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Rating:
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Categories:
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Relationships:
Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 1 of Ashes of love
Stats:
Published:
2020-12-23
Completed:
2021-07-31
Words:
39,878
Chapters:
18/18
Comments:
37
Kudos:
88
Bookmarks:
15
Hits:
2,027

One last night

Summary:

Los niños inmortales están prohibidos, pero tal vez haya una excepción...para uno.

Notes:

Bien, este es mi primer fic sin stony...lo cual admito es raro y ciertamente me tomo un tiempo poder decidirme si sacarlo o no, pero...espero les guste.

Para aquellos que esperaban Stony, lo lamento, pero no es aquí.

Es bastante seguro que a futuro agregue más etiquetas.

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Lamento cualquier falta de ortografía que puedan encontrar.

 

El llanto fue escuchado a kilómetros de donde se encontraba. Sabía no era lo más prudente, pero ignorar a un pequeño no estaba en su libro. La caza había sido tan buena como imaginó que seria y no estaba sedienta, decidió que no había peligro alguno y corrió al lugar de origen.

El grito resonó segundos antes de que llegara.

La carretera se encontraba vacía, un auto estrellado contra un árbol era lo único en el área y sí, de ahí era donde ahora los gritos provenían. Se apresuró al lugar, un pequeño niño de no más de 6 años se encontraba tendido en el suelo, gritando y llorando en agonía, retorciéndose en el suelo ante algo que estaba seguro, no debió haber sucedido.

Las marcas en la muñeca izquierda del menor estaban frescas, su mirada recorrió los árboles a su al rededor pero no vio nada fuera de lugar, el atacante seguramente había huido cuando la escuchó.

El llamado del menor a su madre quien muerta ya hacia en el asiento del copiloto del automóvil, a su lado el cuerpo de un hombre, seguramente su esposo. Pobre criatura. Los sollozos suplicantes, la mirada aterrada y las gruesas lágrimas resbalando por el rostro del menor quebraron su corazón que hace años fue congelado. Pudo entender entonces el sentimiento que embargo a Sasha cuando creo a Vasilii, incluso ahora en el cambio no tenia corazón ni deseos de terminar con la pequeña vida, una vida que debió vivir quizá hasta los 100 años, crecido, estudiado, casado y formando una familia, pobre criatura.

-Shh…esta bien, esta bien querido, todo estará bien

Un último sollozo agonizante y el menor cayó inconsciente, dio una última mirada al interior del automóvil y tomando la cobija turquesa y aquel peluche de oso cargo al menor alejándose rápidamente de ahí y rezando porque nadie le hubiera visto.

Corrió lejos, yendo al lado contrario de donde su hogar se encontraba, corrió y corrió sin detenerse, sin voltear atrás y con un solo propósito en mente. Mantener al niño a salvo.

Encontró una pequeña cabaña abandonada, la nieve blanca cubría el suelo, seguramente había salido del país y ahora debía encontrarse en Canadá. Podía escuchar el rápido revoloteo del corazón del pequeño, su temperatura ahora unos grados por debajo de lo común, su piel acanelada tornándose pálida y su cabello cobrando un brillo sobrenatural.

El cambio estaba en proceso.

Fueron dos días de vigilancia y temor. Una vez se instaló en la cabaña ella supo que esto estaba mal, pero de nuevo, no pudo terminar con el pequeño. 

Se mantuvo inmóvil cuando el último latido fue dado, hipnotizada por la imagen del menor mientras esperaba ansiosa el despertar.

Dos pequeños rubíes se abrieron entonces y si aun tuviera que respirar se habría quedado sin aliento, era quizá, la criatura más hermosa que en su vida hubiera visto, seguramente no se comparaba con el niño de Sasha y eso estaba bien porque nadie podía ser más perfecto que su hijo.

Hijo. No había otra forma de verle, este niño era suyo, suyo e iba a protegerlo de todo aquel que intentara arrebatárselo.

