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There must be an angel playing with my heart

Chapter Text

Título: there must be an angel playing with my heart.

Capitulo: 1/3

Pairing: Jared/Jensen

Fandom: RPS

Autora: Taolee

Beta: flexikuki

Número de palabras: 1.595

Disclaimer: ellos no me pertenecen, pero sí mi imaginación y hago con ella lo que puedo.

Warning: sexorro en sitios públicos, palabras guarrillas y subidas de tono, terminología grosera y burda… bueno, lo normal en mí XD

 

CAPITULO 1

 

 

 

                Jared caminó decidido por el plató buscando su objetivo. Esa mañana se había levantado y se había dado cuenta de que estaba cansado de todo. No es que estuviera enfadado, ni molesto, ni siquiera se quejaba de la vida que llevaba, ni de los amigos que tenía de sus compañeros de trabajo. No, era simplemente que en los últimos meses había estado como en una burbuja personal, viendo a la gente moverse alrededor de él y él, viendo la gente pasar y sin hacer nada. Hasta hoy.

                Era muy temprano y la mayoría de los miembros del set no habían llegado. Ni siquiera Sera estaba allí aún. Mejor. Menos testigos para el crimen que pensaba cometer.

                Llegó hasta el final del plató, donde se guardaban los paneles que usaban como paredes para los decorados de la serie. Sabía que Jensen tenía que esta por ahí, escondido, ensayando sus frases. Le gustaba meterse y perderse por ahí porque nadie le molestaba y podía practicar cuanto quisiera.

                Jared caminó en silencio, casi como un depredador rastreando a su presa. Entonces lo vio al final del pasillo. Jensen estaba distraído leyendo, seguramente su guión, y no se percató de que Jared se acercaba  sigilosamente por su espalda.

                Sin avisar, lo cogió por el hombro, lo giró y lo dejó de caer sobre unos tablones del fondo. Éstos protestaron y se movieron, pero afortunadamente no cayeron al suelo. Eso  habría provocado un ruido terrible, sin contar lo peligroso que hubiera sido, pero Jared parecía tenerlo todo bajo control.

                Sin más explicaciones acercó su cuerpo al de Jensen y se pegó a él mientras le devoraba la boca con un beso pillado de sorpresa.

                Jensen tardó en reaccionar, primero por la sorpresa del acto y segundo porque aún estaba dormido, aunque los labios de Jared lo despertaron rápidamente.

                - ¿A qué diablos viene esto? –Jensen y su mal humor mañanero dejaban mucho que desear, aunque Jared sabía de sobra que no estaba molesto, sino curioso.

                - Viene a que estoy cansado, Jensen –Jared se arrimó tanto que pareció que iba a besarle de nuevo con la misma intensidad-. Cansado de no poder besarte cuando quiero, de ver cómo besas y coqueteas con los demás, de quedarme en segundo plano porque se supone que es lo que hemos acordado hacer para que nuestras vidas y nuestras carreras progresen, pero ¿sabes qué?, me importa una mierda.

                - Jared, ya hemos hablado de eso…

                - Lo sé y no voy a hablar más –Jared se acercó y le mordió el labio inferior, ese labio tan carnoso y apetecible que Jensen había usado contra él tantísimas veces-. Tampoco voy a permitirme olvidar el sabor de tu piel otra vez.

                Jensen tenía mil cosas en la cabeza que decirle, pero las olvidó todas cuando la lengua de Jared invadió su boca y cualquier pensamiento racional voló como una hoja al viento. Soltó los papeles a su lado, haciendo un sonido desordenado al caer a los pies de ambos. Levantó la mano para ponerla sobre el pecho de Jared. Irremediablemente la bajó hacia su estómago, hacia su vientre plano y duro. Los pantalones, como siempre, los llevaba a kilómetros de las caderas, pecaminosamente colgando.

                - Te he echado de menos.

                Jared dejó de besarle cuando escuchó esas palabras salir de la boca del rubio.

                - No mientas –bromeó-. Has estado muy entretenido con alguien que yo me sé.

                Jensen sonrió. Sí, para qué negarlo, pero eso no quería decir que lo hubiera olvidado y para demostrárselo le levantó la camiseta y le acarició por debajo del ombligo. Notó cómo Jared contraía los músculos del abdomen hasta ponerlos imposiblemente duros. Sin pensárselo más, se arrodillo frente a él y le lamió hacia arriba el hueso de una de las caderas, probando la piel salada y almizclada de  Jared.

                - Joder Jensen…

                Ni joder Jensen ni nada. Éste llegó al hueso de la cadera y volvió a bajar, esta vez dando suaves besos por el abdomen hasta llegar al borde del pantalón. Levantó la cabeza para mirarle, diciéndole con la mirada “chico, voy a bajarte los pantalones y a hacerte la mejor mamada del mundo”. Jared parecía estar deseándolo porque no lo detuvo sino todo lo contrario, separó algo más piernas para afianzarse bien y lo miró con los ojos entrecerrados y la comisura de los labios levantada, en un gesto osado y atrevido. Jensen no necesitó ni un solo gesto más para decidirse a abrir los pantalones y bajárselos un poco, lo suficiente para que el pene de Jared saliera de confinamiento, prácticamente empalmado y húmedo.

