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Unit 97

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Los pasos serenos de Jungkook y Jimin eran acompañados de un silencio entre ambos al tratar de completar el camino hacia sus casas en un largo trayecto que recorrían cada noche. Por alguna razón, suelen rehusarse a usar el transporte público algunos días, solo dependía en que tan escandalosa era la voz de sus madres al llamarlos para estar a tiempo para la cena.

Jeon Jungkook lograba distraerse infinitas veces en su vuelta a casa, a veces solo se sentaba en un parque y veía a la gente pasar y en los peores casos: salía a jugar con su grupo de amigos. Este día fue diferente, tuvo que esperar a que Jimin terminara su turno en la cafetería donde su madre le obligo trabajar. A veces sentía lastima por su amigo, el trabajo a veces solo trataba de envenenar su personalidad cada vez que era más intenso pasar 12 horas en un local.

—Y… ¿Qué piensas hacer más tarde? —preguntó Jimin tratando de encontrar un tema de conversación

—Son las ocho de la noche, no creo que pueda hacer otra cosa más que estudiar —respondió Jungkook, cansado

— ¿Jeon Jungkook estudiando? Puedes ser bueno en muchas cosas pero estudiar no está en tu lista —bromeó

—Es el último año, necesito buenas notas para graduarme y entrar en una universidad a menos que ocurra un milagro y me den una beca jugando futbol.

—Estoy seguro de que te podrás graduar pronto, yo lo hice el año pasado y siento que no estoy haciendo mucho con mi vida de todos modos. Mírame, te estoy acompañando a casa todos los días porque trabajo en la cafetería a una cuadra del instituto.

—Y haces un gran trabajo —Jungkook sonrió

—Solo tengo que llevar una taza hacia la mesa —Jimin sonó aburrido—. Pero si tienes razón, soy bueno en mi trabajo 

—Algún día aprenderás a dibujar corazones de espuma y tendrás el ego más grande.

Jimin solo pudo reír y empujar al muchacho que caminaba feliz a su lado, se estaba sintiendo relajado en aquel momento.

Caminaron un par de cuadras hasta que vieron la casa donde vivían los Jeon, era una pequeña subida que les tomaba largas zancadas pero decidieron correr hasta el lugar en un desesperado intento de sufrir en cámara lenta mientras subían. Sus respiraciones se escuchaban ruidosamente, ambos apoyándose de las piernas para tomar aire hasta estirarse y volver a componerse, viendo el brillo del sudor en sus frentes.

—No puedo seguir haciendo esto —dijo Jimin entre respiraciones agitadas—, estos es una gran pesadilla

—Pensaba que eras más atlético, apenas fueron 30 metros. Oye ¿No te quieres quedar a cenar? No sé qué haya hecho mi madre pero seguramente esta rico —señaló su casa iluminada en cada rincón a excepción de su habitación en el segundo piso—. Pero si no quieres… puedo llevarte mañana algo

—Estoy bien por hoy —apretó el hombro de Jungkook —, nos vemos

—Algún día volverás a cenar con nosotros  —dijo Jungkook en voz alta mientras Jimin se alejaba

Jimin se volteó por completo para mostrar su sonrisa amplia, sus ojos brillaban ligeramente.

—Algún día, lo prometo.

Jungkook soltó un suspiro después de observar como Jimin desaparecía entre las calles nocturnas de su vecindario pequeño, entró a su casa con la esperanza de que no existiera un desorden por parte de su hermano en la sala. Extrañamente, Jungkook estaba obsesionado con la limpieza pero su obsesión empeoraba cada día más. Por supuesto, su madre lo tomó como una ventaja para hacerlo limpiar el segundo piso del pequeño hogar cada semana.

Jimin sacó una paleta de su bolsillo, guardando el envoltorio en el mismo y continuando las pequeñas cuadras que faltaban hasta llegar a su hogar, sus pasos eran ligeros, rápidos y movía su cuerpo para sentirse menos obsesivo con el silencio del vecindario en las horas de la noche. Sus oídos pudieron percibir el sonido de un auto que se acercaba hacía él, haciendo que un escalofrío lo recorriera, incluso cuando sabe que aquel vecindario no era peligroso.

Una camioneta negra se estacionó a su lado y antes de que pudieran abrir la puerta, Jimin se encontraba corriendo rápidamente por la acera, escuchando el sonido de las armas siendo cargadas. Los ojos de Jimin se tornaron de un color verde tan claro como el de una uva pero transformarse no estaba en su lista de acciones, implicaba un tremendo dolor donde lo atraparían al instante mientras sus huesos se quebraban atrayéndolo hacia el suelo del dolor.

