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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2021-09-06
Words:
2,929
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
11
Hits:
1,066

SHOOT

Summary:

It was always her.
Since their eyes met, that was the beginning of the problem.

Yeji was totally destroyed by Choi Jisu.

Notes:

i tricked u! this story is wirtten in spanish hehehe so sorry
if u can read it, do it! i hope u like this oneshot

Work Text:

Will you tell me how you feel? I don’t even know
I don’t even know, cast the spell

 

 

 

La tersa y blanquecina piel de Jisu fue explorada por las deseosas manos de Yeji. A medida que sus cuerpos se aproximaban la necesidad de recorrer cada centímetro de la más baja eran inexplicables.

En un sutil movimiento desabrochó la cremallera del ajustado vestido color rojo y cuidadosamente rozó sus dedos con la espalda de la otra. Un leve jadeo retumbó en sus oídos ante el sensible tacto que provocó a Jisu.

Sin perder ningún segundo, apoyo el cuerpo sobre la pared, acorralándola entre sus brazos y su lujuriosa mirada pidiendo a gritos sentirla. Acercó su rostro al cuello de la mujer, inhalando el notorio perfume combinado con el aparente sudor de su cuerpo.

Ella emanaba pura lujuria.

Besó delicadamente su cuello tratando de dejar rastros mordiendo levemente la piel. Su mano derecha acariciando la parte baja de la espalda de Jisu, estando acorralada, en una esquina de la habitación. Era jodidamente excitante para la peli naranja.

Hasta que los pesados suspiros se mezclaron con la dificultosa respiración.

Yeji perdió toda cordura posible.

Presionó levemente la intimidad de la otra con su rodilla, moviéndola suavemente, logrando escuchar un bajo gemido salir de los labios de la mujer que la volvía completamente loca.

"Yeji..." intentó hablar.

No dejó que terminara sus palabras. Besó con fogoso deseo los rosados labios esperando pacientemente la acción receptiva de la chica. Cuando sintió las manos de Jisu sobre su nuca queriendo profundizar el beso entreabrió levemente su boca dando paso a la lengua: recorriendo y explorando como si aquellos sabores tan apetitosos nunca los hubiera probado.

Tomo a Jisu entre sus brazos, alzándola para que ella apoyara sus desnudas piernas en la cintura de la más alta. Caminando despacio, con cuidado, centrándose en probar el delicioso sabor de Jisu, llegó exitosamente a la amplia cama que adornaba la habitación. Sonrió entre el beso, cortándolo inmediatamente.

Soltó a la castaña en la cama, tirándola suavemente para que cayera encima de ella.

"Desvístete" ordenó.

Los ojos de la chica recorriendo el cuerpo de Yeji llegando hasta sus característicos rasgados ojos. Y cuando vio la seriedad, combinada con el deseo, simplemente asintió con su cabeza.

Yeji se dio la vuelta, caminando hasta uno de los estantes de la habitación. Sabía perfectamente el recorrido y el lugar, por lo que sus pasos eran seguros. Abrió un cajón, sacando una cuerda de él y volviendo su mirada a un Jisu semi desnuda.

Sentada sobre la cama.

Esperando a ser destruida por Yeji.

La monolida se relamió los labios de solo pensarlo.

Se acercó y posicionándose en frente de ella volvió atacar sus labios de manera salvaje, pidiendo a gritos de súplica volver a sentir la rosada carne apetitosa de labios que no dudó en morder. Sedienta, atrapó las manos de Jisu con las suyas y en un rápido movimiento las alzó en el aire para amarrarla con la cuerda.

Dos nudos.

Dio leve apretón al final y recostó a su chica en la cama.

"Yeji... Esto no lo habíamos acordado" susurró.

"Para tener sexo, no hay que acordar nada, Choi" respondió haciendo que el aliento chocara con la sensible piel de Jisu.

"Pensé que el sexo era un consenso mutuo" contraatacó.

"Vamos..." Yeji acercó su rostro, al contrario. "No entiendo por qué te quejas..." rozó con sus dedos la tela que cubría la intimidad de la otra. "Cómo si no lo fueras a disfrutar" presionó levemente sus dedos en el centro de Jisu.

Hasta ahora, era el gemido más alto que había escuchado de la castaña.

"Y-Yeji..."

"¿Sí?"

"Fóllame"

La mirada de Jisu junto a sus palabras fueron lo único que necesitó Yeji para actuar.

Y no era la primera vez que tomaba el control del cuerpo de aquella mujer. La más alta había perdido la cuenta de cuantas veces le hizo el amor a Lia, de todas las formas posibles, de todas las maneras en que la hizo sentir.

Desde el primer momento en que tocó su cuerpo, ha estado hechizada por Jisu.

 

 

 

Standing in front of you, my heart is stolen
So what you do? 

