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Cherry

Summary:

Harry es una directora que se deja utilizar como un simple objeto por Louis, su alumno.

Work Text:

—Sr. Tomlinson, no me sorprende verlo aquí. ¿Qué hiciste esta vez?— le dice Harry al chico sentado frente a él, Louis, un muchacho que solo se mete en líos y le quita la paz al rizado.

Pero éste jamás se quejaría de mirar al ojiazul siempre que puede, orbes cerúleos como las jodidas estrellas, unos labios finos y carmesí. Músculos marcados y visibles por las camisetas sin mangas que siempre lleva. La enorme polla que siempre se marca en sus pantalones de entrenamiento, aparentando siempre estar dura.

Nunca lo dejó traslucir, o al menos no lo cree así. Porque además del hecho de que es veinticinco años mayor, Louis era estudiante de la escuela que dirigía Harry. Él para todos allí era heterosexual.

Nadie de ese lugar podría creer que todas las noches, el rizado va a un
club nocturno en busca de uno o dos chicos que puedan satisfacerlo,
follando su coño rosado sin piedad y con violencia, desgarrándolo por
dentro.

Eso era lo que más le gustaba. Una polla grande y gruesa que lo deje completamente resquebrajado, o tres, hasta cuatro dedos gruesos en él. Su mayor placer después de una intensa follada, es frotar su destruido e
hinchado clítoris. Sentirlo completamente caliente y mojado por el
esperma de los hombres que la tiraron y la follaron rudo y duro, le encantaba que la traten como solo un agujero donde metían la polla.

La humillación también era uno de sus mayores fetiches. Descubrió eso
mientras follaba con tres tipos al mismo tiempo. Actuaban como si Harry no valiera nada, golpeándola y escupiéndole la cara, siempre diciéndole que solo servía para su placer, mientras los tres se movían dentro de ella.

Las palmadas en el trasero hasta ponerlo morado, las maldiciones y la
tortura psicólogica reducía a Harry a algo parecido a una muñeca
inflable, quien se aventuró a decir que tuvo el mejor orgasmo de su vida
mientras lo abofeteaban. Para esos hombres él era una perra por dejar
que varios hombres la follen al mismo tiempo.

—Sabes cariño, si quieres engañar alguien con esa falsa postura recta
debes dejar de mirarme la polla mientras me hablas— Louis fue directo,
haciendo que el mayor se ahogue con su saliva— ¿Crees que no me doy cuenta de cómo me miras la polla cada vez que vengo aquí?

—¿Con quién cree que está hablando, Sr. Tomlinson? No soy uno de
tus amigos o compañeros para que me hable así, tampoco soy unas de
tus novias—lamentablemente— para hablarme de ese modo— dice el
rizado serio, después de recomponerse.

—Oh, vamos dulzura, ¿o crees que nadie se da cuenta, que todos los días llegas cojeando a la escuela?— dice Louis acercándose, casi apoyado en la mesa. Jodidamente cerca de la cara de Harry— Fue una verdadera sorpresa para mí al ver a mi director malditamente heterosexual besándose con dos chicos en el medio de la pista de baile de un club, mientras vestía como una jodida perra— después de su pequeño monólogo, el estudiante se recuesta en su silla nuevamente, difrutando de la cara de su director.

—¡Señor Tomlinson! ya me has fastidiado, con tus ideas idiotas y falta
de respeto. Todos se han quejado de ti innumerables veces, te voy a dar
dos semanas de detención, sino no me lo pensaré dos veces antes de firmar tu expulsión— dice ya estresado, obviamente no expulsará al niño. Louis tenía el nombre de obsceno en el instituto, ya lo habían encontrado más de cinco veces follando a chicas del instituto de al lado.

—¿Dos semanas Harry? ¿por qué me quieres tanto en detención, princesa? — Harry amaba cada vez que usaban pronombres femeninos en él—¿Tienes un plan para mantenerme en una habitación vacía sólo tú y yo? si tanto quieres que coma tú coño regordete, solo pídemelo. Jamás me negaría a meter mi polla en esa boquita carnosa, solo por tener el placer de escuchar tu voz destrozada— dice levantándose,
caminando detrás de la silla donde estaba sentado el mayor y le susurró
en el oído.

—Me dejarías la polla chorreando para meterme en tu apretado coño,
¿no es así pequeña perra? ¿me dejarías atarte con esa jodida corbata y
hacer lo que quiera con tu pequeño cuerpo?— con cada palabra susurrada, Louis bajaba sus manos más abajo del cuerpo del mayor— Te voy a dejar toda esa carita de zorra inocente roja de tanto follartela, y lo vas a aceptar tranquila como el buen juguete que eres ¿no?— lamano venosa del menor había llegado a las bragas mojadas, metió toda
su mano adentro y frotó los labios vaginales por lo mojados que estaban.