Se deslizó al cruzar en una esquina por la rapidez en la que se impulsaba su cuerpo y vio como un dardo se clavaba en la cerca de madera de la casa. Sus ojos se agrandaron pero seguía su camino escuchando el sonido molesto del auto rozar con fuerza por el pavimento.

<< ¿Qué quieren hacer conmigo? >> pensó Jimin dentro de una cabeza que estallaba en horror.

Saltó hacia una alta pared, corriendo con un impresionante equilibrio hasta que sintió como un aparto arropaba la parte izquierda de su cintura y enviaba electricidad por su cuerpo a un nivel tan alto que hizo que cayera al suelo bruscamente.

La visión hacia un cielo nublado ahora era borrosa, Jimin no estaba seguro si su corazón estaba latiendo con tanta potencia por el incontrolable miedo acerca de los que lo seguían o por la electricidad que aun residía en su cuerpo.

— ¿Quiénes son? —pudo susurrar

Pero no hubo respuesta.

Una bolsa de plástico cubrió su cabeza y sintió como una aguja se clavaba en él, lo último que supo Park Jimin fue que estaba en problemas. Serios problemas.

Jimin-ssi

Mi madre está enojada porque no te has quedado a cenar

Espero que tengas un fin de semana tranquilo

Jungkook apagó su teléfono después de conocer la última conexión de Jimin,  a veces Jimin lograba ser el peor para contestar mensajes especialmente en las noches, él nunca se ha tomado el tiempo para preguntarle a su amigo al respecto pero la curiosidad nunca lo abandonaba. Cerró sus ojos en un desesperado intento de dormir después de horas de estudio y esperaba tener alguna distracción los siguientes días.

—Jungkook —escuchó la voz de su madre al tocar repetidas veces la puerta de su habitación —, tu amigo el alto está aquí, Kim Mingyu

<<Kim Mingyu… >> pensó Jungkook, aun sin querer levantarse de su cómoda cama.

—Mingyu —susurró exasperado abriendo sus ojos de golpe—, ¡Dile que ya voy, por favor!

—Se ve algo apurado así que-

—Él siempre está apurado mamá, déjalo tranquilo en su mundo —aconsejó antes de salir hacia el baño y toparse con su madre —. Solo quiere salir a jugar futbol así que tal vez no vuelva hasta la tarde ¿Necesitas algo?

—Necesito saber quién te dio permiso para salir porque estoy segura de que no estuve presente en esa decisión —dijo su madre en un tono serio que estaba sobreactuado

—Mama… no empieces, ya voy a tener 18 años este año y aun sigues pensando que me puedes engañar con tu falsa actuación, voy a estar a cuadras de aquí… no en otro país —Jungkook cerró la puerta del baño y la abrió nuevamente—, te amo, no pienses que quiero ser grosero al cerrar la puerta ¿Ok? Adiós

Cepilló sus dientes con tanta brusquedad que su encía sangraba levemente haciendo que mirara su cepillo en confusión por unos segundos y continuar con su rutina para asearse por completo. Bajó las escaleras, su cabello aun mojado y ahora estaba vestido con un gran suéter y unos pantalones color negro. Un conjunto que combinaba con sus zapatos y que lo hacía sentir menos desordenado y con un mal estilo de la moda.

—Hola —saludó a Mingyu chocando sus antebrazos como una costumbre desde que se conocieron hace tres años—. ¿Qué haces tan temprano por acá? Pensé que ibas a salir con Seokmin hoy

—Vamos a salir con Seokmin hoy —reiteró Mingyu—, pensé que sería una gran idea salir a pasar un tiempo juntos que no fuera en el instituto. Sé que no eres de salir mucho o hablar mucho, realmente ni siquiera pensé enviarte un mensaje antes de venir acá pero solo por hoy

—Okay, está bien —Jungkook se encogió de hombros sin importancia

Mingyu solo pudo abrir su boca, sin ninguna palabra que saliera de ella como una respuesta, ni siquiera tuvo que rogarle que saliera de su cueva. Era raro.

—Vuelve a tu habitación, sigue durmiendo, en serio no tenías por qué hacer eso —dijo Mingyu dejando escapar una risa grave

—Déjame… tomar una barra energética y una manzana antes de morirme en pleno juego.

Jungkook se despidió de su madre y salió de la casa junto a Mingyu a quien esta vez, le habían dado la máxima expresión de confianza al prestarle la camioneta de su madre, la cual casi estrellaba un par de veces mientras aprendía a manejar. Kim Mingyu era un desastre total pero lograba ser uno de los amigos más leales que ha acompañado a Jungkook desde su primer día del noveno grado.

