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Lágrimas que podían llenar un lago nuevo en Gusu, si es que existe algún ser con sentimientos ahí. Todo fue en calma, el sufrimiento siempre fue eterno, nada nuevo solo silencio inmenso y un corazón en llamas que ya no latía para quienes lo olvidaron y llenaron de polvo, solo para un muerto más. Uno risueño que ese corazón se había propuesto a proteger estaba vacío, la sangre estaba por todos lados excepto donde debería estarlo, nadie se inmutó ni un poco, todo paso igual que siempre, y ese cuerpo febril se convirtió en una marioneta que no vivía solo existía, una la cual movían a su antojo con tal de quitar rumores, el color pálido siempre fue característico de el dueño de ese recipiente de dolor continuo, de todos modos sabían que decir y como reaccionar no habría preguntas que se esfumaban como polvo, al tiempo solo se aprendió a vivir con aquello entre ellos, no es como si hubiera diferencia alguna.
―WanJi, ven acá― Llamó gentilmente su hermano, Lan Huan lucía bien, no había problemas, repentinamente el segundo jade de Gusu se recuperó después de años ¿O no?, por su puesto que no, ahí ya no estaba Lan Zhan y mucho menos un alma, solo era un cadáver seco que se movía y emitía sonidos grutuales parecidos a los leves "Mmn" que alguna vez sonaron en aquel joven.
―Parece que está más tranquilo, bueno normal a decir verdad―Seguían hablando― Solo era cuestión de tiempo. Todos lo sabíamos, al fin comprendió que Wei Ying era un error que manchaba su nombre, al fin lo borró de él.― Todos los líderes de secta hablaban con regocijo ante la recuperación de Lan WangJi, les pareció estupenda la noticia y no tardaron en organizar un banquete para celebrar el acto.
Aún así nadie notaría jamás, que lo que se encontraba allí era un cascarón vacío que solo era usado, usado por quienes con más de 4000 reglas parecían haber olvidado la más importante en ese entonces "Respeta incluso a la muerte, pues esta, es un brillo que llega y no se va" en ese momento en ese instante ni siquiera importaban las palabras, después de todo nunca existió tal cosa como ellas.
Los días y años pasa en de igual manera, con nada nuevo solo algo viejo y atado al mundo terrenal, pero era algo físico algo que en cualquier momento desaparecería, lo único que no desaparecería era un alma enamorada, un alma leal y con esperanza.
―Brindemos por el nuevo Lan Zhan, quién regreso en su después de años― Gritó en alto y levantando una copa con vino bebió como si fuese sangre para un mosquito.
―¡VIVA!― Gritaron todos los invitados al unísono con el mismo ímpetu que el incitador.
Creces y bendiciones se extendieron a todo el mundo cultivacional desbordando un ímpetu casi eufórico con prontitud, todo se había arreglado ¿Casualidad?, no, solo eran enredaderas de mentiras tejidas con ferocidad, al final, después de todo no siempre la muerte vuelve a unir almas, y termina separandolas aún más.
Este fue el caso de Lan Zhan y Wei Ying, ambos héroes de miles de historias, pero inexistentes en la vida misma, como si hubiesen sido tallados en un tronco que fue cortado ambos se desvanecieron y su luz se perdió.
Probablemente nadie notaría nada nunca y si ese fuera el caso, ¿Realmente importaba? No, o bueno al menos no para ellos, todo sería mejor que ese amor podrido, creciendo en unos corazones puros. Lástima que la pureza siempre es arrancada y destrozada cuál jardín.
Esas almas llenas de brillo estaban destinadas a ser encerradas, lejos una de la otra, aún así parecía más motivo de celebración que de dolor, ni quienes los llamaron en algún momento "hermano" estaban con un poco de remordimiento en su vida, vivían plenos y sin preocupaciones, tal vez lo que faltaba era la muerte de una paloma para que los gatos buscaran una nueva a la cual matar.
―Tío, ¿Esta me seguro de que no es esto una falta hacia la memoria de WangJi? Me parece deshonroso el hecho de estarlo usando de esta manera.― Lamentablemente Xichen entendería que su secta no conocía la deshonra, cual fuera la razón siempre encontrarían una manera de escapar de ella.
―No, no lo es, su alma está en paz, nuestro cuerpo solo es un contenedor de ella, él vive aquí gracias a esto.―Se quedó estupefacto ante las palabras de quién los había cuidado toda su vida.
¿Realmente estaba en paz su hermano? No parecía eso, más bien parecía que estaban tapando las cosas con pintura, una roja y muy fresca, una que solo emanaba dolor y suicidio, lágrimas y torturas, una profunda herida en el corazón.
En aquello no había respeto, solo había falsedad, palabras y te amos vacíos y sin sentido, costaba demasiado el no ver el dolor en ese cadáver putrido.
―Si Shufu lo dice, entonces así será― Lan Xichen nunca había desobedecido ni cuestionado nada, ¿Por qué lo haría? Él vive pensando en lo mejor para el mundo.
Aveces se muere de formas lindas y plenas, otras veces se muere llorando y sufriendo el porqué, muchas otras ni siquiera se sabe porque solamente quieres morir.
Aquel joven sereno nunca pudo descansar,nunca pudo hablar, pero su alma vive en la mente de todos aún si esta ya no exista más, tal vez jamás encontró la felicidad que tanto buscaba al lado de alguien que era tan fugaz como una estrella.
Se llevó todo lo que quería y esperaba de su vida, aunque no tenía propósito quería hacer uno a su lado por desgracia la vida no existe después de la muerte y el amor se termina, como una pequeña lluvia de verano, como un pequeño capullo que se secó antes de crecer,
Aunque el amor sea unilateral quema como las llama de la guerra y la crueldad de quienes te aprecian, queman y te reducen a cenizas como un pequeño trozo de madera que fue arrancado vilmente del árbol que le daba protección.

