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Otra Vida

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Tony Stark fue muy lento en levantar los brazos, Steve Rogers estaba segado por la ira, las cosas no terminaron como debieron, las cosas llegaron muy lejos.

Tony Stark murió solo en Siberia, fue asesinado por Steve Rogers alias Capitán América. Tony fue asesinado por el escudo que su padre había creado. Steve no fue capaz de detener su rabia y termino por encajar su escudo en el cuello de Tony en lugar de su pecho para deshabilitar la armadura. Iron Man estaba severamente dañada y sin poder, V.I.E.R.N.E.S. estaba fuera de línea. Al final Anthony Edward Stark murió solo en el Bunker Siberiano de Hidra que estaba cubierto de nieve. El Reactor Arc estaba quebrado y oscuro, dañado por Bucky en su intento de arrancarlo de la armadura.

La Muerte estuvo presente durante toda la pelea, ella lo vio todo, el dolor, el daño, las mentiras y los engaños hechos hacia su Mercader. Ella estaba presente cuando el murió solo. Ella no estaba para nada feliz. Anthony Stark era un elemento importante para la supervivencia del Universo, solo él tenía lo que se necesitaba para poder enfrentar a Thanos y ganar. Él había intentado tanto para poder proteger y defender a la Tierra de Thanos pero ahora ya no podía. El Titán Loco ya venía y el resto de la humanidad no estaba lista. La Muerte decidió tomar cartas en el asunto, pues la derrota de Thanos solo podía estar en su conveniencia. Ella quería a Thanos fuera, el Universo no estaba de acuerdo con su plan, y su Mercader quería una segunda oportunidad, una vida con amor y tranquilidad. Ella estaba vestida de negro sus blancos huesos contrastaban contra lo negro de su túnica

Ella decidió mostrarse ante su mortal favorito quien miraba su cuerpo decapitado con incredulidad, shock y horror. Su sangre manchando de rojo la blanca nieve que cubría el suelo gris del bunker.

-Mi querido Mercader, se suponía que no debías de morir hoy. – hablo ella suavemente ganándose la atención del billonario

-¿Señorita Muerte? ¿Qué? No comprendo. – le respondió un muy perturbado genio quien aún no podía creer lo que había pasado, alternando su mirada entre su cadáver y su acompañante.

-Estas en lo correcto soy La Muerte, y tú eres mi querido Mercader de la Muerte, y es por eso que eres muy importante para la vida. El Universo no está de acuerdo con lo que Thanos tiene planeado y tu has mantenido el balance en tu planeta, protegiéndolo y la vida que este sostiene. Tu as hecho un buen trabajo en la protección de la vida. Tu planeta te necesita. Thanos ya viene en camino y ustedes no están listos. – dijo La Muerte mientras cambiaba su apariencia de un esqueleto al de una mujer de cabello y ojos negro

-¿Por qué? Yo… Yo… Yo simplemente estoy muy cansado de todo, de las mentiras, el engaño, no ser lo suficientemente bueno, de no ser lo suficientemente fuerte, de no ser lo suficientemente listo, de no hacer lo suficiente.

-Lo sé, pero debes de continuar, eres necesitado.  – ella insistió

-Yo no…

-Lo aras. Te daré la oportunidad de otra vida, tú no regresaras como Anthony Edward Stark, sino como Antonia Elizabeth Stark, hija de Tony Stark. Yo me hare cargo de los detalles de tu historia, el testamento de Tony, la línea Stark no terminara aquí contigo, tú la continuaras y deberás de preparar a la Tierra para la guerra contra Thanos.

-¿Quién es Thanos y que es lo que quiere? – pregunto el filántropo

-Thanos es también conocido como el Titán Loco, él está enamorado de mí, pero no importa cuántas veces le digo que no, el no escucha. Él quiere traer muerte, destrucción y ruina al universo, cree que está creando balance, dando misericordia y que me impresionara. Pero no es así. El cree que los recursos de los planetas son finitos y que la sobrepoblación es un asunto que debe de ser tratado, al matar la mitad de la población hará que la otra mitad pueda prosperar. Tú has hecho mucho más y te has ganado mi respeto. Si el obtiene lo que quiere la mitad de toda la vida del universo desaparecerá. No solo protegerás a tu planeta, sino al universo entero.

-Eso es completamente estúpido, acaso está loco, eso solo tratara el problema por un tiempo, pero eventualmente la población volverá a crecer. ¿Qué va a hacer cuando eso suceda? ¿Matar a la matad de la población otra vez? – respondió incrédula ante tal información

-Así es. – le respondió la mujer

-¿Realmente cree que pueda hacer esto? Yo nunca he sido lo suficientemente bueno para las personas.

-Lo eres, finalmente podrás tener una nueva oportunidad, no olvides las palabras de Yinsen, no lo desperdicies. Tú eres lo suficientemente bueno para ganar mi favor, lo suficientemente bueno para que el Universo mismo crea en ti y tus capacidades. Eres fuerte, listo, amable, determinado, tienes un fuego interior que da inspiración.

-Está bien acepto

-Buena elección mi querido niño, te tengo una sorpresa, considéralo un regala adicional de mi parte. – y con eso una luz azulada envolvió el alma del genio, transformándolo de un hombre a una joven mujer muy parecida a su a apariencia masculina.

Cuando Tony despertó se dio cuenta de que se encontraba en su casa en Malibu, el ya no era un él sino un ella. Supuso que la reconstrucción de su casa la hizo la Señorita Muerte y ese era su regalo. Sin embargo no se esperó la voz que le saludo

-Se encuentra bien Señorita Stark, necesita algo en específico – le hablo J.A.R.V.I.S.

-Jarvis, ¿eres tú? –

-Así es señorita, necesita algo, ¿quiere que le llame a su padre el Señor Stark?

-No es necesario, gracias Jarvis

-¿Te agrada mi regalo? – se escuchó la voz familiar

-¡Muerte! – exclamo la ahora mujer Tony

-Sera mejor que te dirijas a Siberia a recoger tu cadáver

-Mi cadáver…

-Claro, seguramente no deseas que tu tecnología caiga en las manos equivocadas, pero no te preocupes yo estoy cuidando tu cuerpo.

-Jarvis está de regreso…

-Sí, así es, ve por tu cuerpo, hablaremos después con más calma.

-Jarvis no ha mencionado tu presencia – dijo la genio.

-Actualmente solo tú puedes verme y escucharme, no te preocupes Jarvis no tendrá record de esta conversación ya que no está pasando en tiempo real. – le respondió la entidad al ver que su mercader estaba por preguntar

-Gracias – Antonia dijo can una suave sonrisa en su rostro

-No, gracias a ti por continuar a pesar de todo – le respondió La Muerte mientras se marchaba.