Chapter Text
Buck odiaba los hospitales.
Desde pequeño, aun cuando hacía todo por obtener la atención de sus padres, jamás le había gustado estar en un hospital, siempre prefería que fuera Maddie quien limpiara las heridas y cuidara los golpes, después de todo quería llamar la atención más no preocupar de verdad a sus papás.
Este odio no había disminuido desde el nacimiento de Thena, 3 años atrás…
Pero ahí se encontraba nuevamente, en ese consultorio de hospital que ya conocía tan bien, esperando los resultados de su chequeo anual. No pudo evitar recordar que fue durante uno de estos chequeos que había tomado la decisión de tener a su cacahuatito.
La vida desde el nacimiento de la pequeña Buckley-Díaz había sido de constantes aventuras y cambios, Eddie y Christopher habían terminado mudándose de forma permanente a su casa 2 semanas después del nacimiento, primero porque ninguno de los dos quería estar lejos de Buck y la bebe, y segundo porque habían descubierto que era más fácil que Thena se durmiera si sentía el olor de Eddie cerca -algo que cualquier padre primerizo desvelado consideraba un regalo divino-. Por su parte Thena no había sido un bebé muy difícil, comía cuando le tocaba y casi no lloraba -excepto durante el baño que hasta la fecha seguía siendo una batalla campal con la niña, donde quien intentará bañarla terminaba igual o más mojado que ella-.
Claro que nada había sido completamente perfecto, empezando por cuando tuvo que dejar a su bebé para volver al trabajo -Buck lloro casi toda la noche antes, aunque sabía que la guardería que habían escogido era perfecta y que Carla pasaría por ella antes de ir por Chris al día siguiente- y siguiendo cuando los padres de Eddie fueron informados del nacimiento, lo que ocasionó una llamada llena de gritos y reclamos por parte de sus padres y que el latino hubiera tenido que ponerles un ultimátum –“o aceptan mis decisiones o se pueden olvidar que tienen hijo”- acompañado por la negativa de Chris de verlos por no querer a su hermanita. Pero lo peor de todo había sido cuando a los 2 años su pequeña hija había estado en un accidente de auto junto con Maddie, su hermana había salido casi ilesa pero la pequeña había tenido que tener cirugía en su brazo derecho y después portar un yeso por 3 semanas -algo que no la hizo nada feliz-, esos 4 días en el hospital habían sido los peores para todos, no solo para Buck y Eddie, el ver a su pequeño terremoto sin fuerza les había roto el corazón.
Y es que Athena Isabel Buckley-Díaz era eso, un pequeño terremoto lleno de vida y alegría, la adoración de sus padres, la alegría de su hermano, la consentida de sus tíos y abuelos, esa pequeña había llegado para cambiar la vida de todos, y Buck no podía estar más agradecido de todo el amor que todos le daban.
Y pensar que cuando decidió tenerla, había pensado que estaría solo. Casi río de lo ingenuo que había sido.
-Lamento la demora, Evan- levantó la vista al ver entrar a su doctor y le sonrió- ¿Viniste solo esta vez?
-Eddie se quedó con los niños en casa, Thena odia los hospitales casi tanto como yo- el doctor sonrió, no era la primera vez que la pequeña pasaba a formar parte de su conversación.
-Sigue teniendo a tu esposo comiendo de la palma de su mano, ¿no? - Buck rodó los ojos, asintiendo.
-Uno creería que me preferiría a mi después de llevarla dentro mío por 38 semanas y dar a luz en el suelo de la cocina, pero no, Eddie es todo su mundo y se olvida de mí en cuanto lo ve. Y él es igual, adora a su princesa.
Sin poder evitarlo empezó a jugar con su anillo de bodas, cuando Thena había cumplido un año decidieron casarse, tuvieron una pequeña ceremonia en casa de Bobby y Athena, donde se juraron amor y respeto ante todos sus amigos y familiares que habían decidido formar parte de su vida -a sus padres ni siquiera los había invitado, no había vuelto a hablar con ellos desde la llamada durante su embarazo, incluso Maddie los había bloqueado cuando les dijo lo que pasó, y los padres de Eddie no se habían presentado, lo que termino de romper cualquier relación que pudieran tener-, Maddie había entregado a Buck y Abuela a Eddie, siendo Bobby quien oficiar la boda.
-Después de revisar tus estudios no veo nada que me llame la atención, estas en perfecto estado de salud… excepto…
-Déjeme adivinar, mi conteo fértil es bajo- dijo, casi en tono de broma, recordando la frase que lo había empezado todo.
-De hecho, no, tu conteo fértil es el doble de lo esperado- Buck frunció el ceño- Por eso pedí que te hicieran un estudio más y confirme mis sospechas- el doctor sonrió- Felicidades, estas embarazado.
