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Language:
Español
Series:
Part 7 of KakaGai Week 2022
Collections:
KakaGai Week 2022 entries
Stats:
Published:
2023-01-01
Words:
12,928
Chapters:
1/1
Comments:
6
Kudos:
48
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6
Hits:
483

Un significado para las señales

Summary:

Gai simplemente no puede entenderlo por sí mismo.

Notes:

GaiKaka & KakaGai Week 2022

Día 7: Día libre / Tema libre.

Work Text:

Gai gira la mirada sobre la primavera de este año. El sol es brillante y resplandeciente, los árboles han crecido otro par de metros y el cielo es absolutamente azul.

Es una buena mirada. Un paisaje inspirador siempre eleva los espíritus hasta su punto más alto ¡No hay algo que llene más sus venas con el deseo de vivir que estar rodeado de tanta naturaleza!

Sus dientes reflejan el sol cuando sonríe e incluso si el vuelo de un ave lo hace desear ponerse de pie y comenzar una nueva carrera de cien mil metros alrededor de Konoha, Gai se queda quieto.

Sus ojos miran una vez la bella primavera, y luego, muy lentamente gira para mirar a su Rival.

Mirar a Kakashi también ha sido una fuente de constante e infinita de inspiración a través de los años. Ver a Kakashi lo ha hecho esforzarse desde que es un niño. ¡Su Rival ha sido una línea de meta delante de sus ojos y Gai ama llenarse de bravura y entusiasmo cada vez que lo ve!

Sin embargo, esta vez Gai no siente inspiración cuando mira a Kakashi, sino más bien una revoltura de dudas que ha estado enmarañándose en sus pensamientos el último par de meses.

Cuando están juntos, comparten combates, pero también comparten su confianza y sus más nobles sueños. Las charlas regulares y los momentos casuales son parte de su relación. Kakashi y Gai son Rivales, sí, pero también son buenos amigos.

Lo que no sabe muy bien es porque su Rival ha estado empujando los límites de formas arbitrarias cuando Gai menos lo espera.

Habían sido solo unos pequeños cambios al principio, prácticamente imperceptibles para cualquiera que los pudiera observar. Pero ahora Kakashi ha saltado sobre sus propios límites drásticamente y Gai no puede evitar preguntarse porqué.

No, por supuesto que no le molesta. Para Gai, la comunicación y el contacto es fundamental en cualquier vínculo con otro ser humano. Es un hombre de acción. ¡Gai no sabe quedarse quieto ni mantener la distancia cuando sus impulsos gobiernan su cuerpo lleno de vida!

Y de todos modos...

Kakashi le da una sonrisa y Gai la devuelve inmediatamente, volviendo a mirar las nubes mientras se pregunta si su Rival está jugando con él o empezaron un desafío secreto desde hace un par de semanas que Gai no entendió.

Es decir... hay exactamente doscientos metros cuadrados de espacio libre en el pequeño claro que eligieron, y de todos modos, Kakashi apoyó su mano sobre la mano de Gai.

Es un poco extraño. Kakashi generalmente se sienta medio metro lejos de él. Gai midió la distancia que a Kakashi le gusta desde que son niños y la memorizó para respetar los deseos de su noble Rival por el resto de sus vidas. Así que Gai no entiende porque se sentó a su lado y puso su mano sobre la suya en un toque absolutamente innecesario para tomar un descanso juvenil.

Además, llevan así exactamente diez minutos. Gai los ha estado contando todos y ha estado contando de nuevo todos los metros a su alrededor como si tuviera que rectificar los datos. Pero no importa cuántas veces lo vea, el campo de entrenamiento está vacío. Entonces, ¿por qué tendrían que ahorrar espacio poniendo sus manos juntas así?

Gai sonríe nerviosamente otra vez cuando Kakashi mueve sus dedos sobre la mano de Gai, como si quisiera rascar sus cicatrices o como si quisiera hacerle cosquillas. ¡Lo que honestamente sería un truco perfecto para distraerlo y tomar ventaja en su siguiente duelo de Rivales!

Pero Kakashi no le está haciendo cosquillas. Solo es... solo lo está tocando.

La mano de Kakashi está llena de tierra y sudada, además, no es nada cómodo estar recargado así y el peso de Kakashi lo lastima un poco contra las piedras. Pero Gai no tiene el valor de apartarse y tampoco tiene el valor de preguntar.

Su padre probablemente lo golpearía en la cabeza por ser un cobarde. Ningún Maito es un cobarde y ningún estudiante de Chouza-sensei es un ignorante que prefiere callar para no quedar como un tonto.

Sin embargo, esto no se trata de cobardía. Kakashi había estado haciendo esto de rozar a Gai últimamente cada vez que estaban solos, mirándolo de una manera que parece como si Gai tuviera que entender.

No entiende nada. Y lo que es peor, realmente la mano de Kakashi lo está lastimando porque está recargando demasiado peso en la mano de Gai. Y si van a estar tanto tiempo juntos al menos preferiría estar haciendo un desafío súper increíble y no simplemente estar sentados en el pasto ignorando las dimensiones de su alrededor al colocar sus manos juntas.

— Tal vez, ¿deberíamos comer ahora, Rival? — Gai sonríe, señalando su mochila con su mano que no está siendo aprisionada por él — Compré pan al vapor, ¡y obviamente traje tu favorito!

— Bien — Kakashi sonríe y aparta la mano, dejando a Gai flexionar sus dedos entumidos y finalmente cambiar su posición hacia algo que no sea inconvenientemente dañino para su postura.

Gai se había sentado completamente recto en un pequeño intento de huir, pero Kakashi había sido invasivo de todos modos.

Nuevamente, no es que le moleste que Kakashi aplaste su mano. Si Kakashi cree que está bien, entonces está bien. Pero la curiosidad de Gai es inevitable. Los toques habían ido en aumento al igual que todas las demás cosas que desde su punto de vista carecen de propósito, radicalmente diferentes a todo lo que su preciado y moderno Rival había sido hasta ahora.

— ¡Bien, este es tuyo! — Gai extiende el pan hacia Kakashi, quedándose quieto cuando no sabe si debería volver a su posición anterior o reclinarse al lado contrario para recordarle a su Rival que tiene exactamente doscientos metros más de espacio disponible para apoyar su mano que no sea justamente sobre él.

Sin embargo, también está la posibilidad de que Kakashi no haya notado que Gai estaba justo ahí. ¡Ah, tal vez su Rival lo había confundido con una piedra! Y en ese caso, Gai no tendría que estar nervioso. No incluso si Gai cree que Kakashi había estado intentando rozar sus dedos todos estos días.

Bueno, de todos modos, incluso alguien tan increíble cómo su Rival no es perfecto. Gai puede perdonar esa confusión. Ja, típico de alguien frío y genial como Kakashi confundir a Gai con una piedra.

Kakashi sostiene el pan, reacomodándose a su lado de un modo que Gai también puede cambiar su posición incluso si coloca su mano izquierda en el piso otra vez.

Sin embargo, esta vez su mano queda un poco más lejos de Kakashi. Exactamente a doce centímetros de distancia de su posición anterior para que Kakashi pueda recargarse libremente en el pasto sin aplastar a Gai.

¡Bien! De esta manera Kakashi tendrá más espacio disponible y no será necesario tocarse así.

Gai muerde su propio pan, listo para proponer una competencia de comer más rápido antes de sentir la cabeza de Kakashi recargarse en su hombro con extrema lentitud.

Bueno, Kakashi es flojo y poco animado por naturaleza, y Gai tiene la intención de tragar su bocado y gritarle que al menos debería comerse el pan antes de usar a Gai como árbol para dormir.

Solo que Kakashi no está cerrando los ojos, y más extraño aún, está comiendo su pan así, con el cuello chueco sobre el hombro de Gai como si no tuviera miedo de ahogarse.

Las cejas de Gai se curvan. Una parte de él quiere regañarlo por comer con la tráquea haciendo una curva tan rara, pero su instinto le dice que se trata una vez más de esa clase de cosas inusuales que Kakashi ha estado haciendo.

¡Argh! ¿Y cómo se supone que tendrían una competencia de comer si Kakashi estaba en una posición tan incómoda? Más aún, ¿por qué Kakashi elegiría una posición tan incómoda para comer?

¿Era que tal vez estaba entrenando algún sistema anti-asfixia o ejercitando un músculo de su cuello? ¿Quizá Gai también debería poner la cabeza chueca contra un árbol para comer?

¡Las dudas realmente lo están volviendo loco!

Kakashi ladea un poco la cara hacia él, y Gai cambia su expresión confusa por una sonrisa feliz que Kakashi corresponde con un pequeño toque extremadamente entusiasmado.

No, definitivamente no lo entiende.

Y su mente solo puede sacar chispas cuando la mano de Kakashi se arrastra nuevamente en el pasto y vuelve a tocar a Gai. ¡Incluso si Gai había retrocedido doce centímetros! ¿Cuánto tiempo más iba a pretender que Gai era una piedra? ¿Realmente era una especie de broma genial y moderna para hacerlo desatinar y reírse de él?

Gai no está seguro. Y para ser honesto Kakashi luce demasiado tranquilo y relajado como para que se trate de una de esas bromas raras que Gai tarda semanas enteras en descifrar.

Kakashi luce honesto, y muy suavemente le hace cosquillas en la mano de esa forma tímida y extraña, frotando también su cabeza contra su hombro incluso si eso debe ser incómodo para él.

Gai no es delgado, ¡su cuerpo se ha llenado de músculos con su última etapa de crecimiento desde que se volvió Jounin! Pero aun así el hueso de su omóplato debe estar golpeando a Kakashi en la sien. ¿Cuál era el punto de recargarse en él cuando la comodidad estaba completamente fuera de discusión?

