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一¿Qué acabas de decir?
Sanji lo está mirando, boquiabierto. El cigarrillo que estaba fumando cae libremente al suelo, y Zoro se pregunta distante si se prenderá fuego.
一Dije 一repite Zoro, lentamente, como si Sanji fuera un niño pequeño一. Me gustaría besarte.
一Claro 一dice Sanji, elevando la voz unos cuantos tonos de más一. Debo haber oído mal. Creí que habías dicho que querías besarme.
一Sí, dije eso.
Sanji parece ahogarse con nada. El rubio abre la boca, parece pensarlo mejor y la vuelve a cerrar. Sus ojos se dirigen unas cuantas veces hacia la puerta, como si estuviera considerando seriamente salir corriendo, pero eventualmente se encuentra con la mirada de Zoro otra vez.
Parece decidirse en una pregunta一. ¿Por qué?
Qué pregunta más estúpida. A pesar de todos sus insultos sobre cómo Zoro era el que no tenía cerebro, el cocinero puede ser realmente tonto一. Porque te amo. 一Duh.
Sanji emite un sonido desde el fondo de su garganta que está en medio de ser un grito y un chillido, y Zoro en cierto modo desearía que el rubio usara su boca para un mejor uso. Cómo besar a Zoro, por ejemplo. O al menos para decirle que no, para que el peliverde por fin pueda seguir adelante y dejar de distraerse con la forma en que los labios del cocinero se curvan alrededor de sus cigarrillos favoritos.
Cosas que no sean hacer preguntas aún más estúpidas, piensa él cuando Sanji pregunta otro一: ¿Por qué?
Zoro se rasca la cabeza, sintiéndose expuesto de repente一. No sé. Peleamos bien juntos, y no confiaría mi espalda a nadie más, y eres insoportable, pero me haces querer ser mejor. Y supongo que porque eres 一hace un gesto de impotencia hacia el cocinero一. Tú. 一El espadachín se encoge de hombros一. Realmente quiero besarte.
Sanji se sonroja de un rojo brillante y es realmente injusto, porque Zoro ahora quiere besarlo más一. ¿Es que acaso no tienes ni una pizca de romance en todos esos músculos?
Zoro frunce el ceño一. ¿Quieres que diga algunas líneas? Porque yo 一se pone a buscar el trozo de papel en el bolsillo de sus pantalones一, le pregunté a Nami sobre eso--
Sanji se anima visiblemente ante la mención del nombre de Nami, y Zoro lo odia un poco por eso一. ¿Le pediste ayuda a Nami-san? 一El rubio parpadea一. Espera. ¿Nami-san en serio te ayudó?
El espadachín saca el papel arrugado y lo mira fulminante一. Ella me hizo pagar por ello, esa bruja.
一No la llames así 一dice Sanji, pero la respuesta es mayormente instintiva一. ¿Qué hay en ese papel?
一Romance. Bueno, algunas líneas, sobre-- 一el peliverde hojea rápidamente el papel–no creyó que lo necesitaría y, de hecho, aún no lo había leído一. Rosas 一selecciona algunas palabras一, algunas cosas sobre-- tus ojos, y el océano, y el cielo-- al diablo.
El espadachín arruga el papel y avanza a grandes zancadas por la galera. Sanji lo observa, con la mirada amplia, pero no se aleja, y Zoro lo toma como una buena señal. Este deja caer la bola de papel al suelo y desliza sus manos por los hombros del rubio, a lo largo de su cuello, para después enmarcar el rostro del cocinero entre sus manos.
一Te amo 一vuelve a decir él. Principalmente porque es verdad, pero también porque ninguna cantidad de romance–las estúpidas y elegantes líneas sobre el sol, el mar y los ojos de Sanji–puede explicarlo mejor que esas dos simples palabras. Siempre ha sido él mismo con Sanji, y esa es una de las razones por las que le gusta estar con el cocinero–el convertirse en una persona que no es por el bien del romance es despojarlo de las mejores partes de su relación con Sanji一. Creo que esa es razón suficiente para querer besarte. 一El espadachín suelta un suspiro, exasperado pero afectuoso一. ¿Puedo?
Sanji parpadea. Parece nervioso, moviendo sus manos como si no supiera qué hacer con ellas, antes de colocarlas sobre las manos de Zoro.
一De acuerdo 一murmura Sanji, y antes de que Zoro pueda procesar completamente esa respuesta, el rubio se inclina para darle un beso.
Zoro sonríe contra los labios de Sanji. A la mierda el romance. Él es mejor que unas cuantas líneas tontas, después de todo.
