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Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2020-09-15
Completed:
2020-09-15
Words:
1,870
Chapters:
2/2
Comments:
2
Kudos:
64
Bookmarks:
5
Hits:
371

Conviviendo con un Héroe Profesional

Summary:

Phantom Thief y Mindjack son héroes profesionales, y están casados.
Siempre tienen a alguien esperando por ellos en casa.

Notes:

Inspirado en el AU Pro Heroes de BichoBolita (Bicho si por alguna casualidad de la vida lees esto te amo). Aunque no está particularmente basado en ninguno de sus cómics, la idea llegó viendo sus fanarts así que no quiero dejar de mencionarla.

PD: Perdón el Summary caca sé que es lo más importante de un fanfic pero soy seca.

Chapter 1: Phantom Thief

Chapter Text

—Y aquí, luego de otro movimiento exitoso, nos encontramos nuevamente con el Héroe Profesional Phantom Thief, que ha aceptado detenerse unos momentos para darnos unas palabras. Phantom Thief, vimos la manera en que usted y Grand lograron dar y apresar al villano ¿Puede comentarnos sus opiniones del trabajo realizado hoy?

 

—Por supuesto, ciertamente no fue sencillo, pero…

 

En el sofá de su casa, Shinsou Hitoshi tomó el control remoto del televisor y apretó la tecla que subía el volumen. En sus piernas, un gato de tamaño mediano alzó sus orejitas ante el cambio del sonido en la casa, y giró curioso su cabeza tras reconocer una voz tan familiar. Entre ronroneos, volvió a acomodarse sobre las piernas de su humano, quien con una media sonrisa inclinó su espalda hacia atrás para contemplar mejor las noticias.

 

En realidad, nada en esa noticia le sorprendía. Ni el que la misión saliera bien (hacía semanas que Neito le comentaba con suma emoción el avance que tenían con la investigación), ni la soltura con la cual el rubio estaba hablando frente a tantas cámaras. Con muchos héroes, podía verse, eran los periodistas quienes llevaban adelante la entrevista. Con Phantom Thief, no. Incluso parecía que en cualquier momento estaba a punto de quitarle el micrófono a la mujer que hacía su trabajo para dar su monólogo con aún más soltura.

 

Hitoshi rió entre dientes ante la idea, mientras acariciaba a su gato entre ambas orejas. «Es tan extra» pensó, pero ¿acaso no era esa una de las cosas que le gustaba de él?

 

.

.

.

—¿Me viste? ¿Qué tal estuve? ¿Estuvo genial, no es cierto? —apenas ingresó a la casa, lo primero que preguntó fue eso. Desde la cocina, por sobre los sonidos del aceite fritando verduras, el pelimorado lo oyó a la perfección, pero fingió no hacerlo—. Por cierto, he vuelto —dijo, en un tono más moderado, asomándose por el umbral de la cocina. Se acercó casi en puntas de pie, como si estuviese dando saltitos por entre los azulejos, para llegar a su pareja. Apoyó ambas manos en sus hombros y se inclinó hacia delante, aún en puntas de pie, para dejar un beso sonoro en su mejilla y luego abrazarlo—. ¿Sí me visteee? —volvió a preguntar, con más emoción.

 

—¿Saliste en televisión?

 

El abrazo murió en ese mismo instante. El sujeto de ojos violetas tuvo que hacer mucha fuerza para no reírse ante aquella reacción, fallando cuando escuchó la voz berrinchuda de su esposo al quejarse.

 

—Toshiiii, ¿cómo no me viste? ¡Ah, no importa! Aprovecharemos que hoy es tu día libre, ¡tendrás que verme entonces en la repetición de la madrugada! —anunció casi como si fuera un deber. Hitoshi dejó la larga cuchara de madera dentro de la sartén, y se giró para enfrentar al más pequeño en estatura.

 

—Ya, ya, deja de quejarte, por supuesto que te vi —con una de sus manos, rodeó su cintura. Los ojos grises de Neito brillaron con expectación—. Cómo no iba a hacerlo, apareciste en todos los canales —exageró. En realidad, solamente había aparecido en dos y uno local. Estaba seguro de que el rubio de todas maneras lo sabía.

 

—¿De verdad que sí? ¿Cómo estuve? ¿Y cuál de ellos tomó mi mejor ángulo?

 

—Todos tus ángulos son buenos.

 

—¡Ah, respuesta correcta! —y nuevamente poniéndose de puntas de pie, Neito acercó su rostro al de Hitoshi para dejar un beso superficial pero cargado de cariño—. ¿Quieres que te ayude a cocinar?

 

—¿De dónde viene toda esa energía? —preguntó viendo cómo su abrazo era desecho por el rubio, quien se acercó a la cocina para tomar la cuchara de madera que él mismo acababa de dejar allí.

 

—No lo sé, ¡estoy muy feliz de que el plan funcionara! ¡Debiste ver la cara del villano, como si no se esperara lo que venía! Y luego, cuando Uraraka apareció… —comenzó a relatarle con emoción, y mientras lo hacía, Shinsou se acercó a él por detrás y le quitó la cuchara de madera de la mano sin que Neito siquiera opusiera resistencia, estando tan concentrado en su narración de los hechos que realmente ni siquiera se había dado cuenta.

 

Y Hitoshi lo escuchó, como siempre lo hacía: Con una sonrisa, mientras Monoma le comentaba su trabajo del día con la misma emoción que en los últimos 3 años que se había creado su propia agencia.

 

Era agradable ver cómo la emoción nunca se extinguía de sus ojos, y era capaz de contagiar a cualquiera que lo escuchara.