Alto y de un cuerpo tonificado, no de una forma exagerada donde parecía sacado directamente de una fábrica que se dedica a hombres musculosos, Mingyu era el primero en robar las miradas de muchos al caminar por los pasillos de la escuela pero él solo se alimentaba de los comentarios dirigidos a él sin realmente buscar una vida popular, sabía que solo se trataba de una vida vacía junto a gente que solo lo mantendría en problemas.

Problemas que también se hacen presente cuando pasa tiempo junto a Jungkook y el gran grupo de amigos que construyeron lentamente.

Mingyu estornudó con fuerza al entrar al auto haciendo que Jungkook no pudiera esconder su disgusto hacia los gérmenes que se dispararon desde su boca.

—Qué asco  —susurró Jungkook

— ¿Ahora no es posible estornudar al frente de ti? —preguntó con impaciencia

—Nada como ver tus gérmenes flotando en un espacio cerrado en HD y en primera fila.

—Eres un maniaco.

Jungkook sonrió y miró el pequeño vecindario a través de la ventana mientras su amigo se ocupaba de llegar sin una marca en su auto hasta la cancha del parque que quedaba a escasas cuadras.  

El teléfono de Jungkook vibró haciendo que se moviera sobre su asiento hasta sacarlo de su bolsillo.

<< ¿La señora Park? >>

Eso sí que era extraño y totalmente extremo en su diccionario.

—Hola, señora Park.

Jungkook pudo escuchar como la madre de Jimin inhalaba con fuerza, soltando un suspiro segundos después. Preocupándolo por completo.

— ¿Pasa algo? —preguntó

—Es Jimin… no ha vuelto todavía y yo sé que no ha salido a una fiesta porque me habría avisado de antemano porque no le gusta preocuparme, sé que eres uno de los últimos que lo ve cuando te acompaña ¿No está contigo?

—No. Jimin no está conmigo y tampoco me comentó acerca de ir a otro lugar después de acompañarme a casa ¿Me está diciendo que no le ha enviado algún mensaje? Eso es muy raro… 

—Por favor, infórmame si sabes algo de él… estoy muy angustiada.

—Lo puedo imaginar, tranquila, si encuentro algún tipo de información seré el primero en hablar con usted. Espero que aparezca pronto.

—Gracias Jungkook, ten un buen día.

<<Imposible >> pensó al colgar.

Mingyu estaba en silencio en el puesto del conductor esperando a que Jungkook finalmente hablara aunque no hacía falta preguntar después de escuchar la conversación pero al igual que Jungkook, se le dificultaba procesar las noticias y era aún más difícil cuando solo ayer lo había visto en la cafetería.

— ¿Crees que esté…?

—No ¡No! Es imposible, no puedes pensar en un caso tan extremo por ahora… solo piensa en que tal vez se quedó en casa de alguien y todavía no ha despertado, sabes que Jimin a veces logra ser muy olvidadizo.

—Pero no respondió mis mensajes después, ni siquiera llegaron y digamos que Taehyung no es del tipo que escondería una visita sorpresa de Jimin. Oh, me estoy empezando a preocupar —Jungkook pasó su mano por su húmedo cabello, enterrando su cabeza en ellas—, no creo que pueda salir tranquilo, no así

—Te entiendo, puedo llevarte de vuelta a casa si quieres y puedes tratar de pensar mejor las cosas. De todos modos, tratare de preguntarles a los amigos en común que tenga con Jimin.

—No quiero estar solo.

Jungkook guardó su teléfono con una cara que manifestaba intranquilidad y apoyó su cabeza a la ventana del auto.

—Hey, sabes que el límite para considerarlo una emergencia es de 72 horas, si Jimin no aparece pronto entonces la policía se encargará de encontrarlo ¿Ok? Sé que es tu mejor amigo y te debes sentir mal pero ten un poco de esperanza por él.

Jungkook asintió con su cabeza pero se estaba preguntando como no entraba en pánico todavía conociendo todas las probabilidades pero no hay pistas que le ayuden a saber dónde está Jimin. Jimin era muy bueno como para simplemente escaparse e irse del estado con la persona que ama, era más que eso y Jungkook lo sabía. Su teléfono estaba fuera de alcance y no había noticias acerca de algún acto violento que haya dejado algo sospechoso en alguna calle.

Solo desapareció.

 Su mente era más ruidosa de lo normal <<Está desaparecido >> <<Tal vez murió y encontraran su cuerpo flotando en el río >> << ¿Y si Jimin en realidad no era quien mostraba? >> . Jungkook estaba a punto de golpear su cabeza contra una pared pero eso solo causaría más problemas.

