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wild blue yonder

Summary:

Un día tranquilo para ver las noticias del día en el pueblo, tener un pvp en el coliseo y tal vez un buen premio después.

Notes:

Se shippean a los cubitos no a los cc !!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Pasaba más de medio día cuando, como todos los días, el pueblo completo se acomodaba para ver la proyección de las noticias del día.

Aldo y Coldi se habían sentado juntos para ver las noticias del día. Aldo ya comenzaba a acostumbrarse al aura helada con aroma a pino y menta que siempre tenía Coldi. A pesar de que llevaban tan solo días colaborando juntos, por alguna razón el mexicano sentía que tenía una química inigualable con él; se reían de los mismos chistes, deseaban derrotar a las mismas personas para burlarse de ellas y tenían bastantes ideales en común.

“Bro realmente se cree el protagonista” murmuró el alfa a Aldo jalando ligeramente su mano para llamar su atención, y funcionó, esté lo miró rápido al sentir el tacto frío. Y el mexicano al captar su broma solo respondió riendo. Pero Coldi no soltó la mano de Aldo, y Aldo tampoco la apartó durante el resto de la proyección, dejando que la fría mano algunas veces se moviera, trazara figuras en su piel o simplemente descansará sobre la suya.

Estaban por la mitad de las noticias cuando el omega sintió el pie de Coldi chocar ligeramente contra el de él. Aldo lo miró por el rabillo del ojo y al ver que la mirada de otro seguía en la pantalla del frente, solo respondió devolviéndole el pequeño empujón en su pie y haciendo chocar sus rodillas; aunque no tardó en recibir lo mismo de vuelta, convirtiendo esto de pronto en un pequeño jugueteo entre ellos. Que solo se vió cortado cuando terminaron las noticias y todos comenzaron a levantarse y gritar.

Aldo fue el primero en romper el contacto, en el momento que vió que él pagó por asistir a la proyección fue menor, no pudo evitar levantarse e ir a pelear con el sheriff y alcalde del pueblo.

“¡Eh, wey! ¡Los impuestos suben y los pagos bajan!” les gritaba siguiéndolos.

“Aldo, nos dejaron bien vendidos pasando los clips de las muertes” dijo Gamster llegando a su lado cuando vio como el alcalde y el sheriff ignoraban a su amigo huyendo. Una vez cerca, el de cabello blanco se cubrió la nariz, “Wey, dile a Coldi que te deje de apestar todo.”

“¿Me apesto? ¿De qué vergas hablas?” preguntó Aldo. Pero la conversación se cortó cuando Molly llegó con ambos a quejarse de los precios tan elevados que tenían las vidas y como ella necesitaba dos.

Los tres terminaron caminando hasta el frente de la arena de pvp, donde Aldo los detuvo al ver a Coldi discutiendo con Mayichi sobre tener un enfrentamiento, pero se veía que el alfa no se quería arriesgar a pasar más tiempo en rojo por hacer otra kill. Los tres no duraron mucho más escuchando la discusión, con todo el pueblo hablando al mismo tiempo, poco se podía escuchar.

No fue hasta unos minutos más tarde, mientras el alcalde hablaba con Aldo, Molly, Gamster y otros, que Aldo sintió leves golpecitos en su hombro. Y no le sorprendió voltearse y encontrar a Coldi, haciéndole señas en silencio para que lo siguiera.

“Podemos ir a unas cuevas de sculk por exp para que te termines de encantar, Carola me dió la coords de unas.” dijo Coldi una vez estuvieron lo suficientemente lejos del grupito de gente.

“Ya tengo 35 niveles para encantar, pero si, estaría bien.”

“Podemos poner la mesa de encantamientos ahí igual.” Habló el alfa parado frente a Aldo.

La mente de Coldi pasaba entre la línea de saber y no cuando estaba usando sus feromonas para marcar su aroma en algo o alguien; claro es un alfa joven, pero aún así no puede decir no es consciente de que ha estado tomando el hábito de marcar su aroma a pino y menta en su nuevo aliado. Aunque a Aldo no ha parecido molestarle lo suficiente como para pedirle que parará.

“¡Las muertes en el coliseo no activan venganza mira!” la voz de Aldo sacó de sus pensamientos a Coldi. Y en efecto, acababan de mandar un mensaje informando que los enfrentamientos de pvp dentro de la arena no afectarían como los demás. “Pelea contra Mayichi, quitale una vida.”