Adentró tres dedos gruesos de golpe, mientras con un mano sostenía la
cintura regordeta del ojiverde con la otra golpeaba y pellizcaba su coñito
sensible, bajó más las bragas pasteles y sentía como el rizado asentía
rápidamente, Louis soltó una risa ronca mientras aceleraba sus movimientos.

—Señor, ¡hnhhhh! más rápido por favor yo…— Harry susurró suavemente contra Louis, no le importaba nada más, solo quería que el menor metiera su gran polla en su coñito necesitado.

Justo en ese momento sonó la campana.

—Parece que la pequeña zorra no se podrá correr—Louis se burló al
ver el puchero que hizo el mayor— No te vas a correr, y si llego a detención y descubro que me desobedeciste, te voy a amarrar y asfixiar hasta que te vea morada, ¿entendiste perra?

—Sí señor, seré obediente lo prometo— dice Harry en voz baja, quería
correrse pero no desobedecería a Louis.

 

 

En la oficina del director, Harry estaba nervioso y algo ansioso, se había
puesto unas bragas rosas de encaje debajo de su elegante traje.

Esperaba que Louis aprobara el uso.

—Puede entrar— dice el rizado después de escuchar dos golpes en la puerta, levantó la vista al ver al ojiazul, vestía una camiseta negra de alguna banda de rock, junto con unos pantalones del mismo color ajustados y por último unas vans desgastadas.

¿Cómo alguien puede ser tan sexy?

—Buenos días señor Styles, ¿dónde será la detención de hoy?— preguntó pasando una mano por su cabello dejándolo esparcido, su sonrisa burlona seguía intacta.

Harry se sorprendió por la formalidad que usó el chico, hasta que nota a Rose la bibliotecaria justo detrás de él.

—Será en el salón de filosofía en el segundo piso Sr. Tomlinson,
espéreme allí por favor— después de eso, Harry atendió a la señora que se quejó de los estudiantes que no devolvieron los libros.

El salón de filosofía de segundo piso apenas se usaba, ya que había
suficientes salones en planta baja, ese piso casi estaba desierto. Solo iban algunos a follar o a drogarse.

—Disculpe la demora señor, Rose quiere hacer una reunión para que la
escuela comience a imponer multas a quienes devuelvan libros
dañados, traté de llegar lo más pronto posible— dice el mayor en voz
baja y mirando sus pies en señal de sumisión. Rezó para que Louis no
se molestara por hacerlo esperar.

—No te preocupes cariño, lo único que quiero saber es si desobedeciste
la orden que te di hoy—dice el ojiazul acercándose a Harry, agarrando
su barbilla con algo de fuerza, marcando sus dedos en la pálida piel.

—¡No me corrí señor! Te juro que no le desobedecí— habla desesperada abultando sus labios— S-señor, preparé algo para usted, ¿puedo mostrarle?

Tan jodidamente obscena.

Louis le dió una sonrisa torcida y se apoyó en el escritorio que había
allí— Por supuesto cariño, muéstrame.

Ver a Louis sentado allí, con las piernas abiertas, la polla tan bien marcada en esos pantalones, la postura dominante con los cinco botones de su remera desabrochados y la corbata completamente desatada colgando sobre sus hombros. Dedos gruesos y venosos apretando su polla con anticipación.

Harry se empezó a desvestir, dejando caer su camisa y corbata que tanto odiaba, ya que no era su forma de vestir, pasando su mano por su
abdomen no tan definido. Pasó sus manos por sus pezones ya duros y
los apretó soltando un gemido.

Los apretó y jugó con la sensibilidad de su cuerpo, soltando débiles gemidos, por último le dió la espalda para quitarse los pantalones, hasta que finalmente se revelan las bragas que llevaba puesta.

Cuando el mayor levanta la vista ve como la enorme polla sobresale,
con el glande rojo y babeante. El rizado se congeló y miró cómo el ojiazul se empezaba a masturbar, arrastrando su pulgar a través de la punta roja e hinchada. Todo el líquido espeso caía en sus venosas manos.

Harry caminó dando pequeños pasos y se arrodilló sobre sus piernas,
observando a su amo, las venas hinchadas en esas manos deliciosas,
como un jodido collar. Se moría por empujar todo el gran falo por su
garganta hasta ahogarse.

—¿Puedo ayudarle, señor? Puede usar mi boca, te juro que seré bueno para ti—dice el chico con la voz baja, apretando el dobladillo de los
pantalones de Louis para resistir el impulso de tocarlo sin el debido
permiso, quería enorgullecer a su señor.

