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Giros Del Destino

Chapter Text

Harry caminaba por los pasillos de Hogwarts con la cabeza gacha y los hombros hundidos, intentando ignorar los susurros que parecían gritos y fracasando este estrepitosamente.

-"El es un asesino"
- "Si, lo se, asesinó a Cedric y ahora quiere que creamos que fue Ya-Tu-Sabes-Quien"
- "Que ser tan ruin"
- "Asqueroso"

Esas eran solo las cosas mas suaves que escuchaba el ojiverde cuando caminaba por los pasillos para ir al salón de clases, incluso durante las clases era víctima del hostigamiento y los profesores no hacían nada cuando "accidentalmente" derramaban tinta en sus pergaminos, o cuando "sin querer" tropezaban con el, por ejemplo media hora atrás Romilda lo había empujado por las escaleras y si no hubiese sido por sus excelentes reflejos se habría roto el cuello y ¿Que había hecho la Profesora McGonagall? Nada... Solo bastó una disculpa de Romilda diciendo que fue un accidente para que la Profesora de Transfiguraciones ignorara la situación y eso sumado a los hechos ocurridos durante el Torneo De Los Tres Magos lo tenían aun mas deprimido, con la sensación de ser inservible.

- Señor Potter - Dijo el Maestro De Pociones despectivamente - Si ya terminó de pensar en el dinero que ganó en la Copa, preste atención a su poción, debería estar azul, no gris.

Al parecer eso causo gracia en los Slytherin, que se vieron acompañados en sus burlas por la mayoría de Gryffindors.

- Si señor - Susurró Harry muy bajito, y sin la beligerancia que acostumbraba - Lo lamento señor.

Snape solo se limitó a verlo de mala manera hasta que se acabo la clase, al fin era la hora del almuerzo, pero el ojiverde había aprendido a las malas que lo mejor era no presentarse al Gran Comedor, ya que los demás aprovechaban esta oportunidad para agregarle "extras" a su comida,  como píldoras vomitibas, gotas diarreicas, entre otras cosas desagradables, por eso se retiraba a la Torre de Astronomía donde se sentaba a mirar el paisaje.

- Harry Potter debe comer, el amo Harry Potter no cenó ayer y tampoco a desayunado - Dijo Dobby apareciendo de repente con una bandeja de comida en sus temblorosas manos - Si el Amo señor Harry Potter no se alimenta podría enfermar.

- Estoy acostumbrado a no comer por largos periodos de tiempo Dobby - Susurró Harry con una sonrisa triste que por unos momentos cambió a una real cuando Hedwig aterrizó en su regazo, mordisqueando sus dedos con cariño y mirándolo con reproche - Tal vez deba comer... Aunque sea un poco.

Para gran alegría de Dobby, Harry se comió la mitad de lo que había en el plato, el elfo feliz de haber logrado alimentar a su querido Amo Harry Potter se dirigió de nuevo a la cocina.

- Creo que ya acabó la hora del almuerzo - Murmuró Harry acariciando el plumaje de Hedwig mirando el horizonte fijamente - Pero no creo que pueda afrontar la clase de Defensa Contra Las Artes Oscuras, menos ahora que Snape es quien los imparte.

Asi que se quedó mirando a la nada, no se movió hasta que fue la hora de la cena, y aun así se quedó quieto hasta que la luna estuvo en su punto mas alto, solo en ese momento se puso de pie, ignorando por completo el dolor en sus articulaciones por estar tanto tiempo en una misma posición, luego con un suspiro profundo se retiró a su habitación deseando no tener que despertar para afrontar un nuevo día lleno de dolor y soledad.

Al día siguiente se levantó primero que todos, era la única forma de evitar el acoso, con paso lento se dirigió a la clase de Encantamientos, uno de las pocas clases donde no se sentía un blanco, el Profesor Flitwick no permitía que lo insultasen y castigaba a aquellos que lo hechizaban "accidentalmente".

- ¿Señor Potter se encuentra bien? - Preguntó el Profesor Filius al verlo tropezar con sus propios pies antes de entrar al salón - Tal vez debería ir a la enfermería.

- Seguro quiere hacerse la víctima - Escuchó Harry que susurró Seamus Finnigan desde la parte de atrás del salón - Ese maldito solo quiere hacerse la víctima.

Harry simplemente apretó los puños para gritarle que el no necesitaba hacerse la víctima, por que el lo fue incluso desde antes de nacer, que el no era ningún asesino... Pero estaba tan cansado de luchar una batalla perdida, nadie creía en su palabra, todos lo creían culpable.

