Actions

Work Header

Contra todas las posibilidades (Traducción al español)

Chapter Text

Capitulo 1

 

El parque estaba ocupado con una multitud típica del medio día. Parejas paseando, padres conversando, niños corriendo, jugando y gritando. El estado de ánimo frecuente de las vacaciones. Una mañana típica de domingo en una ciudad turística. Él observó a la multitud con una leve sonrisa. Se pregunta si alguna vez se sintió tan vivo, feliz y despreocupado. Tal vez hace algún un tiempo en su vida. Cuando él era Wei Ying y no Wei Wuxian. Cuando tenía un hermano, una hermana y una especie de familia. Esos días habían quedado atrás y él ya no pensaba en ellos.

Se sienta en el banco del parque. Un raro día libre cuando no está de guardia. El sol en su cara, el viento en su pelo. Se siente en paz consigo mismo después de un largo tiempo. Tal vez ahora estoy bien, piensa. Tal vez, solo tal vez, podré seguir adelante. Esta no es la primera vez que había pensado esto. Pero tal vez este es el momento en que se convertirá en verdad. Un hombre siempre puede esperar. Antes de que pueda recargarse y disfrutar de su día libre su teléfono comienza a sonar. Es el hospital. Hay una emergencia. Necesita ir, solo así es como volverá a su rutina diaria.

Se apresura a volver a casa, agarra su bolso de viaje y sale corriendo de nuevo. Corre a la plataforma solo para perder el tren. La historia de mi vida, piensa con ironía. Muy cerca, pero nunca lo logra del todo. Mírale ahora. Sin vida, sin raíces. Tal vez este en su linaje. Menos mal que se terminará con él, una voz similar a Madam Yu se burla con suspicacia en su cabeza. Él detiene esa línea de pensamiento antes de que empeore. No servirá de nada ni a nadie si se queda atascado en el pasado otra vez. Necesita enfocarse en el aquí y en el ahora. El pasado es historia y el futuro es un misterio, diría a menudo Wen Ning. ¿De qué sirve preocuparse por ello?

Los pensamientos de su amigo llevan una sonrisa a sus labios. Ha pasado mucho tiempo desde que ellos hablaron. Quizá el podría llamarle a él y a Wen Qing cuando regrese a casa esta noche. El hospital es muy consciente de que no tiene vida. Se aprovechan sin piedad de este hecho. Él está bien con eso. Le gusta así.

Coge el siguiente tren, su teléfono está explotando cuando atraviesa las puertas del hospital. Está corriendo por las escaleras, corriendo por los pasillos, quitándose el bolso de los hombros y sacando sus cosas. Como es costumbre, no está mirando su camino. Así que, cuando choca con alguien, realmente no es una sorpresa. Su bolso está abierto en el suelo, las cosas esparcidas por todas partes. Maldice y se agacha. Hay un par de zapatos de vestir muy caros en camino. Genial ¿Quién diablos usa zapatos de vestir un domingo por la mañana en un hospital? Un rico bastardo presumido que mira hacia abajo al resto del mundo, responde Jiang Cheng en su cabeza. Deja de arrastrarte y ponte de pie por el amor de dios, continua su hermano. Maravilloso. A veces Wei Wuxian creía que existía un mundo entero viviendo dentro de su cabeza. Un mundo que le habla, lo regaña, que se burla de él en los momentos más inoportunos. Un mundo que en ocasiones le responde. No está seguro de lo que eso dice sobre él. Probablemente que en realidad necesita tener una vida fuera de su cabeza.

Con una sonrisa se pone de pie, preparado con una disculpa lista en sus labios y se congela cuando se da cuenta de quién es con quien ha chocado. Todo se detiene por un instante. Parpadea y entonces el mundo dentro de su cabeza enloquece. Hay una cacofonía de voces, cada una más alta que la anterior. Él se tambalea.

Es Jing GuangYao. Es el maldito Jing GuangYao. Con su apariencia perfecta, su vestuario perfecto y su linaje familiar perfecto.

De repente, vuelve a tener 17 años. Tiembla bajo los ojos críticos de los ancianos Lan. Está debajo de un velo rojo, llorando en silencio mientras la gente discute como si fuera sordo, como si no se encontrara allí, como si no existiera.

Una puta. Embarazado fuera del matrimonio. El hijo de un sirviente. Un mentiroso. Farsante. Sanguijuela chupa oro.

Mil palabras hacen eco en su cabeza, cada una más degradante que la anterior.

Entonces está cayendo, cayendo interminablemente…

Su hijo. Querido dios, su hijo. No su hijo por favor ¡No su hijo! ¡No! Él no quiere recordar esto nunca más. Quiere salir, quiere salir, quiere salir.

Esta temblando ¿Por qué sucedió esto? ¿Por qué ahora?

Justo cuando está superando el pasado, justo cuando pensaba que estaba listo para seguir adelante ¿Por qué tenía que aparecer ahora?

Jin GuangYao lo mira como si fuese una cucaracha. No es ninguna sorpresa. Siempre le miró como si fuera un mestizo sucio y no deseado que se arrastró a su casa. Su casa.

Wei Wuxian sabe lo que está viendo. Un joven de veintitantos años, vestido con una sudadera con capucha, pantalones rotos y zapatos deportivos. Sin estilo, sin educación y sobre todo, sin dinero. Basura. Se siente como si se hubiera hundido en aguas congeladas. Muévete, grita su cerebro. Actúa normal. No te quedes ahí mirándole boquiabierto. Haz algo imbécil, se grita a sí mismo. Pero sus extremidades se niegan a responder. Siente que su entorno se oscurece. Quiere vomitar. Está teniendo un ataque de pánico en toda regla. La cara de Jing GuangYao se tuerce, luego se detiene. Sus cejas se fruncen. Hay una mirada de casi  reconocimiento en sus ojos. Abre la boca para decir algo.

Las alarmas de Wei Wuxian estallan vívidamente. Es sacado de su entumecimiento. Sus extremidades vuelven a la vida. Se marcha, dejando su bolso y sus cosas sobre el suelo. Se estrella en la sala médica. Es un domingo en estos momentos por lo que está escasamente lleno. Solo los médicos del turno nocturno que toman sus tazas de café y terminan su horario. No se detiene a charlar. Hay una emergencia y se le exigió que estuviera ahí en media hora. Todo lo demás puede esperar. Vacía su mente mientras corre a los vestidores. Tiene algunas cosas guardadas en su casillero para emergencias. Cinco minutos después, el doctor Wei Wuxian, uno de los cirujanos traumatólogos pediátricos más reconocidos de su generación se lanza a la cirugía. Nadie puede decir por su rostro que hace diez minutos estaba teniendo el peor impacto de los últimos  once años de su vida. Wei Ying ya se habría derrumbado. Pero él no es Wei Ying. Él es Wei Wuxian. Se tranquiliza, con manos firmes y mente estable. Toda su vida puede estar en ruinas, pero aquí, él tiene el control. Aquí él es la perfección.