Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-05-20
Completed:
2026-05-21
Words:
4,034
Chapters:
2/2
Comments:
5
Kudos:
32
Hits:
295

You rock my world

Summary:

Universo alterno; la película me hizo shipearlos. Soy una víctima.

Chapter Text

(... Oficina de John Branca, 2:45am)

 

-Quiero ser el cantante más famoso de todo los tiempos. Quiero cantar en los estadios más grandes de cada país, que la gente corra para ir a vernos -la voz de Michael para ese momento se sentía como una nube por la emoción no hizo más que sobresalir, sus manos dirigían sin darse cuenta aquel sueño, como si lo estuviera viviendo ya.

Michael no se percataba de eso, ni de sus gestos ni de como sus dedos señalaba el futuro que el mismo John trataba de organizar en su cabeza, pero entonces... su voz incluso al no cantar, era tan dichosa y con gracia.

-¿Qué más? -cuestionó Branca sin dejar de escribir en aquella pesada agenda.

Subrayaba en cada lapso de silencio cosas como "grandes" y dejaba pequeñas anotaciones: "Llamar a Bob" "Localizar seguridad local" "firma de presentación" "reunión de abogados" "disquera" "directores" su agenda sin bromear estaba llena. Para ese momento de su vida, había abandonado a sus demás clientes, Michael era un caso especial que iba a otro nivel, lo supo el día uno, lo supo en la última en esa presentación y lo supo cuando le pidió conseguir una reunión con MTV.

Era mucha presión por todos lados. Michael era más bien un niño pidiendo conseguir una caja de cereal en particular cuando todo se venía de goleo y John era quien tenia que conducir por toda la ciudad para encontrarla.

-¿qué más podría pedir?... -dijo con un tono suave y casi caprichoso para luego sentarse en la silla qué daba vueltas del escritorio de Branca. Mismo que se sentó en el sillón para seguir anotando:

-Eres muy ambicioso. -finalmente cerró la carpeta de golpe y le sonrió, levantó un poco la agenda. Esa cosa debía pesar al menos cuatro kilos y ya la había cambiado dos veces, -Será mucho trabajo, ¿en verdad crees tener tiempo para todo?

Michael alzó los hombros con una risa. Y Branca asintió. Hubo un silencio que acompañó el crujir de la leña quemándose en la chimenea y los golpecitos en la madera por cortesía de cantante. John se había percatado de eso mucho antes, qué ante la emoción o los nervios, no lograba calmarse hasta que hiciera eso. A veces jugaba con las plumas, a veces golpeaba con sus dedos el escritorio cuando estaba cansado, pero sobre todo, movía los pies, chocaba los tobillos y repetía muy bajito una canción. No una de su repertorio, sino un sonidito ya fijo en él, como tic.

John recargo su cuerpo en el sillón y le miro fijo. Michael hizo lo mismo, la seriedad tenía que llegar en algún punto y él lo sabía perfectamente:

-¿qué pasará con tus hermanos?

-¿qué con ellos?

-Tu padre esta presionando por lo que veo ¿no estas un poco cansado de esto? Yo lo estoy y no vivo con él

-No puedo decirle que no, la gira es...

-Importante, claro, entiendo eso. Pero sabes, no puedes estar trabajando aquí y allá, debes centrarte en las cosas que funcionan. Thiller funcionó, claro, pero... ¿y? No estamos para abandonar los proyectos, tienes un sueño aquí -señaló la carpeta, -y tu papá quiere una gira qué tu no quieres, una colaboración que no te convence y una agenda que se aleja de esta otra. Michael no quiero abrumarte con todo esto, pero como tu abogado lo haré, es una cosa o la otra.

Michael alzó la ceja un poco más rígido.

-Es tu vida, o es tu padre. ¿Dime que importa más?
Eres muy ambicioso, Michael. Y me gusta eso. Pero ambición sin enfoque es solo... Caos. Esto -levantó la carpeta- es un plan de guerra de al menos tres años. Giras mundiales, MTV, películas, discos en solitario... Va a requerir todo de ti si quieres que esto se haga realidad.

Michael dejó de girar en la silla, sus pies ahora solo chocaban contra el piso. Sus ojos oscuros se clavaron en los de su abogado.

