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La esperanza de un anhelo

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Aunque Lan WangJi amaba pasar tiempo a solas con su esposo, también disfrutaba mucho el tiempo que pasaban con los junior del Clan Lan o sus compañeros invitados, especialmente Jin Ling. Sabía que eran buenos discípulos, siempre ávidos a aprender. Sin embargo, con la presencia de Wei WuXian como su maestro invitado se llenaban de un gozo que nunca les había visto. Él tenía una experiencia práctica que no podía enseñarse en un salón de clase, aunque la razón de ello no era de dominio público. Pocos sabían que había tenido que sobrevivir tres meses en Burial Mound sin armas o energía espiritual alguna después de que renunciara a su núcleo dorado y mientras aprendía sobre la cultivación demoníaca. Era algo que aparte de él solo Lan SiZhui y Jin Ling sabían y tenían un acuerdo tácito de no decirlo a nadie para respetar el deseo de Wei WuXian y no molestar a Jiang Cheng.

Esa era una de esas noches en que estaban todos juntos de cacería nocturna. Aunque sus oponentes eran de bajo nivel, en realidad estaban investigando la razón por la cual había un repentino aumento de energía maligna en la región lo que provocaba un ascenso en la cantidad de cadáveres feroces. Era una tarea que Wei WuXian y Lan WangJi podrían haber tomado solos, pero era una rara oportunidad para enseñarle a sus estudiantes favoritos incluido Jin Ling.

Los dos Senior estaban allí solo para observar, corregir los movimientos de sus pupilos, intervenir si algo llegaba a salir mal aunque rara vez ocurría porque todos estaban muy animados y deseosos de demostrar lo mucho que habían mejorado bajo el cuidado de sus maestros favoritos. Lan WangJi dejó de observar un momento la pelea para mirar a Wei WuXian que no se perdía un instante de los movimientos de los chicos, observando desde su lugar encima de una gran roca. Su mirada era vigilante, podía parecer inmóvil pero siempre estaba alerta por si era necesario intervenir, intentando contener su deseo de tomar a Chenqing y controlar a todos esos cadáveres para que no le hicieran daño a ninguno de sus preciados chicos. Sin embargo, había algo más en la mirada de Wei WuXian que hacía que esos momentos fueran sus segundos favoritos en la vida. Estaba orgulloso de los progresos del grupo, aunque para él era evidente que tenía predilección por cierto trío y los miraba con una devoción muy maternal.

No era la primera vez que lo notaba. Más de trece años atras, en su breve encuentro con él y A-Yuan pudo percibir que a pesar de su siempre burlona forma de ser, su forma de cuidar al pequeño era muy devota y el pequeño a pesar de ser objeto de las bromas del mayor, también le expresaba un enorme cariño. Su deseo de cuidar de A-Yuan después de la muerte de Wei Ying era a partes iguales compasión por un niño inocente y un deseo de preservar ese cálido recuerdo que tenía del hombre que amó en secreto, sabiendo que protegerlo era uno de los mayores deseos del Patriarca de Yiling. Con cada progreso que Lan Yuan hacía se llenaba de un orgullo paternal y pensaba que Wei Ying hubiera estado igual de orgulloso que él. Cuando escogió su nombre honorífico, lo hizo pensando también en Wei Ying.

Antes de saber que él había regresado, escuchó atentamente el entusiasmo con el que SiZhui y JingYi hablaron de la pelea que los cadáveres feroces le dieron al brazo endemoniado y sobre el joven maestro Mo que a pesar de ser un lunático los ayudó a descifrar el misterio. Cuando lo volvieron a encontrar en el monte Dafan tuvo la oportunidad de expresar su agradecimiento –al modo Lan Zhan– y pensó que allí había terminado todo. No se alejó mucho de donde había dejado a los jóvenes de su secta, inquieto por alguna razón. Ahora se alegraba de no haberlo hecho o quizá se habría perdido de esa melodía que había salido del fondo de su corazón y aunque carecía de una interpretación agradable al oído se había convertido en el sonido más hermoso que había escuchado en más de trece años.

En el camino rumbo al Receso de las nubes, los jóvenes le contaron cómo el joven maestro Mo les había ayudado y que gracias a él todos seguían con vida. SiZhui fue el más detallado en su relato y mientras lo escuchaba su entusiasmo también se le contagiaba. Si SiZhui supiera que quien los ayudó esa noche era la misma persona que lo cuidaba de bebé o si Wei Ying supiera que ese joven era aquel chiquillo que se aferraba a su pierna y lo seguía a todos lados, ¿qué reacción tendrían?

A partir de ese momento y cada vez que sus caminos se cruzaban, notó cómo la admiración de los más jóvenes hacia él aumentaba y cómo el ala protectora de Wei Ying se extendía más sobre ellos. A pesar de que no sabían de su pasado juntos, la afinidad entre SiZhui y él era natural. A pesar de todo el rencor que Jin Ling le guardaba por la muerte de sus padres, Wei Ying ponía como prioridad la seguridad de su sobrino, lo que le mereció una oportunidad para volverse parte de la vida del chico aunque fuera un proceso lento.

Wei Ying ya le había contado sobre ese recuerdo feliz que conservaba en su memoria sobre sus padres y él y cómo mientras iban de camino con Manzanita no pudo evitar relacionarlo con ese momento. «Aunque nos hace falta un pequeñito, porque me parece que SiZhui es muy grande como para que lo lleves en hombros», concluyó bromeando.

Pero Lan Wangji sabía que no bromeaba. Al menos no del todo. No había sido la única vez que, aunque entre bromas o comentarios sin sentido, mencionaba un bebé, un pequeñito, una personita. Wei Wuxian tenía un fuerte instinto paternal y en él existía un anhelo tácito que Lan Wangji juró cumplir en silencio. Quizá podrían adoptar a otro pequeño como A-Yuan pero esta vez para criarlo juntos. Aunque no inmediatamente ya que deseaba disfrutar un poco más de su tiempo exclusivo con su esposo después de más trece años de anhelo.

Wei Wuxian giró hacia su esposo. —Ah, ¿no estás viendo la pelea? Te perdiste un excelente movimiento de tu hijo. Asegúrate de felicitarlo luego.

—Mmn —respondió girando su rostro hacia el lugar de la batalla justo para ver a JingYi, SiZhui y Jin Ling rodeados de cadáveres y a la señal de su hijo, los tres atacaron al mismo tiempo acabando por completo con sus oponentes. Wei Wuxian celebró quedito mientras que ellos lo hicieron con más entusiasmo mientras el resto de los junior se encargaba de los pocos cadáveres que aún quedaban. Una vez terminada la batalla, Wei Wuxian bajó a examinar los restos en busca de una pista sobre el origen de los cadáveres feroces. Los junior se agruparon detrás de él en espera de la siguiente parte de la lección.

—¿Qué observaron mientras peleaban? —preguntó sin voltear a ver a los chicos mientras seguía examinando los restos de los cuerpos.

Al principio solía tomarlos por sorpresa al preguntarles sobre cosas que ellos no consideraban importantes, pero ahora ya sabían que debían agudizar sus sentidos y ver más allá de lo que estaba ante sus ojos.

—Todos eran hombres, de complexión similar —observó uno.

—Fueron asesinados por estrangulamiento —añadió otro más—, todos tienen una marca en el cuello.

—La forma de las marcas indica que usaron una soga para hacerlo.

Wei Wuxian se levantó sonriente y dio una mirada alrededor. —¿Qué más?

Todos entraron en pánico porque no sabían qué más había allí que ver. Repasaron lo que sus compañeros habían mencionado y miraron los cadáveres a su alrededor buscando otras pistas. Tres voces sonaron casi al unísono. —¡Ah!

Wei Wuxian se giró hacia el origen de las voces y sonrió al ver que era su trío favorito el que había hablado. —¿Y bien?

JingYi tomó la palabra. —Las marcas en el cuello se alzan por detrás de las orejas, no parece que alguien hubiera estado sosteniendo la soga sino que fueron colgados de ella por el cuello.

Jin Ling fue el que siguió. —Es una forma de ejecución… Pero entendería si fueran un par, pero son demasiados.

—Exactamente —Wei Wuxian sonreía de oreja a oreja—. ¿Y a qué creen que se deba?

—Creo que… —Lan SiZhui pensó un poco más su discurso antes de continuar— quizá esté especulando demasiado pero podría ser que fueron condenados a muerte sin un juicio justo y ahora buscan venganza.

—Es una buena especulación. Si ese fuera el caso, ¿cómo deberían comprobarlo?

Jin Ling se apresuró a contestar. —Averiguar quién aplicaría la condena para ver si han habido eventos a su alrededor.

—Suena a la salida más lógica, pero también es la que toma más tiempo —Jin Ling se desanimó un poco por no haber acertado, pero todavía se sentía más motivado a seguir intentándolo. Era demasiado orgulloso para admitirlo, pero admiraba la forma que Wei Wuxian tenía de enseñarles a pesar de que a veces sonaba burlón.

—La invasión inició hace pocos días. Además los cadáveres no están vestidos como las sectas locales. ¿Puede ser que se hayan trasladado aquí recientemente?

—¿Y por qué harían eso? —continuó preguntando.

Lan SiZhui y Jin Ling hablaron casi al mismo tiempo.

—Están tras la persona que les hizo eso.

Otro de los junior se atrevió a intervenir. —Entonces quizá deberíamos preguntar en los pueblos cercanos y entrevistar a los forasteros.

Alguien más hizo su intervención. —¿Para qué? Ya acabamos con los cadáveres. No es como si pudiéramos ejercer venganza por ellos.

Wei Wuxian rió cortamente. —Tuvieron una muy buena batalla, pero si el grupo se ha estado movilizando por un tiempo, ¿no creen que otros cultivadores hubieran acabado ya con todos si estos fueran los únicos cadáveres que hay?

A lo que todos exclamaron: —¿Hay más?

Con una sonrisa socarrona muy típica en él, llamó un nombre que ya era familiar entre los chicos y los hizo sonreir. —Wen Ning.

El mencionado bajó de su lugar entre los árboles. —Jóvenes maestros… —saludó con una leve inclinación— Hay varios grupos dispersos que se dirigen hacia acá desde el sur. Llegarán con uno o dos días de diferencia y son al menos cinco. Otros cultivadores se han cruzado en su camino, pero no han disminuido significativamente su número pues no se reúnen hasta estar cerca de este lugar.

—Eso quiere decir que la persona que buscan está cerca —Lan SiZhui habló sin vacilación.

—Así que debemos comenzar a buscarlo antes de que vuelva a moverse.

Todos a sintieron, menos JingYi que tenía una última duda. —¿Y qué haremos al encontrarlo?

Aunque los cadáveres feroces tuvieran una buena razón para buscar venganza, no podían simplemente entregarles al sujeto. Lan Wangji tomó la palabra y habló con autoridad. —Vamos a retenerlo mientras nos encargamos de los grupos dispersos. Evitaremos que sigan dando problemas a más regiones durante su persecución. Después lo entregaremos a quien le corresponda juzgar sus crímenes.

Hubo una pequeña emoción en la mirada de todos. Eso significaba que sus lecciones se extenderian por unos días más.

Lan Wangji miró a su esposo que ahora se encargaba de darle observaciones detalladas y felicitaciones a cada chico sobre sus movimientos en batalla. Lan SiZhui se acercó a Wen Ning que también le hizo algunos comentarios sobre el estilo de combate de los Wen que le estaba enseñando a su sobrino y una vez terminó, se retiró en silencio. SiZhui volvió con el grupo y recibió las correcciones y felicitaciones de Wei Ying y al final dio una felicitación especial a su trío favorito por su excelente trabajo en equipo en ese último movimiento. —Ahora vamos todos hacia donde se dirigían los cadáveres y encontraremos probablemente a nuestro sujeto.

Aún quedaba tiempo antes de la hora en que el Clan Lan debía irse a dormir, así que al llegar al pueblo se dividieron en grupos para investigar un poco, observar a los locales y encontrar alguna pista sobre la persona que buscaban. No era un pueblo muy grande ni tenía muchas tiendas donde tuvieran que investigar, así que podían reunirse para una pequeña cena en una modesta posada. Antes de entrar, el grupo volvió a reunirse alrededor de los dos senior.

—¿Y bien? ¿Qué fue lo que averiguaron?

Lin Jing habló con confianza. —Definitivamente está en esa posada. No pasan muchos visitantes por aquí y todos estaban muy emocionados de vernos así que se portaron muy generosos en dar información.

Lan JingYi tuvo que hacer un comentario al respecto. —Claro, no tiene nada que ver que fueras extremadamente generoso en la recompensa por su ayuda.

Aunque los dos jóvenes comenzaron a pelear como era usual, Wei Wuxian solo pudo sonreir porque de cierta forma le recordaba lo perdido que estaba Lan Wanji cuando fueron a buscar información en Yueyang, pero también le causó gracia recordar que hizo que el mesero de aquel local adoptara el apellido Lan diciendo que era el suyo sin saber que meses después ese sería el caso aunque fuera en forma simbólica porque aunque Lan Qiren parecía tener cierta tolerancia a su relación con Lan Zhan de ninguna manera iba a admitir que Wei Ying fuera reconocido como el esposo de su sobrino de la misma manera que nadie fuera de su secta sabía que SiZhui había sido criado como hijo de este. No quizo preguntar si era porque estaba relacionado con él o por su origen como un Wen porque cualquiera que fuera la razón iba a enfadarse y lo que menos quería era causarle problemas a Lan Zhan con su tío. Al menos no más de los que ya le había causado.

—Bien hecho, Jin Ling. Cuando se necesita realizar una investigación es bueno usar los recursos que tenga a su disposición, ¿verdad? —preguntó dirigiéndose a su esposo con una mirada burlona, como si fuera un chiste privado y como no parecía mostrar reacción, los junior no sospechaban de qué se trataba, pero él pudo captar un ligero temblor en la ceja de Lan Wanji que provocó que su sonrisa se ensanchara más.

—¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Cómo vamos a capturarlo? —se apresuró a decir Lan JingYi.

—¿Y quién habló de capturarlo? Vamos a hacer que esa persona colabore con nosotros así que… ¿quién tiene hambre?

En la posada los jóvenes pudieron ser testigos de la forma en que Wei Wuxian se agenciaba de la información que necesitaba haciendo gala de su simpatía. Le indicaron que solo había un forastero más esa noche en la posada, pero que había pedido ser atendido en uno de los cuartos privados, así que como en aquella posada después de los eventos de Ciudad Yi, los mayores se separaron de los junior para ir a atender asuntos más importantes.

Cuando todos se levantaron por la mañana, el hombre en cuestión bajó junto con la pareja y decidieron tomar su desayuno junto con el pequeño grupo de discípulos.

—¿Cómo lo hicieron? —preguntó Lan JingYi, pero de inmediato supo que hubiera sido mejor no preguntar. Wei WuXian mostró su sonrisa más desvergonzada y se inclinó un poco hacia Lan WangJi mientras que su invitado se llevó una mano a la frente, una reacción que el par usualmente causaba a quienes se acercaban mucho a ellos durante la noche.

—Quizá anoche fuimos un poco escandalosos a propósito, pero así logramos conocer a Wang Tao.

Wei Wuxian solicitó que los pusieran en la habitación más cercana a la del otro huésped y después ordenó la cena, asegurándose de que hubieran platillos adecuados a las exigencias de los paladares de ambos y los respectivos tarros de licor que quería beber. Ambos tomaron asiento para comer, tan juntos como siempre. Desde hacía un rato Wei WuXian había notado que su esposo no le despegaba la mirada de encima, así que estaba curioso de qué se trataba esta vez. No era que se estuviera poniendo más guapo cada día, ¿no? —¿Tengo algo raro en el rostro? —dijo algo nervioso pero deleitado por la intensidad que ya podía discernir de esos ojos en apariencia fríos.

—¿Por qué no usaste tu flauta? —hizo la pregunta pero solo quería confirmar su respuesta pues ya lo sabía. Wei WuXian sonrió como esperaba que lo hiciera.

—Eso le hubiera quitado la diversión a los chicos, ¿viste sus rostros? Están encantados de que la cacería nocturna continúe.

—Veo tu rostro. No son los únicos encantados.

Un ligero sonrojo se posó en sus mejillas. —Estoy contento de poderles enseñar, además eso le da una oportunidad a Jin Ling de estar rodeado de más chicos de su edad, olvidarse un rato de que es el líder de la secta Jin y relajarse para ser un adolescente más y poder relacionarse mejor con sus pares, no sea que termine en una lista negra como Jiang Cheng. A-Yuan y JingYi se alegran mucho de verlo también.

—Mnn. —Lan WangJi acercó a su esposo envolviendo un brazo en su cintura— Pero tú también estás disfrutando pasar más tiempo con ellos y no es solo porque sea divertido. Les has tomado mucho cariño.

Wei Ying se sintió algo abochornado. Por supuesto que les había tomado cariño, no solo habían pasado aventuras aterradoras juntos sino que se pusieron de su lado cuando todo el mundo estuvo en su contra y no tomaron en cuenta su pasado sino lo que habían vivido juntos, incluido Jin Ling quien tenía toda la razón para estar en su contra. Por eso deseaba protegerlos y ayudarlos cuanto le fuera posible.

—Son buenos chicos y luego de todo lo que pasamos juntos, ¿cómo no iba a tomarles cariño? Me gusta verlos tan entusiastas en estas pequeñas excursiones así que qué tiene de malo darles la oportunidad de practicar en un campo de batalla real y lucirse ante su admirado Hanguang-jun. Para todos ellos, ganarse la aprobación de sus mentores es muy importante, contrario a lo que yo solía ser.

Por supuesto, él no necesitaba la aprobación de sus mentores porque estaba orgulloso de sus propias habilidades. Aún así quería llamar la atención de sus camaradas y sin comprender la razón, también de Lan Zhan, aunque creyó fracasar grandiosamente en ese propósito. Si ambos hubieran sido un poco más sinceros en el pasado… ¿cómo habrían resultado las cosas? —Lan Zhan, Lan Zhan… suficiente con los niños. Hay que hablar de cosas de adultos ahora… la posada está casi vacía y los chicos están abajo, no importará si hago ruido, ¿verdad? Hanguang-jun, escucha los deseos de tu esposo…

Wei Wuxian ni siquiera tuvo que terminar de hablar, Lan Wangji lo atrajo con fuerza y contuvo su voz con un profundo beso que no se rompió sino hasta que llegaron a la cama. Sus ropas rápidamente fueron dejadas de lado. Como era de esperarse, Wei Wuxian no podía mantener su boca cerrada ni guardarse las reacciones que las incesantes arremetidas de su esposo causaban en su interior. Tras un escandaloso orgasmo, se escuchó un golpeteo en la puerta.

—Un momento. —Wei Wuxian rió sabiendo que ese sería el resultado y tras limpiarse rápidamente, ambos se pusieron la ropa que usaban para dormir para atender a su visitante, que no lucia demasiado contento. —Adelante, adelante. Estábamos esperando su visita para hablar sobre la horda de cadáveres que lo está persiguiendo.

Wang Tao de inmediato olvidó el motivo de su visita.

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De vuelta en el Receso de las Nubes luego de cuatro noches de cacería, los chicos estaban agotados pero muy satisfechos. Sin embargo, Wei WuXian no estaba tan feliz como sus discípulos, aunque probablemente solo Lan WanJi lo había notado.

Él tenía que ir a reportarlo todo con Lan Qiren y visitar a su hermano, así que Wei Wuxian se dirigió solo hacia el Jingshi y sacó del escondite en el suelo una jarra de Sonrisa del Emperador .

« Queda poco. Pronto habrá que comprar más » Se sentó a la mesa y comenzó a beber. Luego se recostó sobre la superficie de madera y dio un largo suspiro.

Cuando la última horda de cadáveres fue aniquilada por los discípulos, Wang Tao tuvo que revelar su historia. Esa era una de las condiciones para que lo ayudaran.

Wang Tao pertenecía a uno de los clanes subordinados del territorio de Lanling, y había servido como verdugo bajo el mando del anterior líder, Jin GuangYao. En uno de los terrenos más remotos de la región, su clan tenía una vida tranquila y apacible sin sospechar que muy cerca de allí había un campo de ejecución donde él era el único verdugo. Cada cierto tiempo llegaba a él un grupo de hombres condenado por diversos motivos, a veces crímenes que no merecían la pena de muerte. No era su deber cuestionar las decisiones de sus superiores o de la persona que siempre acompañaba a los grupos, pues era de la entera confianza del líder.

En el campo había hasta cincuenta horcas y casi todas eran usadas cada vez que se hacía una ejecución. En cuanto el último de los condenados había exhalado su aliento final, los cadáveres eran llevados a un edificio donde él nunca había puesto un pie. Su trabajo terminaba allí, era turno de que la otra persona se hiciera cargo del resto. El ambiente era siniestro, pero al día siguiente todo regresaba a la normalidad. Le habían advertido que no se acercara al edificio o podría romper el sello que mantenía tranquilos a los cuerpos que querrían buscar venganza.

Sin embargo, desde un poco antes de la muerte de Jin GuangYao, aquella persona ya no se presentó con Wang Tao ni tuvo que realizar más ejecuciones. Si todo se hubiera quedado allí no tendría problema alguno, pero después de un par de meses se comenzaron a escuchar fuertes gritos y gruñidos provenientes del edificio en el campo de ejecución. Wang Tao se acercó a investigar, pero su presencia sólo enardeció más los gritos y los cadáveres comenzaron a salir de su encierro.

Desde entonces, Wang Tao estuvo huyendo de las hordas, tomando giros y nunca siguiendo un camino recto, evitando quedarse mucho tiempo en un solo lugar. Tomó todas las precauciones que se le ocurrieron, pero de alguna forma siempre llegaban a alcanzarlo y así continuó hasta que se encontró con Wei Wuxian y compañía.

Jin Ling escuchó con paciencia el relato del hombre y hasta que éste concluyó no había emitido palabra alguna. Wei Wuxian quería que aquella fuera una oportunidad para que Jin Ling se olvidara de que ahora era el líder de la secta, pero ahora debía tomar acción como tal, no había otra salida.

—Líder de secta Jin —habló de manera muy formal y Wang Tao se sobresaltó porque jamás había visto en persona a Jin Ling y no lo había reconocido.

Jin Ling asintió aún ausente. —Lo llevaré a Torre Koi y se harán las indagaciones necesarias sobre este caso antes de decidir qué hacer con él…

—Permitanos escoltarlos hasta allá —intervino Lan Wangji y Jin Ling sólo asintió. Incluso los demás chicos guardaron silencio, entendiendo que ya no era un momento de camaradería sino algo más oficial y siguieron las enseñanzas de su secta dejando que sus superiores tomaran la palabra.

Durante la primera parte de su camino hacia Lanling, Jin Ling estuvo cabizbajo y un poco desanimado, pero en cuanto tomaron su primera pausa para descansar y comer algo él se apartó del grupo. Parecía que JingYi y SiZhui habían estado esperando ese momento para poder acercarse a él y en un instante los tres jovenes habían desaparecido. Cuando volvieron, Jin Ling lucía más animado e incluso estaba discutiendo con JingYi mientras SiZhui trataba de intermediar entre ambos. Eso sirvió para relajar un poco a Wei Wuxian, pero no era suficiente para borrar la razón de su mal humor.

Lan Wanji llegó al Jingshi solo un rato después. Aún no había podido ver a su hermano, pero estaba de alguna manera preocupado por su esposo. Imaginó que ya habría vaciado el resto de su reserva de Sonrisa del Emperador para ese momento, pero le causó más consternación al ver que apenas iba por la primera media jarra. Wei Wuxian seguía con la cabeza apoyada sobre la mesa, luciendo bastante malhumorado.

—¿Wei Ying?

Lo había seguido con la mirada desde que entró al cuarto y mientras se sentaba a su lado. Se enderezó solo un poco para luego apoyar su cabeza contra algo más suave y cálido: el pecho de su esposo. —Comienzo a creer que atraigo la mala fortuna para todos los que se relacionan conmigo.

Lan Wanji lo jaló hasta cargarlo sobre su regazo y Wei Wuxian le pasó los brazos por el cuello, refugiando el rostro en su torso. —Yo solo quería que Jin Ling se olvidara por unos días de que es el líder de una secta y de los errores que su tío cometió. Pero nunca nada sale como lo planeo.

—Yo creo que sí —respondió acariciando con suavidad su espalda para ayudarlo a relajarse—. Él no puede cambiar el hecho de que ahora es la cabeza de la secta, pero le permitiste pasar unos días con sus amigos y relajarse.

Suspiró, aún no muy convencido de haberlo logrado. —Es tan joven, debería divertirse un poco más.

—Es solo un poco más joven de lo que era el líder de secta Jiang cuando tuvo que hacerse cargo.

—Eran otros tiempos, estábamos en guerra. Además, Jiang Cheng tenía seguidores y a shijie a su lado para levantar la secta… Jin Ling está siempre bajo el escrutinio de los demás miembros, no confían en él. Debe sentirse muy solo.

—Mmn. —Apretó un poco el abrazo que tenía hacia su esposo. Comprendía que aún lo motivaba su sentimiento de culpa, pero también podía ver ese instinto parternal —casi maternal— que quería proteger a Jin Ling de lo que él tuvo que sufrir—. Pero no está solo. Tiene el apoyo de su tío y la secta Jiang. Nuestra secta también brindará su apoyo si es necesario. Haz hecho todo lo posible por ayudarlo y gracias a eso formó una conexión con los junior de muchas sectas, especialmente con los nuestros.

Wei Wuxian sonrió y asintió. —Me agrada que se lleve tan bien con JingYi y A-Yuan. Es bueno que Lanling y Gusu estén cerca, eso hace más fácil que los chicos puedan visitarlo cuando están de cacería nocturna.

—Mmn.

Wei Wuxian debería saberlo mejor que nadie. El apoyo no siempre viene de tu misma familia o de tu misma secta. Cuando más solo estaba, cuando más ayuda necesitaba, siempre hubo alguien que le tendió la mano. Jiang Fengmian y su familia, incluso Madame Yu a su modo, cuando era un niño indefenso sin poder sobrevivir por su cuenta. Cuando ellos no estuvieron, otra mano inesperada se tendió en su dirección. Incluso siendo de una secta enemiga y bajo el riesgo de perder su propia vida, Wen Ning no dudó en brindarle su ayuda. También Wen Qing fue generosa con ellos.

Pero el mayor apoyo siempre vino de Lan Zhan. Cuando todo mundo le dio la espalda, el único que siempre se mantuvo a su lado fue Lan Zhan y lo defendió aún a costa de su propia integridad y en contra hasta de su familia. Se avergonzaba de no recordarlo y de todo lo que hizo sufrir a su esposo por esa laguna mental, pero creía que era mejor así o probablemente hubiera tardado más en darse cuenta de sus propios sentimientos. Ya tendría el resto de su vida para compensarle a Lan Zhan lo que había hecho con él durante esos meses de inconsciencia.

—¿Fuiste a ver a tu hermano?

—Mmn —negó.

—¿Piensas contarle sobre lo ocurrido?

—Tengo que hacerlo —había un ligero titubeo en su voz. Wei Wuxian comprendía que de la misma forma que él quisiera proteger a Jin Ling de todo lo que tuviera que ver con Jin GuangYao, Lan Wanji deseaba proteger a su hermano por la misma razón. Lan Wanji era quien más podía empatizar con ellos, era quien mejor sabía que a pesar de lo mucho que se hubiera equivocado esa persona, jamás serían capaces de olvidar el amor que le guardaban. Lan Xichen fue comprensivo con su hermano durante el tiempo que lloró a Wei Wuxian, quizá porque lo había visto también con su padre, pero ahora era turno de Lan Zhan de consolar a su hermano ya no solo por una experiencia ajena sino por la propia.

Wei Wuxian levantó el rostro y besó la mandíbula de su esposo. —No tienes por qué darle los detalles ahora, aunque probablemente lo adivine será menos doloroso si no se lo confirmas.

—Se lo haré saber si me pregunta…

Permanecieron abrazados por un rato más. Wei Ying disfrutaba del aroma a sándalo que emanaba del cuerpo de Lan Zhan mientras que jugaba un poco con la cinta de su cabeza entre sus dedos. Al mismo tiempo, Lan Zhan acariciaba su espalda con delicadeza, esperando pacientemente a que su esposo recuperara su ánimo.

Una hora más tarde, Lan Wangji había ido a visitar a su hermano mientras que Wei Wuxian aprovecharía el momento para sus ejercicios de cultivación. Meses atrás, Lan Wangji y él habían comenzado a ocuparse de aumentar el nivel de cultivo de su cuerpo con la intención de formar su núcleo dorado, esto para no depender exclusivamente de la cultivación demoníaca durante sus cacerías nocturnas. Aunque era el camino fácil, sobre todo para él, era consciente de lo peligroso que era y ninguno quería que la historia se repitiera. Wei Wuxian ya no quería causarle más dolor a las personas que amaba, sobre todo a Lan Zhan. Si quería cumplir su promesa de ir juntos de cacería nocturna por el resto de sus vidas, era mejor hacerlo de la forma adecuada. Además, ser compañeros de cultivo tenía una gran ventaja para este propósito y el fángzhōngshù* era mucho más placentero así que podía dedicarse a sus prácticas privadas y en compañía.

Pero cuando se encontraba en medio de los ejercicios no podía evitar pensar en cómo habría sido para Mo XuanYu. « ¿Le habrán enseñado adecuadamente? Su nivel era muy bajo pero no parece haber algún impedimento para que su cultivo progrese. Me está tomando un poco más de tiempo que la primera vez pero puede deberse a la edad en que lo estoy intentando y a que yo era un prodigio en mi vida pasada, pero después de todo este cuerpo no es tan inútil. ¿Habrá ocurrido algo más mientras Mo XuanYu entrenó en la torre Koi?»

No le era difícil imaginar que si Jin Ling tenía problemas con los otros chicos de su secta, un intruso como Mo XuanYu tampoco habría gozado del favor de sus camaradas y mucho menos de sus maestros, estigmatizado por ser hijo ilegítimo de Jin Guanshan y por ser manga cortada o tal vez Jin GuangYao había tenido algo que ver. Incluso ponía en duda el supuesto acoso del que acusaron a Mo XuanYu y la razón de que perdiera un tornillo, podía haber sido también provocado. Entre más lo pensaba, más curioso estaba. Se había prometido que en algún momento haría que Jin Ling le contara un poco sobre él o convencería a Huaisang de confesar… aunque no podía hacer ya nada por él sentía que debía conocer un poco más sobre la persona que le permitió tener una segunda oportunidad. Al menos indirectamente había logrado cumplir su deseo final.

«De todos modos, es agradable poder volver a usar energía espiritual. Me pregunto si Jiang Cheng me regresaría Suibian si se lo pido… No, en primer lugar no me atrevería a pedírsela. O quizá debería esperar a formar mi núcleo y llegar a un nivel adecuado para manipularla... »

Al terminar sus ejercicios todavía no había rastro de Lan Zhan, así que decidió darle una pequeña visita a Manzanita y los conejos. Se prometió sería muy cuidadoso y suave, pero en cuanto vio a los peluditos no pudo evitar cazar uno y cargarlo a la fuerza. Se sentó bajo el árbol donde se refugiaba Manzanita y jugueteó con el pequeño conejo gris que había recogido.

Otros conejos lo observaban desde una distancia prudente, como temiendo por la seguridad de su amigo. Finalmente lo dejó ir y este corrió hacía el resto del grupo que evitaba a Wei Wuxian, quien no pudo sino reír porque su pequeña víctima lo miraba como si le guardara un gran resentimiento.

Escuchó acercarse unos pasos familiares que, aunque no se trataba de Lan Zhan, le anunciaban la llegada de alguien igual de bienvenido.

—Senior Wei. —SiZhui lucia como si estuviera haciendo todo lo posible por no aumentar la velocidad de sus pasos, obediente a las reglas de su clan. Se acercó a Wei Wuxian y se sentó apropiadamente a su lado. Hasta entonces se dio cuenta que llevaba un manuscrito en sus manos que de algún modo se le hacía familiar.

—A-Yuan, ¿qué haces aquí? ¿No deberías estar escribiendo tus notas sobre nuestra más reciente excursión?

SiZhui se sonrojó un poco y entre sus cejas se formó una pequeña arruga. —No seas así, casi tengo listo mi reporte… es solo que encontré algo entre los manuscritos de mi tía que me gustaría enseñarte.

Durante su visita a Qishan con Wen Ning lograron encontrar algunas cosas que pertenecieron a Wen Qing, efectos personales y varios manuscritos repletos de ensayos sobre prácticas médicas. Usaron los primeros para construir el cenotafio mientras que los manuscritos quedaron bajo el cuidado de SiZhui como su única herencia. Desde entonces el joven se dio a la tarea de examinarlos y estudiarlos en sus momentos libres. Su esfuerzo mostraba sus frutos pues en algunas de sus cacerías nocturnas habían necesitado alguna intervención más allá de los conocimientos básicos de medicina y él fue capaz de resolverlo exitosamente.

—¿Qué fue lo que hallase? —preguntó sonriente por el entusiasmo del joven.

—Por las fechas en este manuscrito debe tratarse del que mi tía estaba trabajando antes de la Campaña para derribar al Sol. Es un ensayo inconcluso pero está bastante avanzado… —Parecía que SiZhui vacilaba en continuar como si fuera un tema delicado y vaya que sí lo era, aunque también bastante sorprendente— …sobre la forma de restablecer el núcleo dorado de una persona a quien se lo han extraído.

La conmoción fue fuerte para Wei Wuxian. Sabía que ayudarlo a transferir su núcleo a Jiang Cheng había sido una experiencia tanto traumática como satisfactoria para los hermanos Wen, pero no imaginó que Wen Qing hubiera ido tan lejos como para seguir investigando el tema. Si estaba inconcluso y había sido dejado atrás debió ser porque tuvieron que salir en un apuro intentando salvar a su gente de la ira de las demás sectas.

Lan SiZhui lo miraba, ansioso ante su falta de palabras e ignorando por completo a los conejos que habían venido a rodearlo prácticamente apilándose unos sobre otros. Le sonrió para tranquilizarlo y asintió. —¿Ya lo leíste todo?

—Mmn. —Acentuó el tono negativo con una sacudida de cabeza— Pero le di un vistazo. Básicamente, la hipótesis es que para lograrlo se debe restaurar y estimular la capacidad del dantian para forjar un núcleo. Sin embargo, el procedimiento aún está inconcluso.

—Tu tía debe haber comenzado a escribirlo después de que nos ayudaron a Jiang Cheng y a mi —Lan SiZhui asintió.

—Quería que lo vieras porque… Me gustaría intentar terminarlo. Quizá todavía sea un poco avanzado para mi, pero quiero hacerlo.

En ocasiones como esa, Wei Wuxian podía ver detrás de las facciones casi adultas de SiZhui el rostro de aquel niño que se aferraba a su pierna y se mordía los dedos. Llevó una mano a la cabeza del chico y acarició sin despeinarlo mucho. —¿Por qué parece que me estás pidiendo permiso? Si quieres hacerlo, adelante. Si alguien puede lograrlo tienes que ser tú.

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Las palabras de Senior Wei lo llenaron de ánimo. Sin embargo, lograrlo por su cuenta no sería tarea fácil. Su tía citaba varios documentos de los cuales no tenía conocimiento asi que sus visitas al Pabellón de la Biblioteca se hicieron cada vez más frecuentes.

Intrigado por las actividades de su mejor amigo, JinYi no pudo evitar preguntarle. —¿Qué haces todo el tiempo en la Biblioteca? Ya ni siquiera vas con nosotros a jugar, digo a cuidar a los conejos y a Manzanita.

SiZhui lucía arrepentido, pero no iba a detenerse en ese momento. En cambio, decidió que quizá tener algo de ayuda no sería algo malo además de que podía confiarle su vida a JingYi. —Ven, te voy a enseñar algo pero tiene que quedar entre nosotros dos.

JingYi podía ser un poco imprudente, pero sabía guardar secretos así que en el rincón más alejado del Pabellón de la Biblioteca, SiZhui sacó el manuscrito de Wen Qing y sus propias notas para explicarle los pormenores a su amigo. JingYi lo escuchó atento, haciendo algunas preguntas a la mitad de su relato y se quedó pensando al final. —Suena bastante complicado, no sé si yo podría hacerlo… pero pienso lo mismo que Senior Wei. Si alguien puede lograrlo tienes que ser tú. ¿Te puedo ayudar con algo?

SiZhui sonrió y comenzó a hacer una lista de los libros que tenía que consultar o temas de los que no entendía y debía encontrar referencias. Ocasionalmente tenían ayuda extra si Hanguang-jun llegaba, porque podían consultarle sobre un tema y les decía exactamente el libro y hasta la página donde lo podían encontrar.

Había una referencia vital para completar el procedimiento final, pero no podían encontrar nada al respecto en toda la Biblioteca. Consultaron con Hanguang-jun y este consultó con Zewu-jun si existía algo en el cuarto de Libros Prohibidos, pero él dijo muy seguro que no existía tal cosa.

Lan SiZhui se sentía frustrado porque sentía que estaba tan cerca de encontrar la respuesta y solo le faltaba una pieza que lo estaba evadiendo. Con ese sentimiento, los discípulos dejaron el Receso de las Nubes esa noche para realizar algunas cacerías nocturnas en la región.

—A-Yuan. —Era difícil que Wen Ning no los siguiera en sus excursiones. Aunque por lo general le daba espacio a su sobrino, permanecía alerta por si había un peligro inesperado para los jóvenes que iban con él. Sin embargo, esa noche debió haberse dado cuenta que SiZhui tenía la mente en otro lugar y por eso se acercó a él aprovechando que caminaba un poco aparte del resto del grupo.

—Hola, tío Ning… ¿sucede algo? —contestó con una sonrisa amable.

—Eso quisiera preguntarte yo, parece que algo te preocupa desde hace rato… ¿Está todo bien en casa?

Abochornado por su falta de concentración, Lan SiZhui se encogió un poco y se disculpó con Wen Ning. —Todo está bien. Perdona por preocuparte, es solo que… aún me falta algo para descifrar el manuscrito de la tía Qing, pero no encuentro ninguna referencia por ningún lugar.

—Mi hermana estaría muy orgullosa de ver tu dedicación, A-Yuan. Yo nunca pude compararme con ella, pero quizá podría ayudarte. Es probable que en el manuscrito cite algunas prácticas que son propias de nuestra secta.

SiZhui de inmediato recuperó el entusiasmo. —¿De verdad? Quiero mostrarte lo que tengo hasta ahora. ¿Podemos hablar cuando los demás se duerman?

Wen Ning asintió lentamente. —Estaré cerca. Cuando creas que es buen momento iré contigo.

—Gracias, tío Ning —Si Wen Ning hubiera podido mostrar emociones en su rostro habría sido evidente que estaba aliviado de ver a Lan SiZhui de nuevo con el ánimo en alto. Se despidió para dejarlos actuar por su cuenta y esperó hasta que casi era la hora de dormir para volver a acercarse al grupo. Los demás chicos se disponían a entrar en reposo, pero Lan JingYi y SiZhui se encaminaron a un lugar apartado del bosque donde Wen Ning los encontró.

—Le pedí a JingYi que viniera conmigo, espero que no haya problema… Él me ha estado ayudando.

—El joven maestro Lan es bienvenido si tú así lo deseas.

Algunas personas todavía guardaban un resentimiento durmiente hacia la secta Wen y cualquiera que llevará su apellido o sangre. SiZhui había crecido como un Lan y nadie sabía de él más que era el protegido de Hanguang-jun. Probablemente los demás jóvenes no se alarmarían si conocieran su verdadero origen puesto que incluso le habían tomado cariño a Wen Ning, pero por su seguridad era mejor que nadie lo supiera. Sin embargo, él tenía la potestad de decidir si quería contárselo a alguien y por supuesto que el primero en saberlo fue JingYi. El propio SiZhui tomó la decisión de contárselo cuando regresó al Receso de las Nubes luego de ir con Wen Ning a Qishan para enterrar los restos de su familia. Se había marchado sin decir a dónde y tuvo que enfrentar el castigo que Lan Qiren le impuso. JingYi también estaba castigado por haber alzado la voz cuando vio que SiZhui estaba de regreso, así que mientras caminaban a sus aposentos luego de terminar de copiar las reglas, JingYi se enteró de lo que había descubierto y causado la súbita decisión de correr tras Wei Wuxian y Lan Wangji. JingYi no dijo nada por un rato y SiZhui comenzó a ponerse un poco nervioso.

—No puedo creer que me perdí la oportunidad de ver de cerca a Chenqing —fue lo primero que exclamó y SiZhui casi no pudo contener la risa—. Y vaya familia la que tienes. El General Fantasma es tu tío, Hanguang-jun es como tu papá y ahora tienes a Senior Wei como… uhm…

Ambos chicos no pudieron evitar sonrojarse ligeramente, aún era bochornoso hablar del asunto aunque ninguno estaba en contra. — ¿Es cierto que ahora están juntos…? Ya sabes… ahm… así de juntos... —JingYi señaló la banda de su cabeza—. Escuché sin querer cuando Zewu-jun le comentaba algo a Señor Lan.

Sizhui sonrió levemente. —Yo no lo sabía cuando fui tras ellos ni cuando nos separamos en el camino, pero antes de regresar acá le pregunté a tío Ning por qué no iba a buscarlos. Lo que me dijo fue: « Sería como acompañar a una pareja de recién casados… es mejor dejarlos solos ahora que al fin están juntos ».  —Su sonrisa se amplió, pero su mirada estaba perdida en uno de los pocos recuerdos que había recuperado de aquella época cuando conoció a Hanguang-jun por primera vez.

—Eso es genial porque significa que vamos a ver a Senior Wei muy seguido. Señor Lan estaba furioso cuando descubrió que Hanguang-jun había vuelto a irse y aún más furioso cuando descubrió que te habías ido también. Me sorprende que no te diera un castigo más fuerte.

—Yo también… aunque presiento que ahora me tendrá siempre en la mira.

Los dos rieron aunque compartían la certeza que así sería.

Desde aquel momento, JingYi no había dicho ni insinuado nada que pudiera develar su verdadero origen y por eso estaba completamente seguro de que podía confiarle los pormenores de su tarea actual. —Confío completamente en él —le afirmó a Wen Ning y este asintió.

—Entonces, ¿qué es eso que no logras descifrar todavía? —preguntó invitándolos a sentarse cerca de él— Muéstrame cuanto has avanzado hasta ahora.

SiZhui fue explicando poco a poco lo que estaba en el manuscrito de Wen Qing, también JingYi intervenía de vez en cuando con aquellas partes que dominaba o había ayudado a encontrar la información. Al haber realizado la extracción y trasplante del núcleo de Wei Wuxian a Jiang Cheng también había llegado a entender el modo de proceder de Wen Zhuliu y se había dedicado a estudiar más a profundidad el estado del cuerpo antes, durante y después de la formación del núcleo. Su teoría no se basaba en el restablecimiento del núcleo perdido sino en permitir que uno nuevo llegara a formarse, aunque fue un poco más allá buscando la forma de propiciar y facilitar su desarrollo ya que su intención era ayudar a aquellos que habían sido afectados por Wen Zhuliu, directa o indirectamente, para que no demoraran tanto en formarlo como la primera vez.

—Parece que ya tenía una idea de lo que necesitaba realizar para lograrlo, pero no lo detalló —explicó SiZhui—, lo último que escribió fue sobre la similitud con una técnica llamada La bendición de YuLin . El problema es que no hemos encontrado ninguna referencia al respecto. ¿Tú sabes qué es eso? ¿Es una técnica secreta del Clan Wen?

Wen Ning negó levemente. —Sí, la conozco pero no es un secreto del Clan Wen. El creador de esa técnica fue un cultivador que practicaba la medicina, como nuestra familia, y se dedicó a salvar vidas. Su nombre era Liu Yazhu.

—He leído sobre él —dijo SiZhui—, pero no recuerdo alguna mención sobre La bendición.

—Eso es porque se cree que solo es una leyenda ya que no hubo alguien que pudiera replicar esa técnica. Mi hermana se hizo de un manuscrito en que venía registrada pero probablemente ahora esté en posesión de alguien más.

Con las palabras de Wen Ning, los dos jóvenes se llenaron de emoción al saber que existía un registro pero al escuchar la ubicación del manuscrito ambos se desanimaron. Lo más probable era que ahora formase parte del botín de guerra de alguno de los clanes.

—No es difícil imaginar quién pudo llevárselo. La última vez que vi el manuscrito fue unos días antes de… —Wen Ning dejó la frase inconclusa, decidió que no era necesario entrar en detalles y fue directo al punto. —Lo más probable es que esté en posesión de la secta Lanling Jin.

Lan JinYi saltó de emoción aunque Lan SiZhui no pudo reaccionar con la misma alegría, comprendiendo lo que Wen Ning había omitido, pero al mismo tiempo recordó que ambos habían acordado que no iban a lamentarse por el pasado así que se enfocó en el lado positivo.

—Es bueno tener al Líder de Secta Jin de nuestro lado —dijo Lan SiZhui en un tono amable y con un poco de emoción al saber que pronto podrían ver a Jin Ling—, será más sencillo lograr que nos permita buscar el manuscrito. ¿Qué tal si vamos a visitar al Joven Maestro Jin luego de que terminemos nuestros asuntos aquí?

—Pero no tenemos permiso de ir a Lanling… bueno, no me importa tener que copiar las reglas una cuantas veces más, pero Señor Lan te va a poner un castigo aún más duro otra vez.

En los últimos meses, como líder del grupo, Lan SiZhui debía asumir la principal responsabilidad por sus transgresiones al toque de queda y salidas no autorizadas. Estaba seguro que la fuerza de sus brazos era mucho mayor ahora así como que seguiría aumentando en el futuro. Sin embargo, en esta ocasión tenía la forma de evitar ser castigados.

—No nos meteremos en problemas. Tengo permiso de Hanguang-jun para hacer esta investigación. Enviaremos un recado con nuestros compañeros para hacerle saber el motivo de nuestra ausencia y él lo arreglará todo con Señor Lan.

—¡Qué bien! Dije que no me importaba tener que copiar las reglas, pero no tener que hacerlo me agrada más. Entonces iremos a la Torre Koi…

Al terminar la cacería nocturna, Lan SiZhui entregó una nota a otro de los discípulos con la encomienda de que se lo llevaran a Hanguang-jun en cuanto llegarán y también les dio instrucciones sobre qué decir si se encontraban con Lan Qiren y debían explicar su ausencia. Sin embargo, mantuvieron en secreto su destino porque estaban seguros que querrían acompañarlos.

Se despidieron también de Wen Ning ya que irían directamente a Torre Koi y no se expondrían a ningún peligro. Montaron sus espadas y en poco tiempo estuvieron en Lanling.

—Jóvenes maestros Lan —saludó la persona encargada de la entrada— ¿A qué debemos el honor de su visita?

Correspondieron a la reverencia y Lan SiZhui tomó la palabra. —Es muy amable. Hemos venido a ver al Líder de Secta Jin para solicitar su apoyo. Nos gustaría poder conversar con él al menos un instante.

El sirviente le sonrió compasivo. —De verdad lo lamento mucho, jóvenes maestros, pero el Líder se encuentra muy ocupado y no puede recibir visitas en este momento.

Lan SiZhui lo suponía y por eso iba preparado. —¿Podría entonces entregarle una nota de nuestra parte?

—Ah… Yo… —La forma en que el hombre titubeaba al hablar puso alerta a los jóvenes Lan, pero no tardaron en saber la razón.

—Parece que no entienden que no son bienvenidos aquí.

Jin Chan y sus seguidores caminaron hacia ellos. Debido a la experiencia en Ciudad Yi, los junior de varias sectas tenían una relación fraternal que se hizo más fuerte luego de lo ocurrido en Burial Mound. Sin embargo, los jóvenes de la secta Jin no estaban con Jin Ling en la primera ocasión y su relación con los jóvenes de otras sectas no se formó más allá de la alianza obligada por el tener que luchar contra los cadáveres feroces. Pero especialmente Jin Chan no podía dejar su hostilidad hacia Jin Ling o cualquiera de los asociados a Wei Wuxian.

—¿Qué quieres decir con eso? —enfrentó Lan JingYi.

—Qué se cree la secta GusuLan para intervenir en los asuntos de nuestra secta. No son bienvenidos en la torre Koi, así que marchense.

Lan JingYi estaba a punto de replicarle, pero Lan SiZhui lo detuvo con una mirada. —Joven amo Jin, no es nuestro interés intervenir en los asuntos de la Secta Lanling Jin. Nuestra visita es solo para pedirle ayuda respecto a un asunto familiar.

—Peor aún. Nuestra secta no debería verse involucrada con una familia tan vergonzosa como la tuya… Asquerosos manga-cortada…

—¡¿Qué dijiste?! —Lan JingYi dio un paso adelante, pero de nuevo fue contenido por Lan SiZhui.

—Joven amo Jin, le pido que cuide sus palabras. —El tono de su voz, sin dejar de ser cortés, hacía evidente la ofensa. Jin Chan probablemente había hablado de su familia porque ambos pertenecían al Clan Lan ya que nadie más conocía su relación filial con la pareja en cuestión, pero de todos modos aquello había sido una ofensa más personal para él.

—¿Por qué? No entiendo cómo el clan Lan puede permitir algo tan asqueroso en su…

El joven Jin Chan tuvo que tragarse sus palabras en un sentido muy literal. Los ojos del muchacho se abrieron grandemente, pero su boca permanecía sellada por completo. Sonidos guturales era lo único que podía emitir mientras intentaba separar sus labios con las uñas. Lan SiZhui permanecía en apariencia tan compuesto como siempre mientras bajaba lentamente su mano aunque en su mirada había una inusual frialdad y Lan JingYi no pudo sino comentar para sí mismo la similitud que en ese momento tenía con Hanguang-jun. Aún si no tenían lazo de sangre, no podía negar que era su hijo.

Ser silenciado sirvió para evitar que Jin Chan siguiera ofendiendo con sus palabras, pero no hizo nada por reprimir su hostilidad. Desenfundó su espada sin titubear y atacó directamente a Lan SiZhui aunque Lan JingYi estaba parado muy cerca de él. Sin embargo, ambos chicos reaccionaron inmediatamente y en sincronía dieron un salto al costado y se giraron esperando la reacción de Jin Chan luego de haber fallado su primer ataque. Este ignoró por completo a Lan JingYi y lanzó un segundo ataque hacia SiZhui que lo evadía como si estuviera saltando rocas en el río sin esfuerzo alguno. Lan JingYi sonrió satisfecho al reconocer el estilo de combate y pensando que los dos padres adoptivos de SiZhui estarían orgullosos de verlo en ese momento.

Chapter Text

—Hay veces que una pelea se gana al no lucharla —Wei Wuxian daba su calmada explicación mientras esquivaba los golpes de un par de cadáveres feroces que habían encontrado en la excursión de esa noche. Era una excursión exclusiva para su trío favorito ya que tenía como único propósito enseñarles a pelear en desventaja. Ser líder de la secta no evitaba que Jin Ling entrara en acaloradas discusiones con Jin Chan y sus secuaces, que a veces se iban a los golpes antes de ser detenidos por alguno de los mayores.

En un momento las dos criaturas lanzaron un ataque al mismo tiempo y Wei Wuxian, dando una leve patada al piso, dio un salto y giró en el aire para quitarse de su camino y los dos cadáveres terminaron por derribarse el uno al otro.

—Los cadáveres feroces carecen de razonamiento y es fácil engañarlos, pero durante una pelea si sus oponentes están dominados por la ira podrán usarla en su contra. ¿Quién quiere intentarlo?

Jin Ling fue quien tomó la iniciativa. Wei Wuxian se acercó a los cadáveres y dio un pequeño silbido para despertarlos y que volvieran a atacar sin mucha fuerza. —Tienes que estar muy alerta, no dependas solo de tus ojos, agudiza todos tus sentidos para ver también los movimientos del oponente a tu espalda.

Wei Wuxian sabía que unos cadáveres de tan bajo nivel no representaban una amenaza mortal para los jóvenes, pero de todos modos le había pedido a todos que estuvieran atentos a intervenir si algo se salía de control. No iba a correr ningún riesgo por mínimo que fuera.

Los tres chicos tomaron turnos hasta que tuvieron una mejor noción de la técnica y continuaron practicando por largo rato. Jin Ling tenía menos tiempo que los demás ya que solo estaba en Gusu mientras iba de paso hacia Yunmeng, así que no tendría una oportunidad cercana de hacerle preguntas a Wei Wuxian. Decidido, se acercó a él con un solo interés. —¿Puedes enseñarme ese movimiento que hiciste en el monte Dafan?

Wei Wuxian lo miró con desconcierto pues no sabía exactamente a lo que se refería. Jin Ling tuvo que refrescarle la memoria. —Cuando pegaste a mi espalda ese fantasma gordo.

—Ah —dijo secamente, no queriendo recordar más de ese incidente— Claro, es un movimiento bastante sencillo pero debes practicar bastante para lograrlo. Requiere de una rápida reacción.

Sonrió algo divertido. —Casi es hora del toque de queda, será mejor que volvamos ahora y por la mañana haremos otra clase de entrenamiento.

Jin Ling se hospedó esa noche en el Receso de las Nubes y por la mañana mientras Lan Wangji se ocupaba de algunos asuntos, Wei Wuxian guió a los tres de nuevo al exterior pues probablemente harían más ruido del permitido y no quería exponerlos a copiar las reglas una vez más o que la presión de Lan Qiren se viera afectada.

Se detuvieron en un claro a la orilla del río donde Wei Wuxian comenzó a explicarles en qué consistiría el entrenamiento de aquel día.

—Vamos a jugar a un pequeño juego —anunció mostrando unos talismanes de papel.

—¿Un juego? —cuestionó Jin Ling que no tenía tiempo para juegos, pero también sabía de los métodos poco ortodoxos de Wei Ying y esperaba ese fuera el caso.

—Anoche me di cuenta de que a ustedes les hace falta lo básico. La Secta Lan prohibe correr, hacer ruido… ser un niño en el Receso de las Nubes debe ser triste y aburrido. Y Jin Ling, a pesar de haber crecido entre Lanling y Junmeng no tuvo la oportunidad de jugar con otros niños de su edad, así que dudo que hayan jugado a las atrapadas.

Los tres muchachos intercambiaron miradas y luego negaron al unísono moviendo la cabeza.

—Ya lo sabía —dijo recordando haber tenido la misma revelación respecto a Lan Zhan en el pasado—, así que hoy vamos a añadirle un poco de emoción.

Wei Wuxian se acercó a los muchachos y pegó un talisman en el pecho de cada uno y otro a sus espaldas. —No se deben preocupar por estos talismanes. Al activarlos solo saldrá una pequeña humareda que servirá como señal para nuestro juego.

Colocó uno más en su pecho y le pidió a SiZhui que pusiera el otro en su espalda. —Ahora les voy a explicar nuestro juego. Está prohibido adentrarse en el bosque y esconderse tras los árboles, se mantendrán todo el tiempo a la vista de todos. El objetivo será activar los talismanes de los demás y evitar que activen los suyos.

—¿Qué? Pero si tú vas a jugar vamos a estar en desventaja —protestó JingYi.

—Yo no voy a atacar sus talismanes, aunque no significa que me quedaré sin hacer nada. Me defenderé porque ustedes chicos tienen demasiada fuerza en sus brazos y si no tengo cuidado voy a terminar con una o dos costillas rotas.

Aquella era una buena oportunidad para que él mismo pudiera ejercitar un poco más su energía espiritual ya que usaría otros métodos para evitar que los tres llegaran a tocarlo. —Una regla más. Para tener derecho a activar uno de mis talismanes, primero deben haber activado el de alguien más.

Los tres muchacho intercambiaron una mirada y asintieron de nuevo. —Vamos a establecer un sistema de puntuaciones. Los talismanes en su pecho tienen un valor de un punto. El mío vale tres puntos. Los talismanes en su espalda les darán cinco puntos y el mío vale 15 puntos. El juego termina cuando el talismán a mi espalda sea activado o cuando dos de ustedes queden eliminados. Tengo muchos amuletos conmigo así que podemos estar en esto todo el día.

Rara vez tenían la oportunidad de pasar por un entrenamiento tan divertido, así que aprovecharían hasta el último instante. Al entrenar con la espada y artes marciales ya tenían reflejos y técnica desarrollados, pero el estilo de combate que usaba Wei Wuxian combinaba no solo eso sino velocidad, gracia y un poco de maña para usar la energía del oponente en su contra.

Wei Wuxian dio la instrucción de que todos tomaran distancia y a su señal comenzaría el juego. Con el entrenamiento de la noche anterior habían aprendido la forma de esquivar los ataques, pero ahora tendrían que combinar defensa y ataque para lograr su objetivo.

Lan SiZhui aprovechó un leve resbalón de JingYi y estuvo a punto de tocar el amuleto en el pecho de su amigo, pero en cambio terminó por caer al suelo. Reaccionó de inmediato para rodar y apartarse antes de recibir un contrataque.

—¡Senior Wei! —protestó al estar a salvo— Dijiste que no ibas a atacar.

—Dije que no iba a atacar sus talismanes, no que no iba a atacarlos. Recuerden, en una pelea en desventaja o durante una cacería nocturna, el oponente no va a actuar limpiamente, así que deben estar siempre atentos.

Pasaron el resto de la mañana en ese juego. Al principio estaban muy serios, concentrados en que se trataba de un entrenamiento, pero con las provocaciones de Wei Wuxian pronto se convirtió en un juego divertido y en un rato los cuatro estaban riendo mientras seguían atacando y escapando.

Cerca de medio día, Wei Wuxian se tiró al suelo y exhaló con fuerza. —Ah… en verdad todavía tengo muy poca energía espiritual. Necesito descansar, ¿quieren ir a comer algo?

Los tres jóvenes se detuvieron en su lugar y lo miraron. En su mirada era evidente que no querían parar ahora que estaban teniendo tanta diversión y progreso al mismo tiempo. —Está bien, ya entendí. Ustedes sigan jugando mientras yo voy por algo de comer —se levantó y comenzó a marcharse, pero la voz de SiZhui lo detuvo.

—Senior Wei… no vayas a comprar solo comida picante, por favor.

Wei Wuxian pasó sus brazos por detrás de la cabeza y exageró un suspiro. —Ah, es una pena que no estuvieras más tiempo bajo mi cuidado. Estoy seguro que ahora no tendrías un paladar tan delicado —se giró de nuevo y comenzó a caminar— tu padre tiene la culpa de eso.

—Ja, si hubiera seguido comiendo tu cocina habría arruinado su paladar hace mucho tiempo. Nadie en Yunmeng come tan picante como tú —protestó Jin Ling.

—Por supuesto que no. En todos los locales cerca de Muelle de Loto sabían que tenían que poner una triple ración de picante en mi comida cuando llegaba —dijo divertido.

—Comer tanto picante no debe ser bueno para tu salud —comentó Lan JingYi.

—Tch… ¿por qué de repente esto se volvió una crítica a mis gustos alimenticios? —rió y emprendió el viaje hacia el pueblo para comprar comida. Claro que no iba a comprar solo comida a su gusto, desde hacía mucho había aprendido la lección de no asumir que todos tenían su mismo gusto o tolerancia al picante.

También había pasado más tiempo con los chicos y sabía que aunque SiZhui y JingYi hubieran crecido en la secta GusuLan, su gusto no era tan blando y que el de Jin Ling había sido formado parcialmente en Yunmeng. Por lo tanto, compró comida adecuada para cada uno de ellos y volvió a su lugar de entrenamiento solo para descubrir que seguían en medio de la persecusión habiendo perdido los tres el amuleto en su pecho.

Los observó para evaluar su progreso. Lan JingYi tenía la idea general, pero sus movimientos aún no eran tan fluidos y eso le restaba velocidad. Jin Ling había asimilado muy bien el flujo de sus movimientos pero aún era muy precipitado en actuar y eso le restaba precisión. En el caso contrario, Lan SiZhui era demasiado cauteloso y eso le restaba potencia.

Lan JingYi corrió hacia Jin Ling intentando alcanzarlo antes de que se moviera, pero Jin Ling reaccionó con velocidad y en lugar de huir cambió la inclinación de su cuerpo para poder girar y esquivar el movimiento de Lan JingYi y al mismo tiempo alcanzar el amuleto en su espalda que explotó con un suave puff y el muchacho cayó al suelo por el ligero empujón. Jin Ling apenas pudo regocijarse en su éxito porque Lan SiZhui ya les había dado alcance. Iba a repetir el movimiento, pero en lugar de atacar en línea recta SiZhui dio un salto y giró en el aire apoyando su mano en el hombro de Jin Ling, alcanzando con la otra el amuleto a su espalda. Jin Ling fue a caer justo sobre Lan JingYi y Lan SiZhui aterrizó elegantemente sobre sus pies. De inmediato se volteó hacia sus amigos para extenderles una mano y ayudarles a levantarse.

—Eso no fue justo —protestó Jin Ling mientras se ponía de pie.

—Senior Wei dijo que el oponente no iba a tener consideraciones con nosotros —recordó Lan JingYi.

Wei Wuxian fue asaltado por una memoria de su infancia en el Muelle de Loto mientras jugaba con Jiang Cheng y los otros discípulos. Usualmente perdían la noción del tiempo y entonces Jiang Yianli iba a buscarlos, usando un tono cariñoso y amable para llamarlos. “A-Xian, A-Cheng, es hora de comer ”.

—A-Yuan, A-Ling, A-Yi, es hora de comer —dijo imitando el tono que su shijie usaba.

La discusión de los chicos fue cortada de golpe al escuchar la forma extremadamente afectuosa con la que Wei Wuxian los llamó. Ninguno de los tres estaba acostumbrado a ser llamado de una forma tan dulce y el sonrojo en sus rostros fue inevitable, pero al mismo tiempo había causado una sensación cálida en sus pechos. Ninguno de los tres respondió, solo se acercaron en silencio a donde Wei Wuxian estaba acomodando la comida. La calidez en su corazón se hizo más fuerte cuando cada uno encontró su platillo favorito esperando por ellos.

—¿Cómo aprendiste a luchar así? —preguntó Lan JingYi una vez terminaron de comer y mientras esperaban poder reanudar con su entrenamiento.

La sonrisa de Wei Wuxian fue algo melancólica. —Se me hizo algo necesario para sobrevivir. Cuando vives en la calle, o tienes una bocota como la mía, las peleas se hacen algo casi obligatorio. Pero quien me ayudó a pulir mis habilidades fue el tío Jiang. Mientras Madame Yu hacía que Jiang Cheng aprendiera a usar a Zidian, el tío Jiang entrenaba conmigo.

Jin Ling escuchaba con atención. No era que Jiang Cheng nunca hablara sobre su familia, pero escuchar una nueva perspectiva le resultaba muy interesante. Wei Wuxian habló un poco sobre su infancia después de que Jiang Fengmian lo llevara a Muelle de Loto y no pudo evitar contarle sobre el incidente con el árbol, Jiang Cheng y Jian Yanli.

El grupo quedó en silencio después de que Wei Wuxian terminara de contar esa historia. Por largos minutos todo lo que se podía escuchar en aquel claro era el sonido del agua que corría por el río y el viento agitando las ramas de los árboles y el césped.

Fue Jin Ling quien se atrevió a hablar. —Mi tío ya me había contado sobre ese incidente. Cuando llevé a Hada por primera vez a Muelle de Loto y él estaba encantado con el cachorro —rió recordando lo contrastante de su expresión en aquel instante con la que usualmente portaba—. Le pregunté por qué no tenía perros si tanto le gustaban y me dijo que era por tu culpa.

Wei Wuxian ya suponía que Jiang Cheng no tenía palabras amables respecto a él, así que no le sorprendió lo que Jin Ling le dijo antes, pero el muchacho continuó con su discurso tomándolo por completo desprevenido. —Ahora al escuchar la historia desde tu perspectiva… pienso que con un par de hermanos como mi tío y tú, mi mamá definitivamente fue un ángel.

Los dos jóvenes Lan contuvieron una risa, pero lejos de ofenderse, Wei Wuxian no pudo evitar sonreírle a Jin Ling y reafirmar con gran afecto. —Sí, realmente lo era.

Al reanudar el entrenamiento, Wei Wuxian les dio primero algunas observaciones para pulir sus habilidades y el juego se reinició. La práctica se extendió unas cuantas horas más. Para ese momento, Wei Wuxian ya había perdido el amuleto en su pecho al menos un par de veces pero todavía ninguno de los chicos se había acercado al amuleto en su espalda. Aún así, tuvieron que detenerse pues ya era hora de que Jin Ling continuara su camino hacia Junmeng. Lan JingYi hizo vocal su decepción. —Estábamos tan cerca.

—¿Quién lo dice? —El tono de voz de Wei Wuxian sonaba como si se estuviera burlando de ellos—. Si no fuera por el bajo nivel de este cuerpo y lo agotador que resulta estar usando energía espiritual todo el tiempo ni siquiera hubieran logrado acercarse a este amuleto.

—De todos modos estabamos cerca —insistió Jin Ling.

—Supongo que con práctica podremos llegar a darle un poco más de pelea a Senior Wei. —Lan SiZhui siempre actuando como la voz conciliadora del grupo.

—Lo hicieron bastante bien, tampoco se desanimen. No es una técnica que se llegue a dominar en un solo día pero ustedes hicieron un gran progreso esta tarde —los alagó sinceramente— Estoy seguro de que en poco tiempo esto les será muy sencillo. Pueden practicar con cadáveres furiosos que encuentren en sus cacerías nocturnas. Con el nivel que tienes ahora estoy seguro de que podrás hacerle frente a ese Jin Chan y su pandilla sin dificultad —se dirigió a Jin Ling que no pudo evitar sonreír en anticipación.

Era el momento de despedirse. Cada vez que llegaba ese momento se hacía más difícil, pero siempre había una próxima vez. Caminaron hasta volver al camino principal y Jin Ling se apartó de ellos. —Gracias por el entrenamiento —hizo una leve inclinación—, fue bastante divertido, pero ahora tengo que irme.

—Lo repetiremos en otra ocasión —respondió Lan JingYi—, no te daré ninguna oportunidad.

—Ya verás, haré que te tragues tus palabras.

—A-Ling —Wei Wuxian interrumpió la pequeña discusión entre los dos amigos— Ten cuidado en el camino.

Definitivamente ese tono afectuoso le ponía los pelos de punta. Aunque en realidad no le era desagradable, no lograba acostumbrarse.

—Hace mucho que puedo cuidarme solo —replicó dándole la espalda, pero antes de comenzar a caminar agregó: —pero gracias. Hasta pronto.

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Cada espectador tenía un sentimiento diferente en aquel lugar. El sirviente que había atendido a los dos visitantes trataba de hacer entrar en razón a Jin Chan, pero este no le escuchaba. Los chicos que acompañaban a Jin Chan estaban ansiosos por participar en la pelea, aunque no sabían si esta podía calificarse como tal viendo que el oponente no sacaba su espada. Lan JingYi estaba más que emocionado de ver a su amigo dirigir a Jin Chan de un lado al otro del salón sin que estuviera ni un poco cerca de hacerle daño. Lan SiZhui ya casi se había olvidado del enfado que sus palabras le habían causado y se estaba divirtiendo, pero Jin Chan estaba cada vez más furioso y cansado.

—¿Por qué Lan SiZhui está jugando con Jin Chan?

Acompañado por Hada, Jin Ling se había acercado a Lan JingYi en silencio aunque no con la intención de tomarlo por sorpresa, así que este contestó inalterado: —Primero quería echarnos diciendo que no éramos bienvenidos y luego comenzaron a decir cosas malas de Hanguang-jun y Senior Wei. SiZhui lo silenció, pero él se enfadó y comenzó a atacarlo…

—Debió hacer mucho más que silenciarlo —exclamó Jin Ling en voz alta para que todos lo escucharan—. Lan SiZhui, termina ya con esto.

Jin Chan lanzó un ataque al frente, pero SiZhui se hizo a un lado hasta el último momento solo para darle un ligero empujón en la espalda y hacerlo tropezar. Estaban tan cerca de la pared que su espada atravesó la madera y su rostro golpeó directamente en una de las columnas.

Lan SiZhui caminó tranquilamente hacia Jin Ling y le hizo una reverencia. —Líder de Secta Jin, me disculpo por el escándalo causado.

—Las disculpas son innecesarias. Me encargaré que los responsables sean correctamente disciplinados —respondió con formalidad—. Ahora los recibiré en mi despacho, que nadie nos moleste.

Dio la última orden al sirviente que no pudo sino hacer una profunda reverencia y obedecer. Los chicos que acompañaban a Jin Chan se acercaron para ayudarlo a levantarse y se marcharon a prisa.

Los jóvenes Lan siguieron de cerca a Jin Ling y en cuanto estuvieron a puertas cerradas toda formalidad entre ellos se desvaneció. —¿Cómo supiste que estábamos aquí?

Jin Ling se cruzó de brazos. —Hada estaba inquieto y me pedía que lo siguiera, así que lo seguí. Cuando llegué al vestíbulo decidí observar por un rato. Has estado practicando.

Lan SiZhui asintió levemente. —Aunque creo que todavía no podría tomar a Senior Wei por sorpresa. De todos modos, lamento haber silenciado a Jin Chan, no es mi lugar imponer un castigo sobre él.

—Ja. En lo que a mí respecta, se lo tenía merecido así que hagamos de cuenta que tenías mi permiso de hacerlo. Después de todo, estaba insultando a tu familia.

—Además, fue muy divertido verlos tan desconcertados. ¿No les has demostrado de lo que eres capaz? —preguntó Lan JingYi.

—No he tenido necesidad —Jin Ling sonaba de cierta forma decepcionado—. Discutimos una vez, quisieron golpearme entre los tres y todo terminó con ellos golpeándose entre sí. Luego de eso sus padres los reprendieron y no se han atrevido a intentarlo otra vez. Ah, pero también he estado practicando durante la cacería nocturna así que también he mejorado mucho.

—La próxima vez que vayas al Receso de las Nubes debemos volver a jugar —propuso Lan JingYi y SiZhui asintió.

Jin Ling se cruzó de brazos y sonrió orgulloso. —Prepárense porque les daré una paliza. Ahora díganme qué es lo que los trae a Torre Koi.

Cuando iban a invitarlo a una cacería nocturna usualmente aparecía todo el grupo o le hacían llegar un recado con antelación. Su visita espontánea y siendo solo ellos dos gritaba que estaban allí por un asunto diferente.

Lan SiZhui tomó la palabra. —Es un asunto personal. Estoy en búsqueda de un libro que perteneció a mi tía Wen Qing y que probablemente ahora esté en posesión de alguien de tu clan. Esperamos que esté aquí o si no va a ser muy difícil encontrarla.

—Hay muchos libros tanto en la biblioteca como en la cámara secreta que pertenecieron al clan Wen, podría ser que esté entre ellos. ¿Qué clase de libro es?

—Es un manuscrito médico y es probable que sea el único que contenga el registro de una práctica que todo el mundo considera una leyenda. Se llama “ Tratado de prácticas improbables

Jin Ling quedó pensativo, cruzó los brazos y cerró los ojos. Luego dio un largo suspiro. —Sí, está aquí. Aguarden un momento, lo traeré.

Lan SiZhui se llenó de emoción. La pieza final de su investigación estaba muy cerca. A partir de ese momento podría dedicarse a desarrollar correctamente el ritual.

Luego de unos instantes, Jin Ling regresó con el manuscrito en sus manos y se lo entregó a Lan SiZhui que resplandecía de emoción. De inmediato comenzó a ojear el libro hasta que llegó a las páginas que trataban sobre La Bendición de YuLin. —Aquí está. Esto es a lo que mi tía se refería.

Lan JingYi y Jin Ling se acercaron con él uno a cada lado para leer por encima de su hombro. —¿Qué es eso? ¿De qué se trata todo esto?

—Es largo de explicar… Jin Ling, ¿me permites copiar este texto? No te quitaré tiempo, lo prometo.

—No, llévate el libro. Pertenece a tu familia de todos modos.

Lan SiZhui negó. —Alguien podría preguntar por él y si se enteran que me lo diste podría ser contraproducente para ambos. Es suficiente con saber que tú lo tienes y está muy bien resguardado.

Jin Ling asintió y le ofreció un lugar para que pudiera sentarse a copiar el manuscrito. Mientras tanto, él se apartó con Lan JingYi. —¿Qué es lo que SiZhui se trae en manos?

—Encontró entre los escritos de su tía un estudio inconcluso y se propuso completarlo. Ha estado semanas en eso, encerrado en la Biblioteca y con la nariz entre libros.

—¿Y para eso requiere ese libro tan extraño? ¿De qué es el estudio?

—Al parecer, su tía estaba tratando de encontrar la forma de ayudar a Senior Wei para volver a formar su núcleo en el pasado. SiZhui encontró el manuscrito y quiere completarlo.

Jin Ling escuchó la explicación de Lan JingYi y volteó a ver a su amigo que con excelente caligrafía y trazos precisos reproducía página por página la información sobre La Bendición. Estaba curioso, no solo por el estudio, sino por la razón que Lan SiZhui tenía para estar tan determinado a completarlo.

El joven líder de la Secta LanlingJin fue la segunda persona a la que Lan SiZhui le contó sobre su origen aunque no le fue tan natural como con Lan JingYi y no precisamente porque no le tuviera la suficiente confianza. Suponía que sería un tema delicado para el joven maestro y no quería disgustarlo, pero el tema salió a la luz durante una de las cacerías nocturnas que hicieron en conjunto.

Investigaban un caso de tumbas profanadas en los terrenos fronterizos de Lanling y Gusu. Como era un asunto que concernía a ambas sectas, Lan WangJi y Wei Wuxian decidieron acudir y llevaron a Lan SiZhui y JingYi con ellos. Además contaban con la compañía de Wen Ning. Mientras esperaban que Jin Ling se les uniera, Wei Wuxian comenzó a sentirse aburrido.

—¿No les parece lindo? —Su tono de voz era de evidente provocación—. Esto parece una salida familiar. Una familia que sale de cacería nocturna juntos.

No hubo reacción de parte de los Lan, así que Wei Wuxian dirigió su provocación a su hijo adoptivo. —A-Yuan, A-Yuan, apuesto a que nunca imaginaste que ibas a salir de cacería nocturna con tus padres algún día.

—Senior Wei… ¿Cómo podría haber imaginado algo así sabiendo que mis padres estaban muertos? —contestó sin intención de sonar molesto, pero Wei Wuxian se cayó de inmediato y agachó la cabeza.

—Lo siento, creo que dije algo que no debía —forzó una risa. Sabía que se estaba proyectando en él. Ser criado como un hijo, pero nunca ser reconocido como tal. Nunca le faltó el cariño y los cuidados de una familia mientras fue acogido por los Jiang, pero no era lo mismo ser el discípulo mayor a ser un hijo. Wen Yuan nunca conoció el amor de unos padres, aunque su familia estuvo a su lado hasta el último momento de sus vidas y también de sus muertes. Lan Yuan sólo conoció una figura paterna que era Lan Zhan, y aunque él no era el indicado para darle una figura materna sólo quería asegurarse de que su joven SiZhui supiera lo que era el amor de una familia.

—Senior Wei, yo no sé cómo se siente salir de cacería con tu familia. Pero en el pasado, Hanguang-jun nos llevaba a JingYi y a mi. Siempre ha sido muy emocionante, pero ahora que tú y el tío Ning están con nosotros… de verdad me siento muy feliz.

Lan Wangji y SiZhui habían descubierto recientemente que Wei Wuxian era mucho más sentimental de lo que recordaban, así que no se sorprendió demasiado cuando sintió el fuerte abrazo de aquel que muchos tacharon de no importarle su propia familia. Además, tenía el vago recuerdo de haber sido abrazado por él durante su infancia aunque no lo podía asegurar. Como fuera, no le desagradaba en lo más mínimo y así correspondió el abrazo suavemente.

Jin Ling había llegado un rato antes y había escuchado toda la conversación. Era la primera vez que escuchaba que los padres de SiZhui estaban muertos y también la primera que escuchaba a su amigo llamar tío al General Fantasma.

Esperó un momento y se mostró cuando creyó era el momento más prudente. —¿Por qué parece que siempre los tengo que encontrar en una situación vergonzosa?

Wei Wuxian sonrió de oreja a oreja y soltó a Lan SiZhui solo para acortar su distancia con Jin Ling a quien de inmediato envolvió entre sus brazos mientras hablaba. —Sí también quieres un abrazo solo tienes que decirlo, no hay necesidad de que seas sarcástico.

—¡No! ¡Ya basta! ¡La próxima vez haré que Hada te salte encima a ver si también lo abrazas.

Ante la amenaza del perro, Wei Wuxian saltó instintivamente hacia su esposo que lo recibió en sus brazos. —Vamos, vamos, no hay necesidad de ser tan extremo. Y yo que pensé que ya nos llevábamos mejor.

—Jin Ling sólo está fingiendo que no le gusta que lo abracen —molestó Lan JingYi, pero Jin Ling sólo le dirigió una mirada fría y se aclaró la garganta.

—Ven acá —dijo Wei Wuxian jalando a JingYi para darle también un abrazo y el chico rió divertido—, ahora sí están todos. Podemos hacer lo que vinimos a hacer.

Regresó al lado de Lan WangJi quién en un instante rodeó la cintura de su esposo con un brazo y lo atrajo hacia sí. —¿Eh? Ajajajajajajaja, Lan Zhan, Lan Zhan, no me digas que vuelves a beber vinagre.

Wei Wuxian le susurró algo en el oído que los más jóvenes no pudieron escuchar, pero aún así se sonrojaron. Lan Wangji aflojó el abrazo y comenzaron a hablar sobre el asunto de las tumbas profanadas.

Se decidió que irían en grupos. En un principio, Wen Ning y Lan SiZhui eran un equipo, pero Lan JingYi y Jin Ling comenzaron a discutir por alguna razón que nadie entendió. Lan SiZhui, como el mediador del trío, ofreció entonces cambiar su lugar con JingYi y acompañó a Jin Ling.

Tenían ya un rato examinando el terreno, buscando pistas, cuando Jin Ling se atrevió a hablar con él sobre lo que había escuchado.

—Hace tiempo me preguntaba… por qué Wen Ning se había acercado a ti desde el principio y ahora te sigue a ti en lugar de a Wei Wuxian.

Lan SiZhui lo miró de reojo un instante, luego siguió examinando la tierra alrededor de una de las tumbas. —Tú sabes lo… incómodo que es estar cerca de Hanguang-jun y Senior Wei cuando están a solas.

—Sí, eso pensé al inicio… pero hace un rato escuché que lo llamabas tío. También… escuché sobre tus padres.

Lan SiZhui se levantó y lo miró de frente para contestar a sus preguntas sin formular. Fue claro y habló sin titubear. —Desde muy pequeño, Hanguang-jun cuidó de mí como si fuera su propio hijo. Sin embargo, aunque se me concedió el honor de portar el apellido Lan, antes de que fuera acogido por Hanguang-jun mi apellido era Wen y Senior Wei cuidaba de nosotros.

Jin Ling permaneció quieto, aunque no pudo ocultar la sorpresa en su rostro. No era que no lo hubiera deducido, pero le sorprendió que Lan SiZhui fuera tan directo al respecto.

—Joven maestro Jin… —ahora ya no parecía tan seguro— ¿es eso un problema para ti?

No iba a reclamarle que no le hubiera contado porque entendía que no era algo fácil de decir y tampoco creía que fuera de su incumbencia, pero verse enfrentado a esa pregunta lo había puesto en un dilema. Estaba seguro de que no tenía problema con que el otro chico tuviera sangre Wen, pero había algo más en esa pregunta que no lograba identificar por qué le afectaba. Decidió contestar primero antes de buscar su propia respuesta.

—Simplemente pienso que ahora entiendo más las cosas. Por ejemplo, que desde el principio tomaste partido por Wei Wuxian —comentó.

Lan SiZhui se mostró mucho más tranquilo luego de su frase y contestó con una gran sonrisa. —¿De verdad te parece? Es gracioso porque en realidad yo no recordaba nada de mi pasado con Senior Wei sino hasta que fuimos a encontrarlos en Yunping.

—¿Eh? ¿En serio?

—Sí. Yo debía tener tres o cuatro años cuando el primer asedio en Burial Mounds y no recuerdo mucho de aquella época. Según me contaron, Hanguang-jun me encontró escondido en un árbol y delirando con fiebre. Tampoco recuerdo mucho de mis primeros días en el Receso de las Nubes. Nunca le puse mucha atención porque casi nadie tiene recuerdos de una edad tan temprana, pero… de repente comencé a recordar pequeños fragmentos de cosas que hice con Senior Wei.

La conversación entre ambos se prolongó hasta que se aseguraron de que habían examinado hasta la última tumba profanada. Lan SiZhui le contó sobre las cosas que había recordado, como la comida picante que Wei Wuxian preparaba o el haber sido plantado y regado como nabo.

Rieron contando anécdotas de mientras crecían y encontrando cada vez más y más puntos en común en la forma en que ambos crecieron bajo la mirada estricta de Lan Qiren o Jiang Cheng.

Al final, Jin Ling tenía que preguntar una última cosa aunque un fuerte sonrojo se mostró en sus mejillas. —Entonces, ¿Hanguang-jun y Wei Wuxian son ahora tus padres?

Lan SiZhui no pudo evitar reir por la expresión de su amigo. —Algo así. Es más una especie de broma de Senior Wei porque al parecer, cuando era pequeño y nos encontramos con Hanguang-jun, lo llamé papá enfrente de todos. Pero no importa si son mis padres o no, son mi familia y me siento muy feliz de tenerlos.

Esa era una de muchas cosas que jamás diría en voz alta, pero se sentía un poco envidioso de Lan SiZhui en ese momento. Claro que él tenía a Jiang Cheng, con quien sí tenía un lazo sanguíneo y a pesar de que fuera muy estricto le tenía un gran cariño, pero debía ser agradable tener una familia grande.

—Quería contarte hace mucho tiempo, pero no quería causarte alguna incomodidad. Sé que ya es bastante difícil para ti estar cerca de Senior Wei y tío Ning.

Así como las muestras de cariño por parte de Wei Wuxian le eran extrañas, la consideración por parte de Lan SiZhui lo dejaron perplejo. Muchas veces Jin Ling había insultado y dicho palabras realmente hirientes respecto a Wen Ning, Wei Wuxian y la secta Wen en general. Ahora entendía que eran su familia, y él tenía todo el derecho de enfadarse de la misma forma en que él se enojaba cuando escuchaba a alguien esparciendo rumores sobre Jin Guangyao. Sin embargo, Lan SiZhui tomaba en cuenta sus sentimientos y no le reprochaba sus palabras.

—¿Por qué? ¿Por qué querías contarme? ¿Por qué no simplemente lo hiciste? ¿Por qué preocuparte si me sentía mal?

Él le sonrió con calidez. —Porque somos amigos, ¿no?

No era tan ciego como para no saberlo, o al menos tener una noción de ello, pero aquella fue la primera vez que supo que ese sentimiento no era algo unilateral. Por primera vez en su vida tenía amigos en quienes confiar.

Chapter Text

Jin Ling había tenido que dejar a sus amigos mientras debía atender algunas cosas en Torre Koi. Lan JingYi estaba junto a Lan SiZhui ahora examinando las páginas que acababa de copiar. Su caligrafía era de gran calidad, casi comparable con la de Hanguang-jun, incluso era así mientras copiaban las reglas parados de manos. Hanguang-jun era muy respetado en la Secta y se sabía que era estricto, pero no causaba el temor que Lan Qiren. Aún así, los otros chicos de su generación solían decirle a Lan SiZhui que no hubieran soportado crecer bajo la crianza de Lan WangJi. El pequeño Luan Yuan de siete años sólo sonreía y les decía que no entendía por qué, él era grandioso. Lan JingYi era constantemente castigado por su mal comportamiento y muchas veces estaba en el Pabellón de la Biblioteca en compañía de Hanguang-jun y de Lan SiZhui. El mayor copiaba manuscritos que habían sido dañados de alguna forma y el menor practicaba su caligrafía bajo la supervisión de su mentor. Nadie mencionaba qué grado de parentesco tenía Lan Yuan, pero a JingYi le parecía que no debía ser muy lejano.

Desde la aventura en Ciudad Yi, y gracias a la compañía de Wei WuXian, Hanguang-jun se había convertido en alguien menos aterrador y más admirable. Seguía siendo estricto, pero también les dejaba pasar algunas transgresiones leves a las reglas con solo una advertencia o un leve período de meditación. Aunque eso por lo general sólo aplicaba fuera del Receso de las Nubes.

Lan SiZhui finalmente terminó de copiar, justo cuando Jin Ling pudo regresar con ellos. —¿Terminaste? Ahora quiero que me expliques por qué necesitas un libro tan raro. ¿Cómo te ayuda esto?

—Es extraño. Aún no estoy seguro, pero creo que comprendo. Este ritual, con el paso de un poco de energía espiritual usando un sello dibujado en el cuerpo de la persona, pretende estimular la capacidad creadora del cuerpo. Necesitaría algunas modificaciones para enfocarlo en el dantian , pero creo que con la información que hemos reunido probablemente sea solo cuestión de tiempo para poder deducirlo…

Le explicó a grandes rasgos lo que pretendía hacer y cómo lo que acababan de encontrar completaba el rompecabezas de las deducciones de Wen Qing. A partir de ese momento todo recaía en la habilidad y conocimientos de Lan SiZhui. Estaba algo nervioso porque no estaba seguro de que pudiera lograrlo, pero tenía que intentarlo.

Era una teoría bastante compleja y aunque había logrado entender la mayor parte, Jin Ling no podía evitar admirar a Lan SiZhui por emprender esa tarea. Sin embargo, estaba más curioso respecto a su motivación para lograr esa técnica en específico como se lo hizo saber a continuación.

—Hoy en día no hay nadie que tenga la capacidad de disolver núcleos dorados y aquellos afectados por Wen Zhuliu murieron casi al instante —Para los dos jóvenes Lan no pasó desapercibido el ligero tono de dolor que tenían sus palabras—. ¿Por qué quieres completar este estudio?

Lan SiZhui le sonrió a Jin Ling. —Estoy muy orgulloso de ser un Lan, pero no por eso voy a negar la sangre que corre por mis venas. Quiero honrar a mi familia al prolongar sus ideales de cultivar para cuidar la vida de otros y también por eso quiero completar lo que mi tía Qing dejó inconcluso.

Jin Ling podía simpatizar con ello y lo respetaba más por pensar de esa forma. Su linaje lo obligaba a honrar los ideales y enseñanzas de los Jin, pero tampoco podía negar la sangre y las enseñanzas recibidas de la familia Jiang. —¿Y es ese el único estudio inconcluso que dejó tu tía?

—Mmn. —Su respuesta fue negativa, enfatizando con el movimiento de su cabeza. Jin Ling notó un ligero sonrojo en las mejillas de su amigo— Pero tengo otras razones para haber elegido este. Es el más complejo de lograr sobre todo por el uso de una Práctica improbable como base. Aún si no tiene mucha aplicación en el mundo moderno, lograr que funcione una vez será suficiente para hacer que Hanguang-jun, Senior Wei y tío Ning estén orgullosos de mi.

« Así que también SiZhui se preocupa por eso ». Jin Ling había asumido que con unos mentores como Wei WuXian y Hanguang-jun que no se contenían en elogiar cada acierto y corregir con paciencia los errores de cada uno cada vez que salían de cacería nocturna, Lan SiZhui no se sentía tan presionado a sobresalir. Pero no tener la presión no significaba que tuviera un estándar muy alto considerando que sus padres honoríficos eran los que con solo diecisiete años habían logrado matar a la tortuga Xuanwu a pesar de estar heridos, no haber comido nada en días y no contar con armas adecuadas para enfrentarse a una bestia de esa categoría.

Hizo una ligera pausa antes de revelar la razón principal por la cual había escogido esa tarea en específico. —Si logro completarlo con éxito quizá podría ayudar a Senior Wei para que forme su núcleo dorado con más facilidad.

Tenía una deuda de gratitud con Wei WuXian que le salvó la vida en múltiples ocasiones, y era poco lo que podía hacer por agradecerle así que encontrarse con ese manuscrito le dio la oportunidad perfecta.

—Será algo impresionante si lo logras.

—Sí, pero no será nada fácil. Será de ver quien logra primero su cometido, si Senior Wei en formar un núcleo o yo en resolver esto.

—Con la capacidad de Mo XuanYu, toda la esperanza de Wei WuXian cae ahora sobre tus hombros —remarcó y sus amigos rieron suavemente.

Jin Ling fue un anfitrión muy diligente y brindó una buena comida para sus amigos antes de que partieran de regreso al Receso de las Nubes. Prometió que iría a visitarlos en cuanto tuviera la oportunidad para ver cómo había progresado Lan SiZhui y para tener una pequeña revancha del último juego.

Al estar de vuelta en casa, de inmediato fueron a presentar su reporte con Hanguang-jun, quien estaba en el Pabellón de la Biblioteca. —¿Encontraron lo que fueron a buscar?

—Sí, Hanguang-jun. El joven maestro Jin tenía en su posesión el libro que buscábamos y logré copiar el procedimiento necesario. —Lan SiZhui no cabía de alegría y hubiera deseado comenzar a mostrarle lo que había copiado, sin embargo, se contuvo de hacerlo pues eso era algo que tenía que hacer por su cuenta o no se sentiría satisfecho.

A pesar de que le había explicado a sus amigos y a Wen Ning sobre el manuscrito de su tía, había mantenido al margen lo más posible a Lan WangJi y Wei WuXian. El primero lo había ayudado a encontrar referencias sin preguntarle mucho, entendiendo su deseo de avanzar por su cuenta. El segundo sí había preguntado en una ocasión que lo encontró revisando las notas de su tía. —¿Qué tal va tu progreso con eso? ¿Qué has logrado descifrar?

Lan SiZhui no sabía cómo responder. No quería ser descortés, pero no era algo que quisiera compartir con él. Se estaba probando a sí mismo y no quería la intervención de sus mentores. Si había aceptado la ayuda de sus amigos era porque se sentía en confianza de decirles que una vez llegado cierto punto tenía que hacerlo todo por su cuenta. Sabía que en algún momento necesitaría el consejo y la sabiduría de sus mayores, pero los quería mantener ignorantes de los detalles lo más que pudiera.

—¿Qué pasa? ¿Es algo que no me puedes contar? Está bien, lo entiendo. —Sus palabras eran unas, pero su expresión era otra. Era evidente que estaba un poco dolido porque tenía que saber que Hanguang-jun lo había ayudado.

—No es eso, Senior Wei —dijo girándose hacia él y lo tomó por la muñeca—. He tenido un gran progreso en la lectura del manuscrito, pero todavía no tengo nada tangible. Quiero que tú seas el primero en conocer el resultado final, pero también… quiero que te sorprendas. Por eso no quiero darte algún adelanto.

Por una vez había tomado completamente por sorpresa a Wei WuXian, dejándolo por completo sin habla hasta que él mismo lo incitó a hablar. —¿Senior Wei?

—Justo ahora siento que voy a estallar de orgullo al ver tu determinación. Está bien, respetaré tus deseos y simplemente te apoyaré desde lejos.

Lan SiZhui se sonrojó hasta las orejas y bajó la mirada. Aún tenía algo más que decir, aunque era un poco vergonzoso ponerlo en palabras. —Eso me lo enseñaste tú cuando era niño.

—¿Yo? —Wei WuXian estaba estupefacto por la declaración. Lan SiZhui había afirmado que sus enseñanzas habían sido meramente picardías de juventud. Era la primera vez que oía de esto.

—Poco a poco he ido recordando algunas cosas de esa época. Cada vez que iba a buscarte para que jugaras conmigo estabas ocupado con alguno de tus proyectos… Y no te rendias hasta lograr un avance. Aún así, tenías tiempo para jugar conmigo aunque terminara enterrado en la tierra o colgado de los árboles —se rió un poco por la expresión incómoda en el rostro de Wei WuXian—. Quizá es por eso que a pesar de lo que ocurrió soy capaz de recordar estas cosas con alegría.

Apenas pudo terminar de hablar porque pronto sintió que sus mejillas eran fuertemente presionadas por dos suaves palmas. —¿De verdad tienes recuerdos alegres de esos días?

En aquellos días hubiera deseado que A-Yuan fuera tomado por Lan Zhan y aunque seguramente crecer en el Receso de las Nubes hubiera sido tedioso y aburrido, al menos podía garantizarle un mejor futuro y la compañía de muchos chicos de su edad. O si no podía llevarlo con él, quizá hubiera podido encontrarle un buen hogar con un clan menor, alguno que le diera lo que en Burial Mounds no podían darle. Pero hubiera sido muy cruel separar a un niño tan pequeño de la familia que amaba y no podía quebrar más esa familia.

Lan SiZhui tomó las manos de Wei WuXian y las apartó de su rostro, pero las sostuvo entre las suyas. —Senior Wei, no puedo hablar si me sostienes así.

Rió suavemente antes de seguir hablando muy seriamente. — Senior Wei, sé que muchos piensan que uno debería dejar el pasado en el pasado porque no hay nada que podamos hacer para cambiarlo. Quizá sea así, pero de repente poder recordar estas cosas me hace pensar que desechar el pasado porque fue doloroso también renunciamos a los momentos felices.

No había forma de decir cómo habría sido su vida si las tragedias del pasado no hubieran ocurrido. Por eso no podía sino valorar cada suceso como un paso hacia el presente que vivían y que aunque no era perfecto estaba lleno de alegrías.

—Decidí que atesoraría lo que pudiera recordar porque a pesar de las dificultades que tuvimos, también hubieron momentos que no quiero volver a olvidar. Pienso también que aunque hayamos perdido a tantas de nuestras personas amadas, eso nos ayuda a valorar más a las que ahora tenemos a nuestro lado.

Lan SiZhui nunca olvidaría el día que logró dejar a Wei WuXian sin palabras, pero tampoco olvidaría esa mirada que le dedicó y la suave caricia en su cabeza que decía mucho más que cualquier discurso que pudiera haber salido de su boca.

Lan Wanji hizo que los dos muchachos fueran a presentarse ante Lan Qiren y luego retomaran sus ocupaciones regulares. —Pero antes vayan a buscar a Wei Ying.

Con esa simple frase los rostros de los dos chicos se iluminaron. Hanguang-jun era escueto con sus palabras, pero bastaba para que lo entendieran. Si su primera tarea era buscar a Senior Wei era porque él quería verlos.

Lo encontraron comiendo una manzana cerca de donde los conejos y Manzanita descansaban. Era una extraña vista verlos tan sosegados porque usualmente los conejos no se acercaban a él y el burro no dejaba de rebuznar cuando había una manzana cerca y no le daban. Un par de canastos vacíos parecían ser la explicación.

—Senior Wei, ¿estabas alimentando a los animales? —preguntó SiZhui al acercarse.

—Estoy tratando de ganármelos por medio de su estómago —contestó sin avergonzarse—, y tengo éxito parcialmente. Todavía no se acercan a mí, pero ya no huyen lejos.

Los dos muchachos rieron un poco y se sentaron frente a Wei WuXian. Le contaron sobre la “pelea” de SiZhui con Jin Chan, aunque omitieron la razón principal por la que se había dado. —¡Hubieras visto a SiZhui! Ese tipo no dejaba de hablar y echarnos, cuando comenzó a insultar a… a clan Lan, SiZhui lo silenció, sus movimientos y apariencia tan solemne. Casi tan impresionante como el propio Hanguang-jun.

—¿Qué? —Era la primera vez que oía a JingYi describir ese momento y no pudo evitar sonrojarse por la comparación.

—Me hubiera gustado ver eso —Wei WuXian no se burlaba de él, su mirada era cálida y llena de aprobación. Un de tal palo, tal astilla implícito en esa sonrisa.

—Y luego Jing Chan se enfadó y nos atacó con su espada, pero reaccionamos antes que él y nos apartamos. Luego comenzó a atacar a SiZhui, pero él solo lo esquivaba dando giros imprevistos y lo guiaba de un lado al otro del salón. Incluso tenía los brazos a su espalda como tú. Al final cuando llegó Jin Ling le dijo que parara. Jin Chan lanzó un último ataque y SiZhui lo esquivó, lo empujó un poco y terminó con la cara aplastada en la pared.

Wei WuXian no pudo contener más una risa mientras que SiZhui estaba cada vez más rojo. —¡De verdad me hubiera gustado estar allí para ver eso! —estiró ambas manos y palmeó la cabeza de ambos—. A-Yuan, lo hiciste muy bien. A-Yi, gracias por contarmelo con tanto detalle.

Probablemente ninguno de los dos lograba descifrar cómo una caricia en la parte superior de sus cabezas podía alcanzar inmediatamente su pecho y llenarlo de calidez. No era que nunca hubieran recibido elogios o la aprobación de sus superiores, como Hanguang-jun, pero ese tipo de felicitación con contacto físico solo la daban las madres a sus hijos pequeños. Para ellos que ya eran mayores, era algo exclusivo de Wei WuXian. “ Mi mamá lo hacía cuando era pequeño ” comentaban los otros discípulos cuando compartían en confidencia que también les agradaba ese gesto.

Lan SiZhui no podía comprarlo con el afecto materno. No podía evitar preguntarse si así era como se sentían las caricias de una madre. Una pequeña voz resonó en su cabeza, la del pequeño Wen Yuan que acompañaba al Patriarca de Yiling. “ No quiero llamarte mamá, eso es raro ” y la inconfundible risa de Wei WuXian le siguió. No recordaba el contexto en que había dicho aquello, pero tenía muy presente lo que le habían contado de que llamó papá a Hanguang-jun enfrente de todos. Seguro había sido por alguna broma que Wei WuXian le había pedido que lo llamara mamá .

—No sé si hice bien en silenciarlo. Solo tengo permiso de usar el hechizo de silencio cuando estoy al frente del grupo o en caso de una situación de vida o muerte —dijo apenado—. Tengo que reportárselo al Señor Lan de todos modos.

—Jin Ling dijo que estaba bien, que hicieras de cuenta que él te había dado el permiso.

—¿Jin Ling dijo eso?

Lan JingYi se encargó de repetir las palabras de Jin Ling, imitando sus inflexiones y gestos, aunque un poco exagerados. SiZhui solo sacudió ligeramente la cabeza.

—Vaya, Jin Ling comienza a sonar como todo un jefe de secta, dando órdenes e imponiendo castigos. ¿Ya no tiene problemas en manejar a ese Jin Chan?

—El juego que nos enseñaste le fue de utilidad. Prometió venir para tener una revancha —comentó Lan SiZhui.

El hecho de que siguieran llamándole juego hacía que Wei WuXian sonriera sabiendo que realmente lo habían disfrutado y se habían divertido a pesar de que se tratara de un entrenamiento y eso lo dejaba satisfecho. Para él lo más importante siempre fue divertirse, así que si podía hacerlo mientras practicaba sus habilidades era más probable que mejorara. Disparar flechas a los cometas, cazar faisanes…

—Me gustaría mucho ver cuánto han avanzado —respondió él, pero en verdad lo que deseaba era volver a verlos divirtiéndose una vez más.

Chapter Text

Las obligaciones de la Secta no podían ser pospuestas, así que nuevamente el grupo de juniors fue enviado de cacería nocturna con Lan SiZhui a la cabeza. Por supuesto, Wen Ning iba con ellos.

Al mismo tiempo, habían solicitado la ayuda de Lan WangJi y Wei WuXian en otro punto pues habían encontrado una formación extraña en medio de un jardín de la villa y nadie había podido descifrar qué significaba. Aunque habían evacuado el lugar, no estaban seguros de qué sucedería si rompían los trazos o si lo dejaban seguir allí. Sospechando que se trataba de algo relacionado con la cultivación demoníaca no había alguien más adecuado para examinarla que el Fundador.

La locación de la cacería nocturna de los chicos no estaba lejos de donde sus mayores estarían así que hicieron la mayor parte del camino juntos. —Estoy seguro de que no demoraremos mucho —dijo Wei WuXian al separarse—. Terminaremos lo nuestro e iremos a encontrarlos más tarde.

Como lo imaginó, la formación no era nada de cuidado. Quizá algunos niños jugando a ser cultivadores que no sabían realmente qué estaban dibujando. Para el ojo común podía parecer algo demoníaco, pero no tenía ni un trazo útil.

Una vez aclarado, emprendieron el camino hacia la locación donde estaban los chicos. Iban a pie ya que tenían tiempo de sobra. —Supongo que no se puede ser demasiado precavido con éstas cosas, pero vaya pérdida de tiempo. Por lo menos podemos ir con los muchachos más rápido.

—Mnn.

Antes de que Wei WuXian pudiera decir algo más, una luz iluminó el cielo. Era la señal de ayuda de los jóvenes Lan. —Lan Zhan…

Sin necesidad de decir algo más, Lan WangJi lo tomó por la cintura y montaron sobre Bichen para llegar pronto al lugar de la batalla. Había un incendio en el bosque y rugidos que se escuchaban a kilómetros. Aún no tenían a sus chicos a la vista, pero Lan WangJi habló con voz de alerta. —SiZhui.

Un escalofrío recorrió la espalda de Wei WuXian. —¿Qué pasa con A-Yuan?

Lan WangJi no respondió sino que pronto comenzó a descender hacia un claro. Lan JingYi les hacía señas y junto a él, Lan SiZhui yacía inconsciente. Wei WuXian se apresuró a arrodillarse junto a él. —¿Qué pasó?

—Encontramos una bestia escupe fuego y SiZhui estaba tocando el Guqin para sosegarlo mientras nosotros nos preparábamos al ataque y controlamos el fuego, pero escuchamos la música vacilar y luego detenerse. La bestia iba a atacar a SiZhui pero Wen Ning lo protegió y ahora se encuentra luchando con ella mientras los demás se encargan del incendio.

—Llévalo lejos del calor —ordenó Lan WangJi mientras sacaba su Guqin y montando en Bichen sobrevoló el área del incendio.

—JingYi, ayúdame a subirlo a mi espalda.

Acomodaron a SiZhui y Wei WuXian se giró hacia JingYi. —¿Vienes con nosotros?

Él sacudió la cabeza. —No. Regresaré a ayudar a los demás. Sé que SiZhui estará a salvo contigo.

Wei WuXian asintió y comenzó a correr lejos de allí. Le parecía haber visto un río mientras estaban en el aire, asi que iría en esa dirección.

Apenas el ambiente se sintió más fresco, el abrazo de SiZhui alrededor de sus hombros se tensó. Iba a verificar si SiZhui se había despertado cuando lo escuchó hablar. —Hermano Xian… No… No me dejes…

—¡Hermano Xian! Sal a jugar conmigo.

El pequeño había corrido dentro y cuando lo encontró de pie de inmediato se prendió de su pierna. Tenía en su mano una de las mariposas que al parecer se habían vuelto sus juguetes predilectos aunque ya tenían un par de remiendos aquí y allá.

—A-Yuan, A-Yuan, no molestes al joven maestro Wei. —La voz de la abuelita se oía un poco lejos.

—Hermano Xian, ¿te estoy molestando?

La mirada de A-Yuan era dulce e inocente. Era probablemente una de las últimas personas que todavía deseaba verlo, aunque no se encontrara de humor para jugar con él. —No te le escapes a abuelita. Ella no puede correr tan rápido como tú.

—Por eso corrí, para que no me detuviera —confesó sin vergüenza.

—Niño, me pregunto quién te ha enseñado esas cosas —dijo con media sonrisa, pero empezó a caminar hacia la salida de la cueva para encontrarse con la anciana.

—Maestro Wei, qué bueno verte fuera de la cueva.

—Solo porque A-Yuan no hubiera salido de otra forma. —Se agachó para cargar al pequeño y entregárselo a su abuela, pero él se aferró con todas sus fuerzas para no ser separado.

—No quiero, quiero quedarme con Hermano Xian. ¿Ya no me quieres, hermano Xian?

Wei WuXian dejó de forcejear con él y suspiró con fuerza. No podía resistirse al pequeño.

—Ve a jugar un poco con él, te hará bien. —La abuelito le hablaba a Wei WuXian con calma, preocupada seguramente por el ánimo decaído que este tenía desde hacía mucho tiempo.

—Lo sé, ya lo has dicho muchas veces. —Tomó a A-Yuan bajo su brazo y comenzó a caminar a un lugar apartado de las casas donde los Wen habitaban. El niño reía mientras sacudía la mariposa como si esta volara mientras Wei WuXian avanzaba.

Llegaron hasta un lugar profundo en el bosque de Burial Mounds donde había una roca casi plana en la que Wei WuXian usualmente se sentaba. El juego favorito de A-Yuan era el de tratar de tomar por sorpresa al hombre que se sentaba quieto con los ojos cerrados. Siempre fallaba porque sus pasitos aún eran algo torpes como para ser sigiloso o no podía evitar reirse en anticipación. Wei WuXian lo atrapaba siempre en el último momento y lo hacía retorcerse de risa con un ataque de cosquillas.

Wei WuXian hacía lo mejor para complacer a A-Yuan, pero después de un rato de jugar perdió el ánimo por completo. A-Yuan se acercó por la espalda y subió con cuidado a la roca antes de saltarle al cuello y abrazarlo con fuerza. —¡Te atrapé, hermano Xian!

Como no recibió respuesta rodeó a su amigo y se subió a sus piernas para verle el rostro. Llevó una de sus pequeñas manos a la mejilla del mayor y habló con voz suavecita. —¿Por qué hermano Xian ya no sonríe como antes? Ya no estés triste, a A-Yuan le gusta más cuando hermano Xian sonríe.

Era tan pequeño y tan ajeno a la oscuridad del mundo en que vivían. Un alma tan blanca como la de A-Yuan no pertenecía a ese oscuro y tenebroso lugar. Si hubiera algo que pudiera hacer para preservar su inocencia, para evitar que fuera manchado por la ola de muerte y destrucción que los rodeaba…

El movimiento de Wei WuXian fue tan impulsivo que a A-Yuan se le escapó un pequeño quejido. Lo estaba abrazando con fuerza, como nunca lo había hecho. —Tienes un corazón tan puro, A-Yuan… No dejes que nada te lo arrebate.