- Estoy bien Profesor - Susurró Harry con voz rasposa, ya que últimamente solo la usaba con Hedwig o Dobby - Es que no dormí bien anoche.

- Esta bien, tome asiento - Dijo el Profesor De Encantamientos no muy convencido - Jóvenes en estas dos semanas que nos queda antes de que se termine el calendario escolar vamos a hacer un repaso del temario visto durante el año escolar...

La clase de Encantamientos no fue muy notable, así que Harry se desconectó una vez que Flitwick comenzó su discurso, solo prestando atención cuando la ocasión lo requería.

- Harry vas en dirección contraria - Indicó Hermione al ver que Harry tomaba un pasillo diferente - El salón de la Historia de la Magia está por acá.

- No es necesario que vaya - Dijo Harry mirando al piso - Ya tengo el promedio necesario para ganar la materia.

- No es necesario que presumas hermano - Dijo Ronald poniendo la mano en el hombro del ojiverde,  causando que este se sobresaltara y le pusiera la varita en la garganta.

- Yo-yo lo siento Ron - Murmuró Harry guardando su varita - Yo.... Debo irme.

- Cuidado con los instintos asesinos de Potter - Dijo Dean Thomas mientras pasaba al lado de un muy sorprendido Ron - Un día de estos puedo acabar contigo.

Por primera vez desde que se anunció la muerte de Cedric, Ronald Weasley no abrió la boca para defender a su amigo, simplemente tomó su mochila, la cual se le había caído al piso debido a la impresión y tomando a Hermione del brazo se unió a la manada de estudiantes que se dirigían al Aula De Historia De La Magia.

- Veo que ya estas aquí chica - Saludó Harry a Hedwig al verla posada sobre una de las estatuas en la torre de Astrónomia - Espero que hayas desayunado.

Hedwig respondió ululando para posteriormente volar hasta el hombro de Harry y acicalar suavemente su cabello.

- Creo que tengo el resto del día libre - Murmuró Harry sentándose en el marco de la ventana mirando al horizonte - Ni loco voy a la clase de Binns, allí no hay un profesor que controle los ataques, serian dos horas de tortura, y Transfiguraciones... McGonagall parece creer que todos son "accidentes desafortunados" y con Hagrid... Los Ravenclaw son muy crueles.

Cuando Harry terminó de decir estas palabras, lágrimas silenciosas empezaron a bajar por sus mejillas, y empezó a temblar con desesperación, aun recordaba cada golpe, cada insulto, cada maleficio.

- Tal vez debería dejar de luchar Hedwig - Dijo Harry derrotado - Me pregunto como se sentirá volar sin escoba... Me pregunto si el aire se llevará mi dolor antes de que el suelo me quite la vida.

Hedwig ululó en protesta y pellizcó sus dedos oponiéndose claramente a las depresivas palabras del ojiverde.

- Eres lo único que me queda Hedwig - Susurró Harry acariciando con devoción las niveas plumas de la lechuza - Me he dado cuenta que no tengo a nadie, yo no tengo motivos para vivir, solo soy una vacua existencia en un mundo que solo me busca cuando me necesita, Tío Vernon tenia razón, solo soy un fenómeno que no merece ni el aire que respira, nunca seré amado por nadie.

Cuando Harry se puso de pie ya era muy tarde, así que se dirigió a la Torre Gryffindor con la cabeza gacha, abrazándose a si mismo, tratando de no desmoronarse ante el dolor que sentía, un dolor que venía de su alma y resonaba en sus huesos.

Justo cuando iba a entrar a su habitación fue brutalmente repetido por un Opugno lanzado por Seamos Finnigan, quien se paró hombro con hombro junto a Dean Thomas en la puerta.

- En serio crees que vamos a dejar que un asesino duerma junto a nosotros? - Gruñó Dean apuntandole con su varita - Agradece que no somos de tu calaña, si no te daríamos lo que mereces por lo que le hiciste a Diggory.

- Yo-yo n-no le hi-hice n-na-nada a Cedric - Dijo Harry a punto de llorar - F-fue Voldemort.

- Callate bastardo mentiroso!!!!  - Gritó Seamus dándole una bofetada al ojiverde - El-que-no-debe-ser-nombrado murió hace mucho, pero debimos haber sabido que eres igual o peor que el, después de todo solo un mago oscuro puede vencer a otro.

- Don-donde voy a dormir? - Preguntó Harry limpiandose la sangre del labio con su temblorosa mano.

