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Misión: hacer que San Lang se sienta amado

Summary:

- Gege -la voz de Hua Cheng era casi imperceptible, y le tomó toda su capacidad física y mental para decir las siguientes palabras- ¿todavía me amas?

Notes:

Mi primer fic en español o.o es una traducción de mi propio fic que escribí hace un tiempo

Fic que nadie pidió, Hua Cheng siendo inseguro sobre su relación después de 2000 años de matrimonio.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Luego de cerca de dos mil años de matrimonio, se podría decir que su relación era firme como una roca. Y en realidad lo era; confiaban ciegamente el uno en el otro, y ya que las personas no necesitaban de los dioses, el ex príncipe tenía tiempo libre de sobra para estar en compañía del ex rey fantasma.

La cosa era, que ochocientos años de autodesprecio no son algo fácil de superar, especialmente si pasaste tu infancia con adultos que te decían lo horrible e inútil que eras, y que eras una carga en la vida de los demás. Y aunque Xie Lian se había asegurado de repetirle una y otra vez que era el hombre más bello, fiel y devoto que había conocido, además de llenarlo de grandes y pequeños gestos de amor para asegurarle que lo amaba, a la mente de Hua CHeng le gustaba alterar su percepción de la realidad, y cada cierto tiempo una pequeña voz le susurraba cosas horribles. Y después de todo, era su propia mente, ¿por qué mentiría? Si le decía que era el hombre más espantoso que alguna vez existió sobre la tierra, entonces debería ser verdad. 

Su esposo sabía esto, y por supuesto hacía todo lo que podía; sus afirmaciones y promesas eran en vano, pues las inseguridades siempre volvían cada cierto tiempo. 

 

Esta mañana, Hua Cheng había despertado de un sueño particularmente horrible, y cuando se dio cuenta que su amado no estaba a su lado, entró en pánico.

- Ya se cansó de ti - comenzó la voz

- CÁLLATE -le había prometido a su gege que no escucharía lo que esa voz decía, y de verdad lo estaba intentando, pero una vez que comenzaba era imposible detenerla.

- No mereces su compañía, pasó los últimos dos mil años a tu lado porque tiene miedo de que hagas algo horrible OTRA VEZ.

La única respuesta de Hua Cheng fue un sollozo ahogado, consumido por el abandono y dolor, ¿de verdad era un monstruo tan horrible que había ahuyentado a su alteza? No pudo evitar pensar en la cantidad de dolor que le había causado a Xie Lian al pretender que amó a Hua CHeng durante todos estos años, lo doloroso y aterrador que debió haber sido mantenerse cerca de una calamidad tan peligrosa, capaz de reducir  dioses a-

- ¿San Lang? -La voz preocupada de Xie Lian vino desde la cocina, pues había escuchado un ruido desde el dormitorio. Pronto estaba en la entrada de la habitación, Hua Cheng ya se había limpiado las lágrimas rápidamente y se puso una máscara que cubría sus verdaderas emociones. No podía permitir que su esposo le viera en ese estado y le hiciera preguntas; no tenía ganas de dar lástima hoy.

Por suerte para él, el dios no pareció darse cuenta de su cambio de expresión, y al ver que su esposo estaba despierto, le llevó el desayuno y ambos comieron tranquilamente en la cama. 

Después del desayuno fue más fácil ignorar sus sentimientos, la comida de Xie Lian le hizo sentir cálido y trajo tranquilidad mental. 

El resto de la mañana pasó sin mayores problemas ni pensamientos intrusivos tóxicos, Hua Cheng había logrado ocultar sus sentimientos (sabía que debían discutir sobre el asunto más tarde, solo que no quería hacerlo por el momento) y Xie Lian fue a trabajar al poco tiempo después. Con su gato como única compañía, el ex rey fantasma trató de distraerse limpiando todo el departamento, cocinando, cepillando y jugando con Ruoye, e incluso trató de esculpir algo, pero simplemente no se podía concentrar y le faltaba la energía que tenía siempre para crear algo hermoso. 

En su quinto intento de escultura, sus pensamientos comenzaron de nuevo,

- Eres un inútil, ni siquiera te puedes concentrar en una escultura simple, de seguro su alteza verá esto y estará decepcionado de ti, eres un bueno para nada, pedazo de…

Ni siquiera se había dado cuenta de que estaba llorando, ni que Xie Lian había vuelto del trabajo. Mientras los pasos de su esposo se acercaban a su estudio, sus sollozos solo se volvían más fuertes y las lágrimas que caían por su cara eran más gruesas. Xie Lian lo encontró en el piso (Hua Cheng no recordaba cómo o cuándo se puso en esa posición) abrazando sus piernas. 

- ¿San Lang? -La voz de Xie Lian sonaba preocupada y cerca de su oído, y fue seguida por fuertes brazos que le mantuvieron sujeto firme pero cuidadosamente. 

