Actions

Work Header

El juego de Ashido Mina

Work Text:

Ashido Mina se aburría. Y eso se traducía directamente a que se iba a meter en la vida de los demás. Era un patrón que toda la clase A había vivido año tras año. Este año, el tercer y último curso, Ashido Mina sonrió a Tooru con aire conspirador.

—¿Entonces Tooru-chan, ya sabes lo que debes hacer? – Preguntó feliz.

Su compañera invisible con solo los guantes visibles le levantó un dedo pulgar.

Ashido Mina iba a divertirse.

 

♣♣♣

 

Era sábado cuando apareció en el tablón de la sala principal de la residencia un papel que atrajo la atención de todos.

“Romances y emparejamientos de la Clase A” Decía el papel junto con una tabla de veinte celdas donde estaban todos los alumnos de esa clase. Todos murmuraron entre sí. Algunos divertidos, otros tímidos… y luego estaba Mineta qué parecía que iba a mearse encima de la emoción.

Desde luego ese chico no conocía la palabra auto-control.

“Nota:” Decía al final del papel. “Las votaciones serán completamente anónimas. Los resultados se recogerán y se publicarán el viernes de la semana que viene”.

Ashido Mina iba a divertirse.

 

♣♣♣

 

Ese mismo día por la noche Mina se asomó al tablero y abrió la boca de par en par antes de reírse tan fuerte que atrajo la atención de varios compañeros que merodeaban por el salón.

—¿Qué pasa Mina-chan? – Le preguntó Ochako preocupada acercándose con una taza humeante de té entre las manos.

—¡Mira, mira! – Mina estaba a punto de llorar de risa mientras señalaba al papel del tablón.

Ochako-chan se acercó y sus ojos abrieron como platos antes de un ronquito saliera de su garganta. Se transformó en una risa ahogada para luego dar paso una risa escandalosa.

Cuando el resto de compañeros las encontraron, Ochako y Mina estaban recargadas la una en la otra mientras lagrimones de risa rodaban por sus mejillas.

—¿Ochako-chan, Mina-chan? ¿Qué sucede? – Preguntó Tsuyu preocupada.

Tsuyu siguió el dedo de Mina hasta el papel del tablón y los ojos de la chica anfibio se ahogaron en diversión.

Habían puesto la primera pareja.

Bakugou Katsuki estaba emparejado con...Bakugou Katsuki y había cuatro equis.

La gente había votado.

 

♣♣♣

 

—¿¡QUIÉN FUE EL PEDAZO DE MIERDA QUE ESCRIBIÓ ESTO!?

Todos ignoraron la rabia galopante de Bakugou Katsuki cuando se encontró con aquella sorpresa.

La votación había subido a diez equis.

—¡La clase A no va a graduarse! ¡Vais a morir todos! – Siguió rugiendo.

Por supuesto todos lo ignoraron. Bakugou. Honestamente, cuando te pasas tres cursos amenazando de muerte a la gente, la gente acaba ignorándote.

Quizás Mina debería comentarle a Midoriya que le explicase con pelos y señales a Bakugou la historia europea de Pedro y el lobo de Serguéi Prokófiev.

 

♣♣♣

 

Para bien o para mal en el caso de Bakugou la gente había hablado. Mina estaba acostumbrada más a sus amenazas que a sus buenos días. Honestamente, ese chico tenía el SPM (Síndrome premenstrual) todo el mes. Nadie podía estar de tan malas pulgas sin una razón hormonal que lo respaldara.

Pero el juego de Mina debía continuar.

La siguiente pareja fue, francamente una sorpresa.

Al lado del nombre Yaoyorozu Momo se encontraba Todoroki Shouto.

Mina no sabía cuánto había pasado desde que había sido escrito, pero habían más de doce cruces.

La clase A parecía ser de votación prácticamente unánime en esta pareja. Por supuesto los principales protagonistas sufrían un brote de vergüenza galopante.

Momo balbuceaba un discurso acerca que las votaciones populares no tenían ninguna cabida en sentimientos o relaciones, por lo tanto y de forma muy remilgada, se negaba a aceptar aquello como válido.

A Mina le hubiera parecido convincente si Momo no mirase de soslayo a un Todoroki que parecía que se había quedado pasmado. Dos horas después de que toda la clase se disolviera alrededor del tablero, Todoroki Shouto seguía mirando el tablero.

Mina apostaba que estaba viviendo algo cercano a una experiencia religiosa.

Había alcanzado una epifanía.

 

♣♣♣

 

Alguien – TODOS sabían quién era ese alguien – emparejó a Mineta con las curvas - tetas - de Ochako.

Lo curioso fue que cuando fueron a buscar a Mineta como una masa enfurecida a la que solo le hacían falta antorchas se lo encontraron en su cuarto casi mutilado.

El chico murmuraba:

—Uraraka es intocable, entendido. – Murmuraba como un mantra mientras luchaba por respirar tirado como un trapo arrugado en el centro de su habitación.

Mina levantó con interés una ceja cuando se dio cuenta que Midoriya Izuku no parecía estar preocupado por su compañero. No había gritos de pánico, ni carreras para ir a buscar a Aizawa-sensei.

Solo dos personas se dieron cuenta de que Midoriya Izuku tenía una venda alrededor de sus nudillos.

Bakugou Katsuki le dedicó una sonrisa de tiburón a su rival-amigo—lo que fueran. Honestamente, Mina ya no sabía ni como nombrarlos.

Y por supuesto Mina.

Oh

Cuando Midoriya se dio cuenta de que Mina lo miraba, Midoriya se sonrojó.

Midoriya era un pedacito de cielo envuelto en un rollito de canela.

 

♣♣♣

 

Al parecer Mina no estaba inmune en su propio juego.

La siguiente fue ella.

En lugar de enfadarse, ruborizarse o hacer todo a la vez tocó el fuerte hombro de Kirishima.

—Lo nuestro no puede ser, Eiji-chan. – Comentó con exagerada melancolía. – Tienes más tetas que yo.

 

♣♣♣

 

Se sucedieron varias parejas e incluso algún que otro emparejamiento poliamoroso y muchas parejas no heterosexuales. La fujoshi interior de Mina y de Tooru revoloteaban de felicidad.

Al parecer Mina había infravalorado a sus compañeros.

Pero llegó el plato fuerte cuando el viernes apareció una pareja.

Al lado del nombre de Midoriya había un nombre esa tarde.

Uraraka Ochako.

Y había dieciocho equis.

Prácticamente toda la clase.

Ochako se pasó una hora flotando debatiéndose entre las náuseas y la vergüenza.

 

♣♣♣

 

—¿Cuándo les vamos a decir que estamos saliendo, Deku-kun?

Izuku sonrió a Ochako.

—No hay prisa. Además, creo que Mina se huele algo.

—Mina tiene un sexto sentido para estas cosas.

La pareja lejos de la mirada rapaz de Ashido Mina se dio un pequeño beso en los labios.

—¡NERD DE MIERDA! – Gritó Kacchan desde el otro lado del pasillo. – ¡Sé que fuiste tú! ¡Pelea conmigo, pedazo de mierda!

Ochako lo miró e Izuku sonrió.

—Tranquila Ochako-chan, tu secreto morirá conmigo.

Ochako sonrió con una mezcla de diversión y cariño antes de abrazarlo.

—Tengo al mejor novio del mundo.

Izuku por supuesto se puso rojo como un tomate.