Kakashi suspira y sonríe de nuevo, y como solo está usando una sola mano para comer porque la otra mano está ocupada aplastando a Gai, su máscara baja a su barbilla y Gai da un pequeño vistazo a su boca.

Y Kakashi parece inusualmente feliz.

Bueno. Si su Rival cree que está bien, entonces definitivamente está bien.

¡Y de todos modos Gai no puede frenar los juveniles impulsos llenos de curiosidad en su corazón! ¿De qué se supone que se trata todo esto?

La mente de Gai pasa de sacar chispas a sacar humo. Siempre fue malo para tratar de entender el sarcasmo o las mentiras de las personas, y Gai se pregunta cuál de las dos cosas es lo que Kakashi está haciendo ahora.

 ¡Ah, aunque tal vez era una trampa! O quizá, era un nuevo tipo de reto tan genial que Gai necesita descifrar minuciosamente.

Probablemente, ¿una adivinanza? ¿Cabeza, mano, pan?

Su mente se traba de nuevo. Gai no puede pensar así. Especialmente porque el brazo se le entume otra vez y porque el cabello de Kakashi comienza a cepillar su ropa como si fuera un gato y le pica.

— ¿Todo en orden, mi más valioso amigo? — Gai le da una sonrisa feliz, tratando de mirar a Kakashi aún si está demasiado cerca.

— Sí — Kakashi responde muy suave y muy agudo, frotándose otra vez contra Gai antes de darle una sonrisa tímida desde su posición.

Y con eso, también aprieta su mano otra vez.

¡Realmente no hay forma de que Kakashi lo confunda con una piedra! Gai es duro como las irrompibles piedras de los ríos, pero Kakashi no es tonto. ¡Por supuesto que no se estaba confundiendo!

El toque era a propósito. Absolutamente premeditado. Claramente intencional.

Así que... ¿Era código Morse?

Gai termina su pan sin llegar a ninguna conclusión, masticando la masa con aburrimiento por no haber tenido una competencia de comer y por no haber obtenido respuestas a todas sus preguntas.

Y nuevamente, aún si Gai quiere hacer un par de estiramientos, Kakashi está usando su hombro y está presionando su mano, y Gai tiene miedo de irse.

Kakashi sigue comiendo con calma, luciendo muy tranquilo todo el tiempo que tarda masticando y todas las veces que parece suspirar y frotarse en la ropa de Gai, moviendo las puntas blancas de su cabello contra su ropa y agitando sus dedos de vez en cuando de un modo que Gai puede sentir la tierra y el sudor batiéndose en sus dedos.

Sin embargo, además de todas esas cosas, Kakashi también parece complacido con su silencio de un modo anormal.

Kakashi siempre parece agobiado por lo que Gai parlotea sin descanso todos los días. ¡Pero Gai sabe que su valioso Rival disfruta de sus hermosos discursos en el fondo de su corazón! Muy, muy en el fondo de su corazón.

Pero hablando de forma general, Kakashi siempre ha amado el silencio desde que son niños, y aún más desde que está en ANBU Raíz. Solo que este silencio es diferente a todos los silencios anteriores de un modo que Gai no puede decirlo y de un modo que Kakashi luce aún más entusiasmado por... ¡por alguna razón! Gai todavía no sabe cuál.

— Bien — Kakashi murmura cuando termina su pan y se retuerce un poco para mirar a Gai y darle otra sonrisa antes de subir su máscara — Ahora mismo debo irme. Ya sabes, confidencial.

Gai asiente con entusiasmo. Todas las misiones de Raíz son secretas. Sin embargo, eso no impide que el corazón de Gai se llene de orgullo por las valientes misiones que su Rival lleva a cabo para mantener la tranquilidad en el pueblo.

— ¡Entiendo! Estoy completamente seguro de que harás un trabajo fabuloso sin importar lo que sea, ¡y definitivamente no me quedaré atrás de ti o sino correré por todo el país del fuego durante todo un año! ¡Yosh! — Gai levanta el pulgar de su mano libre y le da una sonrisa — ¡Estaré esperando ansiosamente por nuestro siguiente desafío, mi estimado Rival!

Kakashi se ríe muy bajo de sus palabras. Y a pesar de que ya ha anunciado una retirada para su misión, tarda demasiados segundos en quitar su mano de Gai, poniéndose de pie como si fuera mil veces más lento de lo que Gai sabe que es.

— Como sea, te veré mañana — Kakashi guarda las manos en sus bolsillos y lo mira.

Por un par de años, Gai fue mucho más alto que él. Pero Kakashi se puso al día desde que pasó los quince y ahora es prácticamente igual de alto que Gai, haciendo que sus rostros queden exactamente uno delante del otro cuando se ven.

— ¡Por supuesto que sí! — Gai sonríe y levanta el pulgar por segunda ocasión, esperando que Kakashi encorve la espalda, saque esa novela horrible y desaparezca.

Pero Kakashi no se va. Y Gai siente que sus entrañas duelen cuando Kakashi baja la mirada a su boca y hace una especie de… ¿guiño? ¿Parpadeo? ¿Acaso Gai tenía migas de pan alrededor y Kakashi no quería decirle?

Gai se lame los labios en caso de que tenga residuos de pan, y por alguna razón eso empeora la forma en la que Kakashi lo mira. Es… ¿estaba esperando otra cosa?

— Yo… seguiré con mi entrenamiento — Gai carraspea, y Kakashi levanta una ceja y mira sus ojos antes de volver a mirar su boca y suspirar.

— Bien.

— ¡Bien! — Gai hace brillar su sonrisa, temblando cuando Kakashi le da un guiño raro y luego se da la vuelta, caminando hacia el borde del claro de un modo torpe y descuidado como si sus piernas hubieran sido reemplazadas por caucho viejo.

¿Se había lastimado la cadera? ¿O caminar como bolsa de papas con vida era normal?

Gai se muerde el labio inferior por la cantidad de cuestiones. ¡Gai es un hombre que sirve para pelear más que para adivinar acertijos! Esto definitivamente no era justo. ¡Kakashi debería ser considerado con él y hacerlo más fácil! 

La caminata extraña de su Rival se detiene antes de salir del claro y luego gira para decirle adiós, y por alguna razón la forma en la que su mano se mueve en el aire lo hace sentir escalofríos. ¡Ese definitivamente no parecía su mismo Rival que le arrojó un coco en la cara solo porque tenía sueño!

Sin embargo, es Kakashi, su Kakashi, y Gai teme que haya perdido la cordura o enfermado y por eso este actuando así.

Gai tiene la intención de tirarse de rodillas a llorar y hacer una tumba para la cordura de Kakashi. Pero Gai tiene un espíritu que no conoce la palabra rendición, y antes de clasificar a su amado Rival como una causa mental totalmente perdida mira al horizonte y levanta un puño.

Además de Kakashi, solo hay una persona en la que podría confiar intelectualmente. ¡Y es alguien que también sabe resolver los más difíciles y extraordinarios acertijos!

Gai asiente, levantando su pequeño bolso de armas antes de ignorar su entrenamiento por el día de hoy en pos de partir hacia la verdad.


Asuma se ríe brevemente, sacando el humo del cigarro hacia el piso en una cortesía a la que Kurenai últimamente lo hizo acostumbrarse cuando está con otra persona.

También, fumar se siente un poco inapropiado justo delante de alguien que parece tan lleno de ese aire fresco y primaveral.

Obviamente las mejillas de Gai ya no tienen un toque infantil como hace un par de años, pero Asuma cree que todavía lucen bastante inocentes cuando habla de ese modo rápido y reiterativo. Kakashi esto. Kakashi lo otro. Gai ha estado hablando por diez minutos sobre un problema y Asuma no ha terminado de comprender.

Antes de irse a la guardia del Daimio, recordaba que Kakashi era un chico apático y traumatizado al que Gai estaba intentando ayudar con todas sus fuerzas para que abriera su corazón. Pero ahora mismo casi le parece que Gai se está quejando exactamente de eso.

— ¡Así que necesito tu ayuda, Asuma! ¡Esto podría ser un tema de vida o muerte!

Asuma da otra calada a su cigarro y se reclina en la cabecera de su cama, siguiendo la caminata nerviosa de Gai alrededor de una silla como si fuera un perrito ansioso.

— ¡Kakashi podría estar suplicando por ayuda y tal vez estoy siendo demasiado lento para averiguarlo! O... ¡o tal vez fue poseído, o abducido, o...!

Asuma escupe el humo hacia la cara de Gai, haciendo que el chico frunza el ceño y lo mire con tanta ansiedad que podría causarle un dolor de cabeza solo por verlo.

— Cálmate un poco, Gai, ¿por qué no te sientas? — la mano de Asuma hace un gesto a la silla junto a su cama por tercera vez desde que llegó, pero esta vez Gai finalmente suspira y toma asiento — Ahora, trata de explicarme qué pasa con la menor cantidad de palabras posibles. Tal vez, sin hablar tanto sobre su rivalidad, solo dime lo que sucede con él.

El fleco de Gai se agita como una cortina de humo negro un par de veces, haciendo que Asuma se distraiga mientras Gai parece ordenar todas sus fantásticas ideas.

— Kakashi... no está siendo él mismo — Gai presiona los dientes, probablemente cortando las otras miles de palabras floridas que quiere decir — Él... ha perdido la razón.

— ¿Ha perdido la razón? — Asuma se reacomoda en su cama y sopla el humo a un lado, preguntándose cuándo fue que Kakashi estuvo cuerdo.

Su pequeño y amargado amigo que pasa sus días delante de tumbas no es algo que considera exactamente como un hombre en sus cinco sentidos. Pero Asuma entiende el propósito implícito de las palabras de Gai.

— Bien, ¿qué pasa con él? ¿Comenzó a usar colores extravagantes y a hablar de la primavera?