- No nos interesa, por mi puedes irte a morir al bosque prohibido y convertirte en mierda de Hombre Lobo, aunque entre tu y la mierda no hay mucha diferencia en estos momentos-  Respondió Dean arrojando el baúl del azabache fuera de la habitación - Ahora largate y llevate tus porquerías de aquí.

Cuando cerraron la puerta, Harry no intento ingresar a la habitación, si no que con resignación tomó su baúl y lo redujo con un toque de su varita, para guardarlo en su bolsillo, se puso su capa invisible y se deslizó por los pasillos de Hogwarts buscando un aula vacía donde pasar la noche, y al pasar por tercera vez frente al tapiz de Barnabas El Chiflado apareció una puerta, al no tener mas opción decidió entrar.

Para su sorpresa se encontró con una sala de estar, bellamente amueblada y con estantes de pared a pared, todos repletos de libros que abarcaban distintos temas, especialmente Runas.

 

A la izquierda de la habitación había espaciosa cocina repleta de todos los implementos necesarios, además de mucha mas comida de la pudo haber visto en toda su vida.

 

A la derecha se encontraba una puerta y al atravesarla se encontró  en una hermosa y elegante habitación  de colores monocromaticos.

 

- Creo que me mudaré aquí - Dijo Harry sin muchas ganas - Este parece ser un lugar seguro.

Abriendo su baúl se dispuso a organizar su escasa ropa en el armario, pero para su sorpresa este ya estaba repleto de tunicas de todos los estilos y colores e incluso algo de ropa muggle, al igual que muchas pijamas de seda, tomó una de las pijamas deseando tomar un baño, inmediatamente después de este pensamiento escuchó un chasquido y al lado del armario apareció una puerta de color verde musgo, lleno de curiosidad abrió la puerta encontrándose frente a un hermoso baño.

 

- Creo que tomaré una ducha - Murmuró el azabache - Merlín sabe cuanto la necesito.

Después de la ducha, se puso la pijama y se dispuso a dormir, deseando poder quedarse apartado de todo y de todos para siempre

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- Alejate...  Vete de .... CEDRIC NO!!! - Gritó el azabache despertandose abruptamente - Yo... Yo debí ser mas fuerte... DEBI HABER MUERTO YO!!!... Debí haber sido yo.

Después de llorar un rato se dio cuenta de que no iba a poder dormir a pesar que faltaba mucho para el amanecer, asi que encendiendo las luces tomó un libro al azar y se dispuso a ocupar su mente en él.

- EL ORIGEN DE LAS RUNAS Y SU SIGNIFICADO - Leyó Harry en la portada del libro - Nunca me han interesado las runas, pero no pierdo nada.

Cuando Harry se dió cuenta del paso del tiempo, sobre todo por las protestas de su estomago, ya eran las cuatro de la tarde y había terminado de leer cuatro libros sobre Runas y había comenzado el quinto, a pesar de haber perdido sus clases  no se arrepentia, ya que se encontraba fascinado con el poder de las Runas.

Despues prepararse un sándwich se dispuso a seguir leyendo, en realidad le parecía completamente increíble los muchos significados y usos que tenían las Runas, los días pasaron en una relativa paz, siendo acompañado en muchas ocasiones por Hedwig, quien se las había arreglado para encontrar una forma de entrar y salir del nuevo lugar secreto de Harry, durante esos dias aprendió mucho mas de lo que había aprendido durante su vida escolar, además de descubrir que su cicatriz representaba la Runa Sigel o Sowilo.

 

"La Runa Sigel está formada por una línea zigzagueante que sugiere un rayo que irrumpe en el cielo, rasgando las nubes y descargando toda su furia sobre la Tierra.

Su fuerza puede ser destructiva, causar incendios y muerte, pero también produce el deshielo, con lo cual es una fuente de calor y garantía de vida durante el crudo invierno."

Ese era el significado que le otorgaban varios libros sobre Runas, Sigel era la Runa de la victoria... Que gracioso que su vida estuviese marcada por la humillación y el dolor en vez de la victoria y la grandeza, con una sonrisa triste Harry volvió a escoger su baúl y lo guardó en su bolsillo, iba a hablar con el director sobre la posibilidad de quedarse en Hogwarts durante el verano, nuevamente, no tenía muchas esperanzas de que su propuesta fuera aceptada, pero perder el tiempo hablando con el director era mejor que quedarse solo recordando cada doloroso instante de su cuarto año, por no decir de su vida.

