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Si hay algo que odia, es el olor a sexo y alcohol.
No puede explicar lo abrumado que se siente cada vez que está expuesto a estos olores. Tal vez se deba a su olfato sensible, consecuencia de su condición omega, pero todo su sistema olfativo se altera al percibir siquiera un leve rastro de ellos. Viktor detesta que sus instintos omega se manifiesten, porque no puede controlarlos. Todas las veces en que ha perdido el control sobre estos instintos han terminado en catástrofe, lo que lo lleva a verlos como una debilidad, incluso cuando no quiere hacerlo.
Así que sí, odia cuando no puede controlar su propio cuerpo. Odia la debilidad con la cual nació: su enfermedad y la cojera de su pierna eran suficiente por lo cual preocuparse, no necesita estar preocupado porque a su lado omega, inducido por olores extraños, se le ocurra abrirle las piernas a un desconocido.
Odia esa parte de sí mismo... Odia que ya le haya sucedido antes, así que es especialmente cuidadoso con sus parches, los anticonceptivos y la medicina. Pero todo se va al caño cuando se ve obligado a asistir a una de estas reuniones de una fraternidad de la universidad.
Ellos son raros, muy, muy raros.
¿Por qué querrían emborracharse y follar cuando apenas se puede respirar con proyectos y exámenes?
Viktor prefiere dormir, a penas puede hacerlo últimamente con lo atareado que está. No puede desperdiciar su preciado tiempo, no entiende cómo estos chicos sí, aunque está claro que como son ricos, provenientes de familias que pueden darse el lujo de pagarles las carreras, no tienen la necesidad de preocuparse por cosas como las que hacen preocupar a Viktor.
Ellos no van a perder la beca que les asegurará un futuro si reprueban una materia.
Por lo general, es muy aplicado y no acude a estas fiestas. Aunque, claro, está el factor Sky. Su amiga lo arrastró a esta reunión organizada por una fraternidad en la casa de uno de los mayores benefactores. Ella lo hizo con la excusa de hacer contactos, alegando que debería divertirse. Él aceptó porque ella se veía muy triste cuando le dijo que prefería dormir... No suele hacerle favores a su amiga, así que decidió hacerlo por una vez, esperando pasar un buen rato con ella, por poco le arranca la cabeza cuando, después de horas, la muy idiota se negó a llevarlo de vuelta al campus, al parecer demasiado ocupada con una omega que acababa de conocer.
La muy bastarda debió asistir sola si lo iba a dejar solo a la primera que una omega le hiciera ojitos.
Viktor solo quiere irse de este bullicioso lugar. Ir a su camita. Cubrirse con mantas mientras toma cafecito caliente.
Solo quiere dormir. Hace mucho que no duerme, debería estar haciéndolo.
No quiere estar acá.
Odia esto.
Hay alfas observándolo como si fuera un pedazo de carne, el olor a sexo se intensifica de manera considerable con cada segundo, mientras que el lugar se vuelve más estrecho al punto de hacerlo sentir que el aire que debería ir a sus pulmones sube por su garganta y está seguro que alguien está tocando su trasero desde hace media hora.
Joder.
Necesita agua.
Y analgesicos.
Pero no los obtendrá, así que se limita a buscar lo primero. Se dirige a la cocina, intentando pasar por uno de los pasillos, pero hay demasiados cuerpos amontonados. Son como cucarachas, bailando y besándose. Viktor odia las multitudes, se ven más como insectos y menos como personas. Odiaba formar parte de una en ese momento. Odia sentirse atrapado.
Arruga su nariz porque aquí el olor a drogas es más insoportable, y el hedor sudoroso se le pega a la piel.
Es abrumador y disgustante.
Al final sí pudo maniobrar entre las parejas congregadas en el camino y acercarse a la cocina. Caminó hacia el mostrador de bebidas, mientras exhalaba un gran suspiro cuando se liberó.
Se siente mejor ahora.
Una vez en el servicio de vasos y una jarra transparente de agua en su mano derecha, da una rápida mirada hacia una pequeño grupo que se había reunido a un extremo del salón. Todos rodeaban con sonrisas a un hombre con dos chicas que Viktor asumió eran omegas, sentadas cada una en uno de sus muslos.
Le da una mirada rápida, casi inconscientemente.
Tenía bíceps bastante pronunciados debajo de su camisa negra de diseño. Era alto a juzgar por aquellas extremidades largas y voluminosas, sin duda iba al Gym. Su rostro poseía varios piercings, pero, a pesar de ello, aún podía observar grasa de bebé asomando entre su mandíbula pronunciada y rasgos duros. Es guapo, ha de admitir. Pero también lucía como un alfa joven, probablemente casi un adolescente. Ladea su cabeza para observar mejor; no podía tener más de diecinueve.
Viktor hace un gesto de desdén y se dispone a beber otro sorbo.
Hasta que el niño se carcajea. Es una risa muy profunda.
Viktor jamás va a admitir que sus piernas temblaron por el sonido.
Se lleva el vaso a la boca con una velocidad extraordinaria. Se puso muy nervioso muy rápido, lo cual no era propio de él. No sabe qué son esas mariposas en el estómago.
Inevitablemente, y mucho más curioso, vuelve a analizarlo.