Las palabras de Asuma son una broma amistosa, pero obviamente Gai ni siquiera se da cuenta y niega inocentemente.

— No, ¡ese sería un cambio maravilloso! Es algo... — Gai hace un gesto con la mano, y Asuma casi espera otro discurso raro antes de que por alguna bendición las palabras de Gai continúen — Cuando estamos con el resto de nuestros valientes y queridos amigos de guerra, mi Rival sigue siendo el mismo hombre frío y genial. ¡Tan imperturbable que me hace rechinar los dientes!

Asuma da un asentimiento. No ha tenido misiones con Kakashi desde que regresó de la frontera de los doce guardianes hace un par de semanas, pero tiene un largo historial de momentos donde Kakashi era tan terrible.

— Sin embargo... — Gai endereza los hombros, ordenado sus ideas antes de mirar a Asuma — Cuando estamos solos es distinto.

— Bueno, tal vez es porque no hay tanta gente alrededor y puede relajarse, sabes que Kakashi odia... bueno, odia todo.

— No es solo eso. ¡Por supuesto que soy consciente de lo mucho que a Kakashi le molesta demostrar cualquier emoción en público! Es otra cosa, Asuma. ¡Es otra cosa drástica!

Asuma frunce el ceño. Para que Gai, el chico más exótico y dramático que conoce llame a Kakashi drástico, debe ser algo bastante interesante de oír.

— De acuerdo, ¿qué fue lo que hizo? — Asuma se recarga en la cabecera y da otra calada de humo.

En realidad, no espera que Gai diga algo verdaderamente importante. Él tiende a exagerar y dramatizar todas las cosas en su vida. Y probablemente Kakashi solo se había negado a hacer un desafío primaveral o alguna cosa por el estilo.

— Bueno, Kakashi ha estado actuando de forma distinta desde hace un par de semanas atrás, ¡y la prueba de eso es lo que mi amado Rival hizo hoy!

Gai suspira y se reclina hacia él, bajando la voz como si lo que estuviera a punto de decir fuera un gran secreto.

Asuma sigue escéptico sobre la idea de que Kakashi perdió la razón, pero de todos modos se inclina hacia Gai para oírlo.

— Mi Rival y yo tuvimos un desafío súper juvenil y después de eso nos sentamos para tomar un descanso y recuperar las fuerzas, pero... — Gai habla aún más bajo, y Asuma se inclina todo lo que puede hacia él — Luego Kakashi puso su mano sobre la mía, y a pesar de mi intento por nuestra mutua comodidad, Kakashi siguió tocando mi mano. También, se recargó en mi hombro mientras comía y cuando estábamos a punto de partir no paraba de mirar mi boca incluso si no tenía migas de pan.

La boca de Asuma se abre, quedándose en shock unos segundos antes de que su cigarrillo caiga y queme su pierna, haciéndolo sacudirse la ceniza con un manotazo alterado que de alguna manera combina perfectamente bien con su cara llena de sorpresa.

— ¿Qué dijiste? — la pierna de Asuma arde por la punta de la ceniza caliente, pero la quemadura pasa a segundo plano porque su mente está tratando de conectar a Kakashi Hatake con lo que Gai acaba de decir — Él... ¿Realmente hizo esas cosas contigo?

El rostro de Gai se llena de miedo como si eso fuera algo malo, pero cuando Asuma comienza a reír sus cejas se juntan en ese puchero inocente que solo lo hace aún más divertido.

¿Kakashi del Sharingan tratando de coquetear? ¡Asuma pagaría por ver eso!

— ¿Es algo malo? — Gai medio solloza, conteniendo las lágrimas solo porque Asuma se ríe otra vez, sacando todo el humo atorado en sus pulmones cuando trata de imaginar a ese chico frío y amargado comportándose lindo con alguien.

¡Y lo más divertido es que ese alguien ni siquiera se había dado cuenta de sus intenciones!

Si Asuma hubiera visto algo así de gracioso antes de su guardia en la mansión del Daimio se hubiera burlado por días y días y días.

Pero Asuma es un chico distinto esta vez. Ya no necesita burlarse de otros para sentirse fuerte y ya no necesita contradecir a Hiruzen para demostrar que tiene valor.

Asuma tiene valor y es fuerte. Y también, es un buen amigo de Gai.

— No, no es algo malo, relájate — Asuma finalmente pisa su cigarro contra el suelo, pensando en la mancha negra que quedará antes de darle a Gai una sonrisa — O lo es si no sientes lo mismo. Supongo que eso dependerá de ti.

Gai levanta las cejas, mirando a Asuma sin entender mientras él saca otro cigarrillo de su cajón.

Comenzó a fumar porque Hiruzen no quería que siguiera sus pasos, pero desde que regresó a Konoha fumar es lo único que lo mantiene un poco cuerdo de tantas locuras sucediendo a su alrededor. ¿Y Kakashi coqueteando con Gai? Sí, definitivamente Asuma necesita otro cigarro.

— Escucha, Gai, Kakashi está enamorado de ti.

Asuma mira fijamente los ojos de Gai, conteniendo otra risa cuando Gai ni siquiera parpadea y solo lo mira como si no pudieran entenderse.

¿Qué?

— Vamos, Gai, ya eres un chico grande. La gente se gusta, se enamora, se pone caliente, se besan, se follan, y algunos incluso cometen la locura de casarse — sus hombros se encogen, haciendo una pausa para activar su encendedor — Kakashi debe estar creciendo más rápido que tú y sus hormonas subieron lo suficiente para estar listo. Es así de simple.

Gai no parece entender, e incluso en un momento como este parece un poco preocupado de quedarse detrás de Kakashi.

— ¿Y cómo sabré cuando yo esté listo?

Asuma gira un poco los ojos, pensando en lo inapropiado que sería decirle a Gai cualquier cosa de lo que estar hormonalmente activo conlleva.

— Lo entenderás cuando lo hagas.

Su respuesta no parece calmarlo, pero Asuma no va a darle la charla ahora. Especialmente porque no va a utilizarla próximamente considerando quien es.

— De todos modos, Kakashi solo está pensando en conquistarte para, ya sabes...

— Pero... nosotros dos... nosotros dos no...

Gai parpadea muchas veces, sonrojándose un poco cuando su cerebro parece relacionar las palabras con algo que debió haber leído en un libro en la academia.

La educación sexual en Konoha es precaria después de todo. Los forman para ser shinobis, no para amarse, y para una aldea shinobi el nacimiento de más ninjas es lo mejor. Los términos de protección sexual son solo una cosa que se transmite dentro de las propias familias y clanes.

Hiruzen solía hacer un escándalo con eso cuando las hormonas de Asuma subieron hace años. Probablemente Hiruzen solo estaba tratando de cubrir la apariencia del clan Sarutobi y no quería que Asuma estuviera detrás de alguna chica tan pronto. Él trató de encerrarlo en casa, trató de persuadirlo y de hacer que toda esa basura milenaria sobre la responsabilidad entrara en sus oídos de una forma que Asuma jamás lo permitió.

Él hizo lo que quiso. Luego, se fue de la aldea sin avisarle a Hiruzen. Y ahora que regresó se ha estado escondiendo en su nuevo apartamento, ignorando la invitación de Hiruzen para platicar e ignorando también el pergamino que le mandó para tener una conferencia en la Torre.

No le importó lo que Hiruzen quería decirle hace tiempo. Y ahora que Asuma es fuerte y ha madurado, le interesa aún menos lo que le quiera decir.

— ¿Y... qué se supone que debo hacer? — La voz de Gai lo hace regresar al presente, ignorando los pensamientos sobre su padre y todas esas cosas que había estado lanzándole como carnadas a donde sea que fuera en la aldea.

Asuma está bien aquí. También, está tranquilo con la idea de que solo sus amigos puedan visitarlo y de que Gai haya acudido a él en lugar de cualquier otra persona.

Con tanto tiempo libre además de las misiones de bajo rango que no requieren la supervisión de su papá, Asuma en realidad estaría agradecido por el entretenimiento si no fuera tan preocupante.

Los hombros de Gai se tensan con nerviosismo cuando Asuma le da una mirada, un poco divertido por la forma en la que Gai parece lleno de ganas inmensas de aprender.

Solo que el romance no se aprende. No exactamente como Asuma quisiera o como Gai imagina.

No hay una forma correcta de hacerlo, y sabe que la mejor idea para alguien que todavía podría considerarse un niño como lo es Gai es aconsejarle que hable explícitamente con Kakashi  y le ponga un alto.

Los dos son esa cosa de amigos y Rivales Eternos, y tal vez Gai necesita tiempo para entender sus emociones y su sexualidad y estar completamente listo para iniciar un coqueteo con otra persona. Y Kakashi necesita... Dios, ¿Kakashi qué no necesita?

Los ojos de Gai se llenan de ansiedad con cada segundo que Asuma permanece en silencio, y Asuma casi puede ver la forma en la que su espíritu alocado está sacando chispas con la idea de lo que debería hacer ahora en un tema completamente desconocido, como si hubiera una respuesta correcta para alguien enamorado de ti.

En ese sentido, parece un soldado esperando una orden. Y si Asuma le dice que salte, saltará.

Su risa sale entre dientes y lanza el humo fuera antes de recargarse en su cama y darle a Gai una sonrisa diminuta.

Asuma no tiene una respuesta exacta para eso. Eso es un tema que cada corazón elige, que Gai aceptará o rechazará algún día y...

... y sin embargo, no puede imaginarse a alguien como Gai perdiendo el camino solo porque Kakashi alcanzó la madurez.

Kakashi es un asco como amigo, y debe ser el doble de terrible como novio o amante. O al menos eso es una posibilidad considerando que el chico todavía cojea con todas las patas en un sentido metafórico. Todo lo que perdió y todo lo que odia es demasiado para lo que una sola persona puede soportar.

