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Extraño

Summary:

En la familia Hamato no existe algo como lo extraño, el ser mutantes excéntricos los ha alejado de ese significado, por lo que, cuando las cosas se ponen raras, las alarmas de Rafael se activan.

Work Text:

Algo extraño está pasando en las alcantarillas, y no, no era el extraño habitual al que la familia Hamato estaba acostumbrada. Era algo completamente diferente, como un extraño raro que hace que el sentido de hermano mayor de Raph cosquillee. Tenía que ver con sus hermanos, pero eso estada claro, es decir, todas las demás veces ha sido así, pero está consciente de lo distinto que se siente esta vez.

Muy bien, si iba a tener que resolverlo tendría primero que averiguar cual era el origen del problema y tenía la sospecha de que todo había iniciado el día en que Mikey llevó a su nuevo amigo a casa.

No dió muchos detalles sobre cómo lo conoció, sólo lo presentó a sus hermanos como Yuichi Usagi, un Samurai en entrenamiento proveniente de una larga línea de samurais, aunque el Chico (o conejo) a sus ojos no parecía en nada como uno más allá de su apariencia. Tenía poca paciencia, era impulsivo e inmaduro y de alguna manera le recordada a Leo. Fue por eso que no le extrañó que se llevaran bien de inmediato y que incluso pasaran tiempo juntos, pero llegó a un raro punto donde Usagi parecía ir a visitar más a Leo que a Mikey.

Al inicio creyó que su hermanito menor se molestaría porque acababan de robarle a su nuevo amigo, pero él admitió que sabía que ellos dos se llevarían bien y que se alegraba por eso. Pero lo extraño no fue eso, sino la forma en la que lo dijo, como si estuviese planeando algo, y había una razón por la que los planes de Mikey eran la última de sus opciones, eran demasiado arriesgados y repletos de fallas. Fue su intuición de hermano mayor lo que le dijo que probablemente tratar de detenerlo podría no ser la mejor decisión del mundo, por lo que optó por dejarlo ser, con un poco suerte nada malo pasaría.

Después estaba Leo, quien desde que Mikey les presentó a Usagi había comenzado a actuar raro, y no del tipo impredecible que ya no sorprendía en nada a Raph, sino del tipo en que parecía esforzarse por tratar de encubrir algo, y cuando Usagi estaba alrededor lo hacía el doble. Raph trató de abordarlo de manera comprensiva por cuenta propia, ya que el Dr. Toque Delicado estaba fuera de servicio por tiempo indefinido, pero lo único que consiguió fue que Leo se cerrara aún más y evadiera todas sus preguntas. No quería presionarlo, sin embargo, parecía imposible cuando su hermano estaba siendo tan reacio a hablar de lo que le molestaba, aumentando aún más ese presentimiento de que algo extraño estaba pasando. Pese a eso, tuvo que dejar todo por La Paz para no atosigar más a su hermano.

Y por último estaba Donnie, a quien francamente era quien Raph menos entendía. Es decir, adoraba a su hermano tanto como a los otros dos, pero ambos eran por completo diferentes en el sentido emocional, por lo que su situación lo tenía muy confundido. Como buenos gemelos Donnie y Leo eran tanto los más cercanos como los que más peleaban de los cuatro, y es por eso que no era fuera de lo común escuchar gritos y reclamos en las alcantarillas de vez en cuando (aunque siendo sinceros, sus peleas sólo conformaban como un sesenta por ciento de todas las peleas de su familia).

Pero desde la llegada de Usagi a sus vidas, algo cambió en Donnie; se volvió más reservado, más receloso sobre quien podía entrar o no en su laboratorio y estaba completamente a la ofensiva cuando el conejo estaba
cerca. Ni siquiera parecía soportarlo, las únicas dos veces en las habían interactuado sólo hubieron comentarios pasivo-agresivos por parte de la tortuga, cosa que si bien era común que hiciera con sus hermanos e incluso a veces con Abril, no solía comportarse así con gente que acababa de conocer.

Eso desató una fuerte discusión entre Leo y Donnie. Raph no estuvo ahí cuando sucedió, por lo que no se enteró hasta que trató de sacar de su laboratorio su hermano, y el se negó rotundamente hasta que su gemelo se disculpara, cosa que éste respondió que no haría. Era obvio que fue una pelea muy fuente, ya que tres días después aún seguían peleados, pero lo que Raph no terminada de entender era qué pudieron discutir que fue tan grave como para dejarse de hablar. Sin embargo, había incógnita aún más grande que podía darle la respuesta a todas sus preguntas, y esa era en cómo cuadraba Yuichi Usagi dentro de todo ese asunto.

Bien, lo iba a admitir, quizá no había sido la mejor idea del mundo, pero las situaciones difíciles requerían medidas desesperadas y no podría vivir otro día con sus hermanos peleados, así que hizo lo que tuvo que hacer: llamó a Abril.

No estaba orgulloso de eso.

Apenas ella llegó a las alcantarillas, reunió a toda su familia en la sala. Hasta su padre fue a regañadientes, aunque fue más fácil que sacar a Donnie de su laboratorio y convencer Leo de que se trataba de algo de vital importancia.