Buck sintió como si le tiraran un balde de agua fría sobre el cuerpo y su respiración se aceleró.
- ¿Que? Pero… mi conteo siempre ha sido bajo, incluso después del nacimiento de Athena no subió mucho… pensé que no sería fácil embarazarme de forma natural… y tengo casi 32 años… ¿no se supone que tendría que volver a someterme a un tratamiento?
-Te recuerdo lo que te dije hace varios años: cada cuerpo es diferente. Tu cuerpo favoreció una fertilización de forma natural y por lo que veo todo va bien, tus números son ideales y estas perfectamente sano- le volvió a sonreír- Esto es algo bueno, Evan. ¿O no habían pensado en tener más hijos?
-Lo hablamos, pero no habíamos decidido nada- se llevó una mano al vientre- ¿De verdad estoy embarazado? ¿Y todo está bien? - el doctor asintió- Dios mío…
-Si gustas podría hacerte un ultrasonido ahora, aunque por tus números yo considero que estás en tu semana 3 o 4.
-No, quiero que Eddie este conmigo, que estemos justos desde el inicio.
-Bien, podría darte una cita para dentro de 2 días entonces, ¿está bien? - Buck asintió, aun aturdido- Que es lo que te preocupa?
-Nuestro aniversario fue hace un mes, si estoy de 4 semanas… fue en nuestro aniversario- el doctor río.
-Bonito regalo.
*******
Al entrar a casa lo primero que noto fue el olor a quemado venir de la cocina, siendo seguido de las risas de sus hijos, cuando entro no pudo evitar el también reír: Eddie estaba abriendo la ventana y ambos niños estaban cubiertos de harina, con un sartén humeando sobre la estufa.
-Que paso aquí? - los 3 dueños de su corazón se giraron a verlo sorprendidos.
-Papi! - Thena corrió hasta el, su cabello rubio oscuro brincando sobre sus hombros.
-Hola, cacahuatito- la cargo y beso en la mejilla enharinada- ¿Que travesura hicieron ahora?
-No fuimos nosotros, papá Buck- se defendió Chris, mientras se tapaba la boca para dejar de reír- Papá Eddie quiso darte una sorpresa… creo.
-Y vaya sorpresa…
-En mi defensa no pensé que el sartén fuera a prender fuego- el latino rodó los ojos- Era una simple pasta.
-Eddie, amor de mi vida, padre de mis hijos, tú y la cocina no se llevan- su esposo lo fusiló con la mirada- Vamos, al baño todos, están cubiertos de harina y tomate.
-No, papi, baño no- se quejó la niña entre sus brazos.
-Oh, me temo que sí, princesa- le beso la nariz- A menos que quieras ponerte así tu pijama y mancharla toda.
Si había algo que su hija odiaba más que bañarse -y que los hospitales- era el manchar su ropa.
-Ven, Thena, vamos a prepararte el baño- el niño de 11 años le tomó la mano a su hermana en cuanto Buck la bajo y le susurro- Así no tenemos que ayudar a limpiar la cocina.
-Traidores- les dijo Eddie mientras los dos niños salían a paso rápido. El ojiazul se cruzó de brazos al ver a su esposo- Vale, ya debería saber que no es buena idea el querer sorprenderte con algo de comer.
-Es buena idea siempre y cuando sea algo que no cocines tu- río, acercándose a el, pero cuando el moreno lo iba a besar se apartó- Oh no, estas todo manchado, primero limpia la cocina, después báñate y entonces si te dejo besarme.
-Tienes suerte de que te ame, Buckley.
-Buckley-Díaz – le recordó, mostrándole el anillo.
Mientras su esposo se encargaba de la limpieza de la zona de guerra en la cocina -y después de supervisar el baño de Thena, donde Chris ya estaba más mojado que ella- se dirigió a su cuarto y entró directo al baño. De la bolsa de plástico en sus manos sacó una pequeña caja donde había una prueba de embarazo, esto era algo que nunca había hecho durante su primer embarazo, ahí se había enterado por medio de un análisis de sangre y jamás tuvo la necesidad de hacerse una casera para darle la noticia a alguien. Pero quería hacerlo por Eddie, quería que fuera especial, así que al salir del hospital pasó a una farmacia y de ahí a una pequeña tienda de bebés, donde compró el perfecto mameluco para la ocasión.
Después de hacer pipí sobre la prueba espero los 3 minutos necesarios y sin poder evitarlo sonrió ante el resultado, aunque ya sabía cuál era. Antes de salir del baño oculto la prueba en uno de los cajones que sabía que Eddie no abría.
Cuando regreso a la cocina la encontró completamente limpia y a su esposo colgando el teléfono.