El niño no sabía de qué hablaba Wei WuXian, pero un abrazo nunca era algo malo así que correspondió al gesto apretando sus brazos alrededor del cuello del mayor y se aferró tan fuerte como cuando se pegaba a una de sus piernas.

Wei WuXian se apartó de repente y sacó un talismán de su manga solo para que este se desintegrara en el aire. —No puede ser…

Dejó a A-Yuan sobre la roca y subió a uno de los árboles más altos desde donde podía tener a la vista el límite de Burial Mounds. Una columna de humo y polvo se levantaba desde allí y varios cultivadores montaban en sus espadas para entrar a los terrenos. Tomando a Chenqing de su cintura tocó unas rápidas notas, comandando a los cadáveres feroces resguardar todo hasta que él pudiera tomar control.

Bajó de nuevo y cargó a A-Yuan bajo su brazo, buscando otra parte del bosque que ambos conocían muy bien. Había un árbol de gruesas raices donde el pequeño cabía perfectamente para esconderse y allí lo bajó y sujetó con fuerza sus frágiles hombros. —A-Yuan, escúchame bien. Tienes que esconderte y no salgas por nada en el mundo, ¿entiendes? No importa lo que oigas, no salgas de allí hasta que venga por ti.

—¿Qué pasa, hermano Xian? ¿Por qué A-Yuan tiene que esconderse?

—Sólo hazme caso —le suplicó con urgencia—, quédate aquí y no salgas.

—No, hermano Xian, no me dejes… —sollozó el niño comenzando a derramar lágrimas. Wei WuXian volvió a abrazarlo con fuerza.

—Voy a regresar por ti, todo va a estar bien, pero necesito que te mantengas escondido. Todo va a estar bien, lo prometo.

Al apartarse, el niño limpió su rostro con las mangas de su ropa. —Está bien, A-Yuan será buen niño y se quedará aquí.

Wei WuXian acarició su cabeza con la mano y no pudo resistirse a darle un beso en la frente. —Eso es, buen niño. Espera aquí, volveré cuando todo esté tranquilo.

En verdad creía que, aún con su último aliento, sería capaz de regresar por el pequeño A-Yuan y ponerlo a salvo. Con ese pensamiento corrió hacia su guarida y liberó la formación que impedía que los cadáveres feroces dentro de la cueva salieran.

La batalla era feroz, con todas las sectas uniendo sus fuerzas para luchar contra los cadáveres feroces las bajas en ambos lados eran considerables. Aún así, Wei WuXian continuó tocando la flauta durante horas, incitando a los cadáveres a luchar hasta lo último con tal de proteger a los Wen que se habían refugiado en la cueva o a A-Yuan que seguía solo en el bosque. El fuego consumía ya las casas que con tanto esfuerzo habían construído mientras que luego de una encarnizada batalla Jiang Cheng logró darle alcance para un enfrentamiento uno a uno. Wei WuXian estaba en desventaja si permitía eso, sin poder usar energía espiritual no podía hacer uso de Suibian y aunque tuviera otro tipo de habilidades de pelea no eran nada contra Sandu y Zidian a la vez. Lo único que podía hacer era enviar cadáveres feroces para detenerlo y reducir su fuerza hasta hacer que se rindiera.

—Mira para lo que ha servido todo esto —dijo Jiang Cheng al estar frente a frente—. Lo destruiste todo, ¿y por qué? ¿Por unos cuantos perros Wen? ¡Terminarás igual que ellos!

Los ojos de Jiang Cheng estaban rojos de sangre y su intención de matar era casi tan fuerte como la de los cadáveres feroces que Wei WuXian seguía enviando a enfrentarse con todos.

Un agudo grito llamó su atención. Desde donde estaba podía ver a Jin Guanshan y otros miembros de la secta Lanling Jin atacando a los últimos sobrevivientes de la secta Wen que habían decidido defenderse. Su vista se desvió hacia el bosque, hacia donde había dejado escondido a A-Yuan. No había lugar en su campo de visión que no hubiera sido alcanzado por el fuego.

Al final no fue capaz de proteger ni al más pequeño e inocente de ellos y todo por su arrogancia, por creer que podía mantenerlo todo bajo control. Toda esa destrucción, todo el dolor… todo era su culpa. Ese breve titubeo de su mente demostró lo volátil de su camino. Los cadáveres feroces que hasta ese momento lo defendían tomaron su autodesprecio como indicación y se tornaron hacia él. Poco pudo hacer, poco habría podido hacer Jiang Cheng por librarlo del final que tuvo.

Un lento y doloroso final…

Wei WuXian no había querido que llevaran a SiZhui a su recámara aunque lo único que tenía era una fiebre sin explicación. No necesitaba que le dieran una explicación, para él estaba más que clara la razón para la repentina fiebre del muchacho y por eso quería estar cerca cuando él despertara.

Por esa razón y con el apoyo de Lan WangJi, el chico fue llevado al Jingshi y acomodado en la cama que hubiera sido suya si no hubiera terminado durmiendo con Lan Zhan desde la primera noche en el Receso de las Nubes. Wei WuXian decidió no separarse de su lado y se encargaba de cambiar el paño de su cabeza para ayudarle a bajar la fiebre.

Lan WangJi se sentó cerca de su esposo y le ofreció una taza de té para ayudarlo a tranquilizarse. La aceptó, pero tuvo que sostenerla con ambas manos porque todavía estaba temblando. Había solo una pregunta que necesitaba hacerle a Lan WangJi, pero incluso su voz titubeó cuando abrió la boca para hablar.

—Tú sabías que estaría así porque ya había ocurrido antes. Creí que habían dicho que no recordaba nada de lo que había ocurrido en Burial Mounds.

—No en su memoria, pero debió haberse grabado en su subconsciente. Cuando era más pequeño le ocurría con frecuencia cuando se exponía al calor o al fuego por un tiempo prolongado… siempre llamaba por su hermano Xian.

Los ojos de Wei WuXian no pudieron contener más una lágrima. —Le prometí que volvería por él, que todo estaría bien…

Lan WangJi tomó la taza de entre las manos de Wei WuXian y luego lo jaló de modo que quedara refugiado en sus brazos con la cabeza recostada sobre su pecho. —Él está bien y todo va a estar bien ahora. Han pasado trece años, deja que él te cuente sobre ellos y verás lo fuerte que es.

Chapter Text

—WangJi… —El tono de voz y la expresión en el rostro de su hermano ya los había visto antes pero en Lan Qiren— Se acabó… El joven maestro Wei… ha muerto.

Cualquier otra persona podría haber creído que una noticia de tal magnitud no había movido ni una sola fibra en la existencia de Lan WangJi, pero no Lan XiChen que sabía mejor que nadie leer las emociones en el rostro de su hermano menor. Incredulidad, enojo, tristeza, decepción, desesperación… —Tengo que ir. —Su voz fue mucho más expresiva que su rostro— Tengo que ir, tengo que verlo por mí mismo…

—WangJi, pero tus heridas…

—No lo entiendes. Necesito ir, por favor, déjame ir… Es la última vez. Te lo suplico…

No esperaba que se lo pidiera con tanta vehemencia, haciendo incluso una profunda inclinación. Pensó en tomar su hombro y hacer que se levantará, pero habían heridas aún allí y se contuvo. Con calma, respondió a su petición.

—Está bien, entiendo que lo necesitas —continuó después de un suspiro—. Puedes ir, pero no pongas tu vida en peligro. Yo me encargaré de explicarle a tío.

—Gracias.

Sabía que la esperanza era muy débil, que su hermano no le decía mentiras ni le hubiera dado una noticia basada en rumores, pero tenía que ir, tenía que verlo con sus propios ojos, tenía que asegurarse de que no había una sola posibilidad de que Wei Ying hubiera sobrevivido y estuviera escondido o gravemente herido.

El penetrante aroma de madera quemada aún invadía Burial Mounds haciendo difícil el respirar con normalidad. No había rastro de vida a la vista, pero Lan WangJi tenía que recorrer hasta el último rincón del desolado lugar. La cueva, los restos de las casas, árboles quemados por doquier...

Recorrió kilómetros de bosque, el dolor en su espalda no era nada con el que crecía en su pecho. Alzó la vista para calcular cuánto tiempo había transcurrido y un destello rojo captó su atención. Un solitario listón rojo se había enredado en la rama de un árbol.

Observó la cinta cuando la tuvo en sus manos, definitivamente era el listón que Wei Ying usaba para atar su cabello. La única muestra de que él realmente estuvo en Burial Mounds aquel día. Su determinación a protegerlo a costa de todo había llegado demasiado tarde, al final no pudo proteger a Wei Ying de los demás o de sí mismo.

Estaba a punto de volverse a casa cuando escuchó un débil sonido, pero para su agudo oído no podía pasar desapercibido. —...no Xian…

Caminó buscando entre los árboles de donde venía el débil llanto. Un grueso árbol seguía de pie y estaba bastante quemado pero aún así el estrecho espacio bajo sus raíces había permanecido intacto, resguardando la existencia del niño que lloraba aferrándose a la vida y todavía llamando a hermano Xian en su estado delirante. Rompió algunas raices para lograr sacarlo de allí. Apenas lo cargó notó que su cuerpo hervía en fiebre y su respiración era agitada y laboriosa, mas no dejaba de llamar ese nombre con gran esfuerzo. Todavía tenía fuertemente apretada en su mano la mariposa que era su favorita.

Lan WangJi lo reconoció de inmediato. Wen Yuan, A-Yuan lo había llamado Wei Ying durante su breve encuentro. El pequeño era posiblemente la única otra persona en todo el mundo que le tenía un gran aprecio a Wei WuXian a pesar de que todos lo tuvieran como el ser más maligno de la tierra. No había tiempo para dudar e hizo que A-Yuan bebiera una medicina que le ayudaría a bajar la fiebre más pronto y se aseguró de que la tragara antes de desenvainar a Bichen y montar en ella rumbo a casa. Dio un último vistazo a Burial Mounds dejando una parte de su corazón enterrado en aquel lugar.

Con el mismo sigilo que salió, regresó al Jingshi y acomodó a A-Yuan en su cama. En cuanto se aseguró de que la fiebre cedía se sentó en la mesa y bebió el licor que había comprado impulsivamente. Perdió la conciencia hasta la mañana siguiente. Lan Xichen se presentó ante él con expresión solemne, pero compasiva y le contó lo que había pasado durante su período de ebriedad. —Tío quiere verte, pero primero… ¿quién es el niño?

—Wen Yuan… es el último sobreviviente. Wei Ying lo cuidaba.

—¿Por qué lo trajiste a tu casa?

—Quiero… hacerme cargo de él. No queda nadie que vea por él.

Lan Xichen suspiró. Podía ver el dolor en los ojos de su hermano, pero no era el mismo dolor físico de los días anteriores. Este dolor iba más profundo, un dolor que solo había visto en otra persona: su propio padre. También sentía compasión por el pequeño que a tan corta edad lo había perdido todo. Conocía bien a su hermano, si se había propuesto cuidar del pequeño niño no había nada que lo hiciera renunciar a ese propósito. Al menos eso le daba la esperanza de que Lan WangJi no se abandonaría a su dolor.

Más tarde, cuando ambos estuvieron con Lan Qiren, el estado tan deplorable de Lan WangJi ablandó el corazón de su tío. Con Wei Ying muerto ya no habría una mancha en la vida de su sobrino, podía volver a ser el discípulo inmaculado que había criado. Lan Xichen intercedió entonces por el pequeño Wen Yuan y le expresó el deseo de su hermano de cuidarlo. Su argumento fue que le daría un nuevo propósito a su hermano y estar pendiente de él lo ayudaría a recuperarse más rápido.

Wen Yuan ahora sería conocido como Lan Yuan, sería criado como un Lan y Lan WangJi sería su guardián de ahora en adelante… pero primero tenía que recuperar su salud, que por el momento era extremadamente frágil. Una cama fue preparada en el Jingshi para acomodar al niño y darle la oportunidad a Lan Zhan de cuidar de él mientras él mismo se recuperaba de sus heridas.

Al segundo día, A-Yuan abrió los ojos y observó al vacío antes de sentarse. Se frotó los ojos y miró a su alrededor hasta encontrarse con la rígida figura de Lan WangJi. —Tengo sed.

Su voz era débil y un poco rasposa. Hablar había representado un gran esfuerzo y de inmediato comenzó a toser. En un segundo, una mano palmeaba con suavidad en su espalda lo que le ayudó a pasar el momento. Después un vaso con agua fresca le fue ofrecida. —Bebe despacio.

Miró a los ojos de la persona que le ofrecía el agua. Su mirada era fría y por un minuto le dio miedo, pero al escuchar su voz de cierta forma se le hizo familiar y se sintió seguro. Bebió despacio como le habían dicho y al terminar entregó el recipiente vacío ofreciendo una débil sonrisa como agradecimiento. —G-gracias.

—Mmn.

A-Yuan tenía sus ojos fijos en el rostro de Lan WangJi, que también lo miraba de vuelta. Ninguno de los dos parecía saber qué decir en ese momento. Apenas se habían visto unos momentos en el pasado, quizá ya lo había olvidado, pero la tranquilidad del pequeño era desconcertante. No parecía la de un niño que había sobrevivido al infierno.

El sonido de la puerta deslizándose al abrir interrumpió el contacto visual. Lan WangJi se giró pero ya sabía que el único que iría a verlo era su hermano. —Ah, nuestro pequeño paciente ya despertó.

Siendo el único que podía visitar a su hermano, Lan Xichen también estaba al tanto de la salud de A-Yuan. Esa mañana traía muchas cosas cargadas en un solo brazo y con la ayuda del otro fue entregando cada una.

—Traigo muchas cosas para ustedes. Medicina para los dos. Hay que cambiar tu vendaje —le habló a Lan Zhan mientras le entregaba un recipiente con varios ungüentos, frascos con píldoras y otros brebajes medicinales además de algunas vendas blancas perfectamente enrolladas.

— No sabía si ya iba a estar despierto, pero traje un poco de comida para ambos. Necesitas alimentarte bien. —Ahora le hablaba a A-Yuan que asintió con timidez. Dejó la comida sobre el escritorio de Lan WangJi y luego se acercó a ellos con lo último que llevaba.

—Y por último pero no menos importante, vengo a hacer oficial un asunto muy importante. A-Yuan, esta será la ropa que usarás de ahora en adelante. Esto significa que eres parte de la Secta GusuLan, pero además esta cinta con el patrón de nubes bordado en ella significa que eres parte del clan Lan, eres parte de nuestra familia ahora. WangJi, asegúrate de enseñarle a atarla bien.

Lan WangJi asintió mientras que A-Yuan examinaba la cinta que estaba perfectamente doblada sobre el resto de la ropa. Era muy bonita y esa palabra familia le hacía sentir bien, pero no entendía qué era todo lo que decían. Miró a los dos hombres que lo acompañaban en ese momento, ambos eran muy similares pero el que le había traído las cosas sonreía al contrario de su hermano. —No entiendo.

Lan Xichen rió discretamente. —Está bien, lo irás comprendiendo con el tiempo. Primero tienes que comer un poco.

A-Yuan comió en silencio aunque los primeros bocados los dio con muchas ansias, pero Lan WangJi le dijo que lo tomará con calma.

—WangJi, déjame cambiar tu vendaje.

—Mmn. —Miró a A-Yuan y habló con calma—. Sigue comiendo.

Ambos hermanos fueron tras el pabellon para realizar el procedimiento. A-Yuan apenas podía ver sus siluetas, pero era suficiente para que se sintiera en calma así que siguió comiendo con lentitud hasta que su plato estuvo vacío. Un momento después, los dos jades regresaron.

—¿Qué es este lugar? —les preguntó al estar de nuevo sentados cerca de él.

—Está es mi casa —explicó Lan WangJi— y también será la tuya a partir de ahora.

—Ah. —Apretó sus manitas y tosió otra vez, pero más breve—. ¿Q-quienes son ustedes?

—Oh. Cierto, no me presenté. Qué vergüenza —Lan XiChen rió y procedió a presentarse—. Mi nombre es Lan XiChen y soy el líder de la Secta GusuLan. Lan WangJi es mi hermano. Es un gusto conocerte, A-Yuan.

Los miró de nuevo, como procesando lo que acababa de decir. Bajó la mirada y apretó más sus manos.

—¿Yo soy A-Yuan?

Fue una tarea delicada discernir qué era lo que A-Yuan recordaba. Lan Xichen se encargó de hacer las preguntas con mucho tacto también buscando la manera de que no esforzara mucho su voz y terminara tosiendo. “ Quizá sea mejor así. Es muy pequeño y ya ha pasado por tanto… Es su oportunidad de crecer sin esa carga en sus hombros.

Una hora después, un discípulo llevó agua para que el pequeño pudiera tomar un baño y vestirse. Al ser tan pequeño no podía atar por sí mismo la cinta de su cabeza, por lo que Lan WangJi fue el encargado de colocarla. En una situación normal, los niños de la secta GusuLan recibían la cinta en cuanto sus padres estaban seguros de que comprendían la importancia de la misma y era un ritual muy íntimo, en presencia de los miembros más cercanos de la familia. Lan Xichen le sonrió a su hermano porque colocar la cinta en la cabeza de A-Yuan equivalía a tomarlo como su propio hijo.

El niño escuchó con atención mientras Lan WangJi le explicaba el significado que tenía y por qué no debía dejar que nadie la tocara hasta que estuviera con su persona destinada. Quizá era demasiado para comprenderlo en un día, pero A-Yuan entendió que era algo muy importante y especial. Tomó uno de los extremos entre sus manos, examinando con detenimiento el bordado que lo convertía a partir de ese momento en Lan Yuan y sonrió sinceramente. —A-Yuan tendrá mucho cuidado.

Los días siguientes, mientras A-Yuan se recuperaba lentamente, Lan WangJi fue instruyéndolo en las bases de comportamiento de la Secta GusuLan, recitando poco a poco las reglas, enseñándole a sentarse en la postura correcta, a colocarse la cinta en la cabeza aunque todavía requiriera algo de ayuda. Era una tarea que sólo los padres podían hacer por sus hijos, o en su ausencia el familiar más cercano. Durante estos momentos, A-Yuan estaba atento a cada instrucción y las repetía metódicamente. Cuando Lan Wuangji lo felicitaba, el pequeño sonreía complacido. Cada vez lucía más animado a continuar aprendiendo.

Sin embargo, cuando A-Yuan dormía siempre solía despertar sobresaltado y llorando. En ocasiones hasta lo escuchaba sollozar entre sueños, llamando a su abuelita, otros miembros de su familia, pero sobre todo a su hermano Xian. Lan WangJi acudía a su lado para tratar de tranquilizarlo, pero al principio no sabía bien qué hacer.

Cantame algo para ayudarme a dormir”. El recuerdo de la voz de Wei Ying resonó en su cabeza y removió la herida en su corazón. Se acercó a Lan Yuan y pensó un momento. Wangxian era una melodía exclusiva de Wei Ying, no se la cantaría a nadie más. Pero había una melodía que recordaba haber aprendido aún antes de tocar el Guqin, un dulce tarareo con el que su madre los arrullaba a él y a su hermano cuando eran pequeños.

La primera noche, A-Yuan se calmó luego de un momento y una sola lágrima se derramó por su ojo. La segunda noche solo se quejó un poco y luego durmió sin despertar hasta muy temprano. Lan WangJi estuvo repitiendo el rito durante meses hasta que el sueño de A-Yuan se normalizó y asimiló la rutina de dormir a las 9 y despertar a las 5.

Lan Yuan estuvo viviendo con Lan WangJi por casi un año, recibiendo únicamente la visita de Lan Xichen. Su salud se recuperó pronto y ganó bastante fortaleza. Después fue tiempo de que pasara al cuidado de otras personas hasta que tuviera la edad en la que podía comenzar su entrenamiento en la cultivación.

Lan Xichen se encargaba de contarle acerca de los progresos del pequeño a su hermano. Se había conseguido un buen amigo de su edad y siempre se les encontraba juntos. Lucía muy feliz aunque con frecuencia preguntaba por Hanguang-jun. Lan Qiren había sido enérgico en que Lan Yuan debía referirse de esa forma a Lan WangJi y A-Yuan asintió y obedeció sin contradecir.

Para cuando Lan WangJi salió de su periodo de seclusión ya era momento de que los niños comenzaran a recibir clases de caligrafía, música, ejercicios básicos de combate y ejercitar su cuerpo haciendo meditación, parándose de manos y similares. Cada progreso del pequeño hacía que su pensamiento volara hacia Wei WuXian. “Estarías muy orgulloso de ver cuánto ha crecido.”

Había deseado incontables veces durante los últimos trece años poder compartir ese sentimiento paternal junto a Wei Ying. Ahora, ante su mirada, su anhelo se hacía posible. A-Yuan estaba de vuelta en la cama que ocupó cuando era niño mientras que Wei Ying se había quedado dormido recostado con los brazos sobre la cama mientras velaba el sueño del menor. Lan WangJi extendió una cobija sobre los hombros de su esposo y se acercó a cambiar el paño en la frente de su hijo.

Sin embargo, cuando iba a alejarse notó un cambio en la respiración de SiZhui. El joven parpadeó hasta abrir los ojos. Lucía confundido por el lugar que no le era desconocido pero tampoco era tan familiar ya. Volteó hacia él y se sorprendió aún más. —¿Hanguang-jun?

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Lan WangJi puso una mano en el pecho de SiZhui cuando notó que se quería levantar y con la otra puso un dedo delante de su boca. —Vas a despertarlo…

Giró la cabeza para ver hacia donde se había dirigido la mirada de Lan WangJi. “ ¿Senior Wei?

Examinó con la mirada el lugar y sonrió. —¿Estoy en tu casa, Hanguang-jun?

—Él fue muy enérgico en que quería cuidarte. Acaba de quedarse dormido.

Los recuerdos de su sueño se juntaron con el sentimiento que estalló en su pecho para provocar que sus ojos se humedecieran. —Hace mucho tiempo que no tenía una fiebre. Creí que había superado esto por completo.

—No por completo. Lo de hoy debe ser porque ahora recuerdas lo que lo causó en primer lugar. Creo que vas a estar bien en adelante.

Él asintió volviendo a mirar a Wei WuXian. —Lo recordé… En mis sueños recordé todo. También lo último que Senior Wei me dijo. Él prometió que todo iba a estar bien y que regresaría cuando todo estuviera tranquilo.

Lan WangJi asintió. Sonaba a algo que Wei WuXian diría antes de enfrentarse a la muerte.

—Me alegra haberlo recordado hasta ahora, porque ya sé que lo cumplió —Aunque susurraba, era posible distinguir que estaba conmovido—. Todo estuvo bien después porque tú me encontraste y me cuidaste desde ese momento.

—Hmn. —El tono en la voz de Lan WangJi era cálido y mucho más elocuente que su breve afirmación.

—Y al final realmente regresó. De verdad… Está de vuelta con nosotros.

SiZhui no pudo seguir hablando por el nudo que se había hecho en su garganta. Desde el suceso en la Villa de Mo hasta que partieron a las afueras de Yunping no había pensado realmente en lo extraordinario de que Wei WuXian hubiera regresado de la muerte. Sin embargo, con cada nuevo recuerdo que recobraba se hacía más sensible el milagro de estar juntos otra vez.

—Cada vez que tenías una fiebre no dejabas de llamar a Hermano Xian . De alguna forma siempre lo recordaste. Creo que a él le gustaría saber eso.

—Se lo diremos cuando despierte.

Ambos guardaron silencio un momento, pero SiZhui necesitaba sacar muchas cosas de su pecho. —También recordé un poco de cuando me trajiste aquí por primera vez. Desperté en esta misma cama y me hiciste sentir seguro. Gracias, Hanguang-jun… por dejarme ser parte de tu familia.

—No hay necesidad de agradecer —respondió solemnemente, pero SiZhui podía entender el sentimiento detrás de su mirada. Quizá no era tan perceptivo respecto a las expresiones de Lan WangJi como Lan Xichen, pero habiendo crecido a su lado no era ajeno a los cambios de humor en el rostro de su padre adoptivo.

Después de un rato de observar a Wei WuXian dormir tranquilamente, Lan SiZhui comenzó a preocuparse. —¿No le va a doler el cuerpo por la mañana si sigue durmiendo en esa posición?

Lan WangJi guardó silencio por un momento, observando a su esposo y preguntándose qué debía hacer, llegando a una conclusión. —No me perdonaría si lo muevo de tu lado. Quería estar contigo cuando despertaras.

—Oh… ¿Deberíamos despertarlo? —Aunque sería una pena si apenas acababa de dormirse.

—Vuelve a dormir. Falta poco para que amanezca.

No se atrevía a desobedecer una orden de Lan WangJi, pero no creía realmente que pudiera volver a dormir. —L-lo intentaré.

—Cierra los ojos —reiteró con un tono más suave y Lan SiZhui obedeció sin cuestionarlo. Apenas lo hizo comenzó a escuchar la voz de Lan WangJi tarareando una melodía que se le hacía conocida. Era un sentimiento muy nostálgico que le provocó una sonrisa, pero que entre más atención le ponía más lograba relajarlo hasta que se quedó dormido nuevamente.

Wei WuXian, el experto en fingir estar dormido para no romper el ambiente, tampoco pudo evitar relajarse con la melodiosa voz de su esposo y pudo volver a dormir ahora más tranquilo de que SiZhui se encontraba realmente bien.

Lan SiZhui despertó varias horas después. El sol ya brillaba en lo alto y Wei WuXian estaba activo examinando el contenido de lo que parecía ser un compartimento secreto en el piso. Una idea cruzó por su mente, así que se levantó en silencio y con el mismo sigilo se acercó hasta estar un paso atrás del mayor. Se puso de cuclillas y habló con completa naturalidad. —Te atrapé, hermano Xian.

Wei WuXian soltó el objeto que tenía en sus manos y dio un salto hacia atrás. No solo estaba haciendo una travesura sino que no esperaba que alguien le hablara desde tan cerca. Era la primera vez que alguien lo tomaba por sorpresa en mucho tiempo.

—¡Ah… pequeño diablillo! —exclamó cuando vio que el culpable estaba conteniendo una risa y se abalanzó sobre él para atacar sus costados a cosquillas. Lan SiZhui hizo lo que pudo por no alzar mucho la voz al reirse, pero su resistencia era muy pobre. Estaba a punto de caer de espaldas para intentar escapar cuando sintió que tiraban de él en sentido contrario y en un segundo se vio envuelto en un fuerte abrazo. —No me des más sustos así.

No se refería al que acababa de darle y Lan SiZhui lo comprendió. En respuesta, sus brazos se estiraron para corresponder el gesto de Wei WuXian y cerró los ojos al acomodarse más entre sus brazos. Jin Ling se resistía a reconocerlo aunque Lan YingJi se lo repitiera mil veces con tal de molestarlo, pero los abrazos de Wei WuXian de verdad eran los mejores.

—Todavía tienes un corazón puro, A-Yuan.

Ninguno de los dos se apartó ni habló por un largo rato hasta que la puerta se abrió lentamente y Lan WangJi los encontró en esa posición. Él tampoco dijo nada, sino que avanzó hacia la mesa y dejó una caja sobre ella. Luego se acercó al compartimento para sacar el objeto que hacía un momento Wei WuXian había intentado sacar. Se trataba de una caja de una madera oscura con un fino acabado. —¡Ah, Lan Zhan! Justo iba a preguntarte sobre esa caja, no la había visto hasta ahora.

—Estaba bien escondida —dijo delatando a su esposo, pero de todos modos se acercó a ellos y colocó la caja a su vista. La abrió con un movimiento lleno de elegancia y reveló su sencillo contenido. Un listón rojo parcialmente quemado por el fuego y la mariposa de juguete de A-Yuan.

—Estos son… —Wei WuXian aflojó el abrazo así ambos pudieron inclinarse sobre la caja. Ninguno se atrevió a tocar el contenido porque temían que se desintegrara.

—Recuerdos valiosos —fue lo único que Lan WangJi contestó.

—¿Esta cinta es mía? Lan Zhan…

—Es todo lo que pude encontrar en Burial Mounds después del asedio. El listón había sido arrastrado por el viento hacia un árbol y cuando fui por él pude escuchar el llanto de A-Yuan. Fue como si me hubieras guiado hacia él. Todavía tenía la mariposa en su mano cuando lo traje aquí.

—Tú me compraste esto —Lan SiZhui sonreía recordando un poco más de ese breve encuentro que aún permanecía borroso en su memoria—. Era mi favorita.

Wei WuXian no pudo resistir más el deseo de abrazar a su esposo y este siempre estaba presto a recibirlo entre sus brazos. No diría gracias con palabras, por eso dejaba que sus acciones fueran las que hablaran por él.

Lan SiZhui los observaba en silencio con una gran sonrisa en su rostro. Amaba verlos tan felices juntos, sobre todo porque él había visto y podía recordar bien la profunda tristeza en los rostros de cada uno cuando estuvieron separados.

Wei WuXian se giró hacia él sin soltarse por completo del abrazo de Lan WangJi y estiró un brazo para jalar al joven en un apretado abrazo familiar. Una risa espontánea brotó de su boca. Su familia era muy poco convencional, pero lo único que importaba era que se amaban incondicionalmente.

...

Con una gran sonrisa, Wei WuXian contemplaba la escena actual. Los tres compartían alimentos en el tranquilo ambiente del Jingshi. Aunque no había mucha conversación porque los dos Lan eran estrictos en el no hablar mientras comes pero eso no evitaba que disfrutara el momento. —Ah, esto me causa nostalgia.

Nostalgia y anhelo al mismo tiempo. Alguna vez imaginó retirarse a un lugar tranquilo con Lan WangJi y en la imagen siempre les hacía falta un pequeño a su lado. A-Yuan era a quien él extrañaba y ahora estaba allí, pero ya no era un niño. “ Me perdí de tanto

—Quizá… —Lan SiZhui había dejado de comer para poder hablar, pero lo que quería decir no parecía ser sencillo— Quizá podríamos ir los tres juntos de cacería nocturna alguna vez… Solo los tres, quiero decir.

Salir de cacería con su familia era algo que Wei WuXian siempre deseó. Tenía breves recuerdos de ir con sus padres, pero era un anhelo que había quedado muy lejos de realizarse. Ahora volvía a materializarse sin que él hiciera algo por propiciarlo y por supuesto que estaba más que entusiasmado con la idea. —Salir de cacería nocturna es lo que toda familia de cultivadores debe hacer con frecuencia. Definitivamente tenemos que hacerlo, ¿verdad Lan Zhan?

Wei WuXian y Lan SiZhui quedaron sin palabras porque al voltear a ver a Lan WangJi había en sus labios una pequeña sonrisa. Intercambiaron una mirada como comprobando que ambos habían visto lo mismo. “¡Hanguang-jun está sonriendo!”

En silencio, los tres retomaron sus alimentos anhelando en sus corazones la próxima oportunidad de ir de cacería.

Lan SiZhui ya se sentía bien, pero Wei WuXian insistió en que se quedara el resto del día con ellos. —Faltar a clase es uno de los privilegios de estar enfermo.

El hecho de que Lan WangJi no se opusiera era un reflejo de lo mucho que estaba disfrutando esa pequeña convivencia íntima de su familia.

Un poco después del mediodía, Lan WangJi se puso de pie. —Tío debe estar en el mingshi ahora.

—Cierto, cierto. Será mejor que lo llame. —Wei WuXian también se levantó y se acercó a la ventana. Silbó unas cuantas notas y se alejó, mirando a Lan SiZhui que permanecía sentado en su lugar sin entender la actitud de sus padres.

Solo un segundo después, una figura oscura cayó del techo y caminó hacia el interior de la casa. Lan SiZhui lo recibió con una gran sonrisa. —¡Tío Ning! ¿Cómo es que estás en el Receso de las Nubes?

—El joven amo Lan JingYi y sus amigos me ayudaron a cruzar. ¿Cómo te sientes, A-Yuan?

—Ya estoy bien. Senior Wei y Hanguang-jun cuidaron bien de mi.

—Nosotros estaremos fuera un rato, así ustedes dos podrán conversar —sugirió Wei WuXian y Lan WangJi apoyó su decisión.

El camino más natural hubiera sido hacia el prado donde Manzanita y los conejos convivían, pero al parecer Lan WangJi tenía otra idea en mente y llevó a Wei WuXian por un camino diferente. Era una colina poco transitada desde la cual se podía ver el Mingshi.

—Oh, bien pensado Lan Zhan. Realmente eres increible.

—Siéntate.

Ambos se acomodaron sobre el suave pasto, aunque sería más preciso decir que Lan WangJi se sentó correctamente y Wei WuXian se deslizó sobre sus piernas para acomodarse entre los brazos de su esposo.

—Lan Zhan, de verdad eres maravilloso. A-Yuan es un chico fantástico y todo gracias a ti.

—También tú hiciste mucho por él.

Wei WuXian quería creer eso, pero no pensaba haber hecho demasiado por A-Yuan cuando era pequeño. Si hubiera vivido jamás habría llegado a ser un padre tan bueno como Lan WangJi. —Un par de años no pueden compararse a trece. Además, yo no hubiera hecho un trabajo tan excelente como tú. Eres el padre perfecto.

—Mmn. —No estaba de acuerdo con lo que él decía—. No lo soy. Siempre le hiciste falta.

Si no hubiera escuchado que SiZhui lo llamaba en medio de sus sueños habría podido oponerse a esa afirmación alegando que Lan WangJi solo estaba siendo amable. Había estado muerto por más de diez años y lo había aceptado como un castigo natural a las atrocidades cometidas, pero tener la oportunidad de volver a vivir y experimentar tanta alegría se le hacían una bendición del cielo. Sin embargo, en ocasiones pensaba en cómo Lan WangJi había pasado esos trece años de luto.

Cuando regresaron por primera vez al Receso de las Nubes luego de su huída y matrimonio en secreto, Wei WuXian tuvo la oportunidad de charlar en privado con su cuñado a petición de este. Lan WangJi lo acompañó y luego de un momento los dejó para que su hermano pudiera decir lo que tenía en mente.

—WangJi está nervioso —rió con suavidad cuando este salió de la habitación.

—¿Es posible que crea que no apruebas que me trajera aquí? —La verdad, Wei WuXian también estaba nervioso porque sabía que tratándose de su hermano, Lan XiChen podía ser realmente protector.

—¿Me he opuesto alguna vez a ello? —respondió con una sonrisa amable que calmó el nerviosismo de Wei WuXian.

—No, de verdad que no y lo agradezco. Sin embargo, en esta ocasión es diferente y tu opinión es muy importante para Lan Zhan y aún no hemos escuchado qué piensa Zewu-jun respecto a que seamos compañeros de cultivo.

Un largo suspiro volvió a preocupar a Wei WuXian, pero las palabras de Lan XiChen pronto le devolvieron la calma. —WangJi no había estado tan feliz en toda su vida. En aquellos días… después de que le di la noticia de que habías muerto, él parecía un hombre que acababa de perder a su esposa… bueno, en su corazón así era.

Había hecho sufrir mucho a Lan WangJi, pero ahora tenía el resto de su vida para compensarle el haberlo dejado viudo aún antes de casarse.

Lan XiChen continuó con su discurso. —Tenía miedo de que se derrumbara y decidiera permanecer en seclusión el resto de su vida, pero cuidar de A-Yuan le dio ese impulso que necesitaba para seguir adelante.

Podía notar en su mirada que estaba recordando momentos especiales y se sentía un poco envidioso por ello. —Ambos están mucho más felices ahora que estás de vuelta y estoy complacido en ver que mi familia es feliz.

—Puedes estar seguro de que comparto ese pensamiento, Zewu-jun —aseguró con una sonrisa de oreja a oreja.

—Esa es la razón por la que quería verte. No deseo volver a ver a mi familia pasar por algo tan doloroso otra vez, y ahora que eres parte de ella solo te pido que seas cuidadoso contigo mismo. Tienes la vida de mi hermano y de SiZhui en tus manos.

Wei WuXian tomó una actitud muy formal y solemne, inclinándose profundamente hacia su cuñado y desde esa postura hizo la promesa de que no volvería a hacer algo que pusiera en riesgo su vida ni la de su familia. Satisfecho con la respuesta, Lan XiChen cambió a otro tema y lo premió con algunas anécdotas de esos trece años de las que pudo ser testigo, como cuando Lan WangJi llevó a SiZhui a conocer a los conejos y que como parecía tan encantado con ellos no dejó de pasarle uno y otro para que los cargara hasta que estuvo enterrado en una pila de ellos. Era lindo conocer esos momentos tan dulces, era una pena no haber estado allí para compartirlo con ellos.

—Me hubiera gustado verlo crecer —admitió al fin, recostando la cabeza en el hombro de su esposo—. Me hubiera gustado mucho estar contigo durante esos años y ver cómo ese pequeño se iba volviendo el sobresaliente chico que es ahora.

—Mmn. Yo también. —Los brazos de Lan WangJi se apretaron a su alrededor. Wei WuXian había aprendido a entender cuándo su esposo aún tenía algo por decir, mas no se esperaba lo que dijo a continuación—. Wei Ying, ¿quieres que tengamos un hijo?

—¿Eh? —se apartó para ver el rostro de su esposo a pesar de que estaba seguro de que él no era capaz de decir algo así en broma. Rió nervioso y trató de evadir la pregunta. —Ya tenemos un hijo.

—Un hermano para SiZhui —aclaró con paciencia. El rostro de Wei WuXian pasó de blanco a rojo varias veces.

—¿T-tú de verdad quieres criar a un niño conmigo?

—Mmn. —Acarició con suavidad la mejilla de Wei WuXian y se inclinó para darle un beso ligero en los labios—. Luego.

—Jajajajajajajajajajaja. —No era necesario que Lan WangJi explicara qué significaba ese luego porque podía sentir el sabor de vinagre en sus labios. No estaba listo para que su luna de miel terminara todavía y Wei WuXian tampoco tenía prisa por darle un hermanito a A-Yuan. —También me gustaría que la familia creciera. Quiero ver tus maravillosas dotes paternales en acción y creo que A-Yuan será un buen hermano mayor.

—Tú también lo cuidarás. —Su voz sonaba a advertencia. No lo iba a dejar solo observar.

—Lo haré, lo haré —respondió muy entusiasmado—. Definitivamente quiero tener un pequeñito con nosotros. No imaginé que tú serías el primero en proponerlo, pero yo de verdad, de verdad quiero pasar muchos años a tu lado. Cuidaremos de nuestros hijos y saldremos de cacería los cuatro… y cuando se duerman tendremos nuestro tiempo a solas todos los días.

Rió mientras llenaba de besos a su esposo.

Chapter Text

En pocos días todos regresaron a sus ocupaciones regulares y Lan SiZhui tuvo el tiempo de continuar estudiando y descifrando el secreto para la creación del núcleo dorado. Sentía que estaba cerca pero lo más difícil sería el diseño que debía llevar la formación. Un trazo de más o de menos e incluso la precisión con la que se hiciera podría poner en riesgo la efectividad del procedimiento.

Mientras tanto hubo tiempo para que Jin Ling los visitara una vez más y pudieran salir a jugar a las atrapadas otra vez. Incluso en esta ocasión Lan WangJi participó ayudando a distraer a los muchachos para añadir dificultad.

La cacería nocturna familiar también fue posible en más de una ocasión y Lan SiZhui tuvo la oportunidad de quedarse en el jingshi un par de veces pues así no se metía en problemas por llegar un poco pasado el toque de queda. Esto hizo que Lan WangJi y Wei WuXian comenzaran a preguntarse si no sería mejor cambiar su vivienda a un lugar más lejano a los aposentos de Lan Qiren y que fuera posible tener privacidad para su momento de todos los días aún cuando A-Yuan o su futuro posible hijo estuvieran bajo el mismo techo.

Cada uno hacía progresos a su modo. Wei WuXian había logrado un sólido avance en su cultivación, pero aún era demasiado lento. A ese paso, probablemente lograría formar un núcleo en cinco años. Si tomaba el momento en que Mo XuanYu lo había invocado como un nuevo nacimiento, cinco años no era demasiado tiempo… pero no importaba cuánto quisiera ver el lado positivo, no podía deshacerse por completo de su frustración.

Al menos se encontraban en una época de relativa paz, así que no tenía que preocuparse demasiado por necesitar un nivel alto de cultivo para protegerse o proteger a los suyos. Aunque todavía había gente que le guardaba rencor y que cuando se cruzaban con él no se reprimían de expresar su odio, nadie se atrevía a realmente hacer algo en su contra o se arriesgaban a enfadar a Lan WangJi y probablemente a una gran parte sino a toda la secta GusuLan.

Lan XiChen parecía mejorar un poco cada día, pero todavía pasaba la mayor parte del tiempo en seclusión y su hermano había asumido el papel de representante cuando su tío también estaba ocupado en asuntos oficiales de la secta. Lan WangJi tendría que dejar el Receso de las Nubes por algunos días. Sin embargo, no podía llevar a Wei Ying por instrucciones específicas de quien organizaba la reunión. Al parecer varios de los asistentes tenían asuntos personales con el Patriarca de Yiling y no querían alimentar altercados.

—Bah, de todos modos esas cosas son muy aburridas. Lo único que lamento es tener que estar separado de ti por tanto tiempo —dijo mientras frotaba su nariz en la barbilla de Lan WangJi.

—Después podemos hacer un viaje. Solos —sugirió.

—Hmn… Eso suena muy bien. Hace mucho que no dejamos el Receso de las Nubes por nuestra cuenta. Me gusta la idea. ¿Qué tal si nos encontramos en Pies de Buda en cinco días?

—Mmn.

Durante la ausencia de Lan WangJi hubo una visita al Receso de las Nubes. No era inusual que Jin Ling llegara, pero en esa ocasión se trataba de un asunto oficial de la Secta Lanling Jin que debía tratar directamente con el líder de secta de Lan.

Wei WuXian estaba alimentando a los conejos cuando Lan SiZhui y JingYi fueron a buscarlo. —¡Senior Wei, Senior Wei! Jin Ling está en el Receso de las Nubes.

Si alguien se alegraba tanto como los otros discípulos de que Jin Ling llegara ese era Wei WuXian y su sonrisa no era nada discreta. —Está aquí pero no está con ustedes, ¿qué pasó?

—En realidad, quien vino fue el líder de secta Jin para tratar un asunto con Zewu-jun —explicó Lan SiZhui—, pero estamos esperando que termine porque prometió venir aquí.

Jin Ling ya conocía el camino dentro del Receso de las Nubes y no tardó en encontrar el prado de los conejos. No le extrañó nada encontrar a Lan SiZhui rodeado de varias bolitas peludas que parecían refugiarse para evitar ser tomados por Wei WuXian que los miraba enfuruñado. Lan JingYi alimentaba a Manzanita con una enorme zanahoria con temor de que el burro le arrancara un dedo a mordiscos.

—Ya estoy aquí, dejen de ser tan patéticos… o al menos inténtenlo —fue su forma de saludar. Por supuesto, JingYi no se quedó con las ganas de responderle y tener un breve intercambio hasta que Wei WuXian interrumpió.

—También te extrañamos, A-Ling —habló con dulzura. Su voz tenía un poco de picardía, pero era solo un mecanismo para que Jin Ling se sintiera un poco menos incómodo con ese tipo de expresiones. Sin embargo, no podía negar que lograr que Jin Ling se sonrojara y tropezara con sus palabras era divertido.

—Ugh… ¡te dije que dejaras de usar ese tono! —le advirtió.

—¿Preferirías entonces que te amenace igual que tu tío? —siguió molestándolo.

—P-Por supuesto que no. Simplemente habla normal.

Los otros dos chicos rieron. Ya conocían mejor a su amigo, él simplemente no podía ser honesto con sus sentimientos pero sí le gustaba que Wei WuXian fuera afectuoso con él. Quizá algún día llegaría a acostumbrarse o quizá estaban cómodos con esa forma de tratarse. Parecía que ambos se entendían de todos modos.

Lan JingYi y Jin Ling fueron a sentarse de modo que hicieron un pequeño círculo con los dos que ya estaban sentados. —¿Y bien? ¿Qué era lo que querías contarnos?

Jin Ling se dirigía a Lan SiZhui y esto sorprendió a Wei WuXian, que se puso serio y prestó atención a lo que su hijo tenía que decir. Él sonreía lleno de entusiasmo, como si tuviera la más maravillosa noticia del mundo.

—Lo logré. Logré completar el estudio de mi tía Qing y creo que soy capaz de reactivar y potenciar la capacidad de creación del núcleo dorado.

Los tres abrieron la boca con un ‘Oh’ o un ‘Ah’ de sorpresa.

—¡Eso es fantástico! —añadió Jin Ling.

—¡Increíble! —exclamó Lan JingYi.

Wei WuXian no dijo nada de inmediato, primero se acercó un poco a él y puso su mano sobre la cabeza de SiZhui. —¡Sabía que lo lograrías! Estoy muy orgulloso de ti.

La sonrisa de SiZhui se hizo aún más amplia.

—Es una pena que Lan Zhan no esté aquí, le hubiera gustado escuchar la noticia también. Ahora tendrás que esperar a que regresemos de nuestro viaje.

La sonrisa de su rostro disminuyó y ahora expresaba una extraña timidez. —En realidad, es mejor que no esté… Senior Wei, el procedimiento que mi tía concibió tiene dos partes. La primera consiste en restaurar los canales del dantian para que la energía espiritual pueda volver a fluir y concentrarse para crear un nuevo núcleo dorado.

Sería similar al cuerpo de un recién nacido o más bien como el de alguien que nunca ha practicado la cultivación pero sería algo complicado ya que entre más tarde una persona iniciaba en el camino más difícil era ganar un buen nivel. Similar a lo que pasaba en ese momento con Wei Wuxian en el cuerpo de Mo XuanYu.

—La segunda parte se trata de estimular el dantian para potenciar su funcionamiento y saltar las dificultades de comenzar de nuevo con la formación del núcleo y esta es la principal razón por la que quería completar este estudio.

Jin Ling y Lan JingYi estaban al tanto, pero esto tomó por sorpresa a Wei Wuxian. Lan SiZhui continuó hablando. —Sabemos que estás haciendo tu mayor esfuerzo para desarrollar el núcleo dorado en tu nuevo cuerpo y no te está siendo fácil. ¿Cuánto más tendrás que esperar para lograrlo?

Así que esa era la razón para todo el misterio que el muchacho guardaba respecto a su proyecto personal. Estaba muy conmovido de que estuviera pensando en él y lo hiciera con la determinación de lograrlo por él mismo. Su mirada estaba llena de orgullo aunque casi podría llorar. —Cinco años, si no encuentro alguna barrera.

—Según mis cálculos, una persona que recién inicia en la formación del núcleo podría lograrlo en menos de dos años usando este método. En tu caso, no estoy seguro de cuánto tiempo demoraría pero no tendrías que esperar cinco años… si es que funciona.

—¿Piensas probarlo en Wei Ying? —preguntó Jin Ling.

Lan SiZhui miró a Wei WuXian sin atreverse a pedirle nada. Era algo arriesgado someterse a un procedimiento que no estaba comprobado y aunque no sería algo doloroso algo podía salir mal, tener efectos secundarios o simplemente no funcionar, que sería lo menos terrible. Wei WuXian le sonrió con calma y asintió. —No sabremos si funciona hasta que lo pruebes, así que me ofrezco para que hagas la prueba. Aunque tengo plena confianza en que tendrás éxito.

—Senior Wei, puede ser arriesgado —le advirtió—. ¿Y si accidentalmente cierro los canales del dantian ?

—Pues tendré que esperar a que encuentres el modo de revertirlo. Creo que tienes todo lo necesario, así que solo falta que lo pongas en práctica.

Asintió enérgicamente y su semblante se llenó de determinación. —Me gustaría también que Hanguang-jun se sorprendiera… por eso quiero pedirte que no le digas sobre esto hasta que veamos si funcionó.

Wei WuXian ahora entendía por qué Lan SiZhui había dicho que era mejor que Lan WangJi no estuviera. —Cuenta con ello, pero eso significa que tienes poco tiempo para hacer el procedimiento. En dos días voy a partir para encontrarme con Lan Zhan en Pies de Buda.

—¡Está bien! No es un procedimiento prolongado si se hace solo la segunda parte. Será cuestión de un par de horas, pero nadie debe interrumpir, por eso… —Volvió a titubear.

—¿Cual era tu plan? —Wei WuXian lo animó a seguir hablando aunque ya sabía que seguramente era algo que rompía las reglas o necesitaba un poco de ayuda para evadirlas. Lan SiZhui explicó que necesitaba la ayuda de dos personas para el inicio del procedimiento, así que la llegada de Jin Ling había sido realmente providencial o hubiera tenido que esperar a que Lan WangJi regresara para intentarlo.

Tendrían que comenzar un poco antes del toque de queda para que Lan JingYi no tuviera problemas ya que no tenía permiso de estar fuera de su recámara después de eso. En cambio, él y Jin Ling, si no se oponía, podían quedarse en el Jingshi ya que aunque el procedimiento no demoraba más de unas horas, lo mejor era seguir vigilando su progreso durante el resto de la noche.

—¿Nos ayudarás, A-Ling? —le preguntó a su amigo al final de su discurso.

Se cruzó de brazos e hizo una mueca. —La verdad tengo mucha curiosidad por ver cómo resolviste el problema y cómo usaste la técnica improbable. Además…

Miró a Wei Ying con seriedad y este reaccionó sobresaltándose un poco. —Si vas a Pies de Buda significa que estarás cerca de la Villa de Mo, ¿cierto?

—Ah… sí, supongo que sí.

—Pensaba ir allá, pero sería mejor si fueras conmigo.

No había vuelto a poner un pie cerca de aquel lugar desde que salió corriendo aquella noche, pero también había pensado en ir algún día para presentar sus respetos a Mo XuanYu que se ofreció en sacrificio para traerlo de vuelta. Jin Ling debía estar pensando en algo similar, ya que era probablemente su único familiar con vida.

—Claro. Puedo desviarme para ir allá, será un honor acompañarte, A-Ling.

Además, eso le daba la oportunidad de pasar un tiempo junto a su sobrino, tal vez podrían llegar a conversar con algo más de tranquilidad aunque seguramente terminaría molestándolo de alguna forma. Como fuera, la compañía en el viaje se le antojaba bastante.

—¿Lo haremos esta misma noche? —preguntó Lan JingYi muy emocionado por la pequeña aventura que les esperaba.

—Sí. Tiene que ser esta misma noche.

Chapter Text

Eran apenas pasadas las siete y los tres muchachos más Wei WuXian ya estaban listos en el Jingshi. Apartaron el escritorio de Lan Wangji y en ese espacio extendieron un lienzo lo suficientemente grande para dibujar la formación que debía abarcar el cuerpo completo de Wei Wuxian. Entre los cuatro se aseguraron de que quedara bien estirado y luego SiZhui comenzó a dibujar sobre él con tinta. Wei WuXian observaba asombrado con la complejidad del trazo que no se parecía a nada que él hubiera visto antes.

Se había quitado la túnica exterior y solo tenía la ropa más ligera que le permitía moverse en el lienzo sin tener que estar cuidando que sus mangas se entrometieran en su tarea, emborronaran alguna sección o se mancharan. Tenía las puntas de la cinta de su cabeza atrapadas entre los dientes pues no podía dejar que rozara con la tela o la tinta. Era además tan impresionante la cantidad de detalles que tenía que incluir que incluso Jin Ling y Lan JingYi permanecieron en silencio o comentando cosas en voz baja y sin pelear mientras observaban a su amigo incorporaba cada uno de los caracteres con un trazo firme y elegante.

Durante la tarde, Lan SiZhui ya les había dado un adelanto de lo que debían hacer después de que él terminara de trazar el arreglo. Wei WuXian debía acostarse al centro de este mientras Lan JingYi y Jin Ling usaban su energía espiritual para cargar el círculo en el que se encontraba. Esto era para crear una especie de campo aséptico espiritual en el que Lan SiZhui podría trabajar.

Wei WuXian se despojó de la parte superior de su túnica y dejó abierta su camisa. Caminó hacia el centro del círculo y se recostó dejando que SiZhui continuara con lo que debía hacer. Con su vientre al descubierto, el joven Lan comenzó a colocar agujas en puntos específicos y luego nuevamente tomó el pincel y la tinta para hacer un último arreglo esta vez con su piel como lienzo. “ Menos mal A-Yuan no tiene la mano tan pesada como su tía, apenas sentí las agujas”

Una vez terminó, dejando el pincel y la tinta fuera del círculo, llegó el momento de la verdad. Lan SiZhui dio un fuerte suspiro antes de arrodillarse a un lado de Wei WuXian. Jin Ling y Lan JingYi se colocaron en lados opuestos y estirando sus manos sobre el círculo exterior iniciaron su tarea.

—Aquí vamos —anunció y colocó sus manos sobre Wei WuXian, concentrando su energía espiritual en ellas para transmitirla a las agujas. El círculo en el vientre del mayor se activó mientras que Lan SiZhui murmuraba entre dientes.

Wei WuXian sintió el flujo de energía directo hacia su dantian , se sentía un calor suave que poco a poco iba alcanzando su interior y conectándose con su centro, pero en cuanto estuvo en completo contacto comenzó a sentirse como un fuego que lo consumía desde dentro. Aún así controló el deseo de gritar para no romper con la concentración de los chicos, mas no pudo controlar las lágrimas que comenzaron a brotar de sus ojos que no eran solo signo de dolor sino también muestra de lo conmovido que estaba de que ese trío uniera sus esfuerzos para ayudarlo.

—¡Ya es suficiente! —avisó Lan SiZhui y así la labor de sus amigos había llegado a su fin. Ahora solo quedaba terminar su parte, aunque eso probablemente tardaría más tiempo. Debía ir ampliando los canales de flujo de energía y ampliando la cavidad del dantian para dar lugar a que la energía se acumulara hasta que pudiera ser condensada al fin en el núcleo dorado.

Wei WuXian aún recordaba la primera vez que logró formar su núcleo. Lo había logrado antes que Jiang Cheng y el resto de los discípulos de su edad aún cuando había iniciado su camino en la cultivación después que los otros chicos y se esforzaba aún menos que ellos. Con ese potencial y capacidades se había ganado el puesto de discípulo principal de la secta. Jiang Fengmian estaba muy orgulloso, Jiang YianLi preparó su sopa favorita para celebrar y lo felicitó de corazón. Jiang Cheng lo felicitó con gusto pero al siguiente momento su rostro se llenó de amargura cuando su madre le recordó que él debía trabajar el doble de duro a partir de ese momento y eso fue lo único que Madam Yu dijo al respecto del evento.

En aquel momento no le había dado tanta importancia a que para los demás fuera un poco más difícil, simplemente sabía que para él había sido algo más fácil y no era que no sintiera orgullo pero tampoco era algo de lo que tuviera que hacer alarde porque tenía plenas oportunidades de demostrar lo prodigioso de su cultivo. Era algo que tomó por sentado, algo que siempre estaría allí como el azul del cielo o el esplendor de Muelle de Loto.

Cuando renunció a su núcleo para dárselo a Jiang Cheng en verdad no lo hizo con la intención que le agradeciera ni siquiera por alguna clase de lealtad o en compensación por algo de lo que hiciera. Simplemente actuó pensando que era lo mejor, sin detenerse a pensar qué haría él después. Era experto en avanzar con la corriente, pero eso lo había llevado a un camino muy oscuro. Si hubiera estado en sus manos, si hubiera podido defender a los que quería de otra forma… Nunca sabría qué hubiera pasado y ya tampoco importaba. Aún le dolía todo aquello que perdió, aún extrañaba contar con la hermandad de Jiang Cheng, pero no podía regresar a esos días. Pertenecían a otra vida.

Tenía una nueva vida, una segunda oportunidad de hacer las cosas bien y por supuesto que iba a abrazarla con todas sus fuerzas. No estaba solo, tenía a su lado al más maravilloso esposo, del que estaba tan locamente enamorado como nunca imaginó llegar a estar. Había recuperado a su pequeño A-Yuan, ahora como su hijo adoptivo, y podía disfrutar lo que era tener una familia propia. Su deseo de estar presente en el crecimiento de Jing Ling había sido concedido por el propio chico que le permitió involucrarse en su vida a pesar del daño que le causó. Lan JingYi era también parte de su familia, había decidido adoptarlo también como su sobrino. Luego estaban los junior Lan, que eran sus chicos y cuya felicidad se había jurado proteger. Contaba con Lan XiChen que le había dado una sincera bienvenida a su familia. Aún tenía vacíos en su corazón, pero no era la misma desolación de los días previos al asedio de Burial Mounds.

No supo en qué momento se había desmayado, pero cuando despertó estaba correctamente acostado en su cama mientras que Jin Ling y Lan SiZhui estaban a la mesa tomando un poco de té mientras conversaban. Wei WuXian notó que habían devuelto el Jingshi a su estado original. Era pasado el toque de queda porque JingYi no se encontraba con ellos, pero no sabía cuánto tiempo había pasado.

—¿Crees que funcionó? —Jin Ling sonaba preocupado, lo que resultaba conmovedor.

—Pude sentir cómo se ampliaba su centro. La energía espiritual está fluyendo adecuadamente, sus meridianos están intactos y funcionando sin problema y en general su salud está bien… pero no creo que podamos comprobar su éxito tan pronto. Habrá que esperar un par de días.

Los dos chicos exhalaron al mismo tiempo con cierto alivio. Jin Ling bostezó audiblemente, y Lan SiZhui fue contagiado mas trató de contenerse. —Usamos bastante energía, debes estar muy cansado. A-LIng. Puedes usar mi cama si quieres dormir.

Parecía que Jin Ling no tenía deseos de irse todavía, así que lanzó una pregunta. —¿De verdad duermes aquí?

—Solo en ocasiones, usualmente cuando regresamos muy tarde de una cacería nocturna. Señor Lan podría pensar que perturbo el sueño de mis compañeros, entonces me quedo a dormir aquí.

—Pensé que tenías que estar en tu habitación al toque de queda o también te castigarían.

SiZhui negó con la cabeza. —No tiene que ser por fuerza mi habitación. Está permitido también pasar la noche en casa de nuestros padres. Aunque cuando era muy pequeño sí viví aquí con Hanguang-jun.

Jin Ling suspiró y apoyó un brazo en la mesa para sostener su cabeza. —Ah, debe ser divertido salir de cacería nocturna con ellos. Cuando era más pequeño y mi tío me llevaba era más divertido, pero luego comenzó a gritarme todo el tiempo.

—Estoy seguro de que a Senior Wei le encantaría ir de cacería contigo. —La voz de Lan SiZhui era dulce, llena de amabilidad—. Podrías aprovechar el viaje a Villa de Mo.

—Hmp. —Jin Ling se puso de pie súbitamente y comenzó a caminar hacia la otra cámara— Creo que me iré a dormir después de todo.

Lan SiZhui rió discretamente por lo fácil que era leer a Jin Ling. Seguramente estaba demasiado avergonzado porque la expectativa de ir de cacería con Wei WuXian resultaba muy emocionante.

Esperó unos minutos antes de levantarse también solo para caminar hacia la cama donde Wei WuXian descansaba. —Senior Wei, ¿estabas despierto?

—¿Cuánto tiempo estuve dormido? —No era necesario que supiera desde cuándo estaba despierto.

—Unas cuantas horas. Casi es medianoche. ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?

Wei WuXian negó mientras se sentaba. Estiró los brazos y la espalda —Bueno, quizá un poco la espalda porque estuve mucho tiempo acostado en la misma posición, pero he estado peor.

Lan SiZhui decidió ignorar la sonrisa pícara en el rostro del mayor y se acercó un poco más para examinar su cuerpo. —Todo parece estar normal, ¿sientes algo extraño?

—No extraño, solo diferente. Siento que la energía fluye por todo mi cuerpo con más libertad. Siento que lograste algo extraordinario, definitivamente me será mucho más sencillo cultivar y llegar a formar el núcleo dorado a partir de ahora.

La caricia en su cabeza era algo que esperaba y anhelaba. Las mejillas de Lan SiZhui se tiñeron de un leve tono rojizo que quedó oculto por la leve luz en la habitación. —Estoy orgulloso de ti, A-Yuan.

—Todavía no sabemos si funcionará como esperábamos y si no tiene algún efecto secundario… así que todavía no podemos llamarlo un éxito. Además, no es como si esto fuera a tener mucha utilidad en el mundo de la cultivación. Simplemente lo hice por ti y por el honor de mi familia.

Wei WuXian sujetó su rostro con ambas manos, presionando con un poco de fuerza y habló mientras lo miraba con seriedad a los ojos. —Eso no puedes saberlo. Podría ser rápidamente adoptado por médicos en todo el mundo. Si pudieron adoptar los inventos del infame Patriarca de Yiling, ¿cómo no van a adoptar algo que viene de alguien tan virtuoso como tú?

—Dices eso solo porque me quieres —respondió riendo.

—Lo digo porque te quiero, pero no porque no sea verdad.

Volvió a deslizar su mano hacia la cabeza de SiZhui pero por accidente provocó que se torciera su cinta de la cabeza casi al punto de caer. Consciente de su significado, retiró las manos de golpe y comenzó a disculparse. —¡Ah! L-lo siento...

El súbito movimiento de Wei WuXian lo sorprendió, pero en cuanto entendió por qué había sido se rió. —Tranquilo, Senior Wei… hay una pequeña licencia respecto a las bandas de nuestra cabeza. Si se trata de nuestros padres no pasa nada, pues es de ellos de quienes aprendemos a regularnos así que son los únicos que quedan excluídos de la restricción.

Wei WuXian no pudo contestar nada porque estaba conmovido del significado más profundo de las palabras de SiZhui. De todos modos, tuvo la cortesía de desviar la mirada mientras Lan SiZhui desataba y volvía a colocarse la banda correctamente.

Los momentos familiares entre los tres se habían hecho cada vez más frecuentes. Lan SiZhui disfrutaba escuchar anécdotas de las aventuras que sus padres habían tenido juntos. Aunque la memoria de Wei WuXian perdía muchos detalles, si Lan WangJi había estado en el lugar, él se encargaba de llenar esos vacíos incluso sorprendiendo a su esposo con detalles que se le habían pasado por alto.

Pero SiZhui tenía una naturaleza muy romántica y había una historia que él mismo había querido escuchar, aunque resultó ser más bien una larga sucesión de eventos que aún no terminaban de contarle: La historia de cómo se habían enamorado.

Una de las primeras cosas que él había pedido saber era cuándo se habían enamorado y ninguno de los dos pudo decir precisamente el momento.

—Ah… no sé, la forma en que nos conocimos fue bastante desastrosa —contestó Wei WuXian— pero desde ese momento yo solo quería que Lan Zhan me pusiera atención.

Conocía las historias sobre los tres meses que pasó como estudiante en el Receso de las Nubes y que él era la razón por la que ahora los castigos consistían en copiar las reglas parados de manos y eran mil (y una) reglas más que 20 años antes.

—Yo no podía dejar de mirarlo. Aún si no me hablaba, en el momento que entrábamos en la misma habitación mis ojos se desviaban a él —confesó Lan WangJi provocando que su esposo se sonrojara ligeramente.

—Ah, si hubiera sabido antes… y yo pensando todo el tiempo que me odiabas. Realmente fui un tonto por demasiado tiempo.

—¿Cómo no te diste cuenta, Senior Wei? —interrumpió SiZhui.

—¿Y cómo me iba a dar cuenta? —protestó de vuelta.

Fue el turno de darle una sorpresa a sus mayores. —Yo me di cuenta cuando los vi juntos en Yiling.

Tuvo que tomar una pausa para reir suavemente al ver el rostro sorprendido de los dos hombres frente a él. —Pude recordar un poco más de esa ocasión. El rostro de Hanguang-jun asustaba, pero en cuanto Senior Wei apareció él se hizo más amigable. Senior Wei, estabas muy contento de verlo y Hanguang-jun incluso pidió comida especial para nosotros. Creo que se me hizo muy natural que ustedes dos se gustaban —hizo un par de mariposas con sus manos como lo había hecho Wei WuXian mucho antes— por eso el juego que tenía con las mariposas que Hanguang-jun me compró.

Era un poco divertido provocar que ellos se sonrojaran, pero también se le hacía romántica la noción de que ellos habían tenido que librar muchos obstáculos para al fin estar juntos.

—Entonces, ¿cuándo fue que se dieron cuenta de lo que sentían? —preguntó en otra ocasión. Fue un poco más fácil de responder para ambos.

—En cuanto se marchó del Receso de las Nubes —contestó con seguridad y a Wei WuXian se le hizo un nudo en la garganta—. Aceptarlo tomó más tiempo, y la decisión de actuar al respecto… pensé había llegado demasiado tarde.

—Sí, pero si Zewu-jun no decide hablar por tí ninguno de los dos se entera —suspiró— A mí todavía me tomó un poco más de tiempo darme cuenta. Creo que comencé a estar demasiado consciente de él cuando ibamos de camino a Burial Mounds.

Rió escandalosamente. —Incluso me preguntaba si era posible volverse manga-cortada debido al sacrificio de almas.

—¿Cuándo estuviste seguro? —preguntó Lan SiZhui, disfrutando de la historia.

—Creo que cuando fuimos a Muelle de Loto. No teníamos ganas de estar en el banquete y fuimos a dar un paseo. Le mostré a Lan Zhan los lugares de mi infancia y el árbol de mi Shijie. Luego me tiré a sus brazos y ya no quise dejarlo ir.

—Pensé que ese abrazo era diferente. Me preguntaba qué había cambiado…

—Que me di cuenta que si estabas conmigo ya no importaba quién estuviera en mi contra, todo estaría bien.

Para ese momento, Lan SiZhui ya estaba acostumbrado a los momentos de cursilería de la pareja y a las muestras públicas de afecto que se brindaban. Aunque se sentía un poco abochornado, no podía evitar sonreir.

—Todos los demás están convencidos de que ustedes estaban juntos desde que salimos de Ciudad Yi —comentó aún sonriente.

El sobresalto de Wei WuXian y la expresión de Lan WangJi encendieron una alarma en la mente de Lan SiZhui. —¿Por qué?

Probablemente debió haberse quedado callado porque era completamente incapaz de decir una mentira. Con las enseñanzas de la secta jamás había aprendido a mentir, así que si lo intentaba seguro sería capturado en el acto, así que instintivamente decía la verdad fuera lo que fuera. —P-porque como llevabas a Senior Wei atado con tu banda de la cabeza, los que conocían el significado que tiene comenzaron a murmurar.

La mirada de Lan WangJi giró lentamente hacia Wei WuXian que había enterrado el rostro entre sus manos. —Wei Ying…

Este comenzó a reir con nerviosismo y puso sus manos frente a él como defensa. —Hice todo lo que pude porque nadie se diera cuenta, pero eres totalmente impredecible en ese estado… de verdad, yo no tenía idea en ese momento del significado de la banda de la cabeza, me enteré hasta después.

Quien no comprendía nada de lo que sucedía era Lan SiZhui. Aunque no lo expresó con palabras, al parecer era muy obvio porque Wei WuXian sintió la necesidad de explicarlo.

—Escucha, el licor está prohibido por una muy buena razón. Ese día, Hanguang-jun bebió una copa conmigo y por eso actuó de esa forma —exhaló derrotado—, esperaba que todo mundo lo hubiera olvidado y no lo volvieran a mencionar. Oh, la decepción… he sido traicionado por mi propio hijo.

—Lo siento mucho, Senior Wei…

—Está bien —interrumpió Lan WangJi— Antes o después, no hay diferencia. Estamos juntos.

Chapter Text

El sueño era muy evidente en el rostro de Lan SiZhui. Para alguien acostumbrado a dormir a las nueve o apenas pasada esta hora, mantenerse despierto hasta medianoche después de haber usado tanta energía espiritual era bastante duro. Wei WuXian se puso de pie y habló con autoridad. —Hora de dormir. Anda, a la cama.

—¿Eh? Pero…

—Yo he dormido suficiente, además no puedo dormir si Lan Zhan no está a mi lado, así que es mejor que tú le des uso a la cama. Anda, sin discutir, usaste mucha energía y si mañana te duermes en clases seguro te ganarás un castigo.

Aunque protestó un poco más, al final terminó por aceptar la cama mientras Wei WuXian se acomodó plácidamente a la mesa. Tenía un objeto en la mano que lucía como uno de los compases que solían usar durante las cacerías nocturnas. —¿Qué estás haciendo?

—Ah, pensé que quizá podría ocupar mi tiempo en terminar las cosas que dejé a medias. Tú duérmete, ya hiciste bastante hoy.

Lan SiZhui rió discretamente pero no cerró los ojos de inmediato, observando una escena que se le hacía bastante familiar pero no había visto en más de 13 años. Wei WuXian estaba muy concentrado y entusiasmado con su proyecto, tal y como lo recordaba cuando era niño. Cerró los ojos para dormir aún con una sonrisa en su rostro.

Despertó a las 5 de la mañana como de costumbre solo para ver que Wei WuXian seguía despierto. Parecía estar probando el compás, aunque este giraba siempre hacia la misma dirección. Cuando se dio cuenta que Lan SiZhui se había despertado habló de inmediato. —¡Ah! Justo a tiempo. Creo que finalmente logré completar esto, aunque me falta calibrarlo y ponerlo a prueba.

—¿Y qué es lo que señala entonces?

—Uhm… probablemente haya detectado a Wen Ning. Suele mantenerse en aquella dirección, ¿no es así?

Lan SiZhui asintió sonriente. Sin vacilar, se levantó de una vez y tras arreglar su ropa comenzó a recoger las cosas que había llevado el día anterior. —Senior Wei, tengo que irme de inmediato pero regresaré por la tarde. Por favor, descansa un poco más y ejercita un poco tu cultivación. Cuando vuelva haré un nuevo reconocimiento.

—Haré lo que has dicho. Luego de trabajar tanto creo que ahora sí podré dormir un poco. No te retrases más, seguro JingYi está ansioso por saber qué ha pasado.

—Mmn. ¡Ah! —hubo un ruido proveniente de la otra cámara— Buenos días, A-Ling.

—Buenos días —respondió aunque todavía podía verse cansancio en su mirada.

—Tengo que irme. Los veré más tarde —anunció SiZhui y caminó tan rápido como era permitido para volver a los dormitorios de los discípulos.

Sin vergüenza alguna, Wei WuXian caminó hacia la cama y se acomodó. —Si todavía tienes sueño, puedes volver a dormir.

Jin Ling no se movió de su lugar, preguntándose qué debía hacer. Finalmente se decidió a hablar y avanzar hacia Wei WuXian hasta estar a una distancia prudente. —¿Resultó?

Wei WuXian se recostó sobre su costado y sonrió. —Todavía no lo sé con exactitud, pero sí hubo un cambio. Quizá podríamos irnos un día antes para ver qué efecto tuvo. ¿Habría un problema con eso?

Había pensado mucho en la mejor forma de invitar a Jin Ling a una cacería nocturna juntos, de modo que fuera más fácil para él solo seguirle la corriente, aunque en el fondo deseaba que un día en el futuro Jin Ling tomara la iniciativa de pedirlo. Jin Ling abrió la boca como queriendo decir algo, su rostro demostró entusiasmo por un momento mas pronto recobró la compostura y fingió indiferencia. —Está bien. Podemos hacerlo.

La respuesta hizo sonreír a Wei WuXian, pero un fuerte bostezo lo interrumpió. —Voy a dormir un rato. Si no vas a dormir más, podrías ir de oyente a las clases con A-Yuan y los demás. No creo que Lan Qiren se oponga a que un joven líder de secta quiera recibir un poco de educación. Después de todo, los líderes de las otras tres grandes sectas también pasaron por su salón de clases.

Se cruzó de brazos y miró fijamente en su dirección. No entendía por qué estaba tan cansado, ¿no había dormido toda la noche? ¿De verdad estaba bien? Aunque fuera una técnica benigna, experimentar con una persona siempre tenía riesgos y le ponía un poco ansioso que algo le pasara a Wei WuXian.

—¿De verdad todo está bien? —habló entre dientes. Su pregunta tomó por completa sorpresa a Wei WuXian que tartamudeó al intentar responder un sencillo «sí». Que su preocupación causara tal efecto lo hizo sentir un poco culpable, después de todo el hombre no era nada tímido en expresar cualquier tipo de emoción que tuviera hacia Jin Ling, tales como preocupación, orgullo y cariño. —Bien, creo que sí iré a ver un poco de esas clases de las que hablas.

Jin Ling dejó solo a Wei WuXian que no pudo evitar sonreir mientras se acomodaba para dormir un rato más.

Por la tarde, cuando los jóvenes se encontraron con Wei Wuxian de nuevo él estaba con los conejos, sentado mientras les daba de comer. Como estaba tranquilo y les tiraba hojas de lechuga, ellos se acercaban con un poco de cautela.

Los tres muchachos se sentaron frente al mayor, con Lan SiZhui al centro. —Senior Wei, ¿cómo te encuentras? ¿Haz tenido alguna molestia durante el día?

Los conejos parecían tener una natural predilección también por los dos jóvenes discípulos Lan, en especial por Lan SIZhui, pues hasta peleaban por ser el que quedara en el regazo del joven y terminaban por apilarse unos sobre otros. No podía evitar enternecerse pensando en el pequeño A-Yuan enterrado en una pila de conejos cuando era bebé. —Todo ha estado normal. Me siento más ligero, ya ejercité mi cultivación y definitivamente hay un cambio, me siento más libre. Aún no puedo decir cuánto tiempo hemos cortado con tu intervención, pero ya no creo que demore cinco años en lograrlo.

—Creo que un mes de practicar tu cultivo a diario por un par de horas será suficiente para saber a qué grado funcionó, si no hay efectos secundarios o si tendrá una recesión luego de un tiempo.

La usual sonrisa despreocupada de Wei WuXian no estaba presente, en su lugar había otro tipo de sonrisa, una más seria y sincera, una que brotaba desde el fondo de su corazón. Jin Ling había visto esa expresión en sus ojos una vez en el pasado, pero no la relacionó sino hasta que escuchó las palabras que lo explicaban todo. —Chicos, muchas gracias por hacer esto. Sé que A-Yuan trabajó mucho para lograrlo, pero también que ustedes dos le brindaron toda su ayuda, no solo con lo de anoche. Pase lo que pase a partir de ahora, jamás olvidaré su gran esfuerzo.

Las reacciones de los tres fueron completamente variadas. JingYi puso una sonrisa de oreja a oreja mostrando todos los dientes, satisfecho con el reconocimiento recibido. SiZhui tenía una sonrisa discreta, pero el leve sonrojo de sus mejillas era suficiente para demostrar que también estaba satisfecho. Jin Ling volteó el rostro y se cruzó de brazos. —Es escalofriante verte hablar con tanta seriedad.

Sus orejas estaban un poco rojas y Wei WuXian lo notó. Contuvo una risa y luego suspiró con fuerza.

—Nos iremos en un par de horas. Vuelvo a dejar a su cargo la comida de los conejos —le dijo a los dos Lan—, no se metan en muchos problemas mientras estoy lejos o podrían provocar la regla 4002.

—Nadie le hace caso a la 4001 de todos modos —respondió JingYi, apoyado por una risa contenida por parte de SiZhui—, especialmente cuando Hanguang-jun es el principal transgresor.

Apenas se había ido por un par de días y Wei WuXian ya lo extrañaba mucho. Era una buena cosa que pronto estarían juntos. Mientras llegaba el momento tendría la oportunidad de pasar un tiempo de unión con su querido sobrino. Esperaba poder acercarse un poco más con el muchacho.

Más tarde, los junior Lan estaban a la puerta del Receso de las Nubes despidiendo a Wei WuXian y Jin Ling. Habían cargado a Manzanita con provisiones y todo estaba listo para partir. Al final, solo SiZhui se quedó junto a los dos viajeros.

—¿Cuánto tiempo estarán fuera esta vez?

—No demasiado —aseguró Wei WuXian—, después de todo aquí está nuestra familia. Es solo que los adultos necesitan un poco de tiempo a solas a veces.

Jin Ling entornó los ojos no deseando saber más detalles.

—Les deseo un buen viaje, A-Ling, Senior Wei. Aunque estés de viaje con Hanguang-jun, segúrate de ejercer tu cultivo todos los días sin falta.

Wei WuXian rió escandalosamente, pero ninguno de los chicos entendió la razón y mucho menos la frase con la que explicó su risa. —Sí, por supuesto, todos los días es todos los días.

Paso a paso comenzaron a descender de la montaña, apenas acompañados por el clac clac de las patas de Manzanita. Sin embargo, al llegar a cierto punto Jin Ling detuvo el paso. —Quizá sea mejor que esperes aquí un momento.

Antes de que Wei WuXian pudiera preguntar por qué, Jin Ling avanzó rápidamente unos metros y el ladrido de un perro provocó que todo el vello de su cuerpo se erizara. Se escondió tras Manzanita, abrazándolo con fuerza y al borde de las lágrimas.

Mientras tanto, Jin Ling abrazó a su perro y comenzó a hablar con él mientras este parecía responderle a ladridos. —¡Fairy! ¿Esperaste mucho? Buen perro, ahora necesito que te adelantes. Vamos camino a la Villa de Mo, ¿puedes encontrar el camino? Buen chico. Quédate cerca, pero no vengas a menos que yo te llame. Excelente, ahora vete.

Un último ladrido, un fuerte meneo de cola y el perro se dio la vuelta y emprendió el camino. Jin Ling volteó hacia donde Wei WuXian seguía temblando y habló. —¡Hey! Ya se fue, deja de ser tan cobarde.

—No pensé que trajeras al perro al Receso de las Nubes.

—Las mascotas no están permitidas, lo sé. Cada vez que vengo él me espera aquí, a veces los demás me acompañan cuando voy a alimentarlo. Solo tú no estabas al tanto, incluso Hanguang-jun lo sabía —respondió en completa calma, pero le ganó la impaciencia y, al ver que Wei WuXian no comenzaba a caminar, tomó las riendas de Manzanita y así retomaron el camino.

Por la noche estaban ya a medio camino, así que decidieron pasar a la ciudad más próxima y hospedarse allí. Primero ordenaron algunos platos y una jarra de licor.

—Esta noche corre por mi cuenta —anunció Wei WuXian.

—¿Sigues gastando el dinero de Hanguang-jun?

—Tengo derecho de hacerlo. Es mi esposo después de todo —rió por la expresión que Jin Ling puso—. Pero creas o no, me he ganado mi parte ayudando a los chicos en las cacerías nocturnas.

—¿Qué harás cuando llegues a formar el núcleo? ¿Vas a unirte apropiadamente a las cacerías?

—Hmm… no, creo que seguiré siendo solo un observador cuando vaya con los muchachos, pero ya no tendré que depender tanto del cultivo demoníaco o de Lan Zhan para proteger a este frágil hombre que soy ahora.

—Eso es bueno, porque eres un imán para los problemas.

Wei WuXian no pudo rebatir eso, pero estaba haciendo su mayor esfuerzo para mantenerse lejos de problemas que no pudiera manejar, pero siempre habían cosas que se salían de su control.

Por la mañana, mientras tomaban su desayuno, escogieron una mesa junto a una gran ventana ya que el clima estaba muy agradable. Llegarían por la tarde a la Villa de Mo y podrían ir de cacería nocturna en los alrededores para luego dirigirse a Pies de Buda.

El bullicio de los niños que jugaban afuera captó su atención. Los pequeños llevaban palos, sogas y varias cosas entre manos y se reunieron en un círculo para comenzar a repartir sus herramientas mientras exclamaban: «Yo seré Nie Mingjue», «Yo Jin ZiXuan» y los nombres que eran muy familiares para Wei WuXian.

—¿Qué están jugando? —preguntó Jin Ling luego de que el nombre de su padre llamara su atención.

—Al parecer, la Campaña para derribar el Sol es un juego muy popular entre los niños de ahora. Solo mira cuán en serio se toman todo —rió al ver que el niño Jin ZiXuan pintaba un punto rojo en su frente con un poco de pintura que probablemente le había robado a su madre.

El chico que había tomado el papel de Nie Mingjue preguntó: —¿A quién le toca ser Wen Chao?

Otro de los muchachos que ahora sostenía un listón en sus manos tomó la palabra. —Yo fui la última vez, ahora le toca a Yue. Yo quiero ser Lan XiChen y mi hermano será Lan WangJi —Le extendió otro listón a un niño que estaba a su lado que solo asintió. Wei WuXian no pudo evitar sonreír y su corazón comenzó a repiquetear pensando que pronto estaría de nuevo con su querido esposo.

El niño Jiang Cheng tomó la palabra y se dirigió a una niña que estaba muy cerca de los hermanos Lan. —A-Mei, tú serás Wang LingJiao.

—¡Siempre soy Wang LingJiao o Madam Yu! No quiero, siempre me dejan sola y ustedes siguen jugando. Yo quiero ser el Patriarca de Yiling.

—¿Cómo vas a ser el Patriarca de Yiling? Wei WuXian es hombre.

—¡No me importa! Además, aunque sea hombre ahora es la esposa de Hanguang-jun y si A-Yang va a ser él, yo puedo ser Wei WuXian.

El verdadero Wei WuXian estaba a la mitad de un sorbo de té cuando escuchó esto y rompió a toser mientras que Jin Ling no pudo evitar una fuerte risa. El niño Lan WangJi y la pequeña Wei WuXian tenían un ligero sonrojo en sus mejillas, pero al final los otros niños le dieron un largo listón rojo y un palo con un listón rojo atado en la punta que simulaba ser Chenquing.

—¿Cómo es que hasta los niños saben eso? ¿Y quién decidió que yo era la esposa ? Qué atropello.

Jin Ling no dejó de reir sino hasta que el estómago le dolió demasiado y tenía gruesas lágrimas brotando de sus ojos. Al final, también Wei WuXian sonrió viendo cómo los niños Lan WangJi y Wei WuXian se preparaban para iniciar el juego, él tratando de mantenerse serio mientras la pequeña le sonreía encantadoramente.

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—¿Qué no es ese el lunático de la familia Mo? ¿Qué hace aquí acompañado de ese jovencito? —murmuraba uno de los habitantes de la Villa de Mo. Acababan de entrar y frases de ese tipo comenzaron a intercambiarse de un lugar a otro.

No había imaginado que las noticias no llegaran a todos lados. Pensaba que ya era de conocimiento popular que el Patriarca de Yiling había vuelto a la vida en el cuerpo de Mo XuanYu, pero al parecer eso no era del todo correcto.

—Dijeron que había muerto. Que todos los miembros de la familia Mo estaban muertos ahora. Después de que aquellos cultivadores dejaron la casa principal, nadie se ha atrevido a entrar de nuevo. Dicen que la casa está maldita.

Las murmuraciones eran la mejor manera de enterarse de cosas. Los sentidos de Wei WuXian y de Jin Ling eran más agudos que los de las personas promedio, pero ellos no lo sabían y seguían murmurando sin recato.

—¿Otra vez ese lunático? Protejan a los niños, que no se acerquen a ese manga-cortada.

—Shh… ¿ya olvidaron lo que contó aquel forastero? Ese no es Mo XuanYu —aclaró un vendedor de frutas a las personas en el puesto vecino—, es el Patriarca de Yiling. El lunático hizo un sacrificio para traerlo de vuelta de la tumba.

Los murmullos cesaron, pero Wei WuXian y Jin Ling ya tenían suficiente información para seguir avanzando hacia la casa principal de la familia Mo.

Apenas pasaron por un establo familiar, Manzanita comenzó a dar rebuznos y casi arrastró a Wei WuXian hacia allá. —Parece que alguien sí se alegra de regresar. Está bien, puedes irte por allí mientras nosotros inspeccionamos el lugar.

Wei WuXian había estado un solo día en aquel lugar y todo parecía estar exactamente a como lo dejó, solo que cubierto de polvo y telarañas. Todavía podía verse un rastro de las consecuencias de la lucha con el brazo de Nie Mingjue, pero parecía que habían intentado limpiar correctamente el lugar. Imaginaba que los jóvenes Lan habían tenido algo que ver en el asunto.

—Vamos a ver si aún hay algo de Mo XuanYu que podamos usar para su cenotafio.

—Mmn.

Jin Ling había estado bastante silencioso desde que entraron a la villa. Se dejó guiar por Wei WuXian hacia el cuarto donde había despertado. —Ah, no debe quedar mucho. Cuando desperté, su primo estaba rompiendo todo.

Jin Ling dio un vistazo a la habitación. Estaba demasiado vacía, todo era tan desolador. —¿Aquí es donde vivía Mo XuanYu?

—Creo que sí. Está bastante apartado del edificio central para que no causara ningún alboroto cuando visitas importantes llegaban. De todos modos lo encerraban.

Era un lugar desolador. Apenas habían unas pocas mudas de ropa, una frazada casi hecha girones, todavía había restos de pinceles y recipientes de tinta rotos, algunos papeles, cristales, trozos de cualquier cosa que Mo ZiYuan no hubiera robado antes.

—¿Por qué Mo XuanYu llegó a hacer algo tan extremo como sacrificar su vida para traerte de vuelta? Se supone que nadie había podido lograrlo y que debía tener una demanda poderosa para que la cumpliera.

—Tú escuchaste cómo fue cuando entramos. Imagina recibir esa clase de comentarios todos los días y además que todos los días te recuerden que te echaron de tu clan por ser un inútil y manga-cortada, además...

Wei WuXian buscó el lugar donde recordaba haber escondido los escritos de Mo XuanYu sobre su vida. Era un sentimiento nostálgico, porque recordaba haberse quejado de que lo escogiera a él para hacerse cargo de su venganza, que lo había forzado a volver a la vida y en realidad le estaba dando la oportunidad de limpiar su nombre, reencontrarse con el hombre que amaba, el niño que quería como su fuera su propio hijo y tratar de enmendarse con su sobrino.

—No sé mucho de su vida excepto lo que está escrito aquí. Creo que tú sabes más que yo al respecto, pero si quieres hacerte una idea de cómo fueron sus últimos días quizá quieras leer esto.

Recordando que Mo ZiYuan había robado una gran parte de las posesiones de su primo, pensó que quizá tendría mejor suerte en la habitación de éste. Jin Ling estaba leyendo los papeles finamente cargados de letras asi que de todos modos tenía que dedicarles un largo rato.

Fue a buscar las habitaciones principales. Primero fue hacia el salón del Este donde había visto por primera vez a Lan SiZhui, Lan JingYi y el resto de los junior. Recordó pensar que SiZhui era un discípulo extraordinario y se preguntaba quién lo había criado. No podía ser otro que su maravilloso Lan Zhan.

Caminó hacia el resto de la casa y encontró el salón ancestral de la familia. Tres tablillas lucían más nuevas que las demás, había otra más solitaria aparte de ellas, pero también bastante reciente. Eran las de Mo ZiYuan y sus padres, la otra debía ser la de la madre de Mo XuanYu.

Su búsqueda lo guió al fin a las habitaciones principales y halló la que creía era de Mo ZiYuan. Estaba repleta de cosas, pero había un cofre a un lado de su cama en el que encontró amuletos, frascos con pociones, hierbas medicinales, un par de libros de cultivación, un manuscrito que no se atrevió a leer por respeto y un traje que evidentemente no le pertenecía a Mo ZiYuan. Era la túnica clara con el bordado de la Peonia Blanca de la Secta Lanling Jin.

Regresó a la habitación de Mo XuanYu y Jin Ling ya había terminado de leer y lo esperaba. —Encontré sus cosas. Busquemos un lugar para construir su cenotafio.

Jin Ling asintió y lo acompañó al exterior del pequeño patio que había sido todo el mundo de Mo XuanYu durante sus últimos años. Wei WuXian había preparado una modesta pero muy digna caja de madera en la que enterrarían sus objetos personales y una lápida muy bien labrada. —¿Cuándo hiciste esto?

—Ah, tenía pensado venir desde hace tiempo, pero pensé que sería un poco extraño si lo hacía por mi cuenta. Tú también tenías que estar presente como su único familiar vivo.

Jin Ling comenzó a examinar las cosas que había traído Wei WuXian. Reconoció la túnica de su secta y la dobló apropiadamente para colocarla al fondo de la caja. Apartó los libros y el manuscrito para llevarlos consigo, quizá así lograría comprender un poco más a su pequeño tío.

Colocó unas cuantas cosas más dentro de la caja y apartó algunas otras para sí hasta que encontró al fondo una pequeña figura de madera con la forma de un perro. Tenía la cola y una de sus patas rotas, probablemente las piezas faltantes se habían perdido hacía mucho.

La expresión en el rostro de Jin Ling fue algo que Wei WuXian no había esperado. El joven tomó con cuidado la figurilla y se le quedó viendo, acariciando los detalles con sus pulgares. Wei WuXian nunca había sabido qué hacer cuando otra persona lloraba, como en ese momento que Jin Ling derramaba gruesas lágrimas que mojaban el perro de madera. —Él me hizo esto poco después de que mi tío me diera a Fairy. Cuando me dijeron que había intentado hacer algo malo con mi tío, me enojé tanto que se lo arrojé diciendo que no quería nada que viniera de él. Yo tenía seis o siete y no tenía mucha fuerza, pero de todos modos lo golpeé en la cabeza y se rompió al caer al suelo. Él no dijo nada para defenderse, no dijo nada y simplemente aceptó ser enviado de vuelta…

Incapaz de permanecer indiferente al llanto de su sobrino, se acercó al chico y lo abrazó dejando que empapara su hombro. Jin Ling había sido solo un niño que se dejó llevar por lo que sus mayores le decían y quizá no había tenido la oportunidad de disculparse adecuadamente. No olvidaba cómo había intentado defenderlo de alguna forma en varias ocasiones cuando aún pensaba que era Mo XuanYu.

—¿Qué fue lo que pasó en verdad? ¿Fue porque mi tío lo quería fuera de camino? ¿Solo porque mi abuelo había decidido que él era mejor candidato para ser su sucesor? Era su hermano, era su familia, ¿cómo pudo hacer algo así? —sollozaba Jin Ling.

—Tener la misma sangre no te convierte en familia —contestó Wei WuXian— y dejarse dominar por el resentimiento a la larga termina por destruir todo lo que amas.

Hablaba por experiencia. Tanto tiempo usando la energía resentida como principal fuente de poder había terminado por volverse en su contra, destruyéndolo todo. No justificaba a Jin GuangYao, pero no le era imposible empatizar con él.

Pero, ¿cuánto tiempo se había guardado Jin Ling ese arrepentimiento hacia Mo XuanYu? Tal vez no había sido la mejor de las ideas dejar que se enterara de lo mal que lo trataban en ese lugar.

Wei WuXian no soltó a Jin Ling ni este lo empujó como de costumbre sino hasta que se sintió un poco más tranquilo. Se apartó sin ser brusco y secó sus lágrimas, tratando de conservar un poco de dignidad.

En silencio terminaron la tarea de construir el cenotafio y encendieron una varita de incienso en el lugar. Ambos hicieron una profunda reverencia y en su mente, Wei WuXian hizo una oración de agradecimiento. « Sé que tú fuiste quien me invocó, pero yo soy quien tiene que agradecerte porque me diste una segunda oportunidad. Si tu alma vuelve a reencarnar, espero que logres la felicidad plena»

Jin Ling también presentaba sus oraciones. « Lo siento. No imaginaba todo lo que tuviste que sufrir, perdona por ser tan duro contigo. Siempre fuiste bueno conmigo, pero yo me dejé llevar por lo que los demás dijeron. Me hubiera gustado tener la oportunidad de decir lo siento y gracias».

Cuando concluyeron, Wei WuXian sacó una tablilla de su manga y se la entregó a Jin Ling. —Había pensado ponerla en el salón ancestral de la familia Mo, pero quizá tú quieras llevarla al salón ancestral de Torre Koi.

Jin Ling tomó la tablilla entre sus manos y leyó los caracteres varias veces, como si no pudiera descifrar el nombre que estaba allí. Aún con un nudo en la garganta, hizo una leve reverencia hacia Wei WuXian y contestó con voz temblorosa. —Gracias.

Luego de un rato, Jin Ling quiso saber un poco más de lo que había sucedido en aquel lugar y por qué todo mundo parecía tener miedo de entrar al edificio principal. Además, quiso saber sobre la condición que Mo XuanYu había puesto para completar el sacrificio.

—No lo dijo, tendría que haberlo escrito… pero era fácil de entender que tenía que ver con la familia Mo. Intenté primero solo con humillarlos y nada mejor que hacerlos avergonzar frente a los discípulos de una prominente secta que convenientemente estaban de visita.

Wei WuXian le contó sobre su primer encuentro con los junior de la Secta Lan, de la formación que habían organizado en el jardín del oeste y cómo se habían encontrado con el brazo de Nie Mingjue, o mejor dicho, cómo había llegado hasta ellos.

—La Bandera de Atracción Fantasma fueron un invento mío y por eso se consideró como mi obra ya que todos fallecieron por el brazo fantasma que fue atraído por una de ellas.

—No sé si tienes muy buena o muy mala suerte. —El comentario hizo que Wei WuXian riera con un poco de incomodidad, porque él mismo no estaba seguro de cómo tomarlo tampoco. Aunque se inclinaba más a la buena suerte porque debido a eso fue libre y se ganó un poco el respeto de los discípulos Lan. Lo que ocurrió después era también una mezcla de buena y mala fortuna que había tenido un buen resultado.

Le contó cómo le habían hecho frente al brazo fantasma y de su rápida huida en cuanto Hanguang-jun hizo su aparición. —Pensé que podría continuar con mi vida como cultivador errante, pero después de eso llegué a Pies de Buda y ya sabes cómo fue el resto de la historia.

Jin Ling suspiró. En verdad no había pensado que volvería a ver Mo XuanYu en su vida y le sorprendió, pero su disgusto al respecto de sus actos seguía muy presente. En los siguientes eventos hasta que se revelara su verdadera identidad en Torre Koi pensó que quizá había una esperanza que su pequeño tío hubiera enderezado un poco su vida ya que lo había ayudado y salvado en varias ocasiones. Tal vez eso mismo era lo que había abierto una puerta para perdonar gradualmente a Wei WuXian o al menos ya no odiarlo a muerte. De todos modos, no había podido llorar a su pequeño tío hasta ese momento.

—Quizá debería llevarme también la tablilla de la madre de Mo XuanYu. Creo que a él le gustaría que estuvieran juntas… ¿cierto? —Wei WuXian asintió—. La próxima vez que pases por Lanling deberías pasar a darle una visita a mi madre. Seguro le gustaría saber que te va bien ahora.

Wei WuXian había deseado presentar sus respetos frente a su shijie pero se sentía aún menos bienvenido en Torre Koi que en Muelle de Loto, hasta ese momento. —Creo que sí. Gracias por permitir que vaya.

—Vámonos. Ya no tenemos nada qué hacer en este lugar.

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Compraron algunos bollos y comida para el camino, ninguno quería permanecer más tiempo en la Villa de Mo con la mirada de sus habitantes encima de ellos. Wei WuXian no se sentía capaz de entablar una conversación amable con ninguna de esas personas. De todos modos comenzaba a anochecer y probablemente sería más sencillo cambiar el humor de Jin Ling con una buena cacería nocturna. Tenía el nuevo compás para probar y podría garantizarles una buena presa para esa noche. Lo sacó de su manga y de inmediato captó la atención de Jin Ling.

—¿Un compás? ¿Qué piensas hacer con eso? —Los compases hasta ese momento servían solo para presas de bajo nivel, no quería conformarse con eso y esperaba que Wei WuXian no tuviera expectativas tan bajas para su cacería nocturna.

Wei WuXian sonrió de oreja a oreja con orgullo. —Esto no es un compás común sino la versión terminada y mejorada. Antes no tuve la oportunidad de terminarla y este es el primero de su clase. Es mucho más preciso y detecta criaturas de alto nivel. ¿Quieres probarlo? Veremos qué tan bien funciona.

Jin Ling observó el objeto en manos de Wei WuXian. Con una mirada más objetiva podía verse la diferencia entre ese compás y los ya conocidos. —Suena bien.

Wei WuXian sostuvo el compás en la palma de su mano y esperó que dejara de girar. —Nuestro destino está decidido.

Horas más tarde estaban a la mitad de un bosque buscando la criatura que el compás señalaba. Era un poco aburrido seguir direcciones pero si el compás funcionaba bien sería una presa digna de encontrar.

El compás se movía con más frecuencia, indicando que estaba cerca y moviéndose. La exclamación de regocijo de Wei WuXian se ahogó en su garganta cuando lo que se escuchó fue un gruñido inconfundible, seguido de los ladridos aterradores de un perro fantasmal. Habían encontrado un yao , pero para su mala suerte, tenía que ser uno al que Wei WuXian no podía enfrentarse.

—Q-qui-za no se-sea bu-uena idea…

Antes de que pudiera anunciar su retirada, la bestia saltó de la maleza y se plantó frente a ellos gruñendo amenazante.

—Aaaaaaah… no, vete… No te acerques… —gritó Wei WuXian corriendo al árbol más cercano para trepar lo. Jin Ling ya había desenvainado su espada y sólo entornó los ojos ante la inutilidad del mayor para lidiar con este tipo de cosas.

«Aunque tu primer instinto sea atacar, no te apresures» . Jin Ling tenía presente el consejo que el mismo Wei WuXian le había dado. El primer enfoque era liberar y para eso debía encontrar la forma de garantizar el último deseo del fantasma. Tenía una pose defensiva, pero como el perro no se movía a pesar de su amenazante gruñido, tampoco él se movió.

Parecía un perro-lobo, pero de gran tamaño. Si se parara solo sobre sus patas traseras lo superaría con creces en altura. De su cuello colgaba un grueso collar de hierro con una cadena que colgaba y también parecía tener un grillete en la pata trasera.

Sus observaciones fueron interrumpidas por el inconfundible sonido de una flecha, pero el ataque no era dirigido hacia la bestia que ahora tenía enfrente. Se giró en el momento que Wei WuXian caía de espaldas al suelo desde el árbol donde se había subido; tenía una flecha clavada en el brazo.

—¡Wei…

—¡Hazte cargo de la bestia! —le gritó a tiempo que dio una voltereta para esquivar el ataque de una espada. Se levantó de un salto y se alejó de donde Jin Ling estaba. ¿Por qué pensó que salir de cacería con él sería divertido? ¡Era un maldito imán para los problemas! Tenía que apresurarse a lidiar con el perro-lobo porque Wei WuXian estaba en desventaja cuando se trataba de una pelea uno a uno debido a su bajo nivel de cultivo. No podía solo esquivarlo todo el tiempo, menos si se encontraba herido.

Apuntó su espada hacia la bestia y esta dio un paso hacia atrás. Jin Ling dio un paso más hacia el perro-lobo y este se alejó un poco más. Fairy no era el único perro con el que era familiar, su tío le había permitido estar cerca mientras otros entrenaban a los perros en Lanling. La actitud de la bestia frente a él se le hacía conocida: tenía miedo de él.

Wei WuXian usaba talismanes para defenderse, pero su oponente no estaba peleando limpio sino dominado por un instinto asesino. Mientras lo atacaba con su espada también disparaba flechas en su dirección. Intentó tomar a Chenqing , pero se le resbaló de las manos cuando trataba de esquivar una flecha y al mismo tiempo la espada que volaron en su dirección. No había un cuerpo lo suficientemente cerca para escuchar su silbido así que tenía que pelear por su cuenta.

Aún no tenía suficiente energía espiritual como para dar pelea de esa forma, pero si podía acertar un golpe lo suficientemente fuerte para aturdirlo y que le diera tiempo de tomar su flauta ya tendría una forma de defenderse.

Esquivó un par de ataques nuevamente, tenía un talismán en su mano mientras reunía energía en la otra, preparado para atacar. Lanzó el talismán al rostro del sujeto sin la intención de lastimarlo, era solo uno de los talismanes de humo que habían sobrado de su juego con los chicos. Eso distrajo al hombre lo suficiente para que Wei WuXian pudiera correr, tanto para acercarse y atinar su ataque, como para recoger su flauta. El golpe de energía envió a la persona unos metros por los aires y él finalmente tuvo a Chenqing de vuelta. La llevó a sus labios con la intención de llamar lo que fuera que estuviera cerca, pero apenas iba a tocar la primera nota se quedó congelado por el monstruoso gruñido que sacudió el lugar al punto de tirar las hojas secas de los árboles cercanos.

El monstruo perro-lobo se lanzó a atacar al hombre que peleaba con Wei WuXian y Jin Ling llegó detrás para ponerse en pose defensiva frente al mayor. Viendo que estaba en clara desventaja, el agresor sin identificar montó sobre su espada y salió huyendo del lugar.

—¡Cobarde! —exclamó Jin Ling y una vez estuvo seguro que no iba a regresar para atacarlos por la espalda se giró para chequear el estado de Wei WuXian. Estaba en el suelo, completamente pálido y temblando de pies a cabeza, pero la herida de flecha en su brazo parecía ser la más grave, lo demás eran solo rasguños.

El perro-lobo se acercó lentamente a ellos y Jin Ling salió a su encuentro. Estiró el brazo hasta que la cabeza de la bestia estuvo al alcance de su mano y lo acarició. —Bien hecho, lo hiciste muy bien.

Luego miró a Wei WuXian que seguía temblando, pero parecía más sorprendido por la docilidad del monstruo. Eso hasta que el perro dio un paso hacia él con la cabeza agachada. —Quiere que lo felicites. Necesita saber que hizo bien las cosas.

—¡Bien hecho! ¡Bien hecho! —dijo arrastrándose un poco para atrás, pero el perro dio otro par de pasos para acercarse.

Jin Ling rodó los ojos, caminó hacia Wei WuXian y tomándolo del cuello de la camisa lo obligó a levantarse. —Tienes que acariciar su cabeza y decirle que hizo un buen trabajo.

—¡¿QUÉ?! No, no, no hay modo… no puedes obligarme. —Wei WuXian trató de huir pero quién diría que Jin Ling era tan fuerte y pudo mantenerlo allí.

—¡¿Quién es el que siempre nos dice que debemos enfrentar nuestros miedos?! —le gritó perdiendo la cabeza.

—¡¿Por qué usas mis palabras en mi contra?! No puedo, no puedo…

—¡Solo es un perro fantasma inofensivo! Te enfrentaste a una tortuga gigante devora-hombres, ¡¿cómo le puedes tener miedo a un perro?! No se irá hasta que le digas que hizo bien y yo no te voy a soltar hasta que lo hagas.

Wei WuXian estaba cansado, herido y aterrado, no tenía la fuerza para oponerse a Jin Ling y aunque lloraba de la forma más patética, sabía que no tenía otra opción. Cerró los ojos con fuerza y extendió el brazo, haciendo más evidente el temblor de su cuerpo. Dio un respingo cuando sintió el pelaje de la bestia contra su mano, pero como no pasó nada después de eso se atrevió a abrir los ojos y mirar al perro-lobo. Era irónico que la primera criatura que voluntariamente se había dejado acariciar por él fuera precisamente un perro y además un yao. Movió la mano lentamente y con voz temblorosa felicitó a la bestia. —B-Bu-buen ch-ch-chico. L-lo h-hiciste bien.

El animal movió la cola con gran velocidad y luego procedió a dar un largo lenguetazo al rostro de Wei WuXian que no cayó desmayado solo porque Jin Ling seguía sosteniéndolo. El perro-lobo se sentó y aún con su cola meneándose comenzó a convertirse en ceniza hasta que de él solo quedaron las cadenas del cuello y pata.

Jin Ling dejó de sujetar a Wei WuXian y este se desplomó sobre sus rodillas, todavía sollozando del miedo. —¿C-cómo supiste que eso era lo que la bestia quería?

Cuando se dio cuenta que el perro-lobo tenía miedo devolvió su espada a su vaina y dio un paso atrás. Si tenía similitud a los perros con los que había tratado, debía esperar a que se acercara por su cuenta.

El animal pareció notar que había dejado de lado su hostilidad y sigilosamente se fue acercando. Jin Ling movió un poco su mano y el perro reaccionó agachando la cabeza y echando las orejas hacia atrás. Esa actitud era la típica de un perro que había sido maltratado por alguien. Las cadenas parecían tomar sentido ahora. Siendo mitad perro, mitad lobo, era probable que hubiera vivido atado toda su vida y sufrido el maltrato de los humanos que lo mantenían de esa manera.

Los perros eran criaturas simples, con un gran deseo de complacer a sus dueños. Jin Ling pasó un momento ganándose la confianza del monstruo. Después, el monstruo comenzó a escuchar sus instrucciones, así le ordenó proteger a Wei WuXian y con eso había cumplido su último deseo de ser tratado con cariño y aprobación al menos una vez.

Ahora que estaba más tranquilo, Wei WuXian pudo sonreirle con calma al joven Jin Ling que en ese momento se encontraba ocupado en curar la herida que la flecha causó en su brazo. —Has aprendido bien. Creo que tu tío estaría muy orgulloso si te hubiera visto actuar hoy.

—Mmn —respondió enfuruñándose un poco. Wei WuXian supuso que era porque no le podría decir sobre lo ocurrido ya que se enfadaría al enterarse que estaba de cacería con él, pero Jin Ling no dejaba de tomarlo por sorpresa. —¿Y tú? ¿Estás orgulloso?

Superada la sorpresa inicial, su rostro se derritió en una sonrisa enternecida. —¿Cómo no iba a estarlo? Te enfrentaste tú solo a un yao y lidiaste con él de la manera más eficiente al mismo tiempo que salvaste mi vida. ¡Estoy tan orgulloso!

Jaló a Jin Ling en un impetuoso y fuerte abrazo, pero todavía no era su turno de dejar de asombrarse pues el joven que usualmente forcejeaba para librarse de ese gesto ahora le correspondía débilmente.

Fue Jin Ling quien le puso fin al abrazo, pero Wei WuXian no hizo ningún comentario ni siquiera para provocarlo un poco. Mientras terminaba de vendar su herida, Jin Ling hizo la siguiente pregunta. —¿Quién era ese sujeto que te atacó?

—Quien sabe. De vez en cuando me cruzo con alguien que tiene alguna venganza personal contra mi, pero por lo general no tienen la oportunidad de tomarme con la guardia baja.

—¿Te han atacado otras veces? —preguntó alarmado.

—¿Puedes culparlos? —se encogió de hombros y exhaló—. No puedo hacer nada por devolverles lo que les quité, así que si lanzar algunos ataques contra mi los hace sentir mejor, adelante. Yo los evadiré y me defenderé lo mejor que pueda. No tengo la intención de volver a morir, pero no puedo enfadarme por lo que hacen.