Tiene una mirada atrayente, ojos seductores y oscuros. Además de hombros anchos, un cuello largo y marcado con venas y-... Joder, sus labios...
No sabe cuánto tiempo los ha estado mirando, pero sabe que demasiado. No se sorprende cuando el niño y él hacen contacto visual, pero sí se asusta tanto que casi deja caer el vaso de agua.
Su corazón por poco se paraliza. Está a punto de entrar en pánico por ser atrapado, entonces, el muy descarado le guiña un ojo.
No sabe cómo jodidamente reaccionar así que se queda quieto.
Como una estatua.
Pero, cuando sale de su trance, pone los ojos en blanco y se apoya de lado en el mostrador, rehuyendo todo tipo de contacto. Trata de fingir desinterés, pero solo está tratando de ocultar un sonrojo.
Sus mejillas estaban exageradamente calientes.
Joder.
No puede creer que se haya puesto de esa forma solo por un guiño.
Imposible que él, el omega que no ha tenido sexo en casi un año porque todos los alfas que han querido aparearse con él han sido incapaces de cautivarlo, se pusiera nervioso y cachondo porque un chiquillo le dedicó un gesto tan simple.
Viktor ha tenido suficiente. Definitivamente. Se largará de este lugar.
Sin siquiera dedicarle una segunda mirada a ese pequeño bastardo de ojos cautivadores, se regresa por donde vino, dispuesto a buscar a su estúpida amiga y obligarla a que lo lleve a casa, incluso si tiene que tirar de sus cabellos para lograrlo. Avanza hacia un pasillo sorprendentemente vacío, pero justo cuando iba a salir del lugar, siente una mano larga y fuerte enroscarse con fuerza en el lado inferior de su brazo izquierdo, obligándolo a darse la vuelta.
Y cuando voltea, está ahí: cara a cara con el alfa de ojos cautivadores.
El chico lo observa con ojos chispeantes y una sonrisa sádica que no debería estar presente en su casi demasiado juvenil rostro.
De cerca se veía aún más jóven, aunque sus rasgos duros también se veían más definidos. A Viktor le tomó un tiempo notar lo ridículamente fuerte que era el agarre en su brazo, pero no le tomó demasiado tiempo tirar de él para separarlo. Gracias al impulso, retrocede un par de pasos y casi cae al piso, sin embargo, logra mantenerse de pie.
Inclina la cabeza hacia arriba para poder observar el rostro entre burlón y divertido del alfa.
⸺¿Qué demonios te sucede? ⸺trata de que su voz suene firme, pero hay un temblor que delata lo nervioso que se encuentra.
Porque teniendo a este alfa aquí, a centímetros; con esa presencia juvenil pero intimidante y poderosa, Viktor no puede negar que le gusta.
Quiere acostarse con él. Pero no lo hará, no se acuesta con niños y este alfa que le saca una cabeza de altura y medio cuerpo de ancho, es un niño.
⸺Solo me pareció ver un omega bastante cachondo comiéndome con la mirada y después tratando de huir como un corderito asustado, así que decidí venir a buscarlo ⸺El alfa se mofa mientras sonríe ladino⸺. Por cierto, lindo acento.
⸺No tengo idea de lo que estás diciendo ⸺se defiende, aunque no sabe qué tan serio se ve con las mejillas ardiendo por la vergüenza. Pero si Viktor sabe algo de sí mismo, es que no se deja pisotear por nadie, mucho menos por alfas; él es quien los pisotea. No va a dejar que esta persona se burle de él⸺, solo sé que los niños no deben estar en lugares como estos por las noches ⸺es un deleite observar la rapidez con la que el rostro burlón del alfa deja de serlo⸺, ¿Estás perdido, niño? ¿Debería llamar a tus padres?
El alfa deja de sonreír y su aspecto burlón ha desaparecido. Satisfecho consigo mismo, Viktor decide darse la vuelta.
El niño no intentaría nada con él después de eso...
Pero, justo cuando se iba a ir, el chiquillo vuelve a agarrarlo del brazo con una fuerza sobrehumana que lo hace chillar de dolor; lo voltea y, a diferencia de la vez anterior, se encuentra estampado contra la pared. Su espalda crujió por el golpe y Viktor se aguanta la mueca de dolor, el cual se vió intensificado por su ya gran dolor de espalda.
A pesar de todo, Viktor sonríe.
Fue un idiota al cuestionar lo imbéciles que suelen ser los alfas con el ego roto, sin importar su edad. Observa la expresión indescifrable del contrario con diversión.
⸺Debes aprender a usar más el cerebro y menos la violencia, niño ⸺dice la última palabra con una acentuación burlona⸺, ya sabes... un poco más como las personas civilizadas y menos como un animal salvaje... Já, solo si no es demasiado difícil para tu pequeño cerebro de prepúber.
Si al chico le afectan sus palabras, no lo muestra. Él también sonríe con renovado ánimo y con algo de ira contenida en algún lugar de su rostro, lo que hace temblar a Viktor, quien también puede ocultar sus sentimientos bastante bien.
El niño se ve peligroso ahora, a pesar de la suavidad de sus rasgos, seguía siendo un alfa, uno bastante agresivo, por lo visto.