Hua Cheng no confiaba en su propia voz, así que simplemente devolvió el abrazo y escondió su cara en el cuello de su esposo hasta que se cansó de llorar. Al ver que las lágrimas se habían detenido, Xie Lian lo tomó del suelo cuidadosamente sin romper el abrazo, y Hua Cheng envolvió sus piernas en la cintura del otro por instinto. Así, le acarició el pelo y lo llevó hasta el dormitorio, donde se recostaron en la cama sin separarse ni emitir una palabra, demasiado cómodos para ponerse pijama o cambiar de posición. Ahora mismo, ninguno de los dos quería (ni necesitaba) separarse del otro. Sin darse cuenta, la respiración de Xie Lian se volvió cada vez más pausada, con el amor de su vida ya dormido y protegido en la seguridad de sus fuertes brazos. 

 

La mañana siguiente, Hua Cheng despertó de un sueño tranquilo y sin pesadillas, su esposo jugando con su cabello en silencio, y mirándolo con unos ojos tan llenos de amor que dolía. 

- Buenos días, San Lang -la voz de Xie Lian sonaba ronca por el sueño, pero seguía siendo suave y dulce.

- Buenos días, gege -Hua Cheng se acurrucó, inhalando el olor del dios mezclado con el de él.

- ¿Te sientes mejor?

- Sí, gracias a ti

- ¿Quieres hablar de ello? -La voz de Xie Liane era cuidadosa, no quería obligarle. 

Esta vez, Hua Cheng se tomó su tiempo para responder, ¿de verdad quería molestar a su dios con cosas tan insignificantes? la verdad es que no. Pero le había prometido que iba a expresar sus sentimientos y necesidades, así que no tenía opción. 

- Su alteza, yo… -Xie Lian asintió, tomó su mano y le dio un suave apretón para demostrar que estaba prestando atención.- yo…

El apretón era firme, y le dio el coraje que necesitaba. 

- Gege -la voz de Hua Cheng era casi imperceptible, y le tomó toda su capacidad física y mental para decir las siguientes palabras- ¿todavía me amas?

Xie Lian se congeló y frunció el ceño de inmediato, pero se obligó a relajarse para no darle a Hua Cheng la idea equivocada. Aún así, sus cejas se mantuvieron juntas.

- San Lang, mírame -tomó su barbilla y la levantó, de modo que quedaran cara a cara. Delineó el rostro frente a él con delicadeza, admirando su hermosura. No gastó mucho tiempo en esto, pues sabía que mientras más tiempo tardara en contestar,más inseguro y ansioso estaría su amado.- San Lang, me enamoro de ti todos los días, eres un increíble esposo. -un beso en la mejilla- conozco tu todo -otro en la nariz- te volvería a elegir una y otra vez- y otro en la frente- y no hay nada que quiera cambiar sobre ti -finalmente, uno en los labios.

- Pero…

- Hm?

- ¿No estás cansado de mí? -Su voz aún sonaba pequeña, aunque esta vez un poco más firme.

- Nunca me cansaría de mi esposo -esta vez, Xie Lian acercó la cara de Hua Cheng a la suya para que sus labios se juntaran suavemente. 

Era un beso dulce, Xie Lian se aseguró de poner todo su amor en el beso, mientras acariciaba el rostro de Hua Cheng suavemente. El beso no duró mucho, pero estaba tan lleno de amor que fue suficiente para que el hombre más joven hiciera a un lado sus inseguridades. Su gege lo amaba, se había quedado a su lado por dos mil años, y su amor nunca había perdido su fuerza. Además, había dicho que lo amaba, ¿quién era Hua Cheng para dudar de las palabras de su dios? Sabía que por ahora estaba a salvo de malos pensamientos, y aunque no sabía por cuánto tiempo, al menos tenía un esposo asombroso a su lado.

Cuando se separaron, Hua Cheng volvió a esconder su cara en el cuello de Xie Lian, quien comenzó a hacerle nanai a lo largo de su espalda, dibujando cosas sin sentido y escribiendo palabras de amor. El clima afuera era frío y parecía que iba a llover pronto, así que se quedaron acurrucados bastante tiempo, ignorando al resto del mundo.

Eventualmente tuvieron que comenzar su día, y Hua Cheng se colgó a la espalda de Xie Lian en modo koala mientras el ex príncipe preparaba desayuno y alimentaba a Ruoye. Luego de dos mil años, seguía sin ser el mejor en la cocina, pero al tener cuerpos inmortales no podían morir de intoxicación alimentaria, así que a ninguno de los dos le importaba mucho. 

