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UNA LECCIÓN PARA DYLAN

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Suena el golpeteo de la puerta de manera constante, acompañado de un "¡TOP TOP TOP!", Dylan se levanta con mucha pereza y a la vez con la intención de echar a golpes a quien interrumpió su sueño y al abrir, se sorprende un poco al ver aun viejo conocido.

-¡¿OYE CALVO QUE TE ESTA PASANDO?! ¡¿Qué ACASO NO SABES RESPETAR EL SUEÑO DE LOS DEMAS?!

-¡TOP TOP TOP TOP!

-¡YA DEJA ESA REPETIDERA PARA LOS PROGRAMAS MEXICANOS!-Le grita Dylan a Policarpo Avendalño golpeándole fuertemente en la espalda.

-¡ESO QUE TU LLAMAS REPETIDERA ME PASA CUANDO TENGO QUE DESPERTAR A GENTE QUE NO LE AGRADA EL TRABAJO!

-¡SI NO TE LARGAS DE MI DEPARTAMENTO, LLAMARE A LA POLICÍA PARA QUE CANTES TU REPETIDERA DENTRO DE UNA CELDA!

-Recuerda que no tienes manera de llamarla y me pondré a cantarla si no te alistas para irte a laborar-Concluye Policarpo de manera burlona.

Ya en la villa, Dylan es regañado por su padrino por llegar 15 minutos tarde, luego lo envia a la pescaderia "Guarenes"; el joven no entiende las indicaciones que se le dieron, por lo que llega al lugar a las 8:00 am, no sin antes recibir muchas pullas por parte de los trabajadores de la Villa.

-¡Santa Tanagananica! ¡¿Qué son estas horas de llegar?!-Dice un ratón de ojos algo rasgados halándose las orejas al ver la tardanza de Dylan.

-¡Por Tanganana!-¿Acaso no sabes que las llegadas tarde perjudican la productibilidad de un negocio?-Dice otro ratón de aspecto similar que el anterior, pero con los ojos completamente redondos.

-¡Yo no tengo la culpa de perderme en este laberinto lleno de gente grosera!-Responde Dylan sin ocultar su antipatía.

-Permite que nos presentemos. Mi nombre es Huermaco Guarennes y el de mi hermano es Smidson y seremos tus jefes.

-Y empezaras quitándose las escamas a los pescados que te van pasando. Pero eso si, hazlo rápidamente para no entorpecer el trabajo de tus compañeros-Dice Smidson Guarennes mirando de soslayo a Dylan.

El joven se coloca un delantal y un tapabocas. Le quita las escamas a un pescado usando un cuchillo, pero por su afán de terminarlo rápido saca volando todas les escamas, haciendo que sus compañeros de mesa se fastidien.

-¡AQUÍ VIENES A TRABAJAR, NO A HACER DESORDEN!-Dice un mono de color purpura y vestido de overol blanco algo sucio por su oficio.

-¡DEJAME EN PAZ MACACO IDIOTA Y ANTES AGRADECE QUE TE ESTOY COLABORANDO!-Grita Dylan soltando el cuchillo y amenazando con golpear a aquel mono con el pescado.

-¡¿PERO QUE ES ESTE ALBOROTO?!-Dice Huermaco acercándose con algo de angustia.

-Mire jefe, lo que pasa es que el chico que les enviaron esta salpicándonos a todos con escamas-Menciona el mono mientras señala a Dylan.

-Con un ambiente así no le podemos halar a la pega- Añade una nutria quien se encargaba de darle los pescados al joven manguera.

-Oye Dylan ¿Y si mejor envías una caja de camarones al restaurante de Doña Cholita?-Interviene Smidson quien interviene en la discusión de la cual solo se limitaba a escuchar.

Dylan toma la caja y antes de irse el mismo Smidson le ordena que no se distraiga con tonterías y que regrese rápido.

Durante el camino encuentra a un ser que se parece a Freddy Turbina, solo que sus cabellos ensortijados son de color rubio, su piel es de color café, vestia camiseta de la selección Colombiana de fútbol y cantaba:

- TODO LO QUE YO TRABAJE TODO ES…

- TODO ES PARA MÍ, YO SOY EL QUE TENGO DERECHO, TODO ES PARA MÍ -Interrumpe Dylan cantando de manera muy alta y algo ensordecedora.

