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Un Baile por El Día de los Héroes

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Marinette suspiró en alivio cuando avanzó por los pasillos del Le Grand Paris sin toparse a Chloé.
Con un poco de suerte, la rubia ni siquiera estaría en el hotel y no tendría que cuidar de toparse con ella al momento de irse.

La chica apretó el portafolio entre sus brazos con un poco más de fuerza contra su pecho mientras seguía al trabajador que la estaba guiando a la habitación que le habían indicado previamente. Una sonrisa se deslizó en sus labios mientras su corazón latía cada vez más fuerte. Finalmente, el hombre se detuvo al lado de una puerta en el quinto piso y le hizo un gesto con la mano antes de retirarse.

La adolescente cruzó miradas con su kwami, desde el bolsito colgando junto a su cadera, quien le dedicó una sonrisa alentadora.
Marinette respiró profundo y golpeó.

Una mujer joven, de cortos cabellos magentas la recibió con una sonrisa, en su mano libre una tableta y un lápiz digital —Hola Marinette, pasa, llegas justo a tiempo.

—Buenos días, Señorita Penny —saludó de vuelta la menor, entrando en la habitación solo para saltar hacia atrás cuando Fang se abalanzó a sus pies —ho-hola a ti también, Fang —saludó con voz nerviosa y tiesa. Nunca dejaría de sorprenderle estar frente a un cocodrilo, sin importar con cuántos akumas lidiara Ladybug.

—Pero si es mi chica favorita —Jagged se animó desde el sofá, dónde estaba afinando su guitarra —ven, linda, siéntate ¿Cómo estás? —el rockero dejó la guitarra a un lado para palmear el sofá a su derecha, como una invitación. Fang corrió hasta colocar su alargada cabeza sobre el regazo de Jagged mientras que Marinette se dirigió, menos nerviosa, a su lado.

—He estado bien, Sr. Stone —respondió Marinette, la acostumbrada respuesta, no necesariamente real, rodando con facilidad en su boca —haciendo malabares con la escuela y los encargos, como de costumbre — "por no mencionar las peleas con Akumas" 

—La escuela puede ser un suplicio a veces ¿Verdad? —se rió el hombre, rasguñando distraídamente la mandíbula de su mascota —definitivamente no extraño esos días. Oh, pero ¡Muéstrame, muéstrame! ¿Qué increíbles ideas traes hoy para mí?

Jagged parecía un niño en la mañana de navidad, decidió Marinette.

—Bueno, se me ocurrieron estos tres diseños con las indicaciones que me dio —si es que se le podía llamar indicaciones a "quiero algo rockanrolesco, con personalidad y absolutamente Jagged Stone" pero Marinette trabajó con ello —dígame si algo le gusta o si prefiere hacer cambios —extendió la carpeta.

Jagged la tomó, con su gran sonrisa, y le hizo señas a Penny para que las viera con él. La mujer se colocó tras el sofá y se inclinó para ver. 

La primera hoja tenía el dibujo muy detallado de un par de guantes, sin dedos, de cuero. Las especificaciones en la hoja señalaban cadenas delgadas desde la base de los dedos, hasta la muñeca, dónde se sostenían con baches dorados.

La segunda era un juego de cinturón y una tira para su guitarra. Ambos artículos compartían el estilo de teclado de un piano que a Penny en particular le gustó bastante. 

La última página enseñaba una chaqueta de rockero. Las hombreras parecían relámpagos que bajaban por los brazos y tenía un par de correas decorando la parte baja. Las solapas tenían notas musicales y estarían bordeadas con hilo dorado. Además, había un collar con colmillos como accesorio.

— ¡Rock and Roll, Marinette! ¡Son fantásticos! —Jagged abrazó las hojas, y Marinette estaba muy contenta de tener los diseños en su computadora —los quiero todos —exclamó.

Ella se tensó en su lugar —Ugh… ¿Todos? ¿Para el concierto del Día de los Héroes? 