-Pedí pizza, sé que no es viernes, pero Thena quería algo con queso y Chris algo con salsa de tomate, así ganan los dos.
-Te das cuenta que te dicen así las cosas porque saben que al final la opción más lógica es la pizza, ¿no? - su esposo asintió, riendo- Será mejor que te des un baño antes de que llegue.
El resto de la tarde la pasaron en familia, comiendo pizza y viendo películas, mientras sus hijos le contaban todo lo que habían hecho con su papá mientras él no estaba.
Cuando el reloj marcó las 8 Thena apenas y lograba mantenerse despierta, así que Eddie la llevó a su cuarto a dormir, mientras Buck ayudaba a Chris a escoger un libro para leer.
-Una hora nada más, Superman- le recordó- Mañana tienes clases temprano.
El niño asintió, sin voltear a verlo, ya enfrascado en la historia del libro.
Sin hacer ruido entro a su cuarto y empezó a preparar todo para darle la noticia a Eddie de nuevo bebe, colocó una de las playeras de trabajo del latino en la cama y sobre ella el mameluco y la prueba con el signo de positivo.
Cuando regreso a la sala Eddie ya estaba sentado en el sillón, la televisión estaba apagada y la última rebanada de pizza sobre un plato.
-La quieres? - negó con la cabeza- Bien, se la pondré de almuerzo a Chris mañana.
-Thena querrá lo mismo que su hermano.
-Es verdad- encogiendo de hombros, tomo la pizza y se la llevo a la boca. - Oye, no me dijiste como te fue con el doctor, ¿todo bien?
-Ah si, estoy completamente sano- sonrió, tratando de no llevarse la mano al vientre- Por cierto, ¿me podrías traer mi celular? Lo deje en el cuarto.
-Para que necesitas tu celular justo ahora?
-Quiero mostrarte algo que vi para el cumpleaños de Chris.
-Amor, falta más de un mes.
-Mejor empezar antes. - su esposo rodo los ojos, pero asintió. Buck lo vio entrar al cuarto, con el corazón latiendo como caballo desbocado en el pecho.
Después de algunos minutos lo siguió, encontrándoselo parado frente a la cama, con el pequeño mameluco en una mano y la prueba en la otra.
-Me lo dijo hoy el doctor- susurro, haciendo que Eddie lo volteara a ver. Tenían los ojos llenos de lágrimas y le temblaba el labio.
-Estas…? - asintió, sintiendo que el también comenzaba a llorar- Evan…
Antes de poder decir algo más el moreno llegó hasta el y lo beso, dejando caer las cosas de sus manos para tomarle el rostro, el ojiazul rodio su cuello con los brazos y lo apretó más contra él.
-Vamos a tener otro bebe…- le susurro contra los labios cuando se separaron.
-Dios mío, Evan, te amo, te amo- le llenó la cara de besos, haciéndolo reír- Pero… pensé que tu conteo seguía siendo bajo…
-Al parecer nuestro aniversario fue la noche perfecta y tus nadadores superaron mi conteo. - Eddie soltó una carcajada, volviéndolo a besar.
Algunas horas más tarde, después de haber festejado la noticia en la cama, en la regadera y en la cama otra vez, Eddie besaba su vientre plano justo como lo había hecho cuando estuvo embarazado de Thena, susurrándole al bebe cuanto lo ama y lo feliz que se iban a poner sus hermanos cuando se lo dijeran.
-Le diré mañana a Bobby que necesito trabajo ligero.
-Sabrá de inmediato porque, esta vez no podrás engañarlo con la excusa de la Anemia- el moreno se acomodó a su lado y lo abrazo, besándole el hombro desnudo.
-La estación entera lo sabrá antes de terminar el turno.
-Y ya sabes que Chimney ni puede guardar ningún secreto…
-Maddie lo sabrá también- rodó los ojos.
-No hay secretos en esta familia, Buck- le beso los labios, mientras con su mano empezaba a juguetear uno de sus pezones.
-De verdad tienes fuerza para otra ronda? - río.
-Me acabas de decir que, aun con tu conteo fértil bajo, te embarace sin intentarlo. Cariño, si por mi fuera no te dejo salir de esta cama en muchos días.
-No hay forma de que Thena se vaya a la escuela mañana sin un beso tuyo.
La relación de Eddie con la pequeña siempre lo dejaba maravillado, eran cómplices en todo, e incluso tenían las mismas mañas y gestos al hablar.
-Te amo- le susurro el latino entre besos- Amo la vida que tenemos juntos, la familia que esos creado. - Le acaricio el rostro y sonrió- Te amo cada día más.
-Y yo a ti, Eddie. Amo nuestra vida, nuestra familia, nuestros hijos.
-Es todo lo que siempre quisiste?
-Es todo lo que siempre necesite.
FIN.