Los rubíes le miraron, una mirada tan inocente y pura, y al mismo tiempo tan peligrosa y aterradora.

-¿Quién eres tu?

Trago la ponzoña acumulada en su boca, no era la reacción que esperaba para ser honesta. Estaba preparada para un pequeño neófito descontrolado y anhelante de sangre, no uno tranquilo y…curioso.

-Mi nombre es Esme ¿cómo te llamas tu, cariño?

Le vió dudar, parecía como si estuviera tratando de recordar y no le sorprendía, solía suceder a veces.

-Soy Tony

-¿Solo Tony?

-Papá me llama Antonio, pero mamá suele llamarme Tony ¿dónde esta mi mamá? ¿dónde estoy? ¿quieres dinero? papá no dará nada, nunca lo hace, al final siempre me dejan ir ¿puedo irme señorita Esme?

Esme se obligó a no quedar embobada ante el dulce tono del menor, sus expresiones eran algo de admirar y todo el niño gritaba inocencia que ni el mismo diablo podría hacer algo en su contra cuando esos dos rubíes le miraban.

-Tony ¿qué es lo último que recuerdas?

Desgraciadamente no podía esperar mucho, el menor negó, una mirada asustada y temerosa cruzo su rostro.

-No recuerdo nada ¿por qué no recuerdo nada? ¿vas a lastimarme? no me gusta la oscuridad, pero a los adultos no les importa y no me gustan los gritos, son feos, papá grita mucho, por favor no me lastimes

Definitivamente Esme supo que estaba condenada cuando la mirada suplicante y temerosa le miró, se acercó despacio al pequeño y se agacho a su altura.

-Me gustan tus ojos, son dorados, me gusta el dorado, y el rojo, son mis colores favoritos, señorita Esme ¿puedo ir a casa? señorita Esme, me pica la garganta ¿significa que me enfermaré? no me gusta estar enfermo ¿usted es doctora? mamá siempre me lleva con la doctora Louis cuando me enfermo ¿puedo tomar un vaso de agua? tengo…tengo sed

La condena era cruel y dolorosa, una condena que estaba dispuesta a vivir, pero ese niño, Tony, él no merecía esto.

-¿Puedo sentarme a tu lado Tony?

El pequeño le miró confundido al principio, pero finalmente asintió, lamentablemente cuando se enderezó sus movimientos fueron muy rápidos y tan bruscos que el colchón viejo donde se encontraba terminó rasgándose y la base de madera podrida se quebró. Esme vió el miedo y la confusión.

-Esta bien Tony, tranquilo, es normal

-Señorita Esme…tengo miedo

-Lo sé cariño, lo sé, Tony, te contare una historia y quiero que me prestes mucha atención ¿de acuerdo cariño?

Intentó ser honesta y al mismo tiempo trato de no asustar aun más al pequeño, revelar un secreto como el suyo era difícil de asimilar e incluso ella al despertar tuvo dificultades para aceptar su nueva “vida”. El rostro impasible del menor continuó a lo largo de su historia, no hubo preguntas o reclamos, tampoco intentó desmentirla y al terminar Tony simplemente bajo la mirada a sus manos mientras sus pies se movían tan despacio que Esme estaba segura se concentraba en sus movimientos.

-¿Soy malo?

-No, no cielo, nada de eso

-Pero…pero soy un…un vampiro, los vampiros matan a las personas, eso me convierte en una mala persona ¿no?

-Hay otras formas para alimentarse

-¿Cómo qué?

-Bueno, mi familia y yo nos alimentamos de animales

-¿Animales? ¿qué clase de animales?

-Pues…a veces cazamos leones de montaña, a Edward por ejemplo le gustan los pumas, Emmett suele ir por los osos-rió al recordar a su hijo-pero en su mayoría cazamos ciervos, son los que más hay y…

-¡Cazas a bambi!

¡Cierto! pero que dijo, estaba hablando con un niño, vampiro, pero al final niño, se regaño por su despiste.