—¿y bien? ¿Qué era eso tan importante que querías decirnos? — hay un leve tono de hastío en la voz de Leo.

—Espero que no sea como aquella vez que nos envolviste en una especie de huevo gigante sólo para hacernos más unidos — declara Donnie sin apartar la mirada de su celular

—recuerda las reglas de las reuniones familiares Donnie, sin celulares hasta que termine — la tortuga de caparazón blando gruñe en respuesta, pero obedece y deja su teléfono en la mesita de centro —, y no, esto se parece en nada como aquella vez. ¿Qué acaso soy yo el único que lo ve? Algo está pasando, algo que está afectando a nuestra familia y nos esta dividiendo.

—¿No estás exagerando un poco Raph? Es decir, no es la primera ni la última vez que peleamos — menciona la tortuga azul con desinterés.

— pero jamás duraron tanto cómo está — resopla el hermano mayor con preocupación —. Miren chicos, a mí tampoco me gustan este tipo de reuniones —mentira, le encantaban—, pero son necesarias. Ahora respiremos —toma un par de respiraciones profundos sin notar que nadie hace lo mismo más que Mikey —, y mucho más calmados te pregunto Donnie, ¿qué fue lo que ocasionó tu pelea con Leo?

—Eso no es de tu incumbencia Raph —se apresura responder Leo antes de que su gemelo tenga oportunidad de hablar —, si Donatello quiere actuar como un imbécil es su problema.

— iAh! ¿Con que ahora yo soy el imbécil?

—siempre lo has sido, lo único que has hecho es reafirmarlo.

—Chicos, por favor. Estamos aquí para ayudarles a resolver sus diferencias, no para que continúen peleando.

— Leonardo es el que se está comportando como un bebé. Está molesto porque no coincido con su tonto punto de vista.

—Esto es algo más que un simple punto de vista Donatello, estamos hablando de un ser consiente y con sentimientos.

— No sé porque te importa tanto el tipo Leonardo, estás demasiado obsesionado con él.

—iEs porque estoy enamorado de él!

Hay silencio. Quizá demasiado. Raph no sabe como reaccionar, tal vez estaba haciendo conjeturas demasiado rápido, pero sospechaba de que tal vez y sólo tal vez estaban hablando de Yuichi Usagi.

— ¡Lo sabía! — Mikey es el primero en hablar —¡Lo sabía! ¡Lo sabia! ¡Mi radar del amor nunca me falla! Sabía que tú y Yuichi eran el uno para el otro, por eso los presenté.

—¿Lo sabias? — hay un rastro de vacilación en la voz de Leo —¿Tú ya sabías que yo soy... gay?

— En realidad, Leo, todos lo sabíamos — interviene Abril.

Raph también tenia sus sospechas, pero decide que lo mejor es fingir demencia y mostrarse sorprendido por la noticia.

—¿Todos? — Leo mira a los presentes con confusión, cuando su mirada se encuentra con la de Raph, él se encoge de hombros —¿Hasta tú, papá?

— Bueno... — la rata evita a propósito la mirada de su hijo —. Siempre supe que eras diferente, pero lo confirmé el día que te encontré cantando canciones de Katy Perry.

— ¡Ese es un estereotipo muy ofensivo y extremadamente dañino! — Leo
se cruza de brazos refunfuñando. Mira a su gemelo quien está inusualmente callado para alguien que siempre tiene algo que decir — Donatello, ¿no tienes nada que decir?

—No, no realmente.

— Bueno —suspira con pesadez—, en ese caso me retiro, ha sido un largo día. Gracias por la reunión Raph, lamento que...

— ¡Leo!

—¿Usagi? ¿Qué haces aquí? — el rostro del conejo denota preocupación cuando entra en la sala, mira a todos y finalmente se acerca a la tortuga.

— Rafael me envió un mensaje, dijo que era algo urgente y vine lo más rápido que pude. ¿Está todo bien?

Si las miradas mataran, Raph estaría cien metros bajo tierra.

— sí, todo esta bien. Donnie y yo tuvimos una pelea, y Raph entró en pánico porque creyó que eso nos separaría —el mayor de los Hamato quiere replicar por aquella declaración, pero tiene la impresión no ayudaría en nada, así que opta por quedarse callado, mostrando su inconformidad con la mirada —, por eso llamó a una reunión familiar, pero creo que fue demasiado su pánico y llamó a personas que no están relacionadas en este asunto de ninguna manera. Lamento que hayas venido hasta acá en vano.

Nadie tiene el valor de desmentir a Leo y tampoco es como si pretendieran hacerlo. Mikey está muy emocionado por su descubrimiento, Abril ya se ha rendido de intentar persuadir a los gemelos, Donnie recuperó su celular de la mesita de centro, Splinter estaba muy ocupado gritándoles la televisión y Raph aún seguía procesando todo lo que había pasado en tan poco tiempo.

— No hay problema, cualquier cosa es una buena excusa para venir a verte.

Raph lo ve, su sentido de hermano mayor se lo dice, el Samurai no es tan ajeno a los sentimientos de su hermano, pero sabe que él no es consciente de eso.

Pero no, no volverá a meterse en los asuntos de sus hermanos.