Jin Ling sí estaba enfadado, pero tampoco podía recriminar sus acciones cuando él mismo había hecho algo similar en el pasado y por los mismos motivos. Ahora entendía más la urgencia de Lan SiZhui para ayudarlo a formar antes su núcleo. Hasta que no lo tuviera y pudiera usar una espada, estaba indefenso en caso de una emboscada.

En el momento que terminó, un ladrido familiar sonó muy cerca de allí y Wei WuXian volvió a abrazarlo, pero esta vez aterrado. Volvió a escucharse el ladrido, pero distinguió que no era al nivel de la tierra y levantó la vista. Con Fairy en brazos, Hanguang-jun descendía hasta donde ellos estaban.

—¡Lan Zhan! —lloró Wei WuXian sin atreverse a saltar hacia él porque todavía llevaba al animal consigo, pero en cuanto lo dejó en tierra de inmediato se le prendió al cuello y sollozó por su ayuda.

Jin Ling abrazó a su perro que no dejó de lamer su cara. Aprovechó para burlarse un poco de Wei WuXian. —Jajajaja… ¿Acabas de acariciar a un perro monstruo y sigues teniendo miedo de Fairy? Mira, trajo a tu Hanguang-jun hasta aquí. Deberías felicitarlo por haber hecho un buen trabajo, ¿qué tal si le das una palmadita en la cabeza?

—¡No, no, no! No volveré a hacer eso. ¡Bien hecho, Fairy! P-pero aléjalo de mi vista… —suplicó sin soltarse del fuerte abrazo con el que sostenía del cuello de su esposo.

Jin Ling volvió a mimar a su perro pues lo había extrañado en los últimos días, pero en cuanto se sintió satisfecho le dio una palmada en el lomo. —Quédate cerca. Pronto nos vamos a ir.

El perro ladró y luego se paró frente a Hanguang-jun para moverle la cola. Después de eso, desapareció de su vista y Wei WuXian pudo relajarse y se soltó. Hasta ese momento recordó que estaba herido. —Auch…

—Estás herido… ¿qué pasó? —preguntó haciendo evidente su preocupación. Wei WuXian suspiró y contó lo ocurrido desde que encontraron a la bestia hasta que esta se desvaneció. Jin Ling no pudo evitar compadecerse de Hanguang-jun que seguro no podía estar lejos de Wei WuXian sin preocuparse porque algún problema lo encontrara. Al menos en el Receso de las Nubes debía estar seguro, pero no podían encerrarlo allí por siempre. Wei WuXian era como esas aves que al encerrarlas se morían.

—Jin Ling estuvo excelente. Sin duda salvó mi vida —concluyó Wei WuXian provocando que el joven se sonrojara ligeramente, pero todo empeoró cuando Hanguang-jun le hizo una leve reverencia. Jin GuangYao había comentado que Wei WuXian era la vida de Hanguang-jun, así que esa reverencia debía ser a modo de agradecimiento por haber salvado a alguien tan preciado.

—Extraordinario desempeño —comentó estóicamente. Jin Ling no podía creer que Hanguang-jun lo estuviera elogiando. Se sentía bien y al mismo tiempo extraño.

—Yo creo que estás listo para esto —dijo Wei WuXian apartándose de su esposo para sacar algo de su manga. Era el compás que los había llevado hasta ese lugar—. Con esto tendrás ventaja en la cacería nocturna. Pero prométeme que serás cuidadoso y no te enfrentarás a algo que exceda tu nivel y que no irás solo cuando lo uses.

Recibió el objeto y lo examinó brevemente. —¿Está bien que yo tenga esto? Si es el primero, ¿no deberías dárselo a A-Yuan?

Wei WuXian sacudió la cabeza. —Haré otro más adelante para A-Yuan y también para los demás chicos, pero quería que el primero lo tuvieras tú.

—¿Por qué yo?

—Tus tíos han tenido la oportunidad de consentirte un poco cada uno, digamos que esta es mi forma de hacerlo. Tú y yo no podemos salir de cacería con frecuencia, pero puedo hacerte un poco más divertida la experiencia de esta forma. Solo debes tener mucho cuidado.

Había un sentimiento atorado en su pecho que no lograba descifrar, pero que le estaba provocando un nudo en la garganta por lo que antes de que no pudiera hablar simplemente aceptó. —Gracias. Tendré cuidado.

—Salgamos de la montaña —sugirió Lan WangJi y Wei WuXian apoyó la intención diciendo que habían dejado a Manzanita a las afueras del bosque. Jin Ling caminó con ellos en silencio, todavía pensando en esa sensación que tenía.

Chapter Text

—¿Cómo supiste que tenías que buscarnos? Fairy no sabía que estábamos en peligro —preguntó Wei WuXian cuando estaban por llegar al pueblo donde pasarían la noche.

—Estaba esperando solo en las afueras de Pies de Buda. Imaginé que el joven líder Jin venía contigo.

—Pero hubiéramos llegado mañana por la mañana, ¿por qué decidiste venir a nuestro encuentro?

Los ojos de Lan WangJi se fijaron en los de Wei WuXian con tanta intesidad que no había necesidad de palabra alguna para comprender sus motivos. Wei WuXian comenzó a reir descaradamente y siguió caminando.

Todavía estaban sirviendo la cena cuando llegaron a la posada en la que decidieron quedarse. Pidieron dos habitaciones, pero se quedaron a comer en el salón principal.

El sirviente que los atendió no pudo evitar dar una mirada a sus visitantes. Aún entre la gente común corrían los rumores y ver a un hombre radiante de una belleza celestial vestido de blanco con la cinta de la Secta Lan en la cabeza acompañado de un hombre de especial atractivo vestido de negro y una flauta a la cintura ya era suficiente para adivinar la identidad de sus visitantes. Sin embargo, lo que resultaba más sorprendente era que los acompañaba un joven de la secta Lanling Jin y si los rumores resultaban ciertos, ese no podía ser otro que el mismísimo líder de la secta. Los empleados corrieron a preparar las mejores habitaciones para sus distinguidos visitantes.

Jin Ling ya había ido a varias cacerías nocturnas con los junior de la Secta Lan y la pareja de seniors, pero era distinto estar solo con ellos, especialmente con Hanguang-jun que todavía le parecía algo intimidante. En el pasado pensaba que le guardaba cierto recelo porque temía volviera a hacer algo como apuñalar a Wei WuXian, pero ya sabía que ese no era el caso. Era alguien muy vigilante de las formalidades y respetaba su estatus como líder de secta, pero eso mismo hacía que se sintiera más incómodo.

« Solo es complicado entender qué es lo que Hanguang-jun está pensando. Sus expresiones son demasiado sutiles» . Era lo que A-Yuan había dicho respecto a su padre adoptivo cuando le preguntó si todavía estaba molesto con él. Guardar resentimientos estaba en contra de las reglas de la secta, pero además A-Yuan también aseguró que no había forma que Hanguang-jun fuera a rechazarlo de alguna manera ya que Jin Ling era una persona muy importante para Wei WuXian.

La sensación que tenía desde más temprano seguía estando presente y le molestaba no llegar a un término con ello. Decidió ignorarlo por el momento y disfrutar de la cena porque luego de toda la actividad del día estaba muy hambriento.

Wei WuXian había pedido dos tarros del mejor licor local. Destapó uno y aspiró sonoramente el aroma que salía del recipiente. —¡Huele bien! Aunque no se compara con el Sonrisa del Emperador de Caiyi. Jin Ling, beberás conmigo, ¿cierto?

Sin esperar una respuesta le sirvió un poco y lo puso frente a él. Cuando salían de cacería con los discípulos Lan y se detenían a comer, Jin Ling se sentía un poco incómodo de ser el único bebiendo ya que los demás se abstenían del licor así que no pedía para él. De alguna forma había terminado por solo beber cuando estaba en compañía de su tío pues al igual que Wei WuXian ni siquiera le preguntaba si quería beber algo, solo ordenaba que les sirvieran. En los anteriores lugares en los que se habían detenido a comer, Wei WuXian no había ordenado alcohol, no entendía qué había cambiado.

Lan WangJi observó a su esposo por un rato y luego su mirada se suavizó. Si Jin Ling no hubiera estado viéndolo fijamente probablemente no se hubiera dado cuenta de ese cambio porque era sutil. —No bebas demasiado.

—No lo haré. Hoy estoy de buen humor para beber, es todo. Y rara vez tengo compañía para beber ya que tú no puedes tomar licor. —Mientras Wei WuXian hablaba, su mano se había hecho del extremo de la cinta de la cabeza de Lan WangJi, enrollándola en sus dedos con un movimiento coqueto.

Por lo general, Jin Ling evitaba dirigir su mirada hacia donde estuviera la pareja cuando estaban fuera de actividades de cacería. Era algo que compartía con la mayoría de los junior, aunque recientemente SiZhui ya no parecía tan incómodo como sus compañeros. Era porque él pasaba más tiempo en compañía de sus padres adoptivos y casi se había acostumbrado a sus muestras públicas de afecto.

No conocía a nadie como ellos. Jiang Cheng nunca había cortejado a una mujer en lo que él tenía memoria y aunque Jin GuangYao solía expresar cariño hacia Qin Su, su trato era más el de dos conocidos que el de marido y mujer. Hanguang-jun podía pasar por alguien indiferente e impasivo, Wei WuXian daba la impresión de ser despreocupado e infantil. En ese contraste de estoicismo y algarabía, si uno los observaba mejor, podía notarse una gran devoción mutua. Quizá porque también tenía ya un tiempo tratando con ellos y los conocía mejor era capaz de percibir con facilidad esas cosas y aunque aún le causaba cierto disgusto, podía admitir que era algo tierno.

Quizá no tenía una inclinación romántica como sus amigos SiZhui y JingYi, pero eso no le impedía considerar admirable la intensidad de un sentimiento que perduró por trece años aún cuando el destinatario estaba muerto. Si no hubiera estado presente cuando Lan XiChen relató lo acontecido en la Ciudad sin Noche y en la confesión posterior a eso quizá no hubiera creído que antes no estaban juntos. En verdad Wei WuXian era demasiado ciego o idiota, pero al final todo había salido bien para ellos. Uno había sido recompensado por su espera y el otro parecía haber encontrado su lugar en el mundo. Mientras fueran felices, devotos el uno al otro y siguieran manejando los problemas como hasta ahora, qué importaba si eran manga-cortada.

El cansancio luego de todos los eventos de aquel día comenzaba a hacer efecto en él. Apenas había terminado de comer y sentía que ya le pesaban los ojos. Además, quizá el licor era más fuerte de lo que acostumbraba o había perdido la costumbre de beber y eso contribuía a la somnolencia que sentía en ese momento.

—Deberías ir a dormir. Fue un día muy agitado —le sugirió Wei WuXian y él asintió. Comenzó a buscar su bolsa de dinero para pagar su parte, pero Lan WangJi dijo que no había necesidad. Estaba demasiado cansado como para rechazarlo por cortesía, así que lo aceptó con una reverencia y se marchó a la habitación que le habían asignado.

—También nosotros deberíamos subir —sugirió Hanguang-jun—, es tarde.

—Tienes razón. Además, te extrañé todos los días .

—Siéntate —ordenó Lan WangJi al estar en la privacidad de la habitación asignada.

Wei WuXian le hizo un pequeño mohin y aunque obedeció, se cruzó de brazos en clara señal de berrinche. —¿Por qué? Han pasado varios días, pensé que me ibas a empujar a la cama en cuanto cerramos la puerta.

—Heridas primero. —Jin Ling se había encargado de limpiar la herida de la punta de flecha, pero todavía tenía rasguños en los brazos, rostro y otras partes de su cuerpo provocados tanto por los ataques de flechas y espada como por rocas y ramas con las que tropezaba al esquivar a su oponente.

—Son solo superficiales, nada grave. —Trató de restarle importancia, pero sabía que Lan WangJi no estaría satisfecho hasta asegurarse de que estaba perfectamente bien. Suspiró resignado y sin que se lo pidiera comenzó a despojarse de su ropa para que pudiera examinarlo con más detenimiento. Se detuvo cuando quedó solo con la bata blanca interior.

Con absoluta devoción, Lan WangJi se dedicó a curar cada una de las heridas que encontró en su cuerpo mientras Wei WuXian no le despegaba la mirada de encima.

—Hanguang-jun, Lan WangJi, Lan Zhan, Lan Er-Gege, esposo mío…

—Calla. —La mirada de Lan WangJi se posó en los ojos de Wei WuXian con tanta intesidad que hizo vibrar todo su cuerpo. —Casi termino.

—En ese caso, continúa y yo me encargaré de ti.

Mientras Lan WangJi terminaba de curar un rasguño en su pierna, Wei Wuxian llevó ambas manos a la cabeza de su esposo y desató la cinta bordada de nubes. Una vez suelta también deshizo el amarre del cabello de Lan Zhan y este cayó sobre su rostro y hombros. Tomó la cinta y la pasó por detrás de la cabeza de su esposo y la tensó cuando estuvo alrededor de su cuello para de esa forma tirar de él y atraer su rostro hacia él.

Lan WangJi no se opuso más a los deseos de su amado, dejándose llevar por el provocativo beso en el que ahora sus labios estaban enlazados. Sin dificultad alguna, levantó a Wei WuXian con una mano en su espalda y la otra por detrás de las rodillas y lo llevó a la cama. Estaban bastante habituados a la coreografía de quitarse la ropa por lo que si necesidad de que sus labios se apartaran pronto pudieron disfrutar del contacto piel a piel. Ambos demasiado ansiosos como para tomar las cosas con calma, optaron por saciar parcialmente su deseo compartiendo caricias íntimas hasta que el vientre de Wei Wuxian fue empapado en la escencia de los dos.

—Lan Er-gege, no te detengas. Tu esposo te ha extrañado por días, pero sé gentil pues no he saciado mi deseo desde que te fuiste.

Un destello cruzó la mirada de Lan WangJi, provocado por las palabras de Wei WuXian y embriagado en su sensualidad. Sus largo y firmes dedos se empaparon en la sustancia que manchaba la piel del otro para facilitar su labor en la sensible entrada de su esposo. Wei WuXian dio un respingo cuando sintió la primera intromisión. Con la misma dedicación y precisión con la que curó sus heridas, Lan WangJi preparó el interior de Wei WuXian para recibirlo por completo.

Cuando consideró que era suficiente, Wei Wuxian comenzó de nuevo con sus provocaciones. —Este esposo tuyo extrañaba sentirte en su interior, pero no son tus dedos lo que extraño. Lan Er-gege, tienes un arma poderosa con la cual atravesarme, úsala ahora que estoy indefenso…

El listón rojo que sujetaba el cabello de Wei WuXian yacía muy cerca de su cabeza, algo enredado en el cabello de su dueño. Lan WangJi lo tomó y lo ató firmemente a las muñecas de su esposo para atarlo luego en la cabecera de la cama. —Hmm… veo que tienes ganas de torturarme hoy.

—Calla. —Se acomodó entre las piernas de su esposo e hizo una reverencia. Wei WuXian aguardaba en silencio, obediente a la orden de su marido. Solo era así de colaborador porque sabía que lo que seguía era realmente placentero.

Las manos de Lan WangJi se deslizaban por su cuerpo, presionando en una secuencia específica distintos puntos vitales, infundiendo pequeñas cantidades de energía espiritual con cada presión, con el fin de activar su cultivación, aunque también provocaban que su excitación aumentara al punto que cuando Lan Zhan terminaba de presionar el último punto sobre su dantian, el miembro de Wei WuXian ya destilaba humedad sobre su propio vientre.

Con cada oleada de placer, su energía espiritual fluía con más intensidad hasta que sus meridianos se abrían completamente. Ese era el momento preciso para que sus cuerpos se conectaran físicamente y Lan WangJi pudiera conectar su energía espiritual a la de su esposo.

El sentirse invadido y lleno por la longitud de su esposo era suficiente para hacerlo tocar el cielo, pero además estar conectado en cuerpo y alma con él le hacía sentir que estaba en armonía con el universo. Lan WangJi entonces desató las manos de su esposo que no tardó en aferrarse a su cuello, luego inició un rítmico vaivén al mismo tiempo que oleadas de su energía fluían hacia el cuerpo de su amado.

—Más… quiero más… —suplicaba Wei WuXian. No soportaba ese ritmo tan lento, era una deliciosa tortura que no alcanzaba a satisfacer su deseo, pero Lan WangJi era metódico incluso en ese momento y esperaba hasta que el flujo de su energía se sincronizaba para aumentar la velocidad e intensidad de sus movimientos. Usualmente tomaba varios minutos llegar a ese punto, pero quizá porque habían estado separados mucho tiempo Wei WuXian estaba más ansioso y eso favoreció a que la sincronización llegara antes. —¡Ah! Lan Er-Gege… no te contengas, sabes cómo me gusta… Lan Er-Gege, Lan Er-Gege…

—¡Wei Ying! —El sonido de la voz de Lan WangJi era más profundo y seductor cuando se encontraba en ese punto de excitación. La provocación de Wei WuXian bastaba para hacerle olvidar el último resquicio de contención y desataba movimientos más apasionados que arrancaban gemidos suplicantes de su esposo.

Estaba tan cerca. Lan WangJi acertó cuatro, cinco, seis veces consecutivas el punto exacto en las entrañas de Wei WuXian con la suficiente fuerza para hacerlo estallar de placer. Una última estocada y se clavó hasta lo más profundo de su cuerpo para derramar en él su escencia. Al mismo tiempo, su energía se vertió directamente en el dantian de Wei WuXian, causando que ambos ascendieran a los cielos por un breve instante.

Chapter Text

Jin Ling despertó al amanecer sintiéndose más descansado y liviano. Era como si se hubiera quitado un gran peso de encima y quizá así era. Al fin había sido capaz de despedirse de su pequeño tío.

Un sirviente tocó a la puerta unos minutos después, disculpándose por la intrusión tan de mañana. Jin Ling se había levantado con la intención de ir a buscar a Fairy y darle de comer, pero sus planes se vieron pospuestos por un rato ya que el sirviente traía noticias de que Lan WangJi y Wei WuXian lo esperaban abajo para desayunar, pues pronto emprenderían su viaje.

Hanguang-jun y Wei Wuxian eran casi los únicos comensales cuando bajó. El ambiente en la posada era muy diferente al de la noche, los sirvientes parecían bastante incómodos de estar cerca de la pareja y Jin Ling no pudo sino entornar los ojos imaginando la razón. Fue a sentarse en la misma mesa que ellos. —Buenos días.

—Buenos días —saludó Lan WangJi, pero Wei WuXian apenas si hizo un sonido gutural. Era difícil decir si estaba despierto con la cabeza recostada en el hombro de su esposo.

Jin Ling no pudo más con su curiosidad y estaba a punto de preguntar por qué habían decidido salir tan temprano si era claro que aún no era la hora en que Wei WuXian despertaba. Su deseo se vio frustrado pues se les acercó el mesero que los atendió la noche anterior. —El dueño ha dicho que el desayuno corre por su cuenta en compensación por hacerlos dejar su habitación tan temprano. Pueden pedir lo que deseen, no se contengan.

Hanguang-jun hizo el pedido por ellos dos y Jin Ling agregó un par de platillos que quería comer. Pronto les llevaron una tetera y sirvieron la primera taza mientras esperaban por la comida. Ahora Jin Ling tenía miedo de preguntar qué había ocurrido.

—¿Pudiste descansar adecuadamente? —Era extraño que Lan WangJi le hablara directamente, así que Jin Ling no pudo evitar un ligero sobresalto.

—Sí, por supuesto. Sin ningún problema, me dormí en cuanto puse la cabeza sobre la almohada. Gracias por la preocupación —contestó con educación y Lan WangJi continuó de la misma forma.

—Mmn. ¿Tu cabeza se encuentra bien?

Le tomó un segundo entender por qué le estaba preguntando eso. Wei WuXian le había dado bastante licor la noche anterior. Estaba tan ausente que no dijo nada aunque sí llegó a notar que el mayor no dejaba que su copa se vaciara. Quizá no llegó a beber demasiado como para sufrir una resaca, pero sumado al cansancio del día anterior había sido suficiente para someterlo a un sueño profundo. Iba a enfadarse con Wei WuXian y despertarlo a golpes cuando sus oídos captaron los murmullos que provenían de la otra mesa ocupada en el salón.

—Espero que hayan echado a la calle a los responsables de todo ese ruido. Maldición, todavía tengo mucho sueño.

—Seguro que el resto de huéspedes siguen durmiendo, si no fuera porque tenemos que salir ya, también me hubiera quedado dormido un rato más.

Él no había escuchado nada, estaba tan cansado que ningún ruido lo despertó. Tras meditarlo un poco, y aunque aún estaba un poco molesto, se atrevió a preguntar —¿Lo hizo a propósito?

No lo había dicho en voz alta, pero Lan WangJi podía adivinar las intenciones de su esposo. —Mmn. Quería que durmieras sin problemas.

Jin Ling ahogó un gruñido y bebió un poco más de té. Se sentía en partes iguales molesto y abochornado, pero en ese momento al fin pudo descifrar qué era ese sentimiento que tenía atorado en el pecho desde el día anterior.

Por un tiempo sintió que estaba más solo que nunca. Jiang Cheng era ya su única familia y no había nadie más que se preocupara por él. Con el tiempo y la visita de los jóvenes junior de las otras sectas, especialmente los Lan, comenzó a sentirse menos y menos solo. Con los junior Lan también se acercó Wei WuXian y su trato se fue haciendo más y más cercano con cada encuentro.

Wei WuXian lo trataba con afecto y consideración. Era molesto y problemático, pero siempre estaba cuidando de él y ayudándolo a desarrollar sus habilidades. En ese sentido no se diferenciaba demasiado con sus otros tíos, lo trataba como si fuera de su propia familia y que en cierta forma lo era al haber sido el shidi de su madre.

Era consciente de ese sentimiento filial por parte de Wei WuXian y lo aceptaba aún con un poco de fastidio. Sin embargo, apenas se daba cuenta que con el tiempo también había crecido ese sentimiento en su corazón.

Wei WuXian se enderezó en cuanto percibió el aroma de la comida y comenzó a comer sin abrir los ojos. Jin Ling estaba a partes iguales sorprendido y divertido por esta escena. Sin contener una risa, preguntó a Lan WangJi. —¿Siempre es así por las mañanas?

—Mmn. —La respuesta negativa no se debía a que otras mañanas Wei WuXian estuviera despierto, y así lo hizo saber. —Hoy sí dejó la cama por su cuenta.

La risa de Jin Ling se hizo más sonora, causando que Wei WuXian entreabriera los ojos. —¿Qué es tan divertido?

—Tú, por supuesto —contestó descaradamente, pero apenas recibió un gruñido como respuesta y el otro volvió a cerrar los ojos y continuó con su comida. Apenas terminó, volvió a recostar la cabeza en el hombro de Lan WangJi que era siempre metódico para comer. —De verdad la mañana no es su mejor hora…

—Mmn.

Al dejar la posada, Lan WangJi levantó a Wei WuXian por la cintura y lo ayudó a subir en Manzanita. De inmediato, él se inclinó hasta abrazarse del cuello del burro y se preparó para seguir durmiendo. Lan WangJi y Jin Ling exhalaron en sincronía.

Había llegado el momento de regresar a casa para Jin Ling, después de todo no podía desatender los asuntos de su secta por demasiado tiempo. Caminaron en silencio hasta la salida del pueblo y allí se detuvieron para decir su despedida, aunque Wei WuXian seguía demasiado dormido como para tener noción de lo que sucedía. Lan WangJi tomó la iniciativa en despedir al joven Jin. —Ten cuidado en el camino, es mejor si regresas pronto a Lanling.

—Ya no tengo nada más por hacer, así que iré directamente hacia allá. —Miró a Wei WuXian y lanzó un bufido—. Realmente no piensa despertar, ¿cierto?

Lan WangJi negó con la cabeza y él respondió entornando los ojos con fastidio, aunque una idea se le ocurrió en ese momento. Curvó la lengua y emitió un corto silbido. —¡Fairy!

El perro ladró en respuesta y corrió hacia su amo. Como efecto inmediato, Wei WuXian dio un salto y se lanzó al cuello de Lan WangJi gritando. —¡Ah! ¡Lan Zhan, sálvame!

Jin Ling no podía parar de reir porque había anticipado esa respuesta. —Me marcho ya. Muchas gracias por todo, Hanguang-jun… tío Wei.

Sin esperar una respuesta, comenzó a correr seguido por Fairy. Wei WuXian dejó de gritar de golpe y aflojó el abrazo que tenía con Lan WangJi, volteándo en dirección al muchacho que se alejaba. Con la voz cargada de emoción, tenía que comprobar que no estaba soñando lo que Jin Ling había dicho. —Lan Zhan… hace un momento, ¿él me llamó…

—Mmn. Te llamó tío.

Se había resignado a que Jin Ling nunca lo consideraría alguien especial y se conformaba con hacerse cercano, un amigo lejano cuando mucho. No era exigente, tenía suficiente con que él estuviera haciendo un esfuerzo por perdonarlo y le permitiera hacer algún aporte en su vida. Jamás había aspirado a que lo considerara su tío aunque él siempre lo vería como un sobrino, pero Jin Ling nunca dejaría de sorprenderlo.

—¡Ten mucho cuidado, A-Ling! —le gritó aunque no estaba seguro de que lo escuchara.

En cuanto entró a Torre Koi, uno de los sirvientes le hizo saber que tenía una visita. Había llegado la tarde anterior, pero aunque le dijeron que no sabían cuando estaría de regreso el joven líder insistió en que lo esperaría. —Lo hemos acomodado en la habitación de costumbre.

—Bien hecho. Iré a verlo en un momento, tengo algo importante que hacer primero.

Caminó sin vacilar hacia el salón ancestral donde se encontraban las tablillas de sus antecesores. Movió un poco las tablillas para hacerle un espacio a las de Mo Xuan Yu y su madre cerca de la de sus padres. Una vez satisfecho con la distribución, tomó un par de varillas de incienso y se arrodilló para encenderlas después. « Madre, Padre, he decidido que Mo XuanYu también debe estar aquí con ustedes. Él fue bueno conmigo y también le dio una oportunidad al tío Wei para volver. Es parte de la familia, este es su lugar»

Estaba terminando de hacer su postración cuando escuchó los pasos de alguien más que se acercaba. —¿Qué demonios crees que estás haciendo? ¿¡Cómo puedes traer la tablilla de unos extraños a nuestro salón ancestral!?

No necesitaba voltear para saber que era Jin Chan, su voz llena de resentimiento y soberbia. Juntó las manos e hizo una última reverencia antes de contestar. —¡No son extraños! También fueron parte de la familia y merecen estar aquí.

—¿De la familia? ¿Un manga-cortada y lunático como él? Eso es una deshonra para el clan Jin, no voy a permitirlo y estoy seguro que los mayores no lo van a aceptar.

Jin Ling se puso de pie, irguiendo su espalda con actitud autoritaria. —Ya basta. ¿Te atreves a hablarle así a tu líder? He sido tolerante hasta ahora, pero no más. Atrévete a cuestionar mis decisiones otra vez y tendrás que atenerte a las consecuencias.

—¿Y qué vas a hacer? Hoy no tienes a tus amiguitos Lan para pelear por ti… ¿Qué va a hacer nuestro oh tan magnánimo líder?

« Eres muy fácil de provocar y ya no piensas con claridad». En una ocasión, hablando con sus amigos sobre sus estilos de pelea, Lan SiZhui había hecho esa observación apoyado por Lan JingYi con el comentario que eso debió sacarlo de su tío Jiang Cheng. Jin Ling había reaccionado mal, intentado darle un golpe a JingYi y terminó siendo enviado a tierra con una sancadilla. SiZhui lo ayudó a levantarse mientras recalcaba su comentario. « A esto es a lo que me refería» .

Había estado trabajando en eso desde entonces, porque como Líder de Secta debía aprender a mantener la cabeza fría. Desde que se hizo consciente de esa debilidad, estaba más atento a no dejarse provocar y a buscar otras formas de hacerse escuchar. Habló con completa seguridad apuntando su dedo hacía Jin Chan. —Arreglemos esto de una vez por todas. Vamos a enfrentarnos, uno a uno, sin trampas, en el modo que prefieras. Espadas, pelea, tiro con flechas… Veremos si eres capaz de pelear de modo honorable.

La seriedad y templanza de Jin Ling desconcertó al otro muchacho que tartamudeó algunas cosas sin sentido. Finalmente chasqueó la lengua y se dio media vuelta. —Tch… No vale la pena. Estoy seguro de que no serás el líder por mucho tiempo y lo primero que haremos será vaciar este lugar de escorias.

Salió del salón, pero dio un respingo antes de hacer una reverencia y marcharse a toda velocidad. Otra persona entró seguido de eso. —Ese fue un discurso impresionante.

—¡Tío! —exclamó Jin Ling entre sorprendido y fascinado de que estuviera allí. Jiang Cheng caminó hacia el altar con las tablillas y se arrodilló frente a la de JianLi. Jin Ling volvió a arrodillarse a su lado y lo observó tomar un incienso y encenderlo. Juntó sus manos, hizo una reverencia y luego de un rato de estar en silencio suspiró. Jiang Cheng examinó las demás tablillas, especialmente las más nuevas. Los padres de Jin Ling ocupaban el puesto central mientras que a la derecha estaban las tablillas de Jin Guangyao, Qin Su y Jin Song. A la izquierda estaban las dos nuevas adiciones, Mo XuanYu y su madre. —¿Por qué quieres mantener sus tablillas en este lugar y enfadar a toda tu familia? Ya estaban sensibles porque trajeras la tablilla de Jin GuangYao.

Jin Ling chasqueó la lengua. —No me importa lo que digan ellos. Tengo derecho de honrar a mi familia de la forma que yo desee, ¿no es así?

—Tienes ese derecho, pero ¿qué hay para honorable en esas personas que valga más que la reputación de tu familia?

Jiang Cheng solo pretendía hacer que pensara más como líder que como un niño solitario, pero Jin Ling no pudo dejar de enfadarse por ello. —Si fuera un asunto de reputación tendría que sacar incluso la tablilla de mi abuelo. Más allá de todo lo malo que hicieron o pudieran haber hecho también fueron mis tíos. Aún si nunca fue reconocido por mi abuelo, aún si no llevamos el mismo apellido, él sigue siendo mi familia.

Esperaba un regaño, una amenaza con romperle las piernas, algún comentario despectivo, pero no recibió nada de eso. Jiang Cheng suspiró con fuerza y habló, la voz cargada de un profundo pesar. —Haz lo que quieras mientras estés consciente de sus errores para no repetirlos y estés preparado para enfrentarte a la crítica y rechazo de otros. No es fácil tornar oídos sordos a todo lo que te digan.

Jin Ling comprendió entonces el tono de sus palabras. Hablaba de sí mismo.

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Capítulo 13: Jin Ling, contándole a Wei WuXian un poco más sobre Mo XuanYu.

—No recuerdo haber visto que Mo XuanYu cultivara. Cuando se suponía que los discípulos estaban en sus ejercicios, él siempre estaba con tío Yao o haciendo un encargo de su parte. Era bastante tímido y no hablaba con extraños, pero conmigo siempre fue amable y me daba dulces cada vez que me veía… pero luego comenzó a comportarse extraño y estaba nervioso todo el tiempo, siempre pegado a tío Yao.

—Probablemente nunca sabremos qué pasó realmente con él y quizá sea mejor así, pues quizá solo logres manchar tus recuerdos sobre tu otro tío. Sería bueno si pudieras recordar solo lo bueno que hicieron por ti.

 

Capítulo 16: Al salir del salón ancestral

—¿Por qué viniste, tío?

—¿Qué no puedo venir a visitarte de vez en cuando? Además, vine a ver cómo iban las cosas por aquí recientemente. Al parecer te siguen dando problemas.

—Es solo Jin Chan… pero puedo manejarlo. Tarde o temprano se va a cansar.

—Deberías romperle las piernas. Ese chico necesita un buen castigo.

—Préstame a Zidian un par de días, tal vez podría arreglarlo así —bromeó Jin Ling y Jian Cheng lo miró sumamente extrañado, alzando una ceja. Jin Ling no pudo evitar preguntarse qué había de extraño en lo que había dicho, pero Jiang Cheng decidió seguir con su charla.

—Escuché que habías ido a Gusu por un asunto oficial. ¿Qué te demoró tanto?

—Hace tiempo quería ir a Villa de Mo a recoger las cosas de Mo XuanYu, y me detuve en el camino por una cacería nocturna —explicó sin especificar que iba acompañado y por quién.

—¿Encontraste algo interesante?

Jin Ling estaba ansioso por poder contarle a su tío sobre el incidente, así que ya había pensado una manera de hacerlo sin mencionar que iba acompañado. —En realidad sí. Había un yao oculto en medio del bosque. Era un perro-lobo, pero no era agresivo e incluso estaba asustado. Creo que cuando estaba vivo fue encadenado y maltratado, pero él solo quería ser un perro normal y que le dijeran un bien hecho sincero.

—¿Y qué hiciste con la bestia?

Podía decirle a su tío lo que había pasado sin revelar la identidad de la otra persona, de todos modos, era poco probable que su tío creyera que había acariciado a un perro.

—Había un pobre idiota al que intentaban asesinar por una venganza, así que le salvamos la vida al menos hasta que vuelva a meterse en otro problema —recitó con fastidio mientras entornaba los ojos. —Al final, los dos le dimos una palmadita en la cabeza a la bestia y con eso se sintió satisfecho y partió de este mundo.

—Tch. Usando criaturas malignas como herramientas… —murmuró Jiang Cheng, pero Jin Ling pudo escucharlo. Wei WuXian se equivocaba, su tío era difícil de complacer. Hizo un mohín, desviando la mirada, pensando que necesitaría mucho más que eso para que su tío Cheng se sintiera orgulloso de su progreso. Sin embargo, se sorprendió cuando este siguió hablando— Aunque… ¿qué puede haber de maligno en un perro? Al fin de cuentas te registe a los principios de cultivación y lograste el objetivo con el primer paso. Bien hecho.

Sorpresa, alegría, bochorno… su rostro no parecía decidirse qué emoción mostrar. Sonrió y asintió, aceptando las palabras de su tío con gran gozo.

 

Capítulo 16: Durante la charla dentro del Salón Ancestral.

—Ese discurso hubiera hecho que tu madre se sintiera orgullosa.

—¿De verdad? ¿Por qué?

—Ella tenía un gran poder con sus palabras. Cuando ella hablaba, no había nadie que pudiera contradecir su lógica. ¡Era la única capaz de sacar de problemas a Wei Ying sin necesidad de tener una pelea!

Tantos años y una vida habían pasado y su otro tío no había cambiado en ese aspecto. —¿Y es que se metía en problemas tan a menudo?

—Desde el primer momento que entró en mi casa. Quería huír de los perros que yo tenía y terminó logrando que lo persiguieran —Jiang Cheng comenzó a enumerar algunos episodios de su infancia y juventud—, cuando estuvimos en Gusu no había día que no tuviera que hacer una copia de las reglas… —Jin Ling comprendió por qué se había memorizado las reglas del Clan Lan.

Pero había algo en la voz de su tío que también había cambiado. Aunque todavía había desprecio e irritación en sus palabras, ya no lo percibía cargado de odio como antes. Creía comprenderlo mejor ahora y es que Wei WuXian parecía tener un talento especial para ganarse el cariño de quienes llegaban a convivir realmente con él.

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De vuelta en el Receso de las Nubes y retomando su rutina habitual, Wei WuXian había terminado el tiempo que le dedicaba a la cultivación y decidió que como Lan WangJi y los discípulos todavía estaban ocupados con sus clases bien podría dar una vuelta a Ciudad CaiYi y reabastecer su suministro de Sonrisa del Emperador ya que se había acabado hacía días y llevaba tiempo sin beber. Incluso durante su viaje con Lan WangJi no había llegado a probar más de un par de copas porque de inmediato se ocupaban de otras cosas. Se preguntaba si era un plan de su esposo para volverlo abstemio ya que no había podido arreglar su horario de sueño.

Estaba preparado para dejar el Receso de las Nubes, pero antes de llegar a la entrada se encontró con que Lan XiChen regresaba de algún lugar.

—Zewu-jun —saludó haciendo una reverencia y Lan XiChen se acercó a él.

—Joven maestro Wei, ¿ibas a algún lado? ¿Es algo que no puedes posponer?

Era extraño que ambos cruzaran su camino pues Lan XiChen seguía estando en seclusión la mayor parte del tiempo. Aunque en los últimos tiempos parecía haber mejorado un poco y comenzaba a atender los asuntos oficiales de la secta. Si Lan XiChen preguntaba si podía posponer su actividad era porque quizá tenía algo importante qué decirle, así que respondió. —No es nada urgente, puede ser luego. ¿Ocurre algo, Zewu-jun?

—Hay un par de asuntos que me gustaría conversar contigo. Perdona por interrumpir tu paseo, ¿te importaría acompañarme?

—No es ningún problema, no hay necesidad de que te disculpes.

Caminaron juntos hacia el Hanshi y Lan XiChen pidió que llevaran té y algunos refrigerios para ellos. Mientras esperaban, inició su plática con algo que para un extraño podía parecer trivial, pero Wei WuXian comprendía más que ninguna palabra dicha por su cuñado era jamás sin intención. —La última vez que estuviste aquí fue para darte la bienvenida a la familia.

—¿Ha pasado tanto tiempo? Desde entonces no hemos tenido una conversación larga y privada.

—Mmn. Había deseado hacerlo de nuevo, pero no había encontrado el momento oportuno —sonrió con amabilidad—. Sin embargo, creo que WangJi y nuestros discípulos están ocupados con sus clases por un rato más así que no importa que te acapare un poco.

—Lo dices como si les estuvieras robando algo —Wei WuXian también sonrió por esa idea tan divertida. Lan XiChen no sería capaz nunca de robarle algo a su hermano menor y parecía que eso incluía el tiempo que podían pasar juntos.

—Hay un par allá afuera que te extrañó por demasiado tiempo, así que alejarlos de ti por mucho sería como robarles algo valioso.

La expresión en el rostro de Wei WuXian se suavizó. No lo había considerado desde ese punto de vista y no porque no disfrutara pasar el tiempo en compañía de su esposo y de A-Yuan.

Los dos discípulos que acompañaban a Lan XiChen llegaron con el té y los refrigerios y se marcharon para que sus mayores pudieran continuar con su conversación. —El Receso de las Nubes no es lo mismo desde que tú estás aquí.

Esa misma frase podía tener diferentes significados. Si Lan XiChen hablaba como líder de secta podría ser algo malo, si hablaba como su cuñado podría ser algo bueno. —Creo que mi presencia aquí nunca pasa desapercibida, solo espero que en esta ocasión no amerite que llenen el espacio libre de la pared de reglas.

Lan XiChen rió.

—Si dependiera solo de mi tío, probablemente así sería. Aunque he escuchado que lo has hecho bien hasta ahora. A excepción de algunas llamadas de atención por ruido y nuestros discípulos quedándose fuera más del tiempo permitido, claro está.

—Eso es porque trato de mantenerme lejos del Receso cuando quiero hacer algo en contra de las reglas —rió y Lan XiChen se unió con una risa discreta.

—Ciertamente tu presencia aquí ha sido todo un revuelo para las generaciones mayores, pero ha sido más como un soplo de aire nuevo para toda la secta. Los más jóvenes son los que más la disfrutan, pero precisamente eso es lo que me lleva a llamarte el día de hoy.

Podía percibir que ahora era el líder de secta el que hablaba. —¿Me vas a decir que soy mala influencia?

—Todo lo contrario —continuó con su sonrisa amable y conciliadora—. En los últimos días me he enterado de que gracias a tu influencia, nuestros jóvenes han adquirido un lugar muy especial a los ojos de los clanes y de la gente común.

Aquella noticia sí que le resultaba novedosa. Antes de volver al Receso luego de huir con Lan Zhan los rumores sobre la secta Gusu Lan no eran muy favorables. Zewu-jun no estaba en la mejor de las condiciones, los junior iban de cacería nocturna con el temible General Fantasma y Lan Qiren iba a sufrir de una deviación qi si Lan Zhan no regresaba pronto.

Pero así como Lan XiChen y Lan Qiren iban poco a poco recobrando la calma, también la opinión sobre los jóvenes de la secta pudo haber cambiado. Lan XiChen continuó hablando.

—Mientras me encontraba fuera recibí varias noticias del buen desempeño de nuestros discípulos no solo al momento de tratar con criaturas malignas, sino también en otros asuntos que requirieron de su ayuda y pudieron resolverlas con ingenio y medidas poco convencionales. Me atrevo a decir que eso se debe precisamente a tu influencia.

Wei WuXian estaba abochornado y orgulloso, pero sobre todo no podía llevarse el crédito por el buen desempeño de los chicos. —Es solo porque son buenos discípulos. Solo necesitaban aprender a cambiar de enfoque.

—Precisamente. Sin embargo, no sólo nuestros muchachos fueron beneficiados por tu influencia. Durante esta última conferencia recibí varios comentarios de otros líderes de que notaron un cambio en sus hijos o discípulos luego de que estuvieron bajo tu guía en Ciudad Yi y en algunas otras cacerías en que se encontraron.

Wei Wuxian no podía creer que otros padres reconocieran que no era una amenaza para sus hijos. Sin embargo estaba más encantado porque sus aportes fueran de utilidad para los demás muchachos.

—Por esa razón, este año tenemos muchas más solicitudes de líderes y padres que quieren que sus hijos vengan a estudiar al menos una temporada con con nosotros y que sus hijos también tengan como mentor al Patriarca de Yiling.

Su incredulidad no hacía sino aumentar. Sabía bien que, a pesar de ser más sociable que Lan Zhan, Lan XiChen tampoco era propenso a hacer bromas y decir mentiras era algo prohibido en la Secta Lan. Sin embargo, su mente aún no podía procesar lo que había dicho y necesitaba reafirmarlo.

—Espera un momento… ¿De verdad estás diciendo que ellos quieren que yo les enseñe? ¿Yo, el villano más desalmado que jamás caminó en este mundo? El que nunca le importó familia, amigos, honor… ¿Quieren que yo, el maestro de las artes oscuras, les enseñe a sus hijos?

Lan XiChen sonrió comprendiendo la razón de su sorpresa. Luego de dos asedios y varios atentados contra su vida, comprendía que no fuera fácil de creer que estaba recibiendo el favor de otras personas.

—Eso es lo que estoy diciendo. Sé por qué suena tan increíble, pero debes considerar todo lo que ha ocurrido desde que se supo que estabas de vuelta. La primera razón... —Una nube cruzó la mirada de Lan XiChen—. La primera razón es por tus propios méritos. Se ha extendido qué papel tuviste realmente en la misión de búsqueda del cuerpo de Da-ge y todo el incidente con A-Yao.

A pesar del tiempo pasado, de todo lo ocurrido, Lán XiChen no podía dejar de expresarse con afecto respecto a Jin GuangYao. Lo había escuchado en otras ocasiones frente a otras personas llamarlo por su nombre completo, pero en presencia de su hermano y de él, se permitía llamarlo como siempre lo hizo. Quizá porque entendía que ninguno de los dos lo juzgaría equivocado.

—La segunda razón es debido a tu desempeño como mentor de nuestros jóvenes. Me han dicho que al principio los ayudabas directamente haciendo uso del cultivo demoníaco, pero que con el tiempo has cambiado tus formas y les enseñas a que no dependan de ti y que jamás has tenido la intención de enseñarles las artes oscuras.

—¿Cómo podría corromper sus almas inocentes? Todos ellos tienen un gran futuro por el camino recto, no hay necesidad de que aprendan algo tan peligroso. Yo aprendí la lección y espero que ellos aprendan de mis errores.

Sus palabras recibieron una aprobación silenciosa. Lan XiChen decidió continuar la conversación enunciando la siguiente razón.

—Los secretos corren más rápido que las noticias. Al parecer, la noticia de tu matrimonio con WangJi es ya de conocimiento popular, al igual que el que has sido aceptado como su compañero de cultivo.

Desde hacía tiempo se había estado preguntando cómo esa noticia era de un conocimiento tan amplio. Hasta los niños parecían estar al tanto de que estaban casados. No habían sido nada discretos en algunas posadas, pero eran pueblos remotos. Le sorprendía lo mucho que les gustaba el chisme.

—Imagino que tu tío no debe estar muy feliz de que haya manchado la reputación de Lan Zhan.

—No, pero creo que lo que escuché va a complacerlo. El dicho popular es que mientras él esté a tu lado, todo estará bajo control pues es el único capaz de domar al demonio.

Wei WuXian se quedó en blanco un instante para luego romper en una escandalosa risa que probablemente le costaría algún castigo más tarde. —Jajajajajajajajajajajajajajajajaja.

Su risa era tan contagiosa. Lan XiChen nunca había tenido tanta dificultad para controlarse. Tuvo que esperar varios minutos a que Wei WuXian pudiera guardar la calma.

—Perdona, Zewu-jun. Acepto la consecuencia de mis actos, pero esto era demasiado divertido y definitivamente no hubiera podido contener mi risa aunque lo hubiera intentado.

—Me temo que sí tenga consecuencia, pero no hablemos de eso ahora.

—De acuerdo, de acuerdo. Así que hay muchos discípulos haciendo fila para lograr un lugar en las aulas de Gusu. ¿Qué van a hacer?

—Aún no he hablado con mi tío, pero he pensado que deberíamos abrir nuestros salones no solo a los principales discípulos de cada secta sino a todos aquellos que ayudaron en la emboscada de Burial Mounds.

Aquellos muchachos luchando hombro a hombro contra una horda de cadáveres feroces hasta el último resquicio de energía y dispuestos a seguir luchando contra la segunda horda más numerosa. No hubo padre que no pudiera sentirse orgulloso de su hijo ni maestro que no reconociera el valor de su discípulo.

Sin embargo, en esa ocasión eran más de cien muchachos y no creía que el Receso de las Nubes pudiera alojar a tantos.

—¿Cómo piensan recibirlos a todos?

—Actualmente no es posible. Discutiremos si sería necesario ampliar los dormitorios de los discípulos y agregar salones para que reciban las lecciones.  Aunque falta tiempo para que inicien las clases es demasiado pronto para tenerlo todo listo, así que por ahora recibiriamos un grupo pequeño y sé exactamente qué grupo será el primero debido a que están más familiarizados contigo y entre si. Y están relacionados con el otro asunto del que quería hablar contigo.

—¿Otro asunto?

—Así es. El motivo de mi viaje y la razón por la que estuve en contacto con los líderes de Secta que reconocen tu valor es porque finalmente hemos terminado con la purificación en Ciudad Yi. Tal como lo sugeriste, las sectas de los muchachos que estuvieron involucrados en el incidente con Xue Yang nos hicimos cargo de la limpieza del lugar. Lo único que falta es colocar una formación que pueda compensar el Feng-shui del lugar.

Era agradable saber que sus sugerencias habían sido escuchadas y que Ciudad Yi había sido recuperada.

—Se ha decidido que esa tarea, que más bien requiere de un gran número de personas que una gran energía espiritual, sea encargada a los junior que estuvieron presentes durante ese suceso. Con ustedes dos a la cabeza, claro está.

—¿Y todos estuvieron de acuerdo?

—Estaban un poco reacios a eso, pero el joven líder Jin fue bastante convincente con sus argumentos. Al final se decidió que, ya que ustedes fueron quienes descubrieron las condiciones de Ciudad Yi, ustedes fueran los que dieran el cierre a ese episodio.

Esas eran noticias muy agradables para su oído. Jin Ling estaba madurando rápidamente y adquiría cada vez más rasgos de sus padres. Esperaba que no fuera tan presuntuoso como su padre, pero definitivamente había heredado la inteligencia de Jiang YanLi. —Eso lo sacó de su madre. Ella sabía usar muy bien sus palabras.

—Creo que te gustará saber también que el joven líder Jin ha demostrado también algunas habilidades que no son del estilo de sus otros tíos. El mayor que lo acompañaba me contó una hazaña en particular en la que le salvó la vida a un hombre aprovechando el último deseo de un yao perro-lobo. Una estrategia bastante interesante, ¿cierto?

Wei WuXian hubiera deseado poder relatar detalle a detalle de esa hazaña porque la narración de Lan XiChen se quedaba muy corta de lo bien que Jin Ling había actuado en ese momento.

—Los mayores de su secta comienzan a confiar en su juicio. Estoy seguro de que se convertirá en un gran líder.

Aquello hizo sonreír ampliamente a Wei Wuxian. —Jin Ling lo está haciendo bien, ¿no es así? Zewu-jun, ¿podrá Jin Ling sumarse a las clases?

—La cercanía entre Gusu y Lanling favorecería que pudiera asistir y continuar con su labor como líder. Además, es una situación ideal para que él pueda afianzar sus relaciones con las demás sectas.

Dejando de lado el beneficio político, era la oportunidad de Jin Ling para estar rodeado de los chicos de su edad al menos por un año. Estaba creciendo tan rápido, pero también merecía disfrutar un poco más el ser un muchacho y divertirse con sus amigos.

Lan XiChen de nuevo adoptó un semblante y tono de voz lleno de seriedad, finalmente tocando el punto por el que había solicitado hablar con Wei WuXian. —Por supuesto que antes de aceptar cualquier arreglo, quería preguntarte sobre tu condición y tus planes en el futuro. WangJi me ha dicho que has progresado bastante con tu nivel de cultivo y aunque el procedimiento no requiere de tanta energía, ¿crees estar en condiciones de ayudar en el sello de Ciudad Yi?

—Confío en que mi nivel actual será suficiente para cumplir mi parte. —Confiaba que era mucho mayor de lo que era necesario, pero todavía no quería revelar el gran progreso que llevaba gracias a la intervención de A-Yuan—. Si Lan Zhan acepta ir, también iré yo.

—No creo que WangJi se niegue si tú quieres ir. Lo que me lleva a la segunda cuestión. Cuando WangJi y tú volvieron al Receso de las Nubes luego de su matrimonio, le pregunté a él si era algo permanente o cuánto tiempo se quedarían. Su respuesta fue que se quedarían todo el tiempo que tú te sintieras cómodo.

Wei WuXian se encontraba un poco confundido de por qué su esposo diría algo así.

—Te he contado las condiciones en las que vivió mi madre dentro del Receso. WangJi debió haber pensado en algún momento que esa sería una solución apropiada para ti en el pasado cuando ibas de picada, pero ahora la situación es diferente y él es consciente de que permanecer aquí podría ser algo sofocante para ti.

Su corazón dolió un poquito por recordar que todas esas veces que Lan Zhan le había pedido que regresara a Gusu con él no habían sido con la intención de castigarlo, sino de ayudarlo y protegerlo. Si pudiera volver al pasado con el conocimiento actual, estaba seguro que hubiera aceptado.

—Sin embargo, tengo la esperanza de que en el tiempo que has estado aquí hayas encontrado un lugar al que puedas llamar hogar y no lo encuentres tan sofocante como en el pasado.

Su primer encuentro con Zewu-jun en esa vida había sido durante su escandaloso berrinche para evitar volver al Receso. Aún seguía pensando que ser tan estricto con las reglas era bastante ridículo y todos los días rompía muchas de ellas, pero aquel lugar ya no le parecía tan desagradable y aburrido como en su juventud. Ahora él también era parte del clan Lan –muy para el desmayo de Lan Qiren–, y su familia se encontraba en el Receso de las Nubes.

No se sentía encarcelado en aquel lugar como sí lo hizo cuando llegaron después del incidente en el monte Dafan. Por el contrario, gozaba de mucha libertad. Podía disponer de su tiempo para ocuparse en sus cosas. Cultivaba, se dedicaba a terminar alguno de sus inventos inconclusos, holgazaneaba o salía del Receso para dar un paseo, recolectar frutos silvestres o visitar la ciudad. Tenía su reserva privada de condimentos para hacer la comida de aquel lugar más tolerable y con frecuencia salía de cacería con Lan WangJi que seguía fiel a su reputación de estar donde estuviera el caos. Llevaba una vida muy similar a la que alguna vez imaginó, solo que en lugar de un pequeñito tenía más de una docena de chicos que disfrutaban pasar el tiempo con ellos. Todo sería perfecto cuando adoptaran al niño o niña que criarían juntos.

Sonriente, le contestó a su cuñado con toda sinceridad. —Mi hogar está donde se encuentre mi familia. Mientras pueda quedarme junto a Lan Zhan, no tengo queja alguna sobre el lugar en el que estemos.

—Entonces no estaría obligándote a quedarte si te pido que le enseñes a los discípulos que vendrán el próximo año para formarse, ¿cierto?

—Honestamente, suena más como si me hubieras extendido una invitación indefinida para quedarme.

—Esperaba que lo sintieras de esa forma. Qué puedo decir, a mi también me gusta tener a mi familia reunida en un mismo lugar.

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La noche anterior a la colocación del arreglo en Ciudad Yi, los junior habían acordado tener una noche para ponerse al día y recordar la primera vez que estuvieron juntos en aquella posada. Sin embargo, esa noche habían dos cambios significativos. El primero, Lan WangJi y Wei Wuxian estaban con el grupo de juniors en el salón. El segundo era el más inusual: Wei WuXian estaba de mal humor.

—¿Qué pasa con Senior Wei? ¿Acaso está peleando con Hanguang-jun? —preguntó Ouyang Zizhen, que estaba sentado cerca de SiZhui, pero fue Jin Ling quien habló primero.

—¡Qué va! Sólo está haciendo un berrinche.

Lan JingYi no contuvo una risa mientras que SiZhui decidió explicar la situación. —Lo que pasa es que esta mañana Senior Wei se puso enfermo y casi no ha podido comer nada, pero cuando ya estábamos cerca de aquí dijo que tenía ganas de comer Mapo Doufu. Sin embargo, Hanguang-jun le dijo que no tenía permitido comer nada picante hasta que su estómago estuviera bien. Senior Wei se quejó y protestó todo el resto del camino.

—Lo peor fue cuando Hanguang-jun le dijo que tampoco tenía permitido beber licor —comentó otro de los junior Lan—. Es escalofriante que Senior Wei esté tan silencioso por su propia cuenta. No parece él mismo…

—Yo sabía que tanto picante no podía ser bueno para su estómago —añadió JingYi.

Lan SiZhui volteo hacia la pareja y luego hacia sus amigos para comentar con inquietud. —Hanguang-jun parece preocupado. Nunca los había visto tan apartados.

El par todavía estaba sentado codo a codo en su mesa y alguien ajeno al grupo no hubiera detectado ningún cambio, pero SiZhui se refería al modo que Wei WuXian no dirigía miradas furtivas hacia Lan WangJi y su cuerpo permanecía sin la más mínima intención de inclinarse hacia él para provocarlo un poquito.

Ouyang ZiZhen, sin embargo, le dio menos importancia a eso que a la otra afirmación de Lan SiZhui. —¿Cómo puedes saber si Hanguang-jun está preocupado? A mi me parece normal.

—SiZhui se crió con Hanguang-jun, así que lo conoce mejor que nosotros —intervino Lan JingYi, acostumbrado a ser quien explicaba la relación de SiZhui con los mayores.

No era la primera vez que ocurría con los chicos de su generación, pero siempre lo tomaba por sorpresa la facilidad con la que los demás asimilaban la naturaleza de su familia. Ouyang ZiZhen comentó entre risas. —¡Ah! Entonces para ti debe ser como ver a tus padres pelear por primera vez. Mis padres discuten todo el tiempo pero jamás es en serio, pero recuerdo la primera vez que los vi pelear en serio y de verdad fue algo aterrador. Pero ya se arreglarán.

SiZhui le sonrió agradeciendo su intento de tranquilizarlo, pero todavía estaba un poco preocupado por sus padres, en especial por Wei WuXian. No era solo por esta pequeña pelea, sino que los días anteriores había notado que su estado de ánimo era bastante voluble y más parecido al de un niño pequeño. Temía que se estuviera manifestando algún efecto secundario de la técnica que había probado en él. Quizá era probable que en su intención por rejuvenecer los meridianos de Wei WuXian hubiera causado otro tipo de rejuvenecimiento.

Perdido en el curso de sus pensamientos no prestó atención a la conversación de sus compañeros hasta que alguien llamó su nombre. —Creo que el más indicado para hacerlo es SiZhui-xiong. Hanguang-jun no se enfadará con él...

—Por favor, SiZhui-xiong —suplicó otro de los chicos más jóvenes—, es más probable que tú lo logres.

—Ellos tienen razón. A tí te escucharán más, son tus padres —concluyó JingYi. SiZhui tenía un mal presentimiento de lo que sus compañeros querían que hiciera.

—¿Q-qué es lo que quieren que haga? —preguntó con arrepentimiento de antemano y no se equivocaba con ello.

Le pedían una tarea que podía costarle una tarde copiando las reglas. —Pedirle permiso a Hanguang-jun para que podamos beber una copa y brindar con todos los demás.

Estaba decidido a negarse. Su relación filial con la pareja de seniors no era algo de lo que quisiera aprovecharse,  Sin embargo, al pensarlo mejor su semblante se llenó de decisión y se puso de pie. —Lo haré.

Conociendo a los mayores, ante esa petición Lan WangJi se negarían, pero si le insistía a Wei WuXian quizá intentaría convencer a su esposo y al menos así volverían a hablarse. Caminó hacia su mesa y pidió permiso para tomar asiento, lo que le fe permitido. Su presencia calmó un poco el mal humor de Wei WuXian y ambos le pusieron atención. —¿Qué pasa, SiZhui?

La seguridad con la que había llegado hasta allí se desvaneció en un momento, así que no pudo evitar el titubeo de su voz. —Hanguang-jun, Senior Wei… L-los demás discípulos y yo q-queríamos solicitar permiso para… para romper una regla esta noche. Quisiéramos hacer un brindis con todos los demás chicos, pero no podremos hacerlo sin beber licor… así que…

—Mmn. —Lan WangJi ni siquiera esperó a que SiZhui intentará dar un cierre a su petición para dar su venia.

—No, no, no, no. —Wei Wuxian comenzó a sacudir sus brazos frente a él. Esos chicos jamás habían probado el alcohol y si resultaban todos como Lan WangJi se iban a meter en serios problemas—. Es mala idea, muy mala idea. ¡No puedo creer que realmente pensaras en darles permiso!

Boquiabierto, Lan SiZhui no podía creer que Lan WangJi hubiera accedido tan fácilmente y que Wei WuXian fuera quien se negara.

—Podemos cuidarlos. —Aunque parecía que Lan WangJi era indiferente al tema, sus ojos parecían sonreír de satisfacción porque su esposo al fin le dirigía la palabra de nuevo aunque fuera para discutir sobre ese tema. Lan SiZhui suspiró aliviado, aunque quizá habían cantado victoria muy pronto.

—Hanguang-jun, puede que tú no recuerdes lo que hiciste cada vez que probaste licor, pero yo si. Si todos en la Secta Lan actúan igual, el buen nombre de tu familia volverá a ser manchado.

Lan SiZhui tenía curiosidad por saber qué había ocurrido además de lo que ya conocía que pasó en aquella misma posada. Sin embargo, la forma tan lejana con la que Wei WuXian se había referido a su esposo no había pasado desapercibida para el muchacho. Tampoco Lan WangJi lo había pasado por alto, pero estaba más conmovido de que se preocupara por los muchachos y por la Secta. Siguió argumentando para tranquilizar a Wei Wuxian. —Es de familia. La mayoría estará bien.

No sabía cómo Lan WangJi podía estar tan seguro, pero sus palabras siempre eran confiables. Si el decía que era un asunto de familia, significaba que aquellos muchachos con una cinta completamente blanca en sus cabezas no tendrían una reacción exagerada a una copa de alcohol. De los que usaban la cinta con bordado de nubes en su cabeza, pertenecían a ramas algo lejanas a la principal, excepto por Lan YingJi y SiZhui, pero este último no compartía lazos sanguíneos. No tenía ya razón para oponerse, así que se cruzó de brazos y aceptó aún renuente. —Bien. Pero debe ser un licor suave.

Lan SiZhui examinó el rostro de Lan WangJI que parecía más relajado respecto a Wei WuXian, pero también le daba una ligera advertencia que entendió de inmediato. —Vamos a ser castigados después, ¿verdad?

—¿Qué? —Wei WuXian intervino antes de que su esposo contestara—. Eso es injusto, Lan Zhan. Si tú mismo les diste permiso, ¿por qué habrían de ser castigados?

—Pidió permiso para romper una regla y lo tiene. Aún deben afrontar las consecuencias.

—Si es así, ¿qué pasó con las veces que tú bebiste? —argumentó Wei WuXian—, ¿no crees que estás siendo injusto?

Lan WangJi miró a su esposo un momento antes de voltear hacia SiZhui. —Un día de seclusión.

—Gracias, Hanguang-jun, Senior Wei —respondió SiZhui y se marchó sabiendo que el castigo impuesto era más una oportunidad para meditar sobre el asunto. Se volvió brevemente a la pareja que seguía conversando y sonrió satisfecho.

—¿Estás seguro que es buena idea? Quiero recordarte que la última vez que probaste licor robaste unas gallinas, cometiste vandalismo, rompiste una bañera e hiciste cosas que no eran apropiadas para alguien que aún no estaba casado —Wei WuXian le susurraba inclinándose hacia él.

—Todo estará bien. —Envolvió su brazo alrededor de la cintura de su esposo y lo atrajo hacia él—. Podemos cuidarlos.

Lan SiZhui volvió a su lugar satisfecho con los resultados de su pequeña visita. A veces valía la pena aprovecharse de su relación filial con los mayores.

—¿Qué te dijeron? —sus compañeros estaban ansiosos por saber la respuesta y él les entregó el mensaje—. Hanguang-jun hará una excepción por esta ocasión y lo tomará como una infracción menor. Podemos beber, pero estaremos un día en seclusión cuando regresemos a casa.

Todos suspiraron aliviados. Un día de seclusión no era un castigo tan malo como tener que copiar las reglas.

—¡Vamos a brindar! —llamó Ouyang ZiZhen y los sirvientes se apresuraron a servir copas para todos los jóvenes.

También llevaron un par para los mayores y los ojos de Wei WuXian brillaron. Los muchachos animaron a Jin Ling a iniciar el brindis por ser quien tenía el mayor rango y todos brindaron. Wei WuXian no pudo evitar reir ante las caras de algunos de los discípulos Lan que trataron de disimular una expresión de disgusto cuando dieron el primer trago. Aún con la copa en mano, la alzó para llevarla a su boca pero Lan WangJi le sostuvo la mano y habló con autoridad. —Nada de licor.

Enfuruñado de nuevo, Wei WuXian dio un corto bufido, pero de inmediato pensó en cambiar de táctica. —Lan Zhan, Lan WangJi, Lan Er-gege… ¿no dejarás a tu esposo tomar siquiera una copa? No hemos podido reabastecer la Sonrisa del Emperador en el jingshi, ¿sabes cuánto tiempo tengo sin beber una copa?

—Te hará mal.

—Solo es una. ¿Y acaso no el licor también puede ser considerado medicinal en ocasiones? Podría ser beneficioso para mi en lugar de dañino y no lo sabremos.

Lan WangJi tomó su copa también y la alzó a la misma altura que la de Wei WuXian. —Tu bebes la tuya y yo beberé la mía.

Se detuvo a pensarlo mejor. Se le antojaba molestar un poco a Lan WangJi, pero en la boca del estómago se colocó esa sensación que le decía que cualquier cosa que hiciera le iba a explotar en la cara.

No, no era eso. El aroma del licor llegó a su nariz y lo sintió quemarle hasta la garganta. La náusea que no le afectaba desde esa mañana volvió a presentarse de repente. Bajó la copa y se tapó la nariz y boca con la mano. Instintivamente se inclinó hacia Lan WangJi, que ya estaba presto para atenderlo. Con solo percibir el suave aroma a sándalo que despedía su cuerpo comenzó a sentirse más tranquilo. Después de un par de aspiraciones, se sintió más tranquilo para hablar.

—Al final tenías razón, Lan Zhan. Parece que no podré tomar ni una copa esta noche.

Lan WangJi deslizaba con delicadeza su mano por la espalda de Wei WuXian mientras esperaba a que volviera a recuperarse. Le hizo señas a los sirvientes para que se llevaran las copas y continuó atendiendo a su esposo. —Iremos a Ciudad CaiYi en cuanto estés recuperado.

—Y volveremos a llenar el escondite del jingshi.

—Mmn.

—Y me dejarás comer Mapo Doufu.

—Mmn.

La pareja era completamente ajena a lo que estaba sucediendo en la mesa de los jóvenes que ya estaban experimentando las consecuencias de su primera copa de licor. Sus rostros usualmente pálidos mostraban un ligero sonrojo y aunque conservaban una postura correcta, algunos se inclinaban de vez en cuando y otro par se sujetaba de la mesa como si estuvieran esperando que el mundo dejara de girar. Parecían haber soportado muy bien su primera copa, excepto JingYi y otro de los chicos que también llevaba el apellido Lan.

—¡Tienes mucha suerte de tener unos padres tan geniales como Hanguang-jun y Senior Wei! —decía JingYi inclinado hacia su amigo al que le pasaba un brazo por encima del hombro. SiZhui parecía estar bien, lucía calmado y no se balanceaba como sus compañeros e incluso su discurso era bastante coherente.

—JingYi, come un poco más y bebe tu té antes de que Hanguang-jun te vea y ponga un castigo mayor al día de seclusión.

Otro de los chicos sacudía al discípulo que casi había caído dormido sobre su plato de comida. Jin Ling y Ouyang ZiZhen observaban con incredulidad la reacción. —Ahora entiendo por qué no les dejan beber. Ni siquiera era un licor fuerte.

—¿No lo era? —SiZhui había resistido mejor que la mayoría de sus compañeros, pero aún así se sentía mareado y con el rostro muy caliente.

—Pedimos el más ligero para que ustedes pudieran beber y necesitarías una jarra entera para lograr el efecto del licor más fuerte que he probado —explicó Ouyang ZiZhen.

Quizá el licor no era fuerte, pero todo autocontrol de la mente de JingYi desapareció. Se acercó a Jin Ling y le dio un abrazo bastante fuerte que casi le rompe los huesos. —¡¿Qué crees que estás haciendo?!

—Estoy muy contento de que seamos amigos, Jin Ling. Es divertido discutir contigo.

Se acercó luego a SiZhui y repitió la escena, pero SiZhui solo le dio una palmada en la espalda. —JingYi, deberías volver a sentarte…

—¡Eres mi mejor amigo! Eres como mi hermano y lamento todas las veces que te metí en problemas con Señor Lan.

Se levantó de pronto y se giró con la intención de ir a la mesa de sus mayores, pero al primer paso tropezó con su propio pie y cayó de cara, dejando el salón entero en silencio. Luego de un instante se comenzó a escuchar una risa ahogada que iba cada vez en aumento hasta que se volvió una escandalosa carcajada. Era el propio JingYi que ahora rodaba por el suelo y no dejaba de reír.

—No hay que dejar que JingYi vuelva a beber en su vida —comentó Ouyang ZiZhen recibiendo el total apoyo de sus amigos.

—Con esto tengo para molestarlo por la eternidad —añadió Jin Ling.

—JingYi es un Lan muy atípico, pero definitivamente lleva la sangre de tu familia en sus venas —susurró Wei WuXian al oído de su esposo.

—Mmn.

Chapter Text

Por la mañana, Wei WuXian volvió a sentirse enfermo. Un ataque de náuseas y vómito lo hizo despertar antes de las 5 de la mañana. Lan Zhan pidió un desayuno ligero para él y le proporcionó unas píldoras para calmar su estómago. —No deberías hacerlo.

Se refería a todo el ritual para sellar Ciudad Yi. —No es la gran cosa, mi energía espiritual no es afectada por este mal pasajero. Además, es algo que quiero hacer. Hace mucho que no hago algo útil sin usar cultivación demoníaca y además los chicos estaban muy emocionados porque estamos todos juntos y vamos a hacer algo grande.

La mirada de Lan WangJi era de preocupación pues no era común que Wei WuXian enfermara, pero debía ser porque las pasadas noches le estaba poniendo mucho más picante que de costumbre a sus comidas. Decidió dejarlo pasar hasta que terminaran su tarea y luego lo haría ver por un médico.

—Deberíamos preocuparnos por ver cómo despertaron los chicos. Pobre JingYi, ni siquiera recordará por qué tendrá que copiar las reglas tantas veces. —Se levantó y estiró un poco antes de salir de su habitación con Lan WangJi siguiéndolo un paso atrás. Los jóvenes estaban ya todos en el salón tomando su desayuno, aunque sus rostros estaban ligeramente ensombrecidos.

Wei WuXian se acercó al grupo de discípulos Lan con una amplia sonrisa y habló con un volumen un poco alto. —¿Qué tal su primera experiencia con el licor?

Los jóvenes dieron un leve respingo pues la voz de Wei WuXian taladró su cabeza. Uno de ellos habló por los demás. —No volveremos a tomar en toda nuestra vida.

En medio del grupo, Lan SiZhui le acercaba una taza de té a JingYi que estaba haciendo un gran esfuerzo por mantener la digna postura de un Lan. Wei WuXian se acercó y le dio una palmada en el hombro. —¿Qué tal? ¿Recuerdas lo que pasó anoche?

—No, pero Jin Ling ya me puso al día —se lamentó y el mencionado, que estaba en otra mesa con Ouyang Zizhen pero atentos a los muchachos Lan, se rió con un dejo de burla. JingYi se giró para ver a Lan Wangji. —Hanguang-jun, de verdad estoy muy arrepentido. ¿Cuál será mi castigo? ¿Cuántas veces debo copiar las reglas?

Lan WangJi iba a dar su sentencia de una vez, pero una mirada de Wei WuXian lo hizo titubear. Exhaló y finalmente habló. —Luego.

—No pareces muy afectado —dijo Wei Wuxian después de examinar a SiZhui—, ¿estás bien?

—Sí, solo tuve una ligera molestia, pero ya me encuentro bien. Sin embargo, tampoco volveré a repetirlo.

Cómo líder de su generación, las acciones de SiZhui tenían gran influencia en el resto del grupo, así que sabía la importancia de poner el ejemplo. Siempre había demostrado ser el más maduro y correcto del grupo, pero no podía esperarse menos del hijo honorífico de Hanguang-jun.

Al terminar de desayunar y con la ayuda de algunas píldoras, el grupo estaba listo para la tarea que les esperaba esa tarde. Anduvieron por el mismo camino que la primera vez y pasaron por la casa donde habían quemado el papel dinero por A-Qin y se detuvieron en la bifurcación que los llevaría a Ciudad Yi. El camino ya no se encontraba lleno de maleza, pero el letrero no había sido reemplazado. Iniciaron su camino, mucho más sencillo que la primera vez que cruzaron por allí, pero antes de que la ciudad fuera visible, Wei WuXian hizo que todos se detuvieran. —Para que el grupo esté realmente completo nos hacen falta un par de invitados. Más adelante no podrán mostrarse ante todos.

Se escuchó un ruido entre las rocas y dos figuras oscuras emergieron para presentarse ante los jóvenes y los dos mayores. —Pudiste encontrarlo a tiempo. Buen trabajo, Wen Ning.

La presencia de Wen Ning era algo relativamente normal para esos tiempos, pero el otro invitado no había sido visto desde aquella ocasión. Las voces de los jóvenes se escucharon en diferentes tonos de admiración. «¡Song Lan!» «¡Song ZiChen!»

—N-no fue tan difícil. —Al menos no para él pues podía detectar la presencia de otros cadáveres feroces con cierta facilidad. Solo tenía que seguir algunas pistas para encontrarlo. Wei WuXian se acercó a Song Lan e hizo una reverencia.

—Imaginé que estarías interesado en ver cómo Ciudad Yi ha quedado limpia de energía negativa y puede volver a ser una ciudad habitable.

Song Lan asintió lentamente, luego sacó algo de su túnica.Las bolsas con los restos de las almas de Xiao Xingchen y A-Qin. Wei WuXian entendió a lo que se refería. —Creo que a ellos también les gustaría saber que la ciudad donde vivieron vuelve a estar en paz.

Lan SiZhui avanzó hacia su tío para saludarlo y fue correspondido en el gesto. Luego lo siguieron el resto de los discípulos Lan pues tenían un par de semanas de no haberlo visto. Emprendieron nuevamente su camino, Wei WuXian conversó un poco con Song Lan sobre las almas a su cuidado, pero luego de un rato tuvo que apartarse del camino. Lan WangJi lo siguió de cerca y lo ayudó a sujetar su cabello.

Los jóvenes se habían quedado algo lejos, charlando entre si para intentar darle algo de privacidad a su mayor. Sin embargo, Wen Ning y Lan SiZhui observaban con preocupación a la pareja. —¿Qué le pasa al joven maestro Wei?

—Ha estado enfermo desde ayer. Probablemente comió algo que no le hizo bien, pero casi no ha podido ingerir alimento desde entonces porque le dan muchas náuseas.

Wen Ning asintió comprendiendo lo que pasaba. —Si solo son náuseas, hay unos puntos que puedes presionar para quitarlas. ¿Me permites tu muñeca?

SiZhui de inmediato le ofreció la muñeca a su tío y él le enseñó cómo medir el punto exacto donde su pulgar y los dedos índice y medio debían presionar. No podía hacerlo él mismo porque sus movimientos no eran tan precisos. —Jiejie lo usaba para tratar las náuseas de las embarazadas, pero debería funcionar también en este caso.

Wei WuXian y Lan WangJi volvieron a unirse al grupo, aunque el primero lucía bastante desanimado y el segundo seguía preocupado por su esposo. A cada instante, la inquietud de SiZhui también crecía sin comprender bien la razón. Se acercó a los mayores y habló con suavidad. —Senior Wei, ¿te sientes mejor?

—Solo un poco. ¿No encontraste algo en los libros de tu tía para tratar un estómago débil?

SiZhui sacudió la cabeza. —No, pero tío Ning me acaba de enseñar unos puntos de presión que pueden aliviar tus náuseas. ¿Puedes darme tu mano?

Siguiendo las instrucciones de Wen Ning, SiZhui presionó el brazo de Wei WuXian y casi de inmediato su rostro dejó de estar verde. —Vaya, funcionó. Muchas gracias a ambos.

—Mmn. —SiZhui pudo sonreir más tranquilo, pero todavía había algo que no le gustaba en todo eso.

Como por arte de magia, Wei WuXian recuperó el ánimo y comenzó a caminar con energía renovada hacia Ciudad Yi.

Wen Ning y Song Lan se ocultaron en cuanto las puertas de la ciudad estuvieron a la vista. El grupo de juniors fue recibido por los mayores de sus sectas que estaban ansiosos porque demostraran su buen desempeño en la cultivación ante las sectas más prominentes. Algunos mayores de la secta Lanling Jin estaban presentes, al igual que Lan Qiren y Lan XiChen, pero de forma inesperada se había unido al evento el líder de la secta Yunmeng Jiang. Ni siquiera Jin Ling estaba al tanto que estaría presente, aunque eso le agradaba mucho porque podría demostrarle su buen trabajo.

—¡Tío! ¿Qué haces aquí? —preguntó Jin Ling al verlo. Le había mencionado el evento, pero también le había explicado que Wei WuXian y Lan WangJi tomarían parte y su disgusto se hizo evidente. Por esa razón, pensó que no estaba interesado en asistir y lo tomó por sorpresa.

—Aunque seas el líder de una secta, sigo siendo tu tío —habló con la misma dureza que le caracterizaba—. Por supuesto que no me iba a perder esto.

Jin Ling frunció el ceño y se cruzó de brazos, pero en el fondo estaba contento de estar en ese momento acompañado por sus dos tíos. Wei WuXian también se alegraba por la misma razón, aunque aún seguía evitando acercarse a su shidi .

Los preparativos estaban hechos. Quienes habían limpiado la ciudad también habían edificado una barrera interior con una veintena de pilares y cada una con una bestia de piedra resguardando desde el tope. Eran de la misma clase que alguna vez resguardaron Burial Mounds, pero no eran necesarias tantas como en aquel lugar.

Había un pilar para cada uno de los junior y Wei WuXian. Lan WangJi sería el responsable por el pilar colocado en el centro de la ciudad, pues era más grande e iba a requerir un nivel más alto de cultivo para activar su poder de exorcismo. Los pilares debían activarse en una secuencia específica, comenzando por los situados al norte y luego siguiendo la disposición del arreglo. La neblina en el lugar ya no era tan densa como cuando estuvieron allí la primera vez, pero aún así hacía difícil ver a gran distancia. Al activar los pilares, estos emitirían un resplandor suficiente para alertar al siguiente que debía actuar.

Los líderes observarían desde la plaza principal. Muchos de ellos aprovechaban el momento para hablar con Lan Qiren y Lan XiChen para agradecerles el haber escogido a sus muchachos para recibir sus clases el año siguiente. Era un buen momento para que las sectas menores pudieran codearse con los mayores de las sectas mayores.

Un sirviente se acercó a toda velocidad hacia el grupo, indicando que los jóvenes maestros estaban todos en su lugar y que iban a dar comienzo.

En un momento, el primer pilar del norte comenzó a resplandecer, de inmediato el siguiente y los demás en perfecta secuencia. Circularon perfectamente el lugar hasta que el último pilar al sur brilló. Lan WangJi concluyó el sello activando el pilar central provocando una fuerte explosión de energía espiritual que dispersó la niebla del lugar temporalmente. En la misma secuencia que iniciaron, los pilares se fueron uno a uno apagando.

Wei WuXian se encontraba al oeste y con el lugar libre de neblina podía ver claramente los pilares más cercanos al suyo. Lan SiZhui, Jin Ling y Lan JingYi ya se acercaban para festejar con él que todo había salido de acuerdo al plan. Dio un paso para caminar hacia ellos, pero tuvo que detenerse y usar el pilar como apoyo porque sintió como si la tierra bajo sus pies se moviera. Levantó la mirada para buscar a los tres chicos y ver que estuvieran bien, mas al hacer contacto visual notó que los tres avanzaban rápido hacia él y sus rostros estaban plagados de angustia. A sus ojos parecía que la neblina había vuelto para engullir todo a su alrededor y las voces de los chicos le sonaron más distantes de lo que en realidad estaban.

—¡Tío Wei!

—¡Senior Wei!

—¡Papá!

Jin Ling fue el más rápido y logró llegar a tiempo para evitar que Wei WuXian se golpeara la cabeza con la caída. Lan SiZhui llegó luego y juntos lo recostaron con cuidado en el suelo, luego SiZhui se giró hacia JingYi. —Ve por Hanguang-jun…

Lan JingYi no titubeó y ni siquiera pensó en correr hacia allá sino que de inmediato montó en su espada para llegar más pronto con Lan WangJi.

—Quizá usó mucha energía espiritual —sugirió Jin Ling. Lan SiZhui comenzó a pasarle energía espiritual al mismo tiempo que comenzó a revisar su cuerpo para ver si había algo más a lo que debían prestar atención.

Jin Ling estaba muy atento a las expresiones de su amigo mientras hacía el examen, por lo que al notar sorpresa en sus ojos de inmediato preguntó. —¿Qué es? ¿Qué le pasa?

SiZhui volteó a verlo y su rostro parecía ser el de alguien que había visto un fantasma. Tenía la mano sobre el vientre de Wei WuXian, pero no sabía cómo explicar lo que había encontrado. —Aquí… hay…

—¡Wei Ying! —la voz de Lan WangJi interrumpió a SiZhui. Jin Ling se puso de pie para darle espacio al mayor para que estuviera junto a Wei WuXian. Detrás de él venían Lan XiChen y Lan JingYi.

Los demás jóvenes ya habían comenzado a reunirse con los adultos. Lan JingYi llegó volando hacia Lan WangJi y todos escucharon cuando le dijo que había algo malo con Wei WuXian. Lo observaron marcharse y Ouyang ZiZhen fue el que habló como para tranquilizar a los demás. —No debió extralimitarse si ya estaba enfermo. Seguro no es algo grave.

—Iré con él —anunció Lan XiChen a su tío y siguió a su hermano, llegando al lugar cuando este se agachó al lado de su esposo.

—Hanguang-jun… —SiZhui todavía no tenía palabras para explicar lo que estaba sintiendo así que señaló y dejó que Lan WangJi tomara su lugar. Examinando a Wei WuXian en el punto indicado, su rostro usualmente inexpresivo no fue suficiente para ocultar la sorpresa de lo que hubiera descubierto.

—Hermano —llamó a Lan XiChen que ya estaba alerta y se acercó a ellos. Lan SiZhui se levantó para darle lugar al mayor y dio unos pasos hacia sus amigos que le pedían explicar qué era lo que pasaba.

Con la transferencia de energía, Wei WuXian comenzó a reaccionar y abrió los ojos lentamente. Lan XiChen ya había examinado también a su cuñado y con más templanza dio su diagnóstico final aunque su rostro reflejaba una mezcla de incredulidad y terror. —Parece que hay una criatura creciendo en el vientre del joven maestro Wei, como si… como si estuviera embarazado.

Chapter Text

—¡¿Qué?! —Wei WuXian quizo levantarse pero de inmediato tuvo que volver a acostarse porque todavía estaba muy mareado.

—Descansa. No te levantes —habló Lan WangJi tomando su mano y comenzó a transferir su energía hacia él, lo que ayudó a que la cabeza dejara de darle vueltas.

—Zewu-jun, todavía estoy muy mareado y no sé si escuché bien, pero tu diagnóstico no tiene mucho sentido. Lan Zhan puede atestiguar muy bien que soy hombre y lo que has dicho es absolutamente imposible.

—WangJi y SiZhui también lo sintieron —afirmó con toda tranquilidad, pero su mirada era seria y le recordaba mucho a la que tenía cuando le contó sobre los eventos de la Ciudad sin Noche—. No sé con certeza lo que sucede, pero hay algo creciendo en tu interior… ¿es posible que sea una secuela de algo que tratabas de hacer?

—No fue él —interrumpió SiZhui tomando por sorpresa a los adultos que voltearon a verlo. Estaba más pálido que lo acostumbrado y su rostro reflejaba angustia—. E-es posible que algo haya salido mal, pero… pero no fue algo que él hizo, sino yo. Es mi responsabilidad.

—Lo lamento, me apresuré a sacar conjeturas —se disculpó Lan XiChen suavizando un poco su tono—. Explícate, por favor, A-Yuan. ¿Qué fue lo que hiciste?

SiZhui respiró con fuerza un par de veces. Estaba aterrado de haber cometido un error de ese calibre, pero debía asumir las consecuencias y sobre todo ponerlos en alerta para que pudieran ayudar a Wei WuXian. —Logré completar una técnica de mi tía Wen Qing... o algo así, puede que no haya salido tan bien como esperaba y… no estoy seguro de qué pasó, en qué me equivoqué, p-pero lo más probable es que la criatura que crece en el cuerpo de Senior Wei… sea un bebé.

No se atrevía a voltear la mirada hacia Lan WangJi y Wei WuXian. Sentía que los había defraudado y ya ni siquiera tenía derecho a considerarlos sus padres. Lan WangJi seguro iba a reprenderlo por jugar con algo tan valioso como la vida de Wei WuXian y no podía sino aceptarlo en silencio.

Lan XiChen se puso de pie y caminó hacia los muchachos. —WangJi, lo mejor será que ustedes dos regresen a Gusu, mientras nosotros volveremos con los demás para terminar nuestros asuntos. Cuando estemos en casa veremos con detalle qué fue lo que ocurrió y qué hacer al respecto.

Se giró hacia SiZhui y le puso una mano en el hombro. —Vamos a examinar tus notas más tarde. Es mejor que ahora regresemos a tranquilizar a todos y que nadie más se entere de lo que en verdad sucede.

La advertencia iba dirigida también a Lan JingYi y Jin Ling, que asintieron a pesar de que no era necesario decirlo.

Los tres jóvenes estaban preocupados a su manera. Jin Ling observó cómo Lan WangJi tomó con cuidado a Wei WuXian entre sus brazos y tuvo la misma sensación de aquella noche en Torre Koi cuando supo que él era Wei Ying y lo atravesó con su espada. Apenas la pareja se marchó, los tres caminaron tras Lan XiChen sin decir nada.

Wei WuXian se quejó un poco estando en el aire pues el movimiento no estaba haciendo nada por aminorar la sensación de mareo que lo aquejaba. Giró el rostro para refugiarlo en el pecho de su esposo. —¿Quieres que me detenga?

—No, sólo llévame a casa pronto.

La cabeza le daba vueltas, pero no estaba seguro si era por debilidad o por tantas cosas que debía asimilar. Decidió ir enumerando una a una, ordenando los hechos para aclarar su mente.

Primero, algo no había salido como lo esperaban con la técnica que A-Yuan completó. No sabía cómo ni por qué, pero había provocado un efecto secundario inesperado, MUY inesperado.

Había algo creciendo en su interior, pero no podían estar seguros de qué era ni exactamente cómo era que estaba allí y cómo podía suceder porque aunque jamás tuvo interés por la medicina sabía lo suficiente para saber que era imposible para un hombre concebir a un niño en sus entrañas.

Sin embargo, nunca se sabía hasta dónde llegaban los límites de lo posible cuando de cultivación se trataba y si en verdad era un efecto de la práctica de A-Yuan, algo mágico de verdad estaba pasando.

En algún momento bromeó con Lan Zhan que con lo dedicados que eran con su todos los días, y la persistencia que él tenía de terminar siempre en lo más profundo de su interior, si pudiera engendrarle un hijo probablemente ya tendrían una docena a su alrededor. Si algo en la técnica de A-Yuan para ayudarle a crear el núcleo había terminado en cambio por permitirle concebir un bebé, tenía que ser también de Lan Zhan. Un pequeñito de su propia sangre. ¿Sería posible? ¿Podría llegar a darle a luz?

Se rió de sí mismo. ¿Cómo era posible que un hombre diera a luz? Habían todavía demasiadas preguntas sin respuesta así que lo mejor era esperar a quien pudiera dárselas.

Aunque eso no detenía a su mente de imaginar cómo sería un bebé de Lan Zhan y suyo. ¿Tendría los ojos cristalinos de su esposo? Esperaba que heredara su distinguido perfil y el color de su piel, pero esperaba que fuera mucho más expresivo que su amado.

¿Cómo se vería Lan Zhan con un bebé en brazos? Casi no veía niños pequeños en el Receso de las Nubes pues estos permanecían con sus madres y nodrizas hasta cierta edad en que se unían a sus padres y mentores para el inicio de su formación en la cultivación. Pero él no iba a permitir eso. Su bebé debía permanecer a su lado siempre y recibiría todo el cariño y devoción de sus padres.

¿Y si no era un bebé? ¿Y si era algo más? Obviamente la técnica de A-Yuan no tenía como propósito ayudarlo a concebir, ¿si era algo diferente lo que se estaba formando en su interior? ¿Qué iba a pasar con él? ¿Cómo podían estar seguros de que no era un niño o una niña sino… cualquier otra cosa desconocida?

—Quiero que sea un bebé —habló con voz temblorosa y se aferró más a Lan WangJi—. Sería hermoso que sea un bebé, un bebé tuyo y mío… tiene que ser un bebé, no puede ser nada más.

Lan WangJi estrechó más su abrazo. También él estaba preocupado porque no entendía qué había pasado, por qué ahora Wei WuXian se encontraba en esa situación, pero le inquietaba más no saber si su vida corría algún riesgo.

En Ciudad Yi todos se lamentaron que Lan WangJi y Wei WuXian no se hubieran quedado más y amablemente enviaron sus mejores deseos para que su recuperación fuera pronta. Lan SiZhui hacía lo mejor por disimular su preocupación y sentido de culpabilidad. Lan JingYi no sabía cómo distraer a su amigo, hubiera querido decirle que todo estaría bien una vez Lan XiChen examinara sus notas, que juntos podrían descifrar qué hacer respecto a Wei WuXian, pero estaban rodeados de sus compañeros y no podía decir nada.

Jin Ling estaba en otro punto con Jiang Cheng y los mayores de la secta Lanling Jin, pero su tío lo apartó un poco. —¿Qué sucede?

—¿De qué hablas? —contestó de mala manera.

—¿Te atreves a contestarme así? ¡Te voy a enseñar a hablar con respeto! —Tras el regaño habló con algo más de calma—. Desde hace rato estás ausente, ¿pasó algo con esos chicos Lan que no dejas de ver hacia allá?

Jin Ling resopló. No podía decir nada, de todos modos nadie creería si dijera que Wei WuXian podía estar embarazado.

—No es nada —respondió con más docilidad—. Wei WuXian se desmayó en el momento en que terminamos el sello y ahora Lan SiZhui está muy preocupado. Desde ayer lucía algo enfermo y quizá usó su energía un poco más de la cuenta, pero supongo que teme que sea algo más.

—¿Y a ti por qué te importa tanto? Enfócate en los asuntos de tu Secta.

¿Cómo no iba a importarle? No sabía qué pasaba por la mente de SiZhui, pero podía adivinar que se sentía culpable por haber fallado y quizá haber puesto en riesgo la vida de Wei WuXian. Después de todo jamás se había escuchado de un hombre siendo capaz de concebir un hijo. Eso también le preocupaba, porque conociendo el rumbo de la investigación de su amigo sabía por qué creía que lo más probable era que se tratara de un bebé, pero también podría ser algo más, algo peligroso…

Sin embargo no le podía decir nada de esto a Jiang Cheng, no solo porque no entendería sino porque además se podía molestar de su cercanía con Wei WuXian.

—Me importa porque son mis amigos. ¿Qué hay de malo en preocuparse por alguien más aunque no sea de tu Secta?

No sabía qué había provocado que Jiang Cheng se enfadara tanto de pronto, pero a juzgar por cómo reprimió el impulso de darle un golpe, tenía que haber tocado una fibra sensible. Después de eso, Jiang Cheng chasqueó la lengua y se dio la vuelta. —Me iré ya. Buen trabajo hoy.

Jin Ling hizo una leve reverencia y se despidió de su tío, regresando a donde estaban sus mayores. —Líder, deberíamos volver también.

Él asintió, pero de inmediato cambió de opinión. No iba a poder estar tranquilo sino hasta que supiera que su tío iba a estar bien. —Ustedes pueden regresar, yo tengo algo más que hacer.

—¿Cuánto tiempo va a estar ausente, Joven Líder? —Sabía que tenía asuntos por atender en casa, no podía ausentarse demasiado tiempo así que tendría que ser breve. Sin embargo, podía ganar un poco de tiempo si se trataba de un asunto oficial o algo entre líderes de Secta. La colaboración de la Secta Lanling Jin con la Secta Gusu Lan no había disminuido por la afinidad del nuevo líder con los jóvenes discípulos, así que al igual que con el anterior Líder, no era extraño que Jin Ling hiciera visitas frecuentes al Receso de las Nubes.

—Tomaré dos días. Tengo un asunto que tratar con el líder de Secta Lan, pero no demoraré en regresar.

—Entendido. Entonces nosotros nos adelantaremos y esperaremos su regreso. Hay algunos asuntos que requieren de su decisión.

Las personas esperando hablar con Lan XiChen y Lan Qiren causaban que el regreso al Receso de las Nubes se retrasara. Jin Ling se acercó a sus amigos y no hubo necesidad de decir una sola palabra, los tres entendieron lo que tenían que hacer.

Jin Ling tomó la iniciativa y se acercó solicitando interrumpir un momento a Lan XiChen. Como era el líder de una de las grandes sectas nadie se molestó o tuvieron que disimularlo con cortesía. De todos modos, nunca hacía uso de su estatus de esa forma y tampoco sería una interrupción prolongada. —Zewu-jun…

Él negó con la cabeza cuando vio que sus dos discípulos también se acercaban. —Lo entiendo, pueden adelantarse pero tengan cuidado pues es tarde y la neblina se está haciendo densa.

—Muchas gracias, Zewu-jun —respondió Lan SiZhui haciendo una profunda reverencia.

Lan XiChen le sonrió y puso una mano en su cabeza. —Todo va a estar bien. Hablaremos más tarde.

—Mmn. —Los tres se apresuraron hacia la salida de la ciudad. Era tarde y la neblina comenzaba a hacerse más densa, así que montar sus espadas no era una buena idea. Además, SiZhui debía avisarle a su tío, por lo que debían acudir a donde él y Song Lan iban a estar esperando.

Cuando Wen Ning notó que A-Yuan y sus amigos venían solos por el camino, se mostró ante ellos adivinando que estaba relacionado con el hecho de que había visto a Lan WangJi alejarse junto a Wei WuXian.

Song Lan se unió a ellos mientras bajaban de la montaña hasta estar cerca del pueblo. Lan SiZhui le contó a Wen Ning los pormenores de lo ocurrido y también sobre su intervención en el actual dilema de Wei WuXian. —Es mi culpa, tío. Era algo que sobrepasa mi nivel, era de esperar que algo saliera mal. Nunca debí haberlo hecho...

—¡A-Yuan! —Wen Ning nunca le había llamado la atención, así que se sobresaltó—. No es algo que dependa de tu nivel. Haber logrado completarlo ya es una gran muestra de tu gran capacidad.

Aunque Wen Ning tuviera razón, Lan SiZhui no podía aceptarlo tan fácilmente, se sentía aún muy mal y la angustia no lo dejaba pensar claro. Wen Ning siguió hablando para hacerle reaccionar. —Todos sabemos que una nueva técnica siempre puede tener un efecto secundario inesperado.

—Tío Wei lo sabía también —interrumpió Jin Ling—, y él decidió arriesgarse. Estuvimos allí cuando lo hiciste y jamás había visto a alguien tan meticuloso.

—No digo esto a menudo, pero Jin Ling tiene razón —añadió Lan JingYi—. Tomaste todas las precauciones, esto no es algo que podrías haber previsto.

Lan SiZhui asintió. Sus amigos tenían razón, pero no lograba sentirse mejor. Le había fallado a las dos personas que siempre habían estado allí para él, que lo apoyaban incondicionalmente y a quienes les debía la vida.

Estaban ya en el punto donde debían separarse de Wen Ning. Este puso una mano en el hombro de su sobrino y habló con calma otra vez. —Ahora no es momento de que te lamentes por lo que salió mal, sino que te enfoques en qué pasará a partir de ahora. Ayuda al joven maestro Wei. En el mejor de los casos, habrás ganado un pequeño hermano.

No había llegado a pensar en eso. Si de verdad se trataba de un bebé y lograban encontrar la forma de ayudar a Wei WuXian para que el embarazo llegara a buen término, habría un nuevo integrante en la familia. Pero primero debían confirmar que era un bebé y que no amenazaba la vida de Wei WuXian.

Tenía un nuevo objetivo qué lograr, pero ahora sí pediría toda la ayuda que pudieran conseguir.

Chapter Text

En el Jingshi, Lan Wangji terminó de pasarle energía espiritual a Wei WuXian y le ofreció una infusión de jengibre para ayudarle con las náuseas que habían regresado. Wei WuXian tomó un sorbo y suspiró, mirando hacia su taza por un largo rato. —¿Tú también lo sentiste?

Lan WangJi se sentó a su lado y acarició su espalda. —Mmn. Parece estar enlazado a tu dantian, pero definitivamente tiene una firma de energía diferente. ¿Qué fue lo que hizo SiZhui?

Wei Wuxian suspiró nuevamente. —No vayas a castigarlo, la investigación no está prohibida en Gusu.

Como Lan WangJi no cambió de expresión ni dijo nada más, continuó hablando. —No sé los pormenores, A-Yuan quería que fuera sorpresa y de esto sé menos que tú, pues le ayudaste con su investigación.

—No quería decirme qué era, así que no insistí. ¿Cuál era su propósito?

Wei WuXian sonrió. —Antes de la Campaña para derribar el sol, pero después de transferir mi núcleo a Jiang Cheng, Wen Qing comenzó a investigar una técnica médica para ayudarme a rehacer mi núcleo, pero tuvo que dejarla inconclusa. Cuando A-Yuan y Wen Ning fueron a buscar sus cosas, encontraron el manuscrito y él se propuso completarla para ayudarme a completar más rápido el núcleo en este cuerpo.

Puso una mano sobre su vientre, preguntándose momentáneamente cómo sería cuando el bebé creciera y cuánto crecería también su barriga. —Yo creo que sí funcionó porque avanzaba el doble o triple que antes, pero no me esperaba este pequeño efecto secundario. Dime, Lan Zhan, ¿crees que yo pueda sentirlo también? ¿Me enseñarías la mejor forma de hacerlo?

Lan WangJi tomó su mano y la colocó en el punto exacto. Le instruyó la forma de canalizar su energía para entrar en contacto con la criatura en su interior. Wei WuXian dio un respingo cuando logró sentirlo. De verdad estaba allí, casi imperceptible pero también evidente, como si formara parte de él mismo pero completamente ajeno al mismo tiempo. Miró a Lan WangJi con los ojos humedecidos y una sonrisa tan auténtica en su rostro. —De verdad está allí… es tan pequeño. Lan Zhan...

Una mezcla de risa y sollozo salió de su boca en el momento que Lan WangJi se inclinó para darle un beso en los labios. Era un milagro, como todo lo que había ocurrido desde el momento en que regresó de la muerte y como todos los milagros de su vida era alguien más quien lo hacía posible.

Como si lo hubiera estado llamando con el pensamiento, el responsable de ese milagro tocó a la puerta anunciando que él y sus dos amigos lo acompañaban. —Hanguang-jun, Senior Wei… ¿podemos pasar?

—¡Adelante! —gritó Wei WuXian aún entre los brazos de su esposo y con una amplia sonrisa en sus labios. El trío de jóvenes titubeó un momento antes de pasar, pero al verlos de buen humor caminaron hacia el borde de la cama y se sentaron frente a la pareja.

—¿Qué hacen aquí? Se supone que iban a esperar a Zewu-jun —los cuestionó—. Tú también, Jin Ling.

—¿Crees que nos íbamos a quedar tan tranquilos después de la noticia? A-Yuan estaba tan preocupado que era doloroso verlo —respondió.

El aludido agachó la cabeza y se encogió un poco de hombros.

—También tú estabas preocupado. Tu tío hasta te regañó por eso —le replicó JingYi.

—Chicos, chicos… Todo está bien —habló para tranquilizarlos, pero era imposible no conmoverse así que su voz sonó algo temblorosa. Los tres debieron haberlo malinterpretado a juzgar por la expresión acongojada de sus rostros así que se apresuró a aclarar—. Me conmueven, eso es todo.

—¿Cómo te sientes, Senior Wei? —Al fin SiZhui se había atrevido a levantar la mirada y a hablar con él—. ¿Tienes alguna molestia? ¿Sientes algo extraño?

Wei WuXian suspiró profundamente y habló con solemnidad. —De hecho, sí…

SiZhui sintió que el color se le iba del rostro, pero la sonrisa de Wei WuXian y el tono de niño consentido con que le habló lo hizo reaccionar de inmediato con una ligera risa. —A-Yuan, las náuseas volvieron. Ayuda a este frágil hombre.

Tomó el brazo que le ofrecía y presionó con certeza los puntos que ya conocía. Al menos podía serle de ayuda en ese momento. —¿Qué tal ahora?

—Ahora tengo hambre. Lan Zhan, ahora que sabemos que no estoy enfermo, ¿puedo comer algo con mucho picante? Por favor, de verdad tengo mucha hambre.

Lan SiZhui todavía no se sentía preparado para dirigirle la mirada a Lan WangJi, así que volvió a agachar la mirada hasta que él se marchó para buscar la comida que Wei WuXian había pedido.

—¿De verdad no sientes nada más? ¿Algún problema con tu energía espiritual?

Wei WuXian puso su mano otra vez en su vientre. —Cuando me desmayé fue extraño. Era como si hubiera usado demasiada energía espiritual, pero todavía podía sentir una gran cantidad en mi interior. ¿Es porque él está enlazado a mi dantian?

—No lo sé, Senior Wei. Tengo que revisar mis notas otra vez, ver en dónde me equivoqué o qué no tomé en cuenta. Zewu-jun dijo que me ayudaría a revisarlas, pero ya no podía esperar. Quería ver que estuvieras bien.

—Estoy bien. Un poco asustado, porque solo en broma se me había ocurrido que esto podría pasar —le dijo sincero, pero al notar que sus ojos estaban llenos de preocupación alzó la mano y acarició la mejilla del muchacho—. No te aflijas. Puede ser inesperado, pero sé que vamos a estar bien.

—¿Cómo puedes estar tan seguro? Apenas soy un discípulo, todavía tengo mucho que aprender. Lo que hice… tal vez fui muy atrevido en creer que podía hacerlo y ahora no estamos seguros de qué podría pasar.

Wei WuXian retiró su mano solo para dar un ligero golpecito con el dedo en la frente de Lan SiZhui, tomándolo a él y a sus amigos por sorpresa. —¿Sabes por qué sabía que tú podrías lograrlo? Porque siempre leo tus notas. No solo tu caligrafía es impecable, que no esperaría menos siendo que Lan Zhan te enseñó y seguro fue bastante estricto.

SiZhui no pudo evitar una tímida sonrisa por el comentario. Wei WuXian continuó con su discurso. —Tienes un pensamiento claro, analítico. Eres metódico e impecable, yendo incluso más allá de lo requerido. Es verdad que eres joven y te falta mucho conocimiento de vida, pero demostraste que esta tarea no estaba fuera de tu alcance ya que la completaste exitosamente. ¿Y qué si tiene un efecto secundario? Tú dices que lo más probable es que sea un bebé, y si lo es, no tienes idea de lo felices que estaremos Lan Zhan y yo.

—¿Y si no lo es? Podría ser, pero no era ese el objetivo. ¿Y si es algo más?

—Eso tampoco lo podemos saber ahora. Aún así, si es o no lo es… adquirirás más conocimiento médico mientras encuentran la respuesta.

SiZhui suspiró sintiéndose un poco mejor. —Prometo que haré lo imposible por encontrarla, haré todo lo necesario para que te encuentres bien. Fue mi error, yo lo solucionaré.

Jin Ling rió un poco y los tres voltearon hacia él. Lan JingYi lo increpó al respecto. —¿De qué te ries?

—Creo que A-Yuan está tomando demasiado de la influencia de tío Wei como parte de Yunmeng Jiang —comentó—, no solo el estilo de pelea[1], ahora también su lema.

Lan SiZhui se sonrojó y Wei WuXian rió entendiendo a lo que se refería Jin Ling. —A-Ling tiene razón. « Hazlo aunque parezca imposible[2] » es el lema de Yunmeng Jiang y tú lo estás haciendo perfectamente.

El ambiente era más ligero cuando Lan WangJi llegó con la comida. No solo traía para Wei WuXian sino también para él y los muchachos. Se sentaron todos en torno al escritorio de Lan WangJi y la comida fue repartida. El plato de Wei WuXian brillaba de rojo y sus ojos resplandecieron al verlo.

Comieron en un silencio dominado por los tres Lan, pero eso no evitaba que hubieran algunos comentarios entre bocados. Había un tema en el aire, pero les hacía falta alguien para tocarlo.

No tardó en aparecer. El Jingshi nunca había tenido tantos invitados, aunque había llegado el momento de hablar algo serio. En cuanto Lan XiChen hizo su llegada, Lan SiZhui se levantó de golpe, diciendo que iría por sus notas. Lan JingYi lo acompañó, pues también llevarían el lienzo que usaron ese día.

Lan XiChen tomó asiento cerca de su cuñado y examinó su expresión. La sangre había regresado a su rostro y se veía mucho más compuesto que en la tarde, pero todavía era evidente que había pasado un mal momento. —¿Cómo te sientes, joven maestro Wei?

—En este momento, satisfecho. Finalmente pude comer lo que quería, no estoy mareado ni tengo náuseas y estoy rodeado de mi familia. Es casi una velada perfecta… ah, si tan solo hubiera Sonrisa del Emperador .

—Nada de licor en los próximos meses —regañó Lan WangJi, provocando una explosiva risa en Wei WuXian.

—Lo sé, lo sé. No soy tan descuidado como crees. Menos mal también llevo varias semanas sin beber una copa, estaría preocupado de lo contrario.

Lan XiChen sonrió. Le parecía estar escuchando una pareja que naturalmente esperaba tener un bebé. Había una ilusión en la mirada de su hermano y era mucho más evidente en la forma que Wei WuXian inconscientemente acariciaba su vientre de vez en cuando.

Los dos discípulos Lan no tardaron en regresar, probablemente violando otra regla al correr desde sus habitaciones. Eran pasadas las nueve, así que probablemente nadie los había visto. Por esa vez, dejarían pasar la infracción ya que tenían una buena razón para apresurarse.

Lan SiZhui decidió comenzar por lo más relevante aunque había sido la última parte de la investigación, pero era la base para el desarrollo de la técnica. —En su manuscrito, mi tía Wen Qing hizo referencia a una técnica que encontramos en un libro llamado Tratado de técnicas improbables . Esta técnica se llama La bendición de YuLin y fue creada por Liu Yazhu . En el libro cuenta la leyenda tras la técnica, pero ahora creo que no es una leyenda.

—Liu Yazhu fue un renombrado curandero hace un par de generaciones. No había escuchado que hubiera una técnica atribuida a él con ese nombre —comentó Lan XiChen. Lan SiZhui asintió.

—Según el libro, Liu YuLin era la hermana menor de Liu Yazhu y estaba casada con el líder de su secta. Sin embargo, pasaban los años y no podían concebir un hijo. Su esposo se negaba a tomar una concubina para producir un heredero, pues amaba profundamente a su esposa y deseaba que fuera un hijo de ambos quien lo sucediera.

»Liu Yazhu encontró la forma de hacerlo. Lo que tenía que hacer era restaurar y estimular la fertilidad del vientre de su hermana. Realizó el ritual una tarde y poco más de un mes después se dio la noticia de que al fin había sido concebido el heredero tan deseado. Sin embargo, aunque muchas otras parejas estériles acudieron a solicitar su ayuda, no tuvo el mismo resultado y por eso comenzaron a decir que había sido solo casualidad y se calificó como práctica improbable .

SiZhui mostró la copia que había hecho de dicha técnica, mostrando los esquemas para los dos arreglos que debían ser hechos para llevarla a cabo. —La técnica que usé está basada en esta práctica ya que la premisa era similar. Cambiando los puntos de acupuntura para conectar al dantian y modificando el arreglo usado, debía liberar los meridianos de Senior Wei y agilizar el flujo de energía para que pudiera formar más rápido su núcleo.

