Actions

Work Header

STALKER DRESSED AS A NERD

Summary:

Katsuki recibe cartas en su casillero de parte de su acosador.

Al principio no le da importancia, pues cree ciegamente que se trata de un idiota tratando de jugarle una broma.

Pero todo llega a su límite cuando las cartas insinúan cosas que hacen confundir su frágil mente y lo llenan de sentimientos que al principio vuelven todo un dulce cuento de hadas y termina con una reválida frágil que decide sostener.

Notes:

Esta historia nació de una inspiración un tanto desastrosa. Lo más probable es que leas desiciones tanto alejadas como cercanas a la realidad, solo evita imitar estos actos y separa la ficción de la realidad. Dejando lo demás de lado, disfruta de tu lectura!

Chapter 1: SOBRE SIN REMITENTE

Chapter Text

Su rutina es como siempre. La típica y monótona rutina que lleva desde que entró a la U.A. y los dormitorios se implementaron.

Aunque esta simple rutina es interrumpida cuando en su casillero encuentra un sobre blanco. Este está bien cortado, con su nombre escrito en una letra bastante desordenada, pero lo que más llama su atención es un dulce picante que reconoce a la perfección. Es de sus favoritos, uno que consume casi a diario.

No puede evitar enarcar una ceja, confundido por el pequeño detalle.

— No dice de parte de quién... — murmura, y con una mirada confundida guarda el sobre y va hacia su clase.

No es típico de el llegar tarde, así que deja de lado la carta y se apresura con los pocos ánimos que le quedan, lo cual se estaba volviendo una costumbre.

No tiene tiempo para ese tipo de cosas ridículas como cartas de amor, regalitos o cualquier estupidez similar. Necesita concentrarse de nuevo en sus estudios, pues estuvo algo distraído las últimas semanas, algo que le disgusta de sobremanera.

Porque la razón de su distracción es algo tonto, algo sin importancia, ya que desde su punto de vista era ridículo sentirse acechado en una academia tan protegida.

Aunque lo de "bien protegida" está en duda últimamente.

El caso es que sentía que alguien lo veía por las noches, que lo seguía a la tienda a la que suele ir a comprar sus víveres, incluso en su casa.

No podía ni dormir sin sentir que alguien le respiraba en la nuca, siempre atento a sus movimientos.

Incluso tuvo que recurrir con la psicóloga para hablarlo, la cual solo le dijo: "Debe ser por el estrés que estuviste acumulando debido a la semana de exámenes... O quizás... Es por el trauma que niegas tener después de tu secu-"

La sesión terminó ahí.

Se negó a oír más, evadiendo el claro tema que quería tocar la mujer.

El no tiene un trauma, no hay secuelas de su secuestro, el esta bien.

Fue su culpa por ser débil.

Después de aquello no volvió a pisar ese lugar, y respecto al constante sentimiento de sentirse acechado... solo lo dejó de lado, lo ignoró y se obligó a sí mismo a concentrarse en sus estudios y prácticas.