Debe estar coqueteando con Gai involuntariamente en un enamoramiento esporádico o debe estar jodidamente cachondo. Y en cualquiera de los dos casos es mala idea un acercamiento por todo ese tema de pertenecer a ANBU y absolutamente todo lo demás en su vida.

Y aun así, Asuma se ríe. Kakashi debe estar tan caliente cuando está con Gai que sus neuronas arrogantes se funden en su cabeza y lo hacen actuar de ese modo tan tonto. En ese sentido, es un poco como él con Kurenai hace algunos años cuando comenzó a crecer.

El papá de Kurenai estaba tan enojado todo el tiempo, subestimando a Asuma solo porque lo consideraba un niño y lo menospreciaba, siempre incapaz de alcanzar el estándar imposible que había formado para su hija como un sobreprotector enfermo. Algo que por alguna inexplicable razón Hiruzen apoyaba siempre.

“No deberían pensar en eso. Hay cosas más importantes en las que deben enfocarse”

“Asuma, hijo, solo piensa las cosas un poco mejor”

Bueno, como si alguno de esos dos viejos hubieran pensado alguna vez en algo que no fuera enaltecer sus propios traseros.

De todos modos, Asuma ya era todo un hombre cuando coqueteaba con Kurenai. Totalmente distinto a Kakashi que hasta hace poco el uniforme le quedaba gigante y que todavía compra zapatos para niños, perdiendo el tiempo libre en las tumbas de su viejo equipo como un cachorro sin casa.

Gai realmente no debería agregar problemas a su vida iniciando una relación romántica con Kakashi.

Y casi inmediatamente la mente de Asuma tiene una idea un poco cruel.

— En realidad, hay una forma de saberlo con exactitud — Asuma abandona su posición en la cama y se sienta en la orilla, apagando el cigarro en el cenicero de su mueble antes de mirar a Gai — Solo estoy suponiendo que está enamorado de ti. Kurenai también hacía esas cosas como tomarme del brazo cuando estábamos solos y fingir que era un accidente cuando tocaba mis manos. Incluso debo admitir que yo mismo fingía bostezar solo para abrazarla.

Asuma se ríe de su propia torpeza, algo que debería ser natural y que de algún modo parece muy imposible de comprender para alguien con la cabeza llena de aire caliente y primaveras como Gai.

— Así que, ¿quieres averiguarlo?

Gai parece un poco aterrado los primeros dos segundos, pero luego obviamente luce entusiasmado por la idea de averiguarlo incluso si no parece creer en una posibilidad así.

— ¡Por supuesto que quiero! — Gai sonríe — Pero... todavía creo que mi Rival solo está un poco cansado y por eso él...

— Gai — Asuma lo interrumpe y levanta el humo del cenicero cuando su muñeca gira delante de los dos — ¿Últimamente Kakashi te ha visto más tiempo de lo normal, se mueve muy lentamente y arrastra los pies como si fueran de plomo?

Gai se sonroja por la forma en la que aparentemente Asuma adivinó todo eso, pero algo como la vergüenza no destruye su espíritu.

— Sí, ¡mi Rival ha estado haciendo todas esas cosas! — la cabeza de Gai se agita — Tartamudea cuando habla mientras estamos solos y me mira con tanta intensidad que he pensado que me confundía con uno de sus objetivos. Y hoy cuando tocó mi mano la aplastó contra las piedras con toda la fuerza de su espíritu.

Asuma levanta las cejas ante esa información, riéndose por la vergüenza ajena de pensar en Kakashi haciendo todo eso tan mal. Debía verse completamente ridículo. Al menos en un sentido un tanto tierno si no consideraba el hecho de que se trataba precisamente de él.

— Sí, puedo ver que es un conquistador terrible.

Gai se encoge como si no tuviera una opinión, porque para él todo esto ni siquiera había sido coqueteo ni nada por el estilo. Solo su "Rival" perdiendo la cordura. Pero lo único que Kakashi debía estar perdiendo era el orgullo por todo lo que seguramente se estaba masturbando en casa.

Asuma y Kurenai realmente fueron muy distintos. Maduraron mucho antes en un sentido sexual y romántico. Y Kakashi, atrapado ahora mismo en el despertar de sus hormonas, debe estar volviéndose loco cuando su crush no capta nada de lo que está haciendo y se tiene que desahogar él solo como un perdedor.

— No hay duda de que está tratando de coquetear — Asuma asiente, mirando a la ventana mientras Gai parece seguir sin creer lo que Asuma está diciendo a pesar de que confía ciegamente en su inteligencia.

Asuma es increíblemente bueno con la estrategia después de todo. Y su mente ahora mismo forma un tablero con las piezas de Kakashi, Gai, y todos los minúsculos y enormes obstáculos entre los dos.

Quizá Kakashi coqueteaba, pero eso no significaba que estaría feliz si Gai correspondiera sus acercamientos considerando todo el pánico social que tiene. Probablemente solo estaba envalentonado por las hormonas en sus pantaloncillos a todas horas, pero si Gai diera algún avance...

Asuma cierra los ojos y lo imagina. Y no importa todos los escenarios que vea, Kakashi sale corriendo de ahí, lo que de todos modos probablemente iba a hacer cuando Gai finalmente comprendiera sus intenciones en aproximadamente cinco años.

Asuma agilizará eso. Cualquier acercamiento seguramente hará que Kakashi entre en un estado de shock y se arrepienta de actuar por impulso.

Y aunque tal vez algo suave bastaría para hacer que Kakashi del Sharingan, famoso incluso en la guardia del Daimio por ser temible y apático, se tranquilice y deje de lado el coqueteo incómodo, Asuma tiene un enorme plan.

— Bien, lo tengo — Asuma evita su risa burlona y maliciosa cuando abre los ojos.

Su amigo es tierno y pequeñito como un oso de peluche, pero Kakashi es algo absolutamente diferente. Así que esto no solo será divertido para él, sino que le daría una lección a Kakashi para que aclare sus prioridades como shinobi y como un potencial pervertido seguidor del legendario Jiraiya.

Gai no es algo con lo que Kakashi pueda jugar solo porque es el único que lo soporta. Si Kakashi tiene erecciones incluso porque el aire agita su cabello, puede seguir masturbándose con sus libros y dejar a Gai seguir siendo un osito de peluche hasta que llegue a su propia madurez.

Gai es un shinobi competente que está enfocado en cosas mejores que revisar si su Rival Eterno puede controlar o no una erección. Kakashi probablemente solo quiere aprovecharse.

Además, si Kakashi solo estaba siendo un tonto (lo que seguramente era) escaparía después de lo que Asuma planea indicarle a Gai hacer.

Pero si Kakashi estaba yendo en serio, sí... bueno, eso definitivamente no iba a suceder considerando que el tipo está en ANBU Raíz.

— Escucha, Gai, esto es lo que vas a hacer...


Gai salta por los árboles, sintiendo su corazón hecho una pelota de hierro cuando brinca entre las últimas ramas hacia el campo de entrenamiento número veintidós.

Es el campo de entrenamiento donde siempre se ve con Kakashi para entrenar, y aunque Gai siempre está emocionado por encontrarse en un nuevo duelo que impulse su camino hacia el frente, esta vez no solo va a enfrentarse a una competencia radiante y juvenil con el hombre de su destino, sino también...

Gai pasa saliva. Asuma lo acompañó hasta el borde del bosque maldito esta mañana, reiterándole las instrucciones de su plan antes de darle una palmada en el hombro y dejarlo ir para enfrentar a amado Rival.

Y aunque Asuma lucía un poco divertido por alguna razón, también parecía absolutamente seguro de su plan ¡Y por supuesto que Gai también confía con él con todas sus fuerzas!

Asuma es inteligente. Y en palabras de Kurenai, también es un hombre que maduró en todos los sentidos hace mucho tiempo de un modo que Gai no ha podido hacer.

El propio Gai lo sabe. Su papá le habló de esto cuando era un niño y entró a la academia ninja. Gai aprenderá más lento que los demás, pero eso no significa que no aprenderá, solo significa que la vida le está dando su propio espacio para desarrollarse.

¡No hay razones por las cuales estar triste al respecto! Hasta ahora ha disfrutado todas las etapas de su vida sin importar lo que duren porque cada paso es una aventura maravillosa en su camino por su noble juventud.

Y también, era un crecimiento metafórico. Gai dejó atrás a sus amigos en fuerza y en altura hace muchos años. Pero donde los viejos compañeros de su generación estaban bebiendo y yendo a esos cuartos extraños con chicas bonitas, Gai estaba durmiendo temprano después de tomar chocolate caliente, abrazando a su peluche de tortuga que su papá le regaló.

Sin embargo, ha llegado el momento en el que Gai enfrente ese misterioso cambio al que todos sus demás amigos ya se enfrentaron y superaron. ¡Las ramas de su árbol están listas! Y Gai no tiene miedo de ver cara a cara a la madurez. ¡El mundo parece obsesionado con el amor romántico y la sexualidad! Y aparentemente eso también incluye a su amado Rival considerando que ahora lee ese libro raro todo el tiempo.

Kakashi… bueno, él también tardó en crecer. Pero según Asuma y todos sus demás amigos, las razones por las que Kakashi tardó en desarrollarse se deben al trauma. Lo que es absolutamente trágico como entendible. Kakashi necesitaba tiempo y espacio. ¡Y una parte de Gai está completamente orgulloso y feliz de que la fruta de su amado Rival finalmente este lista!

¡La primavera de su vida se encuentra en su punto más dulce y Gai no podría estar más feliz por él!