Mostró en sus notas los esquemas de los dos arreglos que había usado sobre Wei WuXian. Los tres adultos revisaron cada uno de los círculos, el segundo más complejo que el primero.

Wei WuXian no paraba de sorprenderse cada vez que tenía las notas de SiZhui a la vista. Se había tomado el tiempo de diseccionar y analizar cada sección del arreglo original, anotando cual era la función de cada una de sus partes. Hizo lo mismo con el arreglo modificado, parte por parte, sección por sección, no dejó fuera ni un solo detalle o explicación. Luego de pasado todo el asunto iba a felicitarlo por eso.

—Revisé varias veces y me aseguré que no hubiera nada en el arreglo que no tuviera ese propósito, pero aún así algo debe haber quedado del arreglo original y provocó que Senior Wei concibiera un bebé.

La puerta de la habitación se deslizó tan rápido que no pudieron evitar el sobresalto. Aunque si hubiera sido un fantasma no habría sido tan aterrador como la persona que entró en ese momento. Lan XiChen se puso de pie y saludó. —Tío…

Lan Qiren no respondió, su mirada más dura que nunca. —Explíquense.

Chapter Text

Los ojos de Lan Qiren estaban reventados en sangre. —Intolerable, inadmisible, ridículo.

Lan XiChen y él eran los únicos dos en pie. Lan SiZhui permanecía arrodillado apropiadamente con la cabeza baja frente a los dos mayores. Un paso atrás, Lan WangJi y Wei WuXian no guardaban la postura tan apropiadamente como el joven, pero solo porque las náuseas y el mareo habían vuelto, probablemente por el estrés de la situación. Lan WangJi sostenía a su esposo ligeramente recostado hacia él, tratando de calmarlo.

Lan JingYi y Jin Ling eran los más lejanos, no del todo libres de la mira de Lan Qiren, pero no tan involucrados como los demás. Lan Qiren ya había agotado todo su vocabulario para dejar en claro lo absurdo y reprochable de la situación.

—Tío, por favor, cálmate.

—Esto ya ha ido demasiado lejos. Es totalmente inaudito. Ya no puedo pasar por alto todo lo que está pasando aquí desde que Wei Ying llegó a este lugar. Los ha contaminado a todos con su presencia y ahora quién sabe qué cosa ha engendrado.

—Trata por favor de calmarte. No tienes por qué estar tan enfadado, SiZhui hizo un gran descubrimiento a pesar del resultado inesperado.

—¡A eso me refiero! Hasta antes de que Wei Ying apareciera ustedes eran un ejemplo de rectitud y modelo para los jóvenes no solo de nuestra secta. Lo mismo ha sucedido con esta nueva generación, especialmente con él —señaló a SiZhui—. Admití que fuera el protegido de WangJi porque creí que podrían moldearlo para ser un Lan digno y confié en que jamás escarbaría en sus raíces y seguro no lo hubiera hecho si no tuviera la influencia de Wei Ying. Ahora han creado una abominación, pero aún hay solución para eso. Convocaré a los mejores médicos de la secta...

Wei WuXian podía soportar que le echaran la culpa de todo lo malo que ocurría en el mundo, pero no que le hablaran así a su muchacho que tenía el corazón más puro que había conocido y que quisiera hacerle daño a su precioso pequeñito que no tenía la culpa de nada. Si no fuera porque estaba luchando con todas sus fuerzas por contener su estómago, hubiera alzado la voz en ese momento. Jin Ling notó su molestia y le acercó un jarro vacío que estaba cerca, recibiendo una débil sonrisa como respuesta.

—¡SiZhui no hizo nada malo! —intervino JingYi, seguramente ganándose un castigo posterior por alzar la voz a uno de sus mayores.

—¡Silencio! Toda esta indisciplina tiene que acabar ahora, hay que poner un precedente. JingYi y SiZhui deberán recibir cien azotes cada uno, además un golpe del látigo disciplinario será suministrado a SiZhui.

Su rostro se puso pálido de una, alzando el rostro en auténtico terror para ver a su mayor. El látigo disciplinario no solo causaba un gran dolor, sino que dejaba una cicatriz que jamás se borraría, además significaba una profunda humillación de por vida. 

—¡Tío! —Lan XiChen y Lan WangJi alzaron la voz al mismo tiempo. Wei WuXian no pudo contener más su enfado, pero en lugar de palabras salió el vómito que se había estado esforzando por contener. Tenía que pensar en algo pronto para evitar que le hiciera daño a sus hijos.

—¡Basta! Siempre lo supe, nada bueno podía venir de un Wen o lo que se relacione con Wei Ying. Sólo serán la ruina de WangJi y toda la Secta.

Lan WangJi tuvo la intención de levantarse, pero se detuvo a la señal de Lan XiChen. Éste avanzó hacia su tío y le habló con un tono lleno de autoridad.

—Por el respeto y cariño que te tengo, por habernos criado a mi hermano y a mi, y porque creí que con el tiempo cambiarías de opinión sobre el joven maestro Wei, me he mantenido en silencio respecto a tus acciones disciplinarias en el pasado. Sin embargo, al oírte hablar palabras que carecen de justicia o compasión no puedo callar más. 

—Tú también, XiChen. ¿Qué no te das cuenta que está cometiendo los mismos errores de tu padre?

Lan Qiren tuvo que darse cuenta de la terrible equivocación que cometió al pronunciar esas palabras. Si bien la reacción de Lan WangJi solo pudo ser notada por su esposo que sintió cómo su mano se apretaba alrededor de sus dedos, la reacción de Lan XiChen fue mucho más obvia. Su mirada se tornó fría, casi una copia exacta de la de su hermano menor. Incluso su postura, a pesar de que era siempre perfecta, pareció cambiar a una más erguida. Todo su lenguaje corporal imponía autoridad.

—Cuida tus palabras. —Su voz tenía una dureza que jamás se le había escuchado. Todo el ambiente estaba tenso y eso terminaría en una disputa familiar si no se detenía en ese momento.

—Bien, bien —interrumpió Wei WuXian—. El problema aquí soy yo, así que yo voy a poner la solución. 

La tensión en los dos jades pareció romperse momentáneamente mientras escuchaban lo que Wei WuXian tenía que decir. Él mantenía una mano sobre su vientre como si pensara que así podría proteger al pequeño ser que se desarrollaba en su interior.

—En primer lugar, nadie le pondrá una mano encima a esta criatura. Tampoco le darán azotes a SiZhui o a JingYi porque no tiene razón hasta no saber qué exactamente es lo que crece en mí. Si lo que le preocupa es que la situación se salga de control y pueda volverse peligroso, acepto ser puesto en confinamiento hasta tener la respuesta.

Sacó algo de su manga y lo puso en el suelo, empujándolo hacia Lan WangJi. —Como muestra de que hablo en serio, aquí está mi Token de Jade. Sin él no puedo salir del Receso de las Nubes sin que alguien lo permita.

Lan WangJi se apuró a detenerlo, devolviendo el token a su mano. —No voy a permitir eso.

—Me temo que yo tampoco puedo aceptar esa propuesta.

Pero Lan Qiren parecía interesado en lo que él estaba proponiendo, así que le sonrió a su esposo y a su cuñado antes de seguir hablando. —De todos modos no creo poder salir de aquí en este estado. No seré util en las cacerías nocturnas si me desmayo o vomito a cada instante. Tampoco quiero poner en peligro a mi bebé.

Claro que no iba a aceptar el confinamiento en solitario, eso era impensable. —¡Ah! Pero no significa que estaré en aislamiento. Supongo que desea que esta noticia se mantenga solo entre nosotros así que a cambio de mantenerse en absoluto secreto, los aquí presentes podrán hacerme visitas cuando lo deseen.

Lan XiChen pareció resignarse a que no iban a hacer cambiar de opinión a Wei WuXian y comenzó a asentir levemente a cada petición. —Por último, pero no menos importante. No puedo dormir si Lan Zhan no está a mi lado.

SI Lan Qiren hubiera tenido algún objeto en su mano, estaba seguro que se lo hubiera lanzado por ser tan desvergonzado. Lan XiChen suspiró al ver que habían terminado sus peticiones y retomó la palabra. Su voz sonó como un mandato inquebrantable. —Que se haga como has dicho, entonces. Hasta que se resuelvan todas nuestras preguntas permanecerás en confinamiento en la cabaña que perteneció a mi madre y solo los aquí presentes podrán visitarte. SiZhui, JingYi, deberán ir de inmediato a arreglar la casa y preparar todo lo necesario para que el joven maestro Wei se instale.

—Sí, Zewu-jun —respondieron los discípulos.

—Joven líder Jin —habló con más suavidad, siendo extremadamente cortés en su tono—, disculpe por involucrarlo en estos asuntos. ¿Puedo pedirle que se quede un momento acompañando al joven maestro Wei? Aún debo tratar algunos asuntos con mi tío y WangJi.

—No hay de qué disculparse. Acompañaré a mi tío todo el tiempo que sea necesario, pueden despreocuparse.

—Gracias.

Lan Qiren salió primero, seguido por Lan XiChen. Lan WangJi se demoró un instante para ver que Wei WuXian estuviera bien y al recibir una sonrisa sincera de su esposo se tranquilizó parcialmente. Se giró hacia Jin Ling e inclinó levemente la cabeza en señal de agradecimiento. El joven respondió de la misma forma.

—Jin Ling, alcánzame un poco de té por favor —pidió Wei WuXian mientras estiraba sus piernas adoloridas por haber estado correctamente arrodillado por tanto tiempo. Jin Ling no protestó por una vez e hizo de inmediato lo que le fue solicitado.

—¿De verdad así van a terminar las cosas? 

—Mmn. Al menos por ahora. Fue lo único que se me ocurrió para darnos un poco más de tiempo.

—¿Y estás bien con ello?

Wei WuXian exhaló con exasperación, tratando de sacar toda su frustración y enfado, pero no podría. —Por supuesto que no. ¿Cómo podría estar bien si le habló de esa forma a mi esposo y a mis hijos? Esta vez se pasó de la raya…

—También habló muy duro sobre tí —remarcó Jin Ling.

—Lo ha hecho siempre. No es que yo no haya contribuído para que tenga una percepción tan mala sobre mí, pero así fue desde el principio y dudo que vaya a cambiar en el futuro cercano.

Jin Ling estaba molesto. Como líder de secta tuvo que permanecer al margen y no intervenir, aunque hubiera querido hacer algo por su tío y sus amigos, pero quizá aún no era demasiado tarde. Todavía había algo más que podía hacer. —Tío… si quieres, puedes ir a Lanling conmigo, todos son bienvenidos. No tienes por qué pasar por esto.

Wei WuXian le sonrió a Jin Ling y acarició su cabeza. —Eres muy considerado, pero no creo que sea una buena idea. Te va a causar problemas con tu secta y con tu tío.

Él tenía razón y por eso solo pudo hacer una mueca. Wei WuXian continuó hablando.

—Además… No quiero que Lan Zhan y A-Yuan sean separados de su secta por mi causa. Estarían lejos de Zewu-jun y de JingYi, de los demás chicos… y a pesar de todo, Lan Qiren sigue siendo su tío. No deseo que ellos tengan que pasar por esa separación para protegerme a mi.

Jin Ling demoró un instante en entender la tristeza en la mirada de Wei WuXian. Por supuesto que él no quería someter a sus seres queridos a lo que él había tenido que vivir por proteger a alguien más. Wei WuXian era ese tipo de personas que estaba dispuesta a sacrificarse por el bien de los demás sin importar el costo. Ahora había renunciado a su libertad con tal de que su familia pudiera permanecer unida y cerca de las personas importantes para ellos.

Podía comprender ese sentimiento de querer mantener cerca a los seres que amaba haciendo lo que estuviera a su alcance para lograrlo. —De todos modos, la oferta está en pie si es necesaria.

Lan WangJi aún no había regresado cuando los dos jóvenes Lan volvieron al Jingshi. Ellos de inmediato se acercaron a Wei WuXian que descansaba ya en la cama aunque aún completamente vestido. Tenía una mano sobre los ojos y la otra sobre su vientre.

—Ya era hora —protestó Jin Ling.

—¿Y tú qué reclamas? Estuviste aquí sin hacer nada mientras nosotros estábamos ocupados.

—No discutan. —Wei WuXian habló sin descubrirse los ojos y estiró la otra mano hacia donde había escuchado la voz de los jóvenes—. A-Yuan, por favor, líbrame de estas náuseas.

—Sí, claro. —Lan SiZhui se apresuró al lado de la cama y tomó el brazo de Wei WuXian. Cuando lo escuchó suspirar de alivio, se decidió a hablar.

—Senior Wei, JingYi y yo estuvimos hablando. No tienes por qué hacer esto. Nosotros recibiremos nuestro castigo y encontraremos otra forma de proteger al bebé, pero no tienes por qué entrar en confinamiento. Tú no hiciste nada malo.

Wei WuXian descubrió sus ojos y miró con seriedad a SiZhui mientras se sentaba. Era extraño escucharlo hablar con tanta solemnidad y en tono de regaño. —A-Yuan, ¿qué clase de padre se quedaría tan tranquilo al ver que le quieren hacer daño a su hijo injustamente? Tú tampoco has hecho nada que merezca ese castigo. Lan Qiren se extralimitó esta vez. 

—Puede ser, pero tampoco es necesario que hagas esto. Zewu-jun y Hanguang-jun nos hubieran ayudado, y aunque no lo hubieran logrado, algo se nos hubiera ocurrido. Todavía no es tarde, podemos deshacer este trato. 

Wei Wuxian se rió un poco. —Sin este trato y a pesar de la oposición de Zewu-jun, Lan Qiren hubiera ido con el resto de ancianos y quien sabe qué decisión hubieran tomado respecto a nosotros. Lan Zhan no se habría quedado tranquilo y los habría enfrentado otra vez, habría sido un lío bastante grande y no solo hubiera peligrado la vida del bebé, también podría haber significado la expulsión de todos nosotros de la Secta. No es que no pudiéramos rehacer nuestra vida fuera del Receso de las Nubes, pero sería muy triste que estuvieran lejos de Zewu-jun y de JingYi, ¿no es cierto?

Ambos voltearon a ver a este último que ya se había imaginado un futuro sin sus mayores favoritos y su mejor amigo y no pudo contener un sollozo. —Eso es demasiado triste.

Wei Wuxian puso una mano en el hombro de SiZhui y le habló en un tono más paternal. —No sé por qué todo mundo piensa que estar en confinamiento es lo peor que me puede suceder. Mientras los tenga a todos ustedes cerca, todo va a estar bien. Aunque seguro será muy aburrido, así que deben asegurarse de visitarme todos los días.

Iba a continuar hablando cuando volvió a sentir un fuerte mareo. Apretó la mano que tenía en el hombro de SiZhui y este reaccionó a tiempo para estabilizarlo y ayudarle a acostarse.

—Ugh… supongo que tanta emoción me ha dejado sin energía, además realmente no he podido comer nada hoy y por eso debo estar débil.

—O simplemente es porque estás embarazado —señaló Jin Ling mientras entornaba los ojos—. Demonios, es demasiado raro incluso solo decirlo.

Todos rieron. De verdad era algo extraño, pero a cada instante se sentía más real. En su corazón sabía con toda seguridad que aquella criatura en su interior era un bebé y lo protegería con todas sus fuerzas.

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Después de una rápida excursión que probablemente violaba otras veinte reglas, JingYi y SiZhui lograron conseguirle un ligero refrigerio nocturno a Wei WuXian que consistía en algunas manzanas y nísperos. Habló mientras mordía una manzana. —Quizá sea mejor que ya no estemos aquí cuando Lan Qiren regrese a su habitación, ¿todo está listo en la cabaña?

—Sí, Senior Wei. Está todo listo para que se instalen allá. ¿Quieres que te ayudemos a llevar algo? —ofreció SiZhui.

Entre los tres reunieron las cosas que Wei WuXian quería llevarse mientras él terminaba de comer. Se levantó y tomó una última cosa que estaba en la parte baja de una de las estanterías: El burro de juguete que Lan WangJi ganó para él en Yunmeng. Sin embargo, al enderezarse luego de recogerlo la cabeza comenzó a darle vueltas y al sujetarse de la estantería tiró varios libros, llamando la atención de los tres muchachos que se acercaron rápidamente a él. SiZhui lo sostuvo como temiendo que fuera a caer de un momento a otro. —¿Senior Wei?

—No me voy a desmayar —dijo para tranquilizarlo—, debe ser que sigo débil y me levanté muy rápido.

Hizo un chequeo visual. Wei WuXian estaba algo pálido y comenzaba a formarse un círculo oscuro bajo sus ojos. —¿Me permites hacer otra revisión de tu cuerpo? Con la sorpresa del bebé quizá pasamos algo por alto.

Esas palabras no le resultaron para nada agradables, así que dio un fuerte suspiro y asintió. —Pero primero vamos a la cabaña. Cuento contigo para evitar que me caiga.

Así fue como llegaron a la cabaña. Jin Ling y Lan JingYi llevaron las cosas mientras que Lan SiZhui iba siempre al pendiente de Wei WuXian, prestándole su brazo para que se apoyara al caminar. Estando ya dentro de la cabaña de las gencianas, Wei WuXian pudo recostarse en la cama y dejó que SiZhui hiciera el reconocimiento. —Todo parece estar bien… aunque quizá tu energía esté un poco baja y te afecta más con el embarazo.

—Lan Zhan me dio una buena dosis antes de que ustedes llegaran y con eso me sentí mejor. Quizá mejore por la mañana después de que descanse y algo al fin permanezca en mi estómago.

Después de un rato de silencio, Lan JingYi no pudo resistir más. —¿Por qué Hanguang-jun está tardando tanto?

—Deben estar tratando de encontrar otra forma de tranquilizar a Señor Lan —concluyó SiZhui—. Puede que demoren mucho más, nunca los había visto tan molestos.

—Ni siquiera cuando deliberadamente trataba de molestarlos había visto al viejo Qiren y a Lan Zhan tan furiosos como ahora —comentó Wei WuXian suspirando—. Pero que Zewu-jun también perdiera el control, eso me impactó aún más.

—No lo entiendo. ¿Qué no una de sus reglas es no guardar rencores y ser justos? Y ese viejo no hizo sino hablarles con rencor, incluso despreciando a SiZhui por ser un Wen como si él tuviera la culpa de lo que esos perros le hicieron a nuestras sectas. Total injusticia.

—Mira quién se está aprendiendo las reglas de Gusu ahora —molestó Wei WuXian.

—¿Quién tiene la culpa de eso? Cada vez que salimos alguno de los Lan repite una regla que haz roto. Y tienen cuatro mil, creo que nunca se te acabará el repertorio.

—Vamos, hay al menos un par que yo nunca rompería. “ Ser fiel a tu persona destinada” y “ Poner la familia ante todo” por ejemplo.

Jin Ling entornó los ojos y se cruzó de brazos. Al menos estaba seguro de que su tío conservaba el buen humor a pesar de la situación.

—Cada uno supera el pasado de una forma diferente, algunos nunca lo superan aunque se esfuercen y otros ni siquiera se esfuerzan —contestó Wei WuXian—. A algunos les tomará toda la vida, para otros unos cuantos meses son suficientes. 

Como si la sonrisa que Wei WuXian le dirigía a su sobrino no era suficiente evidencia para saber que hablaba de Jin Ling, los dos chicos Lan también le dirigieron la mirada. Jin Ling solo volteó la cabeza para escapar del bochorno que eso le causaba.

La conversación se detuvo luego de un ligero toque en la puerta. Como costumbre, Lan SiZhui se levantó a atender aunque le causaba duda quién podría ser pues sólo esperaban a Lan WangJi. —Zewu-jun. 

—Así que todos siguen aquí. Bien, es mejor que sea así —dijo pasando a la habitación. Le hizo señal a Wei WuXian de que no era necesario que se pusiera de pie y en cambio él se sentó cerca de los chicos—. Traigo noticias. Me temo que esta noche tendrás que prescindir de la compañía de WangJi. 

—¿Qué pasó? ¿Por qué, Zewu-jun? —En cualquier otra situación, hubiera esperado tranquilo el regreso de su esposo, pero dadas las circunstancias le ocasionaba cierta angustia. 

—No es nada grave. Es solo que hemos roto demasiadas reglas esta noche. Solo vine a comunicarles la decisión final antes de retirarme yo mismo a seclusión durante el próximo día.

Al menos no era que algo malo hubiera ocurrido, pero eso significaba que le costaría más conciliar el sueño. Siguió prestando atención a lo que su cuñado tenía que decir.

—Mi tío estará en meditación aislada por un tiempo. Admite que perdió el control y necesita meditar sobre sus palabras y acciones. Su seclusión durará al menos un mes, pero no sabemos si en ese tiempo logremos encontrar la respuesta así que no consideré prudente negociar la solución que propusiste.

Aunque Lan Qiren se arrepintiera de las palabras dichas, probablemente no podría deshacerse del temor natural a algo desconocido así que era mejor que su castigo continuara de modo que pudieran proteger la vida de su criatura mientras encontraban la forma de demostrar que se trataba de un bebé concebido por una técnica honesta y no como un ritual de cultivación demoníaca. —Lo entiendo, Zewu-jun.

Miró hacia los dos jóvenes Lan que aguardaban respetuosamente a que su líder terminara de hablar. —En cuanto a ustedes, entiendo que todos tienen un día de seclusión impuesto por WangJi y que JingYi tenía pendiente otro castigo. Esto es lo que harán.

Con el asunto del bebé habían olvidado el incidente con el licor de la noche anterior. JingYi bajó la cabeza y esperó su sentencia. —A-Yi, irás con el resto de tus compañeros y tendrás tu día de seclusión junto con ellos. Al terminar, tendrás que hacer una copia de las cuatro mil reglas una vez. No es necesario que lo hagas parado de manos.

Aquello era una obra de misericordia de Hanguang-jun, de eso JingYi no tenía duda. Hizo una inclinación y aceptó lo dicho. —Así lo haré, Zewu-jun.

—A-Yuan, tú tendrás que esperar un poco. En su ausencia, WangJi desea que tú cuides del joven maestro Wei así que hasta que él salga de seclusión tú deberás estar atento a sus necesidades. Después te retirarás a afrontar tu castigo e inmediatamente concluya irás a verme. Voy a llevarme tus notas, las revisaremos parte por parte en dos días.

Fue el turno de Lan SiZhui de hacer una reverencia y asentir. —Pueden confiar en mi, Zewu-jun. Le agradezco mucho su ayuda en este asunto.

Lan XiChen sonrió y luego miró a Jin Ling. —Joven Líder Jin, lamento mucho que haya tenido que presenciar esta disputa familiar. Como siempre, eres bienvenido a quedarte el tiempo que desees.

—Gracias, Zewu-jun, pero tengo asuntos que requieren mi presencia urgente en Lanling. Me marcharé a primera hora mañana.

—Entiendo. A-Yuan, encárgate de despedir apropiadamente al joven Jin Ling cuando se marche —encomendó también—. Como es bastante tarde no es recomendable que regresen a los dormitorios. Pueden acomodarse aquí o pueden volver al jingshi, como ustedes deseen.

—Gracias por todo, Zewu-jun —dijo Wei WuXian incorporándose un poco en la cama—, por hablar por nosotros ante tu tío. Lamento los problemas ocasionados.

Lan XiChen le sonrió con amabilidad. —Aún si no fuera una de nuestras reglas, para mí la familia siempre está primero. Por supuesto que no me iba a quedar callado sobre todo cuando son los más jóvenes los que son tratados injustamente. No te angusties más por eso, que ahora tu única preocupación debe ser cuidar de ti y de mi nuevo sobrino.

Se puso de pie y les hizo una leve reverencia. —Debo retirarme ahora. Vayan pronto a descansar, vienen días de mucho trabajo.

—Sí, Zewu-jun —contestaron todos. 

Cuando los jóvenes Lan llegaron a limpiar la pequeña cabaña, encontraron otra habitación con dos camas en ella. JingYi y Jin Ling fueron a dormir allí, ya que SiZhui insistió en que se quedaría a cuidar a Wei WuXian.

—¿Por qué no vas tú también a dormir? —le pidió Wèi WuXian—. Tu hora de dormir pasó hace mucho.

—Está bien. No podría dormir de todos modos, ¿por qué no intentas dormir tú mejor? Todavía te sientes mal, ¿cierto?

—A veces tomaba una balsa en Muelle de Loto y remaba hasta el medio del lago. Me recostaba y dejaba que la corriente me llevara a cualquier lugar. En este momento me siento como si estuviera en esa balsa arrastrada por la corriente, pero no es para nada placentero como en mis memorias.

Lan SiZhui se acercó e hizo otro reconocimiento. —Senior Wei, tu energía sigue disminuyendo. Tienes que descansar… Voy a transferir un poco de energía para que te sientas mejor y puedas relajarte para dormir.

—Está bien, gracias.

Wei WuXian nunca fue de los que podían esperar en silencio, así que comenzó a hablar mientras SiZhui le transfería energía. —Cuando estábamos en Burial Mounds, solías llamarme Hermano Xian . Pero luego de conocer a Lan Zhan él se convirtió en Hermano Rico y yo en Hermano Pobre . También lo llamaste papá, ¿lo recordaste ya?

Asintió algo apenado y Wei Wuxian continuó. —Cuando regresé, de inmediato fui Joven Maestro Mo, con inmenso respeto a pesar de que todo mundo decía que yo era el pobre lunático manga-cortada Mo XuanYu. Estuve muy impresionado por ti desde ese día, ¿sabes? "Qué gran potencial el de ese junior" fue lo que pensé.

—Pero no hubiéramos podido manejarlo sin tu ayuda.

—Probablemente, pero porque era algo por encima de su experiencia. Aún así, conservaste la calma y dirigiste a tus compañeros con exactitud. De igual manera en el Monte Dafan.

Aceptó sus palabras con una débil sonrisa, pero el mayor aún no había terminado de hablar. —En Ciudad Yi me convertí en Senior Mo. Disfruté mucho que me pusieran tanta atención y que ustedes chicos se hicieran tan amigos. Por cierto, escuché lo que le dijiste a Jin Ling cuando estaban discutiendo en el salón. También terminaste la discusión de una forma muy inteligente.

No entendía por qué estaba haciendo recuento de esos momentos y sacando a la luz cosas tan vergonzosas. En ese momento había pensado en las enseñanzas de Gusu de no emitir un juicio antes de conocer los hechos, pero siempre que hablaban del Patriarca de Yiling tenía esa sensación y la idea de que quizá no era tan malo como todos lo pintaban, después de todo había hecho cosas realmente útiles para el mundo de la cultivación y a pesar de que todo mundo decía que eran agua y aceite con Hanguang-jun, él sabía que no podía ser así. Quizá también era un poco de su subconsciente que recordaba lo bueno que era Hermano Xian .

—Luego todo mundo se enteró de que yo no era Mo XuanYu sino el temible Patriarca de Yiling que había vuelto a la vida. Pero tú… tú nunca pensaste que yo fuera el villano del que todos hablaban, ¿cierto?

—Señor Lan nos había dado ya la clase de historia sobre la Campaña para derribar al Sol y sobre el Asedio a Burial Mounds. Todos crecimos con cierto temor por el Patriarca de Yiling. Pero Hanguang-jun también me contaba historias, sobre ti y las batallas que vivieron juntos, como cuando acabaron con el demonio Xuanwu. Había algo en su voz, en su mirada, que me decía que eras una persona muy diferente a la que todos decían. Yo no entendía por qué me hacía sentir tanta nostalgia, como si yo también deseara volver a ver a la persona que él tanto extrañaba.

—Verlos a ti y a JingYi en Burial Mounds, a pesar de la situación, me hizo sentir feliz. Ustedes no creyeron nada de lo que otros dijeron, decidieron confiar en Hanguang-jun y en mi. Los otros me llamaron Senior Patriarca, pero tú me llamaste Senior Wei desde el inicio. 

—Ese es tu nombre, ¿no?

—Sí. Y así me has llamado desde entonces… Pero esta tarde, no sé si estaba alucinando a punto de desmayarme o escuché bien. A-Yuan, ¿me llamaste papá?

Lan SiZhui dió un respingo. Por semanas había estado suprimiendo conscientemente cada vez que deseaba llamarlo así. Era un deseo de su corazón, alimentado por todas las veces que Wei WuXian se refería a él como su hijo y aquellas en que Lan WangJi convenía con eso. En el calor de la preocupación, esa contención se había esfumado. No se había dado cuenta, pero era probable que así fuera.

—C-creo que sí. ¿Estuvo mal?

Wei Wuxian rió. —¿Mal? ¿Desde hace cuanto tiempo vengo diciendo que eres mi hijo? Por supuesto que quería que me llamaras de esa forma, pero ya que ni siquiera llamas así a Lan Zhan no dije nada. Él tiene más derecho a ese nombre que yo, entonces me alegró mucho escucharte llamarme así pero también estoy algo sorprendido.

El joven sacudió fuertemente la cabeza. —No es eso. Era muy pequeño y fue por poco tiempo, pero cuando estuve viviendo con Hanguang-jun lo llamaba padre . Cuando ya pude ir con los demás discípulos, Señor Lan escuchó que le decía a JingYi que Hanguang-jun era mi padre y me prohibió que volviera a llamarlo así. Hanguang-jun no estaba casado y que de repente tuviera un hijo era algo que podía manchar su honor. Señor Lan asustó tanto a JingYi también que nunca lo mencionó después.

De nuevo Lan Qiren con los ideales impuestos a sus sobrinos. Aunque Lan WangJi no hubiera estado casado, siempre podían decir que A-Yuan era su hijo adoptivo, que había perdido a toda su familia en la guerra, pues no era mentira. Suponía más bien que esa prohibición tenía algo más que ver con el origen del pequeño, a la luz de la discusión de esa noche. 

—A-Yuan, ¿deseas poder volver a llamar padre a Lan Zhan? —El muchacho asintió con timidez— ¿Y qué hay de mi? ¿Deseas llamarme papá ?

Lan SiZhui volvió a asentir. —¿De verdad está bien que te llame papá? No quiero meterte en más problemas.

La sonrisa de Wei WuXian lo tranquilizó un poco, aunque tratándose de Wei WuXian sabía que no le importaba meterse en problemas para satisfacer sus caprichos, así que no tenía caso preguntarle. —Siempre hay una forma de saltarnos las reglas sin meternos en problemas. Además, cuando esta criatura nazca va a imitar a su hermano mayor, así que quiero que le des un buen ejemplo, ¿entiendes? Hablaremos después con tu padre al respecto, pero tampoco creo que obtengas una objeción al respecto. Además, el viejo Lan no puede seguir alegando que es porque Lan Zhan no está casado.

Tras el torbellino de eventos que se habían sucitado ese día, Lan SiZhui al fin podía sentarse y respirar un poco. Justo a tiempo para terminar de asimilar que iba a convertirse en hermano mayor. Además, obtener el permiso de Wei WuXian para llamarlo como su corazón lo deseaba desde hacía mucho lo hacía muy feliz. —Gracias… papá.

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A las 5 de la mañana sin falta, Lan SiZhui abrió los ojos encontrándose con un techo desconocido. Recordaba vagamente que la noche anterior había terminado de pasarle energía a Wei WuXian y este se había sentido más tranquilo. Dijo que intentaría dormir y Lan SiZhui se acomodó junto a su cama para vigilar su sueño. No recordaba a qué hora se había dormido, pero viendo cómo ahora estaba apropiadamente acostado y arropado en la cama, seguro había sido antes que Wei WuXian. Quizá por la tensión del día y por lo tarde que era, durmió más profundamente que de costumbre dándole la oportunidad a su padre de cederle un espacio en la cama. Y por si fuera poco, ahora estaba acurrucado con la cabeza en su hombro y la mano sujetando su brazo. Dormía con tanta calma y lucía tan vulnerable que SiZhui no tuvo la oportunidad de sentirse abochornado. « Ya no está acostumbrado a dormir solo »

SiZhui se levantó con cuidado de no despertarlo, aunque conociéndolo como lo hacía, ni siquiera un terremoto hubiera sido capaz de espantar su sueño en ese momento. Lo hizo acomodarse apropiadamente para que continuara durmiendo hasta que fuera su hora natural de levantarse. Hizo un rápido reconocimiento para verificar que su energía se hubiera restaurado, pero se detuvo un momento extra para sentir la débil presencia de su hermanito. No compartían sangre, pero Lan SiZhui tenía más que claro que no era necesario tener lazos sanguíneos para ser una verdadera familia. Esperaba poder ser un buen hermano mayor, como Lan XiChen lo era con Lan WangJi.

Un leve toque en la puerta hizo que rompiera el contacto. Se levantó para encontrarse con los otros dos chicos que ya se encontraban listos para iniciar el día. JingYi fue el primero en hablar, tomando la consideración de susurrar. —Ya tengo que irme, pero quería ver cómo estaba Senior Wei.

—Se encuentra bien. No creo que despierte hasta dentro de un par de horas. JingYi, cuando los demás te pregunten por él debes decirles que no se preocupen, que Senior Wei estará bien pero que por su tranquilidad no podrán verlo.

—¿Y cuando pregunten por ti?

—Que Hanguang-jun me puso una tarea que debo completar antes de cumplir mi castigo. 

Lan JingYi asintió y se marchó listo para iniciar el día. Lan SiZhui entonces se dirigió a Jin Ling. —¿Te irás pronto o vas a esperar a que él despierte?

—Voy a esperarlo.

—En ese caso, ¿puedes quedarte con él un momento? La casa cuenta con cocina, pero no tiene las provisiones necesaria. Iré por algunas para poder desayunar.

—Seguro no se despierta hasta dentro de un par de horas así que adelante.

En cuanto SiZhui se marchó, Jin Ling se acercó a la cama y observó a Wei WuXian. En sus mejillas había más color que la noche anterior y lucía como si estuviera teniendo un plácido sueño. Habiendo comprobado por su cuenta que no había nada de qué preocuparse, tomó asiento cerca de la ventana y observó el exterior. Había estado muchas veces en el Receso de las Nubes en el último año, visitando a sus amigos y también a su tío, pero nunca había estado en esa parte de la montaña. De alguna forma todo parecía más etéreo y pacífico en aquel rincón, aunque quizá demasiado tranquilo. No podía escuchar los sonidos de los discípulos leyendo sus lecciones matutinas o el campo de entrenamiento, apenas se escuchaba el viento entre los árboles, el trino de unas pocas aves y el distante sonido de una cascada.

No había nada qué hacer a su alrededor. La noche anterior estuvieron los cuatro conversando y no sintieron el tiempo pasar, pero ahora que era la única persona despierta en la cabaña sentía que los minutos pasaban demasiado lento. 

Observó a su tío. En el tiempo que llevaba de conocerlo sabía que no era del tipo de personas que podía estar quieto en un solo lugar por mucho tiempo. Si no estaba enseñando a los junior del Clan Lan y sus invitados, acompañaba a Hanguang-jun a donde quiera que hubiera caos o tenía sus propias excursiones a la ciudad. Incluso dentro del Receso si no estaba ocupado con los conejos y el burro, tenía algún proyecto en manos o había encontrado alguna forma de matar el tiempo.

Aunque fuera su propia decisión para proteger a A-Yuan, JingYi y al bebé, incluso si él mismo decía que no era lo peor que le podía pasar, Jin Ling sabía que no era así. 

—¿Recuerdas cómo era vivir en Burial Mounds? —le preguntó a Lan SiZhui en otra ocasión en que se habían reunido para una cacería nocturna y estaban solo ellos tres. Desde hacía un tiempo había querido preguntarle y A-Yuan como siempre estaba dispuesto a contarle a pesar de que sus recuerdos eran muy vagos o solo sabía algunas cosas por lo que su tío o Wei WuXian le habían contado. Comenzó por cómo se habían establecido allá ya que era el único lugar donde todos tenían demasiado miedo para entrar, y los pocos atrevidos serían recibidos por un ejército de cadáveres feroces. Con la protección de Wei WuXian, aquella fosa común era casi habitable, solo hacía falta limpiar un poco el terreno, construir casas y tratar de hacer crecer algo para comer. Algunos se aventuraban a ir de encubierto al pueblo para hacer las compras, pero la comida siempre escaseaba.

—Pero no recuerdo haber sentido miedo. Solo que… —Lan SiZhui se quedó pensativo un rato y luego suspiró—...era realmente solitario. Senior Wei siempre estaba dispuesto a jugar conmigo si iba a buscarlo, pero a pesar de eso, aquello se sentía tan solo. 

Su mente tan inocente había creído que si era buen niño y se dejaba enterrar en el campo, de verdad saldrían otros niños para jugar con él. Sin embargo, no era su soledad la única que recordaba. —Una de las cosas que recuerdo con claridad es que nunca había visto a Senior Wei tan feliz de ver a alguien como cuando nos encontramos con Hanguang-jun. Aunque lo mismo podría aplicar al contrario, porque Hanguang-jun no había estado tan feliz como cuando trajimos a Senior Wei al Receso de las Nubes la primera vez.

—Solo tú eres capaz de decir eso. Bueno, tú y Zewu-jun —remarcó Lan JingYi y su amigo solo pudo reir.

La conversación se había desviado hacia qué realmente había causado la caída del Patriarca de Yiling. Tanto Lan SiZhui como Jin Ling habían sufrido las consecuencias directas de ello y aunque todos habían escuchado la historia general, ellos dos tenían también perspectivas de lo que sus mayores habían contado.

—Hanguang-jun me dijo que Senior Wei había aceptado que establecerse en Burial Mounds era la única salida que tenía debido a las decisiones que había tomado. Aunque tuviera una deuda de gratitud con mis tíos, no era solo eso lo que lo había orillado.

Lan SiZhui parecía renuente a continuar, pero era algo que Jin Ling debía saber también. Fue allí donde Lan JingYi escuchó por primera vez que Wei WuXian había renunciado a su núcleo para dárselo a Jiang Cheng. —Su orgullo como discípulo principal de la secta Yunmeng Jiang era grande, según palabras de Hanguang-jun. Para él no debió haber sido fácil tampoco que tus abuelos murieran, o que Muelle de Loto fuera destruído. Si vengarlos y ayudar a tu tío y a tu madre dependía de que aprendiera a controlar la energía resentida aún si eso hería su cuerpo y su alma, él lo aceptaría sin titubear. Esa es la clase de persona que es.

Jin Ling chasqueó la lengua. Lo sabía bien, las historias que Jiang Cheng le contaba también reflejaban esto, aunque su tono era de reproche por su descuidada osadía. Al principio no entendía bien, e influenciado por la amargura de Jiang Cheng realmente pensaba que Wei Ying había tenido la culpa de la muerte de sus abuelos y la destrucción de Muelle de Loto. Pero había tenido el tiempo de conocer y pensar mejor en la situación. Los Wen ya habían atacado el Receso de las Nubes, era cuestión de tiempo que quisieran tomar Torre Koi o Muelle de Loto. Con la personalidad de Wei Ying era imposible que no interviniera ante una injusticia —y quizá no era tan equivocado decir que estando involucrado Hanguang-jun era más que imposible—, pero incluso si se hubiera controlado o Jiang Cheng hubiera podido detener su actuar, la decisión de los Wen solo hubiera sido retardada. En cambio, quizá habrían tomado acción contra la secta Lanling Jin ya que Jin ZiXuan también se había rehusado a entregar a la joven Mianmian.

—El camino de la Cultivación Demoníaca es un camino solitario que daña el cuerpo y el alma. Eso es lo que nos han enseñado, ¿verdad? Pero en el tiempo que llevamos junto a Senior Wei y por lo que Hanguang-jun cree… no estoy seguro de que su caída fuera por completo debido a su forma de cultivo. 

»El camino que escogió lo fue dejando cada vez más solo, tuvo que apartarse de la familia con la que creció, los amigos se volvieron enemigos. Entre más solo, más lo consumía la oscuridad. A veces su esperanza renacía y pasaba un tiempo de calma, como cuando Hanguang-jun lo visitó o… o cuando lo invitaron para la celebración del nacimiento del hijo de su querida shijie . Pero siempre que parecía abrirse una puerta era solo para que se la cerraran en la nariz. Hanguang-jun no podía quedarse junto a Senior Wei y él volvió a estar triste; lo que él creyó volvería a abrirle la puerta para acercarse a su familia terminó por cerrarla definitivamente. Nunca tuvo una segunda oportunidad.

Sobre el día en que Jin ZiXuan había muerto. Jin Guangyao había dicho que si no hubiera sido en esa oportunidad, tarde o temprano habría terminado por perder el control. Pero si Lan SiZhui tenía razón, si Jin ZiXun no hubiera organizado la emboscada y su padre no hubiera ido a intervenir… si hubiera tenido la oportunidad de volver al calor de su familia y tratar de llevarse bien con su padre, recuperar la confianza con su tío, actuar como su tío también… 

No. Jin Guangyao tenía razón, solo lo hubieran retrasado. Después de todo, Jin Guangshan quería el sello del Tigre Estigio y Jin Guangyao tenía ambiciones que necesitaban quitar de camino a sus hermanos. El estado de Wei WuXian era muy voluble y el carácter de Jiang Cheng no era favorable tampoco. Si no hubiera sido aquel día, habría sido otro.

De todos modos coincidía con la conclusión a la que Lan SiZhui había llegado.

—Hanguang-jun me dijo estás palabras: "La soledad es también capaz de envenenar el cuerpo y el alma, de forma lenta y silenciosa".

Claro que ninguno creía que en esta ocasión fuera a resultar igual que en el pasado, pero estaban conscientes de lo mucho que podía afectar a Wei WuXian si ese aislamiento se prolongaba por mucho tiempo.

Al menos estaba seguro de que Hanguang-jun estaría la mayor parte del tiempo acompañando a su tío y que A-Yuan y JingYi lo visitarían en cada momento libre que pudieran tener. En eso les tenía un poco de envidia, entre las labores como líder y las lecciones que aún recibía de vez en cuando con Jiang Cheng no podía visitar el Receso con tanta frecuencia como ahora se le antojaba.

Volteó a ver hacia donde Wei WuXian seguía durmiendo. Qué pensarían aquellos que tanto lo temian o lo odiaban si supieran que el temible Patriarca de Yiling era un hombre tan frágil y vulnerable, no solo por el cuerpo débil que Mo XuanYu le había entregado sino por el tormento de su vida pasada. 

Lan SiZhui regresó media hora después con una carga considerable de provisiones. En cuanto las acomodó en la cocina de la cabaña, se dirigió a la habitación y entró con sigilo.

—¿Ocurrió algo en mi ausencia? —Mientras hablaba, se acercó a la cama y observó a Wei WuXian. No había señal de dolor o incomodidad, así que se apartó despacio y se acercó a Jin Ling que seguía cerca de la ventana.

—Absolutamente nada y me refiero a todo en general. Está demasiado tranquilo. Tío Wei se volverá loco si lo dejan demasiado tiempo solo en este lugar.¿Por qué hay una cabaña en medio de la nada?

—Esta fue la residencia de la madre de Zewu-jun y Hanguang-jun. Se sabe que su salud no era muy buena, así que supongo que necesitaba un lugar tranquilo para descansar. 

—Con razón. El Receso de las Nubes ya es extremadamente tranquilo en comparación con Torre Koi y Muelle de Loto, pero este lugar está verdaderamente aislado. Por lo menos aquí no tendrán que preocuparse por molestar al viejo Lan.

Lan SiZhui asintió pensando que Hanguang-jun no contaba mucho acerca de su madre o quizá nunca habían tenido la oportunidad de hablar sobre ella. ¿Qué clase de enfermedad tendría para necesitar esa clase de aislamiento?

Tras una pausa, se disculpó por un momento. —Voy a preparar el desayuno. No tardará…

—¿Eh? ¿Tú vas a cocinar? —Lan SiZhui no pudo sino reir por la sorpresa en la voz de su amigo—. ¿Sabes cocinar?

—Mmn. Hanguang-jun me ha estado enseñando —respondió orgulloso.

—Eso tengo que verlo. Tio Wei todavía dormirá por un rato, no creo que haya problema y además estaremos aquí cerca.

Lan SiZhui sonrió. —Entonces prepararemos congee por los viejos tiempos.

Jin Ling rió mientras lo seguía a la cocina.

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Wei WuXian abrió los ojos y no reconoció el techo que estaba viendo. Le tomó un momento recordar que había cambiado de alojamiento la noche anterior. Giró la cabeza para examinar la habitación y al darse cuenta de que estaba vacía sintió una incomodidad crecer en su pecho. Desde que comenzó a seguir a Lan WangJi en la búsqueda del cuerpo de Nie Mingjue, siempre había alguien allí cuando él despertaba. No se había dado cuenta de lo mucho que se había acostumbrado a esa sensación hasta ese momento.

Se levantó con cuidado pues tenía cierta molestia en la boca del estómago. Respiró profundamente y dejó salir lentamente el aire. En ese momento, las risas de los muchachos llegaron a sus oídos y la incomodidad en su pecho desapareció.

Después de asegurarse que estaba correctamente vestido, caminó buscando las voces de los chicos. El aroma de la comida llegó a su nariz, causándole apetito y náuseas al mismo tiempo. Estaba aún más curioso por saber quién era el responsable de un aroma tan apetitoso.

Se asomó por la puerta y sonrió ante la escena. Lan SiZhui era el encargado de preparar la comida mientras que Jin Ling se asomaba ligeramente por encima de su hombro. —¿Estará listo? Huele muy bien.

—Le falta un poco. Espero que esté bien incluso si no le añadimos picante, no creo que sea tan buena idea con su estómago tan débil.

—No puede quejarse de todos modos, tiene que cuidarse y hacer caso de lo que le digan.

Sentirse tan cuidado le hizo sentir una agradable tibieza en el pecho. —Awww, me conmueve que estén tan preocupados por mi.

Jin Ling se sobresaltó y giró hacia él, las mejillas ligeramente sonrojadas. SiZhui se giró con más calma y le sonrió. —Qué bueno que ya estés despierto. ¿Cómo te sientes?

—Hambriento, pero también tengo un poco de náuseas. Eso huele muy rico, no sabía que podías cocinar.

La sonrisa de Lan SiZhui demostraba satisfacción. —Hanguang-jun me ha estado enseñando.

—¿En qué momento? —Cuando no estaba con su esposo, estaba junto a los jóvenes y si no estaba con ninguno de ellos era porque todos tenían alguna ocupación. Lan SiZhui contestó mientras atendía la olla que tenía en el fuego.

—Cuando salimos de cacería y nos quedamos en alguna de las residencias Lan, él dijo que iba a preparar el desayuno y yo le ayudé. Desde entonces, algunos días mientras tú todavía duermes y antes de mis lecturas matutinas, me ha estado enseñando.

Wei WuXian sonrió imaginando esos momentos de unión entre padre e hijo. Se acercó a la olla y sonrió. —¿Congee? ¿Acaso se estaban sintiendo nostálgicos?

Había acertado con su presunción, pero Jin Ling no podía solo admitirlo. —¡Claro que no! Pero el congee es lo más apropiado para tu estómago débil. Deberías estar agradecido.

Lan SiZhui ocultó su sonrisa al darle la espalda a Wei WuXian. Movió un poco el contenido y anunció que ya estaba listo.

El congee preparado por SiZhui tenía una textura delicada, fácil de ingerir y suave con su estómago. Además su sabor era también muy agradable, más gentil a su paladar que la comida de Gusu. Wei WuXian tenía que elogiar a su hijo. —Ah… Esto está tan delicioso. Siento que es mi primera comida en siglos y está exquisito. ¿Hay algo que no puedas hacer bien, A-Yuan?

El sonrojo en las mejillas del joven causó que Jin Ling riera con poca discreción. Abochornado aún más por eso, protestó. —¡Ah, papá… eso no es cierto! Todavía hay muchas cosas que no sé hacer bien.

—¿Uh? ¿Papá? —No había pasado por alto el cambio en la forma en que Lan SiZhui se dirigía a Wei WuXian. Incluso horas antes, al hablar de él no usaba su usual Senior Wei. Jin Ling sabía que había algo extraño y al escucharlo usar ese nombre lo comprendió, sin embargo no era esa la razón de su pregunta—. ¿Por qué papá?

La primera vez que Jin Ling volvió a encontrarse con Wei WuXian luego de haber ido a Villa de Mo, Jin Ling todavía no estaba del todo adecuado a llamarlo tío , pero había sido su decisión llamarlo de esa forma. Por supuesto, no solo la reacción de Wei WuXian al escucharlo directamente fue bochornosa, sino que también sus amigos quedaron sorprendidos. Wei WuXian no se había contenido de abrazarlo y revolver un poco su cabello diciendo lo feliz que estaba de oirlo llamarle así. Con la amenaza de que no lo volvería a hacer si seguía haciendo y diciendo cosas bochornosas, Wei WuXian lo soltó y él siguió llamándolo tío. Aún así, tuvo que soportar las sonrisas cómplices de sus mejores amigos. 

—¿Cómo que por qué? —contestó Wei WuXian—. ¿Creías que solo bromeaba al decir que A-Yuan es mi hijo?

—No, pero creo que sería más correcto que te llamara mamá.

Lan SiZhui, que en ese momento había decidido tomar un poco de té, por poco se ahoga con el comentario de Jin Ling. Incluso Wei WuXian lucía fuera de sí con las palabras de su sobrino. —¿P-por qué habría de llamarme mamá ? ¿De dónde sacas esas ideas?

—Bueno, no sé. Será porque eres el que ama dar abrazos, palmeas nuestras cabezas, nos compras nuestra comida favorita, eres vergonzosamente empalagoso, especialmente cuando quieres halagarnos, nos corriges sin ser muy severo y te preocupas porque estemos bien… —siguió enunciando muchas de las actitudes maternales que Wei WuXian tenía especialmente con ellos tres. Lan SiZhui se limitaba a asentir con una sonrisa en su rostro, confirmando que pensaba igual que Jin Ling— ...y por si fuera poco, de verdad vas a ser madre de ese bebé.

Wei WuXian se quedó sin palabras, abriendo y cerrando la boca mientras intentaba defenderse, aunque no había algo de qué excusarse en realidad, así que solo pudo reirse de una forma incómoda. No podía negar que estaba conmovido de saber la percepción que los chicos tenían de él. Ninguno había podido recibir el calor de un amor maternal y si él había podido en alguna forma emular ese sentimiento se daba por complacido, aunque no era esa su intención.

Justo cuando se disponía a hablar, Lan SiZhui dio un golpe final en medio de una risilla. —Supongo que llamarte mamá ahora ya no sería algo tan raro.

El recuerdo de su pequeño haciendo un puchero, diciendo “ Pero A-Yuan no quiere llamarte mamá… eso sería muy raro ” golpeó su memoria en un instante. Su corazón, que ya estaba conmovido por las palabras de su sobrino, terminó por ablandarse y no pudo sino sonreír mientras trataba de contener sus lágrimas. —No, supongo que ya no lo sería.

Jin Ling, cuya intención había sido solo desquitarse un poco por el bochorno que le había hecho sufrir en el pasado, se sorprendió al notarlo tan conmovido y a punto de llorar. Volteó hacia SiZhui que con una sonrisa le aseguró que todo estaba bien. Sin embargo, un minuto después este se movió de su lugar y se acercó a Wei WuXian, hablándole muy quedito. —¿M-mamá?

La pequeña palabra le provocó una risa y se giró solo para capturar a SiZhui en un fuerte abrazo que fue correspondido. Jin Ling entornó los ojos, pensando que la manzana no caía muy lejos del árbol.

—Jin Ling, ven acá que también te ganaste un abrazo. —No era una petición, sonaba más como a una orden y aunque refunfuñó un poco se acercó a su tío y permitió que lo abrazara, aunque no respondió con tanta efusividad como Lan SiZhui.

—¿Entonces debería llamarte tía ? —volvió a bromear y Wei WuXian emitió un bufido.

—¿Tú te sentirías cómodo llamándome tía ? —Su voz era de reclamo y con eso Jin Ling se dio por satisfecho en su pequeña revancha. 

Aún así, parecía que le estaba dando la oportunidad de hacerlo aunque él no estuviera del todo cómodo y por eso su voz tembló. —N-no.

—Entonces no lo hagas. —Soltó un poco a Jin Ling solo para volver a jalar a A-Yuan y tenerlos a ambos entre sus brazos. —Ah, no sé que voy a hacer con ustedes. Denle un descanso a mi corazón, que también podría morir de alegría.

Dio un profundo suspiro antes de continuar. —Ambos han crecido mucho en este tiempo. Pensé que estaría bien si podía permanecer cerca para observarlos convertirse en grandes hombres, pero que ambos me permitan involucrarme en sus vidas de esta manera… Sé que no lo merezco, pero me hacen muy feliz.

Jin Ling y Lan SiZhui intercambiaron una mirada. Era un tema que ya habían comentado antes. No era sólo el mundo el que tenía que perdonar a Wei WuXian, o al menos no pensar en matarlo todo el tiempo. Él lo había dicho en Burial Mounds, el mundo no podría olvidarlo y permanecería aún más en su memoria. Wei WuXian actuaba como si todo hubiera quedado atrás, pero quienes convivían más con él y especialmente ellos dos sabían que no todo estaba olvidado, que él todavía se culpaba por todas las cosas que hizo, las muertes inocentes que causó y eso jamás dejaría de recordarlo.

SiZhui tomó la palabra en nombre de los dos, sabiendo que Jin Ling no podría ser tan directo sobre sus sentimientos. Abrazó a Wei WuXian de nuevo. —Te queremos y por eso deseamos que estés presente en nuestras vidas. No es cuestión de que lo merezcas o no, simplemente te queremos. ¿Verdad, Jin Ling?

—S-Sí. —Jin Ling ya estaba un poco incómodo por el abrazo, pero no apartarse era lo más que podía hacer.

Después de comer, Jin Ling tenía que marcharse. Wei WuXian caminó junto a los dos jóvenes hasta la puerta de la cabaña para despedirse de su sobrino. —A-Ling, ten cuidado en tu regreso. Gracias por haber venido.

—Me gustaría quedarme más tiempo pero con todo lo de Ciudad Yi ya estuve fuera de Lanling por mucho tiempo…

—Está bien. Eres el líder después de todo —le puso una mano en el hombro, pero no estaba satisfecho con eso y pronto tiró de él para envolverlo en un fuerte abrazo—. De todos modos, ven a visitarme cuando puedas. Sabes que me hace feliz verte, mocoso.

—Sí, sí, vendré, pero… ¿por qué siempre tienes que hacer esto? No tienes que abrazarme todo el tiempo. Entiendo que tengas a flor de piel el instinto maternal y todo eso, pero ya soy mayor —replicó aunque no luchó para apartarse. Wei WuXian rió con naturalidad y lo apartó lentamente.

—¿Y tú por qué siempre protestas? Tu primo es mayor que tú y me deja abrazarlo todo el tiempo y sin protestar —dijo refiriéndose a SiZhui.

Jin Ling y Lan SiZhui murmuraron con sorpresa al mismo tiempo. —¿Primo?

Wei WuXian volvió a reir, empujando a Jin Ling para que comenzara a caminar. —Podrán pensar cómo funcionan los parentezcos mientras caminan hacia la salida. Vuelve pronto.

—Ah… sí, hasta la próxima, tío.

Los dos jóvenes intercambiaron una mirada y rieron mientras emprendían el camino. Wei WuXian regresó al interior de la cabaña. Siempre que partían caminos no podía evitar sentirse un poco triste, pero ahora que no podía salir cuando le placiera realmente no había forma de decir cuándo volvería a ver a Jin Ling. Aunque esperaba que su encierro no demorara más de un mes.

Lan SIZhui escoltó a Jin Ling hasta las afueras del Receso, donde este se detuvo de repente. Al ver que no continuaba su camino o decía algo, SiZhui preguntó.  —¿Qué pasa?

—Escucha, se lo dije a tío Wei pero él no aceptó. Sin embargo, te lo repito a ti porque él no lo mencionará aunque sea necesario. Si algo pasa, si necesitan un lugar donde buscar refugio, pueden ir a Lanling conmigo.

SiZhui asintió. —Gracias, lo tendré presente. Me esforzaré para que no sea necesario, pero es bueno saber que contamos con tu ayuda.

—Mmn. Manténganme informado de cualquier cambio y noticia.

En su corazón, Jin Ling se sentía triste pues no había nada que pudiera hacer para ayudar a Wei WuXian. No tenía conocimientos médicos ni conocía a alguien que pudiera ayudarlo en la materia. Ser el líder de su secta tampoco le servía nada. Se sentía impotente teniendo que irse y limitándose a esperar noticias.

Aunque quizá había algo que él podía hacer, o al menos intentarlo. Sonrió al tener ya una idea. —Hasta pronto, A-Yuan.

—Mmn. Ve con cuidado, A-Ling.

Chapter Text

En toda su vida, Lan SiZhui nunca se lamentó por no tener padres o una familia tradicional como otros chicos pues no era el único en su posición. Muchos habían perdido a sus padres durante la guerra o en eventos posteriores al asedio en Burial Mounds.

Pero sí había conocido el amor paternal. A pesar de que no podía reconocer públicamente a Hanguang-jun como su padre, jamás le faltó la guía, protección y cariño de su parte. En especial cuando era niño, como cuando durante sus sesiones privadas de caligrafía o guqin, la cálida mano de Hanguang-jun se posaba en su cabeza y él sabía que era amado. O al crecer, con un discreto asentimiento o mirada era suficiente para que SiZhui sintiera esa tibieza en su corazón.

Luego Wei WuXian regresó a sus vidas y con él la memoria de otra vida menos privilegiada, pero en donde tampoco le faltó el amor de una familia. Wen Ning había sido claro en que no debía asumir la carga de llevar el apellido Wen, que bastaba con que honrara los ideales y enseñanzas importantes de su familia y nunca los olvidara. Podía abrazar sin remordimiento el apellido Lan y sus enseñanzas como las de su verdadera familia y adoptar a Lan WangJi como su padre sin ofender así a su progenitor. Tener el entendimiento de dónde venía le hizo comprender más a donde pertenecía.

Creció en un entorno amoroso y no creyó que le hiciera falta nada hasta que comenzó a convivir con Wei WuXian. Su forma de ser y demostrar amor revolucionó no solo su vida sino la de todos sus compañeros, incluso los chicos de otras sectas. Quizá la naturalidad con la que todos aceptaban la relación filial que tenía con Lan WangJi y Wei WuXian —sin que ninguno dijera con disgusto que era raro tener dos padres— era precisamente porque todos eran objeto en cierto grado de sus instintos maternales.

Al igual que Jin Ling, jamás experimentó el amor de una madre y no sabía lo que era hasta que los otros chicos comenzaron a comentar cómo las actitudes de Wei WuXian les recordaba algo en sus propias madres. Las palabras que JingYi no pudo pronunciar cuando le contó sobre su pasado, las comprendió tiempo después: « Vaya familia la que tienes. El General Fantasma es tu tío, Hanguang-jun es como tu papá y ahora tienes a Senior Wei como… uhm…» Como su mamá. Y sí, era algo raro decirle mamá a un hombre, pero hacía mucho tiempo que nada era normal o quizá era más preciso decir que nada era tradicional o convencional a su alrededor desde el momento en que Wei WuXian entró a su vida.

De pronto tenía muchas ganas de darle un abrazo a sus dos padres, pero tendría que esperar a que Lan WangJi saliera de seclusión. Por el momento, solo podía caminar tan rápido como le era permitido para llegar a la cabaña que era habitación y cárcel de aquel a quien él amaba como a una madre sin saber que varios años antes aquel mismo camino también fue recorrido con la misma ansiedad por otros dos pequeños que deseaban ver a su madre.

Pasó junto a las gencianas y cruzó la puerta en busca de Wei WuXian. Lo encontró de vuelta en la habitación, recostado en la cama y con un brazo cruzado sobre su rostro. Se arrodilló a su lado y habló muy quedito. —¿Mamá? ¿Te sientes mal otra vez?

Wei Wuxian sonrió y descubriendo solo un ojo volteó a verlo. —¿De verdad vas seguir llamándome así?

—Sí… A-a menos que tú no quieras. Como sea que te llame, no va a cambiar cómo yo te veo. 

—¿De verdad te parezco una mamá? —sonaba a reclamo, pero seguía sonriendo.

—Ya sé que no lo pareces físicamente… — al menos por ahora, pensó riendo internamente—, pero tampoco eso cambia nada. Es como Hang… padre dice que son esposo y esposa, y no creo que él te considere mujer. No se trata de eso, sino de la forma en que nos quieres.

Wei Wuxian seguía sonriendo cuando volvió a cubrirse los ojos. —Ya veremos qué dice tu padre, pero al menos mientras estemos a solas puedes usar el nombre que te parezca más.

SiZhui rió quedito y entonces volvió a preguntar. —¿Te sientes mal otra vez, mamá?

Un largo suspiro le preocupó. —Me siento un poco mareado, pero no creo que sea algo físico… No logro estabilizar mi energía y me siento inquieto, debilitado… ¿tendrá que ver con el embarazo? ¿Se sentirán así todas las mujeres o solo las cultivadoras? Quisiera poder preguntarle a alguien.

—Quizá pueda preguntarle a tío Ning. Si sabía el remedio para las náuseas deben haber tratado a varias mujeres embarazadas. Quizá también pudo convivir con mi madre.

—Sería de mucha ayuda. Si salgo de aquí pronto voy a conversar con las mujeres del pueblo. 

SiZhui suspiró. Tenía confianza en que con la ayuda de Zewu-jun podrían encontrar la respuesta sobre el orígen del bebé, pero aún así tenía miedo de que demoraran más tiempo del que Wei WuXian pudiera tolerar. —Voy a hacer otro reconocimiento. Quizá tu energía volvió a bajar y por eso te sientes mal.

Puso sus manos sobre el cuerpo de Wei WuXian. Como él había dicho, su energía estaba inestable y no parecía fluir con facilidad. Se enfocó en examinar su dantian, donde su núcleo estaba en formación y almacenaba una cantidad de energía y era precisamente en ese punto donde se encontraba enlazada la otra presencia en el cuerpo del hombre. « Hola, hermanito » pensó al sentirlo y sonrió por un momento.

Se apartó y suspiró fuerte. —Tu energía espiritual es un desorden, como si no encontrara la dirección correcta para fluir por tus meridianos. Debería haber una forma de estabilizarla…

—La hay… o eso creo. Tú tendrás que decirme.

—¿Qué cosa?

—Sé que usan Canción de Lucidez para calmar la mente. ¿Hay alguna melodía que pueda ayudar a estabilizar mi energía?

Lan SIZhui se sorprendió pues no había pensado en eso, sin embargo también mostró cierta tristeza. —En realidad sí la hay. Se llama Armonía .

—¿La conoces? ¿Puedes tocarla?

El joven asintió, pero sin mucho entusiasmo. —Llevo un tiempo practicándola, pero aún no logro dominarla. No sé de cuánta ayuda sería en esta situación y con mi nivel actual.

—Está bien, no te preocupes por eso en este momento. Cualquier efecto que tenga sirve, incluso si es leve será ya algún progreso. ¿Podrías tocar para mí, A-Yuan?

—Mmn —respondió con más entusiasmo. Se levantó para tomar su guqin de donde lo había puesto la noche anterior y lo llevó cerca de Wei WuXian. 

Las notas comenzaron a sonar con armonía y casi de inmediato comenzó a sentir su efecto. SiZhui era diestro con su guqin, pero aún titubeaba con algunas notas y eso le hacía perder el compás, entonces apresuraba otro par de notas. Aún así, el efecto de la canción calmó un poco la inestabilidad de su energía. 

Al terminar la canción, Wei Wuxian se levantó un poco, apoyándose en un solo brazo y miró a Lan SiZhui mientras guardaba el guqin. —Gracias, me siento mejor. Pero sí tienes que practicar mucho más esta melodía.

El joven asintió con seguridad. —Lo haré. Voy a practicar mucho para poder lograr el efecto completo. 

Lan WangJi llegó a la cabaña poco después de las 5 de la mañana. SiZhui ya se encontraba despierto y estaba examinando la condición de Wei WuXian. Cuando vio que su padre entró por la puerta, no pudo evitar un suspiro de alivio. Se levantó y dio espacio para que él pudiera acercarse a Wei WuXian. —Hanguang-jun, qué bueno que estés aquí. Yo no sé qué más hacer.

La mirada de Lan WangJi se fijó en él con una sola pregunta en sus ojos que SiZhui se apresuró a contestar. —No se encuentra del todo bien.

Lan Wangji le hizo una señal para que salieran de la habitación. La angustia era evidente en el rostro de SiZhui y en su voz conforme le iba contando a su padre la condición de Wei WuXian. —La primera noche le transferí energía para que dejara de sentirse débil y pudiera relajarse para dormir. Al despertar estaba bien, pero después de comer escolté a Jin Ling a la salida y al regresar, me dijo que se sentía mal.

»Su energía era muy inestable, así que toqué Armonía para él, pero no sé si es porque aún no la domino en totalidad, el resto del día fue… Se sintió mejor y con ánimo de levantarse. Me estaba ayudando con mis lecturas matutinas cuando comenzó a sentirse mal de nuevo. Su energía había bajado mucho y otra vez transferí un poco para él. Estuvo normal por algunas horas.

»Antes de preparar la comida volvió a sentirse mal y tuve que tocar para él una vez más. Comió, tomó una siesta y estaba bien al despertar. Estuvimos un par de horas más en tranquilidad, pero luego volvió a sentirse mal. Le di energía de nuevo y luego toqué armonía un poco antes de que se durmiera. Ahora está bien, pero no sé qué pasa. Hanguang-jun, lo siento mucho, de verdad lo siento. Él está así por mi culpa.

Había inclinado la cabeza, incapaz de dirigirle la mirada a su padre. Volvía a sentirse indigno de que lo considerará su hijo. Sin embargo, Lan WangJi puso una mano sobre su cabeza como solía hacerlo cuando era niño y habló con suave voz. —Tus intenciones y métodos fueron rectos. No hay necesidad de disculparse.

Lan SiZhui alzó la vista y se encontró una mirada amable, sin rastro de reproche. Podía ver que estaba preocupado, pero aún así trataba de hacerlo sentir más tranquilo.

Había pasado un día lleno de angustia e hizo todo lo que pudo por no dejarse llevar por el sentimiento y sólo había logrado encapsularlo en el fondo de su corazón. Con el gesto de Lan WangJi, todo brotó a la superficie en forma de llanto. Apretó los puños y volvió a bajar la mirada, tratando de detener el flujo de lágrimas, pero en cambio fue envuelto en un fuerte abrazo que le hizo imposible seguirse conteniendo. Sus sollozos fueron ahogados por el cuerpo de su padre que palmeaba su espalda con suavidad. —Él va a estar bien. Nos encargaremos de eso. Lo hiciste bien.

Si Lan WangJi lo decía, tenía que ser cierto. Con esas pocas palabras, Lan SiZhui recuperó la esperanza de que pronto encontrarían la forma de ayudar a Wei WuXian, pero no podía dejar de derramar lágrimas y sollozar. Al fin pudo desahogarse de lo que se había guardado los últimos dos días.

Lan WangJi lo dejó llorar hasta que estuvo satisfecho, sin apartarlo de su abrazo y sin dejar de palmear su espalda como lo hizo varias veces cuando era pequeño, solo que en aquellos días el chiquillo apenas si podía aferrarse a su ropa. Ahora SiZhui era capaz de rodearlo con sus brazos, aunque seguía apretando con fuerza su ropa entre sus manos. En ese momento le recordaba mucho a aquel pequeño niño que se aferró a su pierna solo porque le había comprado algunos juguetes. Aunque era casi un adulto, todavía seguía siendo su pequeño.

Pequeño arte

Cuando estuvo más tranquilo, limpió su rostro aunque los bordes de sus ojos seguían rojos. Dio una fuerte inhalación y dejó salir el aire lentamente. —Será mejor que me vaya ahora si quiero comenzar cuanto antes a revisar mis notas con Zewu-jun. Perdón por haber perdido la compostura.

Lan WangJi podía entender lo que SiZhui estaba sintiendo en ese momento. Años atrás, cuando el Receso de las Nubes fue quemado por los Wen, Lan WangJi se había sentido igual de impotente al no poder ayudar más a su hermano o a su padre. Esa misma preocupación de no saber qué pasaría con su familia lo había llevado a perder la compostura frente a Wei WuXian. Lan SiZhui no era como él y era bastante sentimental, aunque se conducía bajo los ideales de la Secta Lan, tenía todo el derecho de sentirse angustiado por la incertidumbre de lo que le ocurría a Wei WuXian.

—La situación no requiere que guardes la compostura. Despeja tu mente durante la seclusión, es lo que Wei Ying necesita ahora.

Lan SiZhui asintió e hizo una reverencia hacia su padre. —Voy a enfocar mi mente y trabajaré duro…

Había algo que tenía que preguntar, no quería quedarse con esa incertidumbre y era mejor escuchar la verdad ahora. —¿No estás molesto por lo que hice?

—No lo estoy —respondió directamente. No podía estar molesto porque era algo que había hecho para ayudar a Wei WuXian y además había tenido una bella consecuencia. Pero sí estaba preocupado, porque aún no sabía qué consecuencias tenía aquello para su cuerpo.

—De todos modos, perdóname por no decirte antes. Solo quería… quería poder mostrarte el resultado final.

—Lo harás. No hay necesidad de que te disculpes, todo va a estar bien.

Todo va a estar bien . Lan SiZhui asintió porque ese era el sentimiento que le invadía siempre que estaba con sus padres. Con ellos dos presentes, todo iba a estar bien.

Y él pondría todo de su parte para que así fuera.

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Lan WangJi se tomó algunos minutos para contemplar el rostro de Wei WuXian mientras dormía. Parecía tan sereno y sin alguna molestia, pero según SiZhui se sentía bien luego de una siesta.

Efectuó un reconocimiento de su cuerpo. Podía notar lo que su hijo había mencionado. Aunque en reposo era menos perceptible, corrientes de energía parecían no encontrar el rumbo correcto y era como si estuviera hecho nudos. Excepto en su dantian, allí todo fluía con normalidad, como protegiendo esa pequeña presencia que no pertenecía a Wei WuXian, pero al mismo tiempo era parte de él.

Era pequeña, una minúscula marca de energía distinta a la de su esposo. Era algo que sólo había percibido superficialmente en ocasiones anteriores cuando había tenido que ayudar a alguien en sus viajes. Ahora era algo más significativo, pues era su propio hijo el que podía percibir. Habían hablado de tener otro hijo, pero jamás había llegado a imaginar que podría ser de una forma tan literal.

—Si tu tío viera la forma en que sonríen cada vez que sienten al bebé no creería que es algo demoníaco. 

La voz de Wei WuXian era dulce, melodiosa y llena de alegría. Se sentó y rodeó el cuello de Lan WangJi con sus brazos y este lo cargó hasta acomodarlo sobre sus piernas.

—Te extrañé mucho. Ni siquiera hemos tenido tiempo de alegrarnos porque vamos a tener un pequeñito con nosotros. —Lan WangJi acarició su mejilla y se inclinó para besar sus labios. 

—¿Cómo te sientes? —preguntó con dulzura, acariciando su espalda.

—Estoy bien. A-Yuan me estuvo cuidando muy bien ayer… Por cierto, ¿ya se fue?

—Tenía que ir pronto a su castigo para poder comenzar cuanto antes a revisar sus notas con mi hermano.

Estaba un poco triste por no haber podido despedirse de su hijo y tratar de transmitirle paz luego de un día de mucha angustia. Se había mostrado bastante sereno, pero el temblor en sus dedos mientras tocaba armonía hacia evidente que no lo estaba —Está muy preocupado. ¿Te contó cómo pasamos ayer?

—Mmn. Cree que es su culpa. Está muy angustiado por no saber qué pasa contigo. 

—¿Y quién lo sabe? Lan Zhan, nunca he estado cerca de una mujer embarazada, no sé qué es normal o no. Estoy un poco asustado, pero me preocupa más no saber qué tengo que hacer para que el bebé esté bien. 

Wei WuXian recostó la cabeza en el hombro de su esposo y puso la mano sobre su vientre. Lan WangJi también colocó su mano en ese lugar y suspiró. —Primero hay que preocuparnos de ti. 

La mano de Wei WuXian se apartó para que Lan WangJi fuera quien tuviera contacto más directo en ese lugar. —Mmn. En ese caso, tenemos hambre. Por cierto, ¿por qué no me habías dicho que le estabas enseñando a cocinar a A-Yuan? 

—No me correspondía. Creo que quería sorprenderte en una fecha especial. 

—Bueno, me sorprendió ayer. Nuestro hijo es sorprendente, realmente le has enseñado bien. Aunque todavía tiene que practicar su guqin para tener máxima efectividad. 

—También le has enseñado, y todavía le enseñarás mucho. Tendrás que enseñarle a ser hermano mayor. 

Wei Wuxian rió con fuerza, aunque al hablar había un dejo de tristeza en su voz. —No, no… Eso se lo dejaremos mejor a Zewu-jun, yo fracasé terriblemente en ese propósito. 

Lan WangJi se inclinó para cubrir de besos a su esposo que sonreía al sentirse tan atendido. Le encantaba pasar tiempo con los chicos y en especial con su hijo, pero había extrañado mucho a su esposo.

De repente, lo empujó un poco y con auténtica preocupación lo miró a los ojos. —¿No le afectará al bebé que lo hagamos?

—…

—…

—Tendré que preguntar.

Con una leve risa, Wei Wuxian volvió a besar a su esposo, lento al inicio pero creciendo en intensidad. Volvió a apartarse y habló casi sin aliento. —Pero todavía podríamos usar boca y manos…

La voz de Lan WangJi sonaba como si estuviera haciendo un gran esfuerzo por sonar coherente. —Es mejor estar seguros. 

—Lan Zhan, Hanguang-jun, Lan Er-gege… solo un poco, por favor… 

Sus miradas se encontraron y Wei WuXian batió las pestañas de una forma coqueta. Lan WangJi titubeaba, pero al final su resolución fue más fuerte y apartó a su esposo para dejarlo de nuevo bien recostado sobre la cama. —No. Primero debes recuperarte.

Wei WuXian hizo un puchero que a Lan WangJi le resultó adorable. Se inclinó para darle un beso lleno de ternura y luego anunció que prepararía la comida. —¿Cómo está tu estómago?

Por suerte tenía tanta hambre de comida como la tenía por su esposo, así que decidió que después intentaría persuadir a Lan WangJi hasta lograr su cometido. —Todavía me da un poco de náusea, pero A-Yuan me enseñó qué debes hacer para ayudarme con eso. Al menos ayer pude comer normalmente, aunque extraño el picante.

—Mmn. Descansa un poco más. —Se inclinó a darle un último beso y tras acariciar su vientre se levantó de su lado y caminó hacia la cocina.

Ver a su esposo tan emocionado y devoto por el bebé hizo que su corazón repiqueteara dentro de su pecho. Observó su vientre aún plano y colocó su mano donde había percibido al bebé, acariciando únicamente con sus dedos. «Eres un niño muy amado… ¿o serás niña? ¿Cómo debería llamarte? Supongo que por ahora te llamaré A-Bao, pero hay que encontrarte un nombre hermoso. Uno que refleje el milagro que eres. »

Estaba de tan buen humor que no quería quedarse más en la cama. Se levantó y vistió apropiadamente, luego caminó hacia la cocina y lo abrazó por la espalda, aspirando el aroma a sándalo que tanto había extrañado las noches anteriores. Solo después se asomó detrás de su brazo a observar el contenido de la olla. —¿Puedo ver qué estás preparando?

—Mmn.

Ninguno de los dos se movió de la posición que tenían en un rato, así que Lan WangJi continuó. —No puedo hacerlo si no me sueltas.

—Ah jajajajaja… cierto. —Wei WuXian lo soltó y dio un paso al costado, pero Lan WangJi no estaba conforme así que acercó un banquillo y luego hizo que Wei WuXian se sentara allí. Le entregó una manzana para que comiera mientras él terminaba de preparar la comida.

Dejó salir una risa suave mientras le daba la primera mordida a la manzana. Hasta el momento estaba pasando un tiempo agradable, mimado por las personas que lo querían y que se alegraban por la llegada de su bebé.

Aunque Lan WangJi se había vuelto incluso más sobreprotector que antes, lo que le causaba gracia y al mismo tiempo lo desesperaba. Estaba cansado de estar sentado y decidió dar una pequeña caminata por la cabaña, explorar sus habitaciones ya que el día anterior no tuvo la oportunidad. Era una cabaña pequeña pero muy hermosa, cómoda y muy bien acomodada. Podría ser considerado un lugar acogedor si su uso no fuera el de una prisión de lujo.

Regresó a la cocina y volvió a sentarse en el lugar que Lan WangJi había preparado para él. Al notarlo tan silencioso, este intuyó que algo nublaba la cabeza de Wei WuXian. —¿Qué sucede?

—La última vez que estuvimos aquí éramos prófugos de todo el mundo. Yo aún no tenía idea de tus sentimientos y apenas comenzaba a darme cuenta de los míos, Jin Ling me odiaba, A-Yuan no tenía idea de quién era él ni quien era yo… las cosas realmente han cambiado desde entonces.

La mirada de Lan WangJi se volvió cálida al recordar todo lo que había pasado desde ese momento. A pesar de las dificultades, no podía considerarlas memorias dolorosas. —Todo está bien ahora.

Wei WuXian sonrió, pero parecía que aún no terminaba de decir lo que rondaba por su mente. —En esa ocasión, Zewu-jun me contó las condiciones en las que tu madre estuvo aquí. Quizá por eso lo primero que se me ocurrió en aquel momento fue este arreglo, pero no me detuve a pensar si para tí y tu hermano no sería difícil volver a estar en esta situación.

Lan WangJi suspiró con fuerza, se acercó a Wei WuXian y acunó su rostro entre sus manos. —Todo va a estar bien… no vas a estar mucho tiempo aquí.

Le respondió con una sonrisa, mientras sus manos se alzaron para sujetar las de su esposo. —No lo decía por mí. No me importaría estar aquí hasta dar a luz y poder mostrarle al viejo Qiren el precioso bebé que hicimos. Hablo de tí y de tu hermano, de los recuerdos que pudieran tener de esta casa.

—Esta casa alberga buenos recuerdos. —Su mirada era suave, llena de añoranza, así que no podía ser mentira, pero no era una afirmación ausente de dolor—. Aunque demasiado pocos.

Apenas podían ver a su madre una vez al mes, doce veces en un año. Aunque Lan WangJi conservara las memorias de sus primeros años, las veces que se encontró con su madre no sumaban más de tres meses. Wei WuXian no podía juzgar si el castigo era acorde al crimen de Madam Lan, pero dos pequeños inocentes habían sido castigados también, y eso había sido muy injusto.

—Hagamos que nuestros hijos tengan muchos y muy buenos recuerdos —habló con una radiante sonrisa de vuelta en su rostro.

—Mmn. —Lan WangJi capturó esa sonrisa con sus labios por un momento y luego retomó su labor. 

Estaba por terminar su segundo plato de comida cuando volvió a tener esa sensación de estar flotando en un barco sobre una corriente turbulenta, aunque al mismo tiempo era como si miles de hormigas estuvieran marchando justo debajo de su piel. La sensación era muy incómoda y tuvo que soltar el cuenco, cerrar los ojos y respirar profundo para intentar lidiar con ello.

Lan WangJi se levantó de inmediato y examinó el cuerpo de su esposo. Corrientes de energía colisionaban unas con otras y a pesar de que alrededor de su dantian todo se mantenía regular, era en el resto de su cuerpo que el caos dominaba. Tomó a Wei WuXian entre sus brazos y lo cargó hasta la cama. Luego tomó a Wangji y comenzó a tocar las notas de Armonía con maestría y destreza. La melodía, tocada por alguien experto, tenía un gran efecto tranquilizante y podía contrarrestar los efectos de un ataque malintencionado para alterar la energía espiritual o prevenir una desviación qi en sus primeras etapas.

Wei WuXian pudo sentir la diferencia entre las habilidades de su hijo y su esposo. Con las primeras notas, el hormigueo se detuvo de una y pudo comenzar a relajarse por completo. El sentimiento de estar sobre una barca sobre una corriente inquieta fue poco a poco transformándose en el arrullo de flotar sobre aguas serenas.

Cerca del final de la melodía, por fin pudo recuperar el ritmo de su respiración y comenzó a sentirse muy relajado. Dio un fuerte suspiro y volvió a abrir los ojos, observando el modo en que Lan WangJi tocaba las cuerdas de su guqin, pulsando y deslizando sus dedos por cada una de ellas. Cuando terminó de tocar y con movimientos siempre llenos de precisión y elegancia, guardó su instrumento y se acercó a la cama.

—Es una melodía compleja, aunque no tanto como Limpieza . Realmente tiene un gran poder tocada por un experto.

—Requiere al menos un año de práctica dominarla a la perfección —comentó mientras comenzaba a hacer otro reconocimiento en el cuerpo de Wei WuXian.

Wei WuXian sabía que Lan WangJi era un prodigio con el guqin así que estaba curioso si el tiempo era el estándar o lo que él había logrado dominarla. —¿Eso demoraste tú en aprenderla? 

—Cuatro meses. —Sabía que a su esposo no alardeaba y no tenía que ver con que fuera contra las reglas de Gusu. Si Wei WuXian preguntaba, él respondería con el dato preciso sin otra intención.

Su curiosidad se dirigió al otro miembro de su familia. —¿Cuánto tiempo lleva practicando A-Yuan?.

El rostro de Lan WangJi sufrió una transformación. Sus ojos se suavizaron y el esbozo de una sonrisa se formó en sus labios cuando contestó la pregunta de su esposo. —Dos meses.

—¿Y se encuentra ya en ese nivel? —exclamó con asombro. Si bien aún no la dominaba a la perfección, siendo una melodía tan complicada como para demorar un año para los cultivadores promedio, el avance de Lan SiZhui era probablemente tan prodigioso como el de su padre. —¡No podía esperarse menos de tu hijo, Lan Zhan!

—Nuestro hijo —corrigió inclinándose para darle un beso, pero Wei WuXian no lo dejó escapar y terminó por estar recostado a su lado, frente a frente.

—Nuestro hijo… y ahora con su ayuda seremos capaces de tener otro hijo. ¿No te sientes muy orgulloso de él?

Las manos de ambos se encontraron de nuevo sobre el vientre de Wei WuXian, entrelazando los dedos mientras ambos acariciaban suavemente el área como si su bebé fuera capaz de recibir esas caricias. —Mmn. Muy orgulloso.

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Al final, Wei WuXian se salió con la suya y pudo satisfacer el hambre que sentía por su esposo. Ahora yacía profundamente dormido, luego de que Lan WangJi se asegurara de que tomara un baño y se vistiera apropiadamente para no pescar un resfrío. En medio de su sueño se había girado hasta quedar sobre su estómago. Preocupado por no saber si esa posición pudiera afectar al bebé, lo hizo volver a acostarse sobre su espalda. Sin embargo, Wei WuXian parecía no estar cómodo en esa postura y volvió a girarse. Terminó por acercarle otra almohada para que abrazara y al menos así logró que se mantuviera sobre su costado.

Aunque su actividad no había sido tan intensa como de costumbre, le parecía que Wei WuXian se había agotado demasiado en comparación. Antes de ir a Ciudad Yi, salvo los cambios de humor, antojos y náuseas, no hubo nada que mostrara que Wei WuXian estuviera pasando por un evento que requiriera de tanta energía, pero al parecer que su cuerpo sostuviera al bebé estaba exigiendo bastante de si.

Al menos, con ayuda de SiZhui, habían descubierto una rutina para mantenerlo más o menos estable.

Después de la comida, Lan WangJi se sentó en la orilla de la cama y Wei Wuxian tomó su regazo como almohada para descansar un rato. Mientras el otro leía, él tenía los ojos cerrados y tarareaba casualmente wangxian mientras acariciaba su barriga. 

El momento de paz duró solo unos minutos más ya que hubo un golpeteo en la puerta. —Hanguang-jun, Senior Wei, ¿puedo pasar?

La familiar voz que provenía tras la puerta pertenecía nada más y nada menos que a Lan JingYi. Wei WuXian no tenía intención de moverse así que alzó la voz para que el chico lo escuchara —¡Pasa! Estamos en la habitación.

El muchacho avanzó hasta aquel lugar y los encontró en esa pose tan íntima que no pudo evitar sonrojarse ligeramente. Iba cargando varias hojas de papel, pincel y tinta. Se acordó que tenía que hacer una reverencia y la hizo. —Me alegra mucho ver que ya te estás sintiendo mejor, Senior Wei.

—También me alegra verte, A-Yi. ¿Vienes a cumplir tu castigo bajo supervisión de Lan Zhan?

JingYi sacudió fuerte la cabeza. —Zewu-jun me pidió que viniera a relevar un momento a Hanguang-jun pues necesita hablar con él y dijo que podía cumplir mi castigo mientras tanto. Así casi no parece castigo.

—”Casi” —recalcó Wei WuXian—. Copiar tres mil reglas era suficiente castigo, ahora son más de cuatro mil.

Lan WangJi se levantó y miró a Wei WuXian, luego miró a Lan JingYi y este esperó atento. —Cuida de él.

—¡Sí, Hanguang-jun! Confía en mi —dijo muy seguro. Wei WuXian buscó una almohada para reemplazar el regazo de su esposo y suspiró con fuerza después de acomodarse. JingYi había acomodado ya sus cosas en la mesa que había en la habitación y también suspiró resignado a iniciar su labor.

—¿Zewu-jun no dijo de qué quería hablar con Lan Zhan?

—No, pero él estuvo dictando la clase de hoy así que supongo que debe ser sobre las labores de Señor Lan y quien se hará cargo de ellas.

Wei WuXian suspiró. Cuando Lan Qiren tenía otras ocupaciones, Lan WangJi usualmente tomaba su lugar para dictar las clases o cuando Zewu-jun estaba en seclusión, él se encargaba de representar a la secta. Eso significaba que tendría que compartir el tiempo de su esposo.

No era que antes pasaran día y noche juntos, aunque claro que la mayor parte del tiempo era difícil encontrar a uno sin el otro. Eso no significaba que no lo extrañara mucho cada vez que estaban lejos.

En fin, solo tendría que buscar en qué ocupar su tiempo libre. Todavía tenía un par de invenciones que debía completar y quizá se le ocurriría algo nuevo. 

Mientras Lan JingYi copiaba las reglas casi de memoria, él y Wei WuXian conversaban de las cosas que habían hecho para que los castigaran copiando las reglas de Gusu. El muchacho se había rendido en contener su risa, de todos modos nadie iba a escucharlo en ese rincón de la montaña. —¿De verdad afeitaste la barba de Señor Lan?

—Sip. Luego me enteré que al parecer mi madre también hizo lo mismo… —llevó una mano a su barbilla como si estuviera pensando profundamente—. Me pregunto si podré persuadir a A-Yuan de seguir la tradición familiar.

Estaba acostado, pero eso no evitó repentinamente lo atacara la sensación de que la tierra se movía bajo sus pies. Instintivamente se sujetó de la cama y cerró los ojos.

—¡Ah! ¿S-senior Wei? ¿Q-qué te pasa? —Lan JingYi no había sido advertido por los demás de lo que le pasaba a Wei WuXian, así que muy preocupado se acercó junto a la cama esperando alguna respuesta.

—Mi energía espiritual… se vuelve inestable o baja considerablemente… creo que en este momento debe estar baja.

—¡Ah! Déjame ayudarte —Sin titubear, JingYi se acercó a él y comenzó a pasarle energía. Wei WuXian habías estado ya en esa situación varias veces que comenzaba a notar la diferencia de efectos entre la energía de Lan WangJi y la de los chicos. Quizá se debía a que los más jóvenes estaban rebosantes de energía Yang. Todavía no podía describir bien cómo se diferenciaban sus efectos, pero estaba seguro que si seguía en esa situación podría distinguir quién le transfería energía con los ojos cerrados.

Lan JingYi estaba por terminar de escribir las reglas cuando Lan WangJi regresó a la cabaña. Wei WuXian había estado luchando por no dormirse, pero en cuanto su amado esposo lo abrazó, pudo relajarse por completo y cayó rendido. Después de poner al corriente a su mayor sobre el estado de Wei WuXian, Lan JingYi presentó su castigo para revisión y sin objeción alguna pues había sido muy dedicado en cada uno de sus trazos, fue liberado para volver a sus habitaciones. Casi era hora de cenar, así que se despidió y dejó a la pareja a solas otra vez.

Como Lan Qiren no estaría disponible por un tiempo y los exámenes de los chicos estaban a la vuelta de la esquina, los hermanos Lan tenían que repartirse las labores de su tío. El escrutinio de las notas de Lan SiZhui era prioridad para ambos y por ello Lan WangJi había decidido que él se ocuparía de las clases mientras su hermano se dedicaba a estudiarlas junto a su hijo. Además, Zewu-jun volvería a estar al frente de la secta por completo. Era hora de retomar su deber como el líder.

La recuperación de Lan XiChen había sido lenta, aunque probablemente no tanto como la de Lan WangJi. Aún podía ver una profunda tristeza y culpa en los ojos de su hermano, pero fueron varias situaciones las que lo ayudaron a levantarse y tener que velar por su familia había sido una de ellas, la decisiva. Aunque todo seguía tenso por el lado de Lan Qiren, contar con el apoyo de su hermano elevaba sus esperanzas de que Wei WuXian finalmente fuera aceptado por completo como su esposo y persona destinada.

Lan SiZhui llegó a la cabaña poco después de las 5 de la mañana siguiente. Su castigo había terminado y estaba ansioso por saber cómo estaba Wei WuXian. Lan Wangji de inmediato lo tranquilizó diciendo que dormía profundamente, aunque sí había tenido fluctuaciones de energía y necesitado de Armonía una vez más por la noche. 

—Voy a seguir practicando duro para dominarla bien, Hanguang-jun —Sabía que era una melodía complicada y estaba honrado de que su padre creyera que estaba listo para aprenderla. Aún le hacía falta mucho, pero quería llegar a ser tan virtuoso y efectivo como Lan WangJi.

—Mmn. —Lan WangJi le brindaría todo su apoyo para que lograse su cometido. No solo estaría orgulloso de su hijo sino que eso haría muy feliz a Wei WuXian. 

Nunca había presionado a Lan SiZhui a que hiciera algo que excediera por mucho sus capacidades. Era solo que A-Yuan era especialmente dedicado en cada tarea que tomaba o le encargaban y aunque fuera alguna trivialidad él la tomaba con absoluta seriedad hasta cumplirla con tanta perfección como podía. Por eso, en ocasiones le ponía una tarea que lo hiciera esforzarse más allá de su nivel para que con ello desarrollara más sus habilidades. Ahora que era mayor, él mismo buscaba nuevos retos y por ello no le sorprendió que intentara completar una técnica de alguien tan experto como Wen Qing. Solo que no esperaba que fuera algo relacionado con Wei WuXian y mucho menos que resultaría en una hermosa sorpresa.

Lan WangJi le enseñaba personalmente a tocar el guqin, practicando a diario no solo el lenguaje qin sino melodías básicas de batalla y tranquilidad. Solo recientemente había comenzado a enseñarle algunas de las melodías más poderosas y decidió probar su capacidad al enseñarle Armonía , que no pertenecía a las más básicas, sino que era de un nivel mas bien intermedio. Su hijo demostró en la tercera clase que ya había memorizado la melodía, aunque aún fallaba en los tiempos e inflexiones que debía tener. Solo eso había demostrado un gran avance.

De acuerdo con los reportes de Lan XiChen y Lan Qiren, su práctica con el guqin era algo que había adquirido especial importancia luego del incidente en Ciudad Yi y por lo tanto, intuía que Wei WuXian había tenido influencia en ello.

Ya que tenían la cocina a su disposición y aún no era hora de las lecturas matutinas, era la oportunidad para otra práctica de cocina. Ya que las náuseas de Wei WuXian parecían estar más controladas, era apropiado preparar algo más elaborado. Lan SiZhui sonrió de oreja a oreja, no solo estaba aprendiendo sino que tenía tiempo de convivir más con su padre.

Estaban por comenzar a cocinar cuando escucharon ruido en la habitación. Lan WangJi acudió a ver cómo estaba Wei WuXian y lo encontró enjuagando su boca y con el rostro descompuesto. SiZhui prudentemente esperó tras la puerta, pero pudo escuchar con claridad las protestas de su otro padre. —Hanguang-jun, este bebé definitivamente es tu hijo… incluso tiene el descaro de despertarme tan temprano por la mañana. 

SiZhui rió y discretamente asomó la cabeza a la habitación. Al verlo, las facciones de Wei WuXian se suavizaron y volvió a sonreir. —Por todos los cielos, ¿por qué los Lan tienen que ser tan madrugadores? A-Yuan, no seas tímido y ven acá.

Siendo invitado, caminó hacia Wei WuXian y como lo había anticipado, fue envuelto en un fuerte abrazo. Dejó salir un fuerte suspiro, al fin podía liberar la tensión que había estado acumulando desde los días anteriores al no saber si Wei WuXian estaría bien.

Después de un rato, los tres ocuparon la cocina. Wei WuXian en el mismo asiento que su esposo le había preparado el día anterior mientras que los dos Lan se encargaban de preparar el desayuno de ese día.

Probablemente, pensó Wei WuXian, ese era el momento adecuado para una charla pendiente. Por el modo en que éste se dirigió a su esposo, inmediatamente supo que era un reproche y pensó que sería de nuevo relacionado con su hijo, y así lo era, pero no sobre el mismo hijo que un momento anterior. —Hanguang-jun, ¿cómo permitiste que A-Yuan dejara de llamarte padre solo porque tu tío se preocupaba de manchar tu reputación?

La mirada de Lan WangJi se tornó seria mientras que en el rostro de SiZhui ya era evidente un ligero sonrojo. El mayor miró a su hijo y preguntó con auténtico desconcierto. —¿Fue por eso?

—¿Eh? ¿Señor Lan o Zewu-jun no te lo dijeron? —Lan WangJi negó con la cabeza, SiZhui vaciló en explicarse, así que Wei WuXian se le adelantó.

—¿No lo sabías? ¿No te pareció extraño que de un día para otro tu hijo dejara de llamarte padre ?

—Sí. Pero no pensé que esa fuera la razón.

Había pasado una semana desde que A-Yuan fue llevado con los demás discípulos y había regresado para quedarse un par de días en su compañia como todos los niños que visitaban a sus familias en sus días libres. El pequeño siempre lo había llamado padre y de repente lo llamaba por su título, por supuesto que no había pasado desapercibido. Le preguntó y la respuesta que obtuvo fue: «Todos te llaman Hanguang-jun, A-Yuan también debe llamarte Hanguang-jun».

Lan SiZhui sabía que no debía hablar de una persona a sus espaldas, pero no podía evitarlo si quería explicar los hechos tal y como sucedieron. —JingYi me preguntó quienes eran mis padres y le dije que estaban muertos, pero que ahora tú eras mi padre. Señor Lan escuchó y dijo: “Ridículo… WangJi no puede ser tu padre, no está casado y eso sería un deshonor. Él será tu mentor, no vuelvas a decir que es tu padre o tomarás tus lecturas matutinas parado de cabeza.” y también le dijo a JingYi que le tocaría igual si mencionaba algo.

La respuesta de Lan WangJi fue un gruñido disimulado. Wei WuXian continuó interviniendo a favor de su hijo. —A-Yuan no quería dejar de llamarte padre, solo fue obediente a las palabras de tu tío. Ahora que ya estás casado, no debe haber problema en que vuelva a llamarte de esa forma, ¿cierto?

El enfado se disolvió en un instante. En el rostro de Lan WangJi se formó el esbozo de una sonrisa y sus ojos tomaron cierta calidez. —No hay impedimento.

La sonrisa de Lan SiZhui no fue nada discreta. Wei WuXian estaba satisfecho con eso, pero faltaba una cosa. —Ahora, ya que él te llama padre, respecto a cómo debería llamarme a mí…

—Mamá. —Lan WangJi ni siquiera le dio la oportunidad de terminar, pronunciando esa palabra y provocando una risa ahogada en su hijo y que Wei WuXian dejara caer la mandíbula lleno de incredulidad.

—¿P-por qué… ¿cómo es que tú también llegaste a esa conclusión? En serio, ¿en qué parte parezco yo mamá para que les sea tan natural darme ese nombre? —protestó.

Los dos Lan tomaron turnos para enunciar las cosas que para ellos le daban ese aire maternal. Aunque contrastaba la seriedad de Lan WangJi con la sonrisa de Lan SiZhui, ambos usaban un tono cargado de afecto.

—Siempre estás conteniéndote de protegerlos durante las cacerías nocturnas. Los mimas, les das abrazos… siempre quieres ver qué calificación le he puesto a SiZhui.

—Lo primero que haces cuando se termina una pelea es asegurarte que no estemos heridos y solo hasta entonces comienzas a corregirnos…

—Cuando salimos de aquí hacia Burial Mounds mencionaste que nos hacía falta un pequeñito...

Lan SiZhui volteó hacia su padre y lleno de entusiasmo preguntó: —¿En serio? ¿Entonces ustedes sí querían un bebé?

Ante la mención de este recuerdo y la reacción de Lan SiZhui, Wei WuXian no pudo evitar que sus ojos se humedecieran. —Bueno sí dije eso… pero es que también recordé que la última vez que estuvimos juntos antes del asedio había un pequeñito con nosotros que yo creí no iba a volver a ver.

No se resistió y se levantó a abrazar a su hijo, casi rompiendo en llanto. —Extrañaba a mi pequeñito, solo que ya creció y casi es un hombre ya. Pero siempre vas a ser mi pequeño…

SiZhui lo abrazó para consolarlo, aunque en su mente estaba pensando si de verdad él no se daba cuenta de la forma en que actuaba. Como si fuera capaz de leerle el pensamiento, Wei WuXian secó sus ojos usando su manga y volvió a su lugar. —De acuerdo, de acuerdo… soy culpable de lo que me acusan. De todos modos ya le había dicho a A-Yuan que podía llamarme como su corazón se lo mandara.

Los dos Lan sonrieron satisfechos. SiZhui le comunicó entonces su decisión. —Quiero llamar Padre a Hanguang-jun y a Senior Wei le diré Papá cuando estemos con todos, pero también Mamá en ocasiones y sobre todo cuando estemos a solas. Con los otros chicos no creo que haya problema, pero será complicado que los mayores entiendan incluso si se los explicamos.Quizá cuando mi hermanito nazca sea más fácil explicarlo o él me imite, como tú lo dijiste antes.

Wei WuXian y Lan WangJi intercambiaron una mirada y sonrisa satisfecha, asintiendo los dos al mismo tiempo. Lan WangJi se encargó de expresar su aprobación. —Tomaste tu decisión sabiamente.

Chapter Text

Wei WuXian tomó un rato para arreglar su ropa. Su barriga ya era algo pronunciada, pero la túnica que usaba ahora era muy similar a la que usó durante sus últimos días como Patriarca de Yiling, amplia y capaz de ocultar entre tanta tela el pequeño bulto que ya sobresalía bajo su cintura.

Mientras Lan WangJi estaba ocupado con las clases, Lan SiZhui era el encargado de cuidar de él y acompañarlo a donde quisiera ir. Ese día, Wei WuXian quería dar un paseo a las afueras del Receso, solo para cambiar de ambiente y estirar un poco las piernas. 

—No creo que sea muy buena idea. Padre se va a enfadar. —Trataba de persuadirlo, pero no había forma de que tuviera éxito, su papá era testarudo por naturaleza y con el embarazo se había puesto peor. 

—No es como si nos fuéramos a ir muy lejos. Solo quiero cambiar un poco de ambiente.

Lan SiZhui sabía que era una mentira, pero aún así lo siguió. Lo más probable era que Wei WuXian tuviera la intención de llegar hasta Ciudad CaiYi y pasear un poco entre sus vendedores y gente. No habían podido realizar alguna cacería o acudir a algún llamado de ayuda desde que se descubrió su embarazo.

—Deberías cuando menos haberme dejado preparar a Manzanita, ¿y si estás muy cansado cuando quieras regresar?

—Vamos, vamos, estoy embarazado no inválido. Además, me siento lleno de energía y si me canso nos detendremos a descansar un rato y regresamos. Anda, concédele este capricho a tu madre.

Después de haber estado recluido por tanto tiempo por su bien, no podía negarle la petición. —Aunque no te sientas cansado, vamos a tomar un tiempo para que reposes antes de volver, ¿entendido?

—Eres un buen chico, A-Yuan —respondió con una sonrisa que su hijo correspondió.

Los dos caminaban sin apresurarse, disfrutando del aire tranquilo de la montaña. Conversar con A-Yuan nunca se le hacía aburrido. El joven era naturalmente curioso y ávido por adquirir conocimiento, aunque también disfrutaban compartir pequeñas anécdotas de infancia. También hablaban del bebé, de cómo sería SiZhui como hermano mayor. El bebé era muy esperado por todos los miembros de su familia.

Años de entrenamiento habían vuelto sus sentidos muy sensibles y su tiempo de reacción muy alto. En un segundo, apenas escucharon el sonido de una flecha dispararse, los dos supieron que se dirigía hacia ellos. Wei WuXian dio un salto a un lado mientras que Lan SiZhui desenvainó la espada y alcanzó a desviar la flecha.

Sin embargo, no tuvo tiempo de buscar quién había sido el responsable. Dos, seis, diez flechas más volaron en su dirección. Lan SiZhui se libró de varias con su espada mientras que Wei WuXian usó algunos talismanes explosivos para deshacerse de otras tantas.

Por más que buscaban entre los árboles no podían distinguir de donde venían las flechas. El sonido de pasos acercándose era cada vez más fuerte y estrepitoso, revelando que no se trataba de un pequeño grupo. Nuevas flechas fueron disparadas y los dos volvieron a defenderse de la misma forma, pero esta vez una flecha alcanzó a rozar la mejilla de SiZhui.

Wei WuXian tomó a Chenqing y tocó una rápida melodía. Sabía que Wen Ning tenía que estar cerca, pero como su salida había sido sin aviso no estaba alerta a cuidar de su sobrino. La multitud que los acechaba estaba cada vez más cerca y los tenían rodeados, así que no podían correr en ninguna dirección. Volar no era una opción, necesitaban la espada para defenderse de las flechas y SiZhui no sería lo bastante veloz con dos personas encima.

Una nueva ronda fue disparada, pero todas fueron interceptadas por Wen Ning que saltó frente a ellos para protegerlos. La multitud ya estaba allí, gritando el nombre de Wei WuXian con un profundo odio. Al parecer habían llegado a unirse todos aquellos con los que tenía una deuda de sangre para reclamar su vida. 

Wei WuXian hizo lo que pudo al inicio únicamente usando talismanes mientras que Wen Ning trataba de solo herir a sus contrincantes para evitar que siguieran luchando, lo mismo hacía SiZhui, desarmando y si era necesario hiriendo a otros para restringir el movimiento.

Sin embargo, la muchedumbre se cerraba cada vez más alrededor de ellos. Wei WuXian se refugió un poco entre los dos Wen y llevó a Chenqing a sus labios, llamando a cuanta criatura estuviera al alcance de su flauta. Que murieran algunos fue inevitable y en cuanto estos caían se volvían parte del ejército de Wei WuXian.

Él no deseaba eso, no hubiera querido tener que recurrir a esa estrategia otra vez, pero la vida de sus hijos estaba en juego. —Wen Ning, abre el camino para que podamos escapar —ordenó. Sin embargo, el dejar de tocar por ese breve instante provocó que no pudiera reaccionar a tiempo cuando otra ronda de flechas fue lanzada en su dirección. Wen Ning recibió algunas sin inmutarse, un par de cadáveres bloquearon otras cuantas, pero Wei WuXian no había sido lo suficientemente rápido en esquivarlas.

Cayó de rodillas sintiendo que el frío se iba extendiendo en su interior. Como si la cuerda de un guqin se hubiera reventado, así fue la sensación que Wei WuXian sintió en lo más profundo de su ser cuando la flecha atravesó su vientre y su dantian rompió sus lazos con esa cálida presencia que lo había acompañado por meses.

—¡Mamá! —gritó SiZhui al verlo caer y corrió hacia él sin pensarlo. Apenas llegó a su lado y lo abrazó con fuerza, quitándolo del camino de otra tanda de flechas. Tenían que moverse rápido, pero SiZhui seguía aferrado a él con demasiada fuerza.

—¡A-Yuan! —escuchó el grito de Wen Ning y todo su cuerpo se congeló. Empujó con fuerza a su hijo, que se quejó levemente.

—M-mamá… l-lo siento mucho… 

El uniforme blanco de SiZhui comenzó a teñirse de rojo en la espalda y después de toser una enorme cantidad de sangre, el cuerpo de su hijo se desmoronó en sus brazos.

¡No! ¡No de nuevo! ¡No podía estar pasando de nuevo! El aterrador grito de Wen Ning fue lo último que su consciencia escuchó. Su mente ya no tenía lugar para otro pensamiento que no fuera la venganza. Con delicadeza dejó el cuerpo de Lan SiZhui en el suelo, tomó a Chenqing y no dejó de tocar hasta que perdió el conocimiento.

.

Despertó sobresaltado y se sentó de golpe. Un agudo dolor en su vientre lo atacó en ese momento y sostuvo su estómago con una mano. El corazón le latía en los oídos, las lágrimas se agolparon en sus ojos. Tenía que salir de allí, tenía que buscar a Lan WangJI, ¿por qué no estaba en la habitación? ¿Qué hora era? ¿Qué día era?

Se calzó rápidamente y dirigió sus pasos a la puerta, pero antes de abrirla titubeó. ¿Qué cara le iba a presentar a Lan WangJi?

Antes de que pudiera decidirse a salir o regresar a la habitación, la puerta se abrió de golpe causándole un tremendo sobresalto. Todavía sentía que su corazón iba a estallar dentro de su pecho y ya no pudo contener las lágrimas que estaba guardando.

—¿Mamá?

Wei WuXian lanzó sus brazos alrededor del cuello de Lan SiZhui y lo abrazó con toda la fuerza que tenía. Fue una pesadilla, solo fue una pesadilla, pero se había sentido tan real y todavía podía sentir una fuerte punzada en su vientre aunque también la débil presencia de su bebé que ya había aprendido a distinguir. 