 

Xie Lian ya había planeado todo un panorama para asegurarse de que su esposo se sintiera querido, así que ordenó comida de un restaurante cercano, y unas cosas dulces de una pastelería que quedaba a unas cuantas cuadras. Así, podían pasar acurrucados todo el tiempo posible. Solo se separaron cuando recibieron la comida del repartidor, pero pasaron pegados el resto del día, acurrucados en el sillón y con películas random como ruido de fondo, ninguno de los dos prestando atención. 

Cuando llegó la hora de comer, Hua Cheng no se resistió a que le sentaran en las piernas de Xie Lian ni a que le dieran su comida favorita en la boca, té de jazmín y los dulces que compraron. Su mente y corazón estaban en paz ahora, la voz cruel había desaparecido con los mimos de su alma gemela. 

 

Luego de comer, sus cuerpos decidieron que era el momento perfecto para una siesta, así que Hua Cheng se acomodó contra Xie Lian justo como lo había hecho la noche anterior, dejando que su amado le mantuviera tibio y seguro. El sillón no era tan grande como para aguantar a dos personas, y tuvieron que acomodarse uno encima del otro, pero su plan era mantenerse lo más cerca posible, así que a ninguno le importó. Podrían moverse a la cama y estar mil veces más cómodos, pero estaban tan bien así que no querían moverse, especialmente porque eso implicaría que Xie Lian soltara a Hua Cheng para ponerse de pie, y alejarse por siquiera un segundo simplemente no era una opción teniendo en cuenta la situación actual. 

Despertaron gracias a un Ruoye falto de atención que se estaba sentando en sus caras, el trato que merecían por no invitarlo a acurrucarse con ellos ni compartir su comida. Así que los tres se quedaron un rato más en el sillón antes de decidir que era tiempo de una ducha y de dormir. 

 

En la ducha, Xie Lian se aseguró de lavar el cabello de su esposo cuidadosamente con sus productos favoritos (¿para qué necesitaba tantos productos? Xie Lian aún no le veía sentido a tener una rutina capilar de cinco pasos, pero la siguió de todos modos porque sabía que a Hua Cheng le gustaba mantener su cabello suave y disfrutaba de sus olores). Luego, se aseguró de lavar su cuerpo detenida y cuidadosamente, ninguno de los dos con ánimos de intentar algo más. La rutina capilar de Xie Lian era mucho más simple y no tardó mucho, así que en poco tiempo ambos estaban en pijama. Xie Lian usó el secador de pelo para secar su cabello lo suficiente y dejarlo húmedo, y una vez terminó fue con Hua Cheng para peinar y secar el de él. Cuando terminó, se dio cuenta de que su amado estaba casi dormido en la silla, el aire cálido del secador mezclado con los suaves movimientos del cepillo casi haciéndolo dormir. 

- San Lang, vamos a la cama -le susurró.

- Mmmmhh -con los ojos aún cerrados, Hua Cheng estiró sus brazos, una señal silenciosa de que quería que lo cargara hasta la cama, ¿y quién era Xie Lian para negarle? Después de todo, era un hombre débil, y su esposo era demasiado bello como para no mimarlo. 

Así que lo tomó con cuidado y lo llevó a la habitación. Hua Cheng no iba a dejarle ir a apagar la luz una vez que se acomodaran en la cama, por lo que apagó la luz cuando iba de paso. Y una vez acomodados, estaban tan juntos que sus cuerpos se sentían como uno. 

- San Lang, ¿te sientes mejor?

- Sí gege, gracias -realmente estaba agradecido, se sentía mucho mejor ahora. Incluso sentía que se había enamorado más de su esposo.

- Me alegra que San Lang me haya dicho qué le preocupaba y hayamos trabajado en ello juntos -la mano de Xie Lian estaba acariciando el cabello de su amado con movimientos suaves y reconfortantes.

Hua Cheng tenía demasiado sueño para seguir la conversación, así que simplemente le dio un rápido beso en el cuello, esperando que fuera señal suficiente para decir que no quería seguir hablando, y se preparó para dormir. El día anterior no había sido un buen día, pero ambos trabajaron en ello y ahora Hua Cheng se sentía mejor, amado y seguro. 

 

Sabía que esos pensamientos volverían eventualmente, pero mientras más años pasaban juntos, la voz se volvía más y más débil y solo aparecía de vez en cuando. Con suerte, esta vez le tomarían algunos siglos hasta que la oyera de nuevo. Por ahora, su mente estaba ocupada con acomodarse más cerca de Xie Lian y dejarse llevar a una noche pacífica, sin pesadillas. 

Notes:

nanai: hacerle cariñito/consolar/apapachar a alguien (https://diccionariochileno.cl/term/nanai)

No tienen poderes, pero son inmortales y súper fuertes. HC trabaja como artista freelance y no se me ocurrió nada para XL, así que xfis no me pregunten qué hace. Tampoco pensé mucho en el resto de los personajes ni en nada.

Gracias por leer<3