Solo que aparentemente Kakashi había cortado su propia fruta y se la había arrojado a Gai justo en la cara. ¡Y era responsabilidad de Gai averiguar si eso era cierto o si era solo una trágica confusión!

La fruta de Kakashi es importante y Gai debe cerciorase de que su Rival esté en orden con sus pensamientos y no solo… apresurando los retoños. Kakashi no debería intentar arrojar su fruta si no estaba completamente seguro de que eso era exactamente lo que quería hacer.

¡Por eso Asuma había hecho un plan tan importante!

Y Gai ya está deseando saberlo tanto como casi está seguro de que su Rival no está coqueteando con él y que después de este día se reirán cada vez que recuerden esta confusión.

Gai asiente para sí mismo, tan lleno de confianza con la misma fuerza que su corazón late dolorosamente debajo de su ropa, nuevamente sintiéndose nervioso cuando piensa en el plan de Asuma de un modo que casi lo hace retroceder.

Solo que no hay tiempo para arrepentirse. Las ramas se acaban delante de sus piernas y Gai salta hacia el claro, formando una sonrisa cuando mira la silueta de Kakashi aterrizando en la otra dirección.

— ¡Mi más amado y asombroso Rival, llegaste a tiempo para nuestro desafío! — Gai lloriquea y levanta las manos, tratando de lucir lleno de emoción aun si las visitas puntuales de Kakashi son otro de los pequeños detalles que cambiaron en los últimos meses.

— Maa, si acabamos pronto entonces podré irme pronto — Kakashi se encoge de hombros y le da una mirada seria. Lo que no funciona para engañarlo porque es él quien comienza a acortar la distancia y también porque no importa que tan temprano terminen, Kakashi siempre inventa alguna excusa para seguir con él.

— Con que sí, ¡en ese caso debes estar muy ansioso de perder! — Gai guiña y levanta el pulgar, sintiendo que sus tripas se revuelven cuando Kakashi sonríe en lugar de girar los ojos, comenzando a arrastrar los pies justo como Asuma predijo que haría.

— Bueno, perro que ladra… — el ojo de Kakashi se angosta en un tono mordaz y lleno de diversión, guardando sus manos en sus bolsillos de ese modo que lo ayuda a mantener el factor sorpresa durante sus batallas cuerpo a cuerpo.

Es bueno. Y muy hábil. Y Gai sonríe y prepara sus puños para lanzarse a un ataque lleno de pasión juvenil, prácticamente olvidándose del plan de Asuma cuando siente la emoción nacer en él con el único objetivo de probar sus propios límites y empujar también los límites de su Rival.

Pero antes de que Gai pueda avanzar y dar el primer golpe, Kakashi hace esa cosa con los ojos, mirando a Gai de esa forma a la que Asuma llamó “anhelo”.

Las manos de Gai se detienen, incapaces de golpear a Kakashi cuando no sabe todavía lo que pasa. La ansiedad lo está volviendo un poco loco. ¡Las adivinanzas y los trucos no son su pasión y su mente no puede concentrarse en un duelo lleno de emociones honestas cuando todavía se pregunta si Kakashi realmente le estaba lanzando su fruta justo en la cara!

— Rival — Gai carraspea y baja los puños, haciendo que Kakashi baje la guardia también — Antes de que tengamos nuestro impresionante duelo, hay algo que quiero mostrarte.

Kakashi presiona las cejas, sin embargo, no pierde un solo segundo y camina a prisa hacia él, moviendo los hombros de una forma absolutamente rara solo para tratar de disimular su emoción.

La pubertad parece complicada. Todavía no sabe porque la gente se obsesiona con el romance, pero si Gai tendrá que actuar y moverse tan raro cuando sus frutos estén listos, entonces realmente prefiere seguir sintiéndose ajeno a la madurez.

— Mnh, ¿y bien? — Kakashi se detiene a su lado cuando Gai levanta su mochila.

Y a pesar de que Gai había notado muchas cosas por sí mismo, ahora que Asuma le dijo más cosas sobre los síntomas del "enamoramiento" Gai puede darse cuenta de que su Rival realmente está nervioso de una manera extraña.

Y su nerviosismo solo empeora los propios nervios de Gai.

— Yo... compré este kunai, es... es un poco diferente a los que tenía antes, ¿ves? — Gai muerde su propia lengua cuando su voz tiembla así. ¡Necesita seguridad para luchar contra las hormonas de la madurez! El plan de Asuma solo funciona si Gai está completamente seguro de lo que está haciendo.

Afortunadamente Kakashi está al menos cien veces más nervioso y mira el Kunai como si realmente fuera algo, prácticamente suspirando cuando sus hombros chocan y cuando Gai extiende el kunai delante de los dos.

— ¿Por qué no lo pruebas, Rival? — el Kunai gira en su mano, y Kakashi tararea y se inclina para inspeccionarlo con una cara aburrida y desinteresada.

El kunai no tiene nada de particular, y ciertamente, no es nuevo. Pero es el primer paso en su plan de "descubrir la naturaleza de las señales de Kakashi Hatake" y Gai sonríe cuando su Rival extiende una mano hacia él.

Bien. Asuma dijo que esto era el primer paso. Y Gai es absolutamente veloz cuando lanza el kunai y gira la mano en el aire justo como Asuma dijo que hiciera.

Kakashi toca su mano en lugar del kunai, y antes de que pueda reaccionar lo que está haciendo Gai cierra sus dedos fuertemente contra él, atrapando a Kakashi en un agarre firme.

Kakashi es frío, y ciertamente está temblando por los nervios, algo que solo aumenta cuando su cerebro parece entender lo que pasó y mira a Gai con un rostro lleno de sorpresa.

— ¿Gai? — las cejas de Kakashi se contraen sobre su nariz, pero no es una protesta exactamente, sino algo que Gai reconoce como expectación.

Su mano no lucha contra él. En realidad, es muy dócil y suave a pesar de las cicatrices del chidori. Gai no ha tocado la mano de Kakashi con detenimiento nunca. Se han golpeado, se han apretado para competir y se han sostenido para ponerse de pie. Pero el peso delicado de la mano de Kakashi en la suya es... completamente diferente.

Tan nuevo.

Gai se sonroja cuando ve sus manos entrelazadas, ensordeciéndose por el latido de su propio corazón al mismo tiempo que la voz de Asuma lo obliga a continuar.

Sus dedos comienzan a recorrer la piel con lentitud, dando pequeños círculos y caricias a través de cada centímetro de piel. Y por más que Gai practicó tocando la mano de Asuma esta mañana, tocar a Kakashi es diferente. ¡Es como lanzarse a una misión real después de años de práctica en combates de prueba!

Kakashi jadea cuando Gai recorre sus nudillos con un toque más provocativo, frotando con la punta de las uñas la piel disponible fuera del guante en ese movimiento suave y superficial que Asuma le enseñó.

Y según Asuma, esto empujará el corazón de Kakashi y lo ayudará a descubrir su verdadero propósito. Y lo más probable es que cuando Gai lo suelte Kakashi saldrá corriendo de aquí.

Sin embargo, antes de que Gai siquiera pueda terminar de recorrer la mano de Kakashi, es él quien gira la palma, sonriendo con un toque completamente entusiasmado cuando presiona a Gai de una forma que definitivamente no es parte del guión.

— Mnh, si querías tomar mi mano, solo lo hubieras dicho — la risa de Kakashi es baja y melodiosa, y Gai se pone auténticamente nervioso cuando Kakashi entrelaza sus dedos y acorta la distancia entre los dos.

Se supone que Kakashi debería correr. ¡Pero su amado Rival claramente lo está disfrutando!

Gai presiona los párpados un par de veces, extrañamente conmovido cuando Kakashi luce demasiado feliz con la idea de tomar su mano, casi como si hubiera esperado toda la vida por eso.

Sus dedos son fríos, sí, y aunque ayer Kakashi había aplastado la mano de Gai dolorosamente contra las piedras, esta vez es muy suave y muy delicado cuando también toca las cicatrices de Gai.

Su vista mira ahí otra vez, entreteniéndose cuando sus dedos bailan juntos en sincronía mientras se frotan, imitándose y respondiéndose hasta que Gai siente un nudo en la garganta y un escalofrío en...

— Si, ¡Ya lo sabes, mi estimado Rival! Esto es solo... — Gai asiente y luego agita la cabeza, ahuyentando la idea de sus propias hormonas al mismo tiempo que se concentra en la misión.

Bien, si su Rival estaba tranquilo con la idea de tomarse de las manos, ¡Gai estaba completamente de acuerdo! Es exactamente por eso que el plan tiene más pasos en caso de que Kakashi no escapara con la primera opción.

¡Así que Gai no tiene tiempo que perder! Y si es honesto, probablemente estaría un poco ofendido si su Rival hubiera escapado solo por darse un apretón amistoso y lleno de juventud.

Kakashi y él son buenos amigos. Tomarse de las manos es algo natural. Y en respuesta Gai sostiene a Kakashi con emoción y le da un guiño feliz antes de comenzar a moverse.

El segundo paso que Asuma le dijo es algo que Gai ha hecho muchas veces en el pasado, y sin embargo, se siente como si pudiera vomitar cuando extiende los brazos y rodea el cuerpo de Kakashi con extremada lentitud, soltando su mano solo para poder enganchar sus dedos en la parte baja de su cinturón de un modo que Kakashi encaja perfectamente bien entre sus piernas.

Es un abrazo íntimo. No tiene nada que ver con los abrazos que se dieron antes. Asuma le indicó no ser pasional y exigente, sino más bien suave y delicado, como si Kakashi fuera algodón o como si estuviera hecho de vidrio.

Obviamente Gai jamás pensó en Kakashi como algo frágil, y sin embargo...

Casi puede sentir esa delicadeza y fragilidad cuando recorre sus brazos a través de él, acariciando su cuerpo inevitablemente mientras desliza sus manos por el costado se su ropa y lo aprieta.