-¡ECHEEE, MANDA CASCARA!-¡MAS BIEN PONTE A CAMELLAR EN LUGAR DE ESTAR INTERRUMPIENDO A LA GENTE!- Grita con indignación aquel colombiano.

-¡PUES SI NO TE GUSTA COMO CANTO TÁPATE LOS OÍDOS! ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!-Responde Dylan.

Una mano golpea despacito la cabeza de Dylan y cuando el voltea, se queda paralizado al ver que es nada mas y nada menos que el señor Barattero.

-¡Joven, aquí no se viene a discutir y mucho menos cuando hay mucho flujo de trabajo!

-¡Pero es que el extranjero ese no me deja cantar!

-¡Dejate de comentarios racistas y sigue con tu trabajo! ¡Antes agradece que estoy muy ocupado porque de lo contrario te llevaba a mi oficina para que firmes tu memorando!-Concluye Manolo Barattero quien se va rápidamente del lugar.

Dylan tarda hora y media en llegar al restaurante de Doña Cholita. La dueña del lugar, una llama de color castaño claro y con una gorrita de lana recibe al joven de manera disgustada diciendole:

-¡Muchacho, te tardaste demasiado en llegar con los camarones y por eso ya no te los voy a recibir!

-¡YO NO TENGO LA CULPA! ¡LA CULPA LA TIENE UN TIPO QUE SE LA PASABA CANTANDO IDIOTECES!

-¡NO SEÑOR! ¡SU DEBER ERA EL DE EVITAR ESE TIPO DE DISTRACCIONES Y TRAERME LOS CAMARONES HASTA AQUÍ!

-¡A MI NO ME GRITE VIEJA BRUJA Y ENTIENDA QUE ES MEJOR TARDE QUE NUNCA!

Media hora después de lo sucedido, Dylan regresa a la pescaderia Guarennes carizbajo y con un chichón en la cabeza. Huermaco lo recibe con algo de preocupación por lo que le paso, pero al escuchar las palabras del chico Manguera hablando pestes de Doña Cholita, la cara de Huermaco cambia a la de tristeza e indignación porque comprende que ha perdido a su mejor cliente. Por otro lado Smidson le pide le ordena a Dylan que organice los pescados en la nevera en forma de exhibidor, lo que hace de manera brusca estrellando la mercancía contra el vidrio. Mas tarde le piden que colabore en cadenita humana a recibir unas cajas llenas de pescado, pero deja caer dos de esas, por lo que finalmente es enviado a limpiar el cuarto de atrás.

Caturro llega anunciando que la jornada laboral ha terminado, por lo cual Dylan le da las gracias y se va corriendo hasta el departamento sin despedirse de sus compañeros y mucho menos de darle las gracias a sus jefes; una vez en su lugar de residencia, Dylan no encuentra nada que comer ni en la despensa ni en la nevera, por lo que sale a buscar comida. Para su fortuna encuentra un local de comidas rápidas con un gran anuncio en donde dice que el que se coma la hamburguesa mas grande del lugar, le queda el pedido gratis. El glotón entra muy ansioso al lugar y la pide mientras golpea con sus puños la mesa afanando a los meseros y a los cocineros, una se la entregan, la come en 6 minutos para luego pedir otra.

Mientras tanto, desde la mansión, Eusebio, Tulio y Miguel muestran una expresión aterradora al ver como Dylan comia la hamburguesa del tamaño de una mesa pequeña.

Despues de 3 hamburguesas ya devoradas, un Dylan ya muy redondo pide una cuarta, pero en lugar de eso, el mismo dueño del local lo saca rodando como si se tratara de una pelota gigante de playa.

Son las 4:00 am del otro día y un gordísimo Dylan hace un gran esfuerzo por levantarse, pero no es el sueño que se lo impide, sino su misma contextura, lo que le motiva a decirse:

-Hoy será un día muy pesado de trabajo, pero lo aguantare para volver a mi mansión y planear mi venganza en contra de los que me hicieron sufrir. ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!