—Claro, los tres son fantásticos ¿Puedes hacerlos para mí, verdad?

Marinette estaba empezando a sudar frío cuando Penny intervino para salvarla —Jagged, falta casi un mes, y recuerda que Marinette está en la escuela ¿Podrías ser un poco más razonable con ella? —sugirió suavemente.

—Oh, claro. Lo siento, Netti —se disculpó la estrella del rock — ¿Debo elegir uno para el Día de los Héroes y puedes hacer los demás después?

La aspirante a diseñadora suspiró disimuladamente, dándole una rápida sonrisa de agradecimiento a Penny —por supuesto, Sr. Stone. Solo dígame cuál quiere primero.

—Definitivamente la chaqueta —levantó la tercera hoja con entusiasmo —dime ¿De qué estará hecho el collar?

Marinette se animó —Oh, es cierto. Escuché en un documental que los cocodrilos cambian mucho de dientes a lo largo de su vida ¿Fang ha cambiado dientes recientemente? —preguntó esperanzada —pensé que le gustaría un collar con los dientes de cocodrilo.

Jagged se rió, levantándose para abrir una cajonera cercana — ¿Bromeas? Los guardo como si fueran sus dientes de leche —Marinette observó asombrada la gran cantidad de dientes afilados allí —puedes tomar los que gustes.

— ¡Eso sería perfecto! —exclamó la chica, mientras Penny se acercaba a llenar una bolsa con los dientes.

Rock and Roll, Penny ¿Podemos adoptarla? —Jagged juntó sus manos en súplica, mirando a su representante con sus grandes ojos azules.

La aludida se ruborizó, con una risilla. Penny negó con la cabeza con una sonrisa cariñosa y resignada —no creo que Tom y Sabine estén de acuerdo con eso, Jagged —argumentó —dime Marinette ¿Cuándo crees que estará lista la chaqueta?

—Si puedo tomar las medidas del Sr. Stone ahora, creo que estaría lista en dos semanas y media a más tardar —consideró la chica, sacando una cinta métrica enrrollada, un pequeño cuaderno y un lápiz de su bolso —después de eso puedo traerla para que se le pruebe y vea si debo arreglar algo o no.

Penny lo consideró, mirando la agenda en su tablet —eso sería a dos semanas del evento. Podemos trabajar con eso —asintió convencida.

—Bien —Jagged se quitó su chaqueta habitual para que Marinette pudiera tomarle las medidas —listo para el trabajo.

Las dos féminas se rieron mientras Marinette dejaba en el sofá todo excepto los materiales que necesitaba y se acercaba a la súper estrella, para empezar su labor.

—Cuéntanos ¿Tienes planes para el Día de los Héroes, Netti? —preguntó Jagged, para retomar la conversación mientras Marinette apuntaba notas y medidas.

—Nuestra escuela en conjunto está preparando un evento de caridad —explicó la chica, distraídamente —soy la representante de mi clase, así que me he estado reuniendo con el director y los representantes de otras clases para definir qué sería. Concluimos en un baile.

—No sabía que eras representante de la clase, debe ser mucho trabajo —comentó Penny.

Marinette se encogió de hombros —a veces, pero tengo a mi mejor amiga como respaldo —sonrió al pensar en Alya.

— ¿Tendrán DJ o música en vivo? —preguntó Jagged esta vez.

—Ambos —Marinette giró alrededor de Jagged para terminar de tomar las medidas —uno de los chicos de mi clase será el DJ, con respaldo de otro par de chicos. Pero también tendremos a una banda en vivo, si todo va bien.

— ¿Quiénes son? —indagó el hombre.

—Kitty Section, la banda donde tocan los hijos de Madame Couffaine —explicó ella con una sonrisa.

—Oh, los niños de Anarki —Jagged se rió con nostalgia —Juls y Luka eran un encanto de bebés… ¿Sabes a qué hora será el evento de tu escuela?