Tratando de pasar desapercibido se dirigió a la Oficina de Dumbledore, si bien su capa de Invisibilidad le brindaba seguridad, había olvidado sacarla de su baúl antes de encogerlo y se convertiría en un blanco fácil si se distraía buscando dentro de su baúl en medio del pasillo, así que simplemente caminó por los pasillos de la misma manera en que había aprendido en el numero cuatro de Privet Drive, al escuchar que alguien se acercaba se escondió detrás de un de las armaduras esperando que el grupo pasara.

- Se los digo de nuevo Granger, Weasley, no lo sigan buscando, el es peligroso para ti, el es peligroso para todos.

- Mira Chang, Harry es nuestro amigo - Respondió Hermione sin la convicción que la caracterizaba - No puedo dejar que hables mal de el.

- Y aun así se quedan en silencio cada vez que escuchas lo que dicen sobre el - Dijo Cho Chang con un gesto de superioridad plasmado en su rostro - Ustedes dos son unos hipócritas, en realidad deberían tener el valor de admitir que le temen y lo desprecian tanto como nosotros ¿Son Gryffindors valientes no?

- No le tememos a Harry - Respondió Ron con las orejas rojas por la furia o la vergüenza - Chang, deberías saber que en caso de ser necesario podría vencerlo con una mano atada a la espalda.

- Eso es innecesario Ron - Regañó Hermione dándole un codazo en las costillas - Aunque tienes razón al decir que no le tememos a Harry.

- No le temen, pero lo desprecian, desprecian su capacidad de salir de los problemas sin esforzarce en lo mas mínimo - Dijo la asiática de Ravenclaw mirando de reojo la armadura detrás de la que se escondía Harry - Desprecian su capacidad de ser el centro de atención con el solo hecho de existir.

- Bueno, admito que me gustaría que estudiara un poco mas y que a veces siento que pasó solo por ser el "niño que vivió" pero aun así...

- Exactamente mi punto Granger - Interrumpió Cho mirando a Ron - Y estoy segura de que tu Weasley desprecias por completo que el ande opacando a los demás todo el tiempo.

- Bueno no me gusta el hecho de ser ignorado solamente por...

- Ya basta Ron, ella solo quiere confundirnos con su cháchara inútil - Interrumpió Hermione alejándose de Cho, arrastrando a Ron con ella.

- Ves eso Potter - Dijo la Ravenclaw cuando Hermione y Ron se alejaron - Eso es lo que tus "amigos" piensan de ti, eso es lo que yo pienso de ti, eso es lo que TODOS pensamos de ti maldito asesino.

- Cho... Yo no maté a Cedric, te lo juro - Dijo Harry con voz temblorosa, sin esperanza de que sus palabras fueran creídas - Fue Voldemort, yo lo vi con mis propios ojos y...

- No digas mentiras Potter - Siseó Cho dándole una bofetada - Y si por algún extraño giro del destino tus palabras fueran ciertas ¿No se supone que eres el elegido?  ¿No se supone que naciste con el único objetivo de vencer a Ya-Tu-Sabes-Quien? Pero en vez de eso cobardemente decidiste esconderte mientras veías morir a un chico al que envidiabas, eres PATÉTICO, No mereces siquiera ser el receptor de un Avada... Bastardo asesino.

- No te preocupes por eso Cho - Dijo Harry sin poder contener las lágrimas - Pronto no seré una molestia para nadie más.

Con una sonrisa triunfante Cho vio al ojiverde salir corriendo en dirección a la Torre de Astronomía.

Harry corrió como si su vida dependiera de ello, al llegar a la Torre se acercó al borde del balcón mirando al vacío, en ese preciso instante Hedwig aterrizó en su hombro ululando tristemente.

- Lo siento Hedwig, pero esto no es algo que podamos hacer juntos, no quiero que hagas esto por mi - Dijo Harry con firmeza, como toda respuesta Hedwig afianzó su garras en los hombros del ojiverde - Asi que ya te decidiste, entonces lo haremos juntos mi querida amiga.

- Harry que estas haciendo?

- Pensé que era obvio para alguien tan lista como tu Hermione - Dijo Harry con una voz cargada de acidez mientras que se acercaba mas al vacío - Estoy librando al mundo de mi molesta existencia.

- Harry...  ¡NO LO HAGAS!  - Gritó Hermione al verlo balanceandose cerca del borde del balcón - ¡DETENTE POR FAVOR!