Mal momento para caer en cuenta de que, de hecho, es un omega más pequeño al promedio en cuanto a fuerza y altura con un alfa cabreado considerablemente más grande y fuerte que él, ambos en un pasadizo, solos y en una fiesta con aromas y hormonas alborotadas.
⸺Es sorprende como pudiste formular más de dos oraciones sin rogarme que te folle ⸺El ceño de Viktor se frunce inmediatamente, pero mantiene la sonrisa. No quiere hacerle pensar que le afecta, aunque lo hace. El alfa parece satisfecho consigo mismo y, aprovechando el pequeño lapsus del contrario, aprisiona ambas muñecas delgadas con una sola de sus manos y las coloca encima de la cabeza del omega, quien gruñe ante la acción repentina⸺, debió haber sido muy difícil para tí, cariño, pero no te preocupes, no tienes que seguir haciéndote el difícil; puedes rogarme ahora y tal vez te deje chuparme la polla.
⸺Estúpido... ⸺murmura Viktor⸺. ¿Por qué los alfas piensan que todos están detrás de sus diminutas pollas? Es gracioso que hasta los cachorros solo puedan pensar en un lugar donde meterlas.
A este punto Viktor no va a negar que este chico le gusta. Porque odia a los alfas idiotas, los odia con todo su ser, pero también le ponen caliente. Y este chico es guapo, grande, agresivo.. e idiota. Todo lo que le gusta.
Ya está goteando.
Jodidamente goteando de excitación.
Ha de ser un milagro que el lubricante no se marque en sus pantalones. No quiere que este bastardo sepa que le gusta, preferiría matarse que darle el placer de saberlo.
⸺Tienes razón en todo, pero a diferencia de los alfas con los que has follado, mi polla no es pequeña ⸺El chico se acerca al costado de Viktor y le susurra al oído⸺: ¿Quieres verla, cariño? Te puedo quitar el mal humor si me dejas.
Viktor tiene que morderse el labio para no dejar escapar ni un solo ruido raro. Es sensible en las orejas y la voz de este chico es ridículamente grave. Lo hace estremecerse.
Joder, no quiere ceder. No quiere darle la razón a él.
No a él.
No cuando es tan arrogante y molesto.
Un comentario inteligente se está gestando en su mente, pero una lengua afilada y áspera contra la suave piel de su cuello interrumpe su proceso de pensamiento. El chico lame desde la línea inferior de su cuello hasta la línea de su mandíbula, haciéndolo gemir con estremecimientos leves. Su piercing lo hace todo aún más sensible.
Escucha como el alfa ríe, burlándose de su reacción.
El labio inferior de Viktor tiembla. Sus mejillas arden y todo su ser se estremece. Ya no puede mantener un semblante tranquilo, no cuando sus piernas tiemblan y más resbaladizo producto de la excitación corre por su entrepierna.
⸺¡Idiota! ¡Idiota, suéltame! ⸺forcejea, intentando escapar del agarre en las muñecas que lo mantiene cautivo, pero, en lugar de liberarse, solo logra acercar más al contrario. Sus pechos chocan. Sus rostros a centímetros de distancia; solo quiere golpear ese rostro sonriente... y en contraparte, también quiere volver a sentir esa lengua perforada en lugares más sensibles⸺. ¡Te dije que te alejes! Idiota. Jodido idiota.
⸺¿Dónde quedó tu boquita inteligente, uh? Pobrecito, a tu pequeño cerebro de omega le costó pensar en algo más que en mi polla, ¿verdad?
Viktor intenta golpearlo, pero falla.
Odia que tenga razón. No puede pensar bien porque solo puede pensar en lo grande que se siente su entrepierna rozando y frotando con la suya. No sabe desde cuando lleva sucediendo, pero el alfa había conseguido abrirle las piernas solo lo suficiente para lograr tener contacto con su intimidad.
La sensación era increíble. El alfa era realmente duro y grande.
⸺Y-Ya basta...
El alfa se frota aún más duro. Las piernas de Viktor ceden y ahora lo único que lo mantiene de pie, es el cuerpo del chico apegado al suyo. Se siente vulnerable en ese momento, con las piernas derretidas y dependiendo del agarre de otra persona. Normalmente, odiaría esto. Pero no es una situación normal, ya que está excitado hasta la médula, drogado con feromonas excitadas y frente al alfa más caliente que ha visto en mucho tiempo.
⸺¿Me pides que pare con ese rostro? Tus palabras deben ser consecuentes con tus acciones, omega.
Viktor niega cuando el chico intenta juntar sus labios.
⸺Eres menor de edad ⸺su voz suena vergonzosamente sincera, delatando que ese era el único motivo por el cual no se dejaba follar ahí mismo.
⸺Cumplí dieciocho hace unos meses.
⸺Tengo veinticinco. E-Eres demasiado menor para hacer esto conmigo... ⸺Viktor gime desesperado. Aunque sus labios dicen algo, su cuerpo le pedía otra cosa totalmente diferente. La contradicción estaba nublando su criterio⸺, ni siquiera deberías estar aquí...
El alfa sonríe burlón y mete su rostro en el hueco entre el cuello y clavícula de Viktor. Deja un beso lascivo que lo hace tener una nueva ronda de estremecimientos.