Marinette volvió a enrrollar la cinta métrica y recuperó su cuaderno, habiendo terminado —empezará alrededor de las cuatro de la tarde.

—Hmm —Jagged se rascó la barba, pensativo — ¿Tenemos algo en la agenda para las cinco ese día, Penny?

—No. Tu cita con peinado y maquillaje es a las seis y media, y sales a escena a las siete con diez minutos.

El hombre aplaudió —tiempo suficiente ¿Crees que tu director estará de acuerdo con que pase a tocar una o dos canciones en su baile? —preguntó a Marinette.

— ¿Qu-quiere tocar en nuestro evento? —chilló Marinette.

— ¿Por qué no? El día de los héroes es para hacer buenas acciones ¿No? 

Penny lo consideró —siempre que no se haga un escándalo al respecto. Jagged ya está comprometido para el concierto en la Torre Eiffel ¿Crees que tu escuela puede manejar esto en un bajo perfil?

— ¡Claro! Sería estupendo, si pueden darme una carta para el director Damocles, diciendo que está dispuesto a tocar, definitivamente podemos acordarlo —se entusiasmó Marinette. Ese sería un evento increíble, prácticamente todos en su clase -por no decir, la escuela- eran fans de Jagged Stone.

—Dalo por hecho, te la enviaré a tu correo en unos minutos, y si hay alguna duda o inconveniente, tienes nuestros teléfonos, puedes llamarnos —convino la morena.

Marinette recogió sus cosas con entusiasmo — ¡Muchas, muchas gracias a los dos!

Jagged se rió entre dientes mientras se re-colocaba la chaqueta —cualquier cosa por mi sobrina honoraria.

— ¿Sobrina? —repitieron Marinette y Penny, una sorprendida y la otra divertida.

El hombre se apuntó el pecho con el dedo pulgar —Ya que no puedo adoptarte, te tomo como sobrina oficialmente. Olvídate de 'Señor Stone' y mejor dime 'Tío Jagged' 

—Oh… Uh… sí, señor- quiero decir, Tío Jagged —logró decir Marinette, aún sorprendida.

Penny negó con la cabeza y se dirigió a la chica, viendo que se movía vacilante hacia la puerta —gracias por venir, Marinette.

—Sí, yo… estaré enviando fotos del progreso de la chaqueta.

—Lo esperaré con ansías. Ve con cuidado a casa, Netti —despidió alegremente Jagged, recuperando su guitarra.

Marinette se despidió y salió de la habitación, aún sorprendida con todo lo que acababa de pasar.
De forma absolutamente distraída, agradeció mentalmente a Tikki por la buena suerte de no cruzarse con Chloé en ningún momento, y de llegar a su casa en una sola pieza porque, honestamente, apenas estaba consciente de lo que la rodeaba. La memoria muscular la llevó de vuelta a casa.

Entró por la puerta del edificio en lugar de la panadería, porque podía ver la fila de gente desde la calle contraria y  no quería distraer a sus padres. Todavía en automático entró en su habitación y se sentó en el diván antes de que Tikki saliera de su bolsito.

—Tikki —llamó la chica — ¿Eso acaba de pasar?

La pequeña kwami se cubrió la boca con las manos, pero fue insuficiente para acallar su risilla — ¿Te refieres a que Jagged Stone eligió tus tres diseños? ¿O a que quiere adoptarte y en cambio te eligió como su sobrina? Porque sí, Marinette, ambos sucedieron.

La chica se fue de espaldas en el diván, agarrando un cojín para enterrar su rostro allí y ahogar un grito de emoción que bien hubiera podido poner a ladrar a todos los perros de la cuadra.

—Y además de todo, se ofreció a participar del evento en la escuela ¿No es una locura? ¡A la clase le va a encantar!

—Marinette, recuerda que el Señor Stone pidió discreción al respecto. No sé si sea buena idea que lo comentes con tus compañeros —ofreció la catarina kwami.

