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¡Ve a tu ritmo, Hirose!

Summary:

Hirose no se siente mal por terminar con Hana, pero es algo que sus amigos no parecen entender.

Sin embargo siempre esta Nakamura, hablar con él es mucho más sencillo y siente que puede decir cualquier cosa. Así que cuando quiere contarle a alguien que tal vez no está muy interesado en las chicas sabe en quien puede confiar

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Hirose esta luchando con sus sentimientos y decide Hablar con Nakamura.

Notes:

No hay suficientes fanfics de ellos así que tocó ponerme a escribir.
¡Espero que lo disfruten!

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Lo normal

Chapter Text

Hirose no conoce a Hana. 

Al menos no lo suficiente como para que romper con ella lo haga sentirse mal.

A decir verdad no la conocía lo suficiente para salir con ella en primer lugar pero creyó que tenía que hacerlo, era lo normal, ¿no? Una chica linda lo invitó a salir así que tenía que aceptar. Todos sus compañeros se la pasaban hablando de chicas, haciendo planes descabellados para llamar su atención y poder salir con ellas. Takeuchi se ve feliz con su novia. 

Cuando Hana se acercó a él para pedir ser su novia creyó que quizá si experimentaba de primera mano todo aquello de lo que sus amigos hablaban finalmente lo entendería.

Al final resultó que no. 

Todo ese asunto de las citas terminó mal para él, para ella y no puede hablar con sus amigos porque ninguno de ellos parece entender que lo que le molesta no es que su relación haya acabado sino el hecho de que salir con una chica linda no le hizo sentir nada, absolutamente nada. Los quiere mucho, de verdad que sí, pero a veces hablar con ellos de temas que no sean series de televisión, música y videojuegos resulta difícil.

Y luego está Nakamura.

No lleva siendo su amigo tanto tiempo como los demás y al principio pensó que era un chico tímido de pocas palabras, pero hablar con él resulta sorprendentemente sencillo, más sencillo que con cualquiera de los demás. Hirose juguetea con el lápiz en su mesa mientras observa al profesor Otogiri dar la clase sin prestar realmente atención, su mente no deja de darle vueltas al asunto de Hana y decide que quizá hablar con Nakamura le puede ayudar. Nakamura siempre parece saber que decir e incluso cuando no al menos lo hace sentir escuchado.

Cuando terminan todas sus clases descubre que es el turno de Nakamura hacer limpieza en el salor. Hirose frunce el ceño, ¿realmente le toca la limpieza del salón? Tiene el sentimiento de que hay personas por ahí que se están aprovechando de la bondad de Nakamura porque esta es la tercera vez en lo que va del curso que ve a Nakamura quedarse a limpiar aunque no recuerda hacerlo él mismo más de una vez.

Ve como el resto de sus compañeros sale del salón sin dedicarle a Nakamura una segunda mirada y frunce el entrecejo. Toma una decisión al instante, hablar en el salón mientras limpian es tan bueno como cualquier otro lugar:

—¡Nakamura! ¿Quieres que te ayude a recoger el salor?

Nakamura se queda tan tieso como una estatua gira la cabeza lentamente para verlo y prácticamente tartamudea:

—¿D, de, de verdad me ayudarías?

Hirose vuelve a fruncir el ceño «Vaya, ¿siempre lo dejan solo para limpiar que le parece sorprendente que alguien lo acompañe?» siente que va a tener que regañar al resto de sus amigos, él mismo empieza a sentirse culpable. Se acerca a Nakamura y toma de sus manos la escoba para ponerse a trabajar.

—Claro, ¿Para qué son los amigos?

Nakamura sonríe al escuchar las palabras y murmura para sí mismo la palabra «Amigos» sin perder la sonrisa. Esa es otra cosa que le gusta de él, Nakamura no es tímido, al menos de la forma en que lo es su compañera Kawamura, pero definitivamente tiene algunos problemas para entender las convenciones sociales y es un poco ansioso, no recuerda la última vez que alguien directamente le preguntó si podían ser amigos en lugar de simplemente asumir que ya lo eran. No va a decir que aquello no le resultó en cierta forma adorable.