¡Venga!” río Coldi ante lo que pidió Aldo.

Ambos regresaron al centro del pueblo, buscando a la chica rubia que antes había intentado retar a Coldi.

Aldo solo los vio de lejos a discutir las condiciones para la pelea. Mayichi claramente sabía que no tendría muchas oportunidades de ganar, pero tampoco se pensaba echar para atrás ahora.

“¡Dejen de hablar y pegale!” animaba Aldo entre risas.

“De verdad se quiere morir tu tía” dijo Gamster llegando junto a Aldo.

Ambos siguieron riéndose hasta que vieron a Coldi y Mayichi entrar a la arena de enfrentamientos. Aldo y Gamster subieron para apreciar mejor la pelea.

Al inicio la chica se negaba a usar espada, pero Coldi bloqueo todos sus ataques con su escudo mientras le pedía que le atacara con la espada. Una vez lo hizo, el combate no duró mucho más; un bloqueo le bastó al alfa para desenfundar su propia espada de diamante y de dos golpes precisos terminar con la barra de vida de Mayichi.

Aldo a través del cristal lo vio todo, tratando de disimular su sonrisa de satisfacción al ver la fuerza y técnica perfecta de combate de Coldi en acción.

Él lo sabía, sabía que ese era el más fuerte de todo el pueblo. Y le revolvía el estómago recordar que, ese que acaba de ganar una pelea con solo dos movimientos, era el mismo con el que hace una hora estaba con él, tonteando y jugueteando con sus manos mientras todos los demás estaban muy ocupados para notarlos. Saber que dejaba que ese alfa joven lo marcará con su aroma y que él mismo presumía a otros los apodos cariñosos con los que le hablaban.

“El ganador merece un premio ¿no, bebé?” habló Coldi una vez estuvo frente a Aldo al salir de la arena.

“Uhmm, se me ocurre algo que puedo darte” respondió el omega sonriendo de lado. Jalandolo por la muñeca para apartarlo del grupo de gente que comentaba la reciente pelea.

Aldo quiso aprovechar esta oportunidad única de privacidad, para aclarar si este tira y afloja de coqueteos significaban algo más para Coldi como lo era para él. Porque a diferencia de él, no podía presumir de ser especialmente joven; era un omega que no encajaba con muchas de las cosas que la mayoría de los alfas buscaban en sus parejas; no se doblega fácilmente, no es frágil ni busca que lo protejan. Y que aunque disfrutaba de la emoción de provocarse mutuamente, tenía una corazonada de que podrían ser algo más.

Así que lo llevó hasta un costado del ayuntamiento, asegurándose que no hubiera nadie cerca.

Era un todo o nada que estaba seguro que podía ganar.

“Me pregunto que tipo de premio será-” la frase del alfa se vio cortada por los labios de Aldo chocando contra su boca. Y aunque al principio se sorprendió, Coldi no tardó mucho en sonreír ligeramente mientras ladeaba su cabeza para poder tomar el control del beso y marcar el ritmo.

Y mientras Aldo apoyaba sus manos contra la pared detrás de los hombros del alfa; Coldi pasó una de sus manos por la espalda del omega, y la otra la llevó a la mejilla de Aldo, donde pudo sentir su sonrojo derretirse contra su mano fría.

Cuando el ligeramente más bajo sintió la mano del alfa empujarlo más cerca de él a mitad del beso, se sintió con la libertad de pasar sus manos por el cabello de Coldi, sintiendo el frío contra sus manos al mismo tiempo que le mordía el labio. Y Coldi aprovechó esa oportunidad para darle vuelta a la situación y dejar Aldo contra la pulcra pared del ayuntamiento, pero antes de que pudiera continuar sus besos, el omega puso sus manos en los hombros del alfa para decirle;

“¿Ya me vas a decir qué se supone que somos?” preguntó apenas recuperó el aliento.

“¿Cómo que, qué?”

Aldo lo miró frunciendo sus ceño al sentir que solo estaba jugando con él. “Hmm, no sé, pensé que todas esas cosas lindas que has estado diciendo significaban algo.”

“Claro que significan, tío, literalmente no estábamos besando.”

