Chapter Text
Uno de los peores momentos que podía sufrir Naruto Uzumaki podía ser la época de verano. Aquello no era porque su casa no tuviera aire acondicionado, tampoco que tuviera que quedarse desnudo en casa para sobrevivir, es más, a él no le avergonzaba su cuerpo, si pudiera incluso saldría a las calles solo con su banda. Era la intensa ola de calor aquello que le deprimía, pues eso afectaba su alimentación al no poder comer cosas calientes, en otras palabras, el rubio extrañaba su delicioso ramen. La única ocasión que podía comerlo ahora era a altas horas de la noche, cuando la temperatura lograba bajar un poco, sin embargo, eso dejaba una parte de su día vacío.
Como si no fuera suficiente, no tenía nada que hacer, todos estaban en misiones y el por ser genin, estaba atrapado en la aldea como las otras personas. Soltando un suspiro tuvo que levantarse de la cama, colocándose la ropa más ligera que encontró salió de su ardiente apartamento, prefiriendo salir con la esperanza de encontrar algo de aire o comer algo helado. Afortunadamente su aburrimiento parecía llegar a su final, pues mientras regresaba de la tienda comiendo un helado, dos personas detectaron su olor, más bien, un perro y su dueño. El animal no dudo en ir corriendo contra el distraído joven, saltándole encima y haciendo que este gritara antes de que cayeran al suelo, viendo su helado salir volando y terminar en su rostro.
-Ahhh no!, no Akamaru, perro malo! - gimoteaba Naruto por como el enorme can le lamia la cara, independiente de si estaba sudado.
-Hey Naruto, creo que alguien tenía comida en la cara - el rubio se enfocó en el dueño del can, este le sonreía relajadamente mientras le indicaba a su mascota apartarse de encima.
-Kiba, ¿no estabas de misión? - murmuro curioso mientras se limpiaba su rostro con su playera, el castaño le extendió la mano para ayudarle y este acepto.
-Ya regresé, había entregado mi informe aunque ahora mismo iba de salida - respondió mientras señalaba la mochila que llevaba en su espalda.
-Umm, hey, ¿no necesitas a alguien de apoyo ttebayo? - pregunto señalándose a sí mismo con su dedo, estaba tan aburrido que aun si era trabajo sería mejor que volver a casa o entrenar solo.
-No vamos a una misión, con este calor no hay nada mejor que la playa, ¿verdad Akamaru? - le sonrió de un modo cómplice a su can el cual ladro moviendo su cola ansioso.
- ¿Playa? - unos brillos aparecieron en los ojos de Naruto por esas palabras, brisa marina, agua helada, poder estar semi desnudo y beber algo frio, Kiba noto la enorme sonrisa en sus labios siendo una clara indicación de que quería ir.
-Ahh, no sé si quieras ir, esta es una playa algo…privada - murmuro rascándose la nuca sin saber exactamente cómo explicarlo, pues ese lugar era importante para él, era donde él iba a "relajarse" en más de un sentido.
-Oh vamos…ahhh ya se, tienes una chica linda a escondidas - dijo levantado sus cejas de modo pícaro, tenía sentido para él, después de todo estaban en sus 16 - Te entiendo, si yo pudiera ir a una playa con Sakura sería tan feliz - suspiro como un tonto enamorado mientras a Kiba le temblaba una ceja.
-Claro que no!, mira, esta playa a la que voy es para quienes disfrutan…ahhh, "compañía masculina" - intento explicarse sin querer tener que decir la palabra completa por si alguien los escuchaba.
-Entonces debo ir contigo, no hay nadie más masculino que yo ttebayo - Naruto saco pecho con orgullo, incluso flexiono sus brazos para hacer alarde de ello, 3 años entrenando no eran para nada.
-Agg, mira, al lugar donde voy no habrá mujeres, es un lugar al que voy para estar más libre y al natural, ¿entiendes? – gruño Kiba sintiendo sus orejas arder esperando que captara la indirecta.
-Kiba solo vamos de una vez, tú sabes que no importa lo que digas te seguiré cuando te vayas - gruño el rubio por cómo estaban perdiendo tiempo que perfectamente pudieron pasar en un lugar más fresco.
-Buen punto - murmuro el castaño rascándose la nuca, era obvio que sería capaz de eso y él no podría detenerlo - Ah qué diablos, ok, pero si vas no puedes juzgarme, no puedes decirle a nadie y lo que pasa ahí, se queda ahí, ¿puedes prometer eso? - exigió pues no pensaba perderse de su diversión personal únicamente por él.
-Por mi honor como futuro Hokage ttebayo - afirmo Naruto alzando su mano, Kiba solo rodo la mirada sabiendo que este sería un largo día.
Naruto casi parecía un niño cuando llego a su pequeño apartamento, lleno una mochila lo más rápido que pudo con algo de comida, una toalla y su traje de baño…realmente era un bóxer naranjo que le quedaba ajustado por equivocarse de talla, pero nadie necesitaba saber eso. Kiba lo esperaba en la puerta, apenas había entrado sentía el calor de ese lugar, no sabía cómo el rubio vivía así, incluso entendió el motivo por el cual lucia tan emocionado en salir. Despidiéndose de los shinobi que estaban en el portón principal de la aldea ambos comenzaron a correr, Kiba y Akamaru iban adelante ya que ellos eran los que sabían donde ir, Naruto iba tras ellos, sonriendo por como el viento contra su rostro se sentía bastante agradable, más aún cuando los árboles que protegían a ambos del sol. Fue casi una hora antes de que los arboles comenzaran a desaparecer, habían dejado el bosque atrás llegando a campo abierto. El rubio se preguntó cuánto más les tomaría, ¿irían a la tierra del agua?, de ser así no era muy buena idea usar sus bandas, sin embargo Kiba no decía nada así que pensaba no habría problema.
Finalmente el castaño sonrió, el can ladro pues ambos olían el olor a agua salada, los ojos de Naruto se iluminaron pues en cosa de minutos, el terreno se hacía más arenoso y pudo ver el océano. Era una gran extensión de playa, había una especie de punto de control con dos hombres usando una banda ninja de la aldea de la niebla, un letrero que parecían ser las reglas del lugar lo cual se podía esperar. El rubio siguió de cerca a Kiba, notando como este saludaba relajadamente a ambos hombres, era claro que se conocían, revisaron sus equipajes para comprobar que no llevaban armas y entonces les dejaron pasar. Sin embargo, la vista era algo que Naruto jamás hubiera esperado.