Tras Lan SiZhui venían los dos jades que se observaron confundidos ante la escena. Lan WangJi se acercó y puso una mano en el hombro de su esposo. —¿Wei Ying?

Él seguía sin soltar a SiZhui que ya lo abrazaba fuerte también, acariciando su espalda para consolarlo, pero igual de confundido que su padre. —¿Qué tienes, mamá? ¿Te sientes mal?

Wei WuXian temblaba y no era solo por los sollozos que trataba de disimular. El sueño se había sentido demasiado real, demasiado aterrador. Todavía tenía muy presente la imagen del cuerpo sin vida de A-Yuan, la sensación de vacío en su vientre, el dolor en su pecho. No quería soltarlo porque sentía que iba a desvanecerse en cuanto lo hiciera.

—Mamá… por favor, dime qué tienes —suplicaba SiZhui ya muy angustiado porque Wei WuXian no decía nada. 

Lan WangJi se acercó un poco más a su oído y le susurró con cautela. —Wei Ying, estás asustando a A-Yuan. Dinos qué tienes.

No quería causarle angustia a su hijo ni a su esposo, así que tomó aire y se controló lo suficiente para decir una sencilla frase. —T-tuve una pesadilla.

Así que eso era. Por lo asustado que estaba Wei WuXian debió ser una terrible experiencia, pero Lan SiZhui se sintió más aliviado de que no fuera una dolencia física. 

Minutos más tarde, Wei WuXian se había serenado por completo, aunque estaba estrechamente flanqueado por su esposo e hijo mientras tomaba un té que lo ayudaría con su dolor estomacal, que no era sino una leve indigestión.

Lan XiChen sonreía desde el otro extremo de la mesa. Había escuchado la narración de la pesadilla descrita con tanto detalle que no había exageración en la reacción de Wei WuXian. Ahora parecía más tranquilo, pero solamente porque tenía a Lan WangJi abrazándolo por la cintura y a Lan SiZhui fuertemente sujeto de una mano.

Luego de un rato de silencio, Wei Wuxian decidió que era momento de cambiar de tema. Sus hijos estaban bien, seguían seguros en el Receso de las Nubes y si Lan XiChen estaba allí con ellos era probable que tuvieran buenas noticias. Habían estado examinando las notas de SiZhui por casi una semana ya. 

Su rutina era más o menos la misma desde el primer día. Lan SiZhui llegaba apenas después de las 5 y Wei Wuxian ya estaba levantado a causa de las náuseas matutinas. Después de preparar el desayuno, el joven se marchaba para sus lecturas matutinas y Lan WangJi tocaba Armonía para él antes de irse a dictar las clases.

Wei WuXian pasaba un tiempo de meditación. Si seguía cultivando para aumentar su energía, podría darle mayor sostén a su bebé y quizá no necesitaría tantas dosis de energía espiritual de parte de los demás. La intención inicial de la técnica de SiZhui parecía seguir su curso, así que ninguno consideró que fuera contraproducente en su estado. Ninguna cultivadora había tenido un impedimento en seguir con ello mientras estaban en gestación, así que incluso podía ser de beneficio en su estado. 

Si le daba hambre siempre podía encontrar manzanas y nísperos en la cocina. Había encontrado donde Lan WangJi guardaba las especias y si tenía el antojo, cortaba una manzana en trozos y la rociaba con polvo de chile.

A la hora de la comida, Lan WangJi llegaba con provisiones para preparar su almuerzo y compartían un par de horas juntos. Necesitaba una transferencia de energía más o menos en ese período y luego Lan WangJi esperaba que se quedara dormido para ir a supervisar las clases de música.

Estaba solo de nuevo cuando despertaba, aunque en los recientes días había estado ocupado con un proyecto personal. Se acercaba el cumpleaños de Jin Ling y era la primera vez que podría darle un regalo por ese motivo. Luego de una lluvia de ideas, hubo una de la que requirió la aprobación de Lan XiChen, pero eso le había proporcionado una ocupación los últimos días. La tarde anterior al fin la había terminado y estaba muy satisfecho con su trabajo. 

Quizá eso había ocasionado la pesadilla de esa tarde. Elaborar el regalo le recordó aquella campanilla que había fabricado para su sobrino en el mes de su nacimiento e inevitablemente revivió los recuerdos en torno a la muerte de Jin ZiXuan y Jiang YanLi. Entre eso y el dolor en su estómago habían afectado su sueño, haciendo aflorar sus miedos. Pero los tres Lan habían llegado justo en el momento adecuado. 

SiZhui con frecuencia se unía a ellos por las tardes hasta la hora de la cena y se marchaba antes del toque de queda. Sin embargo, la visita de Lan XiChen era algo inusual, así que intuía alguna noticia. 

—A-Yuan y yo hemos terminado de examinar la técnica que elaboró y pudimos determinar qué podría haber provocado este resultado. 

Lan XiChen le dio pie a su sobrino para que explicara lo que habían encontrado. —El problema fue que no fui especifico. Algunas partes del arreglo original eran bastante generales, así que no las cambié. Lo modifiqué para que se enfocará en tu dantian, estimulando su capacidad creadora… sólo que no especifiqué que era el núcleo dorado lo que debía crear. Así que por eso debe ser que el bebé se formó y está está enlazado a tu dantian .

—Aún hay algunos detalles por estudiar, pero no me pareció correcto que A-Yuan los examinara, así que WangJi y yo seguiremos de aquí en adelante.

Wei WuXian sonrió y apretó la mano de su hijo. Eso significaba que estaban cerca de demostrar que su bebé no era una amenaza para la humanidad, aunque Lan SiZhui suspiró sin estar del todo contento. —¿Qué sucede?

—Que todo esto lo podemos demostrar en papel, pero al final de cuentas La Bendición de YuLin es una práctica improbable, y ni siquiera el propio Liu Yazhu pudo repetir su resultado. ¿Por qué de pronto yo sí pude? ¿Será este descubrimiento suficiente para el Señor Lan?

Todos sabían la respuesta, así que nadie respondió a la pregunta directamente, solo Lan WangJi expresó la única conclusión. —Nos dará tiempo.

Para encontrar una respuesta más definitiva y comprobable, para convencer a Lan Qiren y al resto de los ancianos, para que el bebé creciera e incluso llegara a nacer. Lo único que no podían garantizar era que Wei WuXian recuperara su libertad antes de ese momento.

—Yo encontraré otra forma de convencer a los ancianos, no vamos a prolongar mucho tu estancia en este lugar, al menos no con estas restricciones —afirmó Lan XiChen, dispuesto a usar toda su autoridad como líder de la secta aunque eso pudiera representar una grieta en la confianza que sus mayores tenían sobre él.

—No tienen que preocuparse por mi —reiteró Wei WuXian —, yo voy a estar bien siempre y cuando sepa que mis hijos también lo están. Mientras tanto, seguiré aprovechando mi tiempo en otras cosas. A-Yuan, ¿podrías traer la caja que está en aquel estante?

Sin demora, éste cumplió la petición de Wei WuXian y le entregó una fina caja de madera solo un poco más grande que la palma de su mano. —Hermano XiChen, he terminado mi parte. Te agradezco mucho que me permitas hacer este obsequio.

Lan XiChen asintió y tomó la caja que Wei WuXian le entregaba. Luego de pedir permiso para ver su contenido, la abrió frente a los demás y sacó su contenido sosteniéndolo entre su dedo índice y pulgar. Era un token de jade, pero en él había sido tallada la figura de un perro. Era un trabajo meticuloso y con gran arte. 

Por petición de Wei WuXian, Lan XiChen había accedido a entregarle un token de jade a Jin Ling para que entrara y saliera del Receso de las Nubes cuando quisiera. Claro que no iba a darle cualquier token a su sobrino, entonces decidió tallarlo él mismo. 

—En verdad es un token de alto nivel. Me aseguraré de que le sea colocado el encantamiento de inmediato y yo mismo iré a entregarlo en cuanto esté listo.

—Jin Ling estará muy feliz con su regalo —aseguró Lan SiZhui.

—Me gustaría poder dárselo en persona, pero creo que es mejor de esta forma. —Solo el pensamiento le causó un leve escalofrío, todavía estaba muy afectado por su pesadilla. Esperaba que Jin Ling tuviera muy pronto la oportunidad de hacer uso de ese token.

Chapter Text

La vida en el Receso de las Nubes había sufrido una revolución desde la primera vez que Wei WuXian puso un pie en ese lugar unos veinte años atrás. Lan XiChen jamás había visto que una persona afectara tanto a su hermano menor y eso le intrigaba. 

Sin embargo, todo lo que ocurrió después se dio en una vertiginosa sucesión de eventos por los que le fue imposible conocer más a esa persona que tanto interesaba a su hermano, al menos en persona. Siempre escuchaba lo que otros contaban sobre él y las observaciones que Lan WangJi hacía. No fue indiferente a la preocupación que tenía su hermano por como Wei WuXian iba perdiéndose más y más cada día.

Si bien intuía el gran afecto que su hermano profesaba por él, conocer la verdadera naturaleza de esos sentimientos todavía le causó una gran sorpresa en especial con la forma en que todos se enteraron.

Por su hermano hubiera querido oponerse con más fuerza al asedio de Burial Mounds pero con lo ocurrido en Torre Koi y luego en la Ciudad sin Noche, además del comportamiento de Lan WangJi, los ancianos habían tomado ya una decisión y no había argumento alguno que pudiera evitarlo.

Se lamentó mucho no haber podido hacer más por apoyar a su hermano, apenas logró abstenerse de participar, dejando a su tío actuar como el líder en esa batalla.

Quizá había cometido el error de dejarle las decisiones importantes a Lan QiRen. Lo respetaba y admiraba pues había sido un segundo padre para su hermano y para él. Siempre creyó que actuaba con rectitud y sabiduría, no se atrevía a cuestionar sus decisiones. Pensó que el motivo de su tío para impedir que A-Yuan llamara padre a Lan WangJi se debía a su deseo de no obstaculizar las oportunidades de su hermano para volverse a enamorar y formar una familia formalmente. Consideraba que su tío era especialmente estricto con el niño, pero no lo tomó mal pues así había sido también con ellos dos.

—A-Yuan tampoco debe seguir llamándote tío, ¿cierto?

El pequeño, a tan corta edad, había llegado a esa conclusión por su cuenta y había aceptado la imposición con obediencia. —Todos te llaman Zewu-jun, A-Yuan también te llamará así.

Lan XiChen solo sonrió y acarició la cabeza del pequeño. —Sí, por ahora es lo mejor.

Su por ahora había demorado trece años y requirió que Wei WuXian regresara de la muerte para causar una nueva revolución en todo el mundo, aunque no precisamente por su propia voluntad.

Durante los trece años que duró su ausencia, Lan WangJi no había vuelto a ser el mismo de antes. El ocuparse de la crianza de A-Yuan, como lo había imaginado, le había proporcionado una nueva motivación a su vida y el pequeño correspondía con su cariño, admiración y dedicación. Nunca expresó descontento aunque sobre él pesaran exigencias mayores y era un estudiante modelo debido a eso. Podía notar el orgullo paternal que su hermano sentía hacia A-Yuan, era evidente en la forma en que lo miraba, pero al mismo tiempo no ocultaba la nostalgia que le causaba la ausencia de Wei WuXian.

Estaba seguro de que nunca podría olvidarse de ese gran amor que le profesó y sería fiel a su corazón hasta la muerte.

Por ello le causó una gran sorpresa que estuviera de tan buen humor luego de regresar del monte Dafan con un invitado. Si esa persona podía volver a inyectarle vida a su hermano, no iba a dejar que volviera a cometer los errores del pasado y por ello le aconsejó ser muy cortés con él y levantó el hechizo de silencio que le había impuesto.

Esa persona demostró ser alguien muy capaz, haciendo buen equipo con su hermano en la búsqueda de las partes del cuerpo desconocido. No solo él, también los jóvenes parecían inyectados de una nueva vitalidad desconocida hasta ese momento. En especial Lan SiZhui se mostraba más apegado que el resto a ese peculiar senior , y en los pocos momentos que los vio juntos le parecía que se había formado un vínculo especial.

Recibió muchas sorpresas en muy poco tiempo. Descubrir que el cuerpo desmembrado era el de su hermano mayor e inmediatamente conocer la verdadera identidad del hombre que acompañaba a su hermano, además que éste le confesara que todo el tiempo supo quién era él. Lan WangJi le suplicó que le diera tiempo, que le explicaría todo luego de que Wei WuXian se recuperara, pero podía asegurarle que él no era responsable de las cosas que lo acusaban en esta ocasión.

—¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?

—Wei Ying ha estado a mi lado todo el tiempo. Aún en los momentos que nos separamos, SiZhui y los otros han estado con él. No hay modo que él pudiera hacer nada de lo que le acusan.

No desconfiaba de lo que su hermano le decía, pero sus sentimientos podrían estar nublando su juicio así que tenía que asegurarse de que hubiera tomado todas las consideraciones. Sabía que era muy poco probable que su hermano se saltara el toque de queda.

—Si mal no recuerdo, el joven Wei tenía el mal hábito de escabullirse por las noches pasado nuestro toque de queda. ¿Cómo sabes que no lo hizo esta vez?

—No lo ha hecho.

—¿Cómo puedes estar seguro?

—…

No se esperaba ver esa expresión en el rostro de su hermano. Cuando eran pequeños y su madre lo molestaba y llenaba de besos aún contra su voluntad, se notaba su bochorno en la forma en que sus orejas se enrojecían. Lan XiChen sabía que protestaba a sus muestras de cariño solo porque estaba muy avergonzado. Entendió la razón de su bochorno actual cuando Lan WangJi le explicó los pormenores de su arreglo para dormir durante los días de su viaje. Lan XiChen sonrió enternecido por lo claro de los sentimientos de su hermano y lo ilusionado que estaba, pero una cuestión quedaba en el aire.

—WangJi, ¿crees que él corresponde a tus sentimientos? ¿Han hablado de eso? La última vez que lo viste, él no dejaba de pedirte que te marcharas… ¿Cambió algo en este tiempo?

—No hemos hablado, pero...

Él no guardaba secretos para su hermano, así que también habló de las actitudes de Wei WuXian que le mandaban señales mezcladas. Lan XiChen conocía bien de su personalidad bromista, pero no creía que llegara a ser alguien tan cruel como para jugar de esa forma con alguien que le había profesado su amor de una forma tan sincera. Aún así, no estaba nada claro.

—No estarás seguro hasta que hables directamente con él.

—El momento no es prudente.

Estaban en medio de un gran conflicto y las vidas de ambos estaban en riesgo. Debían primero ocuparse de aclarar toda la situación, así que no era el momento más apropiado para una declaración amorosa. Lan XiChen suspiró. —Tienes razón. Es prudente que no actúes hasta que todo esto sea resuelto, pero una vez todo esté esclarecido también debes poner en claro tu situación con él hasta que estés seguro de cómo se siente él por ti.

Su hermano menor lo escuchaba atentamente, tomando en gran consideración sus consejos. Aunque fueran adultos, nunca dejaría de ser su hermano pequeño así que sonrió y continuó con su discurso. —Siempre me ha parecido que el joven maestro Wei te tiene en muy alta estima, pero no siempre es bueno asumir en este tipo de situaciones. 

Lan WangJi asintió un poco más animado. —Me aseguraré de tener todo claro antes de actuar…

—Sé que lo harás. WangJi… si él corresponde a tus sentimientos y en verdad es tu persona destinada, quiero que sepas que tendrás todo mi apoyo.

—Hermano…

—Yo solo quiero que seas feliz. Haz lo necesario para lograr esa felicidad, aún si rompe con nuestros esquemas o reglas. No quisiera volverte a verte vivir cargado de remordimientos por no haber hecho algo por perseguir esa felicidad.

Lan WangJi hizo una reverencia profunda. —Gracias, hermano.

Descubrir que Wei WuXian tenía razón sobre Jin GuangYao le causó un gran dolor por su hermano jurado, pero un gran alivio para su hermano de sangre pues la persona que amaba era digna de su confianza.

A pesar de su descubrimiento, Jin GuangYao seguía siendo la persona en quien se apoyaba cuando tenía un conflicto que no podía consultar con su hermano. Mientras estuvo bajo su control, este seguía siendo en extremo cortés y era difícil no corresponder a su trato. Con frecuencia olvidaba que había sido engañado y seguía conversando como si nada hubiera pasado.

—Tu hermano debe estar muy feliz con el regreso de Wei WuXian. Tal parece que han arreglado sus asuntos, ¿o no?

—No lo sé. —Era la verdad. No tenía idea si su hermano había hablado finalmente con Wei WuXian y arreglado los malos entendidos, pero dudaba que hubieran tenido tiempo.

—Vamos. Incluso Jin Ling dijo que parecían bastante unidos, aunque él creía que hablaba de Mo XuanYu.

Todavía no podía superar la impresión que le había causado que su hermano, que odiaba el contacto físico, fuera tan lejos como para compartir su habitación a diario con Wei WuXian. Ahora que habían sobrevivido al segundo asedio e identificado al verdadero culpable, quizá tendrían la oportunidad de llevar una relación en paz aunque los sentimientos no fueran completamente correspondidos. Tenía la esperanza de que con el tiempo y la persistencia de Lan WangJi, éste pudiera ganarse plenamente el corazón de Wei WuXian.

Solo un par de horas después de tener esa conversación con Jin GuangYao, Wei WuXian y Jin Ling fueron capturados y llevados al Templo de Guayin. Se suponía que Wei WuXian estaba herido, ¿por qué se había separado de su hermano? Algo no estaba bien, sobre todo al enterarse que dormían en habitaciones separadas. ¿Habrían peleado?

Jin GuangYao se adelantó a cuestionar este asunto y como era de esperarse, Wei WuXian no respondió a su pregunta pero Lan XiChen estaba preocupado por su hermano.

—Joven Maestro Wei, ¿pasó algo entre ustedes dos?

La expresión en su rostro le decía que en efecto había ocurrido algo entre ellos, pero sus palabras estaban llenas de razón. Ese no era el momento para estar tratando esos asuntos. Se disculpó por su impaciencia, pero el tema ya había picado la curiosidad de Jin GuangYao que no dejó morir la conversación. Por supuesto que querría saber los pormenores del asunto, por años fue el confidente de las preocupaciones de Lan XiChen, ¿cómo no podría estar intrigado por el tema e igualmente sorprendido por la aparente ignorancia de Wei WuXian sobre los sentimientos de Lan WangJi?

¿Acaso tomaba tan a la ligera las acciones de su hermano, especialmente lo ocurrido después del Día sin noche ? ¿Y todas las atenciones que él había tenido desde su encuentro en el monte Danfan? Nunca se había sentido tan enfadado, no podía creer que hubiera alguien tan cruel como para jugar así con el corazón de otra persona.  Se dejó dominar por ese sentimiento solo un instante, pero el rostro de Wei WuXian no parecía mentir y decidió darle una nueva oportunidad, solo que ya no iba a quedarse como un mero expectador, aguardando a que arreglaran sus asuntos. No tenían tiempo para dejar que todo cayera por su peso.

Si no hubiera sido por la situación de riesgo en que se encontraban, habría reído por la cantidad de emociones que la confesión de Wei WuXian habían causado en su hermano. A pesar de la declaración y momentos tan inapropiados, al menos era franco con sus sentimientos. Aunque temía que esa sinceridad hubiera llegado demasiado tarde y el final feliz que su hermano tanto había esperado fuera realmente el final. Sin embargo, de ahora en adelante ya dependía de ellos dos. Podía dejar a su hermano buscar su felicidad.

No recordaba bien cómo habían sido los días después a aquel. Su mente y su corazón estaban demasiado invadidos por el dolor y la tristeza. Jin GuangYao y Nie MingJue habían sido como verdaderos hermanos para él. Le dolía haber sido tan ciego y crédulo, tan fácil de manejar hasta el final, incluso por Nie Huaisang.

¿Por qué Jin GuangYao lo dejó vivir? ¿Se arrepintió a último momento o quería que viviera siempre atormentado por la culpa? Creía conocerlo, pero no sabía ya cómo juzgarlo. Había muerto como villano, pero en vida había sido su hermano. ¿No tenía el derecho a llorarlo?

Mientras estaba en seclusión, podía hallar un poco de paz por medio de la meditación y su espíritu se iba recobrando, pero su mente y su corazón no estaban claros todavía. No creía que nadie pudiera entender lo que estaba sintiendo y no se había dado cuenta de lo solo que se sentía hasta que Lan WangJi regresó al Receso.

Sí había alguien que entendía ese sentimiento era su hermano. Saber que la persona que amaba había cometido crímenes atroces y aún así no poder dejar de amarlo aún después de la muerte. Si bien sus sentimientos no tenían la misma naturaleza, era una situación similar. 

Lan WangJi había prometido visitarlo con frecuencia ahora que estaban en el Receso de las Nubes y aunque siempre había sido conciso en sus palabras, conversar con él le hacía mucho bien. Podía ser sincero sobre la confusión de su mente y él entendía a la perfección. Además, le agradaba verlo tan feliz en su vida de recién casado.

Era evidente que no era el único feliz por tener a Wei WuXian allí. A pesar de la más reciente regla tallada en el muro, Wei WuXian se había ganado un puesto como maestro honorífico de los jóvenes discípulos y aunque los castigos eran algo más frecuentes que antes, a ninguno de ellos parecía desanimarlos en lo más mínimo.

Cuando alguno de ellos llegaba para entregarle la comida o alguna otra de sus tareas encomendadas, tenía la oportunidad de intercambiar breves palabras. En especial SiZhui y JingYi eran los más animados y con quienes podía conversar con más libertad. Así se enteró que su sobrino había recuperado los recuerdos de su verdadero origen. Siempre había tenido cierta reserva de cómo reaccionaría SiZhui si eso pasaba, pero al parecer todo se encontraba en orden. 

—Escuché que el joven Maestro Wei los llevó a la montaña a practicar. ¿Cómo estuvo?

Conocía el entusiasmo de su sobrino, pero además de su satisfacción por el aprendizaje había una felicidad en su mirada que lo hacía parecer mucho más niño de lo que era. Seguía siendo un discípulo excepcional, pero también estaba más relajado y vivaz. Le contó los pormenores con tal expresividad sin perder la compostura que la educación de la secta le había formado.

A pesar de que no parecía afectado por los recuerdos de su infancia, Lan XiChen estaba preocupado de que SiZhui quizá quisiera, como último sobreviviente de su clan, volver a levantarlo. No porque le alarmara que la Secta Wen pudiera volverse la misma del pasado pues conocía el buen corazón y la virtud de su sobrino, sino porque lamentaría mucho ya no tenerlo cerca y no solo porque su hermano pudiera sentirse triste.

—Nunca te he preguntado… ¿Qué sientes después de conocer tu verdadero origen? ¿Tienes alguna expectativa al respecto?

Lan SiZhui se puso serio y comenzó a pensar la mejor forma de plantear lo que había estado en su mente desde aquel momento. —Me siento contento de saber quienes eran mis padres, de haber podido despedir a mi familia como era debido y de poder contar con la compañía de tío Ning. Sin embargo, aunque quiero aprender más sobre mis raíces, siempre he vivido como un Lan y aunque no soy parte de su familia por sangre, me siento muy orgulloso de que me consideren parte de ella.

Su discurso complació el corazón de Lan XiChen y le sonrió amable. —¿No estás molesto porque nunca te lo dijimos?

El muchacho agachó la cabeza y negó. —No estoy molesto, entiendo que lo hicieron por mi bien y fue mejor de esa forma.

—¿Qué hay sobre tu nombre? ¿Está bien que continúes con el apellido Lan?

La pregunta pareció preocupar a SiZhui. Con cautela, fue exponiendo lo que pensaba al respecto. —Aunque no tenga permitido llamarlo mi padre, Hanguang-jun ha sido el único que he conocido como tal y llevar el mismo apellido es el único lazo que puedo tener con él. También he conversado con tío Ning y a él no le molesta que no quiera tomar el apellido de mis padres, incluso cree que es mejor de esta forma por mi seguridad. Así que, a menos que ustedes consideren lo contrario, me gustaría continuar siendo Lan Yuan.

—A-Yuan, tú eres parte de esta familia desde el primer día que entraste al Receso de las Nubes. Puede que WangJi te haya salvado de morir en Burial Mounds, pero tú lo salvaste de perderse en la soledad. Él es tu padre y tú eres su hijo y nadie va a negar esa verdad jamás.

Lan SiZhui suspiró aliviado y volvió a sonreir. Lan XiChen se prometió que insistiría para que su tío y los ancianos reconocieran a Wei WuXian como el legítimo esposo de su hermano y así SiZhui pudiera ser reconocido como el hijo de ambos.

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Con las constantes visitas de su hermano y sobrino, Lan XiChen se contagiaba de su alegría y eso le hacía bastante bien. Poco a poco iba pasando menos tiempo en seclusión y atendiendo más sus obligaciones como líder. Una de sus primeras tareas había sido atender a otros líderes que llegaban a pedir su apoyo o consejo.

Entre ellos había llegado Jin Ling. Las primeras veces que lo recibió al tratar algún asunto oficial había sido todo muy formal y lo notaba aún inseguro. Su primera reunión fue para pedir la autorización de invitar a los discípulos del clan Lan a una cacería nocturna. Aquello había sido antes de que Wei WuXian se instalara como nuevo residente del Receso y que retomara contacto con su sobrino.

Las visitas de Jin Ling se hicieron más frecuentes, las invitaciones llegaban al menos cada mes. En cada visita lo notaba un poco más seguro al respecto y eso le agradaba. Aunque de lejos y a través de las palabras de Jin GuangYao, había visto crecer a Jin Ling ante sus ojos.

Una de sus entrevistas no fue del todo oficial y lo notaba un poco incómodo, pero entendió todo cuando le explicó el motivo que lo llevaba al Receso. —Vengo a devolver las cosas de Zewu-jun que permanecían en Torre Koi.

Eran libros y algunos artefactos que le había prestado a Jin GuangYao. Inevitablemente, el dolor en su pecho revivió. Jin Ling también estaba siendo muy valiente, después de todo ese era el tío con el que había crecido la mitad de su vida. Suspiró con fuerza tratando de liberarse un poco del nudo que tenía en el pecho y por primera vez desde lo ocurrido, se atrevió a hablar del tema con el joven.

—Escuché que tuviste algunos problemas por incluir la tablilla de A-Yao en tu salón ancestral.

Jin Ling ocultó una sonrisa leve, complacido de que hubiera alguien que todavía se refiriera a su tío con afecto, y contestó con firmeza. —Sí, pero llegué a una decisión y me voy a apegar a ella. Soy el líder ahora y yo decido a quien reconozco como mi familia y a quien no. Voy a honrar las enseñanzas que me dejó y atesorar las buenas memorias que tengo de él, pero no seguiré sus pasos.

Era una decisión en verdad muy valiente y eso definía muy bien la clase de líder que sería. Sería un aire nuevo para su secta tan desgastada por las acciones de Jin Guangshan y Jin GuangYao. 

Jin Ling lucía un poco abochornado, pero quizá se sentía en confianza por su afinidad con Jin GuangYao y por eso continuó hablando. —Además, tío Yao siempre fue bueno conmigo. Aún si en parte también provocó la muerte de mis padres… ¿cómo podría estar en buenos términos con Wei WuXian y Wen Ning, pero repudiar a tío Yao? Prefiero recordar lo bueno que hizo por mí y ya el universo se encargará de cobrarle lo malo que haya hecho. Si tiene la oportunidad de reencarnar, espero que lleve una mejor vida.

—Pienso que él se hubiera sentido orgulloso de ver cómo te estás convirtiendo en un líder capaz y justo, porque sé que a pesar de sus últimas acciones él te quería y esperaba que fueras su sucesor.

Jin Ling no pudo más con la conversación y algunas lágrimas brotaron de sus ojos. Sintiéndose culpable por haber molestado al chico con comentarios innecesarios, se apresuró a disculparse. —Lo siento, no era mi intención causarte una conmoción.

—No tienes por qué disculparte, Zewu-jun… —Habló tratando de mantener la compostura—. La mayoría me ha dicho que no debería sentirme de esta forma, que solo es señal de lo joven e inmaduro que soy… Eres el primero que me dice lo contrario.

Lan XiChen le sonrió. —No tiene nada que ver con tu edad y llegar a esa decisión por tu cuenta ya es un gran signo de madurez y sabiduría. 

Jin Ling, con apenas 15 años, le había dado una gran lección. No tenía que dejar ir los buenos recuerdos que tenía con su hermano jurado. No le correspondía a él cobrar o pagar las deudas de Jin GuangYao, pues el cielo y la tierra tenían sus formas de hacerlo. Solo podía atesorar lo bueno que le había dado en vida.

A partir de esa ocasión, Jin Ling llegaba con cierta frecuencia también a visitarlo, pidiendo su consejo en algunos asuntos sobre ser líder. Claro que tenía la ayuda de su tío Jiang Cheng, pero no quería quedarse con una sola perspectiva y Lan XiChen era quien más noción tenía del modo en que Jin GuangYao gobernaba, así que podía tener la perspectiva de tres líderes de secta de esa forma. Indirectamente, se había convertido en un mentor para Jin Ling y con ello podía honrar las buenas memorias de su hermano jurado. Sin saberlo, el joven también contribuyó a su mejoría. 

Tenía que enfrentar el mundo con la misma valentía que su sobrino y Jin Ling, sin olvidar el pasado a pesar de sus pérdidas y tragedias, pero tampoco dejar que convirtiera en un lastre para enfrentar el futuro.

Uno de sus primeros viajes al retomar sus labores había sido para atender una conferencia en la que se trató el asunto de la purificación de Ciudad Yi. Como la secta Gusu Lan había sido la organizadora de todo el trabajo, era su deber estar allí para dirigir el sello final.

Le dio mucho gusto ver la propiedad con la que Jin Ling se había dirigido a los demás líderes y su capacidad de argumentación para lograr que sus camaradas de aquella ocasión fueran los encargados de crear el sello final. Además, recibió con gusto los comentarios acerca de la buena influencia que Wei WuXian tenía en los jóvenes. Aquello iba a contribuir grandemente a que este fuera más fácilmente aceptado como compañero destinado de Lan WangJi. En cuanto volvieran al Receso de las Nubes convocaría a todos para discutir el asunto.

Pero esa idea había sido frustrada por el repentino descubrimiento del embarazo de Wei WuXian. No había duda. Excepto por el hecho de que la persona a la que examinaba era un hombre, no había otra explicación. Con el nivel de cultivo de Wei WuXian se había apresurado a pensar que había sido obra de alguna práctica demoníaca. Estaba enfadado porque había echado por tierra sus posibilidades de convertirse oficialmente en parte de la Secta.

Se sintió realmente mal a descubrir que no había sido así, sobre todo al ver lo angustiado que estaba Lan SiZhui. Sin embargo, se contagió de la alegría que irradiaba Lan WangJi aún en medio de la confusión y la preocupación. Era mejor tomarlo con calma y luego se ocuparían de los detalles. Lo importante por el momento era llevar a Wei WuXian a un lugar tranquilo y calmar a los tres muchachos que los acompañaban.

Tenía que pensar en la forma de explicárselo a su tío sin provocarle un disgusto. Por eso creyó que lo mejor era revisar primero lo que SiZhui había intentado hacer para presentarle el panorama completo de la situación. Su sobrino estaba tan preocupado que no parecía darse cuenta de la felicidad que irradiaba la pareja mientras estaba explicando su investigación y su procedimiento. Comprendió que Lan WangJi y Wei WuXian ya no necesitaban una explicación, ambos tenían la certeza de que pronto serían padres gracias a la ayuda de su hijo mayor.

No contaba con que la actividad en el jingshi llamara la atención de su tío que vivía muy cerca. Tampoco esperaba una reacción tan exagerada, ni tan injusta. Aún hizo el intento de calmar a su tío y llegar a una conciliación, haciéndole ver calmadamente la equivocación de su juicio, pero escucharlo amenazar la vida y la seguridad de los miembros de su familia no pudo conservar la calma. Lo que dijo sobre su padre solo fue la gota que derramó el vaso.

La discusión posterior a la sentencia impuesta a Wei WuXian fue bastante más acalorada de lo que alguna vez se había escuchado en el Receso de las Nubes. No hubo forma de hacer entrara en razón a Lan QiRen respecto al bebé, Wei WuXian o Lan SIZhui, pero aceptó aguardar hasta que saliera de seclusión para discutir la situación con más calma. Se disculpó por su manera de hablar y los tres partieron.

Jamás había visto a Lan WangJi tan molesto con su tío, ni siquiera cuando se enfrentó a los seniors de su clan para proteger a Wei WuXian después del Día sin Noche . En esa ocasión actuaba por desesperación, tratando de darle tiempo a la persona que amaba. En esta ocasión era un sentimiento incluso más profundo, se trataba de su familia, no solo de su persona amada y sus hijos, también sus padres.

Se había despertado el elefante en la habitación. Nunca se había atrevido a cuestionar el por qué solo podían ver a su madre una vez al mes, considerando que las decisiones de Lan QiRen y su propio padre eran justas. Sus palabras esa noche habían añadido una nueva perspectiva a los hechos del pasado. No era que ellos fueran ajenos al dolor que pasó su madre al estar en confinamiento y por ello no querían que Wei WuXian pasara por lo mismo, pero sin la restricción de visitas y siendo un período más corto, no tendría por qué. Sin embargo, la semilla del rencor había sido plantada en sus corazones y no podían dejarla germinar, y esa fue la razón por la que un tiempo de seclusión fue necesario.

Quizá había cometido el error de dejarle las decisiones importantes a Lan QiRen. Lo respetaba y admiraba pues había sido un segundo padre para su hermano y para él. Siempre creyó que actuaba con rectitud y sabiduría, no se atrevía a cuestionar sus decisiones. Sin embargo, Lan XiChen tenía una nueva determinación. Ya no eran unos niños y debía actuar como el líder. Por el bien de su familia, por el de las futuras generaciones, no podían continuar de la misma manera.

Pasó un día estudiando las notas de Lan SiZhui con auténtica admiración. Era una técnica realmente compleja, desde la investigación hasta su desarrollo. Si Lan Qiren le hubiera dado la oportunidad de mostrarle su trabajo, se habría dado cuenta de lo afortunada que era la Secta Gusu Lan de tener un discípulo como SiZhui. Todos sabían que Lan WangJi era quien lo había criado, lo de no darle el título de padre era solo una formalidad para alguien externo a la familia, pero era algo más significativo para un niño o joven. Ya no iba a esperar a convencer a los ancianos, iba a tomar una decisión como líder y como hermano mayor.

El día que comenzarían a revisar las notas, Lan WangJi pidió hablar con él un momento antes de que llegara SiZhui. —¿Qué es lo que deseas hablar?

—Es sobre el por qué A-Yuan dejó de llamarme padre cuando era pequeño —Lan XiChen asintió en señal que le escuchaba, pero desconcertado por la expresión molesta de su hermano. —Supe que tío se lo había prohibido porque yo no estaba casado, argumentando que sería un deshonor.

—Mmn. En aquel momento creí que era lo mejor, lamento no haber dicho nada al respecto.

—Ya no importa, A-Yuan expresó su deseo de llamarme padre de ahora en adelante, así como llamar papá a Wei Ying.

—¿No mamá ? —comentó casualmente y Lan WangJi respondió de la misma forma.

—Solo cuando estemos a solas, para evitar explicaciones innecesarias.

—Mmn. Si eso les hace felices, tendrán mi apoyo en caso de alguna objeción. WangJi, en cuanto se aclare la situación con el joven maestro Wei haré que sea reconocido oficialmente como tu esposo y SiZhui como tu hijo, como debió ser desde el inicio.

—No es necesario, mas te lo agradezco. —No buscaba el reconocimiento de la secta, solo deseaba que su familia fuera libre de usar el nombre que mejor les pareciera sin que nadie se los prohibiera, pero obtener la aprobación sería algo bien recibido.

Más tarde, cuando SiZhui llegó, Lan XiChen le indicó que tomara asiento junto a él en el escritorio del Mingshi donde sus notas ya se encontraban desplegadas. —Antes de comenzar, quiero hablar algo contigo.

—Sí, Zewu-jun —contestó probablemente pensando que iba a recibir alguna llamada de atención.

—WangJi estuvo aquí hace un rato y me comunicó tu deseo de volver a llamarlo padre, y las formas en que llamarás al joven maestro Wei. Le he dicho que tiene mi apoyo y nadie va a reprenderte si así lo haces. Sin embargo, también tengo una petición.

Lan SiZhui escuchó atento y se sonrojó un poco por el énfasis en el hecho que había más de una forma en que llamaría a su papá, aunque no había imaginado la petición de Lan XiChen a la que no pudo sino sonreír entusiasmado. —Vuélveme a llamar tío también.

—¡Sí, Ze… tío! —Ambos rieron brevemente y en ese ambiente de más confianza, comenzaron su trabajo.

—Antes que nada, debo reiterar que tu trabajo tiene una presentación y metodología excelente. Ha sido muy fácil seguir todas las referencias a pesar de lo complejo del contenido. Te felicito por haber completado con éxito esta técnica por tu cuenta, aunque espero que en tus próximos proyectos no dudes en buscar una segunda opinión pues eso podría ayudar a minimizar sorpresas como esta.

—Sí, tío. He aprendido mi lección.

—Muy bien, entonces comencemos.

El primer paso fue identificar las partes sin modificar del arreglo usado en la Bendición de YuLin . En ellas buscaron los efectos que tendrían por aislado y en conjunto. Aquello les tomó varios días.

Entre aquellos días, Lan SiZhui tomó la palabra en cuanto terminaron el estudio de aquel día. —Tío, Padre dijo que te invitara a cenar con nosotros hoy. Aunque tengo que advertirte que… quizá no deberías.

Lan XiChen no comprendía la contradicción de su sobrino. —¿Por qué no?

Era regla no hablar de alguien que no estaba presente, pero SiZhui sintió que era casi un asunto de vida y muerte. —Es que… quien va a cocinar es mamá y no estoy seguro de que el producto sea algo comestible. Traté de persuadir a mi padre, pero dijo que mamá estaba muy entusiasmado.

—¿No lo hace bien?

—No puedo decir nada sobre el sabor de su comida, tenía la lengua demasiado adormecida como para sentir algo. Tío, es mejor que no vayas, confía en mi.

Él negó con la cabeza. —No hay que ser quisquilloso con la comida, A-Yuan.

Suspiró derrotado y asintió. —Traté de advertirte. Iré a decirle a JingYi que también está invitado, entonces te veré más tarde en la cabaña. Hasta luego, tío.

No había hablado con Wei WuXian desde la noche en que comenzó su confinamiento. Le satisfacía saber que no la estaba pasando tan mal, porque siendo un alma libre, el encierro no podía caerle muy bien.

A una hora prudente, recorrió el camino hacia la cabaña con las gencianas. Aquel camino le traía muchos buenos recuerdos. Uno de los primeros que tenía era el de haber llegado a la habitación y su madre lo invitó a sentarse a su lado. Le habló con una voz muy dulce y una gran sonrisa en su rostro. —A-Huan, mi pequeño, te tengo una buena noticia. Muy pronto vas a convertirte en hermano mayor.

—¿Hermano mayor? ¿Como papá?

—Sí, mi vida. Dentro de un tiempo vas a tener una hermana o hermano pequeño.

—¿Cuándo? ¿Dentro de un mes? —Era pequeño y no comprendía mucho de esas cosas todavía. Ni siquiera tenía una comprensión sobre lapsos y tiempos, excepto porque a su madre podía verla cada mes. Considerando que era bastante tiempo, lo creyó razonable para la llegada de su hermano o hermana. Su madre le pellizcó la mejilla con suavidad mientras reía.

—No mi amor. Vendrás a verme ocho o nueve veces antes de que eso pase. Mientras tanto vas a ver cómo mi barriga se va haciendo más y más grande mientras tu hermanito crece lo suficiente para venir a este mundo.

—¿Mi hermanito va a crecer en tu barriga? —exclamó observando el abdomen aún plano de su madre y estiró la manita para tocarla. Ella sujetó su mano y la puso un poco más abajo de donde él había escogido ponerla.

—Él se encuentra ya aquí. Es tan pequeño que no pareciera estar allí, pero su presencia es fuerte. Tendrás que cuidar mucho de él después de que nazca.

La voz de su madre tembló. A esa edad no le dio ninguna importancia, estaba demasiado emocionado por convertirse en hermano mayor. Ahora en perspectiva, su madre probablemente anticipaba el que una vez su hermano naciera también tendría que separarse de él. 

En la cabaña solo faltaba que él llegara. Lan SiZhui salió a recibirlo y lo condujo de inmediato lejos de la cocina, hacia donde Lan JingYi también esperaba. —¿Qué sucede? ¿Por qué están tan preocupados? ¿De verdad la comida es tan mala?

Lan JingYi negó. —En realidad, huele bastante bien. Lo que pasa es que… Senior Wei y Hanguang-jun tuvieron una ligera discusión.

—Mamá quiere hacer todo él solo, pero padre está preocupado de que pueda sentirse débil o su energía se desestabilice mientras está cocinando, así que no quiere dejarlo solo. Discutieron y no sé a qué arreglo llegaron, pero están muy callados.

—Senior Wei nunca es así, pero no nos atrevemos a entrar a la cocina.

Lan XiChen se levantó para ir a ver qué podía hacer al respecto. Wei WuXian se dio la vuelta para verlo y sonrió. —Zewu-jun, bienvenido. ¿Quieres hacerme el favor de llevarte a tu hermano y esperar todos en la mesa?

—No me iré.

—¡Lan Zhan! Aún no es hora de que toques Armonía y me diste una dosis de energía justo antes de comenzar. Voy a estar bien por un rato aún, ¿por qué no me dejas terminar por mi cuenta? —le reclamó de nuevo.

Lan XiChen rió. —WangJi, creo que deberías hacerle caso al joven maestro Wei. Además, A-Yuan y JingYi están un poco preocupados de escucharlos discutir.

—…

—Gracias, hermano XiChen —le dijo Wei WuXian, tomándolo por sorpresa. Esto causó gracia a su cuñado—. ¿De qué te sorprendes tanto? Será mejor que pienses bien de qué forma vas a llamarme de ahora en adelante porque no quiero ser joven maestro Wei toda la vida. Ahora llévate a tu hermano y aguarden a que yo diga que todo está listo.

Lan XiChen volvió a reir y asintió. —WangJi…

—Ten cuidado —dijo a su esposo y este le dirigió una adorable sonrisa y un guiño antes de que este se fuera.

La comida estuvo lista unos minutos después. Lan SiZhui y Lan WangJi corrieron para traer ellos los platos y no le permitieron cargar nada. Los platillos en la mesa tenían un color y aroma normal, sin rastro del mortal rojo que los jóvenes habían probado antes. Los cuatro Lan dieron un bocado al mismo tiempo y quedaron sorprendidos.

Lan JingYi observó el plato por un largo rato antes de hablar.  —Esto es… normal.

Lan SiZhui suspiró aliviado y le sonrió a Wei WuXian. —Está delicioso, mamá.

—¿Por qué ese tono de sorpresa? —se rió— ¿Creyeron que solo perdía el tiempo mientras ustedes cocinaban? Yo también estaba observando. Y claro, no hay especias suficientes en la cocina para que se me pase la mano con el picante.

Lan WangJi le pasó discretamente un pequeño frasco con un polvo rojo a su esposo y este sonrió como un niño a quien le dan un dulce. —¡Esposo mío, eres maravilloso!

Lan XiChen contempló la escena. Aquella cabaña había sido escenario de muchos buenos recuerdos, pero se había llenado de un velo de nostalgia por demasiados años. Ahora su familia volvía a estar reunida bajo ese mismo techo, envueltos de un cálido manto de alegría. De nuevo sentía que estar vivo era una bendición, que podía seguir adelante.

—Tiene un sabor muy agradable. Gracias, A-Xian.

No le estaba agradeciendo precisamente por la comida, pero no creía que Wei WuXian lo entendiera. Le agradecía por haber venido a sacudir el Receso de las Nubes de buena manera, aunque a los demás les costaría mucho aceptarlo. No importaba, Lan XiChen ya no era un niño que debía dejarse llevar por lo que sus mayores le indicaban. Ahora preservar la felicidad de su familia estaba en sus manos e iba a defenderlos con todo lo que estuviera en su poder.

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Los cuatro Lan presentes no comprendieron por qué de pronto Wei WuXian comenzó a llorar, aunque sabían que estaba más sensible y sentimental en los últimos días. —No es justo, hermano XiChen. Al menos dame una advertencia, mira que mi corazón está débil y todo me hace llorar.

Completamente ajeno a lo que podría haber causado la reacción de su cuñado, no tuvo opción más que preguntar. —¿Q-qué fue lo que hice? 

—Mi shijie solía llamarme A-Xian. Hace mucho que no escuchaba ese nombre —explicó mientras secaba las lágrimas de sus ojos con una de sus mangas.

—Oh, lo siento. Debería pensar en otra forma de…

—¡No! Sigue llamándome así. Me tomaste por sorpresa y me trajo muchos buenos recuerdos, pero no sé por qué no puedo controlarme últimamente. Lloro por todo.

Los demás asintieron, pero JingYi no se contuvo. —Ayer te pusiste a llorar porque te dijimos que los demás te extrañaban.

—¡Es que también los extraño! —su llanto empeoró con el recuerdo y Lan WangJi se apresuró a abrazarlo—. Lo siento, no puedo evitarlo.

—JingYi —SiZhui le llamó la atención y su amigo solo bajó la cabeza. Lan XiChen rió un poco, pero procedió a explicarlo.

—Eso se debe al embarazo. Es uno de los síntomas, la madre se pone muy sensible durante ese período. Estoy seleccionando algunos libros de nuestra biblioteca que podrían ser de ayuda en este proceso, los enviaré con A-Yuan en cuanto termine de examinarlos.

Wei WuXian tardó un poco en volver a tranquilizarse y que todos pudieran seguir comiendo en paz. Lan WangJi no apartó el brazo que había envuelto a su cintura, pero eso no impidió que ambos consumieran sus alimentos.

Esa misma noche, Wei WuXian le había pedido la autorización de enviarle el token de jade a Jin Ling que le permitiera visitarlo cuando tuviera oportunidad. No era una petición complicada y él tenía la potestad de elegir a quien le daba un token. 

Se equivocó, pues la idea no era tan sencilla como pensó. Wei WuXian quería que Jin Ling tuviera un token especial que él mismo elaboraría.

En cuanto los encantamientos estuvieron listos, fue a notificarle a Wei WuXian que al día siguiente partiría hacia Lanling. Tenía algunos otros asuntos que atender, así que se ausentaría por algunos días y Lan WangJi tendría que quedarse a cargo de lo que fuera necesario en su ausencia. —Agradezco mucho tu ayuda, hermano Xichen. Dale mis saludos y felicitaciones a Jin Ling, por favor.

—Me aseguraré de que los reciba. Hasta pronto, A-Xian.

Iba a visitar Torre Koi por primera vez desde la muerte de Jin GuangYao. Dos discípulos mayores de la secta lo acompañaron en su viaje. No creyó que los recuerdos fueran tan dolorosos, pero la misión que lo llevaba allí le daba también ánimos. Imaginaba que tras casi un mes de no poder ver a Wei WuXian, Jin Ling estaría bastante preocupado por su estado, así que serviría un poco a su tranquilidad.

—¡Zewu-jun! —el sirviente a la puerta parecía feliz de verlo. En el pasado, apenas él llegaba le abrían la puerta y dejaban que entrara como si fuera su propia casa. Aunque el sirviente a la puerta era conocido, ahora debía anunciar su llegada así que lo hicieron pasar a un salón mientras esperaba la respuesta de Jin Ling.

Otro sirviente llegó a ofrecerle un poco de té y algunos refrigerios, mientras se disculpaba por la demora de su maestro ya que se encontraba atendiendo al líder de secta Jiang. Era de suponer que Jiang Cheng iría a visitar a su sobrino estando tan cerca el día de su cumpleaños. Afortunadamente, al tratarse de una visita oficial, podían mantener el contenido de su conversación en privado sin levantar sospecha alguna.

Jin Ling llegó unos minutos después con bastante prisa y saludó haciendo una reverencia antes de tomar asiento al otro lado de la mesa. Notó que estaba un poco ansioso por hacerle una pregunta, pero se contuvo con educación. —Qué sorpresa que vinieras a Torre Koi, Zewu-jun.

—Mmn. Debo admitir que no es algo sencillo, pero tenía muchas ganas de venir.

Jin Ling suspiró. —Sí, entiendo lo que dices. Todavía no es fácil para mi entrar en algunos lugares, todavía pienso que voy a verlo o que estoy irrumpiendo en sus habitaciones. Pero entre más recorro los lugares familiares me es más sencillo sobrellevarlo y aceptar que ya no está aquí.

Lan XiChen asintió y le sonrió al joven. —Aunque me es muy agradable poder hablar contigo sobre A-Yao, no fue por eso que vine a Torre Koi. Imagino que quieres saber cómo se encuentra tu tío.

Los ojos de Jin Ling se iluminaron, pero de inmediato apartó la mirada y asintió con renuencia avergonzado de haber sido leído con tanta facilidad, aunque después de todo se trataba de Lan XiChen.

—No ha sido sencillo para él. Su cuerpo se está adaptando a una tarea para la que no fue creado, por lo que su energía está inestable y disminuye varias veces al día. Sin embargo, eso está controlado.

Un suspiro de alivio salió de la boca del joven líder, así que Lan XiChen siguió hablando. —También te agradará saber que A-Yuan y yo hemos descubierto las partes de su procedimiento que causaron que la concepción del bebé fuera posible. Aunque aún nos hace falta poder demostrar por qué funcionó cuando La Bendición de YuLin no pudo ser recreada ni por el propio Liu YaZhu.

—¿Pero eso será suficiente para que tío Wei ya no tenga que estar encerrado? —preguntó con seriedad.

—Ante mi tío, no lo creo. Si él no lo acepta, tendremos que ir con los ancianos, pero no pienso permitir que le pongan un dedo encima a él o a los chicos, así que no te angusties por eso. Aún así, probablemente la mejor forma de seguirlos protegiendo es que él se mantenga confinado en la cabaña al menos hasta que el bebé nazca.

Jin Ling hizo una mueca. Quizá para los miembros de la Secta Gusu Lan aquel lugar no era desagradable, pero tanto silencio para alguien que se crió en Yunmeng y con la personalidad de su tío, seguro solo lo soportaba por el bien de su familia y quizá porque se mantenía acompañado.

—También vengo con un encargo especial —sacó una caja de tamaño mediano finamente envuelta y la acercó a Jin Ling—. Nuestro grupo de juniors te envía algunas cartas y obsequios por tu cumpleaños. Todos te envían sus más sinceras felicitaciones.

No era que nunca hubiera recibido obsequios. Siendo el sucesor de dos grandes sectas, no solo los regalos de sus tíos le abundaban, sino también de los allegados más importantes que por cortesía y buscando aumentar su favor con los líderes enviaban el regalo más ostentoso que pudiera pensar. Sin embargo, recibir los obsequios de sus amigos era un sentimiento bastante nuevo y muy agradable, capaz de llenarle el corazón de una sensación muy cálida, sin importar lo sencillo que fuera lo que recibía. Más tarde en privado revisaría el contenido de la caja. —Gracias por tomarte la molestia de traerlo hasta acá, Zewu-jun.

—También vengo a entregarte los saludos y felicitaciones de Wei WuXian, junto con este obsequio que es también una cortesía de mi parte en representación de la Secta Lan. Puedes abrirlo ahora, si lo deseas.

Jin Ling abrió la modesta caja de madera. En su interior, reposando sobre un lienzo de seda dorada, estaba el token tallado con la figura de un perro. Lan XiChen procedió a explicar su significado. —Con este token podrás entrar y salir del Receso de las Nubes sin necesidad de esperar que alguien salga a recibirte. Así podrás visitar a tu tío o a cualquiera de sus habitantes cada vez que tengas la oportunidad, aunque tu tiempo sea corto.

La talla del jade no era tarea sencilla y a pesar de ello, ese token estaba hecho con enorme delicadeza. Sobre todo, tenía un detalle que no pasó desapercibido al joven Jin. Por un lado del token, el ornamento que acompañaba la figura del perro era un loto de nueve pétalos, pero al otro lado era una peonia blanca. —Fue hecho por el propio WuXian para ti. Creo que gracias a eso no ha sentido el tiempo que ha pasado en confinamiento. Tiene hermosos detalles, ¿no te parece?

Jin Ling asintió, tomando un tiempo para controlar el nudo que se había formado en su garganta. —Es hermoso, y a la vez algo curioso. Este token es propio de de la Secta Gusu Lan, pero en él están representadas también la Secta Lanling Jin y Yunmeng Jiang.

—Mmn. No sé si WuXian lo hizo a propósito, pero creo que te representa muy bien. Representa las dos familias que te criaron y te abre las puertas a la familia que tienes en Gusu. 

Jin Ling sacudió la cabeza y le sonrió a Lan XiChen. —A mi en realidad me parece que representa mejor a tío Wei. Su espíritu es de Yunmeng, por sus venas corre sangre Lanling, pero pertenece al clan Lan… y siempre lo llamé perro.

Jin Ling rió con ganas por su último comentario y Lan XiChen se permitió una suave risa. —Supongo que cumple su cometido. WuXian lo hizo pensando en ti y al mismo tiempo hace que tú pienses en él.

Sonrió de medio lado. Había algo que lo detenía en Lanling, aunque estaba muy cerca de arreglarse y así podría visitar el Receso de las Nubes. —Espero poder usarlo pronto. 

Wei WuXian despertó sobresaltado antes de las cinco de la mañana. Las náuseas siempre lo despertaban, pero en esta ocasión no había sido eso. Lan WangJi lo tenía abrazado como siempre; aún así él se acurrucó más a su lado y apretó su abrazo.

—¿Wei Ying? —Lan WangJi se giró para envolver a su esposo con ambos brazos y apretarlo con cuidado contra su cuerpo. Como el otro no respondió, siguió hablando— ¿Otra pesadilla?

Wei Wuxian asintió y dejó salir un leve sollozo. Su esposo comenzó a acariciar su espalda y pasar los dedos entre su cabello. —Tranquilo, estoy aquí.

Las pesadillas seguían apareciendo todos los días, a veces las recordaba, otras sólo despertaba sobresaltado con la certeza de que había tenido una, pero sin recordar su contenido.

Permanecieron abrazados hasta que Wei WuXian dejó de temblar. Las náuseas no se habían hecho presentes, pero ya estaba despierto así que era mejor iniciar el día, además eso le permitiría pasar más tiempo con su familia ya que con la ausencia de Lan XiChen, su esposo estaba fuera durante un tiempo más prolongado durante el día. 

A-Yuan llegó a la hora acostumbrada para desayunar con ellos antes de que sus lecturas matutinas comenzarán y se marchó también a una hora prudente. Lan WangJi tocó Armonía para él antes de marcharse a dar sus clases y sabía no volvería sino hasta la hora de la comida. Mientras tanto él se ocupaba en su cultivación, enfocado en aumentar su energía por el bien de su bebé. 

El problema era justo después de la comida. Lan Wangji tenía que marcharse pronto y ya no aguardaba a que se quedara dormido. Siempre necesitaba la siesta de la tarde, pero las pesadillas siempre estaban presentes. Además, estaba solo al despertar y le costaba recobrar la calma por su cuenta.

Despertó sobresaltado y dio un par de vueltas por la cabaña, tratando de distraer su mente. Se sentía sofocado, necesitaba salir de allí. 

—Nadie sabrá si sólo camino alrededor de la cabaña, ¿verdad? —murmuró observando la ventana. Toda señal de vida estaba demasiado alejada como para que alguien notara sus movimientos. Lan Zhan y SiZhui demorarían al menos una hora en llegar, si daba un corto paseo en el área cercana a la cabaña nadie tenía que enterarse, no era como si hubiera una barrera rodeando el lugar.

Caminó decidido hacia la puerta, pero cuando tuvo su mano sobre ella para deslizarla y abrir, su corazón comenzó a latir muy fuerte. 

¿Y su alguien me ve? ¿Y si hay alguien vigilando a la espera de que cometa cualquier error y denunciarme ante Lan Qiren o los ancianos?

Retiró la mano y dio un paso atrás. Había contenido la respiración por casi un minuto y tuvo la necesidad de volver a tomar aire, pero su respiración se hizo laboriosa. 

No puedo salir, no puedo. ¿Y si todos esos sueños son advertencia de que mi bebé corre peligro si salgo de aquí?

Su corazón latía muy fuerte, todo su pecho dolía y su cuerpo comenzó a temblar y sentía que las piernas no le iban a sostener por mucho tiempo. Temiendo caer, se sostuvo de la pared y de los muebles hasta alcanzar la cama que no hacía mucho había dejado, abrazó con fuerza su burro de juguete y se sentó en medio de la cama, meciéndose lentamente mientras intentaba controlar su respiración.

Nadie te va a hacer daño. Nadie te va a poner una mano encima, yo te protejo. A-Bao, A-Bao, mamá te protege. Vamos a estar bien, aquí vamos a estar bien. Nadie se te va a acercar, vamos a estar a salvo. 

Sus pensamientos se dirigían a su bebé, pero más parecía que intentaba convencerse a sí mismo. Tenía tanto miedo, estaba aterrado, y no había nada que pudiera hacer sino esperar, esconderse y aguardar a que su familia volviera a casa.

Lan Zhan, A-Yuan… Vengan pronto.

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Lan SIZhui recogió todas sus cosas y cargándolas entre sus brazos salió a toda prisa del salón con la intención de llegar cuanto antes a la cabaña con su mamá. Sin embargo, al salir del Salón Orquídea se tropezó con otra persona frente a él, que le habló con una suave advertencia. —A-Yuan, correr está prohibido en el Receso de las Nubes.

—¡Ah, tío! Bienvenido de vuelta. Lo siento, fui descuidado pero de verdad tengo un buen motivo para estar tan apurado. Tengo que irme ahora, mi padre te explicará —habló a toda prisa y continuó su camino ya sin tropezar con nadie.

Lan WangJi seguía dentro del salón, recogiendo los papeles que los discípulos habían entregado ese día. Ya estaba preocupado por la actitud de Lan SiZhui, pero al ver el rostro de su hermano ya no tuvo dudas. —¿Qué es lo que ocurre con A-Xian?

SiZhui corrió hasta llegar a la cabaña, dejó sus cosas en cuanto cruzó la puerta y buscó de inmediato la habitación de sus padres. Wei WuXian estaba sentado en posición de loto en el centro de la habitación, pero en cuanto escuchó que la puerta se deslizaba se puso de pie rápidamente y abrazó con fuerza a su hijo. Los dos se deslizaron hasta el piso de modo que era más fácil para Wei WuXian refugiarse entre los brazos de SiZhui, mientras que este aguardaba a que su papá dejara de temblar.

—Todo está bien, todo está bien. Respira tranquilo… —SiZhui le hablaba con voz suave, transmitiéndole serenidad a tiempo que acariciaba su espalda. Wei WuXian llevaba casi una semana comportándose de esa manera. 

Todavía recordaba el tremendo susto del primer día, cuando lo encontraron refugiado bajo la cobija todavía abrazando el burro de juguete y al primer toque leve de Lan WangJi sobre su hombro, Wei WuiXian saltó gritando “¡No toques a mi bebé!” con autentica expresión de pánico. En cuantos se dio cuenta quienes eran los que habían entrado a la habitación, se lanzó sobre su esposo y lo abrazó llorando y sollozando.

Había tomado un largo rato para que Wei WuXian pudiera calmarse. Lan WangJi le aseguró que no había nadie vigilando la cabaña, que no creía hubiera inconveniente en que saliera a dar un paseo en el área alrededor de ella, pero aunque Wei WuXian había intentado permanecer sereno, su cuerpo volvió a temblar.

Desde ese día, Lan SiZhui era el primero en salir del salón de clases y corría hacia la cabaña para tranquilizarlo mientras Lan WangJi terminaba de atender a los demás chicos. Le dolía mucho verlo tan frágil, tan temeroso, pero no era así cuando estaban juntos pues parecía recobrar su normalidad cuando estaba en compañía de ellos. Era solo cuando volvían para la hora de la comida y al finalizar las clases de la tarde. 

Tras un largo rato de aferrarse a él, SiZhui al fin escuchó un fuerte suspiro que indicaba que Wei WuXian estaba más tranquilo y podían levantarse de esa postura. 

Unos minutos después llegó Lán WangJi acompañado de su hermano y los encontraron ya conversando con más tranquilidad.

—Hermano XiChen, qué bueno que ya estés de vuelta. ¿Tuviste un buen viaje?

Lan XiChen no sonrió de inmediato, pero se acercó y se sentó junto a él y luego le habló con tranquilidad. —Fue un buen viaje, pude darle tu obsequio a Jin Ling y espera poder usarlo pronto. Estaba complacido con los detalles que añadiste a la talla.

Wei WuXian sonrió de oreja a oreja, pero no engañaba a nadie en la habitación. Se estaba esforzando por no darle importancia a que unos minutos antes estaba aterrado. Lan XiChen continuó hablando para distraerlo.

—En Torre Koi también pude conversar con el líder de Secta Jiang. Preguntó por tu salud. 

La sonrisa de Wei WuXian desapareció primero por la mención de Jiang Cheng y luego por la sorpresa de que hubiera preguntado por él. 

—¿Qué le dijiste, hermano XiChen?

—La verdad. Qué tu salud es delicada, pero que estás bajo control. Cuando preguntó qué era lo que tenías le respondí que tu cuerpo era muy débil para lo mucho que le estabas exigiendo, pero que te teníamos en absoluto reposo mientras te repones.

Volvió a sonreír, pero había un dejo de melancolía en sus ojos. —Vaya, me sorprende que preguntara por mí. Creí que había decidido simplemente ignorar mi existencia.

—No creo que eso sea posible, pero quizá le tome mucho más tiempo hacer algún avance en tu dirección.

La risa de Wei Wuxian fue algo doloroso de escuchar. —Eres muy amable en decir eso, pero hay cosas que no pueden arreglarse en una vida ni en dos, al parecer. Quizá en otra vida, cuando ninguno de los dos recuerde lo que pasó, entonces quizá podamos llevarnos bien de nuevo.

Lan WangJi tomó asiento a un lado de Wei WuXian y lo abrazó. En respuesta, su esposo se recostó sobre su pecho y suspiró esbozando una sonrisa más sincera. —Qué bueno que ya están todos aquí. A-Yuan, hazme un favor y tráeme un par de manzanas, tu hermanito ya tiene hambre.

—Sí, mamá. —Se puso de pie a toda prisa y fue por el encargo a la cocina. Wei WuXian siempre comía sus manzanas en la misma forma, cortada en trozos con un poco de picante. Habían concedido dejarle comer solo un poco, lo suficiente para que no hiciera daño a su estómago, así que se demoró un poco en prepararlas. Además puso a hervir un poco de agua para preparar un té medicinal que ayudaba a Wei WuXian a calmar sus nervios.

Cuando las manzanas estuvieron listas, SiZhui volvió a la habitación y las colocó frente a Wei WuXian que las recibió con la sonrisa más cálida que tenía, pero que contrastaba con las ojeras que enmarcaban sus ojos.

—Tengo que irme —anunció Lan XiChen levantándose—, WangJi, ven conmigo un momento.

Wei WuXian comía sus manzanas feliz de la vida y SiZhui estaba a su lado para cuidarlo, así que Lan WangJi se levantó y siguió a su hermano.

—¿Te sientes mejor, mamá?

—Siempre me siento mejor si ustedes están cerca… pero siento que te estoy haciendo pasar por angustias innecesarias, lo siento de verdad.

SiZhui sacudió la cabeza y le sonrió. —No te preocupes por eso. ¡Ah! Dejé el té preparándose, vuelvo enseguida para que bebas un poco. No tardo.

Salió de la habitación rumbo a la cocina, pero en el pasillo todavía estaban su tío y su padre. Al acercarse alcanzó a escuchar un poco de su conversación.

Lan WangJi estaba muy serio cuando habló con su hermano. —La mirada de mamá.

—Mmn. También lo noté. No pensé que A-Xian iba a ser tan afectado en tan corto tiempo, pero me sorprendió verlo así. Sus ojos, esa mirada es…

—Debemos actuar pronto o va a terminar igual que ella. —La voz de Lan WangJi estaba llena de alarma, SiZhui se acercó un poco más a los dos mayores.

—Vamos a pensar bien nuestras opciones, no vamos a dejar que se repita la historia.

Incapaz de mantenerse al margen de la conversación y ya demasiado preocupado por el tono en que hablaban los dos hermanos, SiZhui requería respuestas. —¿Qué historia? ¿Qué es lo que le pasa a mamá?

Los dos jades intercambiaron una mirada y asintieron, era el momento de que SiZhui conociera también la verdad sobre su madre. Lan WangJi y Lan XiChen tomaron turnos para contarle los pormenores de la condena que ella cumplía en aquella misma cabaña y en especial, las últimas visitas que pudieron darle a la mujer que les dio la vida.

Era el día del mes en que Lan Huan y Lan Zhan podían ir a visitar a su madre. Al ser lo suficientemente mayor para ir por su cuenta y cuidar a su hermano, Lan Huan llevaba de la mano al menor por el camino que conducía a la cabaña con las gencianas. Tocaron a la puerta y aguardaron a que se abriera.

La dama que habitaba aquella apartada casa abrió la puerta con delicadeza y les ofreció una sonrisa y un abrazo como saludo. Lan Huan no se resistía a los besos que su madre depositaba en su rostro cuando los tenía muy seguros en sus brazos, pero Lan Zhan trataba de huirle aunque por el ligero color rojo de sus orejas era sencillo distinguir que solo estaba abochornado.

—Cada vez que los veo están más grandes. Mis pequeños hombrecitos, ya deseaba verlos.

Su madre, a pesar de no haber sido criada como parte de la Secta Gusu Lan, casi podía pasar como una de las suyas por lo perfecto de sus gestos y su apariencia. El cabello siempre bien recogido, la cinta de su frente perfectamente colocada y un hermoso rostro tan blanco como la nieve que apenas contrastaba con la elegante túnica blanca con detalles en azul pálido de la secta.

Lan Huan, sin embargo, no podía olvidar el rostro de su madre en aquella visita. Su maquillaje, su peinado y su ropa eran tan perfectos como de costumbre, pero en sus ojos se había perdido su brillo característico y le parecía que estaban un poco hundidos en su rostro.

Ella no preguntaba por sus clases. Ella quería que le contaran sobre sus compañeros de generación, sobre cómo los trataba su padre, su tío y cualquier historia que no tuviera que ver con la escuela. Les preparaba una sopa calentita para la cena, cantaba para ellos antes de que llegaran las 9 y los arropaba para dormir en la habitación que estaba preparada para ellos. A la mañana siguiente, luego de tomar el desayuno todos juntos, tenían que dejar a su madre y volver a sus habitaciones.

Madam Lan se aferró a sus hijos con todas sus fuerzas aquella mañana y los observó caminar desde su puerta hasta que sus pequeñas siluetas estuvieron fuera de vista.

En la siguiente visita, los ojos de su madre seguían igual de apagados que el mes anterior y se le notaba mucho más delgada. Los abrazos se hicieron más frecuentes durante el día, sin motivo alguno, solo los sostenía por largos ratos a pesar de las protestas del pequeño.

—A-Zhan, un día cuando encuentres a tu persona destinada, ella va a querer abrazarte y llenarte de besos, ¿y tú la vas a rechazar? No seas así, es algo normal entre dos personas que se quieren. Ya verás cuando llegue ese momento, no vas a querer soltarla nunca.

Apenas tenía cinco años, pero siempre se expresaba con sobriedad aún cuando expresaba sus protestas. —¡No! ¡A-Zhan no! 

—HuanHuan, cuando tu hermano crezca no lo dejes ser así con la persona que le gusta —rió pellizcando la mejilla de su pequeñito.

—Sí, mamá. —Lan Huan rió enternecido por su hermano y feliz de estar en los brazos de su madre. 

Eran pequeños y aunque dejar a su madre era cada vez más difícil, estaban los dos juntos y también tenían a su tío. Además, siempre estaban ocupados en sus clases o actividades después de estas, las enseñanzas de su tío que estaba enfocado en convertirlos en discípulos ejemplares, la convivencia con otros chicos de su edad y las eventuales, pero más frecuentes visitas a su padre. No imaginaban lo difícil que podía ser estar solo por tanto tiempo, por tantos años, tan lejos de todo contacto humano.

En cada visita, su madre intentaba transmitirles alguna enseñanza que los acompañará en su vida. La última que les había compartido parecía ser conclusión de las reflexiones respecto a la razón por la que se encontraba secluida en aquel lugar. —Nunca dejen el rencor germinar en sus corazones porque se extenderá tanto que va a nublar su juicio. La secta Lan se jacta de ser siempre justos, pero si dejan que el rencor ciegue su razón jamás podrán ser verdaderamente justos. Siempre que puedan, conozcan todas las perspectivas antes de emitir un juicio. 

En cada visita parecía que una parte de la vida de su madre se iba con ellos. Tenía esa mirada, llena de amor y anhelo, pero también de angustia y terror. Aquella tarde, la mujer tenía una hermosa apariencia que más bien parecía el de una frágil muñeca de porcelana, con su carita pintada a la perfección pero que ante el más leve golpe podía agrietarse.

—Mamá los ama mucho. Nunca, nunca, nunca lo olviden. 

Jamás volvieron a escuchar su voz.

—La soledad la fue consumiendo lentamente, desde dentro, debilitando su corazón, su alma y su cuerpo hasta que todos sus deseos de aferrarse a la vida se agotaron.

Lan SiZhui observó a los dos adultos con gran compasión. Nunca había escuchado la historia completa sobre Madam Lan, mucho menos tenía idea de las verdaderas razones por las que había tenido que habitar esa cabaña, pero podía hacerse a la idea de lo que ellos pasaron.

Lan WangJi miraba fijamente hacia la habitación y no era necesario conocerlo para saber que estaba preocupado. Su hijo ahora también lo estaba mucho más que antes. —P-pero mamá no lleva mucho tiempo ni está solo todo el día...

—Todos sabíamos que él es más sensible a la soledad —dijo Lan WangJi volteando a ver a su hijo y tenía que darle la razón. Él lo sabía también, había sido testigo en muchas ocasiones de lo mucho que a Wei WuXian le afectaba la soledad. Ahora que lo pensaba mejor, la mirada que su papá tenía en esos días ya la había visto antes y el fuerte abrazo que siempre le daba también lo había sentido aquel día, el último día que estuvieron juntos en Burial Mounds.

—¿Por qué? No entiendo, ¿por qué está así?

—¿Culpabilidad? —Lan XiChen estaba sacando conclusiones basado en el tono de su reciente conversación con Wei WuXian, aunque también por las impresiones que había intercambiado no solo con Lan WangJi sino con Jin Ling incluso.

Lan WangJi confirmó su suposición con un movimiento de cabeza. —Dolor, culpabilidad, miedo. Todo estaba durmiente, la soledad y este silencio…

—Solo hicieron que tuviera que enfrentarse con las memorias que siempre lo persiguen. Él es consciente que hay personas que todavía le guardan rencor y desean que pague con su vida al punto de esperar a que baje la guardia.

—Mmn. Sus pesadillas no lo dejan descansar ni cuando duerme, las palabras de tío también debieron contribuir a su temor, y además las complicaciones con su energía… —El temblor en la voz de Lan WangJi solo aumentaba la angustia en SiZhui— ...se está desmoronando.

—¡Debe haber algo que podamos hacer!

Lan XiChen asintió. —Tenemos que encontrar la forma de hacer que se vuelva a sentir seguro, pero por el momento eso no es algo que podamos lograr con tanta facilidad.

—Tío no va a salir de seclusión todavía, decidió prolongarla por un mes más.

Lan XiChen permaneció pensativo. —Lo único que podemos hacer por el momento es no dejar que A-Xian esté solo en ningún momento del día. Vamos a organizarnos para que no tengas que pasar tanto tiempo atendiendo las clases, aunque justo tan cerca de los examenes sería un poco complicado...

—Yo puedo hacerlo —interrumpió Lan SiZhui completamente decidido—. Yo puedo quedarme acompañando a mamá mientras padre atiende las clases.

Los dos le prestaron atención, así que continuó hablando. —Prometo estudiar duro por mi cuenta y también practicar mucho el guqin, mis notas y desempeño no bajarán ni un poco. Quiero quedarme con él durante el día mientras padre no esté. No quiero volver a perderlo…

—Pero, A-Yuan, eso sería casi ponerte también en seclusión…

—Puede ser, pero puedo soportarlo. Además, él está aquí por mi causa también, por protegerme del castigo de Señor Lan. No puedo hacer mucho para ayudarlo en estos momentos, así que quiero estar con él…

—No. —La voz enérgica de Wei WuXian interrumpió el discurso de su hijo—. Yo no voy a permitir eso.

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Lan XiChen tuvo que marcharse antes de que pudieran convencer a Wei WuXian de aceptar la decisión de Lan SiZhui, pero dejó dicho que cualquiera que fuera su decisión final tenía todo su apoyo.

Wei WuXian había escuchado todo, desde la historia de Madam Lan hasta la oferta de SiZhui y era algo que no podía permitir de nuevo. —No te voy a arrastrar otra vez a esto, me rehuso.

—¿Quién dice que me estás arrastrando? Además, esto no es igual que antes. Yo estaré aquí por mi voluntad y seré yo quien cuide de ti, no al contrario.

Lan WangJi se abstuvo de intervenir a favor o en contra de su hijo. Compartía el punto de vista de Wei WuXian, pero un poco más el de SiZhui. Así que su silencio daba permiso a que ellos dos se arreglaran al respecto, ganaría quien fuera más obstinado y sabía que SiZhui era muy complaciente con Wei WuXian, pero no creía que fuera a ceder en este asunto.

Mientras Lan WangJi se encargaba de preparar la cena, SiZhui despareció de la cabaña con la intención de ir a recoger sus cosas y establecerse en la habitación que había pertenecido a su padre y tío. Aunque había pasado un par de noches allí durante sus días de descanso, ahora esa sería su habitación.

—Lan Zhan, no puedes permitir esto. ¿Vas a permitir que un estudiante modelo como SiZhui se salte las clases?

—No lo haré —Wei WuXian sonrió—. Tú te encargarás de vigilar que estudie y practique adecuadamente aún desde casa.

—¡Hanguang-jun! No puedo creer que estés de acuerdo con él. ¡No quiero que él pase por este castigo!

—Él no está castigado. Todavía puede ir y venir de la cabaña cuantas veces quiera y salir del Receso de las Nubes cuando lo desee.

—Lan WangJi…

Sabía que Wei WuXian estaba molesto y mucho más sensible con el embarazo, y se había reprimido de hacer algo que pudiera alterarlo, pero se estaba comportando irracionalmente, así que le habló de forma contundente. —Ya conoces la historia de mi madre. Si en aquellos días hubiéramos contado con el apoyo de tío, mi hermano y yo habríamos hecho lo mismo que SiZhui. No me opondré a sus deseos.

Wei WuXian no pudo contesarle nada a su esposo, así que ahogó un gruñido y se cruzó de brazos, pero sus ojos se llenaron de lágrimas. Aunque eso partía el corazón de Lan WangJi, en esa ocasión no iba a ceder a lo que Wei WuXian deseaba.

Por primera vez desde que comenzaron a comer los tres juntos, la mesa se encontraba en absoluto silencio. Wei WuXian había decidido aplicar la ley del hielo a su esposo e hijo, así que comió en silencio y luego se retiró para ir a acostarse sin esperar a Lan WangJi.

SiZhui dejó de comer en ese momento y dio un fuerte suspiro. No le gustaba que Wei WuXian estuviera molesto con él, pero era su decisión y no iba a hacerse para atrás.

Lan WangJi notó que su hijo estaba angustiado por la actitud de Wei WuXian. —Solo necesita tiempo para comprenderlo. Ten paciencia.

Con esto, SiZhui sonrió un poco. —Por lo menos, estar enfadado lo distraerá un poco de su ansiedad.

—Termina tu comida. Tu tarea con el guqin será perfeccionar Armonía , así que quiero que escuches con atención mientras yo la toco.

—Sí, padre. 

Cuando llegó la hora, Wei Wuxian seguía despierto y sólo les dio la espalda al verlos entrar. SiZhui reprimió una risa porque aquello ya parecía el berrinche de un niño pequeño.

Lan WangJi colocó su guqin sobre su base. SiZhui se sentó muy cerca de él, no solo para escuchar sino también observar los movimientos de sus manos. Desde muy pequeño disfrutaba ver a su padre tocando el guqin y admiraba su destreza y la delicadeza de las notas que el instrumento producía bajo sus dedos. Más tarde fue capaz de verlo también en batalla y se maravilló de su fuerza. En el momento en que le dieron a elegir en qué instrumento espiritual deseaba especializarse ya sabía que escogería el guqin aunque también le llamaba la atención el sonido de la flauta, pero le provocaba algunos sentimientos encontrados. 

Era algo en su sonido que le causaba nostalgia, pero no comprendió la razón hasta tener a Chenqing en sus manos. Desde la primera vez que escuchó tocar a Wei WuXian en el Monte Dafan sintió esa inquietud, pero al tener aquella flauta entre sus manos comprendió la nostalgia que le causaba.

Escuchar a sus padres tocar a dueto por primera vez —usando a Chenqing y Wangji—  había sido una experiencia sublime. No solo fue testigo de lo fuerte que podía ser la combinación de ambos instrumentos sino que sentía que algo en su corazón había tomado su lugar.

Lan WangJi terminó de tocar y se escuchó un leve suspiro de Wei WuXian. Aún no estaba dormido, pero se rehusaba a voltear hacia ellos.

—Ahora es tu turno.

SiZhui se sorprendió por la repentina instrucción, pero sacó su guqin para colocarlo frente a él. Siendo una práctica no iba a usar su energía espiritual, pero sobre todo tenía que perfeccionar la ejecución primero para que realmente tuviera el efecto necesario cuando lo pusiera en práctica.

Respiró profundo y puso sus manos sobre las cuerdas, repitiendo la melodía que ya le era bastante familiar pero aún había partes en las que titubeaba. Lan WangJi lo escuchó por completo una vez y le dio la instrucción de volver a comenzar, esta vez deteniéndose para corregir parte por parte, mostrando primero cómo debía sonar y luego dejando que su hijo lo repitiera un par de veces antes de retomar la melodía desde un fragmento anterior y continuar con el siguiente que tenía problemas.

Wei WuXian comenzó a sentir curiosidad y se giró sin llamar la atención de los dos Lan. SiZhui estaba tan concentrado y su rostro tenía una expresión tan seria que le daba una semejanza increíble con Lan WangJi. Wen Ning lo había reconocido por su gran parecido con su padre biológico, pero todos los gestos y manierismos los había tomado de su padre adoptivo. ¿A quién te vas a parecer, A-Bao? Quiero que te parezcas mucho a tu papá, pero que seas tan expresivo como tu hermano mayor. 

Siempre que estaba acostado tenía la costumbre de frotar su vientre mientras dirigía sus pensamientos a su bebé, El sonido de Armonía era agradable y tranquilizador aún tocado sin intenciones curativas. Las voces de su esposo e hijo eran suaves y melodiosas en sus breves intercambios cuando Lan WangJi corregía o Lan SiZhui consultaba.

Disfrutando del calor de su hogar, terminó por quedarse dormido.

.

Despertó a la misma hora que Lan WangJi solo para salir corriendo a vaciar su estómago. Era la primera vez en toda la semana que no despertaba atormentado por una pesadilla, aunque despertar de esa manera no le era tampoco muy agradable.

En algún momento de la noche, su esposo debió haberlo cambiado a su ropa para dormir, que por el movimiento se abrió ligeramente dejando al descubierto parte de su pecho y estómago. Después de lavarse la boca, se giró hacia su esposo que no había dejado de ayudarlo en cada momento. —¿No crees que estoy bajando mucho de peso?

Su cuerpo era bastante delgado de por sí, pero llevaba semanas comiendo liviano y vomitando tanto que se le marcaban un poco más los huesos de la cadera. La mirada de Lan WangJi se detuvo en el vientre bajo de su esposo y puso su mano en ese lugar, presionando con suavidad. —A-Bao.

—¿Eh? —se inclinó para observar, pero no notó nada diferente— ¿Ya se nota?

Lan WangJi negó con la cabeza. —Se siente más firme.

Wei WuXian palpó él mismo, pero no notó nada diferente. —¿En serio? No noto nada, Lan Zhan. ¿Seguro que está allí?

—Estás encorvado. Párate derecho…

Obedeció las instrucciones y se paró recto como una vara. Dejó que Lan WangJi guiara su mano y palpó su vientre. La sensación en ese lugar era diferente a lo usual, no era la dureza de un músculo bien entrenado sino algo más. Al fin su bebé comenzaba a dar muestras de su existencia al exterior. —A-Bao… es nuestro A-Bao…

Ya ni se molestaba en tratar de contener sus lágrimas, estaba demasiado emocionado por ser capaz de palparlo. Estaba allí y estaba creciendo sanamente.

El leve toque en la puerta solo podía ser de SiZhui y Wei WuXian de inmediato le indicó que entrara. Aún así, volvió a dar paso atrás cuando vio que su papá estaba demasiado ligero de ropa. —A-Yuan, ven aquí. Tu hermanito se comienza a mostrar.

El joven se asomó por la puerta y con esa invitación se acercó a sus padres. Lan WangJi le dio espacio y le enseñó donde debía poner su mano. —¿Puedes sentirlo? Está creciendo, ¿sientes? ¿No es maravilloso?

Lan SIZhui solo asintió con la cabeza, pero su sonrisa fue mucho más elocuente. Estaban siendo testigos de un auténtico milagro.

.

Mientras desayunaban, Lan WangJi miró a su hijo y habló tomándolo por sorpresa. —Ve a tus lecturas matutinas, vuelve al terminar.

—S-sí, padre, como tú digas —contestó haciendo una leve reverencia. Miró de reojo a Wei WuXian que no parecía feliz.

—No tienes que volver —protestó tomando otro bocado—. Ve a tus clases normalmente, yo voy a estar bien.

SiZhui se controló de sonreir y siguió prestando atención a su padre. —Preparé una lista de libros y temas que trataremos hoy. Revisaremos tus notas más tarde.

—¡Lan WangJi! ¡Lan SiZhui! Escúchenme bien, no voy a permitir que esto continúe. Pónganme atención, realmente voy a estar bien.

SiZhui dejó su plato ya vacío sobre la mesa y dio las gracias. Luego se giró hacia Wei WuXian con la mirada más seria que le había visto nunca. —Mamá, sé que vas a estar bien, pero de todos modos voy a venir para cuidar que así sea. Ya no protestes más, porque aunque no quieras hablarme hasta que mi hermano nazca, yo no te voy a dejar solo.

Sin darle la oportunidad de replicar, se levantó y se despidió para ir a sus lecturas matutinas con el resto de los chicos. Wei WuXian se había quedado con la boca abierta, molesto porque su hijo se rehusaba a escucharle y todavía protestó más cuando captó el esbozo de una sonrisa en el rostro de su esposo. —¿Por qué por esto sí sonríes? ¿No se supone que los hijos deben obedecer a sus padres?

—Mis instrucciones llegaron primero, entonces no cuenta como desobedecerte —defendió Lan WangJi recogiendo los platos de la mesa.

—¡Traidor! ¿Por qué no te preocupa que tu hijo esté aquí encerrado conmigo?

Lan WangJi, breve como de costumbre, dio el único argumento que creía iba a convencer o al menos suavizar un poco a Wei WuXian. —Recuperar tiempo perdido.

Le tomó un minuto entender a qué se refería, y como Lan WangJi lo imaginó, sus palabras sí lograron conmoverlo. Wei WuXian dejó de protestar, pero no disminuyó mucho su molestia, aunque probablemente eso prepararía el terreno para que en cuanto regresara SiZhui pudiera hablar con él y llegar a un acuerdo. 

Más tarde, cuando Lan WangJi se despidió para ir a dar sus clases, Wei WuXian se sentó en el medio de la habitación y comenzó a meditar. Cada vez que se ponía en contacto con su dantian ya no podía ignorar la pequeña presencia que lo acompañaba. Aguardaba un instante y luego se enfocaba en cultivar.

Había estado en ello por al menos una hora y Lan SiZhui no había regresado. Sonrió creyendo que al final le había hecho caso y se había quedado a recibir sus clases con normalidad.

Al terminar de meditar sentía un poco rígidos los músculos. Hizo algunos ejercicios de qigong dinámico para continuar cultivando y al finalizar su hijo aún no regresaba. « Pero él dijo que definitivamente iba a estar aquí »

Comenzó a preocuparse de que algo le hubiera pasado en el camino. Quizá Lan QiRen había cambiado de opinión y dejado la seclusión para castigar a su pequeño mientras él y Lan WangJi estaban lejos.

Estaba a punto de perder la cabeza cuando escuchó la puerta de la habitación abrirse con cuidado y en cuanto vio a Lan SiZhui corrió y lo abrazó temblando ligeramente. SiZhui suspiró y lo abrazó con fuerza. —Lo siento, tuve que ir a la biblioteca primero, pero como no debía estar allí a esa hora tuve que ir a buscar a mi tío para que me ayudara y entonces ya pude volver aquí.

—Te hubieras quedado en tu salón, allí estás seguro y acompañado de todos tus compañeros.

—También aquí estamos seguros y estoy contigo. 

Wei WuXian iba a intentarlo todo para provocar que su hijo no quisiera estar allí. Lo observó acomodar los libros y sus cosas en el escritorio de su habitación. Se acercó a él y tomó su pincel para hacerlo girar entre sus dedos. —¿Y qué si tus notas bajan? Puedo ser bastante molesto cuando me lo propongo, si no pregúntale a tu padre sobre el mes que estuvimos juntos en el Pabellón de la Biblioteca.

—No creo que te gustaría decirle a mi padre que mis notas bajaron porque tú no me dejas estudiar —replicó con una sonrisa confiada—, además ya me contó sobre eso. Recuerda que yo también puedo usar el hechizo silenciador.

Wei WuXian exclamó en un fingido tono de indignación. —¡No te atreverías a usar eso contra tu propia madre!

SiZhui siguió hablando con cierta provocación en su tono de voz. —Me tomo mis estudios muy en serio, y no permitiré que ni siquiera mi mamá evite que siga teniendo las mejores notas de mi generación.

Wei WuXian se tiró espaldas al piso y puso una mano sobre sus ojos para continuar con su teatro. —Qué cruel eres, A-Yuan. Yo sí me preocupo de que sigas teniendo tu record intachable y tú no aprecias mis esfuerzos por enviarte a tu salón de clases.

Pero Lan SiZhui no siguió con el juego y en cambio habló con toda seriedad. —¿Por qué insistes en eso? ¿Y es que no te gusta mi compañía?

El tono de su voz era dolido y Wei WuXian, sintiéndose culpable, se levantó para verlo a los ojos y contestar con toda sinceridad. —No es eso, pero no quiero que vuelvas a estar encerrado conmigo…

Lan SiZhui se movió para estar a su lado y habló con seriedad. —¿Estás pensando en lo que pasamos en Burial Mounds? Mamá, esa era otra situación, no era para nada como esto. Pero si quieres pensar en lo que sucedió entonces, también yo estoy actuando por esa misma razón. 

—A-Yuan, por favor entiende…

—No, entiende tú —habló enérgicamente—. Cuando mi padre y tío comentaron que tu mirada les recordaba a la de su madre, yo también recordé que esa mirada ya la había visto una vez… y fue cuando moriste.

Levantó las manos y las puso en las mejillas de Wei WuXian, su mirada que había sido un poco dura hasta ese momento, se llenó de angustia. —Tenías esa misma mirada los últimos días en Burial Mounds. Sé que hay cosas que aún te atormentan y debes lidiar con eso por ti mismo, pero a mi también me aterra que algo te pase, sobre todo cuando puedo hacer algo al respecto.

A Wei WuXian se le formó un nudo en la garganta, recordaba bien ese gesto del pequeño A-Yuan cuando le preguntó por qué Hermano Xian ya no sonreía. Sabía que su comportamiento lo tenía intranquilo, pero conocer que era tanto como para estar aterrado terminó por ablandar su corazón. Jaló a SiZhui a un fuerte abrazo y suspiró. —¿De verdad soy tan frágil?

—No eres débil, pero no eres tan fuerte como te crees. —SiZhui cerró los ojos y también suspiró. Era él quien debía estar consolando a Wei WuXian, pero en ese momento disfrutaba de la sensación de seguridad que le ocasionaba ese abrazo. Wei WuXian estaba allí y estaba con él. 

Después de un rato de estar en esa posición, Wei WuXian volvió a hablar. —Hagamos un trato. Seguirás asistiendo a tus lecturas matutinas, también irás ocasionalmente a comer con los demás chicos y cuando salgan de cacería nocturna irás con ellos, pero prométeme que tendrás mucho cuidado.

Lan SiZhui lo reflexionó por un rato y asintió. —Está bien, puedo hacer eso.

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Wei WuXian tomó uno de los libros que SiZhui había llevado y comenzó a revisar su contenido. Era un tratado sobre fantasmas y en muchas de sus páginas citaban algunos de sus aportes. 

—Tch… ¿Por qué toman estas cosas como la absoluta verdad? Todo el mundo sobreestima mi experiencia.

—La mayor parte de las enseñanzas que dejaste han resultado ciertas en su totalidad.

—Sí, pero se confían demasiado por eso. ¿Cuántas veces ya nos hemos encontrado con eventos que se salen de lo que estaba escrito? 

—Por eso es que todos están muy emocionados con que tú vayas a ser nuestro maestro el próximo año. Oh… pero A-Bao no habrá nacido todavía cuando inicien las clases y luego estará muy pequeño como para que puedas ir de cacería…

Wei WuXian le sonrió. —No te adelantes. Algo se nos ocurrirá, no creas que voy a dejarlos abandonados ahora.

Por supuesto que Lan SiZhui no esperaba que Wei WuXian se mantuviera quieto y silencioso mientras él estudiaba, pero no le hacía perder la concentración que ojeara sus libros o sus notas, que estuviera garabateando por un rato y tirara las hojas al suelo cuando se le ocurría una nueva idea y quería volver a comenzar. Al contrario, cuando llegaba a un tema en el que tenía alguna duda volteaba hacia él y le preguntaba al respecto. Wei WuXian sonreía encantado de poder ayudarlo y explicaba con su dinámica forma, poniendo ejemplos prácticos que ayudaban a que SiZhui entendiera en un sentido más amplio los conceptos plasmados en sus libros.

Cuando terminó de hacer sus notas, dio un vistazo a lo que Wei WuXian escribía muy entretenido hacía un rato. Parecía que estaba haciendo una lista, había dividido la hoja en dos partes y tenía algunas palabras en él. Una amplia sonrisa se formó en su rostro al entender de qué se trataba. —¿Nombres para el bebé?

—Sí… intenté dejar que tu padre lo escogiera porque él parece ser mejor que yo en esto, pero dijo que yo lo hiciera pues él ya había escogido el tuyo por su cuenta.

SiZhui sonriío. —Aún queda suficiente tiempo para encontrarlo. Además, no sabemos si será niño o niña…

—¿A tí que te gustaría que fuera? —preguntó de muy buen humor mientras dejaba de lado la hoja y el pincel que tenía frente a él. Apoyó el brazo en la mesa para escuchar a su hijo.

—Hm… me gustaría que fuera niño, porque entonces no tendríamos que romper más reglas de la secta para que esté siempre cerca de nosotros. —Habló con completa sinceridad y las mejillas sonrojadas. Las enseñanzas de la Secta ponían muy en alto la relación filial de los más jovenes y sus mayores, pero hasta la llegada de Wei WuXian como esposo de Lan WangJi, A-Yuan no había tenido la oportunidad de tener esa experiencia de familia con su padre e incluso con su tío. Aunque fuera ya un joven, todavía quería preservar por un tiempo esa experiencia y convertirse en un buen hermano mayor. Aunque por el momento tenían que ocuparse de que Wei WuXian estuviera bien durante el embarazo.

Después de comer y que Lan WangJi volvió a marcharse para atender las clases de la tarde, Wei WuXian fue a tomar su siesta acostumbrada. Era la hora en que debía practicar las artes de pelea, por lo que tomó su espada y salió de la cabaña. 

Durante una de sus primeras expediciones con sus padres, aunque no era un secreto que estaba aprendiendo la técnicas de pelea de la Secta Wen, descubrieron que ya podía dominarlas con bastante facilidad y también que podía usar algunos movimientos de la técnica de Yunmeng Jiang. No lo había hecho consciente, solo era que en recientes días había estado practicando un poco con Jin Ling. Sin embargo, aquello le iba a representar un castigo de parte de su padre.

—¿Pudieron saberlo con solo escuchar? —estaba sorprendido por esa habilidad, no sabía que era posible.

Wei WuXian explicó con una sonrisa. —Por supuesto, las técnicas de pelea también tienen un sonido muy diferente dependiendo del estilo y su ejecutor. La próxima vez que estemos todos juntos quiero que escuches bien cómo pelean los demás para que notes esa diferencia y entrenes tu oído. 

SiZhui asintió y Wei WuXian siguió hablando, esta vez intrigado y hasta un poco emocionado. Se estaba frenando de demostrarlo, pero en el fondo estaba algo orgulloso de la habilidad de su hijo, aunque ciertamente le faltaba mucho por pulir sus movimientos. —SiZhui, lo hiciste inconscientemente, ¿verdad? Supongo que has estado peleando mucho junto a Jin Ling, algo tenía que pegarse. Aunque me sorprende que fuera el estilo de Yunmeng Jiang y no el de Lanling Jin.

El joven se sonrojó bastante por el señalamiento, pero tuvo que ser muy honesto al respecto. —B-bueno, l-la verdad es que y-yo le pedí a Jin Ling que me enseñara un par de cosas básicas.

—¿Eh? ¿Por qué hiciste eso?

Tomó aire y les explicó con elocuencia. —He sido criado como hijo del Clan Lan y como tal he aprendido su estilo de pelea. Al descubrir mi verdadero origen, se me permitió aprender el estilo del Clan Wen.

Titubeó un poco antes de continuar. —P-pero ustedes siempre han dicho que soy su hijo y solo quería saber un poco más del estilo que usaría Senior Wei. Todos dicen que era muy bueno con la espada, pero como nunca he podido verlo en persona… le pedí a Jin Ling que me enseñara un poco.

Hizo una reverencia a los dos mayores. —Me disculpo por haber hecho algo inapropiado. No lo hice de forma consciente.

Wei WuXian estaba conmovido y palmeó el hombro de su hijo, pero le habló con mucha seriedad. —Es algo dulce que sintieras esa curiosidad, pero creo que el estilo de Yunmeng Jiang contrasta mucho con el de los Lan. Además, en este momento no soy formalmente reconocido como parte de ninguna secta, así que no tengo la potestad de transmitirte un legado por no ser reconocido como tu padre, y mucho menos las enseñanzas de la Secta Yunmeng Jiang puesto que ya no formo parte de ella, así que es mejor que evites que vuelva a suceder. Podría enfadar al viejo Qiren y a Jiang Cheng si llegan a enterarse.

Lan SiZhui se sentía triste, no porque le hubiera prohibido aprender ese estilo o porque fuera a ser castigado por ello. Le causaba tristeza que Wei WuXian no fuera reconocido como parte de la secta Gusu Lan, que hubiera tenido que cortar lazos con la Yunmeng Jiang por proteger a su familia, pero sobre todo que aún siendo una familia no tuvieran el derecho de considerarse una. Ni siquiera podía llamar padre a Lan WangJi. Deseaba que hubiera una manera de cambiar todo eso. —Entiendo, Senior Wei. Me disculpo por haber actuado de forma descuidada y aceptaré el castigo que me sea impuesto.

Lan WangJi se acercó a él y asintió. —Aumentarás tu tiempo de práctica con la espada. Calidad más que cantidad. Termina un aprendizaje y luego podrás añadir otros.

Como si hubiera podido leer su pensamiento, Lan WangJi le devolvió la esperanza que se había apagado un momento antes. Iba a aplicarse en su entrenamiento con el estilo de Gusu y para cuando dominará mejor la técnica quizá podrían lograr que se le permitiera obtener su legado por nacimiento y derecho. Más que un castigo, era un desafío. 

—Sí, Hanguang-jun.

Poco imaginaba en ese momento que en el presente tuvieran al menos el permiso del líder de la Secta para considerarse una familia y lo estaba disfrutando a pesar de la situación.

Wei WuXian despertó de su siesta de un sobresalto. Había tenido una pesadilla, pero no la recordaba. Observó la habitación buscando a SiZhui y cuando no lo vio se sintió un poco ansioso. —¿A-Yuan?

Prestó atención esperando una respuesta, pero solo logró captar un suave sonido de pasos y respiración agitada. Podía reconocerlo donde fuera y de inmediato supo que era SiZhui practicando con su espada. Se levantó y caminó hacia la ventana para observar desde allí el entrenamiento de su hijo ejercitando contra un oponente imaginario. «Si hubiera una forma de entrenar contra algo más real, el entrenamiento sería más eficaz »

Lan SiZhui se detuvo un momento y respiró, probablemente pensando algo similar. Wei WuXian aprovechó el momento para hablar. —Sigues levantando mucho los pies, pero vas mejorando mucho.

Se sobresaltó un poco, pero cuando volteó hacia la ventana tenía una gran sonrisa. —¿Dormiste bien, mamá?

—Tuve una pesadilla, pero estoy bien ahora. ¿Vas a seguir practicando? Puedo observarte y señalar tus puntos débiles.

—Mmn. Eso me sería de mucha utilidad.

En el pasado, como discípulo principal de la Secta Yunmeng Jiang, había ayudado a entrenar a los discípulos más jovenes y con frecuencia se estaba batiendo en duelo con Jiang Cheng y el resto, regodeándose de su talento con la espada.

Después de perder su núcleo dorado, por supuesto que podría seguir teniendo duelos en situaciones normales, pero todos se darían cuenta de su falta de energía espiritual y con algo de renuencia tuvo que dejar a Suibian. No había vuelto a usar una espada apropiadamente desde entonces. En otra situación, quizá podría haber practicado un poco contra su propio hijo, pero ahora no podía poner un pie fuera de la cabaña y exponerse a una espada, aunque fuera una práctica, no era muy recomendable en su estado.

—Le estás poniendo mucho peso a tu pie derecho antes de dar el paso.

SIZhui era un alumno aplicado, escuchaba todo lo que le decían y trataba de corregirlo de inmediato, aunque no siempre tenía éxito al primer intento. En verdad estaba disfrutando ser el tutor personal de su hijo y poder pasar más tiempo con él, distraerse de lo que fuera que causaba su angustia y sus pesadillas.

Sin embargo, ahora era consciente de que había algo más que lo causaba, algo que estaba arrastrando desde su vida pasada. Culpabilidad había dicho Lan XiChen, pero deshacerse de ese sentimiento iba a ser muy difícil, después de todo él si era culpable de la muerte de muchas personas inocentes y no era tan iluso como para creer que el mundo iba a llegar a perdonarlo, eso era imposible.

¿Perdonarse a sí mismo? ¿Cómo podía hacer eso cuando le había causado tanto dolor a su propia familia? No podía culpar a Jiang Cheng por odiarlo, no hubiera culpado a Jin Ling si todavía lo hiciera y mucho menos podía culpar a todas esas personas que intentaban cobrar su venganza. « ¿Merezco tanta felicidad luego de que se la arrebaté a tantas personas?»

—¿Mamá?

Wei WuXian salió de sus pensamientos al escuchar la voz preocupada de SiZhui que había dejado de practicar y lo observaba con un poco de preocupación. Le sonrió y negó con la cabeza. —Lo siento. Vuelve a comenzar, prestaré más atención ahora.

Lo mejor por el momento era no pensar en ello y ponerle atención a otras cosas, en especial al entrenamiento de su hijo. Pensó que al final, este arreglo no había sido tan mala idea y en realidad iba a ser muy beneficioso para los dos.

Por la noche, Lan WangJi volvió a tocar Armonía para él y la práctica con SIZhui se reanudó. Esta vez, Wei WuXian pudo observar toda la lección sin quedarse dormido y esperó hasta que su hijo se despidió para ir a su habitación.

Él mismo cambió sus ropas y esperó a que Lan WangJi entrara a la cama. —Fue un buen día. Tenías razón, esta es una buena oportunidad para recuperar el tiempo perdido con A-Yuan.

—Él también lucía más tranquilo cuando se fue a dormir.

—Es un alumno tan disciplinado. No cabe duda que le enseñaste bien, y yo me encargaré de pulir algunas de sus habilidades. Estoy seguro de que se convertirá en un hombre notable y será un excelente hermano mayor para nuestro A-Bao.

Lan WangJi lo miró con ternura y si no hubieran estado acostados, Wei Ying hubiera sentido que sus rodillas se debilitaban. Algo tenía que haber hecho bien en su vida para gozar esa felicidad y haber obtenido un esposo tan perfecto como el suyo. —Er-gege… también tú y yo tenemos tiempo perdido por recuperar, ¿qué tal si aprovechamos un poco el tiempo antes de dormir? Esposo mío, ya me había acostumbrado al todos los días , me tienes muy abandonado…

—Wei Ying…

—¿Qué pasa? Recuerda el libro que nos prestó hermano XiChen. No pasa nada si lo hacemos, solo debes evitar ser tan rudo. A-Bao sentirá que su mamá está muy feliz y que nosotros nos amamos mucho, ¿no quieres mostrarle cuanto nos amamos?

—… si no te callas, no podré ser delicado.

Wei Ying rió suavecito y se montó encima de Lan WangJi. —¿Qué tal si entonces me dejas estar esta posición? Así podré evitar que seas rudo…

Abrió la bata de dormir y la dejó caer lentamente por sus hombros, mostrándole a su esposo que no había más ropa que lo cubriera.

Chapter Text

Estaba comenzando a resignarse a que el bebé sería el único capaz de modificar su horario de sueño para acoplarse a la rutina de los Lan. No era algo tan malo ya que podía tomar una siesta durante el día, pero tener que vaciar su estómago todas las mañanas era de lo peor. 

SiZhui llegó unos minutos después a tocar la puerta. Ya ambos estaban correctamente vestidos y sólo lo esperaban para iniciar con la rutina de preparar el desayuno. Wei WuXian estaba especialmente ansioso por verlo, aunque no por las razones que los días anteriores. —¿Y bien?

El joven asintió muy sonriente. —Fue un éxito, aunque no estoy seguro de a qué hora se desvaneció porque sí escuché cuando se levantaron. 

Lan WangJi esperó en silencio a que su esposo e hijo explicaran su conversación. Wei WuXian le mostró algunos papeles y talismanes a su esposo. —A-Yuan y yo hicimos esto ayer.

A juzgar por la escritura garrapateada en las hojas, aquello era idea de Wei WuXian, pero el dibujo de los talismanes era muy ordenado y debía ser obra de Lan SiZhui. En resumen, se trataba de unos talismanes que eran capaces de silenciar toda una habitación por un par de horas. —Una versión compacta de la barrera silenciadora y menos complicada, no requiere de más de una persona y tampoco es necesario sellar todo un edificio si lo único que necesitas es silenciar una habitación. ¿No te parece conveniente?

—Mmn. Bastante conveniente.

El día anterior, mientras Lan SiZhui ayudaba a recoger el revoltijo de hojas que Wei WuXian había tirado en el suelo durante su lluvia de ideas de la mañana, una hoja en especial llamó su atención y era la hipótesis de ese talismán. En su mente llenó un par de vacíos que el mayor había dejado, así que preguntó al respecto. —Ah, es algo que venía pensando desde hacía un tiempo pero hasta ahora se me hizo necesario y pensé que ponerlo en papel me ayudaría a encontrar la solución, pero todavía estoy atorado.

—Hmm… creo que podría ayudarte, pero ¿por qué es necesario ahora?

Wei WuXian rió desvergonzadamente. —Porque no quiero manchar tus inocentes oídos con las actividades que una pareja felizmente casada realiza poco antes de dormir. Aunque estás en la edad de tener curiosidad, no creo que sea algo agradable escuchar a tus padres.

Si en algo era evidente que SiZhui no era hijo biológico de Lan WangJi era que cuando se sonrojaba toda su piel se coloreaba y tenía un fuerte contraste con sus vestiduras blancas. —¡Mamá!

—Aquí estoy, aquí estoy —dijo tirado en el suelo, retorciéndose de risa.

—¿Por qué tienes que ser así? Caray… —se sentó apropiadamente a la mesa y comenzó a leer seriamente los garabatos de Wei WuXian mientras este seguía tratando de contener su ataque de risa. 

—Eres igual de irritable que tu padre a esa edad cuando se trata de estos temas. —Wei WuXian todavía sonreía con un dejo de burla, pero en su mirada no había más que amor y eso hizo que Lan SiZhui también sonriera. Después de eso se concentraron en terminar el amuleto que Wei WuXian había ideado y esa noche lo iban a poner a prueba.

Lan SiZhui estaba muy agradecido de que hubiera funcionado porque Jin Ling ya les había contado sobre el incidente en la posada. Además, el talismán solo funcionaba si puertas y ventanas estaban bien cerradas, pero en cuanto una se abría el hechizo se rompía así que si había alguna emergencia en medio de la noche, podría escuchar algo.

Tras examinar con detenimiento las características del amuleto, Lan WangJi dio su breve aprobación y le dio un nuevo encargo a su hijo. —Bien hecho. Asegúrate de pasar el escrito en limpio para presentarlo a los ancianos y que sea incluído en el legado familiar.

Esa declaración fue una gran sorpresa para los dos involucrados. Podía ser una técnica simple, pero incluir algo en el legado familiar era un gran honor y a partir de ese momento el talismán sería reconocido como una técnica propia de la Secta Lan, como lo eran Interrogación* , Limpieza, el Hechizo silenciador y Asesinato con cuerdas.

Lan SiZhui fue el primero en reaccionar de su sorpresa con un tema de mucha importancia para él. —Pero irá a nombre de mamá, ¿cierto?

—De ambos, como debe ser. —Eso significaba también pelear porque Wei WuXian fuera aceptado oficialmente como parte del Clan Lan.