-Bueno cariño…

-¡¿Por qué?!-su voz se oía tan miserable-no, eso es malo, no quiero matar a bambi, o su mamá ¿y si se queda solito, como yo?

-Oh cariño, no estas solo, estoy yo ¿ves?

Esme deseaba tanto tomar al pequeño en brazos y arrullarlo, el niño parecía estar a punto de llorar (aunque jamás volvería a hacerlo), acurrucado sobre si con la mirada mas devastadora que en su vida hubiera visto.

-¿Tú?

-Asi es, te cuidare Tony

-¿Y mi mamá? ¿ella no puede?

¿Cómo explicarle a un niño la verdad? una cosa era decirle que era una criatura sobrenatural y otra revelar la verdad…

-Esta muerta ¿verdad? yo…¿yo la mate?

-¡Qué! no, no Tony, no fuiste tu, tus papás…tuvieron un accidente, lo siento cariño, cuando te halle solo estabas tu

-¿Estaba muriendo también? ¿por eso me salvaste? ¿o ibas a comerme? ¿quieres comerme aun?

-Oh cielos, no, nunca Tony, me alimento de animales ¿recuerdas? estaba de caza cuando te escuche, al parecer no era la única por el área, alguien había llegado a ti antes, cuando te vi, te tome y te lleve conmigo, no podía dejarte ahí, eras solo un niño

-¿Vas a adoptarme?

Esme tenia a 5 adolescentes a quienes cuidaba y se convirtieron en sus hijos a lo largo de los años, pero escuchar a Tony preguntándole si iba a adoptarle, Tony no tenia mas de 6 años, un niño aun, un niño solo y primerizo en esta nueva vida.

-Si eso es lo que quieres, lo haré

-¿Y debo llamarte mamá?

-Puedes decirme Esme, o puedes llamarme como tu quieras

-No puedo volver con Jarvis y Ana…¿verdad?

Esme negó, no tenia idea de quienes eran, pero seguro eran sus tíos y no, lamentablemente no podía arriesgarse, ningún humano sabría como cuidar de Tony y que estuviera rodeado de humanos era solo un peligro mayor.

-Lo siento mucho Tony, si pudiera cambiar esto lo haría

Tony asintió, de hecho Esme estaba sorprendida, se comportaba como un niño mayor a su edad, era inteligente y comprensivo, y al hablar siempre hacia preguntas claras, escuchaba en silencio antes de volver a hablar, muy educado.

-Tony…

El pequeño le miró.

-¿Recuerdas cuantos años tienes?

Tony negó.

-No recuerdo mucho, sé que me llamo Tony, o Antonio, sé que tengo mamá y papá…pero no los recuerdo ¿señorita Esme, nunca recordare a mis papás? también recuerdo a Jarvis y Ana, pero…pero no pudo verlos bien, son…están muy borrosos ¿jamás voy a recordar?

-Yo…no estoy segura Tony, a veces los recuerdos regresan a nosotros con el tiempo y otras veces nunca vuelven

-¿Significa que tengo amne-amnesia?

-Yo…supongo que podrías llamarlo así, eres muy inteligente

-Gracias señorita Esme

La sonrisa del menor podría embrujar a todo el mundo, los pequeños dientes brillaban cual perlas, pero Esme sabia que su encanto estaba desde antes de convertirse.

-Tony ¿no tienes sed?

-Yo…yo tengo ¿qué voy a comer señorita Esme? no quiero matar humanos, no es bueno pero tampoco quiero matar animales, no a bambi

Bueno, eso si era un problema. Esme suspiró aunque no lo necesitaba, más una costumbre que otra cosa.

-Vamos, veremos que encontramos

Esme observó, Tony no era como otros niños inmortales, definitivamente no. El niño se comportaba con gran madurez, y sorprendentemente podía controlar su sed, su primer víctima fue un bisonte. El pobre animal no tuvo oportunidad contra el rápido neófito, fue instintivo cuando Tony clavo sus colmillos en el cuello del animal, dando un salto espectacular se montó en el lomo del animal y comenzó alimentarse, lo que siguió a continuación Esme seguro no lo pensó.