-Bienvenido a la playa nudista - sonrió Kiba ampliamente mientras disfrutaba como se quedaba con la boca abierta.
El rubio recorrió el lugar con la mirada para poder comprobar sus palabras, veía en efecto que el lugar estaba lleno de hombres, no solo adultos, sino de todas las edades, adolescentes, niños, estaba seguro que incluso menores de 10 años. Todos se encontraban en su estado más natural, sin ningún tipo de ropa a excepción de algún sombrero para protegerse del sol y entonces algo pareció hacer conexión en el cerebro de Naruto. Ahora comprendía a que se refería Kiba con "compañía masculina" al igual que lugar libre y al natural, era una playa donde todos estaban expuestos sin ninguna preocupación, únicamente disfrutando como si fuera algo muy normal.
El rubio trago saliva cuando unos jóvenes pasaron a su lado, por más que quiso no pudo evitar enfocarse en sus vergas, por otro lado, ellos le dieron una sonrisa coqueta a Kiba, este les guiño un ojo reconociéndoles mientras Akamaru movía la cola para adelantarse a todos, corriendo por la arena y buscando un buen lugar para que ambos pudieran descansar. El castaño se fijó en su acompañante el cual tenía un rubor en sus mejillas, Naruto era de todo menos disimulado así que era obvio que no podía dejar de ver a cada persona que pasaba a su lado. Se rio suavemente por ello, recordando cuando eran más jóvenes y este hacia lo mismo cuando iban a los baños termales, insistiendo en que solo comparaba tamaños. Tampoco era algo que le molestara a Kiba, él también les echaba un ojo a todos, solo que él no lo hacía para comparar, simplemente para disfrutar la vista.
-Jeje ¿demasiado para ti? - pregunto el castaño quitándose su playera haciendo que Naruto finalmente reaccionara.
-No!, es decir, solo…no me esperaba esto ttebayo- murmuro por como realmente le había tomado por sorpresa, había oído de esos lugares pero nunca pensó que iría a uno.
- Esta bien, me paso la primera vez, pero no te preocupes por el tamaño que tengas, este es un lugar seguro sin importar lo pequeño que sea - le animo Kiba apoyando sus dedos en su mentón con un gesto presumido, esperaba que así fuera, quizás podría volverlo su compañero en aquel lugar y divertirse juntos.
- ¿Que tiene el tamaño? - cuestiono Naruto confundido mientras se quitaba su mochila junto a su playera.
Tras recuperarse de la sorpresa inicial el rubio pudo calmarse, aquello no era algo de otro mundo, después de todo él se había bañado con otros hombres antes. La única diferencia era que ahora sería en un lugar público, pero no le molestaba, la verdad, se sentía un poco aliviado pues sus ropas se sentían algo mojadas por el sudor. Al quitarse el pantalón los ojos Kiba se enfocaron en su ropa interior con dibujos de ranitas, al inicio quiso reírse por ello, pero entonces pudo notar un gran bulto presente entre sus piernas.
-"¡¿E-Eh?!"-
Todas las alarmas de Kiba se activaron cuando Naruto se bajó los boxers, dejando en libertad su hombría flácida y no dudaba en que más de uno pondría la mirada ahí. La única definición para el rubio seria enorme, podía asegurar al menos unos 20 cm y tenía unos vellos púbicos rubios en la base, sumado a ello, su grosor era de casi tres dedo y la punta estaba ya descubierta. Por si no fuera suficiente, sus bolas también lucían algo grandes, al estar expuesto su aroma masculino llego a su sensible nariz y el castaño trago saliva por ello, sintiendo sus mejillas arder y su corazón palpitar más rápido.
-Nunca había estado en un lugar así, vamos, quiero meterme al agua ttebayo- dijo Naruto emocionado antes de recoger sus ropas y guardarlas en su mochila, dándole una vista de su firme y atractivo trasero. Una vez listo comenzó a correr por el lugar, queriendo alcanzar a Akamaru el cual les ladraba al haber encontrado un buen lugar.
- ¡O-Oye espérame! -grito Kiba quitándose la ropa apresurado.
Tal como se esperaba de un ninja ambos tenían un cuerpo bastante fornido, los músculos aún no se habían marcado pero sin duda solo era cosa de tiempo. Algo que destacaba en Kiba era trasero redondo que sin duda más de uno querría apretar, su entrepierna por otro lado no destacaba mucho, menos en comparación con Naruto. Él era bastante normal, midiendo 10 cm estando flácido, un grosor de dos dedos aunque la punta estaba expuesta como su compañero. No había rastro vello púbico en la base de su pelvis, siendo señal de que se afeitaba tal zona, pues él sabía que a ciertas personas les gustaba ello.
Kiba sintió algunas miradas sobre él y sonrió, sabía bien que reputación tenía en esa playa y por ello no le sorprendía que algunos hombres le echaran el ojo. Mientras caminaba hasta donde se encontraba su amigo meneaba sus caderas, consiguiendo más atención en su atractivo posterior, aprovechando de echar un ojo para poder buscar con quien divertirse a escondidas de Naruto. Cuando llego a su lado este se encontraba colocando una sombrilla, dando sombra a su lugar que Akamaru disfrutaba, mientras hacía eso Kiba no pudo evitar enfocarse nuevamente en su hombría, pues era bastante grande. La última vez que se habían medido, el rubio con suerte media 10 cm, aunque claro, eso fue hace 3 años y era de esperar que creciera en la pubertad, sin embargo no esperaba que tanto.
Naruto sonrió una vez instalo sus cosas, se había colocado bloqueador en cada parte de su cuerpo, sin darse cuenta dándole un espectáculo a las personas que estaban cerca, más por el modo en que se manoseaba a sí mismo. Kiba trago saliva sintiendo una punzada en su entrepierna, más por el modo en que Naruto acariciaba sus nalgas cubriéndolas con la crema, pasando después a untar su miembro al igual que sus bolas, insistiendo que ese era el lugar que menos quería quemarse. Los dedos del castaño cosquillearon, realmente le habría gustado a él haberle puesto la crema en todas esas zonas.