⸺Mi familia es benefactora de esta fraternidad. Este lugar me pertenece.
Un chico rico.
Incluso con la mente nublada, Viktor podía notar la razón por la cual este imbécil era tan engreído. Los niños ricos creen que el mundo entero es suyo y que pueden tratar al resto como si estuvieran debajo de sus pies.
⸺Entonces... ⸺ murmura, volviendo a rozar su lengua contra la piel sensible del cuello del omega⸺. ¿Me dejarás follarte o seguirás haciéndote de rogar?
En una realidad alternativa creada por su pequeña mente de omega, como tan amablemente ha sido llamada, Viktor se niega, golpea a este chico en su entrepierna y sale de este lugar, llega a su casa sano y salvo y duerme como lo haría en cualquier otro día. Sin embargo, ahora mismo no tiene la fuerza suficiente para negarse y, en su lugar, se abalanza contra los labios del contrario, sucumbiendo totalmente a sus instintos, los mismos que le recriminan cada vez que no se comporta sumiso con alguien a quien consideraba superior, o que lloran cuando utiliza penes de plástico en lugar de los reales cuando llega su celo.
Sí. Sucumbe a esos instintos que ha negado tanto tiempo.
Probablemente se arrepentirá de esto luego, pero... ¿Qué más dá? No hay muchas cosas de las que se arrepienta en su vida, así que hay mucho lugar en su lista.
Ahora se está besando con un chiquillo.
El alfa no tarda en dominar el beso, para sorpresa de Viktor.
Esperaba que fuera un poco menos experimentado que él, para mantener un poco de su ego intacto... pero no. Este niño besa increíble. Su lengua roza sobre sus labios, entre ellos, mientras poco a poco pero con una seguridad aplastante se iba adentrando hacia su cavidad; todo causaba estragos en su ya muy abrumada mente. Y no ayuda el hecho de que tenía un pene duro rozando contra su entrepierna mientras era sostenido y sometido como un muñequito de trapo, con tanta facilidad qué, demonios, se siente tan avergonzado y cachondo al mismo tiempo.
Entonces, el aire comienza a faltarle, pero la sensación caliente y sofocante hormigueando en su pecho mientras es besado como si fuera la cosa más deseada del universo es embriagadora y una caricia para su instinto omega rechazado. Viktor lloraría de felicidad, de no ser que sus pensamientos solo estaban en el contrario, en su lengua caliente dominando la suya, sus labios con sabor a ron y whisky, pero extrañamente dulces y mentolados.
En el enorme cuerpo atrapando y ocultando el suyo.
Está dominado por completo. Y le encanta. Podría volverse adicto.
Cuando se separan para tomar aire, el chico lame el labio inferior de Viktor con la punta de su lengua.
⸺Tu nombre, cosita ⸺el chico pide, rozando la punta de sus narices⸺, dime tu nombre.
Extrañamente, no encuentra inconvenientes en confiarle su nombre a este extraño, cuando normalmente jamás dejaría que alguien al que apenas conoce sepa como se llama.
⸺Viktor...
El chico sonríe y deja un pequeño pico en los labios del omega.
⸺Lindo ⸺comenta el alfa, mientras lame un hilillo de saliva que cae por la comisura de los labios del muy abrumado omega, quien tenía la mirada desenfocada y apenas podía mantenerse consciente⸺. Yo soy Jayce.
Viktor asiente mientras este desconocido con el nombre de Jayce lame su cuello. Siente una punzada electrizante cuando el alfa roza sus colmillos con su glándula de olor, casi demasiado cerca de donde debería ir una marca de apareamiento como para no considerarlo peligroso. En respuesta, enreda sus piernas en la cintura de Jayce, maravillado con la idea de ser reclamado.
Justo después, su mente es invadida por el deseo de cachorros. Quiere tener muchos cachorros con Jayce... o, por lo menos, su parte omega trata de convencerlo de ello.
Viktor, con la emoción lamiéndole la espalda y las ansias carcomiendo sus entrañas, aprieta sus piernas alrededor de la firme cadera del alfa, acercándolo más a su cuello y abrazándose a él ya no solo físicamente, sino también emocionalmente. Jayce parece complacido, ya que vuelve a rozar sus colmillos con la zona y suelta las manos encarceladas de Viktor para poner las suyas propias sobre la cintura y caderas del omega.
Sonrojado y caliente, Viktor exhala un suspiro.
⸺¿Me follarás? ⸺pregunta con voz pequeña.
⸺Suenas demasiado tímido para alguien con una lengua tan afilada ⸺Jayce se divierte con la situación y no trata de ocultarlo, mientras Viktor no puede contradecirlo, no estando tan jodidamente necesitado y mojado⸺. ¿Realmente quieres que te folle, Viktor?
Gime extasiado al escuchar lo bien que su nombre se escuchaba saliendo de los labios del alfa.
⸺Si, sí, sí... ⸺asiente en repetidas ocasiones, sujetando sus manos de la espalda ancha del contrario, como si temiera verlo desaparecer en cualquier momento si no lo abrazaba fuerte⸺. Por favor, por favor, lo quiero... Lo quiero.