Gai casi espera que Kakashi realmente escape esta vez. Gai no lo está manoseando, ¡jamás podría hacer algo sin consentimiento! Pero sus manos están presionando la cadera de Kakashi contra él de un modo que lo mantiene íntimamente pegado a su cuerpo.

Pero Kakashi no lucha como Gai esperaba, y en cambio, Gai lo escucha jadear felizmente en su oído.

Como regla general, Kakashi toma sus abrazos sin moverse. Es apático y no le gusta sentirse atrapado por otra persona. El contacto le resulta incómodo. Y cuando Gai le ha compartido uno de sus más hermosos y sinceros abrazos Kakashi siempre se queja y trata de escapar.

Entonces, no entiende porque Kakashi no está tratando de escapar. Asuma le dijo que lo sostuviera por al menos un minuto incluso si Kakashi no quería.

Pero Kakashi quiere. Quiere mucho. Y es el turno de Gai para jadear de impresión cuando siente las manos de Kakashi escurrirse sigilosamente en su espalda, riéndose bajito y nervioso cuando entierra la punta de sus dedos en el cabello de Gai y se curva de un modo en el que puedan acariciarse.

¿Qué?

Gai mira otra vez sobre los árboles, sintiendo que su corazón baja hasta la boca de su estómago como si se hubiera derretido.

¡Esto no era parte del plan! Y más que eso, ¡este no era el comportamiento normal de Kakashi!

Gai suda, temblando de nervios y sintiendo los vellos de su nuca erizarse cuando las manos frías de su Rival tocan su cuello.

Él también es delicado con Gai, y eso hace que sus impulsos reaccionen involuntariamente, moviendo de nuevo las manos para seguir acariciando a Kakashi de ese modo suave y sedoso, perdiéndose en las caricias cuando desliza sus dedos por sus omóplatos, hacia abajo en su columna vertebral, por la línea de su cadera sobre su cinturón y luego...

Gai quiere tocar más abajo.

¡No!

Gai se aleja, acalorado cuando algo que reconoce como sus más bajos instintos toca el timbre en su interior.

— Mnh, eres cálido — el comentario de Kakashi no ayuda. Y no ayuda que su tono sea plano y simple, lleno de un aburrimiento actuado que lo hace desear oírlo hablar en ese tono apático justo sobre su oreja, diciéndole que el mundo es horrible y todos esos discursos raros que su Rival dice solo para hacerlo enojar.

— Sí, y tú eres muy frío — su voz es baja, pero Gai recupera la sonrisa cuando mira a Kakashi a los ojos otra vez.

Bueno... ¿qué hay de malo en el hecho de que dos buenos amigos compartan un abrazo fraternal? Gai abraza a todos sus bellos amigos siempre. Era natural que Kakashi no huyera de él. ¡Y eso no querría decir que estaba enamorado! Después de todo solo era la fase número dos.

Gai se aparta completamente, casi sintiéndose culpable cuando Kakashi hace un puchero y parece querer volver a abrazarlo, quedándose quieto solo porque Gai vuelve a tomar su mano derecha.

El tercer paso es algo que Gai ya no puede clasificar como amigos. Kakashi puede aceptar apretones de mano y abrazos. Pero Gai ha visto a Kakashi golpear a tipos el doble de grandes que él solo por hacer algo estúpido como atreverse a tocar su cara.

Kakashi es reservado. O más que eso. Ni siquiera Gai ha tenido el valor de tocar la cara de Kakashi alguna vez. Pero según la teoría de Asuma, si Kakashi estaba enamorado de él, lo permitiría.

Y si no, bueno... Gai visitaría el hospital.

¡De acuerdo! Esta es una verdadera prueba. Todo lo demás fue solo el calentamiento. Gai tendrá parte de la verdad una vez que cruce los límites y sus músculos se pararan para el impacto una vez que Kakashi le rompa todos los dientes.

Gai toma aire y se para firmemente frente a su Rival, manteniendo un rostro serio incluso cuando Kakashi lo mira con expectación y adrenalina.

Parece que su Rival cree que algo genial está sucediendo y está esperando que Gai continúe. Pero puede que Gai haya perdido un poco la razón.

Su mano presiona la mano de su Rival, pero la otra mano se desliza hacia arriba, tocando su hombro superficialmente antes de subir como un insecto tímido por el borde de su cuello, deteniéndose unos cuantos segundos cobardes en el lóbulo de su oreja antes de llegar a ese punto donde Gai sabe que Kakashi oculta un lunar.

La máscara de Kakashi es cálida y aterciopelada, y parece un poco húmeda por su aliento en una pequeña mancha debajo de su nariz. Pero la máscara también es increíblemente delgada y delinea la boca de Kakashi de un modo que lo deja ver el momento en el que sus labios se separan por la impresión.

Gai pasa un trago de saliva. Tocar a Kakashi en la cara es solo un boleto de ida al infierno, ¡pero Gai no es un cobarde! Además, definitivamente se detendrá cuando Kakashi le diga que se detenga o cuando Gai termine desmayado en el suelo después de recibir sus puños.

Pero Gai no ha perdido ni un diente incluso si sus dedos se mueven a través de la máscara, deslizándose suavemente de esa forma en el que Asuma le enseñó, prácticamente solo rozando con la punta de sus yemas cada pequeño lugar.

Kakashi inclina la cabeza cuando Gai llega a su nariz, pero solo porque está aspirado hondo, disfrutando del toque cuando su dedo índice finalmente cruza hacia la desnudez de su mejilla.

El rostro de Kakashi es tan suave. ¡Gai había esperado que lo fuera, por supuesto! La piel del rostro humano siempre tiene una suavidad particular. Pero la sensación de tocar la piel de Kakashi realmente es infinitamente distinta a su imaginación.

Su piel tersa y joven se hunde debajo de él, y su tono pálido se enrojece incluso si Gai solo desliza la punta de su uña sobre la superficie, girando la mano para tocar su pómulo en un recorrido aún más lento alrededor del puente de su nariz.

Kakashi tiene un par de pecas debajo de sus pestañas, sobre la parte alta de su mejilla, y el cuerpo de Gai sufre una contracción cuando hace algo tan íntimo y privado como comenzar a acariciarlas por primera vez, tallando su dedo índice por la cicatriz del sharingan con sumo cuidado y respeto, crispándose cuando Kakashi se contrae y gime.

Su impulso principal es apartar la mano. La cicatriz en su ojo es algo privado que marcó la vida de su Rival. Es doloroso. Lo será siempre. ¡Gai no debería tener el derecho de ponerle un solo dedo encima!

Pero al contrario de sus intenciones, su mano se mantiene justo ahí, acariciando el borde grumoso y rosado de la cicatriz por la forma curva de su frente y su párpado, deslizando el dedo por su mejilla hasta donde la línea de pierde debajo de la tela.

El aliento de Kakashi hace un ruido suave cuando su dedo se detiene en ese lugar, y cuando comienza a mover su mano hacia arriba  Gai casi espera que Kakashi finalmente le dé un golpe.

Sin embargo, Kakashi levanta su mano libre con demasiada lentitud para tratarse de un ataque imprevisto, y antes de que Gai pueda entender lo que está haciendo el brillo de más piel lo deslumbra.

Kakashi se ríe muy suave, y Gai se da cuenta de que Kakashi bajó su máscara cuando puede ver sus labios curvándose un poco.

El pequeño lunar lo saluda desde el borde de su barbilla, pero Gai se entretiene con la forma perfectamente dibujada de su boca. Kakashi tiene un lindo rostro. Todo en conjunto. Pero su boca contiene algo particular que probablemente no podría poner en palabras para describir.

— ¿Bien? — la cuestión de Kakashi no tiene sentido para su cerebro, pero Gai asiente de todas formas.

Parece que su Rival le está haciendo una invitación a seguirlo tocando, completamente ilusionado de una forma cursi o romántica o algo perdido entre eso.

Lo que también podría ser imposible y tal vez Kakashi lo golpeó tan fuerte que Gai se desmayó hace un largo rato y ahora mismo está teniendo alucinaciones en la camilla de un hospital.

Pero Gai no es un hombre cobarde que escape a su imaginación. ¡Esto es la vida real, está completamente seguro de eso!

Su mano se desliza hacia abajo, tocando el resto de la cicatriz que parece un poco menos profunda hacia el final del corte.

Kakashi sigue igual de accesible y dócil, pero presiona la mano de Gai cuando sus dedos siguen bajando hasta encontrarse con el lunar miniatura.

Gai solo vio ese punto en las duchas y en las misiones, y se entretiene tocando la pequeña mancha negra antes de ir directamente a su boca.

El plan de Asuma está perdido en algún lado en sus pensamientos al igual que su razón, así que Gai realmente no está pensando en nada cuando su dedo índice recorre el labio inferior de Kakashi.

Es aún más blando que el resto de su rostro, y se hunde con suavidad cuando Gai presiona delicadamente la superficie, palpando su forma de un modo que la mano de Kakashi tiembla y su cuerpo se estremece contra él.

Pero de todos modos no lucha ni se aparta y deja que Gai toque su boca con todos los dedos, frotando y deslizando la punta de sus dactilares alrededor.

Es un acercamiento completamente íntimo y privado. Gai está completamente seguro de que Kakashi no permitiría esto con nadie más. De algún modo, es similar a la desnudez. O aún más privado. Y la sensación solo aumenta cuando su dedo empuja el borde y su piel toca los dientes de Kakashi.

Su dentadura es blanca, completamente lisa, con los colmillos un poco crecidos de un modo tan discreto que cualquiera lo confundiría con una dentadura normal si no lo mirara de cerca.