-Hey, ¿me ayudas? –
Aquellas palabras le hicieron reaccionar, notando como Naruto le extendía el tubo de bloqueador y señalaba su espalda. Kiba asintió, sin embargo al sentir lo firme que era tembló, el rubio era más atractivo de lo que alguna vez recordaba. Aprovecho lo más que pudo en tocar esa zona, dejándola bien protegida y este le agradeció, diciendo que ahora se volteara el para aplicarle y simplemente obedeció.
-Wow, alguien ha comido dulces - se burló Naruto dándose cuenta del enorme posterior de su amigo y este se sonrojo levemente.
-Lo dice el que solo come ramen, ah espera, seguro no puedes por el calor -se rio a lo que el rubio hizo un puchero por como tenia razón, con sus dedos aplico el bloqueador en su espalda, sin notar como este temblaba ligeramente por ello y antes de terminar, alzo su mano y le dio una nalgada como venganza a Kiba, una que resonó en el lugar
El castaño se cubrió la boca por el gemido que escapo de sus labios, uno que muchos escucharon y sentía su trasero arderle por tal golpe. Naruto no pudo evitar reírse en su lugar, todos los demás habían entendido que aquello no fue un sonido de dolor, sino de placer, aunque claro, el rubio era tan distraído que simplemente no se dio cuenta de ello. Kiba le gruño mientras se aplicaba el resto del bloqueador, intentando también que no notara como tenía una leve erección. Una vez listo le encargaron al can cuidar sus cosas y volteo a ver al castaño, retándole a una carrera al océano este sonrió, ambos corriendo aunque Kiba no podía quitarle la vista de encima a la verga de su compañero, menos por como rebotaba en cada paso.
-Ahhh esto es lo que necesitaba ttebayo - el rubio suspiro una vez entraron en el agua fría, con el calor que hacía y todo lo que corrieron para llegar ahí era perfecto, se metió un poco más profundo siendo seguido por Kiba, había algunos niños alrededor con sus padres, animándolos a nadar sujetándoles.
-¡Ola!- grito Kiba pero el rubio no alcanzo a reaccionar, siendo golpeado por esta y siendo arrastrado mientras el castaño se reía por como termino con el trasero alzado sobre el agua.
Naruto gruño y nado para alcanzarle, Kiba sonrió de lado y ambos comenzaron a forcejear en el agua, intentando empujarse uno al otro, apegando sus cuerpos, llegando a caer al agua pero levantándose enseguida sin querer perder. El agua fría mantenía sus hombrías dormidas a pesar de todo el contacto físico que tenían, especialmente cuando Naruto logro sujetar por la espalda a Kiba, sonriendo mientras le decía que se rindiera y este se retorcía sonrojado al sentir el desarrollado miembro de su amigo frotándose en sus nalgas. El rubio estaba demasiado entretenido para darse cuenta de que hacía, algunos alrededor disfrutando la vista que daban, aquello hasta que una ola más fuerte vino cubriendo a ambos, haciendo que se soltaran y terminaran en la orilla de espaldas. Ambos soltando un chorro de agua salada que había entrado a sus bocas, viéndose de reojo antes de comenzar a reírse por cómo había acabado.
Decidieron salir del agua por unos momentos, caminando por el lugar para que el sol secara sus cuerpos. Había diversos puestos en aquella playa, baños, restaurantes móviles, puestos de bebidas frías, fue a ese último al que ambos se dirigieron queriendo quitar el desagradable sabor de agua salada de sus bocas. Tras haber pagado Naruto soltó un suspiro de alivio, había pedido un jugo de naranja helado, Kiba por otro lado había pedido un coco, el rubio le veía interesado de lo que había pedido. El castaño sonrió ofreciéndole a probar a lo cual acepto, relamiéndose los labios pues realmente era agradable. Ambos escucharon unas risas, un hombre caminaba a la tienda con su hijo en brazos, este riéndose mientras le pedía muchas cosas pero se decidía solo por uno. Naruto no pudo evitar sonreír por ello y les seguía con la mirada.
-Sabes, cuando tenga hijos los traeré aquí - murmuro sin poder evitar sentirse algo celoso, seguro hubiera sido divertido poder tener un momento familiar en ese lugar - Seguro también vendrás, así tendré a quien culpar de que conozco este lugar - añadió de modo burlón mientras el castaño le enseñaba el dedo medio.
-Podría ser - dijo Kiba mientras bebía su refresco, ambos escucharon un ladrido notando a Akamaru acercándose, traía un plato de frisby en su hocico y movía su cola viéndolos.
-Creo que alguien quiere jugar ttebayo - sonrió el rubio acariciando su cabeza, ambos terminaron de beber sus bebidas y decidieron ir con el can.
Una ventaja de ser ninja es que no tenían que preocuparse de la fuerza en la que arrojaban el frisby. Naruto y Kiba estaban en lados opuestos, Akamaru en medio, cuando uno arrojaba el juguete este intentaba atraparlo antes que el otro, de vez en cuando le hacían bromas, fingiendo que lo iban a arrojar y no lo hacían al igual que lo arrojaban alto para que el otro tuviera problemas para alcanzarlo. Naruto sonrió quitándose el sudor de la frente, tanto ejercicio hacia su cuerpo sentirse caliente, respiro profundo, sabiendo que si se emocionaba demasiado podría tener problemas. Cuando lo arrojo nuevamente Akamaru lo golpeo con la nariz, haciendo que se desviara y casi golpeara a alguien, Kiba corrió a disculparse, afortunadamente esas personas decían que no había problemas. Agachándose para poder recogerlo su trasero quedando alzado, Naruto se preparó para decir una broma, eso paso a segundo plano al darse cuenta de algo.
-"¡¿E-Eh?!"-
Su boca se abrió de golpe, sintió su rostro enrojecer mientras sus ojos azules se enfocaban en algo, las nalgas de Kiba se habían apartado para enseñar su ano, uno que lejos de lo que esperaba, se encontraba dilatado. Aquello no era poco sino que bastante, casi como si esa zona estuviera acostumbrada a tener algo dentro, el corazón de Naruto palpito con fuerza, intentando no mirar pero era inútil. Cuando un hombre paso junto a Kiba le dio una nalgada, haciendo al castaño gemir pero lejos de enojarse, este le sonrió de modo coqueto. La hombría del rubio palpito, una idea apareció en su mente y agito la cabeza, sabiendo que sería imposible pero aun así, la imagen mental se hizo presente, una perversa y erótica que ocasiono una reacción.