Nakamura empieza a recorrer las mesas a las orillas para permitirle barrer y el silencio se instaura entre ellos. No es particularmente incómodo pero Hirose se recuerda a sí mismo que se quedó con Nakamura para poder hablar con él, simplemente no sabe como sacar el tema. Abre la boca un par de veces pero las palabras se le borran de la mente y calla. «Rayos, nunca me había costado tanto hablar de algo» pero el tema de la conversación nunca había sido tan personal.

Las mesas ahora están limpias y Nakamura sale del salor para llenar el balde de agua y poder trapear. Hirose se apresura a terminar de barrer dándose cuenta de que lleva tiempo ensimismado en su propios pensamientos. Sigue pensando en múltiples formas de sacar el tema de conversación dandose animos para sacar el tema, está tan decidido que cuando Nakamura cruza la puerta de salón lo primero que hace es pararse frente al él y preguntarle:

—¿Te parece raro que no me moleste que Hana me haya terminado?

—¿Qué? —Nakamura da un paso atrás, tierra un poco del agua del balde y parpadea sorprendido. Bueno, tal vez eso salió de la nada. Va por el trapeador para limpiar el agua derramada, pero Nakamura parece olvidar por completo el tema de la limpieza y se acerca a él—: ¿A qué te refieres? 

—Hana, ¿no ves que terminó conmigo hace unos días? No me molesta, en realidad me siento aliviado. Pero Takeuchi y Ryou no dejan de tratar de consolarme —mira a Nakamura expectante, necesita saber su opinión, quiere un poco de validación, que le diga que no es raro, o que quiza lo es pero está bien.

—¿Hana no te gustaba?

—En realidad no.

—¿Y por qué saliste con ella? 

—Ella me lo pidió… —vale, ahora que se escucha a sí mismo eso suena ridículo, no puede salir con toda la gente que se lo pida, pero pensó que podía… él quería… —. Quería entender.

—¿Entender?

—Todo el asunto de las chicas. Porque qué Takeuchi llegó al extremo de ser… así conmigo solo para llamar la atención de Hamaoka, ¿por qué todos siempre quieren hablar de chicas? ¿por qué parecen desesperados por conseguir novia? Creí que sí salía con Hana lo entendería. La verdad es que no ayudó en nada. No creo que me interesen las chicas, ¿te parece raro?

—Soy gay. 

Y ahora es el turno de Hirose de sorprenderse. 

—¡Tú eres gay!

Nakamura acaba de darse cuenta de lo que acaba de decir. Tiene el rostro completamente sonrojado y parece querer que la tierra se lo trague.

—E, e, espero que no te incomode —parece estar a un paso de salir corriendo. Hirose mueve las manos y niega para tratar de calmarlo.

—No no no. Nada de eso. Es solo que, eres la primera persona que conozco que me dice directamente que es gay.

—Bu, bu, bueno a lo que iba con esto es que, tal vez no te gusten las chicas, a mi tampoco me gustan, ¡y no digo que seas gay! 

»Quiero decir que a distintas personas les gustan diferentes cosas. Si no te gustan las chicas quizá te gusten los chicos, quizá ninguno de los dos, eso también pasa; o tal vez sí te gustan las chicas pero ahora no es el momento, no todos están listos para una relación y no tienes por qué forzarlo solo… 

»Solo ve a tu ritmo, Hirose. No me parece que sea extraño. Solo eres tú.

«Ve a tu ritmo» ese es quizá el mejor consejo que alguien le ha dado. Y a Nakamura no le parece extraño.

—Gracias Nakamura. Realmente me ayudó hablar contigo.

Nakamura le sonríe, parece querer decirle algo pero en ese instante la puerta del salón se abre de golpe:

—¿Chicos cómo van con la limpieza? Se hace tarde.

—¡Enseguida terminamos profesor Niou!

Ambos se apuran a terminar de trapear y acomodar las mesas y el profesor de educación física se retira no sin antes dirigirle una mirada extraña a Nakamura.

Deciden caminar juntos de regreso a sus casas. Esta vez con temas de conversación más ligeros. No vuelven a tocar el tema de conversación de las chicas, o de los chicos en su defecto pero Hirose siente que hay un nuevo entendimiento entre ellos. Nakamura ahora sabe algo que Hirose nunca le ha contado a nadie y no sabe cuántas personas saben que Nakamura es Gay pero está seguro de que son pocas. Es como si compartieran un secreto, ¿no es eso emocionante?