Y si Esme creyó que su marido era el ser más puro y bondadoso, no se comparaba con Tony. Una vez drenado hasta la última gota, Tony fue consciente de lo sucedido y, sin aviso alguno comenzó a sollozar (si fuera humano podría decirse “a moco tendido”), por la muerte del animal. Ninguna palabra de la vampiresa porque eso era normal pudo convencer al pequeño de continuar alimentándose.

Habían pasado tres días y era seguro el pequeño se encontraría en agonía ante el dolor en su garganta, pero Tony era terco y no cazaría un bambi o cualquier animal existente. Esme estaba al borde de la desesperación cuando (como esperaba ya), escuchó el sonido de varios pasos acercarse a gran velocidad a su pequeña guarida. Trato de tener su mente en blanco al distinguir el aroma de Edward, su familia venía a buscarle y también preguntar por su ausencia. Estaba nerviosa, si ellos veían a Tony sin duda tratarían de matarle, probablemente Jasper seria el ejecutor mientras Emmett y Carlisle le detenían.

No podía imaginarlo, no quería imaginarlo. Perder a Tony seria perder todo lo que era, todo lo que tenia. Los Vulturis estaban equivocados, los niños inmortales no eran peligrosos, al menos no Tony, no su Tony.

Edward fue el primero en llegar, se detuvo confundido seguramente cuando percibió sus pensamientos, el himno nacional de Irlanda era lo que recitaba en ese momento. Emmett y Jasper fueron los siguientes, Carlisle, Rosalie y Alice finamente los alcanzaron.

-¿Esme?

Podría ocultar sus pensamientos, pero no sus emociones, Jasper le miró curioso.

-Esme cariño ¿por qué te alejaste tanto? ¿esta todo bien?

No pudo responder, Tony llegó en ese momento, sus brazos se abrieron en automático y lo recibió, las exclamaciones de sorpresa se escucharon.

-Esme…

-Puedo explicar Carlisle…

-Es…¿es un niño inmortal?

Esme retrocedió cuando Jasper y Emmett se posicionaron frente a sus dos hijas, Tony se encogió ocultando su rostro en su cuello ante los gruñidos de ambos vampiros, sus brazos se cerraron más entorno al menor.

-Carlisle tienes que escucharme yo…

-Esme…¿qué hiciste?

Negó, retrocediendo aun más al ver a Edward avanzar con sigilo.

-¡Tienes que escucharme! Tony es diferente ¡no es una amenaza!

-¡Todos son una amenaza!-Jasper siseó, su mirada enfocada en Tony, el odio y la molestia claros en su rostro

-No, no Tony, escucha, escuchen él no…

-Esme por favor, no hagas esto más difícil, si lo eliminamos…

-¡No!-estaba impotente, eran 6 contra uno, no podría ganar, no con Edward y Emmett, no con Carlisle-por favor escucha, Carlisle detente, puedo explicarlo, no es una amenaza, Tony es diferente, créeme

-Lo hago

Casi se relajo cuando Alice habló, cinco miradas sorprendidas se giraron hacia su hija.

-Alice…

-Esta bien, el niño no es una amenaza, Esme tiene razón, lo eh visto Carlisle, Jasper, incluso los Vulturi permitirán que viva

-¿De verdad?

El alivio la inundo ante el asentimiento de su hija, si los Vulturi permitían que Tony viviera entonces, entonces era bueno, su Tony estaba a salvo.

-No soy malo, Esme no soy malo, diles-Tony se enderezó, la angustia pintando su carita-no mate a nadie, solo…-el grupo se tensó-solo a-a ese-ese bisonte pero no quería, de verdad no, no soy malo, no quiero ser malo

-Esta bien cariño, esta bien, shh…te tengo

-¿Qué?