- ¿Naruto? - cuestiono Kiba al volver a su lado haciéndole reaccionar, sin embargo ya era tarde, el calor del ejercicio y aquella vista ya habían puesto en marcha sus hormonas.
-"Ay no, no ahora" - pensó el rubio preocupado por como su miembro estaba alzándose a la vista de Kiba y los otros cercanos, creciendo en largo de un modo que el castaño abrió su boca de sorpresa.
Naruto sintió sus mejillas arder y se rasco la nuca algo apenado, de 20 cm ahora su hombría había pasado a unos 45 cm, alzado en todo su masculino orgullo, temblando y atrayendo más de una mirada. Hubo voces de admiración, otros mencionaban que era más grueso incluso, con sus oídos de ninja era fácil escuchar todo. El rubio se rio nervioso, intentando que todo eso pasara por una broma mientras Kiba estaba embobado, sintiendo su boca humedecerse y su ano picar con fuerza. La verga de Naruto era sin duda la más grande que había visto en su vida, eso era mucho decir pues el sí que había visto penes en su vida.
Trago algo de saliva y en sus ojos había un brillo de determinación, no podía dejarlo ir, ahora que tenía eso frente a sus ojos simplemente no podía desaprovechar la oportunidad. El problema era que no podía solo decir "Naruto, follame” …bueno, si podía pero su orgullo no le dejaría, el rubio aun parecía en duda de que hacer por lo que debía actuar rápido. Respiro profundo para calmarse, sabía que debía hacer algo y sonrió, Naruto era ingenuo, todos lo sabían, si jugaba bien sus cartas entonces podría disfrutar esa enorme verga y quizás, mantener su orgullo intacto.
-Wow Naruto, estas en graves problemas amigo - dijo Kiba acercándose a este, una falsa expresión de preocupación presente en su rostro.
- ¿Uh?, ¿por qué?, todos somos hombres - decía este sin entender cuál era el gran problema, todos estaban enseñando sus penes así que dudaba fuera un escándalo tener una erección.
-Oh claro, nunca habías venido a una playa nudista - sonrió Kiba abrazándolo por el hombro, tratando de mantener su mirada en su amigo y no su verga -Veras, para evitar que lindos niños vean cosas pervertidas, se tiene prohibido tener erecciones en público - iba explicando mientras señalaba como todos los demás estaban flácidos.
- ¿Prohibido?, me estas bromeando ttebayo - bufo cruzándose de brazos, negándose a creer que nadie tendría una erección, menos cuando había tantos hombres atractivos alrededor.
-Cree lo que quieras, pero si el salvavidas te ve así o alguien te delata, te darán una multa - dijo en un tono despreocupado mientras apoyaba sus manos en su nuca, avanzo unos pasos y sonrió al escuchar como este corría para colocarse frente a él.
- ¡¿Multa?!, ¿d-de cuánto hablamos? - gimoteo mientras Kiba cantaba victoria por como este lucia preocupado.
-Mmm esto - dijo agachándose, escribiendo un numero en el suelo pero realmente solo lo hizo para ver mejor su hombría, su boca llenarse de saliva por el fuerte aroma y esas bolas lucían tan llenas de semen que él quería tragar, Naruto por otro lado entro en shock al ver la cantidad que tendría que pagar.
-¡¡Ahhh!! ¿qué hago?, bájate, ¡bájate! - gritaba el rubio en pánico, dándole pequeños golpes a su verga, intentando que bajara y luciera flácido pero nuevamente se alzaba, mostrando que no se iría hasta que lo complaciera, algo que sin duda Kiba deseaba hacer.
-Calma Naruto, yo te traje aquí, ¿qué amigo seria si no te ayudo? - le calmo apoyando su mano en sus hombros, el rubio le observo y lentamente asintió, suspirando aliviado sabiendo que era mejor no enloquecer - Así que relájate y déjame todo a mí - susurro relamiéndose los labios, estiro su mano y apenas hizo tacto con esa verga tembló, era tan grueso que sintió su ano picarle, suplicando que lo metiera en él.
- ¡H-Hey espera!, ¡no puedes hacer eso ttebayo! - gimoteo bajando su tono de voz avergonzado, sabía que no debía llamar la atención pero era inevitable, todo su rostro le ardía al sentir como el castaño deslizaba su mano por toda su extensión.
- ¿Tienes dinero para pagar una multa? - cuestiono Kiba sin dejar de mover su mano, presionando la punta con su pulgar haciendo temblar al rubio pero aun así mantenía una expresión seria, queriendo que creyera su acto unos momentos más.
-…No - susurro Naruto mientras se rascaba la nuca.
El rubio sin duda estaba en un dilema, sabía que si eyaculaba seguramente volvería a estar flácido, sin embargo, para ello tendría que hacerlo en ese lugar, pues no había exactamente donde ir sin que se notara su erección. Por otro lado también se sentía extraño que otro hombre le hiciera eso, más aún su amigo, desvió la mirada, intento pensar en algo pero solo soltó un gemido cuando Kiba apretó su verga más fuerte.
-No te preocupes, solo déjame a mí - le sonrió Kiba a modo de confianza mientras seguía masajeando esa gran dureza, interesado en cuanto podría eyacular el rubio.
Naruto tenía sus dudas en un inicio, sin embargo ahora no era como si tuviera opciones, menos aun cuando Kiba estaba de rodillas frente a él, masturbándolo de una manera que simplemente debía admitir era increíble. El castaño sabia donde tocar, como apretar y presionar para hacer su hombría palpitar de gusto, sumado a ello, su otra mano masajeaba sus bolas, estimulándolo de un modo que no podía evitar jadear. Su amigo sin duda sabia como masturbar a alguien, las mejillas del rubio enrojecieron, pues un padre y su hijo estaban cerca, observándole y con una sonrisa nerviosa les saludo con su mano.