Jayce vuelve a reír.
⸺Tan desesperado por mi, ¿verdad? Buen omega.
Buen omega.
Deleitado por el cumplido, Viktor aprieta más fuerte a Jayce entre sus brazos y piernas, atrapándolo como si fuera un koala sujeto a un árbol.
De pronto, se sintió repentinamente tierno y mimado. Quería más de esta sensación de seguridad, pero también quería ser follado hasta la médula. Se aferra a esta sensación cálida y suave en su pechito. Pocas veces se ha sentido así con alguien fuera de su entorno de amigos, normalmente eran ellos quienes lo hacían ponerse mimado y como un omega estereotípico que solo piensa en anidar y en manada, pero este alfa parece ser diferente... en todos los sentidos.
⸺Por favor ⸺vuelve a rogar con un hilo de voz. Jayce masajea sus caderas y cintura, tanteando entre el borde de su pantalón chándal y su ropa interior, a un movimiento de quitarle ambos y dejarlo desnudo. Viktor se muere por la anticipación⸺. Por favor, Jayce.
Descubrió que lo único que necesitaba para volver absolutamente salvaje al alfa, era llamarlo por su nombre.
Jayce prácticamente arranca su pantalón y ropa interior, colocándolos hasta la mitad de sus muslos, mientras que con otra de sus manos alzaba la camiseta del omega y atacaba sus pezones. Viktor no puede ocultar lo sensible que es en esa parte. Mientras que Jayce masajeaba la zona donde se marcaban pequeños pechos, Viktor gemía por la ferocidad.
⸺J-Jayce...
Los ojos del alfa se pusieron rojos como la sangre, soltó un gruñido y acercó la cadera del omega contra la suya propia, esta vez, los pliegues de Viktor contactaron desnudos con la polla aún vestida del alfa. Sin embargo, Viktor está seguro de que toda la humedad que lleva segregando hasta ahora se filtró hasta la prenda del alfa. Literalmente lo estaba mojando también.
Aunque a Jayce esto no parece importarle, lucía demasiado ocupado masajeando los pezones de Viktor y lamiendo su glándula de olor.
⸺No puede ser que huelas tan bien, estúpido omega ⸺Debería sentirse jodidamente ofendido por el lenguaje, pero Viktor no tiene tiempo para eso, en su lugar simplemente gime el nombre del alfa, causando una nueva ronda de locura. El chico cuela uno de sus dedos en la vagina del omega, haciendo estremecer sus suaves pliegues⸺. joder, estás tan mojado...
La pequeña polla de Viktor se levantó y goteó ridículamente cuando varios dedos entraron en la cavidad y frotaron sus paredes en forma circular. Sus mejillas calientes y sonrojadas se humedecieron con lágrimas de placer. Era un poco doloroso, ya que estaba bastante estrecho después de no haber tenido sexo con nadie por demasiado tiempo, sin embargo, poco a poco, como una flor floreciente, su coño iba abriéndose bajo el toque experimentado y certero del alfa.
Ambos rostros estaban tan cerca que sus respiraciones agitadas se mezclaban unas con otras. La espalda de Viktor era presionada contra la pared para que Jayce pudiera tener libertad de movimiento. Viktor podía sentir claramente cómo su cuerpo se doblaba perfectamente a la mitad, se sentía aplastante tener las piernas a la altura de los hombros, pero a la vez le excitaba saber la facilidad con la cual podía ser reducido por un alfa como Jayce.
⸺M-Más... Por... por favor
Se mueve, intentando que los dedos de Jayce entren más profundo en su coño. Debió haberse visto demasiado ridículo intentando moverse por su cuenta, ya que su movilidad era totalmente nula.
⸺Eres adorable ⸺Jayce agrega otro dedo, abriendo y atacando uno de los puntos que más hacía chillar al omega⸺, y tan estrecho, ¿estás seguro que no eres virgen?
⸺Y-Yo... ⸺Viktor se muerde el labio inferior, avergonzado.
Mientras, Jayce fingía embestidas que tocan fibras sensibles en sus nervios. Sus dedos eran tan gruesos y largos.
Viktor apenas podía contener sus gemidos, importándole poco si alguien los escuchaba. Envuelve sus brazos alrededor del cuello de Jayce, abre sus piernas, tratando de darle más espacio dentro de él.
⸺Me gusta... mucho ⸺gime desesperado. Los chasquidos entre la piel de su entrada y la base de los dedos del alfa eran ruidosos.
El ritmo es acelerado, pero Jayce tuerce sus dedos de una forma que Viktor no logra comprender pero que lo hace ver estrellas en el cielo y rodar los ojos.
Tan profundo. Tan adentro.
Esta era sin lugar a dudas la mejor dedeada que le han dado en toda su vida.
⸺Quiero tu polla... tu polla, por favor. Lo necesito ⸺gime Viktor⸺. Te necesito dentro, lléname, joder, lléname.
Jayce gruñe ante las palabras del omega. Necesitaba esta dulzura alrededor de su polla. El cuerpo de Viktor era solo dulce y caramelo, tan adictivo y maleable entre sus manos. Era increíble que alguien con una apariencia y vocabulario tan duros pudiera volverse así de sumiso con un par de toques. Jayce quería volverlo aún más pequeño.