Entendía las implicaciones, y no quería causar más inconvenientes a su familia, así que se apresuró a intervenir. —N-no es necesario. Pueden ponerlo a nombre de SiZhui sin involucrarme, no tienes por qué añadir más conflictos con tu Secta por mi causa.

—Es momento de terminar con esto. No te preocupes, todo se resolverá a su tiempo.

.

Lan SiZhui llevaba casi dos semanas de estar viviendo permanentemente con sus padres en la cabaña de las gencianas. Casi el mismo tiempo se había prolongado la meditación secluída de Lan Qiren. No era algo tan malo, pues tenían una relativa paz mientras la situación se mantuviera en secreto de los ancianos y no tuvieran alguna emergencia de la que su tío tuviera que resolver.

Al inicio de esa semana, SiZhui añadió una actividad a sus ocupaciones de la tarde. Wei WuXian despertó de su siesta para escuchar el sonido de una flecha disparada que acertaba en un blanco. La técnica no era perfecta todavía, pero no era mala. Se asomó a la ventana para observar en silencio la postura de su hijo hasta que disparó la siguiente flecha. —Tu hombro está muy tenso cuando sueltas la flecha.

SiZhui se giró hacia él con mucha emoción. —¡Qué bueno que ya estás despierto! He recibido consejos de mis tíos, de mi padre y solo faltas tú por corregirme. No es que sus consejos no me hayan servido, pero creo tú me puedes explicar mejor en qué me estoy equivocando.

Ayudar a su hijo a entrenar era algo que disfrutaba mucho y aunque seguía sin atreverse a dejar la cabaña, todavía así lograba mostrarle lo que debía hacer.

Mientras tomaban un descanso, SiZhui le contó a su padre la razón por la que decidió aprovechar ese tiempo en practicar con el arco. —El próximo año la conferencia será en Qinghe y se va a hacer una cacería. Jin Ling, JingYi y yo hicimos la promesa de que tendríamos una pequeña competencia en ese momento. Pero creo que Jin Ling es mejor con el arco que yo y de verdad quiero darle pelea.

Wei WuXian sonrió complacido de escuchar eso y tuvo un agradable recuerdo. —En la cacería que se organizó para la última conferencia que hubo en Qinshan, yo obtuve el primer lugar, tu tío XiChen el segundo, el padre de Jin Ling el tercero y Lan Zhan el cuarto, ¿lo sabías?

—Tío Ning mencionó algo al respecto cuando me contó cómo te había conocido. Lo que no me queda claro es por qué mi padre llegó en cuarto. ¿Su técnica no era tan buena como la de tío cuando era joven?

Wei WuXian rió con incomodidad, recordando el incidente en aquella ocasión. —Oh no. Su técnica era excelente, comparable con la de hermano XiChen y no estoy seguro, pero incluso podría haberme ganado si no hubiera sido por un pequeño incidente…

Esa risa solo significaba que él había estado involucrado y con cierta reserva se atrevió a preguntar. —¿Qué fue lo que pasó?

—Bueno, fue un accidente, lo juro solemnemente. Lo que pasa es que yo no sabía el significado de su cinta de la cabeza, apenas estuve tres meses estudiando aquí y seguro no llegué a escucharlo. Honestamente sólo quería ayudarlo a enderezar la suya, pero en lugar de eso tiré de ella y terminé por quitársela frente a toda la concurrencia.

Todavía se sentía muy avergonzado de haber hecho eso y más con la expresión de auténtico horror que puso Lan SiZhui al escuchar del incidente. 

Para los días siguientes, Wei WuXian había pedido que consiguiera un par de cometas. Era una buena forma de entrenar la puntería y alcance de su hijo, además sería una buena forma de distraerse porque también él haría algunos disparos desde su ventana.

Aunque fallar el primer tiro porque no tuvo la potencia suficiente fue un golpe duro para su ego. —Bueno, incluso en mi vida anterior ya tenía mucho tiempo sin disparar una flecha, así que no puedes culparme. Siempre que competía con Jiang Cheng y el resto de los chicos, mi cometa siempre subía lo más alto y siempre lo derribaba al primer tiro.

Su expresión se tornó triste en un momento. SiZhui le preguntó qué era lo que le pasaba y no pudo sino sonreirle con algo de tristeza. —La última vez que jugué a derribar cometas… fue justo antes de que destruyeran Muelle de Loto.

Después de eso no había tenido la oportunidad de volver a tomar un arco sino hasta que la Campaña para derribar al Sol concluyó y participó en aquella cacería en la Montaña Fénix. Aunque no todos los recuerdos de ese evento eran placenteros, todos se veían opacados por el recuerdo de su primer beso, el que Lan Zhan le robó. Esto provocó una nueva sonrisa más tranquila en su rostro. —¿Te contamos alguna vez sobre la cacería en la Montaña Fénix?

—Recuerdo que hablaste sobre esa ocasión cuando le contaste a Jin Ling cómo su padre se había declarado a su madre.

Por alguna razón, Jin Ling le estaba contando a sus amigos cómo había sido la declaración de Wei WuXian a Lan WangJi en el Templo de Guanyin. Lan SiZhui se cubría el rostro, avergonzado de segunda mano por sus padres mientras que Lan JingYi, aunque sonrojado, había terminado por reirse. Un poco molesto, decidió entonces contarle a Jin Ling cómo había confesado sus sentimientos Jin ZiXuan. Con esto, Jin Ling también terminó sintiéndose abochornado, JingYi tuvo más razones para reir y SiZhui solo palmeó su hombro comprensivo con el joven Jin.

—Mmn. Esa fue la última vez que disparé una flecha, pero en realidad me recordó que ese día recibí mi primer beso. Yo, a quien todo mundo consideraba el peor libertino e indecente de mi generación, en realidad nunca había besado a nadie hasta los 20 años y una persona desconocida se aprovechó de que tenía mis ojos vendados para robar mi primer beso. ¿Puedes creerlo?

—¿Que no hubieras besado a nadie o que te robaran tu primer beso?

—¡Ambas! Pero lo más increíble es la identidad de esa persona desconocida. ¿No adivinas?

Lan SiZhui le sonrió, lo había adivinado y estaba sorprendido pero también admirado de lo profundo del amor de sus padres. —Me resulta increíble, pero a juzgar por tu sonrisa tuvo que ser mi padre.

Wei WuXian rompió en risa. —¡Bien hecho!

.

Habiendo desempolvado su técnica, Wei WuXian y Lan SiZhui tenían una competencia en serio sobre quién podía disparar más alto. Desde su ventana, Wei WuXian se preparaba para lanzar una flecha al cometa que estaba ya en lo alto del cielo. Estiró la cuerda y contuvo el aire listo para soltarla cuando de repente alguien gritó: —¡Cuidado, un perro anda suelto!

De inmediato soltó la flecha sin importarle si acertaba o no y dando un grito se ocultó tras la ventana. Sin embargo, la risa que venía del exterior era inconfundible y un segundo después se asomó no del todo enfadado. —¡Jin Ling! Ven para acá, mocoso, me las vas a pagar.

—Jajajajajajajajajajaja… tienes que trabajar mucho en tu concentración, tío. ¿Escuchaste ladridos? ¿Qué no estamos en el Receso de las Nubes donde no se permiten mascotas?... jajajajajajajaja

Wei WuXian gruñó, pero su rostro tenía una gran sonrisa. —Si no me diera tanto gusto verte, ya te hubiera dado una paliza. Anda, entra de una vez, ya te demoraste mucho.

—Sí, sí, allá voy.

Lan SiZhui se acercó a su primo y le hizo una pequeña reverencia como saludo. —Bienvenido. También estoy contento de que hayas venido.

—Traigo buenas noticias —le confió muy sonriente—. En realidad vengo de visita oficial, pero hay que esperar un poco todavía así que me disculpé para venir a ver a mi tío. Zewu-jun dijo la última vez que no se encontraba muy bien.

SiZhui condujo a Jin Ling a la puerta mientras le contaba a grandes rasgos la situación de su mamá, pero no pudo contarle nada de las buenas nuevas porque al asomarse por la puerta fue arrastrado de inmediato a un apretado abrazo.

—¡T-tío! N-no puedo respirar. ¡Ya, tío! —protestaba mientras intentaba safarse.

—No te soltaré hasta que me des un abrazo también. ¿No ves que tu tío te extrañó mucho?

—Ah… —Estaba renuente, pero también lo había extrañado y solo SiZhui lo estaba viendo, así que lo rodeó con sus brazos y levemente respondió al abrazo— …¿ya puedes soltarme? No te vas a quedar así toda la tarde, ¿cierto?

—Solo un poco más —dijo con la voz un poco cortada, tomando por sorpresa a Jin Ling, pero Lan SiZhui le hizo seña de que todo estaba bien.

—Es algo normal. Es solo que él está más sensible por el embarazo… con el tiempo te acostumbrarás.

—Uh… si tú lo dices. —Un poco a regañadientes palmeó la espalda de su tío y esperó a que se calmara y lo soltara por su cuenta, pero aún así Lan SiZhui tuvo que llegar a auxiliarlo.

—Mamá, ¿por qué no dejas que A-Ling descanse un poco? Acaba de llegar, seguro está cansado.

—Pfff… ¿De verdad seguiste llamándolo mamá?

—Cállate, fue tu idea en primer lugar. —Wei WuXian protestó al fin soltándolo y le revolvió un poco el flequillo antes de invitarlo al salón donde tomaron asiento.

—¿Cómo están las cosas en Torre Koi por estos días? —preguntó Wei WuXian.

—Es complicado. Hay un asunto que tengo que investigar, pero mi gente aún no llega al fondo del asunto así que solo puedo esperar por alguna noticia. Mientras tanto había algunos pendientes por resolver, pero mi tío llegó para ayudarme un poco y también con la visita de Zewu-jun pude terminar la mayor parte. Dejé algunas cosas inconclusas porque me llegó una pista de algo que había estado esperando por algún tiempo y tuve que ir personalmente en su búsqueda y después vine de inmediato para acá.

—Es cierto, djiste que traías buenas noticias —intervino SiZhui mientras servía un poco de té para los tres—, ¿de qué se trata?

—Es un poco largo de contar, así que es mejor que esperemos a que Zewu-jun termine con los preparativos.

—¿Preparativos para qué?

No contestó a su pregunta y para justificar su silencio tomó la taza de té entre sus manos y la llevó a su boca en el momento que la puerta se abrió de golpe y otra voz conocida llamó con voz de alerta. —¡SiZhui! ¡Tía!

Jin Ling escupió el sorbo que acababa de tomar y tosió un poco. —¿T-tía? ¿JingYi te llama tía? ¿Por qué tía?

—Porque es algo que él haría, ¿o no? —contestó Wei WuXian mirándolo fijamente como para que recordara todas las veces que JingYi lo llamó Joven Ama a sus narices.

—Oh… sí, tienes razón.

Mientras tanto, Lan SiZhui estaba interesado en lo que su mejor amigo tenía que decir. —¿Qué pasa, JingYi?

—Zewu-jun ha pedido que vayan todos al Mingshi.

El corazón de Wei WuXian comenzó a latir muy rápido ante la idea de tener que dejar la cabaña. —¿Eh? ¿Yo también?

—Sí, especialmente tú. Han pedido que todos los ancianos se reúnan para tener una audiencia, incluído Señor Lan.

Instintivamente, Wei WuXian buscó la mano de su hijo, la apretó con fuerza y lo miró con ojos suplicantes. No quería salir, no iba a poder controlarse, ya se sentía a punto de desvanecer. SiZhui se acercó un poco más y puso una mano en su espalda. —Todo está bien, mamá. Si es mi tío quien te llama no debe haber peligro. Vamos a estar bien, así que solo respira despacio, no pienses en otra cosa que no sea respirar…

—No pensé que se fuera a poner tan mal… —Jin Ling se acercó a Wei WuXian y le puso una mano en el hombro para que lo mirara. —Tío Wei, está bien. Esto debe ser porque ya tenemos la forma de demostrar que el bebé no es una amenaza.

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Capítulo 29: Después de que JingYi le da energía a WiFi

Wei WuXian estaba más tranquilo aunque un poco somnoliento cuando Lan WangJi regresó a la cabaña. JingYi estaba por terminar de escribir las reglas y Wei WuXian estaba a su lado en la mesa, reposando la cabeza sobre sus brazos. Lan JingYi intentaba persuadirlo de volver a la cama. —Te va a doler la espalda si te quedas dormido allí.

—Si me quedo dormido, confío que copiar las reglas parado de manos ha ejercitado suficiente la fuerza de tus brazos…

Antes de que pudiera decir algo más, Lan WangJi se acercó para cargarlo y llevarlo a la cama. Ambos forcejearon un momento pues Wei WuXian se colgó de su cuello y no lo dejaba levantarse. Resignado, se sentó en la orilla de la cama y acunó a su esposo entre sus brazos que al fin se soltó y acomodó la cabeza frente a su pecho. Lan JingYi prefirió continuar copiando las reglas que verlos, aunque no pudo evitar el sonrojo en sus mejillas.

—¿Para qué te llamó tu hermano?

—Los exámenes están cerca y las clases deben continuar. Él quiere dedicar tiempo a examinar las notas de SiZhui, entonces necesita mi ayuda para dictar las clases.

—Hmm… —Ya lo había imaginado y aunque quería reafirmarle a Lan WangJi que todo estaba bien, el sueño terminó por ganarle y no escuchó mucho más.

Lan JingYi podía no ser tan observador, pero no pasó por alto lo inusual que era todo en torno a Wei WuXian. Esperó a que Lan WangJi terminara de acomodar a su esposo en la cama para preguntar. —¿Está todo bien con Senior Wei? Hace como una hora se sintió débil y le pasé bastante energía, pero de todos modos parece muy cansado.

El suspiro de Lan WangJi no le agradó nada, pero al parecer tampoco tenía una respuesta concreta. —Su cuerpo es débil.

—Sí… Aunque recuerdo que cuando era pequeño, una de las tías pasaba casi todo el tiempo somnolienta o durmiendo mientras estuvo embarazada. 

 

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Capítulo 33: Cuando Wei WuXian está llorando y no puede parar

—A-Yi, eres el único de la familia que todavía me llama Senior Wei. ¿Por qué no piensas en otra forma de llamarme?

Lan JingYi no lo pensó mucho y solemnemente expresó el nombre que había escogido para Wei WuXian. —Voy a llamarte tía .

La cuchara que Wei WuXian sostenía en su mano cayó en el plato, salpicando un poco de su contenido pero como su ropa era negra no le importó. Los otros rieron discretamente, incluído Lan WangJi.

—¿También tú? ¿P-por qué tía ?

—Pues A-Yuan te llama mamá, ¿es lógico que te llame tía? Además, si alguien pregunta simplemente le diré que es igual que cuando llamo joven ama a Jin Ling, que es por molestarlo.

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Capítulo 36: Lo que A-Yuan se salvó de escuchar

Wei Ying rió suavecito y se montó encima de Lan WangJi. —¿Qué tal si entonces me dejas estar en esta posición? Así podré evitar que seas rudo…

Abrió la bata de dormir y la dejó caer lentamente por sus hombros, mostrándole a su esposo que no había más ropa que lo cubriera.

La manzana de adán de Lan WangJI se movió visiblemente y sus orejas se tiñeron de rojo. Tentado por el esbelto cuerpo de su esposo, lo recorrió primero con la mirada y luego con las manos. Wei WuXian, que no era nada recatado con sus reacciones, gimió al sentir los dedos de su esposo recorrerlo con la misma delicadeza con la que tocaba el guqin.

En un parpadeo, Lan WangJi los cambió de posición y aún con las piernas de Wei WuXian alrededor de su cintura se despojó de su ropa. —Hmm… de verdad había extrañado mucho esta vista. Ah…

Se habían estado conteniendo por varios días debido a la incertidumbre de si le haría bien al babé y el agotamiento al que Wei WuXian, así que Lan WangJi necesitaba prepararlo con cuidado antes de conectarse al fin. Un dedo húmedo se coló en su interior, explorando y ensanchando con diligencia. Wei WuXian se mordía el labio y dejaba salir desvergonzados gemidos sin dejar de mirar fijamente a su esposo, con quien tenían una especie de duelo de miradas para ver quien la apartaba primero.

El perdedor fue Wei WuXian que al sentir cómo tres dedos se abrían paso en su interior y rozaban en un punto sensible para él no pudo sino apretar los ojos y abrir la boca para dejar salir un fuerte gemido.

—Lan Er-gege… ya está bien, no me tortures más. Quiero sentirme muy lleno por ti, no sabes cuánto he estado deseando esto. Incluso había considerado mandar a traer el quemador de incienso para poder hacerlo en nuestros sueños sin ninguna precaución…

—Wei Ying…

—¡Ah! —Sin darle una previa advertencia, Lan WangJi se colocó en su suave entrada y presionó hundiéndose lentamente en el cuerpo de su esposo. A pesar del tiempo transcurrido y que estaba bastante estrecho, Wei WuXian ya tenía más experiencia en relajarse y dejar que su esposo lo penetrara en un solo movimiento. Quemaba y al mismo tiempo era tan placentero que iba a volverse loco.

No obstante, Lan WangJi no se movió. Se quedó observando el cuerpo de su esposo, notando que la posición causaba que el vientre de Wei WuXian quedara flexionado en torno a su vientre, muy cerca de donde habían notado la presencia de su bebé.

—Lan Zhan… ¿qué haces? ¿por qué te detienes?

Sin abandonar su cuerpo, Lan WangJi lo tomó por la cintura y lo cargó hasta cambiar sus posiciones. —¡Ah! Hmm… Hanguang-jun, Lan Er-gege… ten piedad de mi y avisa cuando vayas a moverte tan repentinamente.

Lan WangJi estaba sentado sobre la cama y Wei WuXian sentado sobre él, aún conectados en su intimidad. Su propio peso y la postura propiciaban que el miembro de su esposo llegara incluso más profundo. Sincronizados y amoldándose perfectamente el uno al otro, los sonidos húmedos y gemidos sensuales llenaron la habitación.

Wei WuXian rodeó el cuello de su esposo con los dos brazos y le dio un suave beso en la boca mientras seguía gimiendo. —Lan Zhan, esposo mío… te amo tanto, te amo...

—Wei Ying… yo te amo… te amo.

El cambio en su postura era algo novedoso para ambos. Wei WuXian se sentía invadido más profundo que de costumbre y el grueso falo de Lan WangJi golpeaba con más facilidad en ese punto que le arrancaba varios gritos obscenos de la garganta. —Lan Zhan, Lan Zhan, ¡Ah! ¡Más! Justo allí.

Wei WuXian encorvó la espalda y sus pezones quedaron al alcance de la boca de su esposo que no titubeó en lamerlos y pellizcarlos. La caricia provocó que Wei WuXian se estrechara a su alrededor y lanzara otro gemido. Nunca era tan sensible en esa área, quizá la abstinencia tenía todo su cuerpo mucho más sensible.

Cuando las piernas de Wei WuXian se cansaron, Lan WangJi lo tomó por la cintura y fue él quien marcó el ritmo de las penetraciones, sin ser tan rudo y cuidando cada gesto de incomodidad de su esposo, consciente de que debía cuidar también a su bebé.

Entre más cerca estaba Wei WuXian del orgasmo, su interior se tensaba más y más alrededor de la longitud de su esposo, como si quisiera exprimir su escencia. Se abrazó de nuevo para besarlo, ansioso y jadeante, temblando por completo hasta que su interior explotó de placer y se derramó entre sus vientres. Se apretó tanto que Lan WangJi ya no pudo contenerse y también se derramó en lo más profundo de sus entrañas.

—Mmmmmmmmm… —Wei WuXian se mantuvo apretado alrededor de su esposo por un largo rato, mientras seguía temblando de placer entre sus brazos y lo hacía vocal suavemente a su oído— Eso fue muy bueno, muy muy bueno… ah… maravilloso, perfecto… ¡Ah! Estás duro otra vez… ten piedad, dame un momento para recuperar el aliento... ¡Ah! No, no te muevas todavía… Er-gege, ten piedad… ¡Ah! ¡Ah!

«Oh, bien… yo también quería otra ronda de todos modos.»

Para fortuna de la fuerza de voluntad de Lan WangJi, la energía de Wei WuXian aún se gastaba con bastante facilidad y luego de la segunda ronda ya no tuvo la suficiente ni para continuar hablando. Lan WangJi se encargó de que tomara un baño, le pasó un poco de su energía espiritual y lo llevó a la cama antes de tomar él mismo un baño y acostarse a su lado. Wei WuXian se acurrucó contra el pecho de su esposo y suspiró. —Siempre te vienes en lo más profundo. Quien iba a decir que al después de todo sí iba a ser capaz de concebirte un pequeño maestro Lan. Debes estar muy feliz.

Lan WangJi lo abrazó con delicadeza y enterró la nariz en el cabello de Wei WuXian, esbozando una leve sonrisa. —Mmn. Estoy muy feliz.

Wei WuXian rió suavemente, deslizándose al dulce sopor del sueño no sin antes volver a murmurar. —Te amo, Lan Zhan.

—Te amo, Wei Ying.

Chapter Text

En el primer instante que pisó Torre Koi después de haber regresado del Receso de las Nubes, Jin Ling pidió que llevaran ante él al jefe de los médicos del Clan. —¿Se encuentra mal, Líder?

—No, solo deseo hacer una consulta sobre prácticas médicas. Ve por él y llévalo a mi despacho, avisa a los demás que he regresado pero que no estaré libre hasta que termine de entrevistar al Anciano.

El sirviente hizo una reverencia y se marchó a cumplir las órdenes de su joven líder. Mientras esperaba le hicieron llegar té y algunos refrigerios para que recobrara sus energías luego del largo viaje. Unos minutos después llamaron a la puerta y el Médico Anciano se presentó ante él. —Buenas tardes, joven líder. Estoy aquí como lo ha solicitado.

—Se lo agradezco. Tome asiento, por favor. Tengo una inquietud que quería consultar con usted ya que es su campo de experiencia.

—Puede hacer su consulta, líder, y haré mi mejor trabajo por resolver sus cuestiones.

El Anciano estaba siendo extremadamente cortés, pero en su mirada era evidente que la conversación no le atraía en lo más mínimo. Probablemente pensaba que solo estaba siendo interrogado por un niño curioso y el tema no merecía su atención, pero como era el líder no podía rehusarse a su petición así que solo podía intentar de responder rápidamente a sus cuestiones y terminar pronto con la molestia. Por eso, Jin Ling decidió ir directo al grano.  —Necesito que me cuente lo que sepa sobre Liu YaZhu. A qué secta perteneció, si su familia o discípulos continuaron su legado, todo lo que pueda recordar.

El nombre tomó por sorpresa al anciano. No era alguien de quien se escuchara hablar a menudo fuera del interés de los médicos cultivadores y sobre todo en alguien tan joven como Jin Ling. —¿Puedo preguntar por qué el médico Liu es de su interés?

—Pude conocer un caso que tendría resolución si pudiera encontrar más pistas sobre una de sus técnicas. 

—¿Sobre cual técnica?

No tenía caso mentir, solo debía ser lo suficientemente vago para no llamar la atención al Tratado de Prácticas Improbables pues todavía no sabía si era algo que pudiera confiarle a cualquiera ya que contenía algunas otras prácticas menos bondadosas que La Bendición.

—Me han dicho que se llama La Bendición de YuLin , pero se perdió todo registro de esa técnica y quizá si encuentro a alguno de sus descendientes o discípulos pueda encontrar más información. Tal vez ellos la conservaron en secreto.

—Ya veo. Ciertamente nunca había escuchado de una técnica con ese nombre y mucho menos atribuída a Liu Yazhu. Sin embargo, sí conozco de la historia del médico Liu. 

»Liu YaZhu era el cuñado del líder de la Secta Mu. Fue el médico más prestigioso de su generación y salvó incontables vidas con sus conocimientos, prácticas y medicinas que desarrolló. Acudían a él de todas las regiones de la tierra y médicos de todas las sectas acudían a él para que les enseñara así que se le considera el precursor de la medicina moderna, pues todas nuestras bases están muy enraizadas en sus enseñanzas. No hay secta que pueda decir que sus curanderos no tienen nada que ver con el maestro Liu. 

»En cuanto a sus descendientes y discípulos directos… me parece que la región donde la Secta Mu tenía su residencia en Wushan, una tierra cercana a las fronteras sur de Qinshan y oeste de Yunmeng, pero quien sabe si sigan allí. Con la Campaña para derribar el Sol muchas sectas cercanas cambiaron su territorio evitando las secuelas de la guerra. Quizá su tío sea de mayor ayuda respecto a esto.

Ya estaba considerando enviarle una carta o un mensaje urgente a Jiang Cheng cuando el médico anciano continuó hablando. —Es una pena lo que ocurrió con la rama de curanderos Wen. Quizá eran los únicos descendientes directos conocidos de uno de sus discípulos principales en nuestra época, pero a pesar de su lejanía con la rama principal después de todo eran Wen y participaron de las atrocidades de Wen Ruohan.

—¿Los Wen? —Jin Ling había comprendido inmediatamente a quienes se refería, pero necesitaba una confirmación.

—Sí. En la generación actual, la médico de mayor renombre era Wen Qing. Desarrolló técnicas muy avanzadas y escribió ensayos avanzados en el estudio del núcleo dorado, un tema que hasta ahora no muchos han querido investigar. En verdad es una lástima que no solo fuera de confianza de Wen Ruohan sino que también se asociara con Wei WuXian. Su difunto abuelo, Jin Guangshan, le había ofrecido un puesto en nuestro pabellón médico por consejo mío. Es una pena que se rehusara.

Jin Ling prefirió no profundizar en el tema. Dudaba que la generosa oferta de Jin Guangshan a Wen Qing hubiera sido del todo por seguir el consejo del médico anciano, pero ya ninguno estaba presente y no era su intención desenterrar a los muertos.

—Entonces la única salida es encontrar el paradero de la Secta Mu y esperar que todavía sigan el camino de Liu Yazhu.

—Yo diría que sí. Espero que no hayan sido exterminados por los Wen o quedado en el fuego cruzado entre Qinshan y Yunmeng, sería una verdadera pérdida para el mundo médico.

—Gracias por su ayuda. La información me será de mucha utilidad. Disculpe por haberlo hecho venir hasta aquí.

El anciano hizo una reverencia y ya no lucía tan fastidiado como cuando llegó. —Fue un placer ayudarlo, Líder. Si llega a encontrar más información, espero me mantenga informado. Me gustaría poder intercambiar algunos conocimientos con los médicos de la Secta Mu.

—Espero se dé la oportunidad.

En cuanto el anciano médico se marchó, Jin Ling se dispuso a escribirle una carta a su tío diciéndole que iría en una visita oficial para encontrar información al respecto y luego dirigirse hacia Wushan. Después de anotar sus saludos se detuvo un momento a pensar de qué forma debía dirigirse a Jiang Cheng. No quería escribir con tanta formalidad como le había enseñado Lan XiChen, pero al mismo tiempo quería que su tío percibiera la seriedad de su petición así que no podía escribirle con tanta familiaridad.

Pero antes de poder continuar, los mayores de su secta llegaron pues no podían esperar más a que Jin Ling resolviera un asunto urgente, así que escribir su carta y la visita tuvieron que ser pospuestas por varias semanas.

Sin embargo, Jiang Cheng llegó a visitarlo en los días cercanos a su cumpleaños y así tuvo la oportunidad de conversar con él sobre el tema.

—Tío, ¿alguna vez escuchaste hablar de la secta Wushan Mu? 

Jiang Cheng tomó un momento para pensar en dónde había escuchado ese nombre y contestó en cuanto estuvo seguro. —Sí, por supuesto. Se ubicaban en la frontera noroeste de Yunmeng.

Jin Ling se emocionó al saber que sí conocía de ellos, pero la forma de hablar de su tío no le daba muchas esperanzas. —¿Ubicaban? ¿Quiere decir que ya no están allí?

—Quien sabe. No eran grandes guerreros y se abstuvieron de tomar partido en la Campaña para derribar el Sol, aunque decían que había lazos entre su secta y los Wen así que pudieron haberse involucrado a su favor y sido exterminados. Hace mucho que no escucho de ellos, ¿por qué?

Con una mueca y cruzado de brazos, Jin Ling explicó su interés. —Porque su secta se especializaba en medicina y tengo un problema entre manos que podría ser resuelto si encuentro a uno de los descendientes o discípulos directos de Liu Yazhu.

—Puedo enviar a que alguien investigue —ofreció Jiang Cheng y Jin Ling asintió, agradeciendo su ayuda.

—¿Qué clase de problema es? Porque hay buenos médicos en otros lados también, no entiendo por qué buscas específicamente en esa Secta.

—Es una complicación con una técnica desarrollada por Liu Yazhu y creo que solo alguien relacionado directamente con él podría ayudar a resolverla. Espero que sigan en su región o alguien sepa de ellos, porque seguirles la pista será complicado y no tengo mucho tiempo.

Quizá su forma de hablar había intrigado a su tío porque lo notó fruncir el ceño y después le habló con dureza. —¿Por qué estás haciéndote cargo personalmente de este asunto? Debes aprender a delegar o terminarás sobrepasado por tantas responsabilidades. Haz que los médicos de tu secta se encarguen y envía a tus subordinados a investigar.

Jiang Cheng siempre lo regañaba y amenazaba, pero sus consejos eran buenos y bienintencionados, cuidando siempre lo mejor para su sobrino. Jin Ling le sonrió y luego habló con determinación. —Lo sé, es solo que este caso es importante para mi y por eso lo he tomado personal. De cualquier forma, no actuaré hasta que tenga la información que me prometiste y pueda terminar con la mayoría de los pendientes acá.

También por esos días recibió la visita de Lan XiChen. En los asuntos de liderar a su secta, siempre podía acudir a su tío por consejos sobre decisiones tácticas y la mejor forma de imponer su autoridad, pero Lan XiChen era su apoyo cuando se trataba de un tema diplomático. Además, por su tiempo de convivencia con los Lan y algunos comentarios de Wei WuXian se había dado cuenta de lo mucho que le faltaba en términos de cortesía y etiqueta. El próximo año en Gusu Lan terminaría de formarlo en ese aspecto, por ahora solo podía escuchar y observar para aprender de aquellos que eran considerados el modelo perfecto de educación en el mundo de la cultivación.

—Zewu-jun, hay algo sobre lo que también he querido hablar contigo desde hace un tiempo. Hace algunos meses atendimos un asunto sobre una horda de cadáveres feroces que iba hacia Gusu siguiendo a un viejo verdugo.

—Lo recuerdo. WangJi me dio el informe de lo que habían encontrado y que el responsable estaba bajo tu custodia. ¿Hubo algún nuevo descubrimiento al respecto?

—Sí. Encontramos evidencia de que en efecto Wang Tao solo seguía órdenes y fue puesto en libertad. —Jin Ling hizo una mueca—. También se sabe la identidad de la persona que iba todos los meses a asegurarse de que los cadáveres feroces se mantuvieran controlados. Era Xue Yang…

Aquello era un problema, porque estando muerto era muy dificil determinar sus propósitos. —He enviado un grupo al lugar para purificar la energía resentida que se ha acumulado, pero está tomando más tiempo del que consideramos inicialmente y no han podido decirme la razón. Me gustaría pedirle a tío Wei que fuera a dar un vistazo, pero supongo que aún no puede librarse de su confinamiento.

—Estamos trabajando en ello. Por mi parte, él es libre en el momento que lo desee pero me temo que le pone muy ansioso pensar que mi tío o los ancianos pudieran tomar represalias contra nuestra familia, especialmente contra el bebé y A-Yuan, así que no creo que quiera dejar el confinamiento hasta que este asunto esté resueltos al menos dentro de la Secta.

Jin Ling se cruzó de brazos, pero el tema no pudo ser continuado pues llegaron a tocar a la puerta. Era un sirviente que le preguntaba si Lan XiChen se quedaría a cenar para preparar la comida adecuada y los lugares a la mesa. Jin Ling se sonrojó, avergonzado por su falta de cortesía pues debía haberlo invitado desde más temprano.  —L-lo siento mucho, perdí la noción del tiempo. Te pido por favor que te quedes a comer con nosotros, Zewu-jun.

Lan XiChen se daba cuenta del esfuerzo que estaba haciendo el joven para convertirse en un líder confiable, digno y distinguido, así que le sonrió para tranquilizarlo. —Por supuesto, será un placer. Agradezco mucho tu invitación.

Compartieron durante la cena con Jiang Cheng. Era la primera vez desde el evento en Ciudad Yi que volvían a reunirse y también la primera que tenían un poco más de libertad para tratar asuntos no oficiales. Sabían que Lan XiChen no conversaba mientras comía y por respeto habían reducido su conversación al mínimo, hablando con más suavidad que la acostumbrada entre tío y sobrino. Sin embargo, Jiang Cheng tenía algo que preguntar y tomó por sorpresa a sus dos interlocutores. —Y… ¿cómo está Wei WuXian luego de lo de Ciudad Yi?

Lan XiChen agradeció estar masticando pues había sido más sencillo disimular la expresión de su rostro. Al tragar el bocado, le respondió con la verdad, aunque fue bastante vago con sus palabras. —Su salud es delicada, pero se encuentra bajo control.

Jiang Cheng siguió preguntando con aparente desinterés, como si fuera un tema ligero. Jin Ling era el más sorprendido, pero no dijo nada.  —¿Qué fue lo que le ocurrió? 

—WuXian usó su energía hasta el límite de sus capacidades. Su cuerpo actual es débil y le exigió demasiado así que en este momento se encuentra en reposo absoluto mientras logra reponerse y estabilizarse.

Jiang Cheng soltó un bufido y con un último comentario dio por terminado el tema de conversación. —Sí, claro. Con Wei WuXian no hay tal cosa como reposo absoluto.

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Wei WuXian se paró en la puerta de la cabaña, observando a todas partes antes de atreverse a dar un paso. En sus pesadillas, a veces bastaba con que diera un paso fuera de la cabaña para que una espada volara hacia él y lo atravesara justo en el vientre o un grupo de personas sin rostro lo arrastraban para abrirlo y arrancarle el bebé sin ninguna delicadeza. Sabía que eran solo pesadillas, pero el miedo era real.

Jin Ling, SiZhui y JingYi estaban fuera con toda la intención de defenderlo, pero tampoco era lo más tranquilizador pues en sus sueños también había visto morir a SiZhui en un sinnúmero de formas. Dio un paso atrás y se agarró el pecho, como tratando de evitar que el corazón le siguiera latiendo tan fuerte.

SiZhui volvió a entrar y tomó su mano. —Pase lo que pase, vamos a estar juntos. Vamos, ahora sí tienes un motivo para enfrentar este temor y lo mejor es que Jin Ling y JingYi están con nosotros. ¿No quieres saber qué es lo que van a decir de mi hermanito?

—Sí, quiero saber, pero…

—Mi padre debe estar esperándote muy ansioso. Anda, voy a tomarte de la mano todo el camino. No vamos a dejar que nada te pase, y también nos cuidaremos unos a otros. Vamos, solo es hasta el Mingshi.

Respiró profundo y asintió. Se sentía patético por dejar que algo como una pesadilla le causara tanto miedo y sobre todo no estaba dando un buen ejemplo a los chicos. Tomó la mano de su hijo y la apretó con fuerza. —Vamos.

Dar el primer paso le causó un temblor tan fuerte que sus rodillas cedieron un poco, pero SiZhui lo sostuvo y también JingYi se acercó para tomarlo del otro brazo. Wei WuXian estaba al borde de las lágrimas y tuvo que detenerse un rato para abrazar a los dos chicos que lo auxiliaban. Tras un momento más de palabras de apoyo de SiZhui, volvió a sostenerse sobre sus dos pies, aspiró profundo y aún aferrado a la mano de su hijo comenzó a caminar.

Jin Ling observó todo el cuadro con preocupación, pero al mismo tiempo aliviado por haber podido completar su misión tan pronto porque en definitiva el encierro no le estaba haciendo bien a su tío y debía terminarse cuanto antes.

Había pasado más de un mes desde que Wei WuXian entró a aquella cabaña y volver al área principal del Receso de las Nubes era bastante abrumador. Extrañó aquel ambiente que, aunque no podía considerarse bullicioso, tenía mucha más vida que el lugar en torno a la cabaña. Los junior al verlo por fin después de tanto tiempo no pudieron contener su emoción y comenzaron a llamarlo desde la ventana del salón. Wei WuXian les sonrió con calidez, soltó al fin la mano de SiZhui para saludarlos agitando una mano. —Dejen de hacer tanto escándalo, ¿tanto extrañaron meterse en problemas por mi causa?

A los muchachos no les importó, siguieron expresando su alegría de ver a Wei WuXian luego de una larga ausencia. Incluso los discípulos mayores parecían sorprendidos de verlo y sonreían discretamente a su paso hasta que llegaron al mingshi .

Wei WuXian volvió a tomar la mano de su hijo e intercambiaron una mirada. —No importa lo que ocurra, vamos a permanecer juntos.

La puerta se abrió ante ellos y todos inhalaron con fuerza antes de dar un paso dentro.

.

Gracias a Jiang Cheng, el paradero de la Secta Wushan Mu fue sencillo de descubrir. Su ciudadela principal fue abandonada durante la guerra, pero una vez todo pasó y la Secta Wen dejó de existir, decidieron volver a su lugar de origen manteniendo un bajo perfil.

Jin Ling ahora viajaría hacia Wushan para buscar a los discípulos del Médico Liu. Por primera vez notó cierto beneficio en ser tan joven pues los locales no estaban a la defensiva con él a pesar de llevar el uniforme de la Secta Lanling Jin. No estaba seguro si en esa región se conocían los pormenores de su secta, pero aún en las cercanías de Lanling presenció muchas caras de sorpresa al entender que él era el nuevo líder, así que casi contaba como viajar encubierto. En la ciudadela, el sirviente a cargo de recibir a los visitantes lo atendió como debía ser protocolario. —Buenas tardes, joven maestro. ¿Sería tan amable de indicarme a quién anuncio y cual es el motivo de su visita?

Jin Ling hizo una reverencia. No le gustaba usar su nombre de cortesía, pero la voz de Jiang Cheng y Lan XiChen resonaba en el fondo de su mente –con tonos muy diferentes cada uno– recordándole que era importante presentarse siguiendo la etiqueta adecuada. —Jin RuLan, de Lanling. Quisiera entrevistarme con el jefe de sus médicos.

—¿Se encuentra enfermo alguien de su familia?

—No. Bueno, no exactamente. Mi consulta es más bien por una complicación con una antigua técnica desarrollada por el maestro Liu Yazhu llamada La Bendición de YuLin .

El sirviente demostró ser familiar con el nombre del maestro o de la técnica porque sus ojos se abrieron llenos de sorpresa. De inmediato hizo una reverencia y le pidió a Jin Ling que esperara un momento para luego salir corriendo en busca de sus amos. Otro sirviente llegó unos minutos después pidiéndole pasar a un salón más privado y lo invitó a sentarse a la mesa donde ya le aguardaba un té muy aromático y refrigerios que nunca había visto.

La puerta volvió a abrirse para dejar pasar a dos personas, un anciano y una joven mujer vestidos con el mismo color de túnica verde claro. Jin Ling se levantó y les hizo una reverencia. Ambos le correspondieron presentándose como Mu YunLan, líder de la secta y Mu Qianhao, su hija y discípula principal del Pabellón Médico. Cómo lo imaginó, se sorprendieron al saber que él era el líder de la Secta Lanling Jin.

—Líder Jin, es una gran sorpresa tenerlo con nosotros, sobre todo con la inquietud que nos presenta. Cuéntenos más acerca de eso.

—Debo aclarar que no soy yo quien tiene el mayor conocimiento de este asunto, sin embargo, conozco las bases y presencié el procedimiento.

Jin Ling contó lo que Lan SiZhui planeaba hacer y cómo La Bendición estaba involucrada en el proceso. Los dos lo escucharon con atención pues Jin Ling era capaz de dar suficientes detalles gracias a la explicación que SiZhui había dado aquella noche en el Jingshi y que él todavía recordaba muy bien. 

Mu Qianhao tomó la palabra. Su voz se dividía entre la cautela y la admiración. —Es algo impresionante. Ahora tengo dos preguntas obligatorias. ¿Cómo conocieron de La Bendición y qué clase de complicación tuvo que necesitan de nuestra ayuda? 

—La técnica fue mencionada por la persona que inició el estudio. Según supe, ella era descendiente de uno de sus discípulos. Su nombre era Wen Qing y este libro le pertenecía.

Llevaba con él el Tratado de prácticas improbables que Lan SiZhui había dejado a su cuidado. Mu YunLan asintió con solemnidad y su hija tomó el libro para examinarlo mientras Jin Ling siguió explicando. —Lan SiZhui completó la práctica para ayudar a mi tío a formar su núcleo dorado con más facilidad, pero no imaginamos que iba a tener un efecto secundario inesperado. Mi tío… está embarazado.

—¡¿Qué?! —El libro cayó de las manos de Mu Qianhao y se inclinó hacia el joven Jin. —¿Escuché bien? ¿Un hombre embarazado?

Jin Ling asintió. —No puedo dar más detalles sobre el asunto, solo sé que las modificaciones de Lan SiZhui propiciaron la fertilidad de su dantian y de alguna forma concibió el hijo de su esposo.

—Papá, tengo que ir a ver esto con mis propios ojos. Esto es algo que jamás se creyó posible.

—Mmn. Pero antes de decidir si brindaremos nuestra ayuda hay una última pregunta que necesito hacer. La Bendición de YuLin es una técnica familiar a la que solo algunos pueden tener acceso. Fuera de nosotros, solo los discípulos directos tenían acceso a ella y por supuesto que sus descendientes también, pero no podemos revelar sus secretos a alguien que no tenga una relación directa con ellos. Wen Qing tenía derecho a estos libros, pero tu amigo es un Lan.

—Líder Mu, ¿qué tan enterados están sobre la caída del Clan de curanderos Wen?

—Supimos que estuvieron bajo la protección del Patriarca de Yiling luego de la Campaña para derribar el sol, pero eso solo retrasó el que las demás sectas acabaran con ellos junto a su protector. 

—Mmn. ¿Y escucharon que el Patriarca de Yiling fue devuelto a la vida recientemente?

—Llegaron algunos rumores, pero no sabíamos si creerlo. ¿Por qué es relevante?

—Porque yo también debo confiarles un secreto familiar, y espero que entiendan por qué debe permanecer de esa forma. En el Clan Wen que vivía bajo la protección de Wei WuXian había un niño de poca edad, sobrino de Wen Qing. Después del asedio en Burial Mounds donde todos ellos murieron, el niño fue rescatado por el Segundo Maestro Lan que lo crió como a su propio hijo. Ese niño es ahora Lan SiZhui, el último sobreviviente del Clan Wen. Además, mi tío es Wei Wuxian y su esposo Lan WangJi.

.

Wei WuXian estaba sentado apropiadamente junto a Lan WangJi y frente a ellos estaba Lan SiZhui. Los ancianos estaban todos sentados alrededor, con Lan Qiren directamente al frente de la familia mientras que Lan XiChen permanecía de pie cerca de donde los invitados tenían su asiento. Jin Ling no dejaba de dar un vistazo hacia ellos tres de vez en cuando mientras Lan XiChen exponía sus motivos para convocar la reunión de los ancianos.

—Gracias por atender a la convocatoria en tan poco tiempo. Este tema es algo que no deseo posponer más tiempo. Antes que nada, quiero aprovechar el momento para agradecer que desde que mi hermano volvió al Receso de las Nubes aceptaran a Wei WuXian como su compañero de cultivo.

Wei WuXian examinó los rostros de los ancianos. No parecían tener recelo alguno ni se mostraron disgustados por las palabras de Lan XiChen. Todo apuntaba a una reacción más favorable de lo que pensaba, aunque todavía faltaba mucho por escuchar. Lo que más le importaba en ese momento era saber lo que Jin Ling había encontrado para proteger a su bebé.

Lan XiChen continuó con su discurso. —Quiero presentar ante ustedes una decisión en la que espero su apoyo. Ustedes saben que WangJi rescató y crió a SiZhui como su propio hijo y la única razón por la que no se le reconoció como tal fue que mi hermano no se encontraba casado. Ahora él y Wei Wuxian han realizado las tres prostraciones, así que pueden considerarse su esposo. De tal forma, tanto él como SiZhui deberían ser agregados al libro de la familia como la familia legítima de mi hermano. 

Las murmuraciones se iniciaron entre los ancianos, discutiendo las razones por las que era algo ridículo o aquellas por las que era una razón lógica. Las posturas estaban parejas, pero entre los que se oponían había una gran mayoría cuyo principal argumento era que no podían permitirlo pues aquello no favorecía a la línea principal de la familia al no perpetuar la sangre Lan, sobre todo mientras Lan XiChen permaneciera soltero y no tuviera un heredero. 

—Sí mi hermano les garantizara un sucesor que llevara su sangre, ¿aceptarían también mi decisión de incluir a Wei WuXian y Lan SiZhui como su familia legítima?

Jin Ling se detuvo a admirar por un momento la capacidad de argumentación de Lan XiChen que había logrado llevarlos a aceptar su petición aunque no lo supieran. Era una cualidad que siempre consideró loable en su tío Yao que en contraste con Jiang Cheng usaba más su poder de convencimiento que la intimidación. Todavía le quedaba mucho por aprender para encontrar su modo de gobernar.

Uno de los ancianos mayores tomó la palabra. —Sí, sería posible. Pero eso mismo significa una contradicción a nuestros preceptos. Si WangJi considera a Wei WuXian su persona destinada debe ser devoto a él y tomar una concubina para tener un sucesor legítimo iría en contra de este precepto.

Lan XiChen sonrió. —No es necesario recurrir a una concubina. La segunda razón por la que convoqué a esta audiencia es para darles varias buenas nuevas, pero todas relacionadas con la más importante.

Wei WuXian apretó la mano de su esposo, todavía temiendo una mala reacción a la noticia y preparado para salir corriendo si algo malo sucedía. Lan SiZhui volteó ligeramente hacia ellos y les sonrió confiado en que todo iba a estar bien, porque su tío no haría algo tan precipitado sin una buena razón.

—Wei Wuxian ha concebido un bebé, hijo legítimo de WangJi, gracias a una técnica médica que SiZhui ha desarrollado. Aunque ese no fue su propósito principal, sino un efecto secundario, la realidad es que en este momento hay una criatura creciendo en el vientre del joven maestro Wei.

El silencio en el Mingshi fue absoluto después de su declaración, pero no tardó en bullir en murmuraciones, preguntándose si aquello era posible y cómo. Por primera vez en la audiencia, Lan Qiren tomó la palabra. —XiChen, ahora es el momento de que demuestren cómo esto es posible y que esa criatura es realmente un ser humano y no una amenaza para nosotros.

—Precisamente hemos esperado hasta este momento para darles la noticia pues no teníamos la forma de demostrar eso. Primero que nada, es necesario que conozcan un poco sobre la técnica desarrollada por SiZhui. —Se giró hacia su sobrino y con amabilidad lo invitó a tomar la palabra— Por favor, A-Yuan.

SiZhui se levantó decidido, como quien ha ensayado su discurso hasta que estuvo perfectamente memorizado. Wei WuXian notó su seguridad y sonrió, sabía que estaba a punto de presenciar cómo los ancianos eran impresionados por su hijo.

—El desarrollo del núcleo dorado siempre se ha visto marcado por tres factores. Talento natural, edad en la que se inicia la formación y la dedicación con la que se practique la cultivación. Formar un núcleo dorado no es imposible para alguien que no cumpla favorablemente estas condiciones, pero tomaría hasta una década lograr el cometido. Mo XuanYu no tenía un núcleo dorado en el momento que realizó el sacrificio de alma y por ello Senior Wei cuenta con un nivel de cultivo muy bajo. Sin embargo, no es el único caso conocido de cultivadores que perdieron su núcleo dorado.

»¿Qué sucedería si de repente se encontraran en un cuerpo que no posee un núcleo? Hasta ahora no había nada que se pudiera hacer. Ya sea por una mala práctica de cultivación o por algún estímulo externo, el núcleo dorado puede llegar a dañarse o perderse por completo, como le sucedió a muchos cultivadores durante la Campaña para derribar al sol. Esto con frecuencia significaba la muerte y en el mejor de los casos, la humillación total.

»He desarrollado una técnica que es capaz de restaurar y potenciar la capacidad creadora del dantian , y también revitalizar los meridianos para que una persona que perdió su núcleo o comenzó a cultivar a avanzada edad aún tenga la oportunidad de lograrlo. Sin embargo, esta técnica toma como base una antigua práctica desarrollada por Liu Yazhu, un renombrado médico de hace varias generaciones. Esta práctica, llamada La Bendición de YuLin , ha sido catalogada como práctica improbable, pero se dice que tuvo éxito al menos una vez. El propósito de esta práctica era restaurar y potenciar la capacidad creadora del vientre de una mujer estéril y cuando la modifiqué debí ser mucho más específico respecto a qué debía crearse en el dantian . A pesar de que sí funcionó en mi intención inicial y cultivar se le facilitó más que antes, también propició que un bebé fuera concebido y se desarrolle ligado a su dantian.

Los ancianos comenzaron a hacerle preguntas sobre la técnica y él las fue respondiendo con toda propiedad. Al final, uno de los ancianos –el jefe de curanderos de la secta– hizo la pregunta que más temían. —¿Cómo puedes comprobar que fue debido a tu técnica que sucedió esto? Has dicho que La Bendición de YuLin es una práctica improbable y ni el mismo Liu Yazhu pudo replicar su resultado. ¿Cómo estás tan seguro de que esto fue lo que sucedió?

Lan XiChen se adelantó a responder en defensa de su sobrino. —La explicación para esto la tienen nuestros invitados. Esta mañana, el joven líder Jin Ling escoltó a estas dos personas a mi presencia y al entrevistarme con ellos supe que tenían las respuestas que a nosotros nos faltaron.

Las dos personas que acompañaban a Jin Ling se levantaron y caminaron hacia el centro del gran salón. SiZhui volvió a su lugar no sin antes recibir una mirada de aprobación de sus padres. Lan XiChen tomó asiento junto a su tío y recibieron las reverencias de los dos extraños.

La mujer debía ser de la misma edad que los jades, vestida con un elegante uniforme verde claro y una larga aguja de plata sosteniendo el tocado de su cabello. Todo su porte inspiraba confianza y hasta cierta familiaridad, era el tipo de persona a la que nadie dudaría en acercarse. 

A su lado caminaba un hombre de apariencia muy solemne, vestido con una túnica de color azul con una decoración de plata en sus hombros que representaba al viento. Caminaba con mucha seguridad a pesar de que en todo momento mantuvo sus ojos completamente cerrados.

La mujer se presentó primero. —Mu Qianhao, de Wushan. Hija del líder Mu YuanLan y discípula principal del pabellón médico, herederos del legado de Liu Yazhu.

El hombre tomó la palabra después de ella. —Shang YangJing, de Wenshan, discípulo de la secta Wenshan Shen.

—Agradecemos mucho la hospitalidad del Receso de las Nubes. Ambos venimos de regiones distintas, pero nuestro propósito es el mismo y es revelar la verdad. Se me ha permitido explicar los secretos en torno a La Bendición de YuLin con la advertencia de que nada de lo que yo exponga en este lugar deberá ser divulgado.

Chapter Text

Varias generaciones atrás, Liu Yazhu era el discípulo principal de la secta Mu, hijo del general a cargo de las tropas de la secta. En su misma generación, aunque un año menor, estaba el joven maestro Mu ZhaoLin, sucesor del líder. Sin embargo, mientras Liu Yazhu era más hábil con el cultivo médico, Mu ZhaoLin era más adecuado para ser un guerrero. Ya que el líder de la Secta en ese momento era el jefe del Pabellón Médico, Liu Yazhu pasaba mucho tiempo con él al igual que ZhaoLin pasaba tiempo con el general. Así una gran afinidad entre ambas familias surgió y los dos muchachos crecieron casi como hermanos. 

También eso favoreció que Mu ZhaoLin se acercara y enamorara perdidamente de Liu YuLin, que también era discípula aspirante al Pabellón Médico. Su matrimonio se concertó desde muy jóvenes y se consumó a una edad prudente. 

Para cuando Liu Yazhu comenzaba a forjarse una reputación en la rama médica la secta, la muerte sorprendió a su maestro. Con su último aliento nombró a su discípulo como sucesor y le encargó el futuro de la Secta a Mu ZhaoLin. Ambos tenían sobre sus hombros la carga de continuar su legado de justicia, paz y misericordia.

Conforme los años transcurrieron, la ausencia de un heredero comenzó a ser la principal causa de murmuraciones en torno a su líder. Era su obligación garantizar que la línea de sangre de su Clan se perpetuara y si su esposa no podía cumplir este deber, debía procurarse otros medios. De lo contrario, la persona más cercana en sangre sería nombrado su sucesor.

Mu ZhaoLin tenía un primo que era la antítesis de los valores que su familia predicaba. Si él o sus hijos heredaban la Secta, todo lo que habían construído hasta ahora sería destruído. Sin embargo, pensar en tomar una segunda esposa o concubina afligía el corazón de ZhaoLin que amaba profundamente a Liu Yulin. Conociendo esto, Liu Yazhu hizo el voto de encontrar la forma de ayudarlos a concebir un heredero. Día y noche trabajó para desarrollar la técnica hasta que logró completarla.

Mientras estaba trabajando en ella se dio cuenta de que podría ser algo peligroso en las manos de cualquiera, así que tuvo que pensar en una manera de asegurar que esta sólo sería utilizada sin malicia en el corazón de ninguno de los involucrados y lo ocultó entre los encantamientos de ambos arreglos. Por esta razón, aunque otros pidieran que hiciera lo mismo por ellos, si no se cumplían los requisitos no tendría éxito.

—Joven maestro Lan, tan solo he podido dar un vistazo a tus notas pero en lo que vi no llegaste a alterar estos encantamientos de seguridad. Necesito hacerle unas preguntas a los tres y deben contestarlas con absoluta sinceridad.

Lan SiZhui asintió mostrando disposición. —¿Cual es tu relación con el joven maestro Wei y Hanguang-jun?

—Ellos son mis padres. Aunque no me dieron la vida es a ellos a quien les debo estar vivo el día de hoy.

—¿Cual era tu intención al realizar el procedimiento?

—Quería ayudar a mi papá a formar más pronto su núcleo dorado para que no tenga que depender del Cultivo demoníaco únicamente. —Se levantó una breve ola de murmullos, pero no sabía si era por la razón que dió o porque había llamado papá a Wei WuXian.

—¿Quienes te ayudaron a realizar el procedimiento?

—El joven lider Jin Ling y mi mejor amigo Lan JingYi.

—El joven Jin me ha dicho que Wei WuXian es su tío. ¿Qué relación tiene con Lan JingYi?

—Es parte de la familia y lo considera también su tío.

Mu Qianhao parecía muy complacida con las respuestas hasta ahora, pero todavía tenía más preguntas por hacer. 

—Hanguang-jun, Wei WuXian. Lan SiZhui ha dicho que los considera sus padres, ¿ese sentimiento es correspondido de su parte?

—SiZhui es nuestro hijo —contestó Lan WangJi. Sus palabras fueron pocas, pero su mirada estaba llena de afecto. 

También Wei WuXian fue elocuente con la expresión de su rostro, pero sus palabras explicaron más el sentimiento de ambos. —Nosotros lo amamos y somos muy afortunados de que él nos considere sus padres. No es necesario que nadie lo reconozca, él es y siempre será nuestro hijo.

SiZhui no pudo evitar el rubor de sus mejillas al escuchar el modo de hablar de su papá, pero también dejó que una sonrisa se formara en su boca. Mu QianHao volvió a dirigirse a él. —Sobre tus padres, ¿crees tú que su amor sea sincero y verdadero?

La pregunta le parecía extraña, pero no había otra manera de contestar a ella. —Nunca he conocido un amor más devoto y real que el de ellos.

Ella volvió a ver a los mayores. —Una última pregunta. Veo que tienen un fuerte lazo filial y que teniendo a Lan SiZhui como su hijo se consideraban ya una familia, pero ¿deseaban ustedes tener otro hijo?

Wei WuXian contestó primero con una sonrisa enseñando los dientes y luego explicó: —Habíamos hablado de adoptar a otro niño y criarlo juntos. No precisamente en este momento, pero sí en un futuro cercano.

Ella se giró hacia donde estaban Lan Qiren y Zewu-jun. —Todos los requerimientos se cumplieron, es por eso que los fragmentos sin modificar de La Bendición tuvieron el efecto original. Las alteraciones realizadas por Lan SiZhui debieron compensar uno de los obstáculos para que fuera posible, al preparar el dantian para alojar la gestación de una nueva vida, permitiendo que sea su energía espiritual la que sostenga su desarrollo. Sobre la manera en que fue concebido, aún tengo que hacer un estudio más profundo pero creo que ya tengo una idea de cómo ocurrió.

El médico anciano tomó la palabra. —Lady Mu, agradecemos mucho que confiara su secreto familiar con nosotros. Sin embargo, aún hay una incógnita que es muy importante en este caso. ¿Cómo podemos confirmar que la criatura en el vientre de Wei WuXian fue concebido por ambos? Es decir, que su sangre es Lan.

—Deberían ver a qué hora me despierta todos los días, con eso se convencerían —protestó Wei WuXian en voz baja. SiZhui contuvo una risilla y Lan WangJi sonrió acariciando la mano de su esposo.

—Podrían esperar a que nazca y ver si tiene algún rasgo de Hanguang-jun que lo haga evidente —los murmullos volvieron a llenar el mingshi hasta que ella volvió a hablar— ...o esperar a ver lo que Shang YangJing tiene para decirles, o más bien, enseñarles.

El hombre en cuestión caminó ahora hacia el centro del salón mientras que Mu QianHao volvía a su asiento y bebía el té que les habían llevado, pues hablar tanto le había dado mucha sed.

Shang YangJing continuaba con los ojos cerrados mientras caminaba, pero se detuvo a pocos pasos de Lan SiZhui. —En el mundo de la cultivación, el manejo de la energía espiritual es indispensable. Gracias a ello hemos aprendido, no solo a utilizarla en artes de combate y purificación del mal, sino también en el auxilio de otros al detectar enfermedades y hacer transferencias de energía en situaciones de riesgo.

»Sabemos que cada persona tiene una firma diferente de energía vital y espiritual, es por eso que las futuras madres buscan una confirmación de un médico cultivador antes de anunciar que están encinta. Hemos aprendido a sentir esas pequeñas diferencias, mas la energía de una persona, aunque sea débil, puede revelarnos muchas más cosas que no son evidentes a nuestros sentidos.

»Provengo de la Secta Wenshan Shen. Nuestra secta cultiva para elevar nuestros sentidos al plano espiritual. Gracias a eso, a pesar de que nací completamente ciego, he sido bendecido con la Mirada Celestial .

Shang YangJing abrió los ojos dejando ver unas pupilas completamente blancas. Giró lentamente para que todos se dieran cuenta de esta característica y luego volvió a cerrar los párpados para continuar hablando.

—La Mirada Celestial me permite percibir la energía de todo a mi alrededor de la misma forma en que ustedes perciben las formas y colores. Aún los objetos sin vida poseen un rastro dejado por las personas que ha pasado cerca de ellos. Puedo distinguir a cada individuo por su firma de energía y también esta capacidad me permite observar los hilos que conectan a dos individuos, ya sean de origen afectivo, sanguíneo o espiritual. 

Uno de los ancianos tomó la palabra para interrogar a Shang YangJing. —Por favor, explíquenos más sobre esos hilos, qué significado tienen.

—Normalmente entre los miembros de una misma familia hay tres clases de hilos que los conectan. Los hilos afectivos nacen de sus sentimientos, amor, filiación, agradecimiento, todos estos influyen en este lazo. Los hilos sanguíneos están conectados a la energía vital de cada persona y corresponden al cuerpo. Los hilos espirituales están conectados a la energía espiritual y corresponden al alma de cada individuo. Estas dos últimas clases de hilos pueden rastrearse por varias generaciones y grados de parentesco. La criatura definitivamente comparte las tres clases de hilos con Hanguang-jun.

—¿Cómo puede demostrarnos que lo que dice es verdadero?

—Puedo decirles exactamente quienes aquí pertenecen al Clan Lan sin que nadie me los señale. Ya escuché que Hanguang-jun y Zewu-jun son hermanos, pero percibo que la persona sentada junto a Zewu-jun es su familiar en la generación anterior, probablemente su tío. En la misma generación, está relacionado con esta persona —señaló o a otro de los ancianos— que es probable sea su primo y al mismo tiempo esta persona es hermano de la mujer que se encuentra al otro lado del salón.

Se giró hacia Jin Ling y lo examinó con detenimiento. Algo en él había captado su atención y luego caminó hacia Wei WuXian. —Tenemos aquí un caso muy particular. Entre el joven líder Jin y Wei WuXian puedo percibir solo dos clases de hilos. Hay entre ustedes lazos sanguíneos y afectivos, pero no hay hilos espirituales que los conecten. En cambio, sí hay un débil hilo espiritual conectando al joven Jin Ling con la criatura en el vientre del maestro Wei. ¿Cómo puede ser que sus cuerpos estén relacionados, pero no sus espíritus?

Wei WuXian tomó la palabra. —Este no es mi cuerpo original. Fui devuelto a la vida por medio de un sacrificio de almas y ahora vivo con el cuerpo de Mo XuanYu.

—Mo XuanYu era el hijo ilegítimo de mi abuelo. Por eso existe lazo sanguíneo entre nosotros.

—La conexión espiritual entre el bebé y Jin Ling puede deberse a su participación en la técnica de Lan SiZhui —intervino Mu QianHao.

Shang YangJing asintió. —De esa misma manera se explicaría por qué entre la criatura y Lan SiZhui existen hilos afectivos y espirituales, aún más fuertes que los del joven líder Jin. Muy adecuado a su relación afectiva, podría considerarse que los lazos espirituales entre el joven maestro Lan SiZhui y el bebé son tan cercanos como dos verdaderos hermanos, mientras que el hilo espirital y sanguíneo del joven Jin es más lejano, propio de dos primos.

Los dos jovenes intercambiaron una mirada, emocionados con las revelaciones. Wei WuXian puso una mano sobre su vientre que ya comenzaba a ser un poco más notorio al tacto y debajo de toda la ropa. Shang YangJing observó un poco más a la pareja y se giró de nuevo hacia donde estaban Lan Qiren y Zewu-jun, dando un veredicto definitivo. —El bebé definitivamente tiene los tres hilos con Hanguang-jun y Zewu-jun. También comparte el hilo sanguíneo con las demás personas del Clan Lan en este lugar.

Los ancianos murmuraban entre sí y aunque no se distinguían sus palabras, el tono de su voz hacía evidente la incredulidad de la mayoría. Shang YangJing sabía esto y caminó hacia Lan QiRen. —Puedo mostrarlo también. Señor Lan, cierre los ojos por favor.

Con algo de desconfianza, Lan QiRen accedió a la petición de Shang YangJing. Este se colocó a su espalda y apuntó un dedo a la parte posterior de su cabeza, pasando su energía espiritual a través de un punto de acupuntura. Al instante, Lan Qiren comenzó a ver a las otras personas dentro del Mingshi como masas de energía con forma humana y poco a poco los hilos que conectaban a los distintos miembros del Concejo de Ancianos.

—Joven maestro Wei, ¿podría acercarse por favor? —solicitó Shang YangJing y Wei WuXian asintió. Lan WangJi lo ayudó a ponerse de pie y lo acompañó de cerca hasta estar frente a Lan Qiren.

Al estar cerca, los hilos que conectaban a la criatura, a Wei WuXian, a sus sobrinos y a los dos jovenes e incluso a sí mismo se hicieron evidentes. También notó débiles destellos que lo conectaban a los otros miembros más lejanos en su línea sanguínea pero que aún pertenecían al clan.

Su atención volvió a Wei WuXian. Su cuerpo era perfectamente delineado por su energía, aunque esta parecía algo dispersa en comparación a las otras personas en el lugar. En cambio, en su dantian todo era estable y en el centro, envuelto por una especie de burbuja de energía, otra presencia más pequeña resplandecía claramente. Una figura evidentemente humana, pero muy diminuta resaltaba en el dantian de Wei WuXian.

Shang YangJin retiró su dedo y Lan Qiren abrió los ojos aún en shock. Wei WuXian esperaba aún su reacción con algo de ansiedad y su silencio no hacía sino ponerlo más nervioso. Se giró hacia su esposo y con dificultad le habló. —Lan Zhan, me siento débil…

Apenas dijo esto y él ya estaba a su lado para sostenerlo y evitar que cayera. Con toda la tensión y ansiedad acumulada en los últimos minutos, su energía se había vuelto inestable y consumido a mayor velocidad. Además se había perdido de la dosis obligatoria de la tarde y casi era hora de que tocaran Armonía para él. 

Lan WangJi hizo que se sentara de nuevo y comenzó a pasarle energía en el lugar, ante la mirada atenta de Shang YangJing. Lan XiChen entonces retomó el tema principal de la audiencia. —Tío, hemos prolongado bastante esta audiencia y WuXian necesita volver a reposar, el embarazo está exigiendo bastante de su cuerpo. ¿Puedes decirnos qué fue lo que viste?

Lan Qiren suspiró y asintió. —Es tal y como lo han dicho. Hay un bebé creciendo en el vientre de Wei WuXian y tiene lazos con nuestra familia. No hay duda que WangJi es su progenitor y por lo tanto, a pesar de que no es algo ortodoxo, Wei WuXian puede ser incluído en el libro familiar como esposa de WangJi.

—Tch, ¿por qué siempre soy la esposa? —protestó Wei WuXian entre dientes, pero estaba sonriendo al igual que toda su familia. Miró a su esposo y su corazón dio un vuelco cuando notó que sus ojos estaban humedecidos con lágrimas y en su boca había una sonrisa para nada discreta.

—En ese caso —intervino el médico anciano—, tampoco hay impedimento para que Lan SiZhui sea inscrito también como su hijo. Un joven tan prodigioso como él es un digno hijo para WangJi y le brindará honor a la familia.

De nuevo, Lan Qiren tuvo que asentir. —Si nadie tiene alguna otra oposición… acordamos todos apoyar la decisión que XiChen ha tomado e inscribir a Wei WuXian y Lan SiZhui como la familia de WangJi, así como se hará con esa criatura al momento de su nacimiento.

—Gracias tío y también gracias a todos ustedes por su generosidad.

—Disculpe, Líder —interrumpió una mujer anciana—. Aún hay un impedimento, pero no es algo que no pueda solucionarse. Aunque Lan WangJi y Wei WuXian hayan realizado las tres postraciones y su matrimonio haya sido consumado, según las costumbres del Clan Lan aún es necesario realizar la ceremonia con las tradiciones de nuestra secta.

—¿Eso qué significa? —preguntó Wei WuXian y Lan XiChen rió discretamente.

—Significa que tendrán una ceremonia formal de matrimonio, pero eso lo discutiremos en otro momento. Por ahora es mejor que te vayas a descansar, has tenido suficientes emociones por un día.

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Lan WangJi acompañó a Wei WuXian fuera del mingshi , seguido por Lan SiZhui y Jin Ling. JingYi se había quedado esperando a que ellos salieran, pero como la audiencia se prolongó bastante pronto estuvo rodeado de todos sus compañeros que estaban ansiosos por saber qué era lo que sus mayores discutían allí y por qué habían convocado a Wei WuXian tan repentinamente cuando se suponía que estaba enfermo. En cuanto los cuatro salieron, fueron rodeados por el grupo de chicos que llamaba el nombre de Wei WuXian con auténtica emoción.

Hasta ese momento, Wei WuXian no había terminado de procesar lo que había pasado  antes frente a los ancianos, pero la noción lo golpeó con un inmenso sentimiento de alivio y alegría sumado a la emoción de ver de nuevo a sus muchachos luego de tanto tiempo. En un repentino impulso de sensibilidad, se lanzó a abrazar a JingYi y jaló también a otro chico que estaba a su lado, rompiendo en llanto. Los junior entraron en pánico, pero JingYi ya estaba más acostumbrado y solo abrazó de vuelta a Wei WuXian dándole golpecitos en la espalda. Su compañero también lo imitó y luego aquello se volvió un extraño abrazo en grupo donde solo SiZhui y Jin Ling faltaban.

Cuando Wei WuXian al fin se calmó, Lan WangJi le dirigió una mirada a SiZhui que comprendió lo que su padre quería decirle, aunque también notó otro sentimiento en su mirada que le causó gracia. —Chicos, ya es suficiente, dejen que respire.

Uno a uno se fueron apartando y dándole espacio a Wei WuXian que limpió su rostro mientras se acercaba a Lan WangJi. Los miró de nuevo con una gran sonrisa.

—¿Qué pasó? —preguntó JingYi que ahora estaba cerca de sus mejores amigos, demasiado ansioso por saber el resultado de la audiencia.

—Senior Wei, ¿ya estás bien?

—¿Por qué los llamaron al mingshi ?

Los chicos lo bombardearon de preguntas y él respondió con una risa. Miró de reojo a su esposo y este asintió, entonces miró a los muchachos de nuevo. —Es una larga historia que no puedo explicarles ahora porque ya muero de hambre. No estoy enfermo, nunca lo estuve, es solo que voy a tener un bebé.

No hubo más reacción que un parpadeo de sus ojos. Estaban muy acostumbrados a que Wei WuXian quisiera tomarles el pelo y existía la posibilidad de que fuera solo una broma o que dijera la verdad pero en la forma más extraña de expresarla. —¿Van a adoptar otro niño como Hanguang-jun con SiZhui?

Wei WuXian estalló en risa. —No, no, no… de verdad, yo voy a tener un bebé. Hay un pequeño Lan creciendo aquí.

Puso sus manos sobre su barriga y observó las reacciones de los muchachos. Primero miraron hacia sus manos como si creyeran que viendo fijamente iban a lograr distinguir algo, luego sus miradas se dirigieron a su rostro pero eso jamás había sido algo confiable entonces voltearon a ver hacia Lan WangJi que con un leve movimiento de cabeza les confirmó que su esposo no estaba bromeando.

La risa de Wei WuXian se hizo aún más fuerte y Lan WangJi tuvo que sostenerlo para que no terminara rodando por el suelo al notar las miradas de pánico de los junior. Lan SiZhui tomó su trabajo de portavoz y explicó a grandes rasgos. —Estaba probando una nueva técnica en mam… papá y por error hice que tuviera la capacidad de concebir un bebé. Hoy pudimos revelarlo ante el Concejo de Ancianos porque Jin Ling encontró la forma de demostrarlo ante todos.

—No fue un error. Fue un accidente afortunado —corrigió Wei WuXian—, pero es correcto. Lan Zhan y yo vamos a ser padres y SiZhui va a ser hermano mayor ahora que oficialmente será nuestro hijo… el clan Lan me ha aceptado oficialmente como esposo de su Hanguang-jun.

—En realidad, lo que dijo Lan Qiren fue que podías ser inscrito como la esposa de Hanguang-jun —interrumpió Jin Ling.

—Ah, cierra la boca mocoso… —volteó hacia él y no se contuvo en darle un fuerte abrazo, aprovechando el momento para susurrarle— Gracias. Muchas gracias, de verdad.

Jin Ling palmeó su espalda. —Ya, ya… no te pongas sentimental y no soy el único a quien debes agrade…

Antes de que pudiera terminar, sintió que Wei WuXian apoyaba todo su peso en él. —¡¿Tío?!

Lan WangJi se apresuró a sujetarlo por la cintura y sostenerlo de pie. —Debemos irnos. 

—Mmn. Hermano XiChen tiene razón, fueron muchas emociones en el día. Chicos, los veré mañana si es que no los castigan por hacer tanto alboroto hace un rato. A-Yi, ven con nosotros, hay algo que te concierne saber.

Los junior abrieron paso aún incrédulos de la noticia. Todos habían comentado en alguna ocasión lo maternal que era Wei WuXian, pero ahora que se volvía real era un poco dificil de digerir. Lan SiZhui pensó que dejar que la idea se asentara un poco por la noche ayudaría a que lo asimilaran. Estaba casi seguro de que su reacción una vez lo aceptaran sería de auténtica fascinación.

Lan WangJi se agachó para levantar a su esposo en brazos a pesar de que éste protestó, pero estaba demasiado cansado para hacer alboroto y terminó por rendirse. —Lan Zhan, todo va a estar bien ahora, ¿verdad?

—Mmn. Vamos a estar bien. 

Lan SiZhui le transmitió energía a Wei WuXian mientras Lan WangJi preparaba la cena.

—Supongo que ahora que todo está arreglado ustedes volverán al jingshi y no tendrás que seguir encerrado en esta cabaña —preguntó Jin Ling. Wei WuXian tenía la vista fija en SiZhui y notó el cambio en su expresión, que aunque intentó disimularlo era evidente que la idea se le hacía algo triste. Después de todo, el jingshi era más pequeño y no era tan apropiado para una pequeña familia como la cabaña de las gencianas. Y si regresaran allá, SiZhui también debería regresar a su antigua habitación.

—No hemos pensado en eso, pero es algo que debemos discutir como familia. Después de todo, este lugar es bastante acogedor para nosotros tres y luego el bebé, ¿verdad A-Yuan?

El joven asintió y continuó con su tarea con una sonrisa en el rostro. Wei WuXian miró a Jin Ling y sonrió. —A-Ling, ¿cómo fue que diste con esas personas? Puedo imaginar que no fue algo sencillo.

Jin Ling sonrió satisfecho y contestó. —Resulta que Liu Yazhu es algo así como el ídolo de todos los médicos. Le pregunté al anciano de mi secta si conocía de él y pudo darme toda clase de detalles interesantes. La ubicación de su secta es una pequeña región cerca de Yunmeng y Qinshan, entonces mi tío me ayudó enviando a alguien para confirmar que todavía vivían allí y en cuanto supe que sí, fui a buscarlos.

Si Jiang Cheng supiera que la ayuda que le dio a Jin Ling era para él seguro se enfadaría, pero de todos modos Wei WuXian tuvo un ligero sentimiento de alegría al escuchar que él había estado involucrado. —Entonces te referías a Jiang Cheng cuando dijiste que no era solo a tí a quien debía agradecer.

—No… bueno, no solo a él. Yo solo encontré a Mu QianHao y creí que con ella sería suficiente para terminar con este embrollo, pero en el camino coincidimos con Shang YangJing que también se dirigía hacia acá.

.

El viaje de Wushan a Gusu llevaba como mínimo siete días, pero en el camino tomó el tiempo para una corta visita a Muelle de Loto donde informó a su tío que había encontrado lo que necesitaba. Continuó su camino y cuando ya estaba a un día para llegar al Receso de las Nubes, él y Mu QianHao se detuvieron en un pueblo a descansar y se alojaron en una posada. Cuando ya se iba a preparar para dormir, Jin Ling escuchó un golpe en su ventana.

Tomó su espada y se preparó para desenvainar mientras se acercaba. —¿Quién está allí?

—Joven líder Jin, soy yo, Wen Ning.

—¿Wen Ning? —Abrió la ventana de inmediato y lo encontró colgando del techo sosteniéndose con un solo brazo. Lo invitó a pasar y se hizo a un lado para que bajara— ¿Por qué no estás en Gusu?

Cuando se separaron en Ciudad Yi, los chicos montaron sus espadas para llegar más pronto al Receso. Wen Ning iba a despedir a Song Lan y volvería a su escondite en una de las montañas cercanas del Receso. Sin embargo, Song Lan tenía algo qué decir y tomando su espada comenzó a escribir en el suelo. «Quizá conozca a alguien que podría ayudar al joven Lan SiZhui»

Luego de dejar la montaña donde habitaba Baoshan SanRen, Song Lan fue en búsqueda de Xiao XingChen y eso lo llevó a los rincones más escondidos de la tierra donde encontró Sectas de las que casi nadie hablaba con habilidades de las que se había escuchado solo en leyendas. 

Una de sus paradas había sido en la región de Wenshan, donde conoció la Secta Shen. Buscando pistas sobre su amigo le llegaron rumores de que en aquel lugar eran capaces de hacer que los ciegos vieran y los sordos escucharan. Quizá XingChen también había escuchado de ellos y acudido por ayuda. Si no, en cuanto lo encontrara podía llevarlo allí para que lo curaran.

Aunque su deseo se había visto frustrado, sabía de la Mirada Celestial y sus características pues hubo alguien capaz de notar que sus ojos no le pertenecían, además tuvo la oportunidad de presenciar cuando una cultivadora médica examinaba a una mujer que no sabía aún que estaba embarazada. 

Song Lan guió a Wen Ning hasta allá, pero él debía ser quien hablara con las personas pues era el más enterado de los pormenores del asunto. Eso si lograban hacer que los miembros de la secta Wenshan Shen no consideraran una amenaza que dos cadáveres feroces con conciencia se acercaran a su ciudad. 

Rondaron el territorio por un par de días, buscando una forma de acercarse sin llamar mucho la atención y hablar con alguien que reconociera a Song Lan. Al tercer día de estar acechando por las puertas, una cultivadora salió con la intención de realizar una cacería nocturna. Wen Ning no supo cómo detectó de inmediato su escondite, pero caminó decidida hacia ellos a punto de desenvainar su espada. Wen Ning iba a emprender la huída, pero Song Lan lo detuvo. Ella también se detuvo, con una expresión de sorpresa en su rostro.

Song Lan salió de su escondite para encontrarse con ella y comenzaron a conversar, aunque Wen Ning solo podía escuchar media conversación ya que solo ella estaba hablando. De repente la mujer se giró hacia él y habló con voz fuerte y clara. —Joven Maestro Wen, puede salir de su escondite. Song Lan me ha explicado el motivo de su visita.

La mujer era una de las personas que había conocido a Song Lan durante su visita y ella poseía la Audición Divina que compensaba su sordera permitiéndole escuchar los pensamientos intencionales de una persona como si las pronunciara con su voz. Wen Ning pudo explicarle la razón por la que estaban acechando su entrada principal y el problema que tenían entre manos. Ella entendió por qué Song Lan había pensado en ir hasta allí y prometió que los llevaría con su maestro, pero primero debía encontrar la forma de burlar a los habitantes comunes de la ciudad para no causar un alboroto.

Aguardaron hasta que se hizo de noche y la mayoría se había ido a dormir para escabullirse por la parte trasera de la ciudad hasta llegar a la residencia del maestro cultivador de la secta. Aunque la entrada de dos cadáveres feroces no pasó del todo desapercibida, causando todo un revuelo, al ver que eran escoltados por su compañera todos conservaron la calma hasta que conocieron su naturaleza e intenciones benignas.

El maestro escuchó las explicaciones de Wen Ning con sumo interés. Aunque su secta estuviera rodeada de maravillas, nunca se había escuchado de un hombre embarazado. Hizo preguntas que Wen Ning no pudo responder pues Lan SiZhui no le había dado mucha información, pero podía responder lo que sabía de la investigación de su hermana.

El maestro hizo llamar a Shang YangJing que de inmediato notó la diferencia en sus dos invitados, pero esperó que su maestro explicara la situación. Entendiendo la preocupación que los llevaba a buscar su ayuda, aceptó acompañarlos hasta Gusu. Además, también quería conocer un poco más a las personas de las que Wen Ning y Song Lan hablaban.

Song Lan se despidió unos días después, deseando lo mejor para Wei WuXian. Wen Ning continuó escoltando a Shang YangJing hacia el Receso de las Nubes cuando en su camino captó el aroma de Jin Ling. Sabía que llevaban el mismo rumbo ya que si se dirigiera a Lanling había un camino más directo.

—El joven amo Shang acaba de pedir una habitación aquí y está esperando a entrevistarse con usted. Joven líder Jin, ¿podría escoltarlo hasta el Receso de las Nubes?

—Sí, por supuesto. Esto es grandioso, ya que ahora no habrá forma de que duden de A-Yuan y el tío Wei podrá salir de su encierro.

—¿Cual encierro?

—Ah, es cierto que no volviste al Receso en todo este tiempo. Lo que pasó fue que…

Jin Ling lo puso al tanto de los pormenores y Wen Ning asintió, comprendiendo la situación a la perfección. —El joven amo Wei nunca ha manejado bien el aislamiento. Espero que esto sea suficiente para el señor Lan.

—Yo también me dirijo allá con alguien que va a ayudarlo. Logré encontrar a los descendientes de Liu Yazhu. ¿Sabías que tu familia es descendiente de uno de sus discípulos directos?

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La narración de Jin Ling continuó durante la comida, así Lan WangJi también pudo escuchar un poco más sobre el legado que ahora recaía en su hijo adoptivo.

—Mu QianHao dijo que solo va a revelarle los conjuros de seguridad a A-Yuan por ser descendiente de los discípulos de Liu Yazhu para que así sea capaz de corregirlos también en su técnica.

Lan SiZhui estaba un poco contrariado por la noticia y Wei WuXian lo notó. —¿Qué pasa, A-Yuan? Deberías estar feliz de conocer más sobre tu legado.

—Sí, supongo que debería estarlo pero no sé por qué no lo estoy del todo. Quizá es que al mismo tiempo me siento cada vez más como si hubiera hecho algo que no debía y sido demasiado descuidado. Podría haberte causado un daño irreversible. Fui muy irresponsable, lo siento mucho. 

—Nada es perfecto en el primer intento y es necesario cometer errores para saber cómo arreglarlo —sermoneó Wei WuXian—. Además, gracias a esos errores ahora vas a tener un hermanito en toda regla y oficialmente seremos una familia dentro del Clan. En teoría, has desarrollado dos técnicas diferentes que ahora tienes la oportunidad de perfeccionar. Una para permitir que un hombre pueda concebir un hijo y otra para el desarrollo del núcleo dorado. ¿No te diste cuenta cómo los ancianos estaban ansiosos de hacerte miembro oficial de la familia? Tus logros son algo de lo que ellos quieren presumir. Pff… inaudito.

Las últimas palabras fueron dichas con desdén. Se habían tardado mucho en darse cuenta del gran chico que habían adoptado en su secta desde hacía muchos años. Lan WangJi tomó la palabra en ese momento. —No necesitas satisfacer las expectativas de nadie. El camino que quieres seguir en la cultivación es algo que deberás decidir siguiendo los deseos de tu corazón.

Wei WuXian no entendió en un principio por qué Lan WangJi repentinamente hablaba de decisiones, pero al parecer Lan SiZhui sí lo había entendido pues bajó la mirada y apretó un poco sus puños. Aguardó un poco y dejó salir lo que su corazón estaba guardando.

—Yo… de verdad sólo quería ayudar a mamá, era lo más importante. También quería que ustedes y tío Ning se sintieran orgullosos de mi sí lo lograba… y quería hacer algo que honrara a mis antepasados porque… porque sentía que los decepcionaba ya que decidí permanecer como un Lan. Pero mientras más conozco sobre mi legado como el último Wen, me siento mal por no querer seguirlo y al mismo tiempo no quiero apartarme de las enseñanzas de Gusu así que tengo un poco de miedo con todo esto.

Lan WangJi asintió y dijo en un tono muy serio. —Wen o Lan, siempre serás A-Yuan. 

Wei WuXian le sonrió a su hijo. Lan WangJi podía ser muy estricto y recio con sus enseñanzas, pero nunca supo que le exigiera a SiZhui ni a cualquiera de los junior algo que excediera sus capacidades. Su hijo quizá había comenzado a sentir la presión de hacer grandes cosas porque quería demostrar su valor como miembro de la secta Lan y ganarse el derecho de ser el hijo del Segundo Maestro Lan, como si tuviera que pagar porque ellos le permitieran ser parte de la Secta.

Puso su mano sobre la de SiZhui y le habló con suavidad. —Lo que tú padre quiere decir es que nadie te está pidiendo que hagas algo que no quieres. Has demostrado que tienes la capacidad de hacer todo lo que propongas, pero ya sea como un Wen o como un Lan, tú siempre serás tú. Siempre serás A-Yuan y siempre serás nuestro hijo. Te lo repito, no es necesario que nadie lo apruebe aunque se siente bien que ya sea oficial, pero tú siempre vas a ser nuestro hijo pase lo que pase. Así que no importa lo que decidas hacer siempre y cuando sea lo que realmente deseas hacer. Tendrás todo nuestro apoyo.

Lan SiZhui sonrió con un poco más de tranquilidad hasta que Jin Ling intervino.

—Tener el legado de dos sectas solo significa que tienes más de donde escoger. Es como con los estilos de pelea, tarde o temprano terminas asimilándolos y se vuelven parte de ti, es cuestión de no ofuscarse y seguir practicando.

Hace tiempo su padre le había dado un consejo similar. « Termina un aprendizaje y luego podrás añadir otros ». Jin Ling tenía razón, así como él debía ser el líder de Lanling Jin pero también honraba las enseñanzas de Yunmeng Jiang, Lan SiZhui podía seguir siendo miembro de Gusu Lan, ahora oficialmente de la rama principal, y honrar las enseñanzas de Qinshan Wen, al menos de la rama médica a la que pertenecía su familia. Solo debía aprender a balancearlo mejor, quizá Jin Ling podría darle algunos consejos de cómo hacerlo porque él tenía toda una vida de experiencia.

—Cada vez que te veo siento que has crecido mucho, mocoso. Comienzas a sonar tan maduro…

Jin Ling entornó los ojos. —No me digas que vas a volver a llorar. Voy a comenzar a llamarte tía como JingYi si sigues así.

Wei WuXian rió con ganas. —Eso me recuerda que no le hemos dado las buenas noticias a JingYi. Felicitaciones, como participaste en el ritual que hizo SiZhui, ahora tienes un lazo espiritual con el bebé que los convierte verdaderamente en primos. 

El rostro de JingYi se iluminó. —No entiendo de qué hablas, pero me gusta la idea de ser primo del bebé. No tengo primos pequeños, hasta ahora yo era el más chico. Mis otras tías tuvieron niñas, ojalá tú tengas un niño para que no tengamos que estar en áreas separadas.

—Lan Zhan, ¿de verdad tendríamos que separarnos de A-Bao si es una niña? —preguntó Wei WuXian angustiado. 

—No hasta que sea un poco mayor.

—No quiero. No la voy a dejar sola y lejos de nosotros. Es absurdo, no lo voy a permitir.

—Mmn. Lo solucionaremos —prometió y con eso se libraron de otra preocupación. Niño o niña, su bebé crecería junto a su familia.

.

Lan QiRen retomó las clases desde el siguiente día, así que Lan WangJi ya no tuvo que dejar a Wei WuXian aquella mañana y SiZhui pudo atender a clases como de costumbre. Estaba un poco nervioso de volver a estar frente al viejo Lan, seguramente iba a ser más estricto con él de ahora en adelante.

Jin Ling llegó a la cabaña de las gencianas un poco después del desayuno a ver a sus tíos y llevarles un mensaje. —Zewu-jun ha pedido que vayan al Hanshi . Mu QianHao y Shang YangJing todavía quieren hablar un poco más con ustedes.

Dejar la cabaña no fue tan difícil como el día anterior, pero Wei WuXian todavía se sentía ansioso. Se abrazó a Lan WangJi como si afuera hubiera una jauría de perros esperándolo, pero después de caminar con dificultad un par de metros fue soltándose y comenzó a andar por su cuenta. Iba a tomar un tiempo para que pudiera volver a salir sin temor.

En el Hanshi, los dos invitados ya esperaban con ansias la llegada de la pareja. Mu QianHao era la más impaciente, no podía esperar por examinar el estado de Wei WuXian.

—¿Cómo te sientes esta mañana, A-Xian?

—Se siente bien recobrar la libertad —admitió—, a pesar de que nada va a cambiar. Nosotros decidimos permanecer en la cabaña al menos hasta que el bebé nazca, luego veremos qué hacer.

Se giró hacia los invitados y les hizo una reverencia. —Muchas gracias por venir hasta aquí. Les debo mi vida y la de mi bebé.

Ambos le hicieron una reverencia como respuesta y Mu QianHao avanzó hacia él. —Como médico, he sido testigo de cosas maravillosas pero es la primera vez que se oye que un hombre pueda quedar embarazado. Quisiera hacerles algunas preguntas más en otro momento, ahora me preocupa un poco más algo que Shang YangJing mencionó sobre ti. ¿Me permites examinarte?

Con el permiso otorgado, ella comenzó a palpar el cuerpo de Wei WuXian comenzando por su vientre y luego se extendió por todo torso y hacia sus brazos. Habló primero a Shang YangJing —Ahora entiendo a qué te referías. Joven maestro Wei, ¿desde cuándo sufres de esas fluctuaciones de energía?

—Desde que descubrimos el embarazo. ¿Sucede algo malo?

—No exactamente, pero en este campo tiene más experiencia Shang YangJing y quisiera primero escuchar su explicación.

Él asintió y se acercó a Wei WuXian. —¿Hubo algún evento que exigió que usaras una gran cantidad de tu energía espiritual?

—Sí, colocamos un sello en una ciudad. Al terminar de activar los pilares me sentí débil y me desmayé, así fue como descubrimos que estaba embarazado.

—Mmn. Supongo que desde entonces has recibido transferencias de energía. Puedo detectar la energía de tu esposo y de tu hijo fluyendo en tu cuerpo. ¿Has notado alguna diferencia cuando cada uno te da energía?

—Sí. No sé describirlo bien, pero como generalmente es Lan Zhan quien me da su energía, cuando A-Yuan o A-Yi lo hacen es… —Wei WuXian trató de encontrar una descripción adecuada para la sensación que le causaba— ...es como cuando hace calor y de pronto comienza a soplar una suave brisa o encuentras un manantial que está frío.

Shang YangJing lo observó fijamente antes de volverse a Mu QianHao. —Cierra los ojos, por favor.

Repitiendo lo que hizo el día anterior con Lan Qiren, permitió que ella observara la energía de Wei WuXian mientras explicaba. —El dantian se encarga de almacenar, refinar y purificar la energía en nuestro cuerpo, así como de distribuirla cuando es necesario su uso. Sin embargo, en tu caso el dantian está alojando y protegiendo a tu bebé haciendo uso de tu energía espiritual.

Mu QianHao se había quedado boquiabierta al poder ver con tanta claridad la forma en que estaba el bebé en el vientre de Wei WuXian. —¡Lo imaginé! Ya que tu cuerpo no posee un útero, tu dantian ha tomado su lugar. Está compensando con energía lo que físicamente te hace falta… ¡Maravilloso!

Shen YangJing continuó explicando. —Por lo que puedo distinguir, la tarea prioritaria de tu dantian en este momento es sostener la vida de tu bebé y la mayor cantidad de energía refinada la está entregando a él. El problema es que al recibir las transfusiones de energía se crea un desbalance en tu cuerpo y le toma más tiempo refinarla y aunque tal y como está también te es de ayuda, se consume más rápido. Dormir te ayuda, pues toda tu actividad entra en reposo y baja el consumo de energía. ¿Has tenido otro síntoma aparte de las repentinas pérdidas de energía?

—Se vuelve inestable algunas veces durante el día, pero la Secta Lan tiene una melodía que es capaz de estabilizarla. La tocan para mi un par de veces al día.

—¡Eso quiero verlo! Shang YangJing, ¿crees que puedas mostrarme esto cuando estén tocando esa melodía para el joven maestro Wei?

—Será un placer, Lady Mu. Pero primero tenemos que solucionar el problema del joven Wei.

—Oh sí. —Ella abrió los ojos y les sonrió. —Shang YangJing y yo hemos estado discutiendo esto desde que lo notó ayer. Creemos que hay una forma de ayudarte a estar más estable durante los meses que te restan del embarazo. Si fueras mujer, tu cuerpo compensaría el esfuerzo, pero para hacer que el bebé crezca en un cuerpo que no está preparado para ello, vas a necesitar mucha energía espiritual. Es probable que tu dantian no sea capaz de purificarla con la suficiente rapidez y entonces la vida de ambos podría estar en riesgo.

Wei WuXian notó un leve temblor en los dedos de Lan WangJi. También él estaba preocupado, pero confiaba en los conocimientos de las dos personas frente a él. Mu QianHao se apresuró a tranquilizarlos. —No es tan grave como se oye, pero necesitará de mucha ayuda, especialmente en los últimos meses y al momento del parto. Necesitas estar rodeado de amor pues eso es lo que alimenta el efecto de La Bendición , también guardar mucho reposo para no malgastar tu energía y buscar la manera de aumentar tu poder espiritual pero sin extralimitarte. Una mala práctica de cultivo podría ser devastadora en tu situación.

—En un par de ocasiones he ayudado en el tratamiento de personas cuyo dantian ha sido dañado y por alguna condición requieren de constantes transfusiones de energía mientras su cuerpo se repone de su mal. —Shang YangJing seguía observando con atención a Wei WuXian—. Es aquí donde los hilos sanguíneos y espirituales tienen relevancia pues entre más cercanos sean, más equilibrio habrá.

Mu QianHao tomó la palabra. —En tu caso, puesto que la energía no es solo para ti, es muy importante que quienes te den energía estén relacionados con ambos. Hasta ahora has tenido un relativo balance porque, por decirlo de alguna forma, le han dado al bebé energía tanto por parte del lado materno como del paterno. La energía de Lan SiZhui puede ser considerada neutral ya que tiene una relación afectiva con los dos y los efectos de La Bendición lo ligaron espiritualmente al bebé, tu propio cuerpo le proporciona la energía materna y las donaciones de Lan WangJi y los otros miembros Lan proveen la energía paterna. Por ahora eso está bien.

»Podría lograrse un mejor balance si se realizan pequeñas transfusiones durante el día que provengan de distintas personas, para tener cierto equilibrio. Sin embargo, llegará el momento en que necesites mucha más ayuda en reponer tu propia energía. Alguien que tenga un hilo espiritual o sanguíneo contigo deberá transferirte energía a diario según sea necesario.

Sus padres estaban muertos y no sabía si tenía algún otro pariente en el mundo. Wei WuXian estaba a punto de explicar eso cuando cayó en cuenta. Él ya no estaba en su cuerpo original así que aunque no hubiera alguien con hilos espirituales que pudiera darle energía, sí existía alguien con un hilo sanguíneo y parecía que también había caído en cuenta de esto. 

—¿Eh? Se refiere a mi, ¿cierto? —Jin Ling había estado escuchando atento, pero se mantenía al margen de la conversación hasta ese momento. Miró a Wei WuXian y luego a Mu QianHao, ambos le contestaron con un breve movimiento de cabeza.

—Joven líder Jin, sería muy importante que pudieras ayudar a tu tío de esta forma pero sé que debe ser difícil con todo el trabajo que tienes como líder de tu secta. ¿Hay algún otro pariente que pudiera proveerle esa energía al joven maestro Wei?

Por supuesto que estaban los miembros de las ramas más cercanas a la suya, pero ninguno de ellos aceptaría ayudar a Wei WuXian. —Lo dudo.

Lan XiChen también se había mantenido al margen de la conversación, pero había estado pensando en un plan desde que Mu QianHao y Shang YangJing le plantearon la situación. —Puede haber una forma, pero vas a necesitar el apoyo de tu tío para convencer a los ancianos de tu secta.

Chapter Text

Jin Ling y Lan XiChen se marcharon dos días después rumbo a Yunmeng. Wei Wuxian todavía no sabía qué tenía pensado hacer su cuñado, pero decidió confiar ciegamente en él aunque su partida dejaba nuevamente a Lan Wangji encargado de cuidar que los asuntos de la secta se atendieran con diligencia.

El primer día no quiso quedarse solo. Cuando llegó la hora de que Lan Wangji saliera de la cabaña, Wei Wuxian se pegó a él y de esa forma logró salir de la cabaña sin tanto problema. Sabía exactamente a qué lugar quería ir mientras debía esperar que los chicos salieran de clases.

Era un lugar bastante apartado de las actividades, pero tenía vista directa a los campos de entrenamiento y al mingshi. Aquel punto había sido escenario del momento en que Lan Wangji y Wei Wuxian prometieron que un día tendrían un segundo hijo. «Y muy pronto estarás con nosotros, A-Bao. Te voy a cuidar muy bien, tu padre, tu hermano, tu tío y tus primos también te están esperando con mucha ilusión. Te amamos mucho».

Sonriente, se acomodó y comenzó a meditar. Debía seguir cultivando con la intención de formar su núcleo, porque eso seguiría ayudando a expandir su dantian y sostener a su bebé mientras creciera, además de que le ayudaba a refinar la energía en el resto de su cuerpo.

Mu Qianhao y Shang YangJing habían tenido razón. El día anterior recibió más dosis de energía durante el día, sólo lo suficiente para reponer lo que se hubiera consumido hasta el momento. La energía de Jin Ling tuvo un efecto bastante estabilizador, justo lo que le hacía falta y con el efecto de Armonía se sentía casi como si nada estuviera pasando. Casi , porque definitivamente el bebé estaba comenzando a hacer notar su presencia y el bulto de su barriga tenía su propio peso, no demasiado pero en definitiva estaba allí. 

Concluyó su tiempo de meditación y decidió bajar de la colina hacia el prado donde se encontraban Manzanita y los conejos. Pasó primero por donde tenían su alimento y cargó una canasta. Al acercarse, el burro levantó la vista y dejó caer la mandíbula al verlo, rebuznando un momento después. —Hey, Manzanita, ¿me extrañaste?

El burro rebuznó una vez más y se le acercó con una inesperada docilidad. Wei Wuxian le entregó una manzana que recibió con delicadeza. No pudo evitar comentar y después reir. —Eh, Manzanita… ¿te están educando al modo Lan?

Le dejó unas cuantas manzanas más cerca y caminó hacia el árbol con cuidado de no pisar a los conejos que lo miraban fijamente, no con su usual cautela sino con aparente curiosidad. Se sentó y observó a su alrededor. Le parecía que había más conejos que la última vez, incluso vio un par de bebés jugueteando cerca de sus padres.

Todos los animales lo observaron ahora en pánico, pero no porque él estuviera intentando agarrar a alguno como era usual, sino porque comenzó a sollozar. —¿Por qué te encanta hacerme llorar, A-Bao? Ya sé que los conejitos son muy tiernos… Pero es que… Caray, no puedo esperar a tenerte en mis brazos, bebé.

Un conejo se acercó a él moviendo su naricita muy rápido y con cautela se levantó y puso sus patitas en el muslo de Wei Wuxian, que se quedó muy quieto por la sorpresa —¿Eh? ¿No estás huyendo?

No quería asustarlo, así que con cuidado levantó la mano y acarició detrás de sus orejas por un rato. Otros conejos se acercaron y los menos tímidos saltaron a su regazo. Wei Wuxian estaba extasiado porque jamás los animales se habían acercado a él por su propia voluntad y ahora lo rodeaban tantas bolitas de pelo que bastaba estirar la mano y tomar a uno. Si lo hacía como era usual, iba a asustarlos así que fue más cauteloso y lentamente rodeó con sus manos al primer conejo que se le había acercado, lo levantó con lentitud y lo acunó en un brazo para acariciarlo con la otra mano. Estaba más que deleitado con esa situación, rodeado del calor de los animalitos y la brisa del aire fresco.

Cerró los ojos para disfrutar de su recobrada libertad. Iban a estar bien, ya no tenía nada que temer. Su familia estaba segura y nadie quería lastimar ya a su bebé. 

Lan Wangji y Sizhui caminaron decididos hacia el prado de los conejos pues Wei Wuxian dijo que estaría allí. El mayor se detuvo de pronto y su hijo casi choca con su espalda. —¿Padre?

—Mira. —Dio un paso a un lado para que su hijo tuviera la oportunidad de ver lo que él. Wei Wuxian estaba aún sentado con la espalda recostada en el árbol, durmiendo profundamente mientras un buen número de conejos estaban acurrucados a su alrededor y al menos cinco lo estaban sobre sus piernas.

Los dos Lan contemplaron un poco más la escena, era casi una pena tener que despertar a Wei Wuxian pero ya era hora de que recibiera otra dosis de energía antes de comer. Sizhui se acercó primero y sacudió suavecito a su papá, pero este apenas abrió los ojos, sonrió y volvió a cerrarlos para volver a dormir.

Con mucho cuidado, tomó al conejo que descansaba en el brazo de Wei Wuxian. Lan Wangji le quitó un par de las piernas, otros bajaron por su cuenta y Sizhui apartó al último para que su padre tomara a su esposo entre sus brazos para llevarlo a la cabaña.

Wei Wuxian se acurrucó contra su pecho. —Los conejos se me acercaron, Lan Zhan. No salieron huyendo.

—Tal vez te extrañaron —comentó Sizhui siguiéndolos de cerca—. o quizá sintieron a mi hermanito y bajaron la guardia. Los animales tienen un sexto sentido para estas cosas.

—Hay muchos conejos bebé, son tan lindos. Verlos con sus mamás me hizo querer tener ya al bebé con nosotros.

—Muy pronto —le contestó Lan Wangji y Wei Wuxian suspiró.

Regresaron a la cabaña y Wei Wuxian se acomodó en la cama. Era turno de Sizhui así que se acercó y tomó la mano de su papá que como siempre le sonrió en agradecimiento. —¿Lograste hablar con tu tío?

—Sí. Con la brújula que hiciste es mucho más sencillo encontrarlo —rió un poco—. Le transmití tus agradecimientos y dijo que no era necesario, que todo se lo debían a Song Lan.

—Le agradeceremos si volvemos a cruzar caminos. ¿Hablaste con él sobre la oferta de Mu QianHao?

Lan Sizhui sonrió. Mu QianHao se había mostrado muy entusiasmada de examinar sus notas y estaba sorprendida del nivel de detalle en su desgloce sobre La Bendición de YuLin . Ella le explicó qué fragmentos constituían las cláusulas de seguridad de Liu YaZhu.

—La persona que realiza la técnica debe profesar un sincero afecto y admiración por la pareja a la que desea ayudar, lo que se traduce en un deseo puro y desinteresado en que tengan un hijo propio. Además, las dos personas que lo asistan deben ser de la familia de la madre y del padre, cercanos afectivamente a la pareja. En los términos de Shang YangJing, deberán tener un lazo afectivo y sanguíneo con el padre y la madre, entre más cercano mejor, para crear un balance. Por último, el deseo de la pareja debe ser motivado por un amor mutuo puro y verdadero. 

Este era el principal temor de Liu YaZhu, ya que algunas parejas, ya sea por deseo de ambos o de forma unilateral, buscan procrear un heredero únicamente con fines políticos o económicos. Por eso nunca se supo que tuviera éxito, porque las parejas a las que ayudaba rara vez eran sobresalientes y la noticia jamás corrió, en cambio a las que tenían cierto estatus social con dificultad reunían los requisitos y se popularizó como una farsa. Solo los discípulos cercanos sabían que no era así, pero muchos de los clanes descendientes de ellos habían desaparecido incluso antes de la guerra.

—Casi lo descifraste, ¿ves? Este fragmento y estos también son parte de esas cláusulas de seguridad. No las modifiques en el arreglo que usaste con tus padres, podría ser igual de arriesgado que con La Bendición . Sin embargo, puedes modificarlas o retirarlas en el arreglo que ya corregiste para la formación del núcleo.

Si quería modificar el arreglo que provocó a su hermanito, debía considerar también los casos en que la persona tuviera ya su núcleo dorado. Mu QianHao accedió a ayudarle en esto durante el tiempo que permaneciera en el Receso de las Nubes. Tenía la intención de quedarse hasta un poco después del parto. —Después de todo, esa es mi especialidad. Sería un desperdicio perderse el primer alumbramiento masculino y ya que Shang YangJing también va a estar por aquí, quiero aprender todo lo que pueda sobre cómo funciona todo ese asunto de los hilos.

Incluso estaba pensando en hacer el viaje hasta su secta para aprender más sobre sus capacidades y la forma en que podría usarse para fines médicos. Podrían intercambiar conocimientos.

—Diría que tienes talento para esto. ¿No piensas volverte curandero? Mi padre seguro estaría encantado de recibirte como discípulo externo si deseas aprender. Aunque entiendo que ahora que te has convertido en parte de la línea principal de tu clan podría ser más difícil.

Lan Sizhui le sonrió. —Le agradezco mucho que me considere, Lady Mu. Aún no decido qué rumbo tomaré en el camino de la cultivación. Además, me gustaría primero terminar mi formación en el Receso de las Nubes.

—Tienes razón, pero de cualquier forma es tu derecho por herencia así que si llegas a interesarte algún día tienes las puertas abiertas. Mientras tanto, podemos aprovechar el tiempo que estaré aquí para que aprendas algunos secretos que los curanderos de tu secta no deben saber.

Al terminar con ello, Sizhui tuvo el tiempo suficiente para ir a buscar a Wen Ning y ponerlo al día con los eventos ocurridos en el Receso de las Nubes desde la última vez que se vieron. Le contó que ahora la secta había aceptado incluirlo oficialmente como familia de Lan Wangji y también a Wei Wuxian como esposa de Lan Wangji y como su madre , lo cual era raro y hasta incómodo cuando ellos lo decían. 

Quizá era porque cuando él lo llamaba mamá, al igual que cuando Jingyi lo llamaba tía, era solo como un nombre afectuoso, –en parte cariño, en parte broma privada–, y ninguno de los dos negaba que era un hombre al que admiraban y al que tenían como modelo a seguir en algunos aspectos. (Por ejemplo, y luego de escuchar algunas de las anécdotas avinagradas que su padre había compartido, Jingyi y él sabían que si en algún momento necesitaban consejos para acercarse a una dama que captara su atención, Wei Wuxian era mucho mejor referencia —al menos en términos de galantería y elocuencia— que Lan Wangji. Incluso Jin Ling les había comentado en secreto que también era en definitiva una mejor referencia que su tío Jiang Cheng). 

Sin embargo, cuando los ancianos se referían a Wei Wuxian como su madre o esposa de Lan Wangji, era evidente en su tono que lo hacían como una forma de disimular que la pareja de Lan Wangji era hombre, algo completamente absurdo pues dudaba que el mundo desconociera y olvidara nunca quién era Wei Wuxian. Pero que fuera oficial era suficiente para pasar por alto ese pequeño detalle y no se iban a amargar por ello. Wen Ning también estuvo complacido con el hecho de que Sizhui ya no tuviera que temer por su permanencia en la Secta Lan.