Noche antes de ir a la escuela nuevamente, las noticias sobre la desaparición de Jimin ahora eran de importancia local y las reacciones de sus padres lo exasperaban aún más, pensaban que él tenía control sobre las acciones de Jimin solo por conocerse y no existía algo más irritante.

97 gang

min9yu: Jungkook, no has tenido información nueva sobre Jimin?

jaeehyun: solo están logrando crear teorías conspirativas más que buscar evidencia solida

yugyeomhm: no eras uno de los que estaba diciendo que fue raptado por una raza superficial de alienígenas esta tarde (?)

jaeehyun: grosero

minghao_o: tenemos que tener paciencia, la policía tomará el caso mañana y comenzaran una búsqueda

eunwu: como si fuese bueno confiar en la policía… no con ese historial

min9yu: yo solo espero que esto no sea otro episodio de Stranger Things

eunwu: te aseguro que nuestras vidas pueden tratarse de cualquier cosa menos un episodio de esa serie

minghao_o: es bueno saber que están concentrados

bambam1: creo que debemos hacer más cosas que solo esperar

dokyeomin: estoy a nada de gritar

dokyeomin: Jungkook?

jungkookie: estaba cenando

jungkookie: la mama de Jimin está destrozada

yugyeomhm: me imagino

bambam1: yo ya hubiese sacado mis cuchillos de cocina y busco a Jimin

jaeehyun: y morir como un estúpido

bambam1: no. porque tengo cuchillos de cocina

eunwu: ¿¿¿???

bambam1: has visto el tamaño de esas cosas? Nadie puede contra un cuchillo de cocina

jungkookie: mañana estaré en el patio, temprano

jungkookie: no tengo muchas ganas de hablar hoy, lo siento

dokyeomin: :(

Jimin sintió como sus pies eran arrastrados por el suelo, trataba de abrir sus ojos pero una tela oscura le hacía imposible conocer donde se encontraba, su cabeza estaba ardiendo y si no fuese por su vulnerable estado, habría asumido que su lengua fue arrancada por alguien. Fue lanzado y sintió como caía sobre un suelo húmedo y resbaloso, libre de aquella bolsa que le impedía ver, pudo descifrar el lugar: una celda. Nunca estuvo en una y el sentimiento de privar su libertad en contra de su voluntad lo enojaba como a nadie pero no hay mucho que hacer.

No mientras mitad de su cara estaba dormida y la otra mitad estaba trabajando duro para recuperar los sentidos.

—Park Jimin, 19 años, puede transformarse en un tigre o tener habilidades de este animal sin necesidad de transformarse por completo —escuchó una voz en forma de eco como si fuera parte de una exhibición en un zoológico—, no tiene mucha experiencia pero eso se puede cambiar con un poco de entrenamiento. Asegúrense de darle una dosis cada día para asegurarnos de que nuestro experimento está funcionando y nunca le quiten la tobillera, puede llegar a ser letal. En estos momentos está siendo investigado su caso así que eliminen cualquier rastro de Jimin en la ciudad, él nos traerá muy buena suerte en el futuro así que no abusen mucho de él.

Escuchó el chillido del micrófono apagarse y no pudo creer que su vida se rebajó a algo que parecía ficticio para él hace días y ahora es parte de un experimento, encerrado en una celda donde el nivel de humedad acabaría con todo en una sacudida. No recordó cómo pero lo último que pudo observar fue una persona caminando cerca de su celda en una bata negra con pasos delicados y un lapicero que no dejaba de crear un molesto sonido por el botón de su punta.

—Está junto a Jung Hoseok, déjenme saber si tienen algún tipo de conexión —la voz era claramente de un hombre viejo, gruesa y con falta de emoción—, luego podemos comenzar los experimentos

<< ¿Jung Hoseok? ¿Hoseok? Pensé que se había ido del país… junto a su familia>>

Jimin escuchó unos tosidos ruidosos de la celda a su lado, la voz se distorsionaba en una ronca al tratar de recuperarse y tratar de pronunciar algo, era una tarea difícil para su vecino de celda.

—Púdrete —susurró la voz conocida

Jung Hoseok.

Quiso reaccionar rápidamente pero la dosis que implantaron en su cuerpo fue tan fuerte que sus ojos se cerraban con la misma rápida en la que quería comprender lo que pasaba. Pero Hoseok llevaba meses sin aparecer en la ciudad hasta que él mismo envió un mensaje diciendo que se mudó a Nueva Zelanda, saber la verdad lo dejó con la garganta seca y allí fue cuando supo que no iba a salir de ese lugar en un tiempo.