El omega alzó una ceja antes de responder;

“No te hagas wey, cabrón, por ahí escuche que le hablas lindo a muchos si no es que a todos. Y yo a diferencia de tí no suelo ser el tipo de mucha gente.”

“¿Ah, sí? Porque yo he visto a bastantes detrás tuya.”

“No sabía que fueras celosito”

“Por ti tal vez” sonrió de lado Coldi mientras una de sus manos acariciaba la barbilla de Aldo.

“¿Por qué? ¿con qué derecho?”

“Porque eres mi novio” dijo Coldi con toda la confianza que solo un alfa podría tener.

Aldo solo se rio fuertemente, casi irónico siendo que estaba entre la pared y Coldi.

“Ay cabrón, ¿sabes que esas cosas se piden verdad?”

“Bueno pero yo ya decidí por ambos, precioso. A menos que tengas un problema con eso…”

“Eres un baboso” lo interrumpió Aldo empujando ligeramente su hombro, “pero voy a imaginar que realmente me lo pediste y decir que acepto.”

“Perfecto, entonces puedo continuar comiéndome a mi premio- digo novio.”

Y el siguiente beso atrapó a Aldo riendo antes de volver a pasar sus brazos por el cuello de Coldi para poder atraerlo más hacía él y profundizar mejor el contacto. Sintiendo la fría lengua del alfa en su boca como si de un cubo de hielo se tratara. Respiraban sobre la boca del otro y se mordían los labios.

Pronto los besos de Coldi comenzaron a desplazarse hacia las mejillas y mentón de Aldo, mordiendo juguetonamente de vez en cuando, sacando risas y quejidos al omega. Avanzando en un camino de besos hasta su cuello.

Fue entonces que Coldi olió la canela y naranja claramente contra su nariz. Solo así de cerca podía percibir por completo el aroma único de Aldo, aroma que sabía controlar y regular tan bien que nunca antes había tenido la oportunidad de percibirlo así de claro como ahora que inhala la esencia directamente desde su glándula de feromonas. Y no pudo evitar pasar sus dientes por ella, sin morder realmente, pero si tentado.

“Cuidado con esos dientes papu” dijo Aldo con una mano sobre el cabello de Coldi.

Pero el alfa no respondió, en cambio decidió morder más fuerte justo centímetros más arriba en el cuello de Aldo. Antes de volver a besarlo.

“¿Alguien ha visto al joven Aldo?” ambos se detuvieron en seco al escuchar la voz del padre hablando desde dentro del ayuntamiento, “Gamster lleva rato buscándolo y dice que no le responde los mensajes.”

Coldi apoyó su cabeza contra el hombro de Aldo mientras decía;

“¿Es mucho pedir horas a solas contigo? tío, siempre sale algo.”

“Ya, ya. Mañana iremos a la trial chamber juntos.”

Al escuchar eso el alfa levantó su cara sonriendo, y Aldo podría jurar que si Coldi tuviera una cola de perro se estaría moviendo adorablemente en ese instante.

“Es una cita entonces” dijo Coldi antes de darle un beso rápido en la mejilla a Aldo y separarse para que salieran de su ‘escondite’.

 

 

“No mames Aldo, ¿qué pedo? ¿por qué traes una mordida en el cuello” preguntó Gamster cuando por fin encontró a Aldo caminando por el mercado junto a Coldi. “Además de que apestas aún más.”

“Bueno estaba con Coldi y-”

Pero no pudo terminar su frase antes de Gamster manoteara negando.

“Ya me lo imagine, no quiero saber, gracias. ‘Amonos mejor a la misión diaria, que ya la volvieron a activar”

“Wacha como te pones, ahora no te puedo hablar de mi novio ¿o qué?”

“¿Novios? ¿Desde cuándo ustedes..?”

“Mmmh, lo sabrías si no te pelaras tan rápido de las peleas y me dejaras solo.”

“Wey, ya te dije que no te vi.”

“Pues abre bien los ojos, pinche ciego.” bromeaba Aldo, “pero no fuera pegarme críticos, que esos no se te pasan.”

Coldi solo los vio discutir en silencio; divertido de ver a su novio y su amigo pelear, pero más ocupado planeando su cita del próximo día.

 

Notes:

Cumpliendo mi apuesta porque ganó México YAY
Larga vida al coldraven que me alimentan diariamente :3