También le contó sobre la propuesta de Lady Mu y fue sincero en su forma de pensar. Era cierto lo que Jin Ling había dicho, depender de dos sectas le daba más de donde escoger respecto a lo que quería aprender. Sin embargo, quería consultarlo también con él.

—Yo también acabo de enterarme que nuestra familia tenía ese legado —contestó Wen Ning—, y sé que a mi hermana le hubiera gustado mucho saberlo, pero eso era mi hermana. Tú eres libre de escoger qué es lo que deseas hacer en el futuro, no porque debas seguir un legado sino porque es lo que tú has escogido como tu camino.

Terminó de darle energía a Wei Wuxian y este se sentó. —Eres joven, tienes mucho tiempo y ninguna presión para encontrar tu verdadero camino. Ten por seguro que tus tíos, tu padre y yo siempre lucharemos porque tú tengas esa libertad.

Una libertad que ellos no tuvieron, obligados a pelear una guerra que no querían tanto a favor como en contra. Condicionados a comportarse de tal o cual manera según su estatus social o posición dentro del clan; criticados, castigados o menospreciados cuando no lo hacían. Forzados a tomar un camino, una vida o decisiones con las que perdían todo lo que creían importante. Sus mayores habían luchado porque su generación ya no tuviera que hacerlo y ahora dependía de esa juventud el construir un nuevo mundo.

—Yo… pienso que soy muy afortunado en tenerlos a ustedes como mi familia.

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Mu QianHao visitaba a Wei Wuxian todas las tardes, pero en esa ocasión había esperado a que toda la familia estuviera reunida para tratar un tema aún pendiente pero de suma importancia.

—¿De verdad es necesario que A-Yuan esté presente? —volvió a preguntar Lan XiChen. Incluso él no quería estar presente en ese momento, pero le parecía aún menos apropiado que su sobrino tuviera que escuchar esa conversación.

—¡Claro que sí! Es indispensable, ¿o de qué otra forma puede perfeccionar su técnica? En este momento no deberá escuchar como su hijo o como un joven adolescente, debe tomar la perspectiva de un médico.

Avergonzado desde ya, Lan Sizhui evitaba ver a sus padres a la cara. De verdad no quería escuchar esa conversación pero entendía por qué Mu QianHao decía que era indispensable. 

Wei Wuxian se había rendido de intentar contener una risa que era entre burlona y nerviosa por lo que estaba por pasar. —Jajajajajajajajajaja… Lo siento, de verdad lo siento. Por lo menos no puedes decir que no me esforcé por evitarte esto. Jajajajajajajajajajajaja…

—Quieto —amonestó Lan Wangji a su esposo que no dejaba de retorcerse a su lado. Mu QianHao era la única en la habitación que no sabía que estaba tan abochornado como el resto. 

—Si no hay más objeciones, comencemos —dirigió su mirada hacia Wei Wuxian pues notaba que era el más abierto a contestar—. ¿Practican ustedes la cultivación dual?

—Mmn. —Wei Wuxian seguía riendo, así que Lan Wangji fue el encargado de contestar.

—Fantástico. Hasta ahora se pensaba que el cultivo dual era posible solo entre un hombre y una mujer, pero ustedes me confirman que no es así. ¿Con qué propósito realizan la cultivación dual?

—¿Hay alguna diferencia? —preguntó Wei Wuxian dejando que su risa disminuyera.

—Claro. La cultivación dual tiene muchas aplicaciones y dependiendo de su objetivo varía su método. Creo que ya sé la respuesta y solo necesito que me la confirmen. Tomando en cuenta la intención de Lan Sizhui, su propósito era ayudar con la creación del núcleo dorado de Wei Wuxian, ¿cierto?

—Mmn. —De nuevo Lan Wangji contestó aunque su esposo ya estaba más calmado.

—Era de suponer. De qué otra manera su qi podía encontrarse directamente en el dantian receptor, en este caso el de Wei Wuxian. Pero el bebé no es solo producto de su energía espiritual ya que está comprobado que tiene lazos sanguíneos con el clan Lan y el joven Jin Ling, así que debe haber también algo relacionado con su esperma o algo más.

Wei Wuxian vio la oportunidad para molestar un poco a su esposo, sin importarle que su cuñado e hijo estuvieran presentes.

—Lan Zhan, Lan Zhan, ¿recuerdas lo que te dije hace mucho tiempo? Que si seguías vin… hmmm, hmmm… ¡Hmmm! Hmmm… ¡Hmmmmm! —Protestó por un rato, pero terminó por gruñir al ver que no le iba dejar hablar de nuevo. Se cruzó de brazos, le dio la espalda y puso el puchero más pronunciado que pudo.

—Piensa bien en lo que vas a decir —regañó Lan Wangji y suspiró con fuerza. Lan XiChen tuvo que intervenir para que la conversación continuara su flujo.

—¿Es algún detalle en particular lo que está buscando, Lady Mu?

—Sí. En la cultivación dual, el objetivo es convertir el Jing en Qi . El Jing del hombre viene del esperma y al unirse con el de la mujer crean una nueva vida. Ya que los dos son hombres, debe haber una forma en la que sus espermas se combinaron y fueron transformados en conjunto al momento en que la energía de Lan Wangji se vertió en el dantian de Wei Wuxian. Díganme, ¿qué tan seguido cultivan en pareja?

Wei Wuxian se giró hacia su esposo con una sonrisa maliciosa que solo provocó que las orejas de Lan Wangji se pusieran aún más rojas. —Todos los días.

Mu QianHao no pareció inmutarse en lo más mínimo, aunque los otros dos Lan en la habitación no pudieron ocultar su bochorno. —Hmm… ya veo. Entonces será difícil determinar en qué momento se realizó la concepción.

Lan Sizhui se aclaró la garganta, pero seguía sin poder levantar la vista. —Q-Quizá no tanto. Hice el ritual hace unos tres meses, tuvo que ser después de eso… ¿p-podría ser luego de que fuiste de cacería nocturna con Jin Ling? L-la vez que les pidieron dejar temprano la posada.

En el rostro de Wei Wuxian estaba escrito claramente un “¿Y tú cómo sabes de eso?” —A-Ling me lo contó. Realmente agradezco que no hicieran algo parecido cuando salimos de cacería los tres juntos…

—Tomemos esa vez como referencia entonces. —Mu QianHao hablaba con la seriedad de una profesional. —¿Qué pasos siguieron? ¿Cómo realizan ustedes la cultivación dual?

Lan Wangji se aclaró la garganta y procedió a explicar paso por paso, desde la preparación del cuerpo de Wei Wuxian para recibirlo, el uso de los puntos de presión para activar sus meridianos, el momento exacto en que debía ocurrir la penetración, la espera hasta que sus energías estaban sincronizadas para hacer más intenso su encuentro, la importancia de alcanzar juntos el orgasmo y el momento exacto en que vertía en él su esperma y energía espiritual.

A pesar de que Lan Wangji usó el lenguaje más elegante y propio posible, Lan Sizhui había terminado por ocultar su rostro tras sus manos, cubriendo sus ojos y tratando de pensar que era solo otra clase más aunque lo que de verdad quería hacer era tapar sus oídos.

Mu QianHao se cruzó de brazos y pensó. —Hmm… pero debe haber una forma en que sus espermas se hayan mezclado…

—¡Hmm! Hmmm… hmm hmmm… —Wei Wuxian había caído en cuenta y quería hablar, así que llamó la atención de su esposo para que levantara el hechizo silenciador y así lo hizo—. Esa vez, antes de comenzar a cultivar usamos las manos para aliviarnos un poco y luego utilizaste eso para prepararme…

—¡Eso debe ser! —Mu QianHao estaba entusiasmada de tener al fin la pieza final. Habían combinado sus Jing y sus Qi . Transformados en Energía Espiritual, se habían vertido en el dantian de Wei Wuxian y originado una nueva vida. Todo estaba aclarado ahora y Sizhui, a pesar de la vergonzosa conversación, podía continuar con el perfeccionamiento de su técnica. Secretamente se alegraba de no ser hijo biológico de la pareja, o se sentiría muy abochornado de saber exactamente la forma en que había sido concebido.

—Yo diría que es aconsejable que continúen practicando la cultivación dual. Sería una forma más directa de nutrir al bebé y darle más tiempo a Wei Wuxian a purificar su propia energía. Al menos mientras les sea posible hacerlo, solo deben ser muy cuidadosos de no agotar demasiado la energía del joven maestro Wei.

—Menos mal ahora tenemos los amuletos silenciadores —comentó Lan Sizhui provocando la risa de los adultos. 

Mu QianHao se marchó hacia su residencia temporal y Lan XiChen se despidió no mucho después. Era hora de que tocaran Armonía para él y era noche de exámen para Lan Sizhui. Lan Wangji consideraba que ya había alcanzado el nivel necesario para ser él quien tocara para Wei Wuxian. Respiró profundo y la expresión de su rostro adquirió seriedad, mostrando lo concentrado que estaba. Sus dedos se movían con gracia, como acariciando las cuerdas más que pulsarlas, provocando sonidos delicados y melodiosos. Además de la calma que sentía por la melodía, Wei Wuxian sintió su pecho hincharse de orgullo porque su hijo había logrado igualar el tiempo de su padre para dominar la canción.

Cuando terminó, Lan Sizhui suspiró y sus hombros se relajaron. Volteó hacia Wei Wuxian que con una sonrisa le indicó que lo había hecho bien. Ahora debía escuchar el veredicto de Lan Wangji, no como su padre sino como maestro. Giró la mirada hacia él y esperó que lo calificara. Con seriedad, Lan Wangji pronunció la nota que se había merecido: —Jia.

Sizhui sonrió e hizo una reverencia para agradecer a su maestro . Cuando levantó la mirada, el rostro que encontró era el de su padre que le demostraba orgullo. —Bien hecho.

Volvió a hacer una reverencia, esta vez más profunda. —Todo es porque pude observarte y me ayudaste a practicar todos los días. Gracias por tu apoyo e instrucciones, padre.

.

.

Wei Wuxian esperó a que Lan Sizhui se fuera a dormir y que Lan Wangji se encargara de cerrar las ventanas de su recámara para ponerse de pie, acercárse a la puerta y colocar uno de los talismanes silenciadores antes de volver a cerrar. Su esposo lo esperaba de pie junto a la cama y lo recibió entre sus brazos cuando este se acercó y le lanzó sus brazos alrededor del cuello. —Lan Zhan, Lan Zhan… ¿sabes cuánto tuve que contenerme para no echar a todos antes de que la charla terminara y arrancarme la ropa para que me tomaras en ese momento?

—Ya estamos solos.

Wei Wuxian rió quedito. Lan Wangji se inclinó y besó sus labios con ternura.

.

.

Jin Ling y Lan XiChen arribaron a Muelle de Loto y fueron recibidos por los sirvientes de Jiang Cheng que ya tenían preparado el salón con refrigerios y té para ofrecerles mientras su líder terminaba un asunto que le demoraría aún unos minutos.

Jin Ling estaba nervioso, pero la presencia de Zewu-jun ayudaría a que su tío no explotara con uno de sus ataques de rabia. Si bien parecía que él y Hanguang-jun no estaban en los mejores términos, –y todavía no entendía por qué– con Lan XiChen tenía un trato cordial y respetuoso, aunque quizá solo era etiqueta y cortesía entre dos líderes de secta.

En cuanto Jiang Cheng entró al salón, los dos visitantes se pusieron de pie y luego de las reverencias respectivas, Jiang Cheng los invitó a volverse a sentar. —Me sorprendió mucho recibir el mensaje de Jin Ling diciendo que venía acompañado de Zewu-jun, pero aún no tengo claro el motivo de su visita.

—Yo le pedí que viniera, tío. Tengo una petición que hacerle a los dos, aunque ya le he adelantado un poco a Zewu-jun. Tío, quiero adelantar mi estadía en el Receso de las Nubes para tener una formación más exhaustiva.

Cuando la primavera llegara, los jóvenes escogidos por el clan Lan asistirían a recibir clases con Lan Qiren, tal y como lo hicieran Jiang Cheng y Wei Wuxian poco más de veinte años atrás. Jin Ling, a pesar de ser el líder de su secta, también asistiría pues en asuntos de etiqueta y comportamiento no había lugar como la Secta Gusu Lan para formarse y en su posición le iba a ser de gran importancia y utilidad. Sin embargo, como líder aún tendría que ponerle atención a los asuntos urgentes de su secta y en más de una ocasión tendría que dejar de lado las clases para acudir a atenderlos.

Jin Ling tenía una expresión molesta que su tío probablemente interpretaría como consecuencia de tener que admitir una debilidad, pero en realidad estaba molesto porque tenía que recurrir a una mentira para encubrir que trataba de ayudar a Wei Wuxian. —Por algunos asuntos recientes me di cuenta que de verdad me hace mucha falta aprender de etiqueta y cortesía, además creo que con las múltiples ocupaciones que tengo ahora tendré que ausentarme con frecuencia cuando comiencen las clases en la primavera. Por eso, le he pedido a Zewu-jun que me deje comenzar antes la formación en Gusu.

Lan XiChen tomó entonces la palabra. —Líder de Secta Jiang, he consultado ya con mi tío al respecto y está dispuesto a hacer una excepción por las necesidades del Líder de Secta Jin. Sin embargo, eso significa apresurar los preparativos que debían hacerse en estos meses.

Jiang Cheng frunció el ceño. Apenas unos días atrás Jin Ling lo había visitado muy contento porque había logrado encontrar a la persona que estaba buscando para resolver el asunto que tenía entre manos, y estaba orgulloso de su diligencia para atender los asuntos de su secta. Pero ahora le salía con esa propuesta y aunque sonaba razonable tenía un mal presentimiento al respecto.

—Tú eres quien responde por mi en este momento, solo necesito que me ayudes a convencer a los Ancianos de la Secta que aún desde Gusu podré atender a mis deberes y aún estaré presente con frecuencia en Lanling. Zewu-jun me permitirá atender a quien me necesite con urgencia en el Receso de las Nubes. Por favor, tío… tú sabes cómo son las clases allí y lo que representa para mi el atender a ellas.

Las palabras de Jin Ling hizo que en su mente se desencadenaran las memorias de su tiempo en Gusu Lan, los tres meses que Wei Wuxian estuvo allí y los problemas en que se metieron juntos y lo aburrido que había sido el resto del año.

Jin Ling se preocupó al ver la expresión amarga en el rostro de su tío, temiendo que hubiera leído sus verdaderas intenciones, pero aún con un tono más sombrío que sus facciones, contestó: —Está bien, iré a hablar con la gente de tu secta.

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El invierno había llegado para quedarse y el frío en el Receso de las Nubes era más pronunciado. Mu QianHao advirtió que Wei Wuxian debía tener mucho cuidado de no pescar un resfriado, porque podría debilitarlo con mucha facilidad. Como no querían que se mantuviera encerrado en la cabaña, Lan Wangji llegó un día con una gruesa capa blanca con la que envolvió a su esposo cuando iban a salir la siguiente mañana.

Wei Wuxian pegó la nariz a la tela y aspiró el suave aroma del sándalo impregnado en la prenda. —Es como si me estuviera abrazando Lan Zhan, me encanta.

Sizhui no disimuló su sonrisa. Ahora que todo estaba en paz, Wei Wuxian volvía a ser la radiante presencia en sus vidas, el ingrediente que les faltaba para llegar a ser una auténtica familia. El joven se adelantó un poco en el camino, pero la risa de Wei Wuxian lo hizo voltear, curioso de qué era lo que le parecía tan divertido. 

—No es nada, solo pensaba que si cubriéramos nuestra cabeza podríamos pasar desapercibidos, todo está blanco.

Sizhui asintió. Salvo los pequeños detalles de azul que tenían sus ropas, todo era completamente blanco por la nieve que había caído el día anterior. Sonriendo, se dio la vuelta y continuó en su camino.

Wei Wuxian apretó un poco más la capa al frente, cuidando que su estómago estuviera bien cubierto. En realidad sus palabras eran un engaño. Había sido un pequeño detalle, pero el ver que los tres iban vestidos de blanco le recordó una vez más que casi eran una familia de manera oficial y tanta felicidad lo hizo reir. 

Sizhui se despidió cuando estaban frente al Salón Orquídea. Ese día no había lecturas matutinas, era día de exámenes con Lan QiRen e iban a estar en eso toda la mañana. Él no estaba nervioso porque, a pesar de que el viejo maestro sí había comenzado a hacerle más preguntas directamente durante las clases, no había sido duro para él que tomaba sus estudios tan en serio. 

Wei Wuxian hizo una mueca cuando Jingyi contó que todos le debían mucho a Sizhui porque él siempre contestaba todas las preguntas que Lan QiRen le hacía y que ellos no podían. Lan XiChen rió suavemente y en la mirada de Lan Wangji se podía notar satisfacción. Wei Wuxian no pudo soportarlo. —¿Y ustedes por qué están tan contentos?

Lan Wangji dio una respuesta simple. —Es porque Sizhui es mi hijo.

Notando que Wei Wuxian no entendía la respuesta de su hermano, Lan XiChen decidió explicar. —A-Xian, es posible que pienses que tío se comporta así con A-Yuan porque todavía tiene algo en su contra, pero en realidad es lo contrario. Tío fue igual conmigo y estoy seguro de que en algún momento también pudiste verlo con Wangji. 

Wei Wuxian recordó su primera clase. Lan QiRen quería darle una lección y le hizo una serie de preguntas que respondió sin equivocación, pero cuando aparentemente no pudo contestar hizo que Lan Wangji respondiera. Recordaba haber pensado que lo había hecho a propósito para que todos vieran a su mejor pupilo. —Pff… ¿Está alardeando? Bueno, felicidades A-Yuan, parece que Lan QiRen te ha aceptado ya como sobrino-nieto.

Mientras Sizhui presentaba su examen, Lan Wangji tenía el encargo de hacer un par de copias del Tratado de Prácticas Improbables que Jin Ling había llevado. Una iría al cuarto de libros prohibidos, la otra volvería con Jin Ling a Torre Koi y la original sería regresada a su dueño legítimo. Las dos copias que Lan Wangji estaba haciendo debían omitir La Bendición de YuLin a petición de Mu QianHao.

Wei Wuxian lo acompañó un rato en la Biblioteca porque no había nadie más allí por el momento y podía hablar sin molestar a nadie. —La última vez que estuve aquí no tuve la oportunidad de admirar con detenimiento la habitación. De verdad lo construyeron justo como lo recuerdo, ni un solo detalle fuera de lugar. Este sitio me trae buenos recuerdos, aunque en aquellos días tú ni siquiera me mirabas.

Lan Wangji levantó la mirada. Wei Wuxian se encontraba recostado en el escritorio como la primera vez, charlando sin cesar y una gran sonrisa en su rostro. Su mirada se llenó de calidez, pensando en lo afortunado que era por tener allí a Wei Wuxian. Alguna vez creyó que tendría que esperar hasta la próxima vida para volver a verlo, y ahora estaba frente a él, siendo su esposo ante el cielo y la tierra, y muy pronto ante todo el mundo. Además, era el padre de sus hijos.

Con Wei Wuxian había aprendido lo que era amar a otra persona, la clase de amor que Lan An predicó como el ideal de la Secta. Y a su muerte consideró tomar el mismo camino de su fundador y secluirse hasta su propia muerte. 

Sin embargo, Wei Wuxian lo condujo a otra clase de amor al llevarlo hacia A-Yuan. Jamás pasó por su mente que alguna vez se convertiría en padre, pero no podía concebir que alguien más cuidara de ese pequeño y con el paso de los días, entre más convivía con él, más afecto le tomaba. Así conoció el amor filial desde una nueva perspectiva.

Él no tuvo una convivencia familiar como el resto de sus compañeros de generación. Nunca lo resintió, no le había faltado el amor de sus padres, la protección y guía de su tío, y la compañía y cariño de su hermano. Pero estar con Wei Wuxian y Sizhui, poder experimentar esa convivencia familiar, había abierto sus horizontes.

Ahora podría experimentar una nueva etapa. Poder volver a ser padre, al lado de la persona que amaba, siendo los cuatro una verdadera familia en todos los sentidos.

Wei Wuxian ladeó la cabeza. —Wangji-xiong… Wangji… Lan Wangji… Lan Zhan… 

Una discreta sonrisa se formó en su rostro. —Mmn.

—Te hice una pregunta, ¿en donde tienes la mente? —Su sonrisa era pícara—. ¿Será posible que estés pensando en lo mismo que yo?

Lan Wangji conocía esa mirada y de inmediato sus orejas se tornaron rojas. —No.

—Lan Zhan, Lan Zhan… Nadie vendrá a la Biblioteca en horas. Además podemos cerrar todo, tengo un amuleto silenciador conmigo, no molestaremos a nadie… ¿No te gustaría llevar a la vida real el sueño que tuvimos con el incensario? Lo hicimos aquí mismo viendo a nuestros yo más jóvenes…

—Estoy trabajando…

—Puedes tomarte una pausa. Aún hay tiempo para completar esas copias… Ya casi es hora de que me des tu energía, ¿por qué no cultivamos un poco?

—Wei Ying…

—Es tu fantasía, ¿o no? Puedes amarrarme como te gusta… —Wei Wuxian se acercó y jugueteaba coqueto con la cinta de la cabeza de Lan Wangji. Este evitaba mirarlo.

—No es lo mismo. —Lan Wangji se refería a que la realidad era diferente, que no era apropiado en un lugar a donde toda la secta acudía, que podían interrumpirlos, muchas cosas diferentes, menos lo que Wei Wuxian interpretó.

Se apartó de pronto y le dio la espalda. Creyó que se había molestado, pero su voz se volvió temblorosa y dolida. —¿Es porque no es mi cuerpo original? Tenías la fantasía de hacerlo con mi yo joven, pero con esta apariencia no es lo mismo, ¿verdad?

Sí Wei Wuxian se hubiera enfadado, habría podido ignorarlo porque jamás era en serio o bastaba con un beso, un abrazo o ceder un poco a sus caprichos para contentarlo, pero jamás había reaccionado de esta forma y no sabía qué hacer, sobre todo cuando lo observó mover el brazo como si se estuviera limpiando las lágrimas. —No es así.

—Está bien, una fantasía es una fantasía, al menos pudimos cumplirla en nuestros sueños, es una lástima que no puedas ver esa apariencia más que en sueños. 

—Wei Ying… 

Estaba consciente de lo sensible que se había puesto con el embarazo y el período de seclusión forzosa, parecía que sus más profundas inseguridades habían salido a la superficie. Lan Wangji suspiró, dejando el pincel en su base y se acercó a su esposo para abrazarlo por la espalda.

—Me siento tan ridículo llorando por estas cosas —protestó Wei Wuxian encogiéndose entre los brazos de su esposo.

—Mmn.

—¡No se supone que concuerdes conmigo!

Lan Wangji siempre había sido un hombre de pocas palabras y expresaba sus sentimientos más con acciones, pero entendía que había cosas que era mejor decirlas en voz alta.

—Pero es ridículo. Wei Ying es Wei Ying, no importa la apariencia que tenga. La persona que amo tiene un gran corazón, un fuerte sentido de justicia, pone a los demás por delante de él, es inteligente y tiene la sonrisa más radiante que haya visto y no es porque pertenezca a uno u otro rostro, sino porque viene de tu corazón.

Wei Wuxian estaba encantado por escuchar a su esposo de esa manera. —¿De verdad eso crees?

—Mmn.

—¿Aunque llore por todo y tenga miedo de dejar la cabaña por mi cuenta?

—SIempre estaré a tu lado.

Wei Wuxian se removió entre los brazos de Lan Wangji hasta darse vuelta y mirarlo a los ojos. —¿Por qué eres tan bueno conmigo? No me alcanzará toda la vida para retribuir lo mal que me porté contigo. 

—Entre nosotros eso no es necesario…

—Cierto, cierto… —rodeó su cuello con ambos brazos y acercó hasta juntar sus frentes— ...tu esposo es un desastre últimamente, pero todos son tan buenos conmigo. Ahora entiendo por qué Mu QianHao dijo que debía estar rodeado de amor. Es una cura instantánea para cualquier dolor.

Sus movimientos fueron lentos, no tenía en ese momento la intención de provocar a Lan Wangji, solo quería darle un beso tierno y transmitirle el amor que sentía por él. El beso se prolongó y también fue aumentando en ardor y pasión hasta que Lan Wangji se apartó jadeando solo para hacer una pregunta. —¿Dónde está el amuleto silenciador?

.

Wei Wuxian dejó a su esposo solo en la Biblioteca por un rato más ya que lo había retrasado ya bastante en su trabajo, pero estaba de muy buen humor ahora que su deseo estaba satisfecho. Aunque tenía otro tipo de antojo y eso lo llevó a su siguiente tarea.

Llevaba dos cestas con manzanas y algunos vegetales para alimentar a Manzanita y los conejos. Los discípulos se habían encargado de limpiar la nieve en el prado que ellos habitaban, pero ahora más que nunca debían ser alimentados por alguien más.

Mientras se dirigía hacia el prado, una figura familiar venía en su dirección de la puerta principal. Era Lan XiChen que era evidente lo estaba buscando. —¡Hermano XiChen! Bienvenido de vuelta.

Lan XiChen le correspondió con una sonrisa y se acercó a él. —Gracias por la bienvenida. ¿Vas a alimentar a los conejos? Déjame ayudarte, no deberías estar cargando tanto.

Sin darle tiempo de protestar, le quitó ambas cestas y le hizo seña de continuar su camino hacia el prado de los conejos. Wei Wuxian provechó que tenía las manos libres ahora para tomar una manzana y darle una mordida, aunque luego sacó un diminuto frasco que mantenía en su manga en la que tenía polvo de chile para agregarle a su bocadillo de media mañana. 

—No es tanto peso, pero parece que ya nadie me deja hacer nada por acá —se rió—, los chicos siempre están rodeándome como si temieran que fuera a pisar el borde de mi túnica y caer en cualquier momento. Cargan todo por mi, así sea solo un libro lo que llevo en manos.

—Ya veo que han asimilado la noticia muy bien —comentó sonriente. Los jóvenes de la generación de su sobrino eran muy apegados a Wei Wuxian y no le parecía extraño que lo siguieran todo el tiempo posible. Wei Wuxian no solo se había ganado su simpatía, sino que seguro también notaron su estado vulnerable y podía imaginar su postura sobreprotectora hacia su cuñado.

—Es un poco molesto a veces tenerlos siguiéndome todo el tiempo, pero son buenos chicos.

Al día siguiente de que les dieron la noticia de que estaba embarazado y los dejara anonadados sin poder procesar la información, Wei Wuxian estaba esperando junto a Jin Ling en el prado de los conejos a que llegaran Sizhui y Jingyi después de sus clases. Junto a ellos venían el resto de sus compañeros que no tardaron en rodearlo, pero ninguno se atrevió a hablar de inmediato.

—Vamos, chicos… ¿qué les pasa? No es normal que estén tan silenciosos —los molestó un poquito. Sizhui fue el encargado de hablar por ellos.

—Ya les conté lo que ocurrió ayer en el mingshi y también sobre mi hermanito… pero creo que ahora no saben cómo pedirte permiso para sentirlo.

—Ah… —Wei Wuxian se rió conmovido ante casi una docena de chicos que lo miraban expectantes y con las mejillas sonrojadas. Eran chicos que probablemente nunca habían presenciado el desarrollo de una nueva vida, ya que la mayoría eran hijos únicos. —De acuerdo, uno por uno, pero tienen que ser muy cuidadosos, ¿de acuerdo? A-Bao es todavía muy pequeño. ¿Y bien? ¿Quién será el primero?

El chico que estaba más cerca se deslizó un poco más hacia él. —Senior Wei, permíteme ser el primero.

Uno a uno se fueron acercando con cierta timidez, temiendo no ser delicados, pero en cuanto hacían contacto con la diminuta presencia del bebé sus rostros se transformaban llenos de fascinación. En cuanto el último hubo sentido al bebé, Wei Wuxian les sonrió. —Chicos, cuento con ustedes como shixiongs de mi bebé.

No recordaba haber visto los ojos de los junior tan iluminados como en ese momento, pero Lan XiChen parecía imaginarlo perfectamente porque dejó salir una risa suave. —Me alegra saber que todo va bien por aquí y que poco a poco te vas reincorporando a la vida en Gusu. ¿Cómo has estado progresando?

Wei Wuxian suspiró. —Debo admitir que aunque me sigue costando trabajo salir de la cabaña por mi cuenta, salvo un par de detalles, diría que voy mejorando. Se siente bien poder ser libre de nuevo.

—Me alegra escuchar eso, A-Xian y espero que sigas mejorando día a día, sobre todo desde la próxima semana cuando Jin Ling ya pueda establecerse en el Receso de las Nubes.

Wei Wuxian se giró de golpe, sonriendo muy emocionado. —¿Lo lograron?

—Acabo de recibir un mensaje de que estará aquí al finalizar la semana. 

Chapter Text

—Hermano XiChen, ven y siéntate, cuéntamelo todo con detalle. —Wei Wuxian prácticamente jaló a Lan XiChen para que se sentara bajo el árbol donde los conejos y Manzanita se mantenían regularmente. Ya habían alimentado a los animales entre los dos y ahora él quería escuchar qué era lo que su cuñado y sobrino habían planeado.

En cuanto se sentaron, varios conejos corrieron a pelearse por estar en el regazo de Wei Wuxian y otros tantos se conformaron con acurrucarse muy cerca de él. Al primero que se acercaba, Wei Wuxian lo tomaba en brazos y acunaba suavemente. —Veo que los conejos te han tomado bastante aprecio.

—A-Yuan dice que sienten a su hermanito y por eso confían en mi ahora. No lo sé, pero nunca me había pasado algo parecido. Incluso Manzanita está más dócil ahora, ¿quienes lo cuidaron mientras estuve en seclusión? Creo que le hicieron algo para amansarlo.

Lan XiChen no pudo evitar reir con el comentario. —No creo que se deba a que hubiera un cambio aquí afuera. A-Yuan lo tiene bastante claro, se debe al bebé. Los animales tienen la habilidad de leer la presencia de las personas y supongo que la tuya es como la de una madre y eso les inspira confianza.

Wei Wuxian rió. —Puede ser, lo cual no es malo, estoy disfrutándolo mucho. Pero dejando eso de lado, ¿qué noticias tienes de Jin Ling?

La última vez que lo vio fue cuando se despidió de él y de Jiang Cheng en Muelle de Loto. Pasaría un día más con él para preparar el viaje a Lanling y esperaba que todo estuviera bien con él en ese tiempo.

Según la carta que le había enviado, esperaron hasta el segundo día después de su llegada para convocar a los ancianos de su secta y luego tuvieron algunas dificultades para convencerlos, pero al final recibió el apoyo de la mayoría para poder establecerse temporalmente en Gusu.

Lo que Jin Ling no contó en su carta fue las dificultades que había tenido. Algunos de los ancianos se oponían, no podían solo trasladar la sede de su líder a otro territorio que no les pertenecía, no debían mezclar sus asuntos con los de otra secta. Parecía que se estaban oponiendo a la petición de Jin Ling, pero en realidad estaban aprovechando para hacer ver su inconformidad con el liderazgo del joven y sus palabras estaban claramente dirigidas a Jiang Cheng. Jin Ling tomó la palabra.

—No se trata de mezclar los asuntos de la Secta Lanling Jin con los de otra secta. Desde hace mucho tiempo, la Secta Gusu Lan ha educado a generaciones de líderes y discípulos prominentes de varias sectas, no solo las cuatro mayores. Mis abuelos fueron contemporáneos con Lan QiRen, así como mi tío, mi padre y el líder de Secta Nie pertenecieron a la misma generación bajo enseñanza de este. ¿Se ha visto alguna vez eso como mezclar los asuntos de una secta con otra? Por el contrario, no solo es de buena referencia haber estudiado en Gusu Lan, sino que también es una oportunidad de afianzar los lazos con las muchas sectas que hay. 

»Además, ya se había decidido que en la primavera iniciaría clases con los otros herederos y discípulos de mi generación, pero ustedes han sido testigos de lo ocupado que he estado en los últimos meses y con qué frecuencia tengo que ausentarme. Me temo que el próximo año sea así y mi educación sea deficiente en consecuencia.

Jiang Cheng observaba en silencio cómo Jin Ling se desenvolvía frente a los mayores de su secta. Todavía era un niño y tenía un temperamento volátil, pero le parecía que había crecido y cambiado bastante en poco más de un año. Aunque, además del orgullo que estaba sintiendo por su sobrino, había otro sentimiento que lo invadía. Jin Ling le recordaba cada día más a su hermana.

—La secta Jin y la Lan han tenido buenas relaciones desde hace mucho, así que por consideración a mi situación, el maestro Lan QiRen ha accedido a iniciar mis clases más temprano que el resto de los discípulos. No creo que se considere cortés rechazar su oferta.

Los ancianos murmuraron entre si. Los más cercanos a la línea principal del clan eran quienes más se oponían, siempre buscando una forma de apoderarse de la cabeza de la Secta. Pero las acciones y palabras de Jin Ling se habían ido ganando lentamente a los ancianos de las ramas más lejanas y de aquellos que lo habían visto crecer. Considerando que estaba por convertirse en un líder digno, le daban todo su apoyo.

La balanza estaba casi nivelada, solo bastaba convencer a un par de indecisos. Jiang Cheng pidió la palabra en ese momento. —Yo soy quien responde por Jin Ling, sin embargo es cierto que desde hace bastante tiempo mi intervención no ha sido necesaria. Jin Ling ha demostrado ser bastante diligente con sus labores y ha mejorado día con día. Es su deseo convertirse en un buen líder para su secta y ustedes deberían admirar y respetar eso al colaborar con su disposición. Por mi parte tendrá todo el apoyo que necesite y el líder de Secta Lan también ha prometido darle lo necesario para atender los asuntos de Lanling desde el Receso de las Nubes.

El anciano médico con el que Jin Ling habló sobre Liu Yazhu se puso de pie. —Nuestro joven líder ha demostrado un crecimiento admirable desde que el anterior líder murió y pienso que será un gran líder si le damos la oportunidad de demostrarlo. Considero que esta es una petición razonable que además será muy beneficiosa para nosotros. Las acciones de Jin GuangYao debilitaron la reputación de nuestra secta, pero por las acciones del joven Jin RuLan está reconstruyéndose poco a poco. Siendo que su deseo es garantizarse una buena educación, no veo razón para que se opongan.

Quienes ya habían aprobado la moción apoyaron la opinión de su compañero. De nuevo se hizo el consenso y nadie pudo oponerse, porque hubiera sido demasiado evidente su intención.

Lan XiChen terminó de darle las noticias a su cuñado. —Se está tomando unos días para dejar todo en orden, luego comenzará su estadía en el Receso de las Nubes hasta el próximo invierno.

Wei Wuxian sonreía de oreja a oreja. Tendría la oportunidad de pasar todo el año en compañía de su sobrino y compartir con él ese momento tan importante. Quería compartir su alegría con todas las personas importantes para él…

...aunque le faltaba alguien, pero dudaba que compartiera su alegría.

—¿Sucede algo, A-Xian?

—¿Eh? —se apresuró a recomponer su sonrisa hasta mostrar los dientes—. No es nada, hermano XiChen, con el embarazo cambio de humor de un momento a otro y a veces ni siquiera con razón.

Quizá no tenía mucho tiempo de conocer a Wei Wuxian, pero tenía suficiente práctica con su hermano para detectar la verdad tras una mirada. —A-Xian, ¿no has pensado en hablar con Jiang Wanyin?

En otra situación, Wei Wuxian hubiera podido dejar pasar el comentario e incluso bromear al respecto, pero Lan XiChen había atacado en su estado más vulnerable y las lágrimas comenzaron a brotar sin que él pudiera controlarlo. Mientras se secaba el rostro, comentó. —Hermano XiChen, comienzo a pensar que la razón por la que puedes entender tan bien a Lan Zhan es que en realidad tienes el poder de leer la mente.

—Tengo un poco de práctica leyendo a la gente, eso es todo —le sonrió compasivo—, y por eso espero que confíes en lo que voy a decirte. No puedes comparar a Jiang Wanyin con Jin Ling, pero no creo que sea imposible que puedas al menos volver a hablar con él. Va a estar visitando seguido el Receso de las Nubes ahora que Jin Ling estará aquí.

—No conoces a Jiang Cheng como yo. Durante trece años desquitó todo su odio por mi en personas inocentes, ¿cómo podría esperar que quisiera volver a hablar conmigo?

—Trece años es mucho tiempo, pero hay cosas que no pueden cambiar si no se da un primer paso. Además, volvió a preguntar por ti ahora que fui a Yunmeng. ¿No crees que eso es buena señal?

Las lágrimas brotaron aún más y el conejo en sus brazos se puso alerta, estirándose para tocar el rostro de Wei Wuxian con su nariz. Este lo levantó y enterró el rostro en su pelaje. Los otros conejos que descanzaban en su regazo también se levantaron y apoyaron dos patas en el pecho del hombre que intentaba contener sus sollozos.

—A-Xian, cuando le dije que ya no tenías que guardar tanto reposo y que volvías a integrarte a la actividad del Receso, trató de controlar su expresión pero lo noté aliviado de que así fuera. Sé que esto es algo que les concierne a él y a ti, pero me gustaría que lo consideraras ahora que se da la oportunidad de que ambos vuelvan a estar en el mismo lugar.

Lan Sizhui había terminado su examen y casi era hora de darle una dosis de energía a Wei Wuxian, así que estuvo buscándolo por largo rato. Cuando al fin divisó a los dos adultos cerca del árbol, apuró el paso cuanto le era permitido, pero se detuvo unos pasos atrás al notar que su papá estaba llorando y Lan XiChen no estaba seguro de cómo consolarlo. —¿Mamá?

Los conejos le abrieron paso como entendiendo que era el indicado para calmarlo. Wei Wuxian soltó al conejo que tenía en brazos y se giró para abrazar a Sizhui y desahogarse. El muchacho ya estaba bastante acostumbrado a esos momentos y solo lo abrazó y acarició su espalda. Con la voz llena de ternura, le preguntó a Lan XiChen qué lo había hecho llorar en esa ocasión.

—Lo siento, creo que lo presioné mucho con un tema sensible para él. 

—Todo es tema sensible para mí últimamente —exclamó sin soltar a Sizhui—, ¿no puede pasar una hora sin que tenga ganas de llorar?

—Ya, ya… te sentirás mejor luego de que tengas tu dosis de energía y un buen almuerzo.

—Ah, por poco olvido la segunda razón por la que quería verte. Trajeron unas pocas frutas de dragón hace un momento y pensé que quizá se te antojaría comer alguna —dijo mientras sacaba una de ellas de su manga y se la ofrecía a su cuñado. 

—¡Hermano XiChen! ¿Cómo supiste que hace días tenía antojo de fruta de dragón? ¡Muchas gracias!

Al menos, era algo más sencillo cambiar el humor de Wei Wuxian con pequeños detalles, aunque su estado solo hacía brotar sus sentimientos más profundos. Tarde o temprano tendría que enfrentarlos.

.

Como se había anunciado, al final de la semana Jin Ling ya estaba establecido en el Receso de las Nubes. Él, Lan Jingyi y Zewu-jun fueron invitados a la cabaña de las gencianas para un evento muy importante. Mu QianHao y Shang Yanjing también estaban allí y todos rodeaban a Wei Wuxian y Lan Wangji.

Shang Yanjing se levantó. —Solo puedo hacer esto en dos personas a la vez. Deben mantener los ojos bien cerrados o no funcionará.

Caminó hacia Jin Ling y Lan Jingyi que eran los primeros en el semicírculo rodeando a la pareja. Arrodillado detrás de ellos les indicó que iba a comenzar y ambos cerraron los ojos y aguardaron un rato sin decir nada, pero la sonrisa boquiabierta que ambos tenían era muy elocuente. Shang Yanjing anunció que ahora era turno de Lan XiChen y Sizhui. Repitió lo mismo con ellos, solo que Mu QianHao añadió un comentario. —Fíjate bien en lo que lograste, Sizhui.

—Guarda silencio, Lady Mu. Deja que disfrute el momento, ya tendrá tiempo para verlo con otros ojos —regañó Shang Yanjing—, en este momento es solo el hermano mayor.

La médico hizo un puchero al ser regañada, pero no dijo más. 

De cualquier forma, para Sizhui hubiera sido difícil ponerse a ver otra cosa que no fuera su hermanito. Por fuera, la barriga de Wei Wuxian ya era un poco más notoria y este no se contenía en emocionarse por cualquier cambio en su cuerpo que tuviera que ver con su bebé, además constantemente chequeaba su desarrollo al sentir su energía, pero verlo era una experiencia completamente diferente. El pequeñito no era mucho más grande que el puño de su mano, pero se podía notar perfectamente su forma, su cabecita y sus manos. Además, podía notar los hilos que los conectaban a ambos y a sus padres, lo fuertes que estos hilos eran entre los cuatro. Los que lo conectaban con el pequeñito eran comparables al que conectaba a su padre y tío, aunque estuviera ausente el vínculo sanguíneo, era más que maravilloso que compartieran dos de los tres hilos.

La sonrisa de Lan XiChen era tan pura y radiante. Su apariencia siempre era gentil, pero desde lo acontecido con sus hermanos jurados no se le había visto sonreír con tanta claridad y felicidad.

—Yo también quiero verlo —protestó Wei Wuxian.

—Puedo hacerlo, pero creo que debemos esperar un poco. Tu energía está comenzando a disminuir y perder el control. Lady Mu, dijiste que querías ver el efecto de Armonía en el joven maestro Wei, parece que hoy es la oportunidad.

—¡Genial! He estado esperando por este momento desde que lo mencionaron.

Lan XiChen asintió y se puso de pie, pero de inmediato hizo una reverencia. —Muchas gracias por permitirnos ver algo tan maravilloso. Estoy seguro de que todos ahora esperamos el nacimiento del bebé aún más que antes.

—Ha sido un placer. Cuando el bebé esté más desarrollado, podremos repetirlo.

Jin Ling y Jingyi se mostraron muy entusiasmados con la idea. Era toda una novedad para ambos chicos, aunque sus situaciones eran muy diferentes también tenían cierta similitud. Wei Wuxian podía imaginárselos peleando por quién era el primo favorito de su bebé y eso lo hizo sonreír.

Mu QianHao estaba sorprendida de cómo la canción era capaz de ordenar el flujo de energía en el cuerpo de Wei Wuxian. Lo que primero parecía un río agitado ahora tenía apariencia de una suave corriente.

Al terminar la melodía, Shang Yanjing se acercó a ellos y comenzó a instruirlos. —Permitir que el joven maestro Wei vea a su hijo es un poco más complicado, pues lo que haré será hacerte ver a través de los ojos de Hanguang-jun. Por favor, siéntense el uno frente al otro.

Cuando estuvieron en esa posición, les pidió que se tomaran de las manos y que por nada fueran a soltarse; por último, les indicó que cerraran los ojos. Él se acercó a la pareja y puso un dedo tras la cabeza de Lan Wangji, al mismo tiempo, puso uno en la sien de Wei Wuxian. Usando su energía espiritual, les permitió ver la diminuta imagen de su bebé.

—¡A-Bao! E-es tan pequeño, m-mira sus pequeñas manitas. Lan Zhan, mira, mira... parece que se está chupando el dedo. Es… es… tan hermoso.

Shang Yanjing les permitió que lo vieran un poco más de tiempo antes de terminar. Ambos abrieron los ojos, los de Wei Wuxian seguían derramando lágrimas de alegría y los de Lan Wangji estaban humedecidos. 

—Será mejor que nos vayamos —anunció Mu QianHao. Los dos extraños fueron escoltados a la salida por Lan Sizhui, lo que permitió que los dos padres tuvieran un momento de intimidad. —Lan Zhan…

Wei Wuxian no pudo decir más. Su esposo no podía expresarse con tanta elocuencia en palabras, pero sus acciones hablaban mucho. Lo sujetó con dulzura por las mejillas y lo besó lleno de emoción. Wei Wuxian sonrió y le rodeó el cuello con ambos brazos. Por más que lo intentara, las lágrimas no dejaban de brotar, pero por primera vez en mucho tiempo eran lágrimas de la más pura dicha que hubiera experimentado en su vida.

Chapter Text

Los Lan no mentían y en verdad Jin Ling estaba allí para aprovechar su tiempo con clases mientras no fuera su turno de darle energía a su tío. Algunas veces tenía que escuchar su lección de parte de Lan QiRen, otras era Lan XiChen quien lo instruía y otras tantas era Lan Wangji. Aunque no era lo que quisiera estar haciendo, no podía decir que odiaba las clases porque tratándose de su caso los tres se enfocaban en temas que podrían serle de utilidad. Por supuesto, Lan QiRen tenía un énfasis en etiqueta y el comportamiento correcto de un líder, tanto en cultivación como en liderazgo. Lan XiChen tenía la experiencia práctica y siempre se había caracterizado por ser muy justo, por no asumir de inmediato lo peor de una persona o situación. Él ya había tomado un papel de mentor para Jin Ling desde hacía mucho tiempo, ahora solo era un poco más formal. 

Lan Wangji era más concreto y sus instrucciones se enfocaban más en técnicas cultivacionales y su teoría, pero era más abierto a escuchar dudas y las suposiciones más alocadas, así que Jin Ling podía hacer preguntas que con Lan QiRen se hubieran ganado el azote de un rollo sobre la mesa o que alzara la voz. Jin Ling suponía con certeza que esta apertura se debía a la influencia de Wei Wuxian.

Sentía una gran admiración por Lan Wangji, y aunque casi siempre que salían con su tío también estaba presente, no había tenido tiempo de realmente acercarse a él así que aunque su tema de discusión no se desviaba mucho de las clases, comenzaba a sentirse un poco menos intimidado de hablarle como ya lo hacía con Lan XIChen.

Mientras ellos atendían esas clases, Wei Wuxian pasaba el tiempo con los otros junior. El viento soplaba con fuerza y era una excelente oportunidad para practicar arquería bajo condiciones desfavorables. —Vamos chicos, tienen que mejorar mucho más. Tendrán mucha competencia en la próxima conferencia y no saben qué obstáculos pondrán.

Jingyi estaba muy concentrado en las instrucciones. Había notado la mejoría de Sizhui y conocía las habilidades de Jin Ling, entonces no quería quedarse atrás por su promesa para la próxima conferencia. Wei Wuxian sonrió al verlo tan dedicado y se acercó a él para darle instrucciones. Luego de corregir algunas cosas, Jingyi disparó y pegó casi en el blanco. —¡Eh! Nada mal para el primer tiro. Recuerden, en condiciones extremas como este viento deberán hacer cálculos rápidos con su mente, así que entre más tiros hagan ahora más pronto entenderán al viento. Más adelante vamos a practicar con blancos en movimiento.

—¿Qué blancos en movimiento? No vamos a dispararle a aves o animales, ¿cierto? —Uno de los discípulos se preocupó.

—Matar animales dentro del Receso está prohibido, además ahora sólo tenemos a los conejos y nadie va a tocarlos —respondió Wei Wuxian con aire sobreprotector, que hizo reír a los otros discípulos. 

—¿Usaremos cometas? —preguntó Lan Jingyi.

—No, algo más, algo nuevo —dijo sonriente y miró a Sizhui que le sonrió de vuelta. 

Continuaron la práctica por un par de horas hasta que Jin Ling se unió al grupo y Wei Wuxian lo saludó. —Bienvenido, ¿quieres hacerle una demostración al grupo de cómo se usa el arco?

—Claro, será un placer —dijo con presunción, aunque de inmediato se puso serio—. Tengo noticias que darles primero. Llegó un mensaje de Lanling hace un momento en el que piden ayuda en una región fronteriza con Gusu. Como en realidad está más cerca de aquí, pensaron que era mejor dirigir el mensaje hacia acá y Zewu-jun dijo que sería una buena oportunidad para que los chicos tuvieran algo más de práctica.

—¡Iremos de cacería nocturna todos juntos otra vez! —exclamaron los jóvenes, menos Jin Ling, Jingyi y Sizhui que voltearon hacia Wei Wuxian, que tenía una expresión contrariada en su rostro.

—Si tú te quedas, yo me quedaré contigo —le susurró Sizhui.

—Tch… yo debería ir porque me contactaron a mi directamente, pero podría buscar la forma de no hacerlo. No es que realmente se necesite que esté presente...

Wei Wuxian sonrió y negó un poco. —No creo que estar un par de días sin recibir su energía me afecte tanto, pero de todos modos me gustaría consultar con Mu QianHao. Si no es algo arriesgado, me gustaría poder acompañarlos de cacería.

Más tarde fueron a consultar con la médico, quien lo pensó un momento. —No creo que haya problema alguno, pero tendrás que guardar bastante reposo en el camino. No deberías andar a pie por demasiado tiempo, asegúrate de recibir tus dosis de energía a la misma hora, no te saltes ninguna comida y no uses tu energía espiritual a lo tonto.

—Solo iré a observar —respondió sonriente— y llevaremos a Manzanita, así que casi no caminaré. Estará bien así, ¿cierto?

—Mmn. De cualquier forma, asegúrense de monitorear constantemente el estado del bebé y de tu energía, pues no has estado expuesto a mucha actividad en estos días y no sabemos cómo podría afectarles. De cualquier forma, considero que vas a estar bien.

Los preparativos para el viaje no demoraron. Los jóvenes estaban muy entusiasmados de volver a salir e cacería con sus seniors favoritos y Jin Ling, así la mañana que iban a partir, se apresuraron a llenar las alforjas de Manzanita con comida listo para acompañarlos en su viaje.

En la cabaña de las gencianas, Wei Wuxian había despertado a las cinco de la mañana aunque las náuseas ya no eran la causa. Somnoliento aún, se dejó mimar por su esposo que se encargó de que estuviera correctamente vestido, solo faltaba ponerse el abrigo.

Wei Wuxian no abrió los ojos y se dejó conducir hacia la puerta de la cabaña donde Sizhui ya los esperaba. —Buenos días, mamá, padre.

—Buenos días.

—...días —respondió Wei Wuxian abriendo al fin los ojos. Su hijo le sonreía de una manera diferente y no lo miraba a la cara sino que parecía estar viendo más abajo, así que quiso comprobar qué era lo que Sizhui miraba y se sorprendió al notar su ropa. Aún usaba su acostumbrado traje negro, pero la túnica exterior era blanca con el ornamento de nubes que pertenecía a la secta Gusu. Consultó con su esposo el significado de aquello con solo dirigirle una mirada y este respondió con una sencilla frase.

—Estarás protegido por los bordados de la túnica.

Sonrió de inmediato. Aunque ya no tenía tanto miedo de dejar la cabaña, todavía se sentía ansioso por dejar el Receso de las Nubes y le preocupaba que algo quisiera hacerles daño a él y a su bebé. Con los encantamientos bordados en la túnica de la Secta Lan al menos estaría protegido de seres sobrenaturales.

—Además, ya eres parte de la Secta Lan, así que puedes usar estas túnicas sin objeciones ahora —añadió Sizhui.

—Todavía no me acostumbro a pensar eso —rió—. La primera vez que me castigaron copiando las reglas, juré que no tenía pensado casarme en la Secta Lan y mírame ahora.

Lan Wangji lo envolvió desde atrás con el abrigo y aprovechó a abrazarlo. La sonrisa de Wei Wuxian se hizo mucho más grande antes de girarse un poco para recibir un corto beso. Lan Sizhui se dio lentamente la vuelta para darles un poco de privacidad, pero una gentil sonrisa estaba en su rostro al ver lo felices y enamorados que estaban sus padres.

A pesar de las precauciones, Wei Wuxian todavía tuvo que abrazarse con fuerza a la espalda de Lan Wangji para atreverse a cruzar la entrada principal del Receso de las Nubes, aún bajo la mirada curiosa de todos sus discípulos. Sizhui estaba a su lado, palmeando suavemente su espalda para tranquilizarlo. Era la primera vez que salía desde que regresaron de Ciudad Yi, pero al menos no sintió tanto pavor como la primera vez que quiso salir de la cabaña.

Cuando al fin estuvieron afuera, Wei Wuxian comenzó a relajarse y suspiró asomándose para ver a los demás que no se reían, solo miraban curiosos y preocupados por lo que le ocurría. 

Jin Ling aguardó hasta que hicieron contacto visual para hablarle. —Tal vez quieras seguir abrazando a Hanguang-jun… voy a llamar a Fairy.

Inmediatamente, Wei Wuxian volvió a esconderse a la espalda de su esposo, cerró con fuerza los ojos y tapó sus oídos. Apenas captó el silbido de Jin Ling y comenzó a tararear alguna canción para no escuchar los ladridos del perro. Sizhui palmeó su hombro para decirle que ya todo estaba bien.

Uno de los chicos se acercó a Jin Ling. —¿Trajiste a Fairy y ha estado aquí afuera todo el tiempo con este clima? 

—Sí. Zewu-jun hizo que le construyeran un refugio aquí afuera para que no estuviera a la intemperie y todos los días vengo a verlo y a darle comida. ¿Por qué?

—Yo pensé que se habría quedado en Torre Koi o que Zewu-jun haría una excepción por ti ya que es temporal.

—Sí, dijo que podría dejarlo entrar, pero no sé si se lleve bien con sus conejos.

Era mentira. Zewu-jun le había ofrecido permitirle tener a Fairy dentro del Receso, pero eso podría ser mucho más de lo que Wei Wuxian pudiera soportar. Sabía de su tendencia por deambular por los rincones del Receso y en una de esas podía encontrar al perro. Aquella había sido la razón por la que Jin Ling solicitó que se le permitiera colocar un refugio para su perro y Lan XiChen mandó a construir una pequeña cabaña en donde también Jin Ling pudiera pasar un rato, encender un fuego en la chimenea y estar con su perro.

Lan Wangji ayudó a Wei Wuxian a montar en Manzanita. Lo tomó por la cintura y lo subió a la espalda del animal sin esfuerzo alguno. Mientras lo soltaba, solo Wei Wuxian notó la discreta caricia que le dio a su vientre, que él respondió con una sonrisa enternecida.

Solo faltaba un miembro del grupo, pero no tardó en presentarse ante los chicos que lo recibieron con entusiasmo. —¡Wen Ning!

Él les hizo una reverencia, pero caminó hacia Wei Wuxian. —Wen Ning, amigo mío, ha pasado un tiempo.

—Joven Maestro Wei, ¿cómo te encuentras? A-Yuan me ha dicho que estás mucho mejor en estas semanas.

—Lo estoy. Gracias por tu ayuda, Wen Ning. Estaré en deuda contigo por el resto de mi vida —le hizo una reverencia leve.

—Claro que no. El maestro Song Lan fue el responsable de todo, yo solo ayudé a escoltar al maestro Shang hasta acá.

Con el grupo ya completo solo quedaba bajar la montaña para tomar el camino que los llevaría a la frontera entre Gusu y Lanling. Era un pueblo pequeño, pero en los recientes días los leñadores habían tenido problemas para recolectar la madera que necesitaban. Un grupo se adentró en el bosque, pero cuando iba a comenzar a hacerlo los árboles comenzaron a mover sus ramas y a defenderse.  

Varios cultivadores se habían aventurado al lugar, pero salieron seriamente heridos y sin progreso alguno. El último grupo en intentarlo fue más agresivo y uno de ellos fue arrojado con tanta fuerza que su cabeza se estrelló contra una roca y murió en el lugar. Las reservas de leña para el invierno comenzaban a escasear, pero nadie podía tocar un solo árbol. 

Conociendo el paradero de Jin Ling y la fama que él y sus nuevos mentores se habían forjado ya entre la gente común, el jefe de la aldea se dirigió directamente a ellos para pedir su ayuda. Así, un par de días después de dejar Gusu, el grupo llegó a la Aldea Shú para ocuparse del problema.

Primero hicieron una parada en la posada para descansar un poco, comer y que Wei Wuxian pudiera escuchar Armonía y tomar una siesta. Lan Wangji iría a nombre de la Secta Lan y de Jin Ling a ponerse a las órdenes del jefe de la aldea. Los jóvenes decidieron salir a caminar mientras tanto, para recabar un poco más de información como Wei Wuxian les había enseñado y se reunirían de nuevo allí poco antes del anochecer.

Los dos Senior ya aguardaban en el salón mientras bebían un poco de té, y los junior estaban muy emocionados de contar lo que habían averiguado. Rodearon todos la mesa de sus mayores, dejando que Jin Ling y Sizhui tomaran los lugares más cercanos a ellos.

—No tuvimos mucha suerte con las personas más jóvenes. Todas decían lo mismo, que siempre han ido a cortar madera a esa región del bosque y nunca han tenido problemas —contó Jingyi.

—Por eso fuimos a buscar a los más ancianos. Lo que nos contaron podría ser la explicación a lo que pasa en el bosque.

Chapter Text

—Los ancianos coinciden en mencionar una cosa: El espíritu del bosque. Se dice que cuando se conformó la aldea, los árboles de esta región fueron talados y usados para construir las casas, pero el lugar era una especie de lugar sagrado y algo similar a lo de ahora comenzó a suceder. Los árboles cobraron vida y comenzaron a azotar a los pobladores. Tuvieron que traer madera de otras regiones para terminar de construir la aldea.

—Pero de eso hace más de 100 años que no había ningún suceso extraño. Los pobladores han podido reabastecerse de madera en el bosque cada invierno, son muy cuidadosos de no cortar demasiados árboles y siempre presentan ofrendas al Espíritu del Bosque como agradecimiento por sus bondades. Así han logrado vivir en armonía desde entonces.

—Al menos hasta hace un par de semanas, justo cuando las nevadas comenzaron. Un grupo de leñadores entró al bosque y regresaron con graves heridas. Después de un par de excursiones más tuvieron que buscar más lejos para conseguir la madera y aunque le pidieron ayuda a cuanto cultivador pasaba por la aldea, solo empeoraba todo cada vez más. 

Wei Wuxian escuchaba atento lo que los jovenes decían, complacido con la información que habían recabador. —Muy bien. ¿Eso es todo lo que averiguaron?

—No. Pudimos hablar con uno de los leñadores que estuvo en el primer incidente y nos contó a detalle cómo ocurrió. Tenemos la ubicación exacta de donde pasó y pensamos que es el mejor lugar para comenzar a investigar la escena.

Wei Wuxian miró a su esposo y este asintió. Ambos se levantaron al mismo tiempo y los discípulos los imitaron. —Vamos hacia allá entonces.

El grupo de jóvenes y sus mentores se adentraron al bosque tratando lo más posible de no perturbar el ambiente en caso algo provocara a los árboles del lugar. Siguiendo las instrucciones del leñador llegaron hasta un punto en el bosque en donde ya habían talado un árbol y solo quedaba el muñon del mismo. Wei Wuxian caminó hacia allí, limpió la nieve que se había acumulado encima se sentó. Sacó una manzana de su Bolsa Qiankun y se puso a comer. —Bien, yo solo vine a observar así que comiencen a buscar pistas.

Los discípulos asintieron y se dispersaron alrededor. Lan Sizhui, Jingyi y Jin Ling intercambiaron una mirada, dudando si dejar solo a Wei Wuxian, pero al ver que Lan Wangji se sentaba a su lado entendieron que él estaba seguro y se dirigieron a hacer su labor.

—Creo que podría hacer esto el próximo año cuando comiencen las clases, ¿no lo crees? Así los chicos no se verán decepcionados porque querían que los instruyera también.

—Veremos cuando el tiempo llegue.

Wei Wuxian sonrió. Lan Wangji siempre había sido bastante protector con él, pero lo era aún más ahora. Antes había bromeado sobre estar indefenso y necesitar que lo protegiera, pero en su estado actual eso era precisamente lo que ocurría. Su energía espiritual no era poca, pero usarla podría llevar a un fuerte desequilibrio y tanto su vida como la del bebé estarían en riesgo. Aún podría hacer uso de la Cultivación Demoniaca sin alterar su energía espiritual, pero no sabían qué efectos podría tener en su hijo así que se abstendría de usarlo. La única defensa que él podía usar en ese momento eran las docenas de talismanes que tenía almacenados en sus mangas y no podía evitar sentirse algo ansioso por eso, pero la cercanía de Lan Wangji lo tranquilizaba mucho.

Una hora casi había pasado desde que llegaron al sitio y no había señal de algo fuera de lugar. Wei Wuxian se levantó, estiró un poco sus brazos y piernas y puso las manos detrás de su cabeza antes de alzar la voz. —¡Vengan todos!

Al acercarse, les preguntó si habían encontrado algo. Hubo silencio por un buen rato hasta que Lan Jingyi tomó la palabra. —No sé si sea relevante, pero no muy lejos de aquí hay un par de árboles con cortes de hacha en ellos.

Wei Wuxian sonrió complacido. —Es relevante, muy relevante. Muéstranos el lugar, Jingyi.

Se acercaron a observar los árboles que Jingyi había encontrado y a partir de allí se centraron en hacer una nueva observación de los cortes que poseían y el ambiente a su alrededor. Wei Wuxian caminó hacia un árbol muy grande y grueso que crecía junto a una formación rocosa. Muy cerca de allí había otro muñón de un árbol recién cortado. Estaba realmente muy cerca de los árboles que Jingyi había mencionado, ¿por qué ese sí lo habían logrado cortar?

Unos pasos más hacia la formación y comenzó a notar un aumento en la energía negativa, por lo que se detuvo. Dio un paso atrás y observó de nuevo el tronco cortado y luego la formación rocosa. Sonriente, llamó a todos y les dijo que hicieran un medio círculo en torno al lugar. —¿Quién me dice qué hay de peculiar con este tronco?

Mientras los muchachos daban un vistazo, Wei Wuxian se acercó a su esposo y caminaron hacia el árbol más cercano para sentarse uno junto al otro. Lan Wangji lo tomó de la mano y él se recostó en su hombro mientras recibía una dosis de energía de su parte. Por un momento olvidaron que se encontraban en medio de una cacería nocturna y entraron a su propio mundo intercambiando ligeros besos y caricias. Lan Wangji terminó de darle energía y lo abrazó, acariciando su vientre que ya era un poco más notorio si observaban con detenimiento, aunque bajo la túnica de Gusu Lan y el abrigo con el que Wei Wuxian se protegía del frío no había temor de que alguien se enterara.

—¡Senior Wei, Hanguang-jun! —gritó Jingyi llamando la atención de sus mentores. Ellos acudieron al llamado y volvieron a acercarse al grupo. 

—¿Y bien? ¿Qué encontraron?

—Si caminamos hacia esa formación rocosa la energía negativa se hace más fuerte. Nos acercamos a investigar y no se trata de una formación natural, parece que fue creada para contener algo, pero ahora tiene una grieta y por allí se escapa la energía negativa.

—Bien hecho. ¿Quién tiene una idea de qué sucedió?

Los otros chicos dirigieron su mirada hacia Sizhui que asintió para su papá, pero no habló de inmediato pues sabía lo que Wei Wuxian iba a decir después. —Vamos, vamos, no están en clase con Señor Lan así que dejen de depender de Sizhui para responder por ustedes.

Los chicos se sobresaltaron e intercambiaron miradas hasta que uno más se atrevió a responder. —El árbol al caer rompió la roca y eso causó que se filtrara la energía negativa. 

—Bueno, es una buena observación pero no es del todo correcta. Sí está relacionado con el árbol, pero no porque haya roto algo. Miren más de cerca el tronco y díganme qué hay de extraño. 

Se acercaron un poco más y tomaron turnos para examinar el tronco y al fin alguien hizo la observación que Wei Wuxian estaba esperando. —...no hay nieve.

Todo el resto del bosque estaba cubierto con una capa bastante gruesa de nieve, excepto aquel tronco y una pequeña área a su alrededor. —¿Y por qué es que no hay nieve sobre el tronco?

Jingyi se agachó a tocar el lugar. —¡Oh! Está húmedo, así que la nieve sí tocó este lugar pero probablemente se derritió porque está caliente.

—¿Caliente? —los demás también tocaron el tronco y comprobaron las palabras de Jingyi.

—¿Por qué el tronco irradia calor? —preguntó Jin Ling.

Wei Wuxian sonrió y comenzó a exponer. —Este no es un tronco cualquiera. Debió surgir de una semilla tallada con un sello e infundida con energía espiritual hasta que brotó, de modo que se convirtiera en una columna de protección natural. 

—Los árboles espirituales toman energía de la tierra, el agua, el sol, los animales que viven e incluso los que mueren a su alrededor, en una forma similar a las columnas que usamos en Ciudad Yi —explicó Lán Sizhui. 

Jin Ling dio un par de pasos hacia la formación de rocas. —Sí ésta clase de árbol fue colocada tan cerca de ese lugar que despide energía negativa, quiere decir que estaba conteniendo lo que fuera que hay allí y al talar este árbol perdió fuerza la barrera.

Otro de los chicos intervino. —Ah, entonces por eso los árboles cobraron vida, ¿no es así? Tanta energía negativa debió apoderarse de ellos y atacan a cualquiera que quiera hacerles daño.

—Para que eso sucediera, tendrías que sentir la energía negativa cerca de los árboles pero nadie pudo sentirla hasta que se acercaron a ese lugar. No es energía negativa lo que lo causa.

Jingyi se había alejado del grupo hacia uno de los árboles que tenían marcas de hacha y puso su mano en los cortes. —Ah, este árbol también está caliente…

—Debe ser una medida de protección —observó otro de los chicos.

Wei Wuxian asintió. —Es lo más probable. Perder uno de los pilares que estaban conteniendo la energía negativa debió debilitar la barrera, pero no lo suficiente para que ésta se saliera de control. Cuando los quisieron cortar, debió activarse algo en sus conjuros para proteger el equilibrio.

—Entiendo que los leñadores fueran atacados por los árboles, pero no por qué los cultivadores que vinieron antes que nosotros.

—La grieta en las rocas —señaló Lan Wangji y todos entendieron de inmediato. Al sentir la energía negativa habían querido investigar qué era lo que estaba sellado en ese lugar y probablemente comenzaron a romper aún más la piedra, causando nuevamente la agitación de los árboles.

—¿Y ahora qué haremos?

—Eso es un poco más complicado. La barrera ya fue dañada y se irá deteriorando con el tiempo. Es mejor sellar lo que esté allí de alguna otra forma.

—Senior Wei, hay algo que no me queda claro. Si esto es lo que ocurre ahora, ¿qué fue lo que causó la leyenda del Espíritu del Bosque?

—Hm… probablemente lo sepamos luego de que despertemos lo que esté sellado allí.

—¡¿Lo vamos a despertar?! —exclamaron varios chicos.

—Mmn. ¿De qué otra forma podríamos sellarlo? 

El plan era levantar una barrera temporal para distraer la función de los árboles y contener la energía negativa mientras rompían las rocas y se encargaban de sellar lo que estuviera dentro del círculo. Lan Wangji dio instrucciones a cada uno sobre lo que debían hacer. Él estaría listo para actuar si los jóvenes no podían con lo que estuviera dentro, pero podría ser peligroso para Wei Wuxian, así que se giró hacia él con una mirada seria.

—Ya sé, ya sé —suspiró algo decepcionado de no poder ver a sus chicos en acción—, me mantendré lejos del peligro. Esperaré donde estábamos antes, no tarden.

—Abrígate bien.

—Mmn. Ustedes tengan mucho cuidado.

Sentado de nuevo en el amplio tronco puso atención a los sonidos que provenían de donde los chicos ya habían comenzado el procedimiento. Tenía curiosidad sobre qué era lo que encontraron sellado en el lugar, pero ahora debía pensar en su bebé primero. 

Aunque parecía estar descansando, en realidad sus sentidos estaban muy atentos a su entorno y nada lo podía tomar por sorpresa, así que cuando escuchó un sonido que no provenía del lugar de la batalla, todos sus músculos se pusieron alerta. 

Dio un salto hacia delante justo en el momento en que una espada se clavó en el tronco donde estaba sentado. Mientras daba otro salto hacia atrás para esquivarla de nuevo, se despojó del abrigo que le restaba movilidad y lo lanzó sobre la espada para frenarla un momento y hacer que el perpetrador saliera de su escondite para liberar su arma.

—¿De nuevo tú?

Con un arco en mano, la persona que se acercó era la misma que lo había atacado la última vez mientras estaba de cacería con Jin Ling —Está vez no voy a rendirme hasta matarte.

Había un solo pensamiento en la mente de Wei Wuxian y era proteger a su bebé, así que tenía que hacer todo lo que estuviera a su alcance para no dejarse atrapar de ninguna forma. —Y yo no voy a dejar que me mates... 

Quizá no podía atacar, ni usar el cultivo demoníaco, pero tenía suficientes talismanes y podía usar a chenqing para bloquear los ataques de la espada. Si podía dirigir la pelea hacia donde los demás estaban, incluso podía provocar que uno de los árboles atacara a su agresor. Sin embargo, con cada paso atrás que daba hacia aquel lugar, su huída se veía interrumpida por un nuevo ataque de la espada y casi de inmediato una flecha en su dirección. Los ruidos que provenían del lugar donde los jóvenes hacían su labor eran muy fuertes, pero aún así gritó con todas sus fuerzas. —¡Lan Zhan!

Apenas tuvo tiempo de esquivar una flecha que pasó rozando su mejilla, haciendo una leve herida. Comenzaba a sentir pánico, pero la adrenalina lo mantenía alerta para defenderse. Ya no le quedaban flechas a su oponente, así que era su oportunidad de escapar hacia el encuentro de su familia.

El atacante no tenía la intención de dejarlo ir. Su espada seguía maniobrando ataques que lo mantenían lejos del área del exorcismo mientras que él se iba acercando con otra espada y una daga en mano, con toda la intención de acabar con él en el lugar.

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l choque de las espadas era cada vez más intenso, finalmente Lan Wangji desarmó a su oponente y alzó la espada para darle un golpe final, pero una voz lo hizo detenerse de una. —¡Padre, detente! 

Sizhui tenía razón. No podía matarlo, no en ese momento al menos. Su crimen era grande, no solo personalmente sino ante toda ley, por lo que su juicio y condena no serían leves, pero no podía matarlo sin antes saber si trabajaba sólo y cómo sabía que Wei Wuxian estaría solo en un momento así. 

Sizhui se acercó a ellos y observó bien al atacante. La túnica que llevaba era completamente blanca, sin distinción de ninguna secta, pero sus movimientos eran extrañamente familiares cuando estaba peleando con su padre. Wei Wuxian le había dicho que prestará atención a los sonidos de las peleas y por lo que había escuchado el estilo de pelea de esa persona era muy similar al de Gusu.

—¿Qué pasa? ¿El grandioso Hanguang-jun no se puede manchar las manos con la sangre de una persona inferior a él? La Secta GusuLan siempre tan pretenciosa…

Esa forma de hablar era muy familiar, demasiado… —Moling Su.

—¡Vaya, vaya! Qué honor haber sido reconocido por su eminencia. Supongo que ahora también querrán matarme como a nuestro anterior líder, pero no les dejaré ese placer.

De su manga sacó un cuchillo con la intención de cortarse la garganta, pero Sizhui fue más veloz y lanzó una de sus agujas justo al centro de su frente, dejándolo inconsciente en un instante.

—Tío Ning me enseñó esto. Dijo que era una habilidad especial de tía Qing. No imaginé que las agujas de plata que ustedes me regalaron fueran a ser tan útiles.

—Bien hecho.

.

La espalda de Jiang YanLi estaba teñida con sangre. Sus ojos estaban cerrados, pero todavía estaba respirando. Jiang Cheng lanzó un puñetazo al rostro de Wei Wuxian. —¡¿Qué pasó?! ¡¿No dijiste que podías controlarlo?! ¡¿No dijiste que todo estaría bien?!

—... no lo sé tampoco… no puedo controlarlo, no puedo contralarlo…

Jiang YanLi se movió y Jiang Cheng se apuró a sostenerla y tranqulizarla, prometiendo que la llevaría abajo de inmediato, pero ella lo detuvo al llamar el nombre de su otro hermano. —...A-Xian.

—Shijie, e-estoy aquí…

—...A-Xian… ¿por qué te fuiste tan rápido antes…? Ni siquiera tuve la oportunidad de verte o decirte algo…

El corazón de Wei Wuxian latía muy rápido. No se atrevía a dirigirle la mirada a Jiang YanLi, su rostro tan similar al de Jin ZiXhuan, cubierto en polvo y sangre. Pero le asustaba aún más las palabras que ella iba a decirle…

—Estoy… Estoy aquí para decirte…

La frase quedó inconclusa, solo un suspiro salió de la boca de Jiang YanLi antes de pedirle que se detuviera. Necesitaba serenar su mente y eso le tomó bastante tiempo, pero al fin logró que los cadáveres dejaran de ignorar sus órdenes. 

Creyó tener tiempo, poder escuchar lo que ella quería decirle. Lo aceptaría todo, su odio, su compasión, sus regaños, lo que fuera… lo aceptaría todo en silencio.

Menos que ella lo hiciera a un lado y fuera apuñalada en su lugar. Era él quien merecía morir, no ella, no la única persona que hasta ese momento lo había amado incondicionalmente. 

Su mente se nubló en ese instante, como si todo el mundo hubiera perdido su luz y el primero en pagar por ello sería la persona responsable por haberla apagado. 

—¡Shijie! —el grito de Wei Wuxian fue amargo, cargado de dolor, pero al abrir los ojos no encontró la oscuridad de la Ciudad sin Noche sino la etérea luz del Receso de las Nubes. Estaba de vuelta en su cama dentro de la cabaña de las gencianas.

—Wei Ying… —Lan Wangji se inclinó sobre él y acarició su mejilla con suavidad mientras lo ayudaba a sentarse. Wei Wuxian de inmediato lo abrazó con fuerza y dejó salir un quejido largo y miserable. —¿Otra pesadilla?

—No me dejarán olvidarlo ni un poco. Lo sé, es mi castigo, morir una vez no fue suficiente para pagar mis deudas, tendré que revivirlas a diario por el resto de esta vida también.

Lan Wangji no pudo decirle lo contrario, pero se prometió que si existía una forma de ayudarle a liberarse de esas pesadillas, él haría todo lo que estuviera a su alcance para encontrarla.

—¿Qué ocurrió? ¿Cómo está Fairy?

—Está bien. Descansa en las habitaciones de Jin Ling y se recupera bien.

Wei Wuxian suspiró audiblemente. —Qué bueno… no quiero que Jin Ling sufra más por mi culpa.

Jin Ling y Lan Sizhui estaban esperando a que Wei Wuxian despertara y al escuchar el grito corrieron hacia la habitación, pero se detuvieron ante la puerta medio cerrada. Aún así alcanzaron a escuchar la queja del mayor. Sizhui cerró lentamente las puertas y le hizo seña a Jin Ling de que se alejaran de allí. Fueron hasta el pórtico, donde Jin Ling detuvo a su primo.

—¿Sigue teniendo pesadillas?

Lan Sizhui dio un profundo suspiro e invitó a Jin Ling a tomar asiento en el escalón. —Mi padre dice que despierta una o dos veces todas las noches o habla dormido. Al menos ahora ya no sueña que le hacen algo a A-Bao o a mí, pero en cambio sueña con los eventos de su vida pasada.

—Entonces estaba soñando con mi madre… 

—Probablemente cuando ella murió. Es una de sus pesadillas recurrentes.

Jin Ling sabía a grandes rasgos lo que había ocurrido esa noche. Jiang Cheng no hablaba mucho de ello porque era muy doloroso para él, así que solo le había dicho que Jiang YanLi había insistido en acompañarlo hasta la Ciudad sin Noche, pero nunca imaginó que entraría al campo de batalla en medio del caos. Uno de los cadáveres feroces de Wei Wuxian perdió el control y la hirió, pero luego por culpa de Wei Ying ella fue asesinada por otro cultivador.

Había odiado a Wei Wuxian toda su vida por arrebatarle a sus padres, pero con lo que ocurrió desde que lo encontró en el Monte Dafan hasta que se marchó con Lan Wangji en Yunping ya no le era posible odiarlo como antes, aunque eso no significaba que hubiera olvidado que sus padres estaban muertos a causa suya.

Quizá al principio solo se aferró a la noción de que él nunca había querido matar a sus padres realmente y que también sus tíos habían tenido responsabilidad en ello, sumado a las acciones de Su She.

Sin embargo, conforme avanzaba el tiempo y su convivencia con él realmente le tomó cariño y aunque seguía presente el hecho de que sus padres habían muerto por su causa, decidió que su muerte había sido suficiente castigo para él. Sinceramente así lo creía, así como que todos merecían una segunda oportunidad, pero al parecer su tío Wei no lo creía así. Todavía cargaba con mucha culpabilidad .

Si hubiera una forma de hacer que Wei Wuxian se liberara de esa carga. Jin Ling no era muy bueno demostrando su afecto, era un hombre de acciones más que de palabras, pero apenas podía tolerar los abrazos que con frecuencia necesitaba. ¿De qué forma podía demostrarle que sus deudas estaban saldadas?

.

Dos comerciantes viajeros tomaban un poco de licor en una posada del pueblo vecino a Ciudad Caiyi. Los viejos conocidos aprovecharon el encuentro para intercambiar anécdotas, historias y rumores que habían escuchado en sus viajes. Al calor de la bebida, se olvidaron de controlar el volumen de su voz, incluyendo a los demás comensales en su conversación.

El que lucía mayor, con larga barba pintada en canas y porte grueso, compartió el cotilleo más reciente. —Acabo de estar en Ciudad Caiyi. ¿Escuchaste que habrá un juicio en el Receso de las Nubes? Han llamado a los mayores de Lanling y solicitaron la presencia del líder de la Secta Moling Su.

—De nuevo esos ingratos de Moling. ¿Qué fue lo que sucedió esta vez?

—Lo mismo de siempre, el absurdo resentimiento con la secta Gusu Lan y especialmente con Hanguang-jun. Hace algunos días, los jóvenes salieron a atender un llamado a petición del joven líder Jin y mientras lo hacían fueron emboscados por un discípulo de la Secta Moling Su. Al parecer se trata del discípulo directo del líder Su She, alguien de nombre Li Jiu.

Con tono de incredulidad, el más joven interpeló a su compañero. —¿Solo fue una persona? ¿Cómo se le puede llamar a eso una emboscada?

—Ah, pero es que el ataque no fue dirigido a todo el grupo de discípulos. Li Jiu esperó hasta que su objetivo estuvo aislado para intentar asesinarlo y por poco lo logra. Afortunadamente, Hanguang-jun logró detenerlo a tiempo y lo capturaron para interrogarlo y someterlo a juicio —el viejo escupió con desdén—, si yo hubiera estado en el lugar de Hanguang-jun lo habría ejecutado en su lugar.

—¿Por qué?

—¿Y cómo reaccionarías tú si alguien intentara matar a tu esposa? Yo no solo lo hubiera matado en el acto sino que lo hubiera cortado en pedacitos y quemado su cuerpo. 

—Mmn… —El joven comerciante llevó su copa hasta sus labios y bebió un sorbo antes de entender lo que su compañero implicaba y terminó por escupir lo que tenía en la boca. —Espera, ¿me estás diciendo que el objetivo de Li Jiu era Wei Wuxian? ¿Por qué tanto escándalo entonces? No es como si él estuviera indefenso.

—Eso es lo extraño. Al regresar del bosque, Wei Wuxian estaba inconsciente y herido. Solo era una persona atacándole y nadie se explica por qué no se defendió usando sus cadáveres o trucos demoníacos, aunque hay varios rumores sobre eso también.

—¿Qué rumores?

—Dicen que en varios meses nadie ha visto a Wei Wuxian descender de la montaña. Aparentemente era consumidor frecuente de la Sonrisa del Emperador y de la Cocina de Hunan, pero desde hace varios meses no han tenido visita o encargo de su parte.

—Hmm… Ahora que lo mencionas, ¿no fue hace dos meses que hicieron el sello final de Ciudad Yi?

—Sí, ¿por qué?

—Recuerdo haber escuchado que Wei Wuxian se desmayó en aquella ocasión y que se encontraba enfermo. ¿Será posible que aún no se haya recuperado y por eso casi no ha salido del Receso de las Nubes en ese tiempo?

—Tiene sentido. Y si aún está débil por la enfermedad, por eso no participó del exorcismo y tampoco pudo defenderse. 

—Es extraño. Oye, ¿recuerdas que la esposa del anterior líder estaba muy enferma y jamás se la vio? ¿No será que la vida en el Receso de las Nubes es demasiado dura para alguien que no nació en aquel lugar?

—Sí, es muy extraño. Quien iba a decir que el temido Patriarca de Yiling iba a estar tan indefenso un día. De verdad que han cambiado las cosas.

Uno de los comensales dejó una pieza de plata en la mesa y se levantó de golpe para continuar su camino. Ya tenía suficiente de la cháchara de los dos hombres.

Chapter Text

Jin Ling tuvo clases la mañana siguiente con Lan Wangji. Prestó mucha atención y fue breve con sus consultas para terminar el contenido de la clase más pronto, pues tenía un plan. —Hanguang-jun, necesito pedir un favor.

Solo estaban esperando la llegada del líder de Moling Su para iniciar con el juicio. Quien había tomado el liderato luego de la muerte de Su Minshan había sido su padre, pues su nieto apenas tenía 10 años y todavía debía prepararlo bien para convertirse en un gran líder, de preferencia sin los grandes defectos de su padre. Su ZhenLi en realidad conservaba en alta estima a los Lan que habían aceptado como discípulo a su ingrato hijo y ellos en correspondencia eran bastante cordiales con él a pesar de los incidentes con Su She y Li Jiu. Lan XiChen, en compañía de Lan QiRen, condujeron al Líder de Secta Su hacia el gran salón donde se llevaría a cabo el juicio. Las mesas estaban dispuestas para los líderes y los ancianos de las tres sectas involucradas. En el balcón estarían algunos invitados como observadores imparciales en la audiencia y los discípulos Lan que habían acudido a atender el llamado de auxilio.

Un momento después, varios discípulos mayores llevaron fuertemente custodiado a Li Jiu y lo hicieron arrodillarse en medio del salón. Lan QiRen se encargó de precidir la audiencia, explicando primero los hechos previos.

Luego de expuesta la situación, llamaron a los testigos. Wei Wuxian caminaba junto a Lan Wangji seguidos de cerca por Lan Sizhui y Lan Jingyi. Ninguno de los cuatro tomó asiento mientras que les pedian identificar al agresor.

Para cualquiera que solo hubiera visto a Wei Wuxian por un instante antes, nada lucia fuera de lugar, pero había ligeras señales que no pasaban desapercibidas a quien lo conocía mejor. Tenía las manos cruzadas al frente, cada una dentro de la manga contraria y se estaba forzando a permanecer en la postura más rígida posible, pero en realidad apoyaba su peso en Lan Wangji que aunque su rostro fuera siempre inexpresivo en realidad estaba muy atento al más mínimo tambaleo de su esposo.

Quienes no eran nada disimulados en su preocupación eran los dos jóvenes discípulos que permanecían unos pasos atrás. Su vista estaba fija en Wei Wuxian como si tuvieran que saltar a protegerlo en cualquier momento.

Después de presentar su testimonio, sabían que una pregunta inevitable se formularía. Tratándose de un juicio había siempre alguien que debía encargarse de esclarecer todas las dudas que el testimonio de ellos podría haber causado y con ello sus preguntas no se tomaban como ofensa, incluso ya eran esperadas.

—Joven Maestro Wei, se trataba de una pelea uno a uno y tuviste bastante tiempo para defenderte. ¿Por qué no lo hiciste?

Wei Wuxian estaba seguro de que esa iba a ser la primera pregunta que le harían. —Eso es sencillo. Ni siquiera llevo una espada conmigo y aunque la tuviera de poco me serviría porque este cuerpo posee una baja energía espiritual que no me permitiría usarla con propiedad. En una pelea uno a uno con cualquier otro cultivador estoy en clara desventaja, en especial si la otra persona ataca usando flechas y espada al mismo tiempo. Si me hubiera enfrentado a un cadáver feroz o criatura mágica sería otra la historia.

El segundo cuestionamiento ya lo esperaban. —¿Por qué convocar a un juicio por una transgresión de este tipo? Bastaba con enviarlo de nuevo a su secta para que fuera castigado como resarcimiento.

Esta vez fue Lan XiChen quien tomó la palabra. —Las relaciones entre GusuLan y Moling Su no han sido muy buenas desde el mandato de Su Minshan, no queríamos que se causara un malentendido mayor… 

Lan QiRen intervino después de su sobrino. —La severidad de su crimen requiere un castigo mayor. Esta no es la primera vez que esa persona intenta asesinar a Wei Wuxian, por lo que un castigo de resarcimiento ya no es acorde a su ofensa. 

—¿Qué otra vez? ¿Por qué no se nos fue notificado? ¿Por qué no se hizo la investigación del altercado?

Fue Wei Wuxian quien respondió ello. —En este mundo hay muchas personas que todavía sienten que sus deudas conmigo no han sido saldadas, así que encontrar a una entre tantas hubiera sido muy difícil si no fuera porque decidió volver a atacar.

Jin Ling tomó la palabra. —De cualquier forma, en ninguna de las dos ocasiones se trató de acto de venganza por honor, ya que ambas veces atacó por la espalda y con métodos poco honorables. Además, es claro que se trata de un ataque premeditado pues las dos ocasiones aguardó a que Wei Wuxian se encontrará solo y sin posibilidades de defenderse.

—Perdone, Joven Líder Jin, hasta ahora nadie había escuchado de la supuesta primera transgresión. ¿Cómo está tan seguro de que así ocurrió? 

—Lo sé porque yo estaba con él la primera vez también y pude ver claramente su rostro cuando por fin pude ir a rescatar a Wei Wuxian. Atacó de la misma manera, usando flechas y espada para acorralar lo hasta que ya no tuviera oportunidad de defen…

El discurso de Jin Ling fue interrumpido por la risa de Li Jiu que miraba con odio hacia la pareja. —¿Sin oportunidad de defenderse? ¿Poco honorable? No me hagan reir. ¡Patrañas! Nadie tuvo consideraciones para mi maestro y ahora está muerto. ¿Por qué debía tener yo consideración con ustedes?

—Su Minshan murió enfrentándose al cadáver de Nie Mingjue —habló Lan XiChen, su expresión seria al igual que la de Jin Ling—. Fue su propia decisión enfrentarse a él, así como aliarse con Jin Guangyao, y con ello buscó su propia muerte. Wei Wuxian no tuvo nada que ver con ello.

Li Jiu volvió a reir tan fuerte que sobrepasó los murmullos de todos. —¡No, por supuesto que no! Toda la culpa es de los Lan, siempre tan propios y orgullosos. ¡Si no hubiera sido por su soberbia, el maestro Su no habría participado de la autodestrucción de Jin Guangyao! Habían al menos seis personas más allí en ese momento, ¿por qué el maestro Su tenía que ser el único que muriera?

Ya que estaba confesando, el interrogador se acercó a él y le preguntó. —Entonces, ¿por qué querías matar a Wei Wuxian?

—No es un secreto la importancia que él tiene para Lan Wangji, y tampoco que los líderes de secta Lan y Jin le han tomado afecto, así como los jóvenes Lan. Su muerte sería la que más los afectaría, quería que supieran lo que es perder a alguien tan importante, ¡quería que sintieran lo mismo que yo!

El Líder de Secta Su suspiró y se puso de pie, avanzando hacia Li Jiu, a quien le dio una bofetada fuerte. Luego se giró hacia los otros dos líderes de secta, y con toda solemnidad realizó los gestos para hacer una reverencia profunda hacia los dos líderes y luego a los cuatro que permanecían de pie.

—Ofrezco mis disculpas en nombre de la Secta Moling Su por la ofensa que este discípulo les ha provocado. Mi hijo lo acogió desde que fundó la secta y es normal que su forma de pensar se le haya transmitido.

Lan QiRen respondió. —Lider Su, todo ese incidente no fue sencillo para ninguna de nuestras sectas, pero entenderá que con sus declaraciones ya no solo se le juzga por conspirar contra la vida de Wei Wuxian, lo cual ya es tomado como una ofensa para la Secta Lan. A eso suma su deseo de hacer daño a nuestra secta y a la secta Lanling Jin. Su disculpa es bien recibida y la Secta Moling Su no será responsabilizada de las acciones de ese discípulo, pero eso ya no es suficiente sanción para sus actos.

—Puedo entender su molestia y comprendo que ahora es deber de la Secta Gusu Lan y la Secta Lanling Jin el imponer el castigo que consideren jus…

Un sobresalto general interrumpió las palabras del Líder Su que de inmediato giró para ver cómo Wei Wuxian era sostenido en pie por los tres Lan que lo acompañaban.

—Sizhui, llévalo a descansar —ordenó Lan Wangji y con un gesto le dijo a Jingyi que los acompañara. Hubieron murmullos todo el tiempo mientras los dos jóvenes llevaban a un casi inconsciente Wei Wuxian fuera del salón.

El juicio continuó en cuanto los tres se fueron. Las interrogaciones hacia Li Jiu continuaron pues aún necesitaban saber cómo se las había arreglado para saber que Wei Wuxian había salido del Receso de las Nubes. Li Jiu se rehusó a revelarlo y por ello le impusieron un primer castigo para ser azotado hasta que dijera toda la verdad. En cuanto todo estuviera revelado, volverían a reunirse para decidir el castigo final.

Poco a poco los invitados fueron abandonando el gran salón hasta que solo quedaron Lan Wangji, Lan QiRen y los líderes de las Sectas.

—Hermano…

Lan XiChen volteó a verlo y asintió. —Está bien, Wangji, ya no es necesario que permanezcas aquí. Ve con Wuxian.

Hizo una reverencia para despedirse de los tres líderes y se dio media vuelta para buscar la salida, pero se detuvo al cruzar su camino con alguien más a quien también hizo la reverencia propia. —Lider Jiang.

—Hanguang-jun.

Sin cruzar más palabras, los dos continuaron su camino. Lan XiChen no parecía sorprendido, pero Jin Ling sí lo estaba. —¡Tío! No sabía que ya estabas aquí.

Jiang Cheng hizo la reverencia, pero fue Lan XiChen quien habló. —Llegó poco antes de que comenzara el juicio, por eso no pude avisarte antes. Líder Jiang, espero que sus habitaciones sean de su agrado.

—Agradezco la hospitalidad de Zewu-jun —respondió y luego saludó al Líder Su para dirigir por último la palabra a su sobrino. —Has mejorado mucho en el manejo de tus palabras.

Una mezcla de orgullo, emoción y pánico invadió al joven líder que hizo lo mejor por controlar sus expresiones. —¿Pudiste observar el juicio?

—Mmn. Una parte al menos. 

Considerando que era una buena oportunidad para que tío y sobrino conversaran a solas, Lan XiChen se atrevió a interrumpir la charla y se disculpó con ambos pues ahora el líder Su y él debían encargarse de que el castigo fuera suministrado a Li Jiu. —No es necesario que estés en esta parte del proceso, puedes atender al líder Jiang antes de tu siguiente obligación.

Jin Ling le agradeció a Lan XiChen y se marchó junto a su tío hacia su residencia temporal en el Receso de las Nubes. Los estudiantes externos por lo general eran alojados en un dormitorio común, pero ya que él tenía que atender asuntos oficiales era mejor que tuviera una residencia donde recibir a quien lo visitara. Le habían preparado una casa que se encontraba vacía camino a la cabaña de las gencianas pero cerca de los edificios centrales para que llegara temprano a sus clases. 

Cuando entraron, Fairy se acercó a saludar a los dos recién llegados. Aún tenía un vendaje en el área de la herida, pero era solo por precaución. Jin Ling acarició su cabeza y le dio un bocadillo. Jiang Cheng observó con detenimiento al animal mientras preguntaba con cierto recelo.

—¿Fairy está dentro del Receso de las Nubes? ¿Lo sabe Lan Qiren?

Jin Ling dio un pequeño golpecito en el lomo de Fairy para que se alejara y caminó hacia la mesa donde ya le habían preparado lo necesario para servir té.—Mmn. Me dejaron traerlo aquí para curar su herida y asegurarme que sanará bien.

—¿Cómo resultó herido?

Jin Ling pensó un momento si decir la verdad, pero su tío ya había escuchado el juicio así que era mejor no inventar nada, pero no tenía por qué dar detalles. —Salvando a Wei Wuxian. Todos estábamos ocupados y si no hubiera sido por Fairy, Hanguang-jun no habría llegado a tiempo.

—Tch, sigue siendo un imán para los problemas y ni siquiera es por algo que él hizo. Deberían mantenerlo encerrado, es la única forma en que no le va a pasar nada.

A veces se preguntaba si su tío de verdad conocía a Wei Wuxian… aunque pensándolo mejor, cuando ellos dos podían convivir como hermanos nunca estuvieron en una situación en la que Wei Wuxian tuviera que estar encerrado o solo por mucho tiempo y por supuesto que no tenía tantas culpas sobre su conciencia. Jiang Cheng no tenía forma de saber lo destructivo que era el confinamiento para Wei Wuxian y cómo le había afectado los últimos meses.

—Era la primera vez que salía del Receso desde de lo de Ciudad Yi… Quien sabe si le queden ganas de volver a salir —comentó sin ocultar su preocupación.

Jiang Cheng guardó silencio por un rato, pero Jin Ling lo conocía mejor y sabía que había algo que quería decir. Aguardó un poco más a ver si se atrevía a hablar, pero había cosas que su tío no era bueno expresando.

Jin Ling estaba a punto de hablar cuando escuchó unos pasos familiares que aunque apurados todavía se esforzaba por contener su velocidad. La puerta no estaba cerrada así que llegó hasta el salón donde los dos líderes estaban y de inmediato les hizo una reverencia y se disculpó por interrumpir.

—¿Qué es lo que pasa, Jingyi?

El muchacho titubeó un poco en hablar, pero el asunto que lo llevaba allí era muy urgente así que pensó en la manera más discreta de decirlo… —Lady Mu ha pedido que vayas. Se esforzó demasiado, te necesita antes.

Jin Ling asintió entendiendo el mensaje. —Iré en un minuto.

Lan Jingyi volvió a hacer una reverencia y se marchó con la misma prisa contenida con la que llegó. Jin Ling se puso de pie y miró a su tío. —Debo irme por un momento. Si no quieres esperarme, después te iré a buscar a tus habitaciones.

Jiang Cheng no se iba a quedar tranquilo. Conocía bien las costumbres de la Secta Gusu Lan y para que uno de sus discípulos llegara tan apurado debía ser por una razón muy importante. Lo que no entendía era por qué Jin Ling era tan importante. —¿Qué sucede? ¿Quién es Lady Mu y por qué pide tu presencia de esta forma?

Tenía un tiempo pensando en hacer algo, pero no estaba seguro de cómo resultarían las cosas. Quizá en esta ocasión sí se ganaría que le rompiera las piernas o al menos un latigazo con Zidian, pero ya tenía suficiente de esa situación.

—Lady Mu es la médico que me ayudaste a encontrar y me ha mandado a llamar porque Wei Wuxian está enfermo. Desde hace un tiempo su energía es inestable y como yo soy el único pariente de Mo XuanYu, mi energía en particular le hace mucho bien. Esa es la razón por la que ahora estoy en el Receso de las Nubes.

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El silencio de Jiang Cheng se hacía cada vez más espeluznante y Jin Ling ya no podía soportarlo, además le urgía llegar con Wei Wuxian —Tengo que irme ahora… 

—No te irás. Ven acá, tienes mucho por explicar. 

Se giró y cruzó de brazos, esperando qué iba a ser lo primero que iba a reclamarle. —¿No puede esperar?

—Cierra la boca si no quieres que te la cierre de un golpe. ¿Me has estado engañando todo este tiempo? ¿Por qué no me dijiste qué era lo que en realidad estabas haciendo?

Jin Ling sólo frunció un poco el ceño y dio un vistazo a la puerta. Jiang Cheng se acercó a él y le dio un golpe con la mano en la parte de atrás de la cabeza. —¿Por qué no me respondes?

—¡Me dijiste que cerrara la boca! —La respuesta le ganó otro golpe— ¡Ya, tío! ¿Me habrías ayudado si te decía que era para Wei Wuxian?

El que no contestó ahora fue Jiang Cheng. —¿Me puedo ir ya?

—¿Por qué… ¿Por qué estás haciendo esto por él? ¿Por qué tienes que ocuparte de él? ¡Eres el líder de tu secta! Tienes cosas más importantes de las cuales ocuparte.

Esa era una de las cosas que no comprendía de su tío. Un momento parecía que le preocupaba aunque fuera un poco Wei Wuxian, pero al momento siguiente le daba la espalda solo por el deber. 

—Ya veo… así que a eso se refería tío Yao…

Jiang Cheng respondió con dureza. —¿Qué cosa?

Ya tenía suficiente de esa actitud de su tío y comenzaba a desesperarse porque Wei Wuxian necesitaba de su energía pronto, así que dejó salir lo que tenía en mente desde hacía mucho. —¿Cómo puedes decir que hay cosas más importantes? Sí, la secta depende de mí pero no la estoy descuidando y estoy al pendiente de todo aunque sea más trabajo ir desde Gusu. Aún así, ¿cómo puede haber algo más importante que tu familia? No te entiendo… A veces parece que te importa mucho tío Wei y otras…

—¿Cómo lo llamaste?

Jin Ling se dio cuenta de su error, pero ya era demasiado tarde para retractarse y ya no tenía ganas de hacerlo. —Lo llamé tío Wei.

Zidian emitió un leve destello en la mano de Jiang Cheng que le gritó al joven. —¡No tiene derecho a llamarse tu tío!

Sin sentirse intimidado, Jin Ling replicó desafiante —¿Por qué? ¿Porque tú lo dices?

—¿Acaso olvidaste que él fue el responsable de…

—¡¿Cómo voy a olvidar todo eso si me lo repetiste toda la vida?! No puedo olvidarlo, nunca lo olvidaré… pero… pero…

Respiró profundo para guardar de nuevo la calma y habló con más solemnidad. —No puedo odiarlo, ya no puedo. Y creo que tú tampoco, pero eres demasiado orgulloso para aceptarlo.

Las chispas de Zidian no disminuyeron, pero Jin Ling continuó su discurso con calma.

—Lo sé. No hay duda de que la muerte de mi padre es su obra y que la de mi madre fue por su causa. Lo culpas a él y a Hanguang-jun por la muerte de los abuelos y la destrucción de Muelle de Loto. ¿Y sabes qué? Él asume toda la culpa de todo eso, como si fuera el único responsable… Pero, ¿sabes qué? No lo es. 

»Los perros Wen tienen la mayor culpa, pero todos los responsables ya están muertos… Si culpas a Hanguang-jun, también mi padre tiene la culpa de lo ocurrido en Muelle de Loto. Pero de lo demás también tienen responsabilidad el abuelo Jin, mis tíos, Su She y casi todos los líderes de las sectas… incluído tú. ¿Quién quedaría en este mundo que no tuviera que odiar? 

—¿Yo? ¿Acaso yo quise que mataran a mi hermana, a mis padres…?

—¿Y tú crees que tío Wei quería eso también? Perdió el control del poder que tuvo que adoptar para sobrevivir y vengar a mis abuelos. ¿No estabas tú muy contento por eso? ¿Acaso no estabas también tú encantado de tomar venganza contra esos perros Wen? No te importó el camino que tomara mientras fuera de tu conveniencia, ¿no? ¡También fue tu culpa por haber sido descuidado! Si no hubieras vuelto solo a buscar a los Wen tú solo jamás habrías perdido tu núcleo dorado y tío Wei no hubiera decidido renunciar al suyo por ayudarte.

—¡Cállate! No sabes nada, no lo sabes…

—¡Entonces dime! Quiero saber, quiero entender. —Había tenido bastante tiempo para hablar con Hanguang-jun. Había pedido saber todo lo que había ocurrido de boca de quienes habían estado presentes. Incluso le pidió a Wen Ning que le contara sobre los dos incidentes de Qiongi Path, cuando perdió la vida y cuando tomó la de su padre. Wei Wuxian había sido un poco más difícil de convencer para que le contara su historia, pero solo le faltaba la versión de Jiang Cheng para tener un cuadro más completo. Si solo le preguntaba, seguro jamás le diría nada, por lo que provocarlo era su mejor opción. 

Destellos todavía salían de Zidian cuando Jiang Cheng comenzó a hablar. —¿Quieres saber? Escucha bien, entonces. Esa noche yo no regresé a Muelle de Loto para vengarme por mi cuenta. Los Wen iban por Wei Wuxian, iban a atraparlo y yo solo quería evitarlo. 

Se había prometido nunca revelarle la verdad a nadie, estaba convencido de que guardar silencio era lo mejor, pero Jin Ling había tenido éxito provocándolo y terminó por contar el secreto y con él todos los sentimientos que se había estado guardando. Cayó de rodillas y rompió en llanto. 

Jin Ling, acostumbrado a tener que consolar a su otro tío que últimamente lloraba por todo, se acercó casi instintivamente y lo abrazó con fuerza antes de darse cuenta de lo que había hecho. Al principio sintió la incomodidad de Jiang Cheng que no sabía por qué había actuado de esa manera sin titubear, pero no tardó mucho para que su tío lo abrazara también con fuerza y terminó de desahogarse.

Quizá solo quería que alguien lo escuchara, que alguien comprendiera la carga que llevaba desde que supo la verdad de su núcleo. Sabía que las cosas jamás volverían a ser como antes, no estaba seguro si su relación con Wei Wuxian podría tener algún arreglo, pero en el fondo deseaba poder intentarlo y por eso creyó que era mejor seguir guardando el secreto. Wei Wuxian nunca debía saberlo, pero eso no significaba que no podía confiárselo a alguien más.

Cuando estuvo un poco más tranquilo, sin embargo, volvió a regañar a Jin Ling. —Ahora que ya lo sabes, a ver si te atreves a seguir hablándome así.

Pero Jin Ling no iba a desperdiciar esa oportunidad para aclarar de una vez por todas su posición. 

—¡Me atrevo a hablarte así porque, si no lo hago yo, no hay nadie más que lo haga! Una vez me dijiste que debía estar consciente de los errores de mis antepasados para no repetirlos. Pues eso hago, aprendo también de tus errores y he decidido no cometer los mismos que tú.

Jin Ling adquirió un tono más formal mientras se apartaba de Jiang Cheng. —Sé que no lo odias, y por eso no entiendo cómo pudiste darle la espalda cuando más te necesitaba. Quizá tú tienes tus razones, pero no son las mías y por eso tomé la decisión de no darle la espalda a tío Wei y menos ahora que su vida está en peligro.

Ya no podía posponer más su visita a Wei Wuxian, así que se preparó a dejar la residencia. —Quizá tu orgullo no te permita aceptar que todavía te importa lo que pase con Wei Wuxian, pero al final tú decides qué es más importante para ti. Pase lo que pase, yo nunca voy a dejar de ser tu familia y siempre tendrás un lugar muy importante para mí el resto de mi vida.

Hizo una pausa y le sonrió a su tío. —Yo ya he tomado mi decisión y me mantendré firme en ella. Espero que puedas respetarlo como yo respetaré que no quieras volver a saber del asunto. Sin embargo, espero que cambies de opinión porque entonces puede que yo deje de ser tu único sobrino. Tío Wei… 

Se detuvo a pensar mejor lo que iba a decir a continuación. —Siempre repites que soy lo único que te quedó y después de los eventos del año pasado tú eras mi única familia. Pero ahora creo que no es tío Wei el único que obtuvo una segunda oportunidad… depende de tí si la tomas.

Ya tenía que irse, se había retrasado mucho hablando con su tío asi que le importó poco romper las reglas y salió de una vez corriendo hacia la cabaña de las gencianas, aunque casi de inmediato se cruzó con Lan XiChen.

—Lo siento mucho, Zewu-jun, se me hace tarde para ir con tío Wei, luego me dirás si seré castigado… ah, y será mejor que evites cruzarte con mi tío Jiang en las próximas horas, no creo que esté en el mejor humor ahora. 

Lo dejó atrás y no se detuvo hasta llegar a la puerta de la cabaña de las gencianas, donde primero tomó aliento mientras pensaba en lo que acababa de hacer. Quizá había sido muy imprudente en las cosas que le reveló, pero aunque estuvo a punto de decirle sobre su futuro primo, reflexionó que eso le correspondía a Wei Wuxian decidirlo. Si su tío preguntaba después, siempre le podía decir que se refería a A-Yuan. 

Como si lo hubiera llamado con la mente, Sizhui abrió la puerta y se sobresaltó al verlo. —Ah, qué bueno que ya estás aquí. Iba a ir a llamarte de nuevo.

—Lo siento, no sabía que mi tío había llegado y me costó trabajo que me dejara ir. Vamos de una vez. 

Wei Wuxian despertó de la siesta que tomó luego de que Jin Ling le diera energía. En la habitación lo acompañaban Jin Ling y Sizhui, que conversaban muy quedito para no despertarlo. Al notar que se acomodaba para estar sentado, los dos se acercaron y Sizhui se sentó a la orilla de la cama. —¿Cómo te sientes?

—Mejor, aunque tengo mucha, mucha sed.

Sizhui se levantó por agua, pero la jarra estaba vacía así que salió a de la habitación para llenarla de nuevo. Jin Ling se acercó más y se detuvo junto a la cama con los brazos cruzados. Tenía el ceño fruncido mientras examinaba el rostro de Wei Wuxian, sus profundas ojeras que contrastaba con lo pálido de su piel. —Lady Mu dice que vas a necesitar más dosis de energía ahora.

Wei Wuxian suspiró y puso una de sus sonrisas más forzada que sincera. —Lamento mucho ponerlos en tantos problemas.

Jin Ling se encogió de hombros. —No es algo problemático, solo es un poco de energía espiritual y tampoco es que requieras tanta, así que no te pongas sentimental por esa tontería.

Una risa más natural salió de boca de su tío y también Jin Ling pudo relajarse un poco. Lan Sizhui regresó con una jarra de agua y un vaso que una vez lleno le entregó a su papá. —Bebe despacio.

Mientras Wei Wuxian bebía, Lan Sizhui se encargó de hacer un reconocimiento a su cuerpo. —Estás estable por el momento. Padre dijo que si no podía volver antes de la hora, enviaría a Jingyi para tu siguiente dosis.

—Ustedes dos deberían estar descansando, les están exigiendo más energía.

—No es demasiada —contestó Sizhui—, además me da gusto hacerlo.