Sintiéndose un imbécil por lo que hizo sabia que lo clasificarían de pervertido, sin embargo, eso poco le importaba a Kiba, este simplemente estaba disfrutando poder tocar la enorme verga de su amigo. El castaño ignoraba las miradas alrededor, estando seguro que muchos estarían celosos de que le diera atención a Naruto y no a ellos. Su mano se deslizaba cada vez más rápido, sonriendo por cómo entre más lo tocaba más crecía su respeto por el rubio, al igual que su deseo por él. Una prueba de ello era que ya estaba erecto, sus 18 cm totalmente alzados mientras el castaño se relamía los labios sin poder evitar querer saborear a Naruto.
-Ahhh…Kiba, no creo que funcione – gimoteo el rubio mientras sus piernas le temblaban, su respiración estaba agitada, le estaba gustando, realmente disfrutaba la mano de su amigo pero también quería acabar rápido - Me cuesta mucho eyacular, tengo tanta resistencia, debo usar clones - admitió tomando por sorpresa al castaño, imaginando que este se masturbaba con ellos, quizás le chupaban su enorme verga, sonrió de modo seductor, esa era la oportunidad que deseaba.
-Entonces solo necesitas algo más fuerte - dijo antes de sacar su lengua.
Un escalofrió recorrió a Naruto cuando sintió como lamia sus bolas, un gemido de sorpresa escapo de sus labios mientras que Kiba sentía un sabor salado, seguro por como nadaron antes pero no le importo. De hecho, el castaño estaba más centrado en ese abrumador aroma que le hizo succionar de un modo fuerte y ruidoso haciendo que ambos se sonrojaran. Lentamente comenzó a ascender, deslizando su lengua lentamente por todo el largo, disfrutando cada centímetro hasta llegar a la punta expuesta.
-E-Espera...no....no accedí a esto - gimoteo Naruto viendo como este movía su lengua en círculos sobre la enrojecida punta, humedeciéndola con su saliva, provocando que unas gotas salieran siendo recogidas por él.
-Nada mal Naruto, parece que tendré que esforzarme para que eyacules -sonrió Kiba apoyando esa dureza en sus labios para darle un pequeño beso.
Abriendo su boca lo más grande que pudo la introdujo lentamente, tragando esa enorme hombría ante la mirada de todos alrededor y el rubio que soltó un pequeño grito. Impactado el rubio observaba como su verga desaparecía en esa húmeda cavidad oral, haciéndole apretar los puños viendo asombrado como parecía estar acostumbrado. Kiba podía sentir como esa hombría se frotaba contra su lengua, impregnando su sabor salado en esta pero también había uno distinto, el propio sabor de Naruto que le hizo temblar, su pene palpitar en excitación mientras seguía tragando. No se detuvo hasta que llego a la mitad, atragantándose por como ese era su límite pero se mantuvo firme, respiro profundo por la nariz, relajo su garganta y con ello lograba empujar más adentro.
El rubio no podía dejar de temblar, intentando procesar la intensa sensación alrededor de su hombría, la fricción contra esa lengua sintiéndose bastante bien, llegando a darle escalofríos y más aún cuando le daba una succión. Las manos de Kiba sujetaron su trasero, manteniéndolo en su lugar conforme seguía moviendo su cabeza, alejándose para tomar impulso y acercándose logrando tragar más. Tras un par de movimientos finalmente logro lo que deseaba, la verga de Naruto termino profundo en su garganta, haciendo un bulto marcado en esa zona mientras su nariz se hundía en los vellos rubios de la base.
-K-Kiba....te…te la tragaste toda ttebayo- Naruto jadeaba agitado sin poder creer lo que había ocurrido, más que eso, creía que iba a enloquecer por la vergüenza y el placer de recibir una chupada en público.
El castaño no le respondió, le era imposible además de que estaba abrumado, pues eso era al menos el doble de lo que él estaba acostumbrado y realmente creía que le rompería la quijada. Naruto podía ver las mejillas sonrojadas de su amigo, sus ojos cerrados en una expresión que casi parecía de placer, haciéndole preguntarse si lo estaba disfrutando. Un fuerte gemido escapo de sus labios al sentir como este se alejaba, su verga haciendo una intensa fricción contra su lengua por ello. Kiba solo saco la mitad antes de volver a tragarlo completamente, provocando que el rubio gruñera por eso, apoyara sus manos en su cabeza como apoyo conforme ese movimiento iba repitiéndose.
-"Mierda…esto me está gustando mucho" - las mejillas de Kiba ardían por aquel pensamiento pero era verdad, conforme movía su cabeza podía sentir que no dejaba de babear, saco casi toda esa verga y volvió a tragarla, gimoteando por lo profundo que llegaba y le daba escalofríos.
La mirada de las personas sobre ellos no ayudaba exactamente a Naruto, estaba seguro que en cualquier segundo alguien gritaría, los denunciarían, les darían una multa a ambos y los patearían de ese lugar, sin embargo nadie hacia eso. Extrañamente, todos parecían más bien estar disfrutando esa vista, eso le daba cierto alivio, pues tampoco era como si el rubio pudiera detenerse. Las succiones de Kiba se sentían demasiado bien, el modo en que tragaba toda su hombría, le hacía creer que no era la primera vez que hacía eso, haciéndole sonrojarse y sentir admiración por su gran habilidad. Pudo sentir como su mano abandonaba su trasero, bajaba por su pierna y creyó que iba a masturbarse pero fue algo más inesperado. Kiba dos de sus dedos a su propio ano, lo masajeo suavemente y frente a todos en aquel lugar, los deslizo dentro con una gran facilidad.
Su gruñido quedo ahogado por el pene de Naruto en su boca, una expresión de puro placer se apreciaba en su rostro mientras estimulaba su recto, haciendo una escena tan erótica que un cálido sentimiento se formó en el abdomen del rubio. Quizás ahora entendía porque Kiba mantenía esa playa como secreto, era para hacer eso, para sentirse bien y con más confianza movió su cadera, arremetiendo su boca tomándolo por sorpresa. Naruto suspiro de placer sintiendo que tan profundo llegaba en él, repitió ese movimiento nuevamente, mostrando que ahora el tomaría el control de la situación y el castaño no parecía resistirse.