Esme levantó la mirada del pequeño rostro devastado, suspiró.

-Tony puede controlarse Carlisle, no parece creíble, pero es así, lo eh visto, su control es increíble y es inteligente

-¡Soy inteligente!-Tony asintió de acuerdo-sé contar al 100 ¿verdad Esme? y-y soy obediente, no-no hago mucho ruido, me quedo muy calladito, papá odia el ruido entonces soy bueno guardando silencio y-y sé leer y escribir y se muchas palabras como-como…como cronamimantica-Esme y el resto estaban seguros esa palabra no existía-papá estudia ciencia y me enseña, bueno a veces, pero aprendo rápido, soy un genio, Jarvis dice que soy uno, arme una placa de circuito, a mamá le gustó o eso creo aunque creo que a papá no, pero Jarvis me felicito, soy bueno, de verdad que sí

La risa de Alice se escuchó, esquivando a su compañero paso de largo y se acercó a Esme, la vampiresa se detuvo intercambiando una mirada con su madre, después de unos minutos aceptó dandole una pequeña sonrisa para que se acercara.

-Yo te creo Tony, eres un niño muy inteligente, soy Alice, tu hermana mayor

-¿Hermana?-Tony parpadeó, miró a la vampiresa de cabello oscuro puntiagudo-¿quieres ser mi hermana?

-¡Claro! y sabes que, tu y yo nos llevaremos super bien, lo sé porque puedo ver el futuro

Tony jadeó sorprendido.

-¡¿De verdad?!

-Sip-Alice resalto la p con una sonrisa en su rostro

-¡Cool! ¡yo también quiero hacer eso!

-Bueno, no creo que sea posible, pero sin duda tienes algún don

-¿Lo viste?-Esme preguntó curiosa, sabía que ese control no podía ser normal

-No-Alice negó-pero estoy segura que tiene alguno

-¿Tengo un don? ¿cómo un superhéroe?

Rosalie rió acercándose.

-Seguro serias un increíble superhéroe-la vampiresa habló-Hola Tony, me llamo Rosalie

-Rosalie…¿puedo llamarte Rosie?

Esme vio a sus tres hijos sonreír ante las palabras de Tony, todos sabían Rosalie odiaba ese apodo, pero para sorpresa del grupo ella se limitó a sonreír y asintió.

-Por supuesto

-Tu puedes decirme Tony, Antonio no, no me gusta, pero Tony si, mamá me llamaba Tony

-Tony es un nombre adecuado-Edward se acercó-tienes cara de un Tony, soy Edward

-¡Eddie!

Emmett rió, su risa se escuchó seguramente hasta un kilometro a la redonda, Edward contuvo una mueca pero, al igual que Rosalie, asintió con una pequeña sonrisa.

-Yo soy Emmett, y puedes llamarme hermano favorito

Edward rodó los ojos, sonrió divertido ante los pensamientos de Tony respecto a que su hermano parecía un gigante.

-Emi me gusta, puedo decirte Emi ¿por favor?

-Mierda con esa carita puedes llamarme como quieras

-¡Emmett!

-Lo siento mamá

-Esto es genial, tengo muchos hermanos, siempre quise un hermano, antes solo era yo, Jarvis jugaba conmigo pero a papá no le gustaba, decía que Jarvis no debía jugar porque no era su trabajo y que los niños tenían que estudiar y aprender mucho…puedo aprender también, pero me gusta jugar ¿puedo jugar con ellos Esme, aprenderé mucho, lo prometo?

Hace tiempo que Esme sospechaba los padres de Tony eran demasiado estrictos, especialmente su padre, los recuerdos (aunque borrosos), habían aparecido poco a poco lo que hacia que el menor hablara de sus padres, principalmente su madre y su mayordomo, Jarvis.