- ¿Detenerme?...  Para que? - Dijo Harry mirándola con unos ojos tan vacíos que no parecían tener alma - No tengo un solo motivo para no hacerlo y millones de ellos para si hacerlo, estoy solo Hermione ¿Quien quiere vivir una existencia tan vacía?

- Harry, tu no estas solo - Dijo Ron lleno de miedo y preocupación - Nos tienes a Hermione y a mi, tienes a Dumbledore, y tienes a Canuto.

- A ustedes? Pfff... Como si no supiera lo que dicen a mis espaldas - Dijo el azabache con una risa cargada de amargura, siendo apoyado por el ulular de Hedwig - Y Dumbledore ¿Que a hecho Dumbledore por mi?  Solo me ha puesto en situaciones peligrosas desde que nací, una y otra y otra vez, ni siquiera se molesta en defenderme de los que atacan y Sirius... Bueno el no cuenta, nunca a estado para mi y nunca podrá estarlo, repito aparte de Hedwig no tengo a nadie.

- Nosotros no-no queríamos d-decir esas cosas de ti Harry - Sollozó Hermione llena de angustia - Solo n-nos dejamos llevar por los d-demas.

- Si hermano, es v-verdad - Apoyó Ron, cuyo corazón se sentía apretado debido al dolor y la angustia de saberse culpable de empujar a su mejor amigo a esa situación - La presión de lo que decían nos hizo dudar de ti por un momento y lo lamentamos mucho en serio.

- Pues pueden seguir sintiéndolo el resto de su mierdastica vida - Gruñó Harry con una voz cargada de veneno - Quiero que carguen con la culpa, que sepan que pudieron haber hecho algo para evitar esta situación, pero simplemente me orillaron a esto, justo como los demas, hasta nunca Weasley y Granger, espero que jamas encuentren la paz que no se merecen y que ningun hipócrita pueda manchar mi cuerpo con sus falsas lágrimas.

-¡¡HARRY NO!!! / ¡¡HARRY NO!!! - Gritaron Hermione y Ron al ver que el azabache  se lanzaban al vacio, intentaron alcanzarlo, pero que podían hacer? Sus mentes estaban aturdidas, paralizadas, mientras veían como Harry caía y caía con una expresión de absoluta felicidad en su rostro y Hedwig en su hombro no se movía en lo absoluto, queriendo tener el mismo fin que su compañero.

Draco Malfoy caminaba tranquilamente comiendo una deliciosa manzana, jamas pensó que Harry Potter caería a sus pies, el sonido que hizo el ojiverde al chocar contra el suelo era algo que jamas saldría de la mente del rubio Malfoy, los huesos rompiéndose y la  sangre salpicandolo todo, incluso a el.

Después de unos segundos ocurrieron dos cosas, primero una luz verde brilló alrededor de Hogwarts, encegueciendo temporalmente  a Ron, Draco y Hermione, a la vez una gran cantidad de magia liberada hizo que toda Gran Bretaña temblara, cuando la luz dejó de brillar y el terremoto cesó ya habían pasado diez minutos.

Cuanto Ron y Hermione adquirieron la suficiente fuerza para mirar hacia abajo, solo vieron un gran cráter y mucha sangre, tal y como Harry habia dicho su cuerpo no iba a ser mojado con falsas lágrimas, apoyándose el uno en el otro se encaminaron a la Oficina de Dumbledore con la esperanza de que el pudiese encontrar a Harry... Preferiblemente con vida.

Al llegar frente a las gargolas que custodiaban el despacho del director se quedaron paralizados, al parecer el terremoto fue tan fuerte que había tirado al suelo a las dos ancestrales guardianes, rompiendolas en pedazos.

- Que haremos para entrar? - Preguntó Ron con voz casi imperceptible.

En el momento en el que se disponian a gritar para llamar la atención del director, el paso de abrió, al entrar pudieron notar cuanto había afectado el terremoto a Hogwarts, los retratos que no estaban desperdigados por el suelo, estaban torcidos o girados, todos los libros y demás cachibaches que Dumbledore mantenía "organizados" en su oficina estaban en el suelo, e inclucibe la percha donde Fawkes normalmente reposaba se encontraba tirada en el piso.

- Mis muchachos que pasó? - Preguntó el Director geniunamente preocupado al ver el estado tan deplorable en el que se encontraban los adolescentes - Están ustedes lastimados? Esta alguien mas lastimado?

- S-se-señor es q-que - Dijo Hermione tratando de explicarle al Director, pero viéndose interrumpida por su propio llanto histérico y los gemidos lastimeros de Ron.