Una sonrisa se formó en el rostro del Uzumaki confirme metía y sacaba cada centímetro de su masiva hombría de la húmeda boca de su amigo, viendo con gusto como este le observaba sonrojado e intentaba retomar el ritmo pero era inútil, ahora era Naruto el que mandaba. Solo fue cosa de unos minutos antes de que el rubio dejara de preocuparse por los ojos sobre él, más bien, estaba comenzando a disfrutarlo. Aquello subió a otro nivel cuando pudo ver como uno que otro hombre tenía una erección, algunos no hacían nada, otros se masturbaban por el modo en que usaba la boca de su amigo para complacerse, haciéndole moverse más rápido. Un gruñido de éxtasis escapo de sus labios por como Kiba se había rendido, quedándose quieto para simplemente recibir su verga sumisamente, succionando de vez en cuando para aumentar el placer del rubio que no podía dejar de expulsar gotas de placer. El ardiente sentimiento ahora recorría cada parte de su cuerpo, el intenso cosquilleo solo se hizo más fuerte y Naruto conocía bastante bien esa sensación.
-Kiba......Kiba se siente muy bien, voy a acabar – La mirada de Naruto estaba nublada de placer, sus caderas no podían detenerse, queriendo meterse cada vez más adentro. Sus bolas golpeaban sin piedad el mentón del castaño, jalaba sus cabellos manteniéndolo en su lugar, negándose a que este fuera a alejarse y dando a entender que le haría tragarse todo.
-"No puedo aguantar" - pensó Kiba moviendo sus dedos cada vez más rápido, introduciendo un tercero y meciendo su cadera para auto penetrándose, llegando a tocar ese lugar que tanto disfrutaba y que le hizo alcanzar el orgasmo, eyaculando finalmente sobre la arena y los pies de Naruto mientras su grito de éxtasis era ahogado por la verga de este.
El rugido de placer que soltó Naruto atrajo la atención de mucha gente, aquellos que disfrutaban el show tuvieron un escalofrió por ello, Kiba abrió los ojos de golpe cuando sintió esa verga hincharse y expulsar un enorme chorro de semen. El rubio estaba demasiado profundo en su boca, todo acababa directamente en su garganta, no tuvo la opción de tragar pues todo bajo directamente a su estómago. Con cada segundo un chorro más salía, un hilo de saliva caía de la boca de Naruto, su mirada estaba opacada por el placer, mantenía sujeta la cabeza de Kiba para que este no se alejara. El placer de ese orgasmo recorrió cada fibra de su cuerpo, sintiéndose tan bien que simplemente no podía dejar de soltar semen, sintiendo sus bolas vibrar creyendo que estaba descargándose completamente.
Fueron unos segundos bastante prolongados, casi parecían minutos, sobre todo para Kiba el cual estaba seguro de que su estomago estaba lleno de semen para esos momentos. Aquel fuerte sabor le tenia abrumado, estando seguro de que podría eyacular nuevamente solo por sentir como acababa directamente en su estómago. Poco a poco aquel orgasmo comenzó a perder fuerzas, aun así tomo un poco mas para que Naruto dejara de eyacular y este libero un gemido tan erótico que muchos en el lugar encontraron excitante. Respirando agitado todo su ser se relajó, el rubio incluso estaba listo para tirarse en la arena y tomar un buen descanso, incapaz de creer lo bien que se había sentido la boca de su amigo. Lentamente saco su hombría, temblando por el modo en que este seguía chupando hasta lograr sacar la punta, aquello sin duda había sido agradable, pero no había cumplido con lo que debía.
-Ahhh…Kiba, no funciono ttebayo - gimoteo Naruto jadeando, aun con esa gran liberación su hombría seguía erecta, bañada completamente en la saliva del castaño que trago suavemente, sintiéndose algo intimidado por como en verdad su amigo tenía una gran resistencia.
-Mmm....que problemático eres - gruño mientras estiraba su mano, masturbándolo suavemente haciéndole suspirar, sin embargo Kiba realmente estaba alegre, pues no deseaba que aquello terminara tan rápido - ¿Crees que si eyaculas una vez más estarás bien? - sonrió de lado mientras frotaba esa dureza contra su rostro, disfrutando como aquel intoxicante aroma le tenía de rodillas.
-Si…si, definitivamente, chúpamela otra vez - pidió sujetando sus cabellos, apoyando su pene en sus labios dispuesto a hacer que lo tragara nuevamente y el castaño ladeo su rostro negándose- ¿Q-Que paso?, ¿mi semen sabia mal?, ¿te lastime la garganta? - pregunto algo preocupado de que realmente hubiera sido demasiado agresivo al perder el control.
-No idiota, eso ya no funcionara, solo terminaras erecto nuevamente - le regaño Kiba a lo cual Naruto se rasco la nuca confundido - Ni modo, tendrás que meterlo aquí - dijo colocándose en cuatro patas sobre la arena, sonriendo al sentir la mirada de muchos sobre el aparto sus nalgas, enseñándole su agujero dilatado a su compañero y a la audiencia.
-T-Te refieres a - el rubio pudo sentir como su pene se ponía aún más duro con esa vista, trago un poco de saliva, seguramente muchos hombres habían follado a su compañero pero dudaba que alguno fuera tan grande como él. Kiba miro sobre su hombro al rubio, preguntándose por qué tanta demora y ver que dudaba le hizo gruñir molesto.
-No creas que eres el primero que me mete un pene grande, así que si vas fácil conmigo te pateare las bolas - gruño intentando mantener su orgullo, no era una mujer o algo así, era un hombre y un ninja, no un virgen en su primera vez, no iba a romperse por alguien y menos por Naruto.
-O-Okey, no te enojes ttebayo – se quejó el rubio sin poder evitar tener una sonrisa, pues él no quería detenerse, si su amigo le ofrecía el culo para ayudarlo no había manera de que lo rechazara.