-¿Qué va a pasar con tus hermanos? Lo repito porque parece que no me estas escuchando-preguntó Branca directamente sin dejar de verlo.

-¿qué? -respondió Michael luego de haber divagado, pero su voz ya no tenía la misma ligereza.

-Tu padre está presionando muy fuerte por la gira de Victory. He visto los contratos que te mandó. También sé que Jackie y Tito te llamaron ayer... otra vez. Michael, tú no quieres esa gira. Lo sé. Tú quieres esto -señaló de nuevo la carpeta-Y no puedes tener las dos cosas.

Michael se pasó una mano por el cabello rizado, inquieto.

-No es tan fácil, John. Son mi familia. Mi sangre.

-Tu sangre también te está sangrando, son hienas-Branca se inclinó hacia adelante, más serio de lo habitual- Llevas años cargando a todos. Joseph te trata como un cajero automático. Y tus hermanos... te quieren, sí, pero también dependen de ti. Si sigues así, vas a terminar vacío. ¿Eso es lo que quieres?

-A veces sueño que me voy... de verdad. Que digo que no. Que grabo el disco que yo quiero. Que hago la gira "solo". Pero luego escucho la voz de mi padre en mi cabeza diciendo que sin ellos no soy nada. Que los estoy abandonando.

Branca frunció el ceño, pero se cubrió casi al instante. A veces olvidaba con quien estaba hablando. Un hombre apegado hasta lo religioso a su familia.

-Y si te digo que ya redacté la carta de salida oficial de The Jacksons five... ¿qué harías?

Él se quedó congelado. La silla dejó de moverse por completo y sintió un golpeteo en su pecho. Sus tobillos se detuvieron y su expresión se destruyó. Ya no estaba fastidiado, estaba aterrado.

-¿me estas mintiendo?

-Está en el cajón. Solo falta tu firma. Sería limpio, pero firme. Te daría control, te daría libertad y Me ahoras el estrés de toparme a Joe cada dos semanas.

El silencio volvió, más pesado esta vez. Michael se levantó y caminó de un lado a otro frente al escritorio. Branca no lo presionó, en realidad no se movía de su lugar. Sabía cuándo dejar que Michael peleara consigo mismo, era algo común en realidad. Bill le decía que lo mejor era dejarlo enredarse, solito salía de eso. Aunque John siempre había creído que a veces a las personas había que darles la satisfacción de creer que pueden controlar todo solas aunque haya quien jale la cuerda por ellos a veces.

Finalmente, Michael se detuvo. Él no quería ver estrategias... Quería no decepcionar a su familia, llegar a un acuerdo... No quería soltarlos pero también quería que dejaran de verlo como una fuente de dinero.

-Quiero firmar... pero no quiero herirlos. No quiero que digan que los traicioné.

Branca asintió lentamente.

-Entonces lo haremos bien. Comunicado respetuoso, compensación económica generosa, y un acuerdo de que no te demandarán después. Pero Michael... -bajó la voz- hay algo más.

Michael frunció el ceño.

-¿Qué?

-Joseph me llamó hace dos días. No a mí, claro... a uno de mis socios. Estaba buscando "información" sobre tus contratos en solitario. Quiere saber cuánto dinero estás ganando realmente fuera de la familia. Y amenazó con "proteger el legado familiar" si no cooperas.

El rostro de Michael se endureció. Si, sonaba algo que haría Joe.

-Así que no es solo la gira...

-No -dijo Branca-Creo que tu padre ya está preparándose para una guerra si decides irte. Y no va a pelear limpio.

Michael se quedó mirando la carpeta gruesa sobre el escritorio. Su sueño. Su futuro. Su libertad.

Tomó aire profundamente y extendió la mano.

-Dame la carta.

Branca de levanto y fue al escritorio, abrió el cajón, sacó el documento y se lo pasó junto con una pluma Montblanc.

Antes de firmar, Michael levantó la mirada.

-John... pase lo que pase después de esto... ¿tú te vas a quedar conmigo?

Branca sonrió por primera vez en toda la tarde, aunque había cansancio en sus ojos.

-Hasta el final, Michael. Ese fue el trato desde el día uno.

Michael firmó.