Quiere consumirlo por completo.
Ser su alfa. Marcarlo. Anudarlo. Darle cachorros.
⸺Te voy a llenar tan bien, ni siquiera recordarás tu nombre, solo el mío.
Jayce quita los dedos de la estirada cavidad, dejando una sensación de vacío en el omega. Antes de que pudiera lamentarse, Jayce saca su erección y hace chillar a Viktor cuando la pone entre sus labios inferiores, rozando el glande rojizo con su clítoris hinchado y el inicio de sus bolas.
Esto no cabrá dentro de él incluso si se esfuerza.
Viktor no quiere acabar jodidamente destrozado. Aunque, una parte de él, se moría por demostrar que puede aguantar algo de este tamaño si viene de este alfa.
⸺E-Espe... ⸺Jayce vuelve a frotarse⸺, espera...
Viktor intenta alejarse, pero, nuevamente, Jayce frota su enorme polla contra su clítoris de una manera que lo hace callar y gemir como puta.
⸺Quieres que pare después de rogar tanto por esto? ⸺Jayce se mofa y Viktor tiene repentinas ganas de llorar.
No sabe si tiene vergüenza por ser visto como un cobarde o miedo por tener algo tan grande en su interior. Tal vez ambas. Y tal vez porque se contradicen una a la otra.
El labio inferior de Viktor vuelve a temblar y ya ni siquiera es capaz de observar a Jayce hacia los ojos. Demasiado perdido en el debate de su parte racional y su parte omega. Una le decía que no podía hacer esto, que sería jodidamente doloroso. Mientras que la otra simplemente quiere relajarse y dejar que el alfa se encargue de todo; esta misma parte de él incluso confiaba con que Jayce hallaría la forma de que no fuera doloroso, que solo tenía que ser bueno para él y todo saldría bien.
Un buen omega.
⸺Oye, estás bien? ⸺Jayce junta sus frentes, dejando de hacer todo lo que estaba haciendo. Sostiene a Viktor con calidez e incluso sus palabras se sienten más suaves. Como si se preocupara⸺. Te prometo que te sentirás bien, solo confía en mí.
No debe confiar en este chico. Literalmente llevan diciendo cosas horribles uno al otro y el sexo con un tipo como él no puede ser de otra forma más que rudo. Pero esas simples palabras son suficientes para tranquilizarlo, incluso cuando debería salir corriendo de este lugar.
Viktor estira sus labios y deja un diminuto besito en los contrarios, beso que fue correspondido y replicado por Jayce, quien lo besa suavemente. Tan malditamente dulce que en una situación normal le habrían dado ganas de vomitar, pero como está jodido y asustado, se sintió reconfortante.
⸺Hazlo... ⸺murmura, y Jayce lo observa intrigado. Viktor asiente⸺. Hazlo, por favor...
Y de pronto el alfa lucía como un gran cachorro golden retriever a los ojos de Viktor. Tan enérgico y adorable.
⸺Se sentirá tan bien, te lo prometo.
Viktor asiente. Su polla vuelve a palpitar y a chorrear sobre su vientre.
Está listo. Puede hacer esto. Por supuesto que puede.
Viktor es un buen omega. Jayce se lo dijo y Viktor confía en él.
Con movimientos lentos, Jayce empuja hacia adelante, la cabeza voluminosa de su pene abre el anillo de músculos en la entrada de Viktor Tiembla debajo del alfa mientras era invadido y el caliente pedazo de carne empuja hasta adentro. Demasiado cálido y pegajoso. Jayce se inclina hacia adelante y con su peso logra hacer que Viktor sufra un espasmo por la presión. Como si todos sus órganos estuvieran siendo oprimidos por el peso de Jayce. Siendo aplastado. Asfixiado. Viktor gime y su coño revolotea abierto, estirado, luego se aprieta entre el pene de Jayce
Realmente era muy grande. Y entre el mar de sensaciones, Viktor tenía la impresión de que iba a partirse en dos.
⸺Todo estará bien ⸺Jayce asegura entre respiraciones agitadas⸺, solo falta un poco.
Los labios de Viktor se abren tan grande, amenazando con gritar de dolor, pero no tiene suficiente voz a la cual recurrir. El dolor punzante que lo invadía desde el inicio de su vagina hasta la mitad de su vientre, recorriendo todo su canal vaginal y su útero, amenazaba con realmente partirlo por la mitad. Pero Viktor se aferra al cuerpo del alfa como un parásito. Lo aprieta, se sostiene, lo consume.
En este momento realmente son uno, sus brazos y piernas, sus torsos entrelazados harían difícil la tarea de diferenciar quien era quien.
Lo único que los separaba, era el hecho de que Jayce no estaba por completo dentro de él, solo hasta la mitad.
Y Viktor quiere tanto, tanto ser uno solo con este alfa. Tanto.
⸺Métete ⸺jadea un susurro. El pobrecito omega se escuchaba absolutamente destrozado⸺. Métete ahora.