 

 

 

Hace tan sólo una hora el evento había comenzado.

Y para Yeji no era algo tan agradable trabajar en una empresa de catering si no fuera porque por lo menos, hoy tenían buena música. Y claro, al final podría disfrutar las exquisiteces que durante el evento suele servirle a los demás.

Algo es algo.

"Yeddeong" llamó Ryujin al verla entrar con una bandeja vacía a la cocina.

"¿Mhmm?"

"Descansa veinte minutos. Te lo mereces." habló a su vez que seguía lavando platos.

"Gracias, Ryu."

Se deshizo de su delantal y lo colgó en el perchero que estaba al lado de la puerta. Dio un rápido vistazo a las mesas de la cocina, consiguiendo una mediana botella de jugo. No dudó en agarrarla y salir del caos de aquella habitación para dirigirse hacia el exterior.

Caminó por el amplio césped mientras sorbía de forma lenta el líquido sabor fresa. Sonrió inherentemente.

La fresa le recordaba a su persona especial.

"¿No deberías estar trabajando, Hwang?" una voz habló detrás de ella.

"Estoy descansando, señorita Jisu" respondió la peli naranja dándose vuelta para confrontarla.

Jisu estaba esplendida esa noche. El vestido negro ceñido a su cuerpo resaltaban la hermosa figura de la menuda mujer ante la mirada felina contraria. Cabello castaño y un suave maquillaje de tonos melocotones adornaban un angelical rostro serio.

"Sigue descansando, entonces"

Giró sobre sus talones con intención de marcharse y volver al recinto, si no fuera por las ágiles manos de la monolida que pronto se posaron alrededor de su cintura atrayéndola a su cuerpo lo más rápido posible. La castaña cambió su posición apoyando sus manos sobre los hombros de la más alta, ejerciendo una leve presión sobre éstos. Y ella, Yeji, no es despistada, sonrió ante la acción y lentamente acercó su rostro al de su eterna enamorada.

Hasta que Jisu le dio una cachetada en su mejilla.

Soltó el cuerpo rápidamente, tocando su parte adolorida de su mejilla derecha miró a los ojos de Jisu con evidente asombro. "¿Qué fue eso, Choi Jisu?"

Jisu volvió acercarse a Yeji y tomando entre sus manos la camisa negra, susurró cerca de su rostro. "Mientras sigas coqueteando con la zorra de Soyeon, no tendrás nada de mí, Hwang Yeji"

"Estás bromeando, ¿No? Debe ser una puta broma"

"No es la primera vez que te lo advierto, Yeji" La castaña comenzó a caminar en dirección al edifico. "Lo sabes desde el inicio: sólo soy yo y nadie más"

La más alta quedó aturdida, por el golpe y las palabas de su amante.

Si algo que nunca entendería de Jisu, era esa especie de relación que estaban llevando. Tenía entre sus manos una mujer completamente controladora, cariñosa, pero jodidamente fanática del sexo.

Y tampoco entendería aquel libre albedrío de la menor. Mientras que ella podía codearse y coquetear con los demás, Yeji queda desplazada y prohibida cualquier interacción dudosa con otra persona. Era como si su pareja estuviera atenta a cada acción.

Y nunca lo entendería tampoco.

Porque con sólo con un disparó bastó para que Yeji quedara completamente rendida por Jisu.

 

 

 

Tell me now about how you feel, 
Get your indecisive heart in order, you
Sorry, I don’t change, I’m not fool

 

 

 

Yeji no ha hablado con Jisu desde su último encuentro en ese fatídico evento.

No fue el golpe en la mejilla. De hecho, eso era lo de menos.

Si no, cuando visitó otra vez el recinto, la vio entre medio de las personas, rodeándola y felicitándola.

El hecho de que ella pertenezca a una familia ligada al mundo de la moda no era más que un gran inconveniente para una simple Yeji que suele trabajar en una empresa de catering. Pero Yeji ni siquiera lo notó hasta ese entonces.

Se conocieron en un mismo evento, pero hace dos años atrás. Desde entonces, la castaña siempre contrata la misma empresa de catering; para estar cerca de Yeji.

Porque la monolida tenía algo que hacía explotar de emociones a Jisu. Lástima que nunca supiese valorarla.

"No sé qué decirte" Ryujin dijo esas palabras mientras miraba a su pareja; Chaeryeong. "Ni siquiera sé que palabras de apoyo darte, ya te lo hemos dicho todo, Yeddeong"

"Tampoco seas tan dura, Ryu" Chaeryeong habló despacio mientras acariciaba el cabello de Yeji quién tenía su cabeza apoyada en las piernas de la mujer.

"Lo sé, no hay mucho que decir, más que soy una gran estúpida" susurró.