Sujetando su pene erecto lo froto contra las nalgas de Kiba, relamiéndose los labios por la agradable sensación y por como algunos se acercaban, haciendo un círculo alrededor queriendo una mejor vista para cuando se introdujera en él. Apenas comenzó a presionar Naruto se sorprendió, la gruesa punta entro con una gran facilidad, mostrando que los dedos del castaño habían hecho bien su trabajo. Kiba soltó un pequeño suspiro al sentir su ano ser expandido, aun así no dio señal alguna de dolor, eso animo al rubio el cual comenzó a empujar, jadeando suavemente por cómo era tan estrecho y cálido. La saliva en su verga funcionaba como lubricante, dejándole deslizarse sin problemas, la fricción era algo realmente intenso, tanto que le hacía temblar y que pudiera con el era sin duda asombroso. Sintiendo un nuevo respeto por el castaño empujo un poco más, logrando deslizar la mitad dentro y estremeciéndose al sentir como la punta impacto algo, haciéndole consciente de que acababa de ocupar todo su recto.
Kiba mordió sus labios suavemente por ello, todo su cuerpo estaba temblando pues había subestimado la situación, debió haberle pedido a Akamaru que lo lubricara antes de que Naruto lo penetrara, ya era tarde para eso, en esos momentos su orgullo estaba en juego. El rubio por otro lado no contenía su voz mientras sujetaba las caderas de su amigo, comenzó a retirarse de su interior, acomodándose de mejor manera y tomando impulso volvió a meterse en un movimiento. El castaño intento ahogar un grito al sentir tal estocada, podía sentir como esta vez no solo golpeo su próstata, sino el fondo de su recto amenazando con atravesarlo.
Naruto sentía que iba a eyacular en cualquier segundo, el pasaje anal de Kiba se sentía demasiado bien, se apretaba tanto que el creía que era su deseo de más. Salió nuevamente, esta vez solamente dejo la punta dentro, se relamió los labios y sin piedad alguna empujo con fuerza, un gruñido de placer escapo de sus labios al sentir como se había forzado más allá de aquel limite, metiendo hasta el último centímetro de su miembro y provocando que Kiba soltara un grito que resonó en el lugar. El castaño jadeaba en su lugar sintiendo que lo habían partido en dos, estaba acostumbrado a recibir vergas pero Naruto era otro caso, este lo había atravesado hasta un punto que nadie había llegado. Sus piernas temblaban, sus brazos también, podía sentir esa dura hombría tan adentro que no pudo contenerse. Su cuerpo se relajó y se orino en su lugar, mojando la arena debajo de él mientras intentaba adaptarse, escuchando avergonzado como unos niños hablaban impresionados de lo que habían visto.
-N-Necesito......necesito-
Las palabras de Kiba no podían salir completas, su mente estaba haciendo cortocircuito, ni siquiera sabía que si le dolía o le daba placer, quizás ambas pero todas sus energías se estaban desvaneciendo. Naruto por otro lado sonreía en clara satisfacción, nunca había experimentado algo tan intenso, todo su cuerpo estaba ardiendo y algo le recorría, un deseo, un instinto casi salvaje que le fue imposible de contener.
-¡¡Ahhh!!…e-espera - suplico Kiba por como el rubio apretó su enorme trasero y comenzó a salir, la fricción haciendo que ambos se estremecieran del placer.
-Ahhh increíble, tu culo también lo aguanto todo - sonreía Naruto sacando hasta el último centímetro, observando lo abierto que estaba el ano de Kiba, volvió a apoyarse en este y empujo con firmeza, deslizándose completamente en un movimiento escuchando como su amigo gritaba, no solo un deleite para los demás sino para sí mismo.
Conforme los movimientos de Naruto iban repitiéndose este sonreía ampliamente, su verga se estaba sintiendo cada vez mejor, disfrutando como a medida que entraba esas paredes anales le apretaban, intentando evitar que se alejara pero lo hacía solo para meterse con más fuerza. Sus bolas impactaban el gran trasero de Kiba, generando un sonido que sumado al de sus pieles chocando solo le excitaba más. Con cada arremetida podía sentir como su amigo se ajustaba a su tamaño, lo que antes eran quejidos ahora solamente eran gemidos de placer, unos que solo le motivaban a follarlo sin piedad alguna.
Kiba finalmente alcanzo ese momento que tanto anhelaba, donde sus hormonas tomaban el control de su cuerpo y mente, haciéndole únicamente experimentar una cosa y eso era placer. Un erótico sonido escapo de sus labios conforme esa gran dureza abandonaba su pasaje anal, gritando como un perro en celo cuando le penetraba, metiéndose tan adentro que sentía un cosquilleo en su abdomen. La idea de que estaba tan adentro le hacía querer más, sentir tantos ojos sobre el en ese momento solo lo volvía más intenso, más cuando veía a la gente alrededor masturbándose por ese erótico acto similar al de una película porno. Con la mirada nublada Kiba podía ver algunos rostros familiares, reconociendo adultos y adolescentes que habían estado entre sus piernas, niños incluso. Ahora en su lugar estaba Naruto y con cada movimiento contra su cuerpo, Kiba sentía que enloquecería, deseando haber hecho algo así con él desde hace años.
- ¡N-Naruto! – el castaño grito con todas sus fuerzas mientras su pene palpitaba sin control, cada impacto aplastaba su próstata, enviando una descarga de placer a cada célula de su cuerpo, haciéndole retorcerse en su lugar pues el rubio se había dado cuenta y ahora sus estocadas solo iban a esa zona.
-Hey Kiba....creo que ya sé porque te gusta tanto esta playa - susurro Naruto sin detener el movimiento de sus caderas, inclinándose para apegar su fuerte pecho a la espalda del castaño - Dime… ¿qué se siente mejor?, ¿sus penes o el mío? - pregunto antes de darle una fuerte nalgada, dejando su mano marcada mientras se movía de un modo más agresivo, teniendo ya claro que este no había hecho esas cosas para ayudarle, sino porque quería sentir su verga.
-T-Tu…ohhh rayos... ¡follame! - suplico Kiba ya sin poder pensar, desecho su orgullo, tiro lejos sus falsas intensiones, mostro su verdadera naturaleza sacando la lengua, haciendo una erótica expresión de placer frente a todos, mostrando cuanto estaba disfrutando tener ese enorme pene dentro de él.