Jayce solo asiente sin decir una sola palabra, como si él también estuviera tan conmocionado por esto como Viktor El alfa empuja hasta que toda su polla se asentó dentro. El clítoris de Viktor palpita en la base del pene de Jayce, mientras que una gruesa capa de vello púbico lo amortiguaba. Tener al alfa en toda su longitud no podía describirse como otra cosa más que perfecto.
Por primera vez en mucho tiempo, y no le importa lo cliché que esto suene, Viktor sentía que no le faltaba nada. Estaba completo.
Y todo lo que Viktor pudo hacer, es gemir el nombre de Jayce como si su vida dependiera de ello.
El alfa, ciego por su instinto, arremete contra el cuerpito sobreestimulado del omega. Tal vez sabía que el pequeño omega estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para albergarlo en su interior, pero eso solo lo hacía aún más excitante. Saber que Viktor no podría tener ni un centímetro más de nada en su interior, porque si lo hacía simplemente podría explotar. Era demasiado placentero para Jayce. Complacía su instinto alfa de una manera que no podía explicar.
Algo así como: mira, te estoy llenando tan bien, ni siquiera podrás caminar después de esto. No necesitas otro alfa para que te llene, nadie podría hacerlo mejor que yo.
Y es ese pensamiento el que lo insta a empujar hacia adelante, con el único propósito de hacer desbordar al omega.
Desmoronar y mantener los pedazos unidos.
Y entonces empuja mientras muerde el hombro de Viktor. Y vuelve a empujar. Y lo hace de nuevo. Es difícil ya que, a pesar de dilatarlo, las paredes internas del omega se adhieren a su polla como si quisieran exprimirla. Pero empuja, da estocadas temblorosas y débiles, pero profundas, hasta que su glande se besa con el cuello uterino del omega; así es como se gana arañazos en la espalda.
Viktor aúlla mientras él trata de encontrar un ritmo agradable.
⸺Necesitas soltarte ⸺jadea Jayce, embistiendo cortamente⸺. No puedo hacer esto, te aprietas demasiado y no puedo moverme.
Han estado así por un rato. Dos minutos tal vez. Jayce solo ha podido dar movimientos cortos y pausados; era insuficiente. No podía tener un omega tan perfecto como Viktor empalado alrededor de su polla y no hacer nada más que moverse como una tortuga.
Necesitaba jodidamente destruirlo.
Y Viktor es bastante consciente de eso, él propiamente desea ser destruido.
Pero es difícil.
Está haciendo lo mejor que puede mientras que el dolor literalmente lo consume. No es que estuviera mal lubricado; está literalmente chorreando. Tampoco es como si el alfa estuviera haciendo algo mal, Jayce lo ha preparado correctamente.
Simplemente... no podía abrirse más.
Y era tan frustrante.
⸺Estoy haciendo lo mejor que puedo ⸺trata de sonar irritado en lugar de triste. Pero el temblor en su voz lo delata. Y el alfa lo nota.
⸺Joder, no llores por esto.
Viktor quiere golpearlo, pero está tan malditamente abrumado por el dolor y la frustración que no puede hacer nada más que empezar a sollozar como le dijeron que no hiciera.
¿Desde cuando era tan difícil echarse un polvo rápido?
⸺Ey, Viktor.
Los movimientos de Jayce han parado y eso frustra más a Viktor, porque ya se estaba moviendo poco de por sí pero tenerlo de esa forma era mejor a que no se moviera en absoluto.
⸺Ey, te estoy hablando. Deja de esconderte.
Y Viktor no se había dado cuenta de que estaba escondido en el cuello del alfa hasta que siente que arremeten contra él lo suficientemente fuerte como para sobresaltarlo y hacer que viera hacia arriba. Sus ojos se llenan de lágrimas, pero esta vez de placer. A Jayce no le tomó demasiado tiempo encontrar ese punto que hacía babear a todos los omegas. Viktor, sorprendido, no puede dejar de mirar al alfa con los ojos abiertos y la boca goteando saliva cuando vuelve a dar una embestida tan profunda que toca su punto dulce de una manera tan placentera que todo el dolor se disipa y solo queda placer.
Jayce sonríe complacido.
⸺Te lo dije, te haré venir tan fuerte que llorarás solo de placer.
Viktor observa al alfa como si hubiera puesto las estrellas en el cielo. Y a Jayce le encanta el reconocimiento.
Y llega un punto en el que todo es placer para ambos. Embestida tras embestida, solo gemidos agudos y jadeos involuntarios es lo que obtienen el uno del otro. En algún punto después de que Viktor se relajara, Jayce se volvió absolutamente loco y el omega no tuvo inconveniente en dejarse follar como una muñeca de trapo, no cuando Jayce había conseguido hacerlo sentir tan jodidamente bien.
Esa gran polla lo hacía estremecerse cada vez. Y Viktor sólo podía abrirse lo máximo que podía para él. Intenta ser un buen omega.
Los besos de Jayce sobre su piel, más cerca de lo que debería de donde iba a ir su marca de apareamiento, hacían chillar al omega. Y le gustaba.
El alfa arremete contra él. Toda su longitud entra en el canal de Viktor. No encajan, pero se siente tan bien. Jayce es tan rudo mientras lo folla hasta el punto en el que el omega está seguro de que ya se ha corrido tres veces sobre la polla dura del alfa.