-Tony cariño, puedes jugar todo lo que quieras, tenemos mucho tiempo para que aprendas cosas, no me importa si mañana quieres jugar todo el día, esta bien, eres un niño (siempre lo serás)

-¿De verdad? pero…pero papá dice que los niños que juegan no son nada cuando crecen, dice que son mantenidos, no quiero ser mantenido, y quiero ser alguien cuando sea mayor, como el Capitán América, quiero ayudar a la gente ¡y quiero hacer un robot! ¡amo los robots!

-Tony, tu ya eres alguien, eres el niño más inteligente y bueno que conozco, si quieres jugar no hay problema, es normal cariño

-¿Lo prometes?

Esme levanto su dedo meñique y lo junto con el de Tony.

-Promesa

Jasper y Carlisle fueron los únicos que permanecieron alejados, su mirada puesta en el niño.

-¿Jasper?-Alice miró a su compañero, le sonrió comprensiva-esta bien, lo prometo

Fue Carlisle quien se acercó, sus ojos yendo del niño a su esposa.

-¿Lo convertiste?

La mirada dolida de Esme fue lo que recibió.

-No, cuando llegue le habían mordido, no pude hacer nada Carlisle, lo juro, jamas habría condenado al niño a esto, pero…tampoco pude hacer…-todos comprendieron-decidí alejarlo, ver como reaccionaba, es diferente al resto, créeme

Carlisle lo hacia, lo hizo desde que escucho a su hija y muy probablemente cuando Esme habló por primera vez, pero el miedo por lo que podría suceder y los recuerdos de años atrás lo cegaron antes que escuchar cualquier palabra de su compañera y se odio por eso, porque debía confiar en Esme, Esme quien era su todo y sabía jamás pondría en peligro a su familia.

-Hola señor

Si Tony pudiera se habría sonrojado, sus manos cerrandose con fuerza en la playera de Esme (admirable que no la rasgara) y se pego a ella. Una mirada de esos ojos rojos y Carlisle estaba igual que el resto, si Tony lo deseara podría tener el mundo a sus pies con una sola mirada, sonrió.

-Hola chico

Tony arrugo su nariz.

-No soy chico, mi nombre es Tony

-Me disculpo, Hola Tony, soy Carlisle

-Lo sé, Esme habla mucho de ti, ella dice que eres su novio

-Esposo, Tony

-¡Oh! ¿cómo mi mamá y papá?

Esme asintió.

-Entonces…¿serás mi papá ahora? Esme dijo que iba a adoptarme, dijo que podía llamarle mamá, pero…pero yo ya tenia una mamá, Esme dijo que podía tener dos mamás y eso es cool, las mamás son buenas…¿quieres que construya algo? papá siempre quería que hiciera algo ¿tu también quieres eso? ¿crees que…crees que soy un niño perezoso porque quiero jugar?

Carlisle no comprendía como un adulto podría decirle eso a un niño, especialmente a este niño, sonrió con cariño.

-Esme tiene razón, puedes tener dos mamás y…dos papás, si eso quieres y no Tony, no quiero que construyas nada, no sino quieres, me gusta que seas un niño y los niños no tienen que construir cosas para que los adultos estén felices, creo que eres un niño increíble ¡sabes contar hasta 100! eso es muy increíble

-¡Lo crees!

Jasper se tambaleó ante la emoción y el orgullo que Tony desprendió, sin necesidad de mas palabras él sabia Tony ya quería a Carlisle, sus palabras tenían un significado tan especial que no creyó que alguien pudiera ser feliz con la verdad. Tony lo hacia.

Suspiró rendido, confiaba en su compañera, y si Alice dijo que este niño no era una amenaza…confiaría en ella aunque mantendría cierta distancia, incluso él con años de existencia aun tenia problemas para controlarse ¿cómo podría este niño hacerlo con menos de una semana?

-Esta bien Jazz-Alice le sonrió-Tony es diferente

La familia Cullen tenia un nuevo integrante, inusual ciertamente, pero muy especial.