                Jensen acercó el labio inferior al glande, brillante y húmedo y haciendo un movimiento ascendente, capturó una gotita transparente sobre su labio para bebérsela luego. Jared tragó y la polla dio un pequeño brinco, quejándose porque quería ser ella la que recibiera esas caricias. Jensen conocía ese cuerpo perfectamente bien como para saber qué significaba ese gesto, así que sin más demora, acercó los labios a la punta y lo deslizó hacia dentro.

                La presión que hizo entre el paladar y la lengua fue una tortura deliciosa y demasiado placentera. Jared gimió más alto de lo que hubiera querido, pero controlarse era inútil. Lo único que pudo hacer fue sujetarse a los tablones de madera para no perder el equilibrio cuando notó que todo alrededor iba moviéndose más deprisa de lo que se esperaba.

                La respiración era cada vez más profunda y las lamidas más osadas. Los jadeos de Jared también fueron más calientes. Jensen sonrió, siendo consciente que era él el que provocaba semejante sensación. Lo deslizó fuera de su boca mientras lo tomaba con la mano y lo masturbaba. Apoyó la barbilla sobre la ingle y lo miró.

                - Van a oírnos todos.

                Jared bajó la cabeza. Con los ojos vidriosos y la boca medio abierta, lo miró como si pudiera fulminarle con la mirada.

                - Jensen, cabrón, no pares. Estaba a punto de…

                - ¿Chicos?

                Joder.

                Jensen se puso de pie enseguida mientras recogía los papeles del suelo y se pasaba la mano por la comisura de la boca, limpiándose cualquier rastro que pudiera haber. Jared se cerró el pantalón en cero coma tres segundos y se puso a ojear los papeles de su compañero como si ambos estuvieran ensayando.

                - ¿Qué hacéis aquí? –Sera se detuvo. Gracias a Dios los tacones de esa mujer se oían a kilómetros a la redonda y habían tenido el tiempo suficiente de adecentarse y disimular.

                - Practicar –la voz de Jensen era casual y aburrida, como restándole importancia al hecho de estar ensayando.

                Ella no dijo nada. Conocía a los actores y conocía a esos dos. Si habían estado tramando algo, jamás se lo dirían.

                - Jensen, necesito que vengas –la mujer alargó el brazo invitando a que Jensen se uniera a ella-. Tienen que arreglarte la chaqueta que vas a usar esta semana y te esperan para tomarte las medidas.

                - Luego nos vemos –Jensen se volvió hacia Jared mientras caminaba hacia Sera y le sacó la lengua en un gesto obsceno mientras desaparecía por una esquina.

                Jared se quedó allí solo  y empalmado. Contra lo primero no podía hacer nada, pero contra lo segundo… Sin pensar muy bien lo que hacía y sin ver el riesgo que contraía a que alguien le pillara, Jared se volvió a abrir los pantalones y se los bajó lo justo para sacarse la polla y acariciársela. Con un agarre fuerte y apretado, comenzó a masturbarse con ritmo, llevando la mano arriba y abajo, sin olvidar acariciar con el pulgar el glande, esparciendo la humedad que nacía allí hacia el resto del miembro, ayudando a la mano a que resbalara mejor.

                No le llevó mucho tiempo notar cómo los espasmos del orgasmos se iban acercando como una sombra gigantesca sobre él. Con la otra mano se cogió los faldones de la camisa para no mancharlos y los sostuvo a la altura del estómago, justo por encima del ombligo. Esa mano caliente y grande sobre su piel sudada le provocó una oleada de placer, sobre todo al pensar que era la mano de Jensen. Cerró los ojos y se imaginó a ese pecoso recorriendo su cuerpo con los dedos, explorando, invadiendo, avasallando… No necesitó nada más para echar la cabeza hacia atrás y ahogar un gemido mientras se corría sobre su propia mano y sobre el suelo.

 

                La respiración tardó en volver a la normalidad. Algo sudado y aún jadeando, se puso bien la ropa, se limpió la mano en el vaquero y caminó hacia el estudio. Mientras recorría un escenario tras otro, imaginaba lo que le haría a Jensen cuando lo pillara y eso le provocó una sonrisilla perversa en el rostro.

                Sí, daba gusto empezar así la mañana.

 

 

 

 

 

CONTINUARÁ…

 

 

Resumen del próximo capítulo:

 

                - Joder no puedo correrme. Ven y ayúdame a…

                - No.

                - Eres un hijo de puta, Collins –Jensen echó la cabeza hacia atrás buscando oxígeno y ese punto exacto en el que poder liberarse, pero el cabrón parecía haberse evaporado.

                - Lo sé, y me gusta –Misha cruzó las piernas y se acomodó mejor-. Estoy muy bien viéndote sufrir. Por favor Jensen, continúa…