- Esperen un instante - Dijo Dumbledore dándose cuenta que los Gryffindors no se iban tranquilizar con facilidad - Expecto Patronum!

Dumbledore le susurró algo a su Patronus, el cual salió volando por la puerta, unos minutos después apareció Severus Snape, quien entro a la oficina de forma absurdamente silenciosa.

- Aqui están las pociones que solicitó - Dijo Snape con voz tetrica - Ahora me retiro, al parecer mis serpientes están algo transtornadas por los eventos anteriores.

- Severus, espera un momento por favor - Dijo el Director afligido - Creo que estos dos jóvenes quieren comunicarnos algo de suma importancia, así que me gustaría que te quedaras aquí un poco mas.

Despues de un rato de haber sido administradas las pociones, los dos chicos dejaron de temblar, no por que sintieran mejor, mas bien se sentían adormecidos, pero eso era mejor que el dolor sordo que atenasaba su corazón desde que vieron a su amigo saltar al vacío y estrellarse contra el suelo.

- Es Harry, señor - Dijo Ron sintiendo que la poción que había tomado no era suficiente para acallar el dolor y la tristeza - Por nuestra culpa, por culpa de todos.

- Ese Potter siempre causando alborotos - Dijo Snape de forma despectiva - Buscando la manera de llamar la atención y culpar a otros de su estupidez genética.

- ¡CIERRE LA BOCA!  - Gritó Hermione - Por culpa de gente como usted, de gente como....  De gente como nosotros Harry hizo eso.

- No voy a tolerar que me levante la voz señorita Granger - Siseó Snape lleno de furia - 50 puntos menos para Gryffindor y un castigo para usted y Potter, ya que el fue el detonador de su exabrupto.

- Calmense todos - Dijo Dumbledore en tono conciliador - Mi muchacha cualquiera que sea la situación no amerita que...

- Ustedes no comprenden - Dijo Hermione sintiéndose derrotada - Harry se arrojó desde la Torre de Astronomía... ¡HARRY SE SUICIDÓ!

- Eso... Eso no puede ser cierto - Dijo Dumbledore perdiendo su sonrisa - Harry jamas haría algo como eso.

-¡PERO EL LO HIZO!  - Gritó Ron pasándose las manos por el rostro una y otra vez, tratando de borrar las imágenes de su amigo cayendo - El nos miro con unos vacíos y sin alma, dijo que no soportaba mas la soledad y el odio, dijo que no tenia ningún motivo para vivir y luego... Luego saltó.

- No puede ser, no puede ser - Murmuró Snape livido por que el ultimo recuerdo de esa persona se había desvanecido - Donde esta su cuerpo?

- Antes de lanzarse el dijo que no quería falsas lágrimas mojando su cuerpo - Dijo Hermione cerrando los ojos - Despues cuando se estrelló contra el suelo había tanta sangre, luego llegó el brillo seguido por el terremoto, cuando todo se detuvo solo había un cráter y mucha sangre.

- El puede... El puede estar vivo aun cierto? - Preguntó Ron con esperanza, si su cuerpo no está puede que esté vivo en algún lado.

- En verdad...  Puede que este con vida - Dijo el Director con voz plana - Creo que lo mejor por ahora es que traten de descansar, mientras tanto Severus y yo trazaremos un plan de búsqueda.

Ron y Hermione solo asintieron, mientras se retiraban con la certeza de que esa noche no iban a poder dormir y tal vez tampoco lo harían en cualquier otra.

- Búsqueda? - Preguntó Severus en un gruñido - Por lo que puedo notar usted también usó Legeremancia, por lo que también vió a Potter estamparse contra el suelo y convertirse en una papilla sanguinolenta.

- Claro que lo vi Severus, lo vi tan bien como tú - Dijo Dumbledore con voz cansada - Reúne a todos en el comedor Severus, deben saber que pasó, deben saber que apesar de esto aun hay esperanza de que Harry...

- Esperanza...  Que tontería - Dijo Severus mientras salia estrellando la puerta en un despliegue de furia poco común en el Maestro De Pociones.

Mientras tanto el Director contemplaba la nada pensando en las mil cosas que pudo hacer para evitar esa tragedia.

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"TU...  QUIEN... PLO...
EL... O QUE...  SERÁ TU... TINO...
Y LO...  DESEES ... TU CAMINO...
...  QUE ESC...  EL PRO...  DESTINO...
ESE...  TU NOMBRE...
TU...  ES... "