Pero Gai lo está mirando de cerca. Lo está tocando, y su dedo recorre uno de sus colmillos afilados antes de llegar al centro de sus labios en forma de corazón, suspirando cuando la punta cálida de la lengua de Kakashi lo toca.

Kakashi gime, y Gai lo hace también. Su lengua resbaladiza humedece su dedo, tan, tan suave, y de pronto los pantalones de Gai se sienten tan apretados que duele.

Gai aleja la mano, recobrando la razón cuando Kakashi sonríe y puede ver un suave residuo de saliva seduciéndolo en el borde de su boca.

¡Seduciéndolo a él, a Maito Gai!

¡No! ¡Asuma dijo que Kakashi escaparía! ¿Por qué estaba pasando esto? No era el resultado que esperaban. Se supone que Kakashi reorganizaría su mente y entonces tal vez recapacitaría y...

Gai no puede seguir escuchando sus pensamientos. El ritmo de su corazón es salvaje. Y su traje está demasiado caliente ahora.

Quiere tocar de nuevo los colmillos de Kakashi, frotarlos con la punta de los dedos, clavarlos en su piel, probar su filo con la lengua.

Toda una maraña de instintos que aparentemente habían seguido a Gai desde hace tiempo y que había estado ignorando tocan otra vez el timbre de llegada en su interior. Y Gai no sabe qué se supone que tenía que hacer con ellos.

Asuma no le habló de lo que él sentiría, solo le dijo que hiciera todo lo que le dijo hasta que Kakashi saliera escapando de aquí.

— Tu dedo sabe mal — Kakashi murmura, sonando completamente neutro, como si probar el dedo de Gai fuera algo que incluyó en una lista de actividades recreativas para hacer hoy — Como a pasto.

— Yo... ¡Lo siento!

Gai se sonroja, tratando de retroceder y quedándose justo ahí porque Kakashi no suelta su mano y porque simplemente se encoge de hombros.

— No dije que me importa.

La lengua de Kakashi se asoma entre su dentadura, humedeciendo sus labios con ansiedad como si esperara que Gai vuelva a meter su dedo ahí.

Un escalofrío lo asalta y Gai sabe que no puede negar su propio impulso de obedecer y volver a hundir su dedo índice entre la lengua y los colmillos de Kakashi, listo para frotar su dedo insistentemente en el interior.

Pero la voz de Asuma suena en el fondo de sus pensamientos otra vez, regresándolo a la realidad con un pequeño golpe en su cerebro.

Gai no puede justificar a Kakashi. Y no puede justificarse tampoco. Pero Asuma dijo que debía continuar hasta el último paso si Kakashi no había huido todavía.

¡De acuerdo! Gai no lo defraudará. Y más importante que eso, la última prueba era lo que definiría el resultado.

Y ahora más que nunca Gai necesita saber.

Kakashi parpadea y lo mira finamente con ojos brillantes, luciendo sonrojado y emocionado de una forma en la que realmente luce como si se estuviera divirtiendo mucho con todo esto.

Casi como si lo hubiera previsto, o planeado, o anhelado, soñado o... Gai no lo sabe. Quizá realmente Kakashi había estado siendo tan raro solo para llegar a este punto.

Bueno, ¡entonces es hora de averiguarlo!

Gai suspira hondo, concentrándose como cuando se prepara para una batalla mortal.

Lo que básicamente seria considerando que después de esto Kakashi podría clavarle un arma. O un trueno. Lo que fuera menos traumático para él.

Asuma había parecido demasiado seguro de que Gai no llegaría a este paso de ninguna forma, y de todos modos fue gráfico al respecto como lo haría un sensei profesional y responsable con sus alumnos.

— Kakashi — Gai suspira y cuadra los hombros, sin soltar su mano mientras dirige la otra a su brazo.

Se supone que es una especie de prisión, pero Kakashi se ve feliz y ansioso de que Gai siga.

— Tú... te ves bien — Gai dice y automáticamente aclara su garganta, sintiéndose más nervioso de lo que se supone que debería sonar.

Por suerte Kakashi no se da cuenta porque todo su cuerpo está temblando y porque no parece estar exactamente atento a su entorno además de esa extraña observación a su boca.

Bueno. Gai no gana nada desperdiciando el tiempo. ¡La verdad siempre requiere valor!

Su rostro se inclina sobre él, y muy delicadamente posa su boca en el pómulo de Kakashi, besando la línea de la cicatriz y las pecas que se dispersan como estrellas en el lienzo.

Besar la mejilla de Kakashi era el último y el más importante paso. No hay una alternativa amistosa. Si Kakashi no huía era porque tenía un interés amoroso real. ¡Si Kakashi permitía su beso significaba que estaba enamorado de él!

Asuma dijo muchas, muchas cosas para este punto. Casi un sinfín. Pero su voz y el recuerdo del humo lleno de nicotina se vuelve blanco y todo lo que capta es que es una sensación agradable.

Sus labios acarician la piel, sintiendo el borde de la cicatriz del sharingan debajo de su boca. Y es una sensación que todo su cuerpo disfruta.

Su rostro se aleja, y es ahí cuando Kakashi debería razonar lo que tuviera que razonar y huir. Pero Kakashi no parece poder usar las piernas y lo mira con esa expectación para que siga y siga y siga mientras el timbre de sus instintos suena y...

"Lo entenderás cuando lo hagas"

Las palabras de su amigo regresan a él, y la mente de Gai lo relaciona inmediatamente a la idea de que debía tratarse de esto. ¡Tal vez esté era el plan de Asuma desde el principio! Averiguar lo que sentía su Rival pero también entender su propio y natural deseo en la primavera de su madurez.

Gai quiere hacer un río con sus lágrimas, pero Kakashi no parece dispuesto a esperar y Gai no quiere tener que alargar esto tampoco.

El sabor de Kakashi está en sus labios y Gai lo prueba cuando humedece su propia boca tomando aire con dificultad a través de su agitado ritmo antes de volver a inclinarse sobre él, avanzando un par de centímetros de su posición anterior hacia su boca.

Gai le da tiempo a Kakashi. Tiempo de irse. Pero Kakashi no se va y Gai sigue avanzando, deslizando sus labios otro poco, y otro poco, depositando un beso en cada extensión de piel hasta que finalmente se encuentra con sus labios.

Hay un solo segundo de vacilación, y después, Gai besa a Kakashi con todas sus fuerzas.

Son inexpertos y torpes. Pero parecen sincronizarse casi inmediatamente, probándose de un modo que sus instintos dejan de tocar el timbre y simplemente rompen la puerta principal de su cuerpo, llenando sus pensamientos cuando su lengua recorre los labios de Kakashi y toca sus colmillos provocativamente, sorbiendo su saliva en su propia boca antes de que la lengua de Kakashi lo toque también.

— Mnh... — Kakashi tararea en su boca antes de separarse. Y obviamente, incluso después de besarlo su Rival tiene una expresión neutral, como si besar a Gai fuera lo más aburrido del  mundo y no como si estuviera temblando tímidamente contra él — Ya era hora.

— ¿Eh? — Gai parpadea y trata de enfocarse — Tú... ¿querías esto, mi estimado Rival? ¿Habías dejando un sendero de pequeñas señales para que yo pudiera seguirlo?

Kakashi se ríe por sus palabras, asintiendo mientras la punta discreta de sus dientes deslumbra la línea de sol.

— Mnh, eso era obvio, Gai — Kakashi tararea y toca sus brazos en un gesto amigable — Después de todo, lo seguiste, ¿no?

Gai mira a un lado cuando siente un enorme puñado de culpa trepando su garganta. ¡Ni siquiera se dio cuenta de eso! Gai pensó que Kakashi se estaba volviendo loco y su corazón no consideró la posibilidad, y sin embargo...

Tal vez el destino de Gai estaba haciéndolo seguir ese camino. Y tal vez el propósito de Asuma era que Gai hallara todas pistas.

— ¡Por supuesto que sí! ¡No hubiera deseado otro precioso destino!

Kakashi sonríe otra vez, suspirando y cerrando los ojos cuando Gai se inclina nuevamente a su boca, escuchando todos esos instintos que le gritan que su fruta está lista y madura. ¡Y que le pertenece a su Rival!


Asuma suelta el humo, agitando la mano para limpiar su visión cuando las pequeñas ondas grises se interponen entre él y el monumento a los Hokage.

Todavía no tiene esa audiencia con su papá, es decir, el señor Tercero, pero ver la cara vieja y recriminatoria no es algo por lo que Asuma esté ansioso.

Desde que llegó, no se ha metido en su vida. Y Asuma pasa su tiempo divirtiéndose con Kurenai y tomando misiones como cualquier otro shinobi lo haría en el paso suave del mundo.

Eso es bueno. Asuma había tenido miedo de volver y tener que enfrentarse a Hiruzen tratando de controlar cada aspecto de su vida como si Asuma no pudiera pensar por sí mismo. O como si no entendiera los riesgos que implica la guerra, la batalla o incluso algo como el amor.

Hiruzen había hecho eso desde que Asuma era un niño, entrometiéndose, tratando de guiarlo por donde Hiruzen quería, dándole pequeñas señas todo el tiempo como si Asuma no tuviera el derecho de elegir. Como si Hiruzen no pudiera quererlo o aceptarlo si Asuma resultaba ser otra cosa.

Bueno, Hiruzen es un viejo después de todo. Claramente jamás lo entendió. Pero ahora Asuma ya es un hombre en toda la extensión de la palabra y su papá finalmente se dio cuenta de que no puede tratarlo como a un niño pequeño.

Asuma se gira para dejar de ver la piedra, pensando en ir a la florería Yamanaka por unas flores y luego pasar por la casa de Kurenai y ponerse románticos.