"Es complicado cuando te metes con gente como ella: indecisas, que lo tienen todo y no valoran nada" bufó la rubia.

"Vaya odio, Ryujinnie" el tono de voz de su pareja indicaba una evidente molestia por las palabras dichas. Ryujin soló rodó los ojos en respuesta.

Ese día, un evento familiar para celebrar las elevadas acciones de la marca de moda de Choi, era el punto clave. Habían tenido un éxito arrasador, en especial, con aquella colección de verano de la cual Choi Jisu formó parte del equipo directivo. Si no fue hasta que el mismo padre de la castaña anunció el compromiso de su amada hija mayor y el médico Choi Soobin. Todos estallaron de felicidad.

Excepto Yeji.

Y Jisu. O más conocida como Lia, para la gente presente en ese lugar.

La mujer ocultaba su relación con Soobin, así como también ocultaba su descarada aventura con la peli naranja, que, a vista de ésta última, era una relación amorosa estable. Incluso ella se sorprendió de que su padre anunciara, una noticia, que solo Soobin conocía hasta ese día.

Jisu intentó hablar con su amante, pero fue imposible.

 

Todo se devuelve en esta vida, Lia.

 

 

 

There’s only one path
Ultimately, your only path is the one here
Come quickly or just pass by
Don’t be silly babe, do not break my heart

 

 

 

Durante dos años vivió en un mar de innumerables mentiras. En cada paso que avanzaban, Lia siempre daba un paso adelante.

Según Lia, debían llevar una relación privada al ojo de los demás. El argumento era su posición como hija de un magnate.

Decía que no podían verse en cualquier lugar. Ser hija de un influyente de la moda involucraba cámaras, noticias y fotos.

La castaña siempre ponía las reglas. Cuando se veían, donde lo harían, cuando hablar y cuando no. No quería que Yeji se viera involucrado en algo que le perjudicara.

Era extremadamente celosa y posesiva. Una de las razones por las cuales Ryujin la odió desde el primer momento: alejó a la peli naranja de un círculo estable de amistad, porque creía que Jeon Soyeon era un peligro para su territorio.

Jisu nunca mentía. Siempre le prometió el cielo, el mar y las estrellas aquella mujer que la hizo tocar el cielo tantas veces. Nunca dijo un te amo sin sentirlo, nunca dio un beso sin cariño.

Oh por dios, qué mentiras.

Cada una de ellas.

Era como una daga de doble filo que se incrustaba en el corazón de Hwang Yeji.

Durante más de dos años vivió a costa de lo que para ella era Choi Jisu. En realidad, ni siquiera era la mitad.

"Sé que estás escuchándome, por favor Yeji... Contéstame"

"Hwang Yeji, no me hagas ir a tu casa"

"¿Puedes si quiera, aunque sea contestarme un mensaje para saber qué estas viva?"

"Te extraño, Yeddeong"

La mujer explotó con las últimas palabras. Lanzó de manera furiosa la botella de whisky contra la pared de su apartamento, rompiéndose en pedazos y derramándose el poco líquido color café que quedaba de ello.

"Eres... eres una maldita mentirosa Choi Jisu" dijo una vez que terminó de escuchar los mensaje de voz en su celular.

Se sentó en el suelo apoyando su espalda en la pared, intentado controlar su ira luego de ver el desastre que había dejado en su departamento. Pero, así como su ira llegó, desapareció dando paso a la incontrolable cantidad de lágrimas que bajaban por su rostro, abrazando sus piernas para intentar darse esa calidez tan ausente. Lloró en sigilo por un amor que nunca fue recíproco.

Toc. Toc.

Si no fuera por el silencio, esos débiles sonidos no llegarían al oído de Yeji, quien estaba quedándose dormida en el suelo. Así que, con pesadez y cansancio paro su cuerpo y camino hasta la entrada de su departamento. Abrió la puerta sin importar quién fuera, pero su lentitud, sumado a su cuerpo adormecido por el alcohol, nublaron cualquier tipo de impedimento para evitar que la castaña entrara rápidamente al departamento.

"Por dios, Yeji..." susurró Lia cuando vio el estado en que su amante se encontraba.

"Vete, Jisu"

Trato de empujarla con sus manos, siendo inservible porque termino enredándose con sus pies al dar un paso hacia ella. Si no fuera por lo bien parada que estaba Lia, quién la atrapó rápidamente, habría caído al suelo.

"Bebé, debes controlarte" apoyó el cuerpo de Yeji sobre uno de los sillones.