—Adelante cariño, veamos que tan buena chica eres. Quiero ver hasta
dónde llega mi polla en esa garganta— sin pensarlo dos veces Harry se
levanta y se dirige rápidamente a la posición deseada.

No podía esperar para sentir el peso de su polla en la lengua.

Sintió la gruesa punta caliente frotarse contra sus carnosos labios e
inmediatamente abrió la boca, permitiendo el paso de un miembro duro, la podía sentir en todos lados y solo entraba la mitad. Louis comenzó las estocadas con rapidez y precisión, sosteniendo la cabeza de su director para mayor apoyo.

En un momento su polla
pellizca la garganta del rizado.

—Mí jodida buena chica, tan buena puta— el rostro del director ya estaba completamente pegajoso y rojo, tanto por la saliva como por líquido preseminal, Louis se aseguraba de sacar más de la boca de Harry y restregárselo en toda la cara.

—Oh, s-señor y-yo…

—Hm, mierda tienes una boca de zorra, tan caliente y húmeda— gruñe
tirando la cabeza hacía atrás.

Y entonces Harry sintió como Louis salió de su boca. Lo observó
masturbar su gruesa polla rápidamente, lo escuchó gruñir roncamente y
tirar su cabeza hacía atrás desordenando su cabello.

Agarró rudamente los rizos de Harry y se corrió en toda su cara
mientras el mayor gemía con una pequeña sonrisa en sus labios
regordetes.

—Joder, te ves tan hermosa, con mi jodida corrida por tu cara. Necesito follarte.

Harry estaba tan jodida, completamente jodida. Labios hinchados, rímel corrido, su coño chorreando mojando sus bragas rosas, se estaba aguantando tanto correrse.
Louis la bajó de la mesa, para colocar sus pies en el suelo y torso encima de la parte superior de madera, poniéndose completamente sobre ella. Sin perder tiempo, tiró de las brgas de encaje en algún lado del lugar y se dispuso a chupar el caliente coño de su directora.

—Oh, señor… hmm lo h-haces tan bien—los tímidos gemidos eran las únicas cosas que se escuchaban en la habitación, además del sonido húmedo de la cálida y hábil lengua entrando y saliendo de ella.

—¡Louis, oh mierda! ¡hhhnh! ¿me puedo correr? por f-favor.

—Solo te vas a venir con mi polla en tu coño usado, si te corres antes de que haya llenado ese pequeño agujero con mi semen, prepárate para tener tu culo morado. Te golpearé hasta que veas mis jodidos dedos en tu piel, y sólo después de que te haya destruido y tirado al
suelo, te pondré de manos y rodillas y meteré mi polla tan profundo.
¿Entendiste pequeña puta?

—S-sí señor, seré una buena chica, lo prometo.

Dicho esto, Louis saca sus dedos del babeante coño del mayor y la
embiste de una sola estocada, desgarrándola por dentro. Ni siquiera le
dió tiempo a la rizada para que se acostumbrara.

Empezó a empujar duro y áspero, Harry no podría haberse sentido mejor, con ese ardor insistente en los labios vaginales. Lo cual pronto fue reemplazado por un placer descomunal cuando Louis comenzó a estimular su pequeño e hinchado clítoris.

—¡Señor tan jodidamente bueno! ¿puedo tocarme?

—No eres más que una perra insolente, Harry, ¿Mi polla no es suficiente
para tu coño? Eres una verdadera zorra, tan necesitada— el estudiante le empezó a dejar bofetadas en el trasero, apretando su cuello hasta que el mayor puso sus ojos en blanco.

—L-lo siento señor, no era mi intención hacerlo enojar. ¡Oh mierda
hhnhh!— el mayor trató de explicarse pero Louis le metió tres dedos gruesos a la boca.

Louis metió un tercer dedo en el apretado coñito que iban al compás de
sus brutales embestidas. Harry se estaba volviendo loco, la polla gruesa añadiendo con los tres dedos dentro de ella. Una mano pesada apretando su cuello y apenas podía respirar.

El rizado se corrió manchando todo su estómago y la gruesa polla de su
alumno, Louis nunca paró buscando su placer en el pequeño agujero
que apretaba de una manera tan caliente su miembro que se vendría en
poco tiempo.

—Mí buena puta, tan obediente para tu señor— susurró cerca de su
oído.

El castaño le sacó del todo sus brgas y se las puso con violencia en su
boca, mientras metía otra vez su enorme polla dando estocadas rudas y
brutales.

Finalmente se corrió dentro de su coño llenándolo con su semen— Mí
única buena chica.

Harry abrió los ojos— ¿Lo soy señor?

—La mejor.