⸺Tan bueno, Jayce... ⸺Viktor gime mientras el alfa lo embiste especialmente duro. Sus ojos desenfocados y viscos no pueden captar la mirada del contrario⸺, alfa...
Todo se detiene.
Viktor trata de ocultar su vergüenza. Jayce lo observa con los ojos tan abiertos. Tiene una expresión indescifrable, por un segundo temió que lo dejase ahí para irse. Sin duda ha dicho algo mal y a Jayce no le gustó.
No puede ocultar la angustia en su rostro, ni en su olor. Tampoco puede evitar que su entrada se contraiga por el miedo a ser rechazado.
⸺Lo siento... ⸺se apresura a decir. Está seguro que nunca se ha sentido tan nervioso como hasta ahora⸺. Es... solo... Perdón.
Está a punto de llorar. Está siendo rechazado por el alfa más genial con el que ha estado mientras que este mismo alfa tiene su polla tan enterrada en su centro que podría morir, Viktor jamás se ha encontrado en una posición tan vulnerable y lo odia.
⸺Dilo de nuevo.
⸺Qué? ⸺dice, sorprendido. Esperaba gritos o algún comentario sarcástico⸺, espera-
El alfa no le da tiempo, ya que vuelve a embestir con una brutalidad propia de una bestia, haciendo que cada vello de su cuerpo crispado y que una nueva ronda de lubricante resbale por sus muslos y empape la polla gruesa que lo abría.
⸺De nuevo. Dime así de nuevo.
Jayce se escucha gutural. Salvaje. Bestial. Viktor no sabe cómo describirlo, pero le encanta.
⸺A-Alfa-
Jayce muerde su hombro hasta que sangre brota de su piel. Viktor grita, extasiado.
⸺Buen omega.
Todo su cuerpo se estremece y tiembla. Los oídos le zumban, la emoción recorre sus venas; se va a correr de nuevo.
Y Jayce también, a juzgar por los gruñidos y los movimientos totalmente erráticos. Y todo lo que pudo hacer fue echar la cabeza hacia atrás; Jayce lo follaba tan fuerte, como si hubiera perdido el control de sí mismo. Viktor apretó el abrazo, chillando ruidosamente cuando el alfa se corre abundantemente en su interior y su nudo se infla, todo mientras su maltratado coño aún lo alberga. El semen llena su útero y la única razón por la que no resbala, es porque el nudo se lo impide.
Viktor no soporta más. Se corre tan fuerte que suelta un grito de puro y pleno placer.
Jayce maldice. Viktor trata de respirar correctamente. Después de unos segundos, Jayce se sienta en una de las sillas que había en un rincón, con Viktor aún encima. Se quedan unidos por varios incómodos minutos en los que el alfa se dedicó a lamer las heridas y marcas que había dejado en el dolorido cuerpo del omega, mientras que la culpa comenzaba a hacer estragos en Viktor
Se había follado a alguien de diecisiete. Había dejado que se corriera y le hiciera un nudo.
Debe tomar la pastilla si no quiere que esto le traiga consecuencias. No quiere preñarse de un niño que aún no termina la preparatoria.
⸺Me voy... ⸺murmura cuando siente que el nudo empieza desinflarse. Desenreda sus piernas de la cadera contraria y hace el ademán de levantarse, pero Jayce lo sostiene en su lugar, colocando sus manos firmemente en su cintura.
⸺Dame tu número.
⸺¿Perdón?
Jayce sonríe ladino. Viktor quiere golpear su estúpido rostro.
⸺Tu número. Dámelo o no te dejo ir.
⸺No necesito tu estúpido permiso para irme.
Jayce no se inmuta por su tono agresivo, sigue sonriendo como si toda la situación le divirtiera, probablemente lo hacía.
⸺Me gustaría verte intentando librarte de mí, Vikyaa. Será realmente entretenido.
Le muestra sus pequeños colmillos en un gruñido, intentando mostrarse amenazante, aunque probablemente solo se esté viendo ridículo a juzgar por la manera en la que el alfa se ríe como si le hubiera contado el chiste más gracioso de todos.
⸺Idiota...
Viktor lo empuja en el pecho e intenta levantarse, pero es apachurrado por los fuertes brazos, causando que el pene aún en su interior tocara un lugar poco apropiado para la situación. Todos sus intentos por escapar terminan con él en una posición más de desventaja que antes.
⸺Ya suéltame, Jayce. Lo digo en serio. No tengo tiempo para tus tonterías de cachorro mimado, algunos sí hacemos cosas productivas con nuestro tiempo.
⸺Bueno. Ya sabes mi condiciones ⸺dice, petulante⸺. Me agrada bastante esta posición, podría quedarme así toda la noche de ser necesario.
⸺Tu- ⸺Antes de que pudiera insultar, sus labios son atrapados repentinamente por los contrarios. Ambos gimen extasiados por el contacto. Ablandado por completo, Viktor se recuesta en el pecho del alfa, maldiciendo sus instintos omega que chillaban de felicidad, alegando haber encontrado un alfa digno para ser compañeros.
Se siente como en una nube flotante. Y solo con un beso.
Estúpido Jayce. Estúpidos alfas.
Cuando se recupere, realmente va a golpearlo.