No es que se alegre de que el papá de Kurenai haya muerto o que el suyo no le dirija la palabra, pero ahora que están completamente libres de hacer lo que quieran ya no tiene que oír los reclamos de su suegro y de su padre veinticuatro horas al día.

"Kurenai es demasiado joven y demasiado inocente"

"Y tú eres un vago"

"Claramente no saben lo que están haciendo"

Asuma apaga el cigarrillo, pisando la colilla gastada antes de guardar sus manos en su pantalón y sacar otro para fumar, deslizándose hacia el centro de la aldea.

Todavía hay muchas cosas sobre las adivinanzas que Hiruzen le dijo, pero Asuma sepulta los recuerdos y en cambio considera comprar la cena para Kurenai y luego beber un par de cervezas mientras hablan de su última misión de un modo que probablemente Asuma podría quitarse el mal sabor de boca.

Su vista se desliza hacia la calle principal, pero antes de que pueda considerar una ruta sus ojos atrapan una figura verde corriendo desde el borde del bosque maldito.

Asuma sonríe, y todas sus preocupaciones se esfuman como la ceniza en sus pies cuando comienza a caminar en esa dirección.

Honestamente, había esperado que Gai fuera directamente al hospital. Asuma había sido muy arriesgado en recomendarle besar a Kakashi, pero esa tensión social era algo que ese muchacho tenía merecido. Y sin duda alguna Gai puede resistir un golpe o dos. Todo por el bien de mantenerse a salvo de involucrarse emocionalmente con alguien como él.

— ¡Gai! — Asuma llama y detiene la carrera de su amigo, haciendo que casi se estrelle contra la tienda de dangos en la esquina.

Pero Gai últimamente es más bueno de lo que Asuma hubiera podido imaginar y se detiene cuando Gai da una voltereta y aterriza en sus pies, sonriéndole a Asuma con toda la energía de su corazón.

Asuma le devuelve la sonrisa, impresionado cuando Gai tampoco tiene golpes en la cara.

Bueno, el cobarde de Kakashi debió haber huido durante el primer paso. No esperaba otra cosa de él considerando la reputación que tiene y considerando que todo el tiempo está por ahí como un zombi, sin otro propósito más que morir o matar.

— ¡Asuma, mi querido amigo! — Gai cuadra los hombros, trotando un par de veces en su lugar antes de finalmente quedarse quieto.

Parece muy feliz como para haber estado lanzando a Kakashi a la friend zone, pero de ese modo es mucho mejor para él. Así no tendrá que soportar a Gai lloriqueando por el "hombre de su destino".

— ¿Y bien? ¿Hiciste lo que te dije?

Asuma aparta el cigarro de su boca, mirando a Gai con curiosidad sobre todo lo que hicieron.

Y para ser franco Asuma cree que esto no pudo tener un impacto relevante. La situación no podría pasar más allá de un beso inocente en la mejilla y un golpe en la cara.

Y besar no era un delito. Gai siempre podía pedir perdón y luego volver a ser esa cosa de Rivales y dejarle en claro a Kakashi que no tenía que jugar con lo que no conocía.

— Eso.... eso fue... — los labios de Gai se tuercen, y Asuma espera que Gai llore, lo abrace, y Asuma lo consuele diciendo que Kakashi de todos modos no vale la pena porque es un chico problemático y Gai debería concentrarse en sus propias metas y... — ¡Eso fue grandioso, Asuma, eres el mejor!

Gai levanta el puño y sonríe, haciendo que Asuma lo mire sin entender.

— Hice exactamente lo que me dijiste y funcionó — Gai asiente — Yo... besé a Kakashi en la mejilla, ¡y luego nos besamos en la boca y ahora somos novios!

Asuma escupe su propio cigarro, tosiendo mientras trata se entender lo que Gai dijo.

¿Besar a Kakashi en la boca? ¿Novios? ¿Qué?

¡Ese no era el plan! Se supone que Kakashi escaparía y dejaría a Gai lejos de sus fantasías pervertidas.

— Entonces... ¿Kakashi realmente estaba interesado en ti? — su voz es neutral, pero en el fondo Asuma siente una punzada extraña de dolor.

¿Su estrategia había estado equivocada? ¿Algo cambió en el tiempo que se fue como para que Kakashi y Gai hicieran algo como eso?

Y aún más importante que todo lo anterior, ¿Kakashi había sido más listo que él y había engañado a Gai para hacerlo llegar hasta ahí solo porque no podía mantener su maldita cabeza fuera de sus pantaloncillos?

Gai sonríe aún más entusiasmado, feliz, radiante, lleno de vida que solo podría hablar del tierno enamoramiento en la primera etapa, donde el romance siempre está lleno de ilusiones y... todas esas cursilerías engatusadoras. Solo una pantalla de humo rosa para los principiantes.

No le sorprende que Gai haya caído en esa trampa considerando lo ingenuo que es. Pero quizá ni siquiera durarán lo suficiente porque ninguno de los dos parece lo suficientemente maduro para saber lo que está haciendo.

Algunos besos en la boca no son un problema mientras Kakashi entienda su sitio.

— De acuerdo — Asuma le da una palmada ligera — Está bien, supongo.

Gai asiente muchas veces, señalando hacia la calle principal con más de esa emoción.

— Kakashi tenía unas cosas que hacer en la Torre, ¡pero me dijo que nos veamos en su departamento después porque tiene algo fenomenal que enseñarme a solas!

Asuma agradece no tener su cigarro en la boca porque se hubiera atragantado otra vez.

¡Esa era una insinuación para...!

No. Definitivamente no.

¿Qué rayos estaba pensando Kakashi? Una cosa era besar al pobre e ingenuo de Gai, pero otra cosa muy distinta era poner sus garras en él considerando que es un chico tan inocente. (E incluso si Asuma está seguro de que Kakashi no está pensando en intimar tan rápido, no significa que lo haga menos inadecuado).

Parce que Gai quiere reanudar su marcha para ir al departamento de Kakashi, pero Asuma lo detiene de la muñeca.

— No puedes ir, Gai, te lo prohíbo.

Asuma jadea, frunciendo las cejas cuando piensa que probablemente esto debería hacerlo un padre, y como Gai no tiene un padre es su responsabilidad como amigo advertirle de las cosas dolorosas y peligrosas delante de él.

— ¿Qué? ¿Por qué?

La inocencia en esa pregunta solo lo hace enfurecer más, sintiendo que todo esto fue su culpa por haberle dado una estrategia equivocada o no haberlo aconsejado lo suficiente.

Debió haberle prohibido acercarse a él.

O debió haber amenazado a Kakashi para que lo dejara en paz.

— Eres demasiado joven y demasiado inocente para entender — Asuma suspira — Y Kakashi es un desastre. Claramente ninguno de los dos sabe lo que está haciendo.

Asuma cierra la boca, y por un instante su mano no es su mano, sino la mano del padre de Kurenai y de su propio padre que nunca confío en él y que no entendía que Asuma estaba construyendo su propia vida.

Gai sigue mirándolo con extrañeza, y cuando Asuma levanta el rostro puede ver a Hiruzen mirándolo desde la montaña Hokage con su imperturbable rostro de entenderlo todo que Asuma siempre odió.

Hiruzen siempre decía saber la verdad que Asuma no comprendía, siempre dando insinuaciones, señales, pistas que no conducían a ningún lugar. Que solo lo criticaban y minimizaban y...

— ¿Asuma? — Gai ladea el rostro, pero Asuma ya está mirando el cielo, sintiendo que sus tripas se revuelven cuando una parte de él comprende inesperadamente a ese viejo cascarrabias en la Torre Hokage, siempre diciendo que estaba preocupado por él de un modo que lo hacía irritar.

Hiruzen lo estaba protegiendo y Asuma solo podía ver a un padre que no creía en las habilidades o en la inteligencia de su propio hijo.

Hiruzen le estaba dando pistas para que estuviera a salvo. Porque todo eso significaba que lo quería. Porque sí estaba preocupado por él.

Su mano suelta la muñeca de Gai con lentitud y luego...

Sí, Asuma tiene que ir a esa maldita audiencia.

— Gai, ¿estás feliz con eso? — la pregunta que nunca le hizo su padre sabe a gloria, y ver a Gai asentir, empezando tardíamente en una etapa tan complicada casi lo hace sentir melancólico — Bien, en ese caso, forma tu propio camino. Al contrario de otros, yo confío en ti. Pero no digas que no te lo dije.

Claramente Gai no parece entender nada de lo que sucede. ¿Cómo podría? Tendrá que tropezar y tropezar para averiguarlo. E incluso si Asuma hubiera querido protegerlo de eso...

Bueno, ¿quién puede? Incluso Hiruzen y el padre de Kurenai fracasaron. Ellos siempre fueron tan necios para oír, desesperados en querer vivir su propia vida porque sonaba mucho más divertido que seguir órdenes.

Y puede que Asuma esté tan equivocado con las intenciones de Kakashi como el padre de Kurenai lo estaba con él.

— De acuerdo, ¡te prometo que no te decepcionaré! — Gai guiña, corriendo hacia ese lugar con tanta felicidad que Asuma siente un agujero en el pecho.

Dios, si eso era solo por ver a su amigo crecer, ¿qué habrá sentido su padre?

¿Se habrá sentido igual de triste cuando lo vio partir con los doce guardianes ninja sin que Asuma dijera una sola palabra?

Asuma saca otro cigarrillo de su bolsa, sintiendo el pergamino con la invitación a la audiencia que su padre le había mandado, tal vez, en realidad, como otra señal.

Sus pies siguen a través de la calle, pero discretamente desvía su camino de la florería Yamanaka a la Torre Hokage de un modo que pretende fingir que no se da cuenta de eso.

Había llegado la hora de rendir cuentas al Hokage. Y tal vez de murmurar una disculpa a su papá. 

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