Naruto no se resistió en conceder tal petición, pronto esa zona de la playa se volvió un lugar de atención debido a los eróticos gemidos de Kiba. Este se encontraba jadeando sin control, saliva caía de su boca mientras su expresión era de completo éxtasis. Su pene erecto al igual que sus bolas rebotaban sin control alguno, gotas de placer siendo expulsadas de la punta, cayendo en la arena húmeda de su orina mientras intentaba mantenerse firme, recibiendo con todo gusto el enorme pene de Naruto. El rubio sonreía de modo burlón mientras sus caderas se movían a distintos ritmos, cortos y agresivos, rápidos y sonoros, a veces sacando completamente su verga, dejando a todos los presentes apreciar su tamaño antes de clavarse en el ano abierto de Kiba, atacando ese punto que sabía bien lo volvía loco y a él también.
Naruto jamás imagino que tendría sexo con su amigo, mucho menos se le paso por la cabeza, aun cuando estaban en una playa nudista. Sin embargo ahora se alegraba de haber venido, jamás había experimentado un placer tan intenso, la mano o la boca de sus clones no se comparaban con Kiba. El recto del castaño ahora estaba amoldado a su verga, el trasero de este se encontraba enrojecido por los intensos impactos de sus bolas. El rubio quería asegurarse de que este no olvidara la sensación de tener su verga dentro de él, que aun cuando otro hombre lo usara, nunca nadie le haría sentir igual.
El mismo Kiba estaba consciente de eso, mientras sentía que iba a derrumbarse en la arena sabía que Naruto era alguien especial, un hombre entre miles. Él era uno que podía someterlo y darle más placer que muchos ahí, que podía llevarlo a sus límites, estar a su nivel o incluso superarlo, pues todo el entrenamiento ninja o todas las vergas que había recibido lo habrían preparado para él. Sus últimas defensas se rompieron en una estocada, sintiendo claramente como la gruesa punta golpeo su estómago el castaño se retorció en su lugar, siendo una presión fuerte que le hizo explotar.
-Na....Naru…¡¡ahhh!!-la espalda de Kiba de arqueo al no poder resistir más, en un sonoro gemido eyaculo sin control en la arena debajo de él, sus ojos rodaron en su cabeza pues las estocadas continuaban, obligándole a vaciar sus bolas al igual que sentía que iba a desmayarse.
Las paredes anales de Kiba se cerraron en cada centímetro del pene erecto de Naruto, este se relamió los labios ya sin poder llegar a contenerse más. Sujeto los brazos del castaño, lo obligo a alzarse, enseñar a todos su rostro de placer y como eyaculaba al haber sido follado como este había suplicado. Empujo con todas sus fuerzas Naruto hundió su verga lo más profundo que pudo dentro del castaño, notando un bulto en la pancita de este y con un fuerte grito exploto dentro de él. El Uzumaki sintió como su mirada se nublaba del éxtasis, su pene se había hinchado antes de expulsar un gran torrente de su jugo masculino, manchándolo completamente para poder reclamarle como suyo.
El recto de Kiba fue inundado en cosa de segundos, el resto siendo liberado aún más adentro, manchando todo a su paso y el castaño soltó un grito de placer. Era demasiado, su ano estaba totalmente sellado por la hombría de Naruto el cual seguía descargándose dentro de él, a la vista de todos pudieron ver el abdomen firme de Kiba abultarse, expandirse lentamente y muchos se asombraron al saber que era el semen de Naruto. El rubio lo estaba desbordando, obligando a que su cuerpo se adaptara para resistirlo, aquella vista ocasiono que varios en su público alcanzaran el orgasmo también, manchando sus manos, cuerpos o la arena alrededor.
Un gemido de placer resonando en el lugar, Naruto mantuvo a su compañero abrazado a él, ambos respirando agitados por la fuerte sensación aun recorriéndolos. Pasaron unos momentos hasta que el intenso orgasmo del Uzumaki llegara a su final, agitado este mecía su cadera, soltando las ultimas gotas dentro y liberando un suspiro de satisfacción tras ese abrumador momento. Su agarre perdió fuerzas, Kiba termino cayendo de cara en la arena al no ser capaz de sentir sus piernas o siquiera de levantarse. La verga de Naruto salió por ese movimiento, haciendo al castaño soltar un gemido y estremecerse cuando una gran cantidad de su semen salió de su agujero abierto, mojando la arena debajo de él siendo sin duda una vista erótica para todos alrededor.
-Uff....hey Kiba funciono, ya estoy flácido - sonreía Naruto viendo su hombría aun húmeda descansando, el castaño simplemente alzo el pulgar, indicando que eso era bueno pues dudaba poder resistir otra ronda con el - El problema es, ahora ellos están erectos - menciono provocando que Kiba alzara la mirada, notando como la gente alrededor les sonreían de un modo cómplice.
-Debes…estar bromeando - gimoteo Kiba por como estos se acercaban mostrando que también deseaban divertirse con ellos, aun así, el que se adelantó a todos fue su propia mascota, exhibiendo su nudo erecto y ladrando en busca de placer.
-Oh bueno, es lo justo, nosotros causamos eso, además si alguien nos descubre tendremos que pagar una multa - menciono Naruto mientras el castaño se daba un golpe en la cara con su mano, aun sin poder creer que el rubio seguía pensando que eso era real - Mejor esfuérzate, hay muchos en línea - le señalo mientras le apartaba las nalgas para enseñarles a todos donde podían descargarse.
-A-Akamaru espera, tiempo fuera - gimoteo Kiba sabiendo que necesitaba unos minutos, aun así su mascota estaba lamiendo su trasero con todo gusto, disfrutando el semen de Naruto antes de montársele encima.
- ¿Saben algo?, creo que me gustan las playas nudistas ttebayo- sonrió Naruto mientras miraba a la gente alrededor disfrutando de ver lo unidos que eran dueño y mascota.
El rubio se sonrojo al ver como algunos le veían de un modo seductor y apegaban sus cuerpos al suyo, claramente había ganado cierta popularidad tras ese show y algunos le proponían repetirlo con ellos. Sabiendo que su amigo estaría ocupado pensó que no haría daño darles una mano o una boca para calmar sus hombrías, después de todo, la multa era muy costosa. Mientras Naruto sentía su hombría volver a alzarse y se preparaba para tener un buen rato con muchos de ellos, Kiba únicamente podía jadear por como dos adultos le decían que seguro juntos podrían ser tan grandes como el rubio.
Sin duda esa seria una tarde muy larga.