—Ya te dije que no es problema. No es como si nos fuéramos a agotar por las pequeñas cantidades que te estamos dando.

Wei Wuxian hizo un puchero. —Está bien, pero tú deberías estar atendiendo a tu tío antes de que arme un alboroto porque no has regresado.

—Yo no soy al que le gusta armar alborotos en el Receso de las Nubes.

La voz de Jiang Cheng provenía de la otra habitación, causando un fuerte sobresalto a los tres. Lan Sizhui y Wei Wuxian intercambiaron una mirada y el menor se apresuró a actuar, plegando las cobijas de su papá sobre el área de su estómago para disimular la presencia de su hermanito.

Jiang Cheng entró a la habitación justo cuando Sizhui terminó de arreglarlo, recibiendo la mirada confundida de las tres personas en el cuarto. —¿Cómo encontraste este lugar, tío?

Apenas le dirigió una mirada fugaz, suficiente para entender que debía cerrar la boca o se ganaría un latigazo. Jiang Cheng dio un paso más hacia Wei Wuxian, examinándolo de arriba a abajo. —No te ves tan mal para estarte muriendo.

—Yo no dije que se estaba muriendo, dije que su vida estaba en riesgo. Son cosas diferentes. —Jiang Cheng volvió a reprenderlo solo con la mirada.

—Quiero hablar a solas con Wei Wuxian.

Jin Ling no se sentía muy seguro de dejarlo y al parecer Lan Sizhui tampoco, pero Wei Wuxian le sonrió a los dos. —Todo está bien, chicos. Pueden dejarnos solos un momento.

—Pero papá…

—Hazme caso y no te preocupes.

Como no quería molestar a su tío una tercera vez y tenía la esperanza de que Jiang Cheng hubiera reaccionado a sus palabras, Jin Ling asintió y comenzó a caminar. —Es mejor que nos vayamos, Sizhui.

No tenía cómo oponerse, así que Lan Sizhui se puso de pie e hizo una reverencia para despedirse. Mientras salía, escuchó a Jiang Cheng preguntar con aparente calma. —¿Papá?

Sizhui se mordió la lengua y se prometió algunas horas de seclusión por su imprudencia. Al menos había recordado no llamarlo mamá frente a Jiang Cheng, pero no pensó que tendría que explicar cómo es que era su hijo. Wei Wuxian sólo sonrió y explicó brevemente. —Sizhui es hijo de Lan Zhan, pues lo acogió desde pequeño. Ahora que han aceptado incluirme en el libro de la familia como su esposo, él también podrá ser incluido como nuestro hijo.

—Hmm… Eso era.

Wei Wuxian estaba haciendo todo lo posible por no ponerse a llorar en ese momento porque Jiang Cheng había ido a verlo. Aunque aún no sabía la razón de su visita, cualquiera de las opciones le provocaba las lágrimas.

—¿Q-qué haces aquí? —preguntó titubeante.

—Vine a ver a Jin Ling. 

—Eso ya lo sé. Me refiero a aquí, en mi casa. 

Jiang Cheng dio un vistazo alrededor. —Qué conveniente, un lugar lo suficientemente lejano del resto de casas para que nadie escuche tu alboroto y puedas romper todas las reglas que quieras sin que nadie se de cuenta.

—Ja, ¿solo viniste a recordarme lo problemático que soy?

En su mente había intentado que sonara como una broma casual, pero el tener que estar conteniendo las lágrimas provocó que su voz temblara un poco. Esperaba que Jiang Cheng no lo hubiera notado, pero que la arruga de su frente se relajara un poco le indicaba que no era así. Desvió la mirada hacia sus manos que sujetaban con fuerza el cobertor con el que ocultaba su pequeña barriga.

La voz contenida de Jiang Cheng sólo empeoró el nudo en su garganta. —¿Estás enfermo?

—Mmn.

—¿Qué es lo que tienes?

—Un resfriado.

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Jiang Cheng se acercó y lo tomó bruscamente de la camisa, levantandolo a la fuerza. —¡Maldita sea, Wei Wuxian! Deja de hacerte el fuerte por una vez en tu existencia y di la verdad. Un resfriado no pone en riesgo tu vida, ¿qué demonios pasa contigo?

—Jiang Cheng, espera… No seas tan rudo, no hay necesidad de ponerse violento —Wei Wuxian sujetó con fuerza las muñecas de Jiang Cheng, temiendo que en cualquier momento con su ataque de ira lo lanzara con fuerza al otro lado de la habitación. En otra situación habría soportado sin quejarse demasiado, pero ahora tenía que proteger a su bebé. 

Ni siquiera había terminado de hablar cuando Jin Ling y Sizhui ya estaban a su lado, sosteniendo también los brazos de Jiang Cheng. 

—Tío, por favor, cálmate.

—Por favor, Líder Jiang…

Jiang Cheng bajó la mirada hacia sus brazos, pero su foco cambió en un segundo. Con el tirón, la camisa de Wei Wuxian se había abierto y también la cobija había quedado en el suelo, dejando al descubierto su barriga que, aunque aún no era tan pronunciada, ya era bastante evidente.

A ninguno de los otros tres le pasó desapercibido el cambio de expresión en el rostro de Jiang Cheng –de ira pasó a horror, incredulidad, ira de nuevo y confusión– Lentamente fue soltando a Wei Wuxian. Lan Sizhui sujetó a su papá y dieron un paso atrás, mientras que Jin Ling también sujetó a su tío Jiang para alejarlo de su otro tío antes de que quisiera darle un golpe.

—¿Qué es eso? —Su cerebro se contradecía en todo pues sabía muy bien qué parecía aquello, pero también que no había forma, aunque tratándose de Wei Wuxian nunca se sabía. Necesitaba una confirmación, una negación, cualquier cosa que aclarara su mente.

Wei Wuxian se apuró a arreglar su camisa y se colocó ligeramente detrás de su hijo que estaba muy atento a Jiang Cheng por si tenía que defender a su padre. —P-pues es justo lo que parece, un bebé.

—Un bebé… —Todavía le tomó unos segundos a Jiang Cheng asimilar la información antes de perder el control y comenzar a gritar— ¡Un bebé! ¡No me extraña, simplemente no me extraña! ¿Por qué las cosas contigo no pueden ser simples? No, siempre tienes que hacer este tipo de cosas. ¿Y es por esto que tu vida está en riesgo? ¿Por qué te gusta tanto hacer que los demás se preocupen por ti? Tú… tú...

—Tío, cálmate… —suplicó Jin Ling temiendo que en cualquier momento quisiera comenzar a destrozar la cabaña o romperle las piernas a alguien.

Jiang Cheng resopló un par de veces paseando su mirada por los rostros de los tres que estaban muy atentos a cualquiera de sus movimientos. Cerró los ojos y respiró un poco más antes de relajar sus músculos y hablar con más calma. —Quiero toda la verdad de una vez por todas. No voy a tolerar una mentira más.

Wei Wuxian al fin pudo relajarse y aflojó el fuerte agarre que tenía sobre el brazo de Sizhui. Este pensó que iba a desmayarse y de inmediato se giró para sujetarlo. —Tranquilo, no pasa nada. 

Lo ayudó a volver a la cama y arroparse adecuadamente mientras que Jin Ling hacía que su tío se sentara para escuchar su explicación.

—¿Qué fue lo que hiciste?

—Créeme, no es algo que quieras escuchar, ¿verdad, Sizhui? —contestó en un tono de broma como tratando de aligerar el ambiente. Jin Ling entornó los ojos, su tío Wei jamás aprendería.

Jiang Cheng apretó los puños y unas cuantas chispas brotaron de Zidian. —Wei Wuxian…

—Papá… —regañó Sizhui con suavidad y luego se volteó hacia Jiang Cheng—. Líder Jiang, permítame que sea yo quien explique lo que pasó.

Lan Sizhui habló con toda propiedad diciendo toda la verdad con sumo cuidado de no revelar información delicada. Explicó que había encontrado un manuscrito con una técnica inconclusa que pensó podría ser de utilidad para Wei Wuxian ya que su cuerpo no tenía un núcleo formado y su formación era bastante difícil en su situación. Explicó sin mucho detalle sobre la otra técnica en la que se había basado y cómo eso había propiciado que Wei Wuxian pudiera concebir. Omitió los detalles de cómo esto se había dado, aunque su papá rió quedito al notar el titubeo en su voz.

—Sin embargo, para lograr sostener al bebé en su cuerpo, requiere de una gran cantidad de energía espiritual. Su dantian no logra purificar la suficiente energía y se desgasta a gran velocidad.

—Al principio, Lan Zhan era casi el único que me daba de su energía y eso estaba causando un desequilibrio porque estaba recibiendo demasiado solo del lado Lan. Ahora, para crear un balance, debo recibir también energía de Sizhui que por su vínculo directo con el bebé se considera neutral y de Jin Ling, por su vínculo sanguíneo con Mo XuanYu que hace que sea primo directo del bebé.

—Desde que comenzamos a hacerlo así, tío Wei se había estado sintiendo mejor —Jin Ling ignoró la sorpresa en el rostro de Wei Wuxian al ver que lo llamaba tío enfrente de Jiang Cheng—, por eso pensamos que estaría bien que nos acompañara a la cacería nocturna. No pensamos que su vida iba a estar en peligro.

—No puedo usar mi energía espiritual porque casi toda la consume el bebé y no pienso usar el cultivo demoníaco porque podría afectarlo, así que de verdad estoy bastante indefenso contra algo que no pueda ser repelido por talismanes.

—Quizá por el susto y porque se quitó el abrigo para poder moverse con facilidad, de verdad pescó un resfriado y eso agota más rápido su energía, volviendo a causar un desequilibrio —explicó Sizhui mientras se volteaba a palpar la frente de Wei Wuxian—, sobre todo cuando sube la fiebre.

—¿Lo ves? No te estaba mintiendo. Preguntaste si estaba enfermo y lo estoy, de verdad tengo un resfriado. Es solo que con el embarazo se complica bastante.

Jiang Cheng no estaba seguro de haber comprendido todo, pero era demasiado por asimilar. Se llevó una mano a la cabeza y se agachó, frotándose las sienes. —¿Por qué todo contigo es tan complicado? ¿Tienes idea de lo extraño que es oirte decir que estás embarazado?

—Todos pasamos por eso, tío —dijo Jin Ling suspirando—, pero te llegas a acostumbrar. Además tú mismo lo dijiste, tratándose de tío Wei ¿de qué hay que sorprenderse? 

—¡Hey! ¿Por qué todo el mundo siempre me atribuye más de lo que soy capaz?

—¿De repente eres modesto? —Jiang Cheng apenas levantó la mirada sin apartar la mano de sus sienes para hablarle a Wei Wuxian.

—No estoy siendo modesto. Esto ni siquiera es mi obra, sino de Sizhui.

—De todos modos, eres el único lo suficientemente osado para hacer esto.

—No debería decir esto ya que yo fui quien decidió seguir adelante sabiendo que mi técnica podía tener errores, pero Jin Ling tiene razón. ¿Qué hubiéramos hecho si en lugar de mi hermanito el resultado hubiera sido otro? Yo ya aprendí mi lección, espero que tú también la hayas aprendido.

Jiang Cheng entrecerró los ojos observando a Lan Sizhui que notó el gesto y se puso nervioso. ¿Había dicho algo inapropiado? Quizá estaba siendo demasiado familiar en su presencia. ¿Se había olvidado de sus modales?

Antes de que pudiera hacer una revisión de lo que había dicho y hecho, Wei Wuxian comenzó a estornudar varias veces seguidas. Sizhui pronto le entregó un pañuelo y se levantó. —Iré a preparar tu medicina, ya casi es hora de que la bebas.

—Mmn. Gracias, Sizhui.

Jiang Cheng le dirigió una mirada a Jin Ling que por un momento creyó que le iba a gritar pero pronto comprendió lo que quería decirle en realidad. —Ah, déjame ayudarte.

Se levantó rápido y alcanzó a su primo. Ambos miraron atrás a Wei Wuxian que sonrió y asintió para tranquilizarlos. 

*Jiang Cheng seguía en su lugar, sentado y con los brazos cruzados, viendo fijamente hacia la barriga de Wei Wuxian que con la cobija puesta apropiadamente sí era notoria.

—No podrás verlo sin ayuda —le comentó—, pero si quieres hacerlo solo tienes que esperar un poco a que venga Shang Yanjing.

—¿Y ese quién es?

—Es otra persona que está cuidando de nosotros. Tiene una habilidad bastante especial y nos ha permitido ver al bebé, o al menos su silueta. Es algo hermoso, de verdad tendrías que verlo… ¡Ah! Pero puedes sentirlo si no quieres esperar hasta que él venga.

—¿Sentirlo?

Wei Wuxian asintió entusiasmado y se descubrió un poco. —Mmn. Ven, te enseñaré cómo. Solo tienes que poner tu mano en mi estómago.

Jiang Cheng frunció el ceño, pero se acercó tal y como Wei Wuxian le había pedido y colocó su mano para luego seguir las instrucciones que le daba. Cuando su energía hizo contacto con la del bebé todo su rostro se relajó y parpadeó confundido un momento. Volvió a concentrarse en lo que estaba sintiendo y el esbozo de una sonrisa apareció en su rostro. Atento al rostro de Jiang Cheng, Wei Wuxian no se perdió de esta reacción. 

¿Ves? Ya has provocado que alguien más sonría, A-Bao.”

No recordaba la última vez que lo había visto con una expresión que no fuera de ira, rabia o amargura. No tenía tan buena memoria y sus pesadillas tenían demasiado vivas las tragedias del pasado, pero la última sonrisa sincera que recordaba haber visto en su shidi fue la que le dirigió a Jiang YanLi durante el evento en la Montaña Fénix.

Por mucho tiempo creyó que jamás podría volver a ver una expresión gentil en el rostro de Jiang Cheng. No le había dicho a nadie cuánto lo extrañaba y quizá ni él mismo quería aceptarlo, pero por muy feliz que fuera con su nueva familia y con Jin Ling permitiéndole ser su tío, siempre iba a extrañar todo de Muelle de Loto y le dolía que su relación con Jiang Cheng estuviera rota más allá de reparación.

La débil sonrisa de Jiang Cheng se convirtió en pánico cuando comenzó a escuchar sollozos que salían de la boca de Wei Wuxian. La única vez que recordaba haberlo visto llorar siendo mayores había sido después de la muerte de sus padres y no sabía exactamente qué estaba sucediendo en ese momento. —¿Q-qué pasa contigo?

Sin dejar de sollozar, Wei Wuxian vació el contenido de su corazón ya sin reservas. Jiang Cheng había pedido que le dijeran toda la verdad, quizá no tendría otra posibilidad de sincerarse con él. 

—¿Qué me pasa? ¡Pues que desde que estoy embarazado lloro hasta porque una nube se parece a los conejitos de Lan Zhan! ¿Cómo quieres que me ponga porque viniste a verme? Desde que supe que iba a tener un bebé me hubiera gustado poder compartirlo contigo, pero me tenía que recordar a diario que tú y yo ya no somos hermanos y todo es mi culpa. No he podido compartir mi alegría con la familia con la que crecí porque lo eché todo a perder. 

«Él asume toda la culpa de todo eso, como si fuera el único responsable… Pero, ¿sabes qué? No lo es.»

Jiang Cheng lo sabía muy bien, lo supo desde el inicio, aún aún así no pudo evitar que el rencor y el resentimiento se apoderaran de él y todavía no podía decir con sinceridad « no, no es tu culpa », pero Jin Ling tenía razón en que no odiaba a Wei Wuxian. Quería odiarlo porque en verdad lo había dejado completamente solo. Su hermana se iría con los Jin, no era una pérdida total pero Muelle de Loto ya no sería lo mismo sin ella. Luego Wei Wuxian escogió a los Wen, se olvidó de la promesa que le había hecho y en Muelle de Loto no quedó nadie que compartiera una historia con él. 

Recordando, el llanto de Wei Wuxian se parecía mucho al de YianLi cuando estaba esperando a Jin Ling. Ella no podía contener las lágrimas cada vez que extrañaba al desertor y se maldecía por no poder evitar sentirse igual que ella, porque por mucho que quería odiarlo seguía extrañándolo y aunque hubiera preferido a los perros Wen antes que a su familia, seguía buscando la forma de hacerlo volver. 

Si no hubiera sido por… si tan solo... 

Ni siquiera sabía cómo terminar las frases. Nada de lo que pudiera pensar, decir o hacer iba a devolverle aquellos días de juventud cuando tenía a sus hermanos bajo el mismo techo y comían la sopa de raíz de loto que YanLi preparaba. —Al menos ya sabes cómo nos sentimos mi hermana y yo cuando tú te fuiste.

El llanto de Wei Wuxian solo empeoró. —No es que no lo supiera antes. Quería compartir con ustedes muchas más etapas de nuestra vida, poder ver a shijie casarse aunque el novio fuera el Pavo Real que no la merecía. Quería ver crecer a Jin Ling y que me gritaras que no era un buen ejemplo para él, quería volver a ver el esplendor de Muelle de Loto...

Quizá debería sentirse mal porque esas palabras le causaran satisfacción. Quizá lo que quería todo ese tiempo no era una disculpa o una explicación. Quizá lo único que necesitaba era saber que Wei Wuxian los extrañaba tanto como ellos a él. Aunque todavía les faltara un largo camino, comprendía por qué Jin Ling había dicho que no solo Wei Wuxian tenía una segunda oportunidad y con ese pensamiento en mente puso una mano en el hombro de su hermano mas no dijo una sola palabra.

Wei Wuxian lloró por un rato más y luego de limpiar su rostro, suspiró con fuerza. —Hay muchas cosas que me hubiera gustado hacer diferente, pero en aquel momento no encontré otra manera y ahora ya no vale la pena pensar en cómo podría haber cambiado las cosas…

Con una mueca, Jiang Cheng tuvo que admitir. —A mi también… Hay cosas que me hubiera gustado hacer de otra forma.

Al otro lado de la puerta, dos jóvenes caminaron sigilosos hacia la cocina de la cabaña donde al fin se atrevieron a soltar un suspiro de alivio. —Por un momento creí que tío Jiang de verdad iba a romperme las piernas esta vez.

Sizhui le sonrió a su primo. Había adivinado que la disposición de Jiang Cheng a escuchar lo que tenían que decir se debía en gran parte a cualquier cosa que Jin Ling le hubiera dicho antes y que ahora su papá se sentiría mejor porque se hubiera abierto ese canal de comunicación con su hermano. —Gracias, A-Ling.

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Wei Wuxian estaba por terminarse su medicina cuando escuchó la voz de Jingyi desde la otra habitación. —Tía, Hanguang-jun no pudo venir, por eso…

Jiang Cheng estaba bebiendo un poco de té con el que casi se ahoga. Lan Sizhui solo se llevó una mano a la frente mientras que Jin Ling comenzó a reir disimuladamente. Wei Wuxian entornó los ojos y le sonrió al chico que se había quedado pálido al ver quién estaba dentro de la habitación. —Pasa, A-Yi. ¿Qué ocurrió con Lan Zhan?

Lan Jingyi reaccionó e hizo la reverencia apropiada antes de contestar. —Él, Zewu-jun y el Líder Su bajaron de la montaña con un grupo de discípulos para buscar a los cómplices de Li Jiu. Al fin confesó que contrató a algunas personas que se encargaban de mantener vigilado el camino del Receso de las Nubes para avisarle de inmediato si salíamos. Los traerán para interrogarlos también.

Wei Wuxian sonrió al sentirse un poco más libre. Siempre había una ligera posibilidad de que hubiera un traidor en el Receso de las Nubes, después de todo también tenía varias deudas de sangre con la Secta y alguien podía querer verlo muerto. Aunque no hubiera estado resfriado, era poco probable que hubiera querido salir de la cabaña con esa incertidumbre.

Lan Sizhui le cedió su lugar a Jingyi, quien ya se sentía un poco más confiado de estar allí a pesar de la amenazante presencia de Jiang Cheng. Tomó la mano de Wei Wuxian y comenzó a transmitirle energía.

Jiang Cheng se puso de pie y comenzó a caminar hacia la salida, pero la voz de Jin Ling lo detuvo. —¿Ya te vas?

—Mmn. Tuve suficiente por hoy. —La dinámica entre Wei Wuxian y los chicos era algo a lo que Jiang Cheng no estaba acostumbrado, incluso habiendo convivido con Jin Ling toda su vida era algo que le sorprendía de las pocas veces que lo acompañó a una cacería nocturna luego de que se volviera líder de su secta. Con frecuencia tenía la visita de los discípulos Lan o de los chicos de otras sectas con los que había entablado amistad y le agradaba que ya no estuviera tan solo, pero era la primera vez que hacía algo por su cuenta, sin requerir su ayuda, y se sentía excluído. Pero no parecía ser igual para Wei Wuxian, él era parte del grupo y los muchachos se comportaban sin incomodidad frente a él.

—Entonces voy contigo —dijo Jin Ling y se puso de pie, volteando hacia Wei Wuxian—, volveré cuando sea la hora de la siguiente dosis.

Wei Wuxian asintió con una sonrisa en su rostro. Jin Ling estaba creciendo tan bien, estaba muy orgulloso de él.

Antes de cruzar por la puerta de la habitación, por poco tropiezan con Mu QianHao que iba apurada, seguida por Shang Yanjing. —Por eso te dije que no corrieras, Lady Mu.

Jin Ling presentó a los recién llegados con su tío, explicando quiénes eran ellos y de donde provenían. Mu QianHao hizo una reverencia, pero Shang Yanjing permaneció quieto y quienes ya lo conocían mejor sabían que estaba examinando a Jiang Cheng. Después de un momento también le hizo una reverencia. Tío y sobrino se marcharon después de la presentación sin añadir nada más.

—¡Qué susto me dieron! —comentó Jingyi cuando por fin se sintió seguro—, nunca me imaginé ver al líder Jiang aquí.

—También nosotros nos llevamos una sorpresa, pero creo que vamos a verlo más a menudo, ¿verdad, mamá?

Wei Wuxian sonrió reviviendo brevemente los sucesos de esa tarde, dejando que sus ojos se humedecieran un poco. —Sí, probablemente.

—Tengo una pregunta. Estabas evitando deliberadamente llamarme A-Yuan enfrente del líder Jiang, ¿por qué?

Wei Wuxian sonrió y le pellizcó la mejilla a su hijo. —Porque Jiang Cheng tiene una buena memoria y si te llamo A-Yuan puede que lo relacione con el niño que se aferró a su pierna la única vez que fue a Burial Mounds.

—¿¡Eh!? ¿Hice eso? —las mejillas de Sizhui se pusieron muy rojas.

—Eras muy pequeño. En realidad no sé si Jiang Cheng lo recuerde, estaba demasiado molesto en ese momento como para haberse percatado de todos los detalles, quizá ni recuerde tu nombre, pero no quiero arriesgarte.

Mu QianHao había terminado de hacer su reconocimiento. —Todavía tienes un poco de fiebre y deberías dormir más. La próxima dosis debería ser en una hora, ¿quién fue el último en darle?

Jingyi levantó la mano y ella asintió, indicando cómo debían distribuirse las próximas horas. —El próximo debería ser Sizhui y una hora después Jin Ling. El siguiente podría ser de nuevo Sizhui seguido de Hanguang-jun, o al contrario, pero que el último sea justo antes de dormir.

—Lady Mu, quisiera proponer un cambio, pero primero quiero hacer algunas preguntas —intervino Shang Yanjing.

—¿Cambio? ¿Hay algo mal con la energía del joven maestro Wei?

Shang Yanjing negó. —Quiero comprobar algo primero. ¿Quién es la persona que acaba de irse con el joven líder Jin? Me refiero a qué relación tiene contigo, joven maestro Wei.

—Ah… crecimos juntos. F-fue mi shidi cuando era parte de la Secta Yunmeng Jiang —dijo con cierta nostalgia. Que comenzaran a hablar no significaba que hubieran vuelto a ser hermanos de inmediato, sabía que ambos tenían cosas de las que liberarse primero.

—Eso explica el hilo afectivo, pero… ¿por qué comparten un hilo espiritual? ¿No había algún parentesco entre ustedes?

Wei Wuxian no supo de inmediato qué contestar porque por un momento recordó los reclamos de Madam Yu a Jiang Fengmian. Sin embargo, Sizhui llegó pronto a la conclusión más probable, que primero comprobó susurrándole a su papá. —¿No será por el núcleo dorado?

Por la misma razón que Suibian había reconocido a Jiang Cheng como a él mismo, un lazo espiritual podía haberse formado entre los dos. —Por favor, no lo mencionen después frente a él. En mi vida anterior, el núcleo dorado de Jiang Cheng fue destruído y yo le entregué el mío. 

Mu QianHao escuchó sorprendida y se acercó a Wei Wuxian. —¿Un transplante de núcleo exitoso? ¿Quién logró esa hazaña? Aunque ya había escuchado que existía un ensayo al respecto, no sabía de nadie que se hubiera atrevido a hacer algo tan riesgoso y mucho menos que tuviera éxito. ¿Quién lo hizo?

Wei Wuxian dejó que fuera Sizhui quien contestara. —Mi tía Qing, y por eso fue que luego comenzó a investigar sobre la técnica que yo completé.

—¡Vaya! Me hubiera gustado conocer a tu tía, A-Yuan. ¿Tienes sus notas sobre esto? Me gustaría mucho darles un vistazo, porque… —Se detuvo al darse cuenta de lo que había hecho y se volteó hacia Shang Yanjing — ...lo siento. Continúa por favor.

Shang Yanjing le sonrió de vuelta, acostumbrado ya a que se entusiasmara por esa clase de temas como un niño con una historia de héroes. —Gracias, Lady Mu. Si el líder Jiang tiene el núcleo que te perteneció, es lógico que su hilo espiritual sea tan firme como si fueran hermanos de nacimiento y por lo tanto también comparte hilo espiritual con el bebé. Su energía podría incluso ser tan benéfica para tu recuperación como la del joven líder Jin, si no es que más.

Al escuchar esto, Wei Wuxian sonrió aunque la melancolía invadió sus ojos. Estaba todavía muy lejos de poder volver a llamarse hermanos. Mu QianHao cambió su indicación basada en esta información..

—Si el líder Jiang puede darte energía, entonces supongo que lo mejor sería cambiar el orden. El próximo podría ser él o el joven Jin, luego Lan Sizhui, de nuevo uno de ellos dos y justo antes de dormir Lan Wangji.

—No creo que eso sea posible, lady Mu —interrumpió Wei Wuxian—. No puedo decir que estamos en malos términos, pero tampoco estamos en los mejores términos y no sé si pueda pedirle que haga algo así sin que se moleste.

Hubo silencio por un momento, pero Lady Mu continuó. —Está bien, pero coincido con Shang Yanjing. Creo que su energía sería de mucha ayuda y ojalá pudieran convencerlo de ayudar sobre todo en el momento del parto. Vamos a necesitar que estés muy fuerte en ese momento.

Wei Wuxian suspiró llevándose una mano a la cabeza. —Creo que volveré a dormir, me duele la cabeza.

—Eso debe ser porque lloraste mucho. —Sizhui lo ayudó a acomodarse y se aseguró de que estuviera bien arropado. Los demás se despidieron para que pudiera dormir tranquilo. Sizhui y Jingyi los acompañaron hasta la puerta.

—Jingyi, quédate con él hasta que yo regrese, por favor.

—Claro, ¿qué vas a hacer?

—Hablar con Jin Ling. Si alguien puede convencer al líder Jiang de ayudar a mamá es él.

Como lo había pensado, Jin Ling dijo que iba a hacerse cargo de su tío y más tarde fue a dar su dosis de energía como le habían dicho. Antes de pasar a la habitación con Wei Wuxian, se quedó afuera junto a los dos jóvenes Lan.

—Hablé con mi tío, pero aún no le digo que es necesario que él también le de su energía a tío Wei. Pienso que es mejor que no seamos nosotros quienes lo digamos.

Mu QianHao y Shang Yanjing estaban invitados a cenar esa noche con ellos. Jin Ling le había prometido a su tío comer con él, por lo que ahora dependía de Lan Sizhui el continuar con el plan que su primo había ideado.

No era algo inusual lo que iba a hacer, pero se sentía un poco nervioso. Se dirigió a las habitaciones que Jiang Cheng ocupaba y con cortesía tocó a la puerta pero nadie contestó. Después de tocar una vez más, se dio media vuelta para ir a buscarlo en otro lugar.

Su búsqueda no fue larga pues, apenas divisó los edificios centrales del Receso de las Nubes divisó a Jiang Cheng que regresaba probablemente de la biblioteca con un libro entre las manos. Respiró profundo antes de acercarse a él y saludarlo con reverencia.  —Lider de Secta Jiang.

El mayor detuvo sus pasos y lo miró sin decir nada, aunque desde antes había percibido que él lo examinaba con demasiado detenimiento y ahora que sabía que lo había conocido cuando era un bebé se sentía un poco más nervioso ante su mirada inquisitiva, pero pudo controlarlo y habló con firmeza y educación.

—Estaba buscándolo para extenderle la invitación para unirse a nosotros esta noche en la cabaña para comer. El joven líder Jin también ha sido invitado y dijo que aceptaría si usted también lo hacía. El joven maestro Shang y Lady Mu también han sido invitados.

Jiang Cheng no podía evitar su curiosidad acerca de ese joven. No era que nunca le hubiera prestado atención a Lan Sizhui. Por supuesto que conocía al joven discípulo que dirigía a los junior de la Secta Lan cuando iban de cacería nocturna ellos solos y lo reconocía como uno de los amigos más cercanos de Jin Ling. Era solo que conocer que se trataba del hijo adoptivo de Lan Wangji —y en extensión, de Wei Wuxian— le hacía comprender algunas cosas, aunque no podía señalar con precisión qué.

Respecto a la invitación, no estaba seguro de qué contestar. Por un lado, se había prometido intentarlo, pero no sentía que encajara en la dinámica de la familia de su hermano. Sobre todo, la tensión entre él y Lan Wangji seguía vigente. Iba a negarse, pero cuando estaba por hablar, Lan Sizhui se giró ligeramente e hizo otra reverencia. —Bienvenidos de vuelta, Padre, Tío.

—Gracias, A-Yuan. ¿Todo está bien aquí?

Un silencioso grito de pánico cruzó los ojos de Sizhui, pero dirigió una rápida mirada hacia Jiang Cheng que no parecía haberse inmutado al escuchar su nombre, así que pudo relajarse y contestar con seguridad. —Sí, todo se encuentra muy bien.

Los tres adultos intercambiaron saludos también y Lan Sizhui aprovechó el momento para revelar las noticias en una forma muy discreta. —He invitado al líder Jiang a compartir la comida con nosotros esta noche. ¿Podrás asistir, tío?

La sorpresa debió ser demasiada para Lan Wangji porque incluso Jiang Cheng se pudo dar cuenta de las miles de preguntas que atravesaban su rostro. Sin embargo, lo que le sorprendió más fue ver cómo la sonrisa que Lan Sizhui le dirigió a su padre fue suficiente para que la sorpresa diera paso a una expresión más cálida. Jiang Cheng jamás creyó usar esa palabra para describir el rostro de Lan Wangji.

Lan XiChen, por el contrario, no fue nada discreto en expresar su contento esbozando una amplia sonrisa mientras le respondía a su sobrino. —Me temo que esta noche no podré acompañarlos pues debo estar presente para atender a nuestros huéspedes. Sin embargo, espero que tengamos otras oportunidades de estar todos reunidos.

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Jiang Cheng sabía que estar en el Receso de las Nubes no iba a ser algo fácil para él. El lugar estaba lleno de recuerdos de una época más tranquila y despreocupada, una época en la que en verdad lo tenía todo.

Por supuesto que había visitado el Receso en otras ocasiones, siempre bajo un asunto oficial o durante alguna de las conferencias que se hacían anualmente con distinta sede en cada ocasión. Enfocado en el trabajo que debía hacer y embargado por el odio hacia todo lo que le recordara a Wei Wuxian nunca tuvo tiempo de sentirse melancólico por el pasado.

Luego Wei Wuxian fue devuelto a la vida y parecía que sus caminos estaban destinados a cruzarse. Si una persona iba a volver a la vida, ¿por qué demonios tenía que ser él?

Pero, ¿acaso no lo había estado esperando como si siempre hubiera estado seguro de que iba a volver? Era Wei Wuxian, quien después de tres meses prácticamente había vuelto a la vida después de haber sido arrojado a Burial Mounds, había aprendido a controlar ejércitos de cadáveres feroces con el sonido de la flauta, inventado artefactos para usar a su favor la energía resentida en formas que a nadie más se le hubieran ocurrido.

¿Y qué iba a hacer cuando lo volviera a ver? ¿Llevarlo a Muelle de Loto para torturarlo hasta que sintiera que era suficiente para pagar todas las deudas que tenía? ¿Realmente estaba listo para volver a ver morir a quien una vez llamó su hermano?

Si tan solo nunca hubiera elegido a los Wen. Si tan solo le hubiera hecho caso de no intervenir donde no le correspondía. Si no tuviera ese maldito complejo de héroe que lo hacía actuar de forma impulsiva… Si hubiera cumplido su promesa de quedarse a su lado.

Pero las palabras de Jin Guangyao, aunque hubieran sido para sacarlo de sus casillas, habían colado profundo en él agregando un sinnúmero de hubiera a su mente. Si en lugar de darle la espalda, hubiera defendido el derecho de Wei Wuxian de proteger a quienes él consideraba importante. Si no se hubiera dejado llevar por los dimes y diretes. Si le hubiera importado menos su reputación como líder ante las demás sectas y más su familia…

...justo como Jin Ling lo estaba haciendo ahora. Jin Ling tenía todo el derecho de odiar a Wei Wuxian, a Jin Guangyao, e incluso a Jin Guanshan, pero para él eran valiosos miembros de su familia y no le importaba ir en contra de toda su secta y de él mismo porque era lo que él consideraba correcto.

Y a pesar de estar en contra de ellos, se había ganado el respeto de sus mayores e incluso se atrevió a golpearlo en la cara con un par de verdades. No odiaba a Wei Wuxian, pero odiaba que le hubiera dado la espalda… sin embargo, ¿no le había dado también él la espalda cuando más lo necesitaba?

Jin Ling no le había contado demasiado cuando lo vio esa tarde. Había dicho que él ayudó a su amigo a realizar la técnica que permitió el embarazo de Wei Wuxian. También le contó con más detalle sobre su encuentro con el yao perro-lobo, que fue la primera vez que Li Jiu trató de asesinarlo. Le contó lo que en verdad había ocurrido en Ciudad Yi y cómo su amigo había identificado al bebé. Ya no siguió contándole cosas porque ya había pasado el tiempo en que debía ir a darle otra dosis de energía a Wei Wuxian. 

Después de buscar un libro para pasar el tiempo mientras Jin Ling atendía sus ocupaciones, iba de vuelta a su habitación porque no tenía deseos de deambular por el Receso de las Nubes entre toda la nieve. Al inicio no sabía quién era el discípulo que venía en dirección opuesta hacia él, pero al verlo mejor se dio cuenta que era el hijo de Wei Wuxian y le hablaba directo a él.

El muchacho se comportaba con extrema propiedad al dirigirse a otros. Lo había notado en el Monte Dafan cuando le habló a Jin Ling sobre las redes y ahora que sabía quién lo había educado no le extrañaba. Sin embargo, por las veces que había seguido a Jin Ling en sus cacerías nocturnas con los demás chicos, había notado que los jovenes se relajaban más estando juntos y de pronto los dos muchachos más cercanos a su sobrino ya no eran tan Lan. Jin Ling discutía mucho con el otro chico y Sizhui siempre era quien estaba mediando entre ellos. Eran solo unos chicos disfrutando su juventud al menos hasta que tenían que entrar en acción. Debía admitir que Jin Ling había escogido bien a sus amigos, aunque fueran de la Secta GusuLan.

En verdad pensó negarse a la invitación, sentía que iba a estar incómodo entre ellos sobre todo si Lan Wangji iba a estar allí. Después de la muerte de Wei Wuxian no había vuelto a verlo durante tres años, cuando se comenzó a forjar su fama de estar donde el caos se encontrara. No se había podido quitar de la cabeza la idea de que nada hubiera pasado si no fuera por la absurda obsesión que Wei Wuxian tenía con el segundo hermano Lan.

Casi nunca intercambiaban palabras, pero el ambiente se tornaba denso cuando tenían que cruzarse por algún asunto oficial o de casualidad mientras estaban en cacerías nocturnas o enseñándole a los jóvenes discípulos. A pesar de la expresión neutral en el rostro del otro era fácil percibir que su presencia no le era agradable y era plenamente correspondido.

Por eso la mirada afable que percibió cuando Lan Sizhui le comunicó de su invitación lo tomó por sorpresa y aunque todavía le causó más incomodidad también lo intrigaba. Pero algo le sorprendió mucho más después de las palabras de Lan Xichen.

—Líder Jiang, es bienvenido a compartir la comida con nosotros. —Lan Wangji hablaba como si supiera lo que había ocurrido más temprano, pero era imposible ya que apenas regresaban de su misión de captura. No podía sino preguntarse cómo una sola mirada había sido suficiente para transmitir esa seguridad.

Tragó saliva y con ello la negativa que había preparado un momento antes. —Agradezco la hospitalidad.


Lan Wangji y Sizhui se marcharon primero, dejando a Lan Xichen en compañía de Jiang Cheng. Una vez estuvieron bastante lejos, Lan Wangji quiso estar al corriente de lo ocurrido y comenzó por lo que había intuido. —¿Jiang Wanyin ya vio a Wei Ying?

Sizhui sonrió y dio un paso delante de su padre, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia atrás con las manos en su espalda. —Llegó de improvisto a la cabaña, me pregunto cómo supo llegar hasta allá. También ya sabe de mi hermanito, sabe que soy su hijo y por qué Jin Ling está aquí. Lo tomó mejor de lo que creíamos e incluso creo que él y mamá pudieron hacer un poco las paces… o eso creo. Al menos pudieron tener una charla sin que el líder de secta Jiang alzara la voz.

Lan Wangji asintió continuando con la siguiente cuestión que no escapó a su observación. —Tuviste miedo por un momento.

—Ah, eso… —rió con ligero bochorno—. Es que mamá dijo que el líder Jiang me conoció cuando era pequeño porque fue a Burial Mounds y me colgué de su pierna, así que tenía miedo de que si escuchaba que me llamaban A-Yuan lo asociara con ese recuerdo, pero parece que no.

Aunque Sizhui ya estaba más tranquilo, Lan Wangji se puso serio. —No te hará daño.

Sizhui asintió. Por supuesto que no temía por sí mismo, solo no quería estropear los avances que Wei Wuxian tenía hacia Jiang Cheng. Era de conocimiento popular que solo una cosa podía molestar tanto al líder de la Secta Yunmeng Jiang como encontrarse con un cultivador demoníaco y eso era encontrarse con alguien que llevara el apellido Wen, quien sabe cómo reaccionaría si supiera que él era descendiente de esos Wen. —Solo no quiero que mamá se angustie más. Me gustaría que pudiera acercarse al líder Jiang de la misma forma que lo hizo con Jin Ling.

—Mmn. Aunque es diferente. Solo debemos observar. —La historia de Jiang Cheng con Wei Wuxian se daba porque ambos se conocían bien, en cambio con Jin Ling se daba porque no se conocían. 

Lan Wangji creía que era mejor no intervenir en los asuntos de familia, era algo personal entre los dos hermanos… aunque no dudaría en intervenir si Jiang Cheng llegaba siquiera a amenazar a Wei Wuxian. Sizhui en cambio, aunque quería estar completamente de acuerdo con su padre, no podía solo quedarse quieto y observar. Si no les daban un pequeño empujoncito, tal vez nunca darían un paso más en acercarse y en eso estaba de acuerdo con Jin Ling. Por eso tenían ya un plan que estaban poniendo en marcha y tenían los cómplices perfectos.

Hablando de cómplices… —¿Cómo les fue en su misión de captura?

—Tuvimos éxito. Tío se encargará del interrogatorio.

Lan Sizhui pudo al fin dar un fuerte suspiro de alivio. —Que bien. Ojalá mamá pueda estar tranquilo de ahora en adelante. 


Acomodaron la mesa en la habitación para que Wei Wuxian no tuviera que dejar la cama mientras estuviera resfriado. Era costumbre de Gusu comenzar un banquete con una sopa medicinal de gusto amargo que solo quienes se habían criado en el Receso podían soportar. Sin embargo, luego de algunos experimentos con condimentos y algunos añadidos habían logrado hacerla más amable al paladar de Wei WuXian, Jin Ling y sus invitados.

Jiang Cheng todavía recordaba el sabor de la comida de Gusu y no esperaba algo diferente —aunque al menos le aliviaba saber que no era Wei Wuxian el encargado de la comida—, pero al ver que Jin Ling comía la sopa sin hacer gestos se atrevió a probarla. Wei Wuxian estaba muy atento a su reacción y sonrió al notar su sorpresa. —¿Ves como mi estadía en el Receso de las Nubes puede ser de buena influencia? Aunque a mi gusto le siguen faltando muchas más especias y un gusto más picante.

—¿Cómo le puedes llamar a eso gusto? —replicó Jiang Cheng—. Le pones tanto picante que ya no es posible percibir ningún sabor.

Jin Ling, Lan Jingyi y Sizhui asintieron, lo que picó su curiosidad. Debió ser demasiado obvio, porque Jin Ling comenzó a contar la anécdota. —Cuando estuvimos en Ciudad Yi la primera vez, algunos de los chicos incluyendo a Jingyi se envenenaron con polvo de cadáveres feroces. Tío Wei nos llevó a una casa para tratarlos así que Sizhui y yo lo ayudamos a preparar un poco de congee, pero él le puso todas las especias que encontró. Apenas probé un poco y sentí que la lengua se me iba a caer.

—¡Imagina cómo estaba la mía que tuve que tomar todo un tazón! —exclamó Jingyi antes de dar otro bocado. 

—Tch… Pero les salvé la vida, ¿no es cierto? Qué chico tan desagradecido… —protestó Wei Wuxian.

—Sí, pero incluso Xue Yang dijo que prefería morir antes que comer tu congee de nuevo.

La risa de Jin Ling no fue discreta, tampoco la de Mu Qianhao. Lan SiZhui rió en voz baja y Shang Yanjing solo sonrió.

—¡¿Tú también te ríes, Lan Zhan?! —reclamó Wei Wuxian tomando por sorpresa a Jiang Cheng que tuvo que examinar el rostro del segundo jade que miraba a su indignado esposo. Él no encontró ni el más ligero rastro de una risa.

Entornando los ojos, decidió contribuir con una anécdota de su infancia. —Al menos no le hizo un agujero a la olla. En casa, las cocineras siempre tenían algún bocadillo o algo con qué distraerlo para que no fuera a meter las narices en las ollas y terminara por arruinar la comida de todos los discípulos.

—¡¿Eh?! ¿P-por qué les estás contando eso, Jiang Cheng?

—¿Y por qué no? Todos tienen anécdotas qué contar y al parecer el tema en común aquí eres tú, así que sopórtalo.

Wei Wuxian hizo un ligero puchero y decidió unirse al tema. —Pues eso fue antes. Mi cocina ha mejorado mucho, ¿o no, Sizhui?

El aludido sonrió con cierta picardía al responder. —Sí, pero solo porque mi padre colocó las especies bajo llave.

Otra vez la habitación volvió a llenarse de risas y los reclamos de Wei Wuxian a su hijo por traicionarlo.

—Cuando pasamos por Yunmeng con el joven líder Jin pude probar un poco de su cocina emblemática. En verdad es bastante condimentada, ¿son así los platilos que prepara el joven amo Wei?

Jiang Cheng, Jin Ling, Lan Jingyi y Sizhui contestaron todos a coro. —Peor.

El Receso de las Nubes no había sido escenario de una comida tan ruidosa como la de esa noche, con la conversación principalmente liderada por Wei Wuxian, Jin Ling, Jiang Cheng y Mu Qianhao. Shang Yanjing era bastante moderado en sus intervenciones. Lan Jingyi participaba más de lo prudente de la plática, Sizhui apenas hacía algunos comentarios, tratando de apegarse lo más posible a la regla de no hablar durante la comida pero incluso Lan Wangji hacía algún breve comentario o contestaba con un ‘Mmn’ a alguna pregunta que le hacían.

Una vez terminaron de comer y la charla bajó en su intensidad, llegó el momento por el que Jin Ling y Lan Sizhui trabajaron duro aquella tarde. Shang Yanjing sabía bien qué debía hacer, así que puso manos a la obra en cuanto los muchachos terminaron de despejar el área para lo que estaba por suceder.

—Lider Jiang, hace varias semanas que todos aquí vieron la silueta del bebé pero era muy pequeño aún. Esta noche vamos a repetirlo aprovechando que usted se encuentra de visita y no ha tenido la oportunidad de verlo.

—¿Ver al bebé? —Jiang Cheng todavía no sabía sobre las habilidades especiales de Shang Yanjing, así que luego de una breve explicación pasó directo a la demostración. Jiang Cheng y Jin Ling tomarían el primer turno, aunque el primero todavía estaba muy confundido pero intrigado por la anticipación del segundo. Luego de que les pidieran cerrar los ojos, Wei Wuxian se sentó en la orilla de la cama descubrió un poco más su barriga.

Jin Ling tenía una enorme sonrisa a boca abierta mientras que Jiang Cheng casi abre los ojos de la sorpresa. Comenzó a ver la silueta de Wei WuXian y poco a poco también los hilos que se conectaban con él y con el bebé que poco a poco fue revelando su pequeña silueta. Todavía era pequeño, era difícil concebir que esa figura tan pequeña era en verdad un bebé que crecía en el cuerpo de Wei WuXian. Con su tamaño, probablemente podría acunarlo perfectamente con una sola mano.

Luego volvió a poner atención a los hilos que se conectaban con él. Dos se extendían entre Wei Wuxian y Jin Ling, pero había tres que se conectaban con el bebé. En su caso, dos hilos lo conectaban con Wei Wuxian, uno sencillo pero bastante grueso y otro que parecía un lazo tejido. En cambio, con el bebé lo conectaban dos hilos sencillos, uno similar al que compartía con Wei Wuxian y otro muy fino, casi como un cabello. Observó un poco más, examinando a su alrededor, viendo los hilos que había entre los demás. Todos estaban conectados por al menos un hilo, pero el de Wei Wuxian con Lan Wangji y el de Shang Yanjing con Mu Qianhao era diferente. Entre los primeros era un grueso hilo de color carmesí y entre los segundos era aún algo delgado con un tono rojizo. 

Volvió a mirar a Wei Wuxian y notó algo diferente en él comparado con los demás. El flujo de energía en sus meridianos era un caos y por momentos parecía que una parte se escapaba de su cuerpo, pero alrededor del bebé todo era calma, un flujo constante y ordenado. Su cuerpo realmente le estaba dando prioridad a la criatura.

Shang Yanjing se detuvo y pidió que abrieran los ojos para darle paso a los siguientes dos que eran Lan Sizhui y Jingyi. Mientras ellos dos observaban, Jiang Cheng necesitaba respuestas. 

—¿Qué te pareció, tío? ¿Verdad que es increíble?

—¿Qué son todos esos hilos que se ven entre nosotros?

Mu Qianhao tomó la iniciativa de explicar. —Entre las personas se dice que se forman lazos, y eso es bastante literal. Shang Yanjing tiene la habilidad de ver la energía de las personas, pero también de ver los hilos que conectan a unos y otros.

Jin Ling continuó explicando. —Entre tú y yo hay tres hilos y eso se debe a que somos familia. El primero es el hilo sanguíneo, que es por la sangre Jiang que corre por mis venas. El segundo es el hilo espiritual, que en nuestro caso es por la misma razón pero no es la única forma de formar un hilo espiritual entre dos personas. El tercero es el hilo afectivo… Ese es un poco más complicado… el tuyo con tío Wei se parece al mío, ¿te diste cuenta?

—¿Ese que parecía estar tejido?

—Mmn. Eso es porque… p-podria decirse que son sentimientos encontrados. Un hilo afectivo no se forma solo por sentimientos positivos, también el resentimiento puede entrelazarse con el c-cariño que le tenemos.

Jin Ling volteó momentáneamente hacia su otro tío y como lo imaginó, tenía los ojos llorosos y estaba tratando de disimularlo. Entornó los ojos sabiendo que quizá luego tendría que darle un abrazo.

—Seguro que también vio que Jin Ling sólo comparte dos hilos con Wei Wuxian y los tres con el bebé. Sus espíritus no tienen ninguna relación, pero sus cuerpos sí, según me han contado. 

—Ese hilo es debido al cuerpo del tío Xuanyu. Y por eso mismo se transmitió al bebé, así que es mi primo sanguíneo.

—El tercer hilo que tiene con el bebé es el Espiritual. Como no comparte uno con Wei Wuxian no tendría que haberse formado, pero como participó en el ritual de Lan SiZhui que permitió su concepción, por esa razón se creó este lazo.

Con cada dato que le daban, el surco entre sus cejas se hacía más y más profundo, lo que preocupaba a Jin Ling. Titubeando, continuó explicando. —Tú tienes dos hilos con tío Wei. El afectivo que ya sabes por qué es así y el otro seguro es el hilo espiritual, porque… porque está conectado a tu núcleo dorado.

El rostro de Jiang Cheng se transformó en sorpresa.

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La conversación entre tío, sobrino y Lady Mu permitió que Shang Yanjing le mostrara a los dos jóvenes Lan y a la pareja de esposos el progreso del bebé. Wei Wuxian comenzó a sollozar en cuanto él les pidió abrir los ojos y ahora estaba siendo abrazado por Lan Wangji mientras que Lan Sizhui frotaba su espalda. 

—¿Y ahora por qué estás llorando? —preguntó Jin Ling luego de entornar los ojos.

—Por muchas cosas. —La voz de Wei Wuxian sonaba apagada porque su rostro estaba casi presionado contra el pecho de su esposo—. Porque el bebé es hermoso, porque no puedo esperar a tenerlo en mis brazos, porque llorar es todo lo que hago últimamente…

Porque había podido ver perfectamente los hilos que lo conectaban con Jiang Cheng y comprobar que su hilo espiritual con él era muy similar al que Sizhui tenía con su hermanito.

Jiang Cheng alzó una ceja e iba a hacer algún comentario mordaz cuando los sollozos de Wei Wuxian se detuvieron de pronto y Lan Wangji se movió rápido para examinarlo. —Fiebre.

Una sola palabra, pero dicha con tanta angustia que Mu Qianhao casi saltó para estar a su lado. Shang Yanjing explicó mientras lo acomodaban y ella le suministraba un poco de medicina para bajarle la fiebre. —Su energía bajó bastante en los últimos minutos. En este momento el bebé está estable así que necesita más energía para él mismo. Me temo que ninguno de los Lan es el indicado para hacer la transferencia en este instante.

—La medicina ayudará, pero no puedo darle algo muy fuerte porque le haría daño al bebé —explicó Mu Qianhao—. Si su propia energía fuera un poco más estable y pura, pelear contra el resfriado no sería un problema, sin embargo en su condición, necesita mucha ayuda de Jin Ling.

Jiang Cheng estaba tratando de mantener la calma y asimilar todos los detalles que le habían revelado en tan corto tiempo. Escuchando con atención a la médico, hizo en voz alta la primera pregunta que saltó a su mente. —¿Por qué Jin Ling?

—Ya te lo dije, tío. Como compartimos un lazo sanguíneo, mi energía es más compatible con la suya y no requiere mucha purificación para que él pueda asimilarla y usarla con más eficiencia… aunque eso no es suficiente para equilibrarlo. Si tuviera un hilo espiritual con él podría tener un efecto más completo.

Lan Wangji había estado tratando de entender la razón por la que Sizhui, Jingyi y Jin Ling habían estado tan secretivos mientras ayudaban a preparar la comida y por qué le habían dado tanta importancia a la reunión de esa noche, suplicándole a Shang Yanjing que les permitiera ver al bebé una vez más. Sabía que algo estaban tramando, pero por la inmensa confianza que tenía en su hijo decidió apoyarlo sin hacer preguntas.

Estaba atento a la conversación de Jiang Cheng y Jin Ling con Lady Mu y también se sorprendió al saber lo del hilo espiritual del primero con Wei Wuxian. Desde que el resfriado de su esposo comenzó, Jin Ling había tenido que darle más energía que los demás y la que Sizhui le brindaba actuaba como un catalizador para mantener el flujo de energía estable por más tiempo. Con esa revelación, se preguntaba qué tanta importancia tenía para que los jóvenes pusieran tanto trabajo en esa velada. El desvanecimiento de Wei Wuxian no le parecía coincidencia, pero no era un engaño de su esposo. No sabía cómo explicarlo pero parecía que incluso el bebé se había puesto de acuerdo con los demás para ayudar a su madre.

Shang Yanjing hablaba con tranquilidad, aunque sus palabras causaron alarma en todos los presentes.. —Hay algo inusual. Desde esta tarde noté que la energía de Wei Wuxian está particularmente más intranquila, pero no estaba así cuando regresó de la audiencia.

Hubo un cambio en la actitud de los muchachos. Eso no formaba parte de su plan, pero la tranquilidad de sus cómplices mayores contrastaba con lo alarmante de la situación.

—Su fiebre en este momento ni siquiera es tan fuerte —añadió Mu Qianhao—, no debería estar gastando así su energía. ¿Qué crees que ocurrió? Porque yo tengo una hipótesis.

—Es posible que llegaramos a la misma conclusión conociendo ya los antecedentes. Todo es debido a la cercanía del Líder Jiang.

Mu Qianhao asintió y dirigió la mirada hacia Jiang Cheng. —Líder Jiang, cuando estuvo aquí más temprano entró en contacto con el bebé, ¿cierto? Conociendo a Wei Wuxian, seguro estaba ansioso por presentarlo.

Jiang Cheng, que se había puesto pálido con las palabras de Shang Yanjing, asintió titubeante. —Sí, él me dijo cómo hacerlo…

Ella sonrió de inmediato, dejándolo aún más atónito con su explicación. —Su dantian debió percibir que la energía del líder Jiang posee mucha cercanía con Wei Wuxian y el bebé. En otras palabras, está exigiendo obtener energía de esta nueva fuente que puede proporcionarle lo que le ha estado faltando durante meses. Podríamos tomarlo como uno de los antojos del embarazo.

Shang Yanjing sonrió por el modo de explicar de Mu Qianhao —El hilo que ustedes dos comparten es muy fuerte y cercano. Es igual al de Lan Sizhui con el bebé, creado por un evento espiritual de gran trascendencia que, sin poder explicarlo de otra forma, los ha vuelto hermanos espirituales.

Mientras hablaban, Wei Wuxian fue recuperando conciencia y escuchó lo que él explicaba. Se incorporó con la ayuda de su esposo para volver a sentarse y volteó hacia Jiang Cheng con cierta cautela. —Jiang Cheng, yo… 

—¡Cállate! No digas nada, no quiero que digas nada, ¿de acuerdo? 

Su rostro estaba lleno de hostilidad, pero su actitud era contradictoria ya que se puso de pie y se acercó a la cama. Lan Wangji lo siguió con la mirada hasta que estuvo frente a él y entendiendo que no tenía malas intenciones, se puso de pie y le cedió su lugar.

Jiang Cheng se sentó y aún de mal humor tomó la mano de Wei Wuxian y comenzó a transmitirle energía. Wei Wuxian en cambio sonrió de oreja a oreja porque a pesar de tantos años, Jiang Cheng seguía siendo el mismo gruñón que nunca admitiría que estaba preocupado y prefería fingir que le desagradaba el tener que ayudarlo. En voz muy baja, pronunció una palabra que en su vida anterior no le había dicho muy a menudo. —Gracias.

—Cállate —respondió de nuevo fingiendo estar enfadado. Debía saber que eso no funcionaba en Wei Wuxian de la misma manera que en Jin Ling.

Wei Wuxian miró un poco más a Jiang Cheng. No había cambiado demasiado en trece años en cuestión de apariencia, pero los rasgos de la adolescencia habían quedado muy atrás y había adquirido un atractivo propio de la madurez. En su situación actual ya no podía consideralo su shidi , no porque su relación no estuviera mejorando sino que ya no parecía ser apropiado y no sólo por encontrarse en un cuerpo más joven. —Oh bien, supongo que ahora yo soy el shidi. 

Lo había dicho en un murmullo sin intención de revelar sus pensamientos, pero Jiang Cheng lo miró apretando más las cejas con la pregunta ¿de qué demonios hablas? escrita en su rostro, que Wei Wuxian decidió ignorar. 

—Me sorprende que no tengas marcada esa arruga entre tus cejas. Debes tener cuidado, no te estás haciendo más joven.

—Te dije que te callaras… O le pediré a tu esposo que te haga callar antes de que me arrepienta de ayudarte.

Wei Wuxian tenía la intención de reir, pero de su boca salió una repentina expresión de sobresalto.

Todos, excepto Shang Yanjing, dieron un paso hacia Wei Wuxian, preguntándose qué había pasado. Incluso Jiang Cheng ya no pudo disimular su preocupación. Como este ya había terminado de transmitirle energia, Wei Wuxian tiró de su mano y la puso sobre su vientre sin decir nada. Un segundo después, Jiang Cheng también soltó una expresión de sobresalto y sonrió. —Se está moviendo…

—Es la primera vez que lo hace —Wei Wuxian hablaba con auténtica fascinación. Dejó que Jiang Cheng sintiera un par de movimientos más antes de voltearse hacia su esposo— Lan Zhan, ven a sentir. A-Bao se está moviendo mucho, debe estar muy feliz.

Jiang Cheng se quitó del medio. Aún le era muy extraño pensar que su hermano estaba casado con Lan Wangji y que iba a tener un bebé, pero de alguna forma con cada muestra de lo viva que estaba esa criatura se le hacía un poco más natural aceptar la situación.

Sobre todo, porque ya había vivido algo similar antes. Cuando Yanli le anunció que se iba a convertir en tío por primera vez, Jiang Cheng se prometió visitar Lanling cuanto le fuera posible y al menos cada dos semanas apartaba un par de días y montaba su espada para llegar cuanto antes con su hermana y siempre le llevaba semillas de loto que eran su antojo más frecuente.

Ella también lloraba con frecuencia. En cada visita no faltaba un episodio de lágrimas casi siempre con el mismo culpable. Y siempre se daba la misma súplica.—A-Cheng, ¿por qué no me llevas a Yiling otra vez? Yo sé que tú podrías lograrlo. A-Xian debe saber que va a ser tío también.

—Jie, sabes que no puedo hacer eso. ¿Con qué excusa voy a llevarte yo lejos de la casa de tu esposo? ¿Y en tu estado? No es a mi a quien deberías tratar de convencer… 

Aunque siempre se arrepentiria de no haber hecho un poco más por cumplir los deseos de su hermana. 

Sin embargo, no todos sus recuerdos de esa época eran de lágrimas o al menos no lágrimas de tristeza. 

Llegó a media mañana como era de costumbre y lo condujeron de inmediato a la habitación de su hermana. Ella descansaba en un cómodo diván rodeado de algunas mujeres que se encargaban de servirle, pero que salían de la habitación cuando él llegaba para darles privacidad.

Ella estaba de muy buen humor esa mañana mientras comía algunos bocadillos que le habían llevado. Jiang Cheng se acercó y tomó las manos de su hermana que ella había extendido en su dirección.

—A-Cheng, qué bueno que viniste a verme. Me estaba sintiendo un poco sola.

—¿Y dónde está ese esposo tuyo? ¿Por qué no está aquí para acompañarte?

—Tenía asuntos importantes que atender. Suegro está fuera de Lanling y aunque A-Yao se encarga de casi todo el manejo de Torre Koi, hay cosas que sólo Zixuan puede atender. Tú sabes cómo es eso.

—Y aún así estoy aquí, aunque no haya nadie a quien dejar a cargo en casa.

Ambos guardaron silencio por un momento. Jiang Yianli se acomodó en otra postura sobre el diván, pero su expresión cambió de pronto y puso una mano sobre su vientre, esbozando una gran sonrisa. 

—¿Jie?

—A-Cheng, dame tu mano. Rápido, rápido… Siente a tu sobrino, ¿ves lo fuerte que es? 

Más tarde, cuando Jin Zixuan regresó por fin de atender sus obligaciones, Yanli le contó sobre el acontecimiento pero aunque esperó por mucho tiempo, el bebé no se movió para él. Igual que con el bebé de Wei Wuxian, él había sido el primero en sentir a Jin Ling moverse en el vientre de su hermana, al parecer sus sobrinos habían querido darle ese privilegio a él.

«...puede que yo deje de ser tu único sobrino»

Jiang Cheng volteó a ver a Jin Ling que también se había acercado a sentir las patadas de su pequeño primo y estaba fascinado, pero también el otro chico Lan esperaba su turno de sentirlo así que tuvo que darle lugar. Se paró al lado de Lan Sizhui y comenzó a conversar con él sobre el bebé. Sabía que debido a la relación que ambos tenían con Wei Wuxian habían llegado a considerarse primos e inicialmente pensó que a él se refería cuando le dijo que ya no sería su único sobrino. Quizá si le daba algún tiempo, mientras intentaba reparar en algún grado la relación que tenía con Wei Wuxian, podría llegar a aceptar plenamente al resto de su familia. Por el momento, sentía que lo único que había cambiado respecto a aquella mañana, era que ahora estaba dispuesto a intentar sanar sus heridas y recuperar a Wei Wuxian.

Recorrió con la mirada la habitación —Mu Qianhao y Shan Yanjing conversaban por su lado, los tres jóvenes charlaban muy animados en torno a Wei Wuxian— y se detuvo al cruzarse con Lan Wangji que lo miraba fijamente. En el mismo instante, el otro hizo una leve reverencia con la cabeza que él entendió perfectamente. Respondió de la misma forma y mostró una media sonrisa con cierto aire de autosuficiencia. Dio media vuelta y se marchó.

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—¿A dónde fue tío Jiang? —preguntó Jin Ling al darse cuenta que Jiang Cheng no estaba en la habitación. Wei Wuxian dio un rápido vistazo para comprobar que en verdad se había marchado y no pudo evitar la mueca de decepción en su rostro.

—Lo verás mañana —habló Lan Wangji mientras tomaba su mano. Wei Wuxian sonrió y sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas. Ahora sí podía albergar esa esperanza de volver a ver a Jiang Cheng pronto y que no iba a rechazar su cercanía.

Mu Qianhao se acercó a Shang Yanjing. —Creo que ya hemos terminado aquí. Es mejor que nos vayamos.

—Mmn. La energía del joven maestro Wei es ahora estable y circula muy bien. No creo que esta noche sea necesario que toquen Armonía para él, pero no le hará daño que lo hagan. Con tantas emociones en el día, necesita relajarse.

—Gracias por todo, Lady Mu, Senior Shang —habló Lan Sizhui haciendo una reverencia profunda. Lan Jingyi y Jin Ling lo imitaron también.

—Estoy contenta porque todo salió como queríamos. Confío en que ahora el joven maestro Wei mejore a grandes pasos.

—No puedo creer que a pesar de que les dije que podía molestarse planearan hacer esto —regañó Wei Wuxian aunque su sonrisa era muy grande. 

Jin Ling chasqueó la lengua. —Tío se hubiera molestado más si no le hubiéramos dicho nada. Además, al final nadie tuvo que pedirle que hiciera nada, fue su propia decisión.

Mu Qianhao sonrió ladeando la cabeza. —Hmm. Yo no diría eso. Me parece que el bebé también hizo su parte.

Wei Wuxian se rió y acarició su vientre. —Tú también lo hiciste bien, A-Bao. 

Mu Qianhao hizo la reverencia para despedirse y Shang Yangjing la imitó. Estando afuera, él se volteó hacia ella. —Permite que te escolte hasta tu puerta, Lady Mu.

—Gracias por hacerme compañía, maestro Shang.

Adentro, Jin Ling y Lan Jingyi también se despidieron para dejar ya solo a la pequeña familia. Lan Wangji tenía una mano tomando la de Wei Wuxian y la otra acariciaba la pequeña barriga donde su hijo ya estaba tranquilo. Lan Sizhui los miraba y trataba de contener la risa por algo que había notado. —Si no me necesitan para algo más, creo que ahora me retiraré a mi habitación.

—Gracias por todo, A-Yuan.

—Que descansen.

Una vez solos, Wei Wuxian miró a su esposo y le sonrió enternecido. —Lan Zhan, Lan Zhan, dime una cosa. ¿Por qué parece que bebes vinagre?

Lan Wangji le sostuvo la mirada por unos segundos y luego la bajó hacia su vientre luciendo casi como si estuviera haciendo un puchero. Confundido con la expresión, Wei Wuxian ladeó la cabeza tratando de descifrar lo que molestaba a su esposo. —¿… no de mí, sino de A-Bao?

En respuesta, levantó la mirada por un breve momento y volvió a bajarla provocando una sonora risa en Wei Wuxian. —¿Es porque justo comenzó a moverse cuando Jiang Cheng me dio energía?

—Mmn.

Wei Wuxian quería reir aún más, pero estaba muy enternecido por su esposo. Extendió los brazos para que él se acercara. Lan Wangji se inclinó, pero sostuvo su peso enteramente en sus brazos apoyados a cada lado de su esposo para no presionar su estómago. Wei Wuxian acarició con suavidad sus mejillas y le dio un corto beso.

—A-Bao estaba feliz porque muy pronto vamos a estar bien y creo que va a ser como yo que no se puede estar quieto si tiene algo qué decir. Además, tú eres su padre y estoy seguro que te va a amar y adorar de la misma forma que A-Yuan lo hace… pero nunca tanto como te amo y adoro yo.

La mirada de Lan Wangji se suavizó y esbozó una sonrisa muy sutil, no solo por las palabras que Wei Wuxian había usado sino por ver en su mirada una paz que no le había visto en semanas.



La mañana siguiente, Lan Sizhui llegó a las habitaciones de Jin Ling a comunicarle el horario que Lady Mu había planeado para ese día. Jiang Cheng había llegado a conversar con su sobrino desde más temprano y así pudo aprovechar para cumplir su segunda misión.

Se inclinó ante él y habló con la formalidad que lo caracterizaba. —Líder Jiang, gracias por ayudar ayer a papá. Él se encuentra mucho mejor esta mañana, pero quisiéramos suplicarle que continúe dándole energía durante el tiempo que se encuentre en el Receso de las Nubes.

—Tu nombre es Sizhui, ¿verdad?

Se enderezó y asintió, presentándose apropiadamente. —Lan Yuan, de cortesía Sizhui.

Todavía no comprendía por qué lo miraba tan fijamente cada vez que estaba frente a él y todavía lo ponía algo nervioso que lo hiciera, pero sabía mantener la calma. Jiang Cheng al fin contestó a su petición con absoluta solemnidad. —Entonces, Lan Sizhui, puedes estar seguro que estaré allí a la hora que Lady Mu indique.

Sizhui sonrió y volvió a hacer una reverencia, procediendo entonces a decirles cómo se distribuirían las siguientes horas. Se despidió para regresar al lado de Wei Wuxian, pero antes de salir se giró con una gran sonrisa. —Líder Jiang, también es bienvenido a cualquier hora que lo desee, seguro que papá se pondrá muy feliz.

Se marchó antes de ver qué reacción provocaban sus palabras, siempre le podría preguntar después a Jin Ling.

Jiang Cheng frunció el ceño y tomó su taza de té para llevarla a sus labios, pero a medio camino se dio cuenta que estaba vacía así que la bajó sin decir nada. Jin Ling no se perdió un solo detalle de sus movimientos, pero decidió no decir nada aunque sonrió sabiendo que su tío probablemente anticipaba esas visitas. Era una lástima que no pudiera acompañarlo, quería presenciar cómo sus tíos progresaban. De todos modos siempre le podría preguntar después a Lan Sizhui.

—Tengo que irme —anunció levantándose a tomar sus cosas—, hoy tengo clase con Lan Qiren y si llego tarde no tendrá compasión de mí ni porque esté atendiendo a cualquiera de mis tíos.

—¿De verdad estás recibiendo clases? —preguntó asombrado.

—Pues sí. ¿O creías que Zewu-jun te iba a mentir? Es un Lan y mentir está prohibido en el Receso de las Nubes —recitó entornando los ojos—. Tengo clases de etiqueta e historia con Lan Qiren, de técnicas de cultivo y exorcismo con Hanguang-jun y de diplomacia y liderazgo con Zewu-jun.

—¿Y Wei Wuxian no se supone que también da clases?

Jin Ling sonrió. —Con él tenemos clases prácticas cada vez que podemos salir de cacería nocturna. Quizá la próxima vez puedas venir con nosotros, pero primero hay que esperar que tío Wei se ponga bien.

Como ya era tarde, Jin Ling se dio media vuelta rápidamente y corrió hacia la puerta mientras gritaba. —¡Te veré antes de la comida!

Ahora que se había quedado solo, Jiang Cheng pudo detenerse a asimilar su sorpresa. Primero que el joven Lan lo invitara con tanto entusiasmo a visitar a Wei Wuxian. Creía que tomaría mucho más tiempo para que su presencia en esa casa fuera bien recibida excepto cuando fuera necesario , pero al parecer no era así o al menos no mientras fuera el muchacho quien lo invitara ya que Lan Wangji no parecía tener oposición si su hijo era quien lo pedía. Le intrigaba cuánta influencia tenía Lan Sizhui en sus dos padres, porque parecía que ninguno de los dos era capaz de negarle algo.

Luego que Jin Ling le dijera que podía acompañarlo a una cacería nocturna. Incluso desde antes de toparse por primera vez con Wei Wuxian ya su sobrino se había expresado en contra de que lo acompañara y cuánto más cuando comenzó a salir con los otros junior de las demás sectas. Le gustaba ver que Jin Ling estaba más relajado ahora a pesar de que sabía bien toda la carga que un nuevo líder de secta podía tener y él parecía estar atendiendolas bien.

.

.

Lan Xichen fue puesto al corriente de lo ocurrido la noche anterior esa mañana cuando Jingyi llegó a entregar algunos escritos que Lan Qiren le había encargado llevarle para que los revisara. Estaba muy contento de saber la noticia, sobre todo cuando había sido testigo del progreso de los dos héroes de Yunmeng.

No comprendía con exactitud lo que había ocurrido entre ellos y apenas se podía dar una idea con lo que había escuchado mientras estaban en el Templo de Guanyin. Sin embargo, cada vez que se cruzaba con Jiang Cheng en asuntos oficiales o debido a Jin Ling, parecía que quería preguntarle algo y solo en las dos últimas ocasiones confirmó que ese algo era sobre Wei Wuxian.

La tarde anterior, cuando Jin Ling le advirtió que evitara a Jiang Cheng, en verdad hizo lo contrario. No quería entrometerse en los asuntos ajenos, pero Wei Wuxian era parte de su familia y si podía hacer algo por ayudarlo a siquiera recuperar la comunicación con esa persona tan importante para él. Mientras se debatía si ir a buscarlo o marcharse como Jin Ling le había pedido, Jiang Cheng salió de la residencia preparada para su sobrino y tardó en darse cuenta de la presencia del líder Lan. Estaba furioso y obviamente no quería hablar en ese momento con nadie, mucho menos un Lan. Sin embargo, Lan Xichen no iba a aceptar un no como respuesta.

—Líder Jiang, acabo de ver a Jin Ling salir de aquí muy apresurado. ¿Sucedió algo?

Jiang Cheng podía guardar resentimiento hacia Lan Wangji, pero en realidad no tenía nada en contra de Lan Xichen que siempre había sido cortés y educado así que reprimió su enfado un momento para mostrar el mínimo de cortesía con el otro líder de secta.

—Zewu-jun… creo que tú estás más al tanto de lo que sucede y todo tiene que ver con Wei Wuxian. ¿No dijiste que ya se encontraba estable? ¿Por qué Jin Ling tiene que estar aquí?

Sonrió compasivo. Jin Ling le había revelado parte de la verdad, pero seguro no había tenido tiempo de explicarle. —Acompáñame, por favor. 

Lo condujo hacia su Hanshi en donde le sirvió una taza de té para que ambos pudieran hablar con un poco más de calma. Primero le preguntó sobre lo que Jin Ling le había contado y luego llegó el momento de hablar con él. —Wuxian se encontraba estable con la ayuda de las indicaciones de una médico que Jin Ling pudo encontrar, me parece que con tu asistencia. Sin embargo, luego del incidente con Li Jiu tuvo una terrible recaída. Ahora más que nunca necesita del auxilio de Jin Ling.

Jiang Cheng sonaba cada vez más alterado. —¿Por qué? ¿Qué es lo que pasa con él? ¿Por qué lo mantienen en secreto?

—Eso es algo que le corresponde a él decirlo, pero no lo hará a menos que le demuestres que estás dispuesto a escuchar.

—Qué se cree ese imbécil, que de repente tengo que estar disponible para él cuando lo desee…

—Me temo que me has malinterpretado. Wuxian está convencido de que lo que pase con él ya no es tu asunto, que el lazo que alguna vez existió entre ustedes fue destruído mucho más allá de cualquier intento de reparación y no hay forma en que tú puedas estar interesado en lo que le ocurra a él. A menos que tú le demuestres lo contrario, él no va a ir a molestarte con insignificancias.

El surco entre las cejas de Jiang Cheng se hizo más pronunciado, pero Lan Xichen no creía percibir enfado en sus ojos así que decidió seguir hablando. —No sé qué fue lo que ocurrió entre ustedes más allá de lo que se dijeron en el Templo de Guayin… pero quizá puedo entender un poco cómo te sentiste.

Su mirada se perdió en un recuerdo que ya tenía más de un año y no pudo evitar un suspiro. —Aquel día en Yunping, Wangji y Wuxian se marcharon a escondidas para poder concretar su matrimonio. Yo sabía que Wangji había esperado por casi veinte años que Wuxian correspondiera a sus sentimientos y me alegraba por ellos, pero… me hizo mucha falta tenerlo cerca durante los primeros meses después de ese suceso pues siempre hemos estado solo él y yo cuando se trata de sobreponernos a un dolor tan grande. Sé que no se compara a lo que tú debiste sentir, pero a mí me ayudó mucho saber que había alguien que comprendía al menos un poco mi dolor.

Aunque trataba de ayudar, sus palabras encendieron un poco más la ira de Jiang Cheng que sin tacto alguno respondió. —No es lo mismo, Zewu-jun. Tu hermano no te traicionó, no rompió sus promesas, él no… 

La sonrisa triste de Lan Xichen lo hizo reaccionar. Lan Wangji no había hecho eso, pero sí Jin Guangyao que era su hermano jurado. En realidad, lo que le había contado sobre Lan WangJi se asemejaba más a su historia con Yanli y su historia con Jin Guangyao era más cercana a lo sucedido con Wei Wuxian.

Al ver que su ira había disminuido un poco, Lan Xichen continuó hablando. —No tienes idea de lo afortunado que eres. Quizá no puedas volver a lo que era antes, pero al menos tienes la oportunidad de intentarlo. Además, a pesar de las malas decisiones que Wuxian tomó en el pasado, puedes estar tranquilo de que él jamás tuvo una intención maligna en su corazón.

—Quizá no, pero eso no borra lo que hizo, lo que me arrebató. 

Lan Xichen suspiró. —Tienes razón, en ese aspecto no puedo saber cómo te sientes, pero hay alguien más que sí y se encuentra en una situación muy similar a la tuya.

Jiang Cheng no lo expresó con palabras pero sus gestos eran muy evidentes y le preguntaban quién era esa persona. —Se requiere no sólo de valor sino de mucha madurez el seguir considerando parte de tu familia a alguien que te ha hecho tanto daño y Jin Ling lo ha hecho no sólo una sino dos veces a pesar de que ambos están estrechamente involucrados en la muerte de sus padres y su familia más cercana.

»Pasé meses preguntándome si estaba bien seguir considerando a A-Yao como alguien cercano a mi, pero entre más tenía la oportunidad de conversar con Jin Ling llegué a comprender que no estaba mal. No significa que me haré de la vista gorda respecto a sus faltas, pero todavía es posible guardarles cariño. Jin Ling se ha permitido conocer a Wei Wuxian y tratar de entender cómo ocurrieron las cosas realmente tomando en cuenta todas las perspectivas para hacerse él mismo de un juicio.

Por supuesto que Jin Ling sabía todo respecto a cómo murieron sus padres, pero lo aprendió por lo que Jiang Cheng y su familia en Lanling le había contado. Una perspectiva estaba nublada por el dolor y la ignorancia mientras que la otra estaba cubierta de mentiras. Jin Ling le había gritado que quería saber, que quería comprender y ahora que lo pensaba mejor le había echado en cara cosas que él jamás le había contado.

—Jin Ling no es un niño iluso que se aferra a alguien que le muestra un poco de cariño, aunque no es poco lo que Wuxian le expresa. Él conoce sus faltas y sabe que nada las borrará de su pasado, de su memoria y su corazón, pero eso no le impide quererlo, preocuparse por él, y actuar en consecuencia.

Y se sentía muy orgulloso de ver cuánto había crecido su sobrino en cuestión de un año, de cómo le había dado una lección tan importante a Lan Xichen y se la estaba dando a él mismo en ese momento. 

Los dos tenían razón, ya no podía odiar a Wei Wuxian, pero la molestia que sentía en su corazón no quería desaparecer. Lo resentía porque siempre demostraba que estaba muy bien sin él, que no le hacía nada de falta y —aunque no se lo admitía ni él mismo— también le reprochaba que Jin Ling le dedicara ahora más tiempo a él.

Como Jiang Cheng no parecía querer hablar, pero su temperamento estaba llegando a sosegarse, Lan Xichen continuó hablando. —Wei Wuxian lo ha pasado mal en estos meses. Aunque aquí todos nos hemos esforzado en cuidar de él y procurar su bien, ha tenido días difíciles. Su estado lo ha vuelto bastante vulnerable...

Notó que había captado de nuevo la atención de Jiang Cheng. —La última vez que nos vimos preguntaste por él. Cuando se lo hice saber, me di cuenta que te extraña más de lo que ha querido demostrar, pero no sabe cómo acercarse a ti.

Se habían visto eventualmente un par de veces y Wei Wuxian siempre parecía guardar la distancia, pero esa actitud que tenía cada vez que estaban cerca se le hacía muy conocida. En el pasado solo la había visto cuando él quería acercarse a Lan Wangji y Jiang Cheng tenía que detenerlo para que no cometiera una imprudencia. En el presente, era él mismo el que se detenía de avanzar. Parecía tan impropio de Wei Wuxian, pero si lo pensaba a la luz de lo que acababan de decirle, antes él estaba convencido de que no molestaba a Lan Wangji al acercarse y ahora él estaba seguro de que su sola presencia era desagradable para Jiang Cheng.

Un discípulo llegó en ese momento para pedirle a Lan Xichen que se hiciera presente al salón ancestral pues iban a iniciar con el interrogatorio. Ambos líderes se pusieron de pie para salir del Hanshi, pero se detuvieron afuera donde el camino tomaba dos direcciones diferentes. —Si continúas por este sendero y te adentras a la montaña siguiendo el camino que ha sido despejado podrás encontrar la casa donde se encuentra Wei Wuxian.

El resto ya sería decisión de Jiang Cheng.

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Lan Sizhui estaba sentado cerca de la ventana de la habitación de sus padres. Lan Wangji se había marchado un poco antes pues Wei Wuxian tenía un fuerte antojo y ahora tenía la misión de encontrar los ingredientes. Mientras tanto, este tomaba una larga siesta como todas las mañanas luego de cultivar por un tiempo y antes de la comida. La fiebre no le había subido demasiado durante lo que iba del día, así que por primera vez desde el incidente podían tener un poco de paz.

El sonido de unos pasos llamó su atención. En la quietud de ese lado de la montaña era posible distinguir esos sonidos con bastante tiempo de anticipación y parte del camino que llevaba a la cabaña estaba cubierto por los árboles así que tuvo que esperar un par de minutos a poder distinguir quién era el que se acercaba. Se sorprendió, pero también se llenó de alegría de ver que su invitación había sido aceptada pues aún no era hora de que Jiang Cheng le diera energía a su papá pero ya venía de visita.

Wei Wuxian probablemente dormiría una hora más, así que lo mejor era atender a Jiang Cheng en el pequeño salón contiguo. Avivó un poco el fuego que mantenía caliente la habitación y colocó agua para el té antes de salir a la puerta para atender al visitante.

—Bienvenido, Líder Jiang. Me temo que papá no se encuentra despierto en este momento, pero si desea quedarse a esperar que despierte puedo hacerle compañía y ofrecerle un poco de té y algunos refrigerios.

Jiang Cheng lo pensó un momento y aceptó, conociendo los hábitos de sueño de Wei Wuxian, no faltaba mucho para que se despertara.

Sizhui lo hizo pasar y le sirvió el té. Se excusó un momento para darle un vistazo a Wei Wuxian y regresó al salón. —Lan SiZhui, siéntate. Quisiera hacerte algunas preguntas.

Él hizo lo que Jiang Cheng le pidió, pero el nerviosismo estaba presente. Nadie fuera de su familia y sus amigos más cercanos sabían que él era un Wen, ni siquiera los junior de su secta, pero siempre existía la posibilidad de que él tuviera tan buena memoria que reconociera al niño pequeño de Burial Mounds en él. No creía que le fuera a hacer algún daño, pero no quería ocasionar más disgustos ente el líder Jiang y sus padres. 

—Así que… Eres hijo de Lan Wangji. Nunca había escuchado que el segundo maestro Lan tuviera un hijo. 

Sizhui le sonrió. Esa era una pregunta que ya sabía inevitable cuando su parentesco con Hanguang-jun se hiciera oficial, así que no lo creía extraño.

—Estuve a su cuidado desde que era muy pequeño y siempre fue un padre para mí, sin embargo como él no se encontraba casado no me era permitido llamarlo mi padre en público. Eso cambió ahora que su matrimonio con papá ha sido aceptado por la Secta… o lo será, en cuanto se haga la ceremonia según nuestras costumbres. 

Durante el discurso de SiZhui, el rostro de Jiang Cheng tuvo varias expresiones que él no pudo descifrar correctamente. Él no sabía que Jiang Cheng estaba recordando el momento en que los descubrió haciendo sus postraciones y revivió la indignación de aquel instante, pero de inmediato recordó lo ocurrido justo después y cómo descubrió la verdad de su núcleo. Hizo a un lado sus pensamientos, solo para escuchar que habría una ceremonia en el futuro y no estaba seguro de qué pensar al respecto, pero decidió ponerle atención a ese punto más tarde.

—¿No te resulta extraño llamarle papá cuando hace un año eran prácticamente desconocidos?

Sizhui rió para sus adentros pensando que no era precisamente papá como lo llamaba siempre. Si pudiera contarle la verdad a Jiang Cheng, podría decirle qué tan cercano era realmente con Wei Wuxian y cómo las memorias más felices de su infancia antes del Receso de las Nubes siempre involucraban a ese hombre y cómo por trece años aún sin recordarlo sabía que algo o más bien alguien hacía falta en su vida y cómo cobró eso sentido cuando pudo recordar quién era Wei Wuxian en su vida. Quizá algún día podría contárselo sin temor a una reacción violenta, pero por ahora debería ser suficiente con la versión resumida.

—Comencé a llamarlo de esa forma solo recientemente, no porque mi padre o él me lo pidieran sino porque luego de un tiempo comencé a llamarlo así en mi cabeza y sin pensarlo lo dije en voz alta. Él se ha convertido en parte muy importante de mi vida y lo considero mi familia, así que para mi fue algo natural.

Las palabras del muchacho le recordaban mucho las de Jin Ling, quien veía natural llamar tío a Wei Wuxian. ¿Habrían llegado a esa forma de pensar por su cuenta o influiría el uno en el otro de alguna forma?

—No eres mucho mayor que Jin Ling, ¿cómo es que desarrollaste una técnica tan complicada sin experiencia?

Eso era más difícil de contestar, pero ya había tenido que hacerlo durante la audiencia con los mayores, sabía cómo guardar el secreto sin tener que mentir.

—Mi familia de nacimiento se dedicaba a la medicina y heredé un manuscrito en el que encontré un ensayo inconcluso que estudiaba la forma de ayudar a crear un nuevo núcleo a alguien que lo hubiera perdido o comenzara tarde en el Cultivo. Papá estaba teniendo grandes dificultades en formar su núcleo en ese nuevo cuerpo, así que pensé que era perfecto para él. Me tomó varios meses, pero logré completarlo y estaba casi seguro de que nada podría salir mal.

Suspiró muy fuerte. Nada había sido sencillo desde aquel momento, pero gracias a las dificultades ahora podía estar teniendo esa conversación con la persona menos pensada. Era solo que junto con la felicidad que embargaba a Wei Wuxian también llegaba la angustia y el sufrimiento. Esperaba que tuvieran fin en algún momento. 

Mientras pensaba esto, la voz de Wei Wuxian comenzó a escucharse desde la otra habitación, pero sonaba como si estuviera luchando con algo. Sizhui reaccionó rápido y en un segundo ya estaba junto a la cama. Jiang Cheng lo siguió de cerca para observar lo que sucedía. 

Wei Wuxian estaba inquieto en la cama, moviéndose y murmurando, pero no parecía que fuera a despertar. —No, no, detente, alto… 

Lan Sizhui colocó su mano con suavidad sobre la de su papá y comenzó a tararear una melodía tranquila y dulce. El frenesí de Wei Wuxian se fue calmando hasta que dio un fuerte suspiro y volvió a abrazar la almohada que tenía a un lado para seguir durmiendo. El joven se encargó de arroparlo bien de nuevo y ya seguro de que estaba tranquilo, se levantó para volver con Jiang Cheng. 

—¿Eso fue una especie de Canción de Claridad

Sizhui sonrió mientras negaba con la cabeza. —Es solo una canción de cuna. Cuando yo era pequeño, sufría de pesadillas constantemente y mi padre la cantaba para mi. Hace poco nos dimos cuenta que también es bastante efectiva con las pesadillas de papá. 

Jiang Cheng miró hacia la cama y suspiró. —Sigue teniendo pesadillas, ¿eh?

Ahora fue turno de Sizhui para sorprenderse, Jiang Cheng le había revelado algo que podría ser importante o no, luego lo consultaría con su padre. —¿Las tenía antes? Según mi padre, sus pesadillas no comenzaron sino hasta hace poco, más o menos cuando supo del embarazo.

Siempre creyó que se trataba de algo provocado por el período de aislamiento y por el embarazo, pero si Jiang Cheng decía que antes las sufría eso le intrigaba bastante. 

—Sí, bueno… Iban y venían. Cuando mi padre lo llevó a casa al principio despertaba llorando algunas noches, pero con el tiempo ya no lo hizo.

Aunque si lo pensaba mejor quizá ya no se dio cuenta porque luego dejaron de compartir la habitación.

—Después, mientras duró la Campaña para derribar el Sol, a veces también se despertaba sobresaltado y tenía que salir a dar una vuelta antes de volver a dormir.

Durante ese tiempo sus horarios eran caóticos. Dormían cuando podían, tenían que despertar temprano aunque siempre fue una batalla para Wei Wuxian. A veces iba con él cuando se despertaba y si no tenían un asalto importante al día siguiente se embriagaban hasta que la borrachera les inducía al sueño y así pasaban la noche.

En su infancia sabía que sus pesadillas eran generalmente sobre él siendo perseguido por perros salvajes y teniendo que luchar por comida. Durante su juventud, Wei Wuxian se sacudía la pregunta diciendo que no las recordaba, pero entendía que no quería hablar de ello y no insistió, no había tiempo de ocuparse de eso pues la guerra seguía su curso.

Las palabras de Jin Ling volvieron a resonar en su cabeza. Quizá después de todo sí era algo importante y debió ponerle más atención, pero estaba más enfocado en la venganza y en su deber.

—¿Sobre qué son sus pesadillas?

Lan Sizhui bajó la mirada. No estaba seguro si a Jiang Cheng le convenía escuchar la respuesta o sería algún retroceso, pero decidió arriesgarse. —En las últimas semanas, casi siempre son recuerdos del pasado, pero generalmente se centran en cuatro eventos… la destrucción de Muelle de Loto, el tiempo que pasó solo en Burial Mounds, la emboscada en Qionqi Dao y la masacre del Día sin Noche.

Levantó la mirada solo para examinar la expresión de Jiang Cheng. Miraba en dirección a Wei Wuxian aunque desde la posición en que se encontraban no podía verlo realmente. Sus cejas temblaban, debatiéndose entre fruncir el ceño o alzarse en incredulidad. —¿Eso es todos los días?

—Al menos tres veces al día. Desde que está embarazado se ha visto obligado a levantarse a las cinco como el resto de nosotros, primero porque era cuando más lo atacaban las náuseas, ahora porque despierta por algún sueño. Por eso y por su energía inestable, siempre toma una siesta a media mañana hasta antes de la comida, pero también lo afectan las pesadillas. Luego durante la noche también se pone inquieto y despertaba a medianoche. Sin embargo, descubrimos que la canción funcionaba para él y por lo menos ahora solo lo despiertan en la mañana aunque sigue teniéndolas cada vez que duerme.

Pasó saliva con dificultad para decirle una última cosa. —Él mismo lo dijo cuando estuvimos en Burial Mounds. El mundo no olvidaría las cosas que él hizo, pero él las tendría en su memoria aún más. Aunque trate de no pensar en eso, de seguir su filosofía de no recordar sino las cosas buenas que otras personas han hecho por él, sus pesadillas no lo dejarán descansar. Él no cree merecerse que lo perdonen o le den una segunda oportunidad, de hecho se sorprende más porque alguien no le guarde rencor, como el caso de Jin Ling, que el que haya gente tratando de matarlo en la primera oportunidad que se les presente, como pasó como Li Jiu. Pero principalmente, creo que él no podrá perdonarse nunca por las muertes que causó, especialmente las de su familia.

Lo sabía, lo había comprendido el día anterior con su conversación, pero que se lo señalara con tanta claridad lo hacía todo más difícil. No podía decirle “no fue tu culpa” porque no sería algo sincero y tampoco él podría olvidar las muertes que ocasionó. Pero Jin Ling logró sobreponerse a ese resentimiento, ¿podría hacerlo él?

—Tch. ¿Quién fue el que dijo que todo había quedado en el pasado? Grandísimo idiota, nunca va a dejar de hacerse el fuerte.

Lan Sizhui sonrió notando su reacción. Le recordaba mucho a Jin Ling en su forma de expresarse y quizá por eso podía comprender la verdad detrás de sus palabras. —No ha podido hacerse el fuerte en los últimos meses. Esta sensible y voluble, muy propenso a las lágrimas y a verter todo el contenido de su corazón a la más mínima provocación. Hablar algunas cosas con Jin Ling lo ayudó y supongo que si puede hablar un poco más con usted… 

Antes de que pudiera seguir hablando, Jiang Cheng se giró hacia él y lo sujetó con fuerza de la ropa alzandolo un poco; en su rostro había un gran dolor oculto detrás de su ceño fruncido. —¿Quieres que me sienta culpable? ¿Quieres que sienta lástima por él?

Lo sacudió un poco fuerte al decir la última frase. —¿Qué es lo que pretendes al decirme todas estas cosas?

Lan SiZhui no pudo contestar, no porque no quisiera sino porque en un segundo Jiang Cheng fue enviado al otro lado de la habitación y él también fue sacudido por la fuerza del movimiento, pero protegido por un fuerte brazo. Vaya momento tan desafortunado para que su padre regresara.

—¿Qué pasa aquí? —Con el ruido, Wei Wuxian había despertado al fin y ahora también miraba la escena con cierto recelo. Si Lan Sizhui no se apresuraba a aclarar las cosas, aquello terminaría mal. 

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Tenía que pensar rápidamente en lo que iba a decir, aunque gracias a tener que mediar siempre entre Jin Ling y Lan Jingyi tenía plena experiencia en el asunto. 

Se apartó de Lan Wangji y con tono autoritario pero amable, lo amonestó. —Padre, eso fue excesivo.

Se giró hacia Wei Wuxian que también se ganó un leve regañó. —Papá, ¿qué haces fuera de la cama vestido tan ligero? Regresa a arroparte, todavía no estás del todo curado.

Por último se acercó a Jiang Cheng, lo ayudó a levantarse y luego hizo una reverencia profunda. —Lo lamento mucho líder Jiang, y espero que pueda perdonar también a mi padre por su reacción desproporcionada. 

Giró levemente hacia Lan Wangji y le dirigió una mirada de advertencia. Ambos padres se habían quedado anonadados por la actitud de su hijo, pero con esa mirada Lan Wangji reaccionó y aunque a regañadientes —cosa que sólo Sizhui podía saber al ver su expresión— hizo una reverencia y se disculpó. 

—Le pido me perdone por mi reacción excesiva.

Jiang Cheng lo estaba viendo con absoluto desprecio, incluso Zidian estaba lanzando chispas, pero con la petición de Lan Sizhui y la disculpas de Lan Wangji, no pudo sino aceptar también a regañadientes, relajando su mano, aunque su expresión de molestia no disminuía. 

Sizhui volvió a mirar a Wei Wuxian que seguía alli sin saber qué decir o hacer ante tan extraña escena. —Papá, si no vas a volver a la cama, al menos ponte la túnica exterior.

Wei Wuxian asintió titubeante y mientras volvía a la cama siguió murmurando. —Quizá todavía estoy dormido, no entiendo nada de lo que pasó aquí. 

Todavía faltaba una última cosa por arreglar para que todo recuperara cierta calma, solo esperaba que eso no entorpeciera los avances de Jiang Cheng hacia su mamá. Volvió a mirarlo y habló mientras hacía la reverencia adecuada. —Lamento mucho si mi forma de hablar causó un malentendido. Mi única intención era la de corresponder a su sinceridad y mostrarle mi agradecimiento porque esté dispuesto a acercarse a papá. En ningún momento quise provocarle alguna incomodidad.

Wei Wuxian regresó ya mejor vestido y escuchó la disculpa de Sizhui. Había todavía mucha tensión no resuelta entre Lan Wangji y Jiang Cheng y con Sizhui en el medio estaba comenzando a preocuparse, pero antes de que pudiera adelantarse a mediar entre ellos, Jiang Cheng habló con su usual tono despectivo hablando sin dirigirse directamente a ninguno pero con toda la intención de desquitarse en Lan Wangji. —Lo dejaré pasar esta vez solo porque el muchacho tiene mucha mejor educación que el padre. 

El muchacho en cuestión sonrió más aliviado y repitió una reverencia más rápida. —Le agradezco, líder Jiang y vuelvo a disculparme ahora pues quisiera molestarlo con que le haga compañía a papá mientras mi padre y yo preparamos la comida. 

Detrás de la mirada fría de Lan Wangji había una profunda desconfianza hacia Jiang Cheng, pero Sizhui se acercó y jaló un poco su manga. —Vamos, padre. Quiero saber cómo se prepara lo que quiere m… papá.

Con esas simples palabras, los ojos de Wei Wuxian se iluminaron al ver a su esposo y aquello fue suficiente para que las facciones de Lan Wangji se suavizaran. —Mmn.

Jiang Cheng observó con absoluta incredulidad a los dos Lan marcharse hacia la cocina mientras que él se quedaba con Wei Wuxian. Lo siguió a la habitación pues este tenía la intención de volver a la cama.

—Ustedes realmente hacen cualquier cosa que su hijo diga, ¿cierto?

Wei Wuxian no respondió a eso. Se sentó a la orilla de la cama y se cruzó de brazos. —¿Qué le hiciste a Sizhui que enfadó tanto a Lan Zhan?

También Jiang Cheng se cruzó de brazos mientras se sentaba y chasqueó la lengua. —No era para tanto, no le habría causado ningún daño al muchacho. Lan Wangji se extralimitó.

—Jiang Cheng, si hubieras visto a Lan Zhan o a cualquiera haciendo lo mismo que tú pero con Jin Ling, ¿cómo habrías reaccionado?

Las cejas de Jiang Cheng se fruncieron aún más porque no le gustaba tener que admitir que Wei Wuxian tenía razón. —Bien, te concedo eso…

Wei Wuxian nunca le había hablado con tanta seriedad como en ese momento. —Te lo advierto ahora para que lo tengas presente en el futuro. No se te ocurra ponerle una mano encima a mis chicos pues no voy a hacer nada por detener a Lan Zhan si algo les sucede. Deberías saber que hoy tuviste suerte de que Sizhui haya decidido ponerse de tu parte.

Jiang Cheng no contestó en un rato, solo miraba con desconcierto a Wei Wuxian. Sabía que tenía un fuerte instinto protector, pero jamás había llegado a amenazarlo con esa seriedad que no le dejaba lugar a dudas de que se hubiera causado un nuevo conflicto entre sectas si el muchacho no hubiera intervenido para crear una tregua y sosegar el carácter de su padre.

—Ya, ya… está bien, lamento haber tratado mal a tu hijo. Puedes creer cuando digo que no tenía intención de hacerle daño.

Wei Wuxian se quedó más tranquilo con las palabras de Jiang Cheng, relajó los brazos y se acomodó adecuadamente en la cama. Volvió a mirarlo y sonrió. —No tienes que preocuparte por Lan Zhan, Sizhui se encargará de él y este incidente quedará olvidado.

—Tienes mucha fe en ese chico.

—¿Y por qué no habría de tenerla? Quizá solo he pasado poco más de un año con él, pero lo conozco y sé cómo es su relación con Lan Zhan. Pero no creas que solo es así de protector con su hijo, así que también contrólate cerca de nuestros muchachos.

Nuestros —remarcó mientras alzaba una ceja. No reconocía esa faceta de Wei Wuxian y ese marcado instinto paternal… ¿O sería más adecuado decir maternal en su situación? Como fuera, era algo que Jiang Cheng no había imaginado ver en Wei Wuxian.

—Por supuesto. Eso incluye a los junior Lan, a Jin Ling y a los chicos que vendrán a recibir sus clases desde esta primavera.

Había olvidado cuántas veces al día Wei Wuxian le hacía entornar los ojos, aunque ahora era otra razón. —Estás exagerando. Jamás le he hecho daño a Jin Ling, no tienes por qué estar tan a la defensiva.

—Solo tómalo en cuenta, ¿de acuerdo? Porque tu temperamento se ha puesto peor con los años.

—Y tú sigues igual de idiota que siempre. —Su respuesta hizo reir a Wei Wuxian, aunque un minuto después tuvo que limpiarse las lágrimas que corrían por sus mejillas. —¿Y ahora qué fue?

—Que aunque no lo creas, extrañé discutir así contigo. 

—Tú… —Odiaba el estado vulnerable en el que se encontraba, porque decía las cosas más embarazosas sin titubear y eso le causaba escalofríos.

Aún llorando, se rió por la expresión contrariada de Jiang Cheng. —Ya te acostumbrarás, el bebé me hace llorar por todo. Al principio, Jin Ling hacía la misma expresión que tú. Ahora solo hace rodar los ojos y me da un abrazo si no me calmo pronto.

—Así que tú eres la causa…

—¿Eh?

—Que no esperes que yo te de un abrazo.

Wei Wuxian rió con más fuerza.

.

.

Lan Sizhui tenía un predicamento. Lan Wangji estaba molesto, pero no solo con Jiang Cheng sino con él también. Quizá jamás creyó que su propio hijo iba a llamarle la atención de esa forma y aún más frente a esa persona. Debía encontrar la forma de calmar el corazón de su padre o jamás podría aspirar a que él y Jiang Cheng tuvieran al menos una relación cordial.

—Por un momento temí por la integridad de la cabaña —comentó riendo.

Lan Wangji continuó sacando las cosas que había llevado para la comida y ni siquiera le dirigió una mirada a su hijo que comenzaba a entrar en pánico. Tenía un as bajo la manga pero hacía mucho que no lo usaba. Era un poco embarazoso aunque desde que Wei Wuxian estaba con ellos le era un poco más normal y además era una situación desesperada.

Se acercó a su padre y lo abrazó, aferrándose a su pecho como en la infancia lo había hecho a su cintura o mucho antes, a su pierna. No miró hacia arriba porque sus mejillas ya se sentían muy calientes, así que su voz sonaba un poco ahogada en esa postura.

—Fue genial la forma en que entraste. La verdad, aunque no creo que me hubiera hecho daño, sí me asustó un poco.

Aguardó un momento hasta que sintió que Lan Wangji se movía para poner la mano en su espalda y confortarlo. —No dejaré que te haga daño.

Sizhui sonrió y levantó la mirada para encontrarse con los ojos cristalinos de su padre que ya no tenían rastro de enfado en ellos. —Lo sé. Sé que mientras esté contigo o mamá siempre voy a estar seguro. Aunque de verdad creo que el líder Jiang no tenía intención de hacerme daño, es solo que quizá hablé de más y lo presioné respecto a mamá, así que yo fui quien lo provocó.

—Ya hiciste suficiente. Tienes que dejar que ellos se arreglen a su ritmo.

—Tendré más cuidado la próxima vez… Sí, creo que habrá una próxima vez porque el líder Jiang parece muy interesado en saber lo que pasa con mamá. 

Se soltó del abrazo de su padre y comenzó a acomodar las cosas que había llevado. —¿De verdad sabes cómo se debe preparar esto?

—Mmn… pero es mejor comenzar ya o no tendrá tiempo de tomar el sabor adecuado.

.

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Lan Sizhui volvió a la habitación después de un rato, cuando ya era hora de darle una nueva dosis de energía a Wei Wuxian. —¿Todo está bien en la cocina?

—Mmn. Padre dijo que ya solo era necesario esperar a que estuviera cocido, que él se encargaría a partir de ahora así que pronto podremos comer. ¿Desea acompañarnos, líder Jiang? Estoy casi seguro de que Jin Ling también vendrá en cuanto termine su clase y se dé cuenta que usted no se encuentra en sus habitaciones.

Sizhui se acercó a la cama y tomó la mano de su papá para comenzar a darle energía. Mientras estaba en esa tarea, Jiang Cheng decidió no responder la pregunta directamente.

—¿Jin Ling se la pasa metido aquí todo el tiempo?

—Claro que no. Por mucho que me encante tenerlos cerca, Jin Ling, Sizhui y Jingyi deben convivir también con sus amigos. Los tres van al comedor con los demás discípulos con bastante frecuencia, pero tú debes recordar muy bien cómo era la comida cuando nosotros éramos estudiantes pues estuviste más tiempo que yo y no quiero obligar a Jin Ling a pasar por esa tortura. Nosotros íbamos a Ciudad Caiyi para tolerarlo, pero él puede venir aquí y evitar romper las reglas.

Lan Sizhui estaba encantado de escuchar las pequeñas anécdotas de juventud de su papá y quién mejor que Jiang Cheng para revelar el pasado que Lan Wangji desconocía y Wei Wuxian probablemente había olvidado.

—Sólo escúchate —Jiang Cheng lo miró con incredulidad, alzando una ceja— Jamás creí escuchar esto. ¿Desde cuándo te preocupas tanto de que no se rompan las reglas? En el pasado no hubo día en que no tuvieras que hacer una copia de Virtud porque a diario rompías al menos cien de ellas.

—Antes tenían tres mil reglas, ahora tienen más de cuatro mil. Ahora podría romper más reglas a diario —contestó bromeando y Jiang Cheng entrecerró los ojos.

Con aire de superioridad y hasta alardeando un poco, Wei Wuxian contestó mientras hacía una pose. —Los tiempos y las personas cambian. Ahora me preocupo de eso pues tengo que dar la cara por mi esposo y evitar que mis chicos sean castigados todo el tiempo.

Sizhui no pudo evitar reir aunque esa respuesta había causado que Jiang Cheng volviera a entornar los ojos y se llevara la mano a la cabeza. Muchas veces había visto a Jin Ling reaccionar de la misma forma ante las muestras públicas de afecto de sus padres, así que esperaba que eso fuera una buena señal.

—No me explico cómo lograste que te aceptaran en la Secta si eres completamente lo opuesto a un Lan.

—Creo que fue precisamente por esa razón —intervino Sizhui—. Necesitábamos un soplo de aire fresco y papá ha sido una buena influencia para mi generación. Ya no nos han castigado tanto como antes de que se establecieran en el Receso de las Nubes.

Cuando se iban de cacería nocturna con Wen Ning y a veces se encontraban con Jin Ling, se divertían tanto que se les pasaba el toque de queda. Esto ocurrió varias veces e incluso la noche anterior a la llegada de sus padres al Receso. Después de aquello, los toques de queda fueron respetados con la promesa de que podrían salir de cacería con sus mayores la próxima vez que recibieran un llamado o que ellos decidieran ir buscando el caos.

—Por años usamos sus inventos para hacer más efectivas las cacerías nocturnas, ahora que lo tenemos de vuelta podemos aprender de su creatividad y ampliar nuestros horizontes. Por eso las otras sectas quieren que sus hijos estudien en el Receso de las Nubes bajo su tutela… y nosotros nos divertimos mucho aprendiendo con él.

Jiang Cheng chasqueó la lengua. —¿Divertirse? ¿Durante una cacería nocturna?

—No actúes como si no recordaras lo divertido que era salir de cacería con el tío Jiang, al menos hasta que los Wen se apropiaron de los terrenos de caza.

En el rostro de Jiang Cheng se formó una media sonrisa mientras se sumergía en esas memorias que hace mucho no visitaba. En verdad era muy divertido salir con su padre. Aunque casi siempre Wei Wuxian los acompañaba e iban solo los tres, también había unas raras ocasiones en las que Jiang Fengmian lo llevaba en una cacería de padre e hijjo y otras tantas que llevaban a todos los discípulos de su generación para que él aprendiera a liderar al grupo. Era divertido cazar ghouls en el agua, hacer carreras de botes en cuanto terminaban o ir a robar algunas semillas de loto.

Había enterrado todas esas memorias en lo más fondo de su mente porque en todas ellas estaba Wei Wuxian muy presente y recordarlo causaba un gran conflicto en su corazón. No había nadie ya que compartiera esas anécdotas con él y creía haberlas matado, pero ahora que Wei Wuxian estaba de vuelta era inevitable que su memoria despertara y el conflicto en su corazón reviviera. 

Sin embargo, ahora era más consciente de la causa de ese torbellino en su interior. Muy en el fondo, siempre se había arrepentido de su forma de actuar respecto a Wei Wuxian.

Chapter Text

Jin Ling se asomó a la habit