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Hale, the last pack

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Stiles paga al conductor del taxi y sale del coche agarrando sus dos maletas mientras mira la increíble mansión escondida en mitad del bosque con un sentimiento sobrecogedor, al fin y al cabo, va a comenzar a trabajar ahí para el señor Hale, aunque aún no tiene en claro su función, lo único que sabe es que cobrará mucho y vivirá en una de las habitaciones de la mansión como interino.

Con cuidado, agarra las maletas y toca el timbre sin esperar mucho cuando un hombre con la camiseta con cuello de pico y ojos azules abre la puerta con una sonrisa amable.

—Debes de ser Stiles. —Dice el señor Hale, y Stiles asiente sin saber qué decir mientras lo dejan pasar dentro de la increíble y enorme casa. —Puedes dejar tus maletas aquí, primero me gustaría explicarte tus tareas diarias.

—Muy bien, señor Hale. —Dice Stiles de forma educada, no quiere perder su trabajo, después de todo solo aceptó por la enorme cantidad de dinero que dan para así ayudar a su padre con los gastos del hospital.

—Primera norma, me llamas Peter. —Dice el señor Ha- Peter, y lo guía hacia los sillones de la enorme sala de estar, donde con un gesto de su mano hace que Stiles se siente frente a él. El joven observa todo, y parece confundido al ver que no hay fotografías. —Te he contratado para que cuides a mi sobrino. No, no tiene problemas mentales o físicos. Lo que le ocurre es que es muy cerrado y no sale de casa. Lo único que tienes que hacer es pasar tiempo con Derek, hacer que coma, hacer que salga de su cuarto.

—¿Soy una especie de niñero? —Pregunta Stiles, y Peter asiente al mismo tiempo que frunce el ceño y mira hacia el piso de arriba, luego sonríe de forma tensa y mira de nuevo a Stiles.

—Es complicado definir tu trabajo, Stiles. Solo quiero que mi sobrino vuelva. —Dice Peter y Stiles lo ve triste y solo antes de sonreír de nuevo. —Ya he contratado a veintisiete personas, y todas han salido corriendo las primeras horas en su trabajo. Mi sobrino no es una persona fácil.

Stiles asiente sin saber qué decir, pero Peter parece notar su incomodidad y se levanta del sofá haciendo que lo siga escaleras arriba tras haber agarrado las maletas de Stiles por él como si no pesasen nada. Peter le enseña la casa rápidamente, y le señala que la tercera planta está prohibida.

—Este será tu cuarto. —Dice Peter cuando llegan a la primera planta. Solo hay tres puertas más. —La puerta del fondo es mi cuarto, y la que está a tu lado es la habitación de Derek. Siempre está ahí.

—Vale. —Dice Stiles y trata de no dejar su boca abierta al ver la enorme habitación que ahora es suya. Es más grande que su antiguo apartamento, jardín incluido. —Es una bonita habitación.

—Gracias. —Dice Peter y deja las maletas de Stiles sobre la cama. —Debo avisarte que, debido a mi trabajo no suelo estar en casa. Me quedaré unos días para asegurarme que te estés bien y que, bueno, no rechaces el trabajo cuando conozcas a mi sobrino.

Stiles enarca una ceja y trata de no pensar en la poca fe que ve en el hombre, pero debido a todas las personas que rechazaron el trabajo, es algo normal. Peter hace un gesto con la mano de nuevo, y lo guía hacia el pasillo, caminando hacia la habitación de Derek.

—¿Listo? —Pregunta Peter, y Stiles asiente antes de ver al hombre tocar la puerta. —¿Derek? Voy a entrar con Stiles, así lo conoces. Vamos, Stiles.

Stiles se traga el jadeo al ver el cuarto de Derek. Es un sitio igual de grande que su cuarto, pero este está a oscuras, con el suelo lleno de pilas de libros. Deben haber cientos o miles de libros en el cuarto. Hay marcas de garras en las paredes y en el suelo. La cama es una especie de nido donde hay un chico bastante guapo que solo viste un pantalón gris de deporte mientras lee un libro, ignorando a Peter y a Stiles.

—Derek, este es Stiles. —Dice Peter, y Derek levanta la cabeza y olfatea en dirección a Stiles con unos ojos azules demasiado extraños y brillantes para ser normales, gruñe y vuelve su atención al libro. Stiles piensa que ha sido un fracaso, pero nota los hombros de Peter destensarse un poco. —Bien, no parece agresivo, así que Stiles, bienvenido a la mansión Hale.