—Oh, pero creo que Alya podría… —Marinette se detuvo en seco. Claro, ella había compartido muchas cosas con Alya desde que se hicieron mejores amigas y, aunque no siempre era muy sutil con algunas cosas, ella había estado para apoyarla.

Pero Marinette ya no estaba tan segura de tenerle la misma confianza a Alya… No desde que Lila había entrado en la ecuación.

No era que la reportera fuese contando sus intimidades y secretos a la mentirosa, pero con Alya negándose completamente a la mínima posibilidad de que Lila fuese una mentirosa, como Marinette había estado intentando hacerle ver, ella podría soltar indiscriminadamente información que Lila podría volver en su contra o usar para dejarla peor con sus amigos, como la había amenazado.

Definitivamente tenía que tener mucho cuidado al respecto de lo que le contaba a Alya.

—Tienes razón, Tikki. Yo mejor que nadie debería saber que no hay secreto más seguro que aquel que no se cuenta —reflexionó laxamente, ganándose un asentimiento orgulloso de su compañera mágica.

—Así se habla Marinette, esa es una de las cosas que te hacen una gran Ladybug y Guardiana —ofreció la kwami.

La palabra Guardiana aún hacía estragos en la mente de la pobre adolescente. Recordar que ella era la actual guardiana significaba recordar que el Maestro Fu ya no estaba, recordar que era su culpa que así fuera… y recordar todo el peso que llevaba sobre sus hombros ahora.

La notificación de un nuevo correo electrónico salvó a Marinette de hundirse en un espiral de pensamiento deprimentes y/o desesperados sobre qué iba a hacer con los kwamis y la caja de los miraculous, que ahora yacía oculta en un cofre de su habitación, bajo capas y capas de telas.

Marinette se levantó del diván, eligiendo revisar su e-mail en la computadora en lugar de su teléfono, y se sentó en su cómoda silla frente al escritorio para encender el monitor. 
El correo de Penny con su firma y la de Jagged haciendo oficial su ofrecimiento hacia la escuela le recordó de pronto la montaña de cosas que tenía por delante.

Tenía que ir a comprar la tela y demás materiales para el encargo del músico, así como las otras comisiones que había recibido en la escuela. Tenía dos atuendos femeninos por hacer -además del suyo propio- y un montón de accesorios. 
Aparte de eso, debía reunirse con el director el Lunes lo más pronto posible para concretar sobre la aparición sorpresa de Jagged Stone. A mitad de semana tendrían otra junta con los representantes de cada clase.

Oh… y también estaba el asunto del nuevo estudiante.

El viernes, antes de que terminaran las clases, el director Damocles le había informado que tendrían un nuevo alumno integrándose a su clase.
Entre curiosa y asustada, Marinette había tratado de indagar sobre el nuevo alumno, pero no había sacado mucho en claro, más allá de que era un él y que venía de transferencia desde Inglaterra.

"Mientras no sea otro como Lila" 

— ¿..ette? ¿Marinette?

La franco-china se obligó a espabilar cuando la voz de su kwami la sacó de sus pensamientos.

—Lo siento, Tikki, me distraje un segundo allí ¿Qué me decías?

La pequeña criatura negó cariñosamente con la cabeza — ¿Que si no te hacía falta hacer más recados? —señaló una carpeta en la computadora, dónde sabía que Marinette almacenaba sus diseños digitalizados.

La chica hizo los clics e introdujo la contraseña necesarios para abrir dicha carpeta, observando los cuatro atuendos en los que estaría trabajando a lo largo de las próximas semanas. Algunos de ellos ya un poco más avanzados.

—Sí, creo un viaje a la tienda de telas e insumos está a la orden —mencionó la oji-azul, decidida a aprovechar el día lo máximo que pudiera —Vámonos, Tikki —apagó el monitor y se puso en pie, esperando que Tikki tomara una galleta y se sumergiera en su bolsa para volver a salir.A Marinette sin duda le esperaba un mes laaaargo.