegara a alguien (agradezco que sea a tí, ¡me emocionó leer sobre ¿Dungeons & Dragons?!). Mi papá trabaja en técnico especializado en maquinaria de fabrica, ojala pudiera entender que es, solo se que eso nos ha traído a vivir a Japón. Mi mamá por su parte es maestra de primaria, es muy buena con los niños y amable.
Tengo una hermana mayor que es cuatro años más grande, ¡es una alfa! Jiwoo es la persona que más quiero en este mundo (además de mis papás), ella siempre me da alguna respuesta a lo que no entiendo y si ella no sabe, optamos por preguntarle a mi mamá o mi papá. Ella me sugirió que iniciara esto, también que te mande una foto de mi viaje familiar al sur de Murakami justo donde hay un parque, ¡espero que te guste mucho! Cumplí quince años hace unos meses, justo cuando era invierno y había un montón de nieve, soy un omega y ojala no te incomode ser mi amigo.
¿Qué más puedo añadir? ¡Ah! Sabes acerca de lo interesante que es el clima en Japón en primavera, me gusta la calidez que hay en Murakami. El lugar que me mude es muy tranquilo, vivo cerca de la playa donde puedo ir pedaleando y ver el precioso atardecer, ¿te gustan los atardeceres?
Oh, sobre lo de Dungeons & Dragons (tengo que revisar la carta varias veces para ver que si lo escribi correctamente), ¿qué se debe hacer en el juego? ¿Es complicado? Si no es, me uno a ser parte de tu aventura para matar al dragón. El béisbol no lo entiendo mucho, ¿me podrías explicar sobre eso? El inglés se me da un poco mal, así que espero que mejores para que me ayudes con mis tareas por correspondencia (bromeo, absolutamente no se podría).
De cómics no sé mucho, perdón. Pero si me sugieres alguno, buscaré poder leerlo, intentaré encontrar el de Akira para hablarte de sí es interesante.
Algo que sí te puedo hablar con total conocimiento es sobre las envolturas curiosas que tienen en Japón (prometo que añadire una en esta o la siguiente), me gusta coleccionarlas ¿eso es raro? También me gusta comprar cuentos infantiles, me gustan sus ilustraciones demasiado, tal vez mi subconsciente me controla para que compre muchos para mis futuros hijos. Tengo una obsesión con coreografías que salen en la televisión japonesa, hay un grupo llamado Shonentai, he grabado muchas coreografías en VHS.
Le he dado nombres a cosas como árboles, alguna flor que mi mamá tiene…
También me gustan los programas que transmite NHK, principalmente donde hacen experimentos, manualidades o algo que me haga estar concentrado (si llego a poder enviarte algo, te enviare una manualidad). ¡Igual tengo revistas de moda callejera! ¿Te gusta o te llama la atención? ¿Qué otras cosas te gustan?
Creo que he extendido demasiado mi carta y quiero enviarte un dulce, así que debo cortarla. Espero tu respuesta pronto, Namjoon, ¡me has hecho muy feliz! <3
Me despido, aquí Hoseok que espera a que le expliques sobre Dungeon & Dragons.
Atentamente. Hoseok, ¿puedes ponerme algo?
PD. Jiwoo me dijo que lo tuyo es muy friki, pero piensa que deberías ser el caballero y yo el mago, ¿tu que piensas?
PD2. Perdón si está muy decorado, quiero que veas todo lo que compre para poder contestar la carta.
PD3 (Esta si es la ultima, lo juro). Te envío algo pequeño, una flor de cerezo. En Japón noto que se ven más bonitas.
Hoseok observa la carta de cinco páginas, la extendió demasiado porque tenía muchas cosas que decirle a Namjoon. Su corazón late mientras añade la fotografía del paisaje que guardo, una envoltura de un dulce que le gusto como se veía, un dulce que tenía en su mochila y también la flor de cerezo. La dobla con cuidado de que nada se dañe, metiéndolo al sobre con sumo cuidado, ahoga un grito cuando ve lo grande que se ve mientras lo sella y para hacerla más especial, añade un sticker con forma de estrella.
Ya está planeando que más debería enviar la próxima ocasión, guarda la carta en su mochila porque mañana se saltaría su taller con tal de ir a ver a su tía para pedirle que le envíe la carta antes de que termine el día. Ya solo queda esperar a que le responda. Espera que a Namjoon le guste demasiado.