La 'nombrada' alzó violentamente su rostro encontrándose por primera vez con los ojos de Lia. Le llamó la atención lo bien que se veía su rostro, maquillado, sereno, como si ninguna pizca de dolor o de tristeza haya pasado por ese lugar. "¡¿Controlarme?! ¿Cómo quieres que me controle cuando tú pareces un puto ángel para todos? ¿Dónde mierda quedo yo Jisu? ¿Dónde mierda he quedado durante todos estos años? ¿Te encanta mentirle a la gente, pendeja de mierda?" sus rápidas palabras la desconcertaron a ella misma como a Jisu, quién abrió con impresión sus ojos ante lo último que había dicho.

Le dio una fuerte palmada en su mejilla.

"He venido hablar las cosas Yeji" respondió con severidad. "No tienes derecho a tratarme así, Hwang"

"Si dejaras todo este circo y simplemente te borraras de mi vida, no hubieras escuchado eso de mi boca, maldita sea"

Soltó un pesado suspiró y entre sus manos tomó el rostro de la mayor. "Sabes que no puedo hacer eso, Yeddeong"

Una inexplicable sensación de cariño ablando el destrozado pecho de la peli naranja, la voz de Lia, plena de dulzor y amor, esa voz, que siempre solía escuchar, estaba allí de vuelta. Su mirada llena de compasión relajó por completo todas y cada una de las defensas que la chica había colocado.

"¿Por-por qué, Jisu?" susurró.

"Porque te amo, Yeddeong" besó de manera suave la frente de su amante.

"¿Y-y él? ¿Quién es él? ¿Por qué eso? Te vas a casar, Jisu" la voz temerosa resonó en la oscura habitación. Eso rompió el corazón de Lia.

"Lo sé..." Jisu sonrió con tristeza y junto su frente con la de su chica. "Eso no tenía que saberse hasta que te lo contara a ti... Nadie lo sabía más que él y yo, bebé"

"¿Qué-qué pretendes?, ¿eh?"

"Mi padre necesita verme casada con un hombre, Yeji. Es sólo algo pasajero" acariciaba la mejilla que antes había golpeado, en son de disculpa. "Es una fachada para que me deje completamente en paz"

"¿Lo dices... de verdad?". Sus ojos volvieron a encontrarse.

Yeji creía haber visto la sinceridad en los ojos del amor de su vida.

"De verdad"

Una mentira más.

 

 

 

Uhm, shoot away, SHOOT!
Like a butterfly, I make your heart flutter
I hate obvious things, see what I can do

 

 

 

 

"¿Por qué mierda estabas besándote con él?" arrojó con furia su celular sobre el sillón.

"¿Qué puedo hacer, Yeji? Es mi marido" respondió Jisu detrás suyo.

"¿Y tienes que hacerlo frente a mis malditos ojos, Choi?" giró su cuerpo parando en seco la caminata de la otra detrás de ella.

"No sabías que estabas allí, ¿Está bien?"

"Claro que sabías que estaba allí ¡Maldita sea! Siempre contratas a la misma puta empresa de catering" exclamó, mirándola.

"Lo siento, bebé. Sabes que mientras este mi padre presente, no puedo negarme a Soobin" colocó ambas manos sobre los hombros de su amante, intentando tranquilizarla.

"Ya no sé cuantas veces seguiré creyéndote" se deshizo del agarra de su 'novia' y comenzó a caminar en dirección a su habitación.

"Ya te dije que es pasajero"

"Llevas seis meses casada" contraatacó.

"Yeji, no puedes casarte y divorciarte a la semana" respondió Jisu exasperada. "Esto necesita tiempo, amor"

"Ya no quiero esto, Jisu" Yeji se desplomó en su cama, sentándose. "Mientras tú pareces ser perfecta la vista del ojo público, a mi ni siquiera me dejas conocer a otras personas. ¿No crees que es injusto?" miró a la chica cuestionada.

"Tengo un propósito, Yeji. Mis acciones son respaldadas" se sentó a su lado.

"Es absurdo, Jisu"

"No lo es, Yeddeong" su pareja usó aquel tono de voz que hacía perder la cordura a Yeji. "Además, debes recordar nuestra promesa, ¿No? Tú eres mía, Yeji" susurró lo último en su oído, entre un tono seductor y autoritario.

"Jisu"

"Shh"

La menor besó con delicadeza el cuello de la mayor, haciéndola estremecer por lo sensible que era su piel ante el sutil contacto de Jisu. Alzó su rostro ahora para capturar los labios de Yeji en un profundo beso: lleno de lujuria, de amor, de perdón y culpabilidad. Jisu intentaba expresar sus emociones en sus ello. Quería que ella le siguiera creyendo, hasta sus últimos días.

Pero Yeji ya había caído rendida en el primer acto de su novia. Incluso cuando ya la acostó sobre la cama, la peli naranja estaba totalmente entregada a cualquier acción que hiciera su menor.

 

Porque Yeji estaba destruida por Choi Jisu, en todos los sentidos.

 

 

 

That’s what I do
I know that’s like a fool but that’s what I do