Actions

Work Header

Stilinski Addams

Chapter Text

1.- Funerales. Una buena excusa para una reunión familiar

La muerte estaba en el aire, una cosa aparentemente tan incorpórea que tenía un peso más real y solido que cualquier objeto físico que aplastaba a las personas y las hacia añicos en su presencia.

¡Que maravillosa fuerza de la naturaleza que se le había regalado a todo ser viviente que pisaba este basto mundo!

Claudia miro a su marido, amaba con locura a este hombre y sabía que el sentimiento era reciproco, si no fuera así no estaría tan devastado y roto cuando los doctores les comunicaron la trágica noticia de que ella no sobreviviría más que unos pocos meses más, quizás un poco más con tratamiento, pero su vida ya estaba condenada.

¿Cuántas personas en el mundo tienen el regalo y tortura de saber cuánto te queda por vivir? Claudia se encontraba con dicha en ese aspecto y devastada al saber que tendría que partir antes que su marido y dejar a su pequeño a tan temprana edad. Su hijo era listo, comprendía el porqué de las cosas, pero aún era muy joven.

Y su marido, oh su valiente hombre, justo y de vida temeraria, ¿Qué sería de él?

No le temía a la muerte, pero su pecho se comprimía con dolor al pensar en que pasaría en su ausencia con las dos personas que más amaba en el mundo.

Fue por esa justa razón que Claudia Stilinski una vez llegando a su humilde morada tomo su vieja libreta de números telefónicos y a pesar que se sabía el teléfono de memoria quería leer el nombre de su familia paterna para recordar que no estaba sola en esta clase de momentos, tenía a su amado, a su hijo, a amigos que había hecho en esta ciudad, e igualmente tenía a su familia.

Además, hace mucho tiempo que la familia Addams no tenía una reunión familiar. Y un funeral era tan maravilloso evento como para tomarlo como excusa para reunir a toda la familia.

Aunque esta vez ella tendría que ser la anfitriona y la razón de dicho evento y al final no podría estar del todo presente cuando ella misma expirara el apoyo que le daría su familia a su esposo e hijo serian bien agradecidos y la dejarían más tranquila cuando tuviera que partir.

Marco los dígitos de la casa de su tía donde los parientes que tenía más cerca en el continente americano contestarían a su llamado en más de un sentido.

Los Addams venían a Beacon Hills.

Chapter Text

2.- Nuevos visitantes.

Beacon Hills era una encantadora ciudad en California, rodeada de bosques espesos y una población mayormente tranquila sino contabas el incidente ocasional de delincuencia, peleas entre vecinos y alguno que otro chisme subido de tono.

Por lo que cuando pasaba algo realmente importante o fuera de lo usual dicha noticia recorría tan rápido la ciudad como un camino de pólvora encendida, y como dicho explosivo a veces explotaba causando estragos en la mayormente pacifica población de la ciudad, algunas veces llegaban como explosiones en cadena.

La primera noticia fue saber que la “singular” esposa del sheriff se encontraba fatalmente enferma, ¡Qué horror!

Pobre John Stilinski, dirán hombres y mujeres, porque no solo es un buen policía y sheriff sino también un buen hombre.

Todos conocen al sheriff en la ciudad… y a su esposa.

La esposa del sheriff en descripciones más simples es “singular”, no es como todas las mujeres ni las esposas o madres de la ciudad, pero a su manera no es tan diferente, atiende la casa, a su marido e hijo todos los días, va a las juntas de padres y maestros, trata con sus vecinos y se ha hecho de amigos, algunos de los otros padres de los niños del salón de su hijo y otras personas en el pueblo, hasta ahí Claudia Stlinski parecería como otra ama de casa ordinaria de un pequeño pueblo, pero en Claudia nada era ordinario.

Claudia vestía con vestidos negros siempre, su piel es tan pálida como una hoja de papel, cosa que heredo su hijo, tiene un extenso conocimiento de cómo diseccionar animales y sobre armas europeas de la época medieval hasta la época de la segunda guerra mundial, tiene un jardín lleno de plantas no muy comunes y algo ponzoñosas, arbustos de belladona y hiedra venenosa crecen junto a flores venenosas de diferentes partes del mundo que nadie sabía que existían hasta que se lo preguntaron a su vecina. En el experimento de ciencias de su hijo sobre hacer crecer una planta en un frasco ella le dio la semilla de una planta carnívora en vez del típico frijol o lenteja que dan otras madres a sus hijos para dicho experimento, fue un regalo de su cuñada ella dijo, lo más asombroso de todo es que la pequeña planta realmente era “carnívora”, no solo necesitaba agua y sol, sino también algo más sustancioso y no solo insectos precisamente, varios de los niños del salón del hijo de Claudia le contaron a sus padres con el asombro y fascinación infantil relatos de como el hijo del sheriff llevaba carne cruda para alimentar a su pequeña planta, algunos padres lo tomaron como cuentos productos de la imaginación de sus niños, otros que ya conocían a Claudia no dudaban que fuera verdad.

A la esposa del sheriff le gustaba dar paseos por el bosque, preferiblemente descalza y en medio de la noche, de vez en cuando llevaba a su marido e hijo; también se sabía que tenía una mascota, no un pez, no un ave, ni un canino o minino, una tarántula, y aunque nadie la había visto en persona se sabía por lo que había salido de la boca de la propia Claudia que vivía en su sótano ya que era oscuro, húmedo y perfecto para su linda mascota que al parecer era tan grande como para comer un roedores, si algo significaba que el sheriff comprara una vez al mes en veterinaria esos ratones específicamente criados para alimento de serpientes. Nadie había visto a dicha tarántula ni tenían ganas de verle, solo de pensarlo a más de uno se le ponía la piel de gallina.

Y así, con todas sus excentricidades todo el mundo conocía a Claudia Stilinski y a su esposo John, y a su hijo de nombre tan complejo que ya la mayoría lo conocía mejor por su apodo, Stiles.

¿Qué sería de ahora en adelante la familia Stilinski si algo le pasara a Claudia?

Los buenos vecinos y amigos no tardaron en llegar en ofrecer su apoyo al enterarse de la mala noticia, este era el caso de Melissa McCall.

-Oh Claudia, lo siento tanto-

-Lo se querida-

Ambas damas tomaban bebidas calientes en casa de la esposa del sheriff, Claudia bebía de su tasa un té casero y Melissa de su termo de café, aunque ya conocía a la mujer de años y había suficiente confianza entre ambas familias de dejar a los hijos encargados en la casa de Claudia o en la de Melissa, sabía muy bien que ese té casero podría tener mesclada alguna de las plantas de su jardín por lo que procuraba siempre en sus reuniones traer algo ella.

Las cosas que preparaba Claudia en su casa podían causar maravillas así como enormes estragos, su hijo era prueba de ello cuando en el comienzo de la amistad de Scott y Stiles el segundo niño invito el primero a jugar en su casa, ella creyendo que como su hijo le había comunicado que su nuevo amigo era el hijo del sheriff no veía ningún peligro, hasta que fue a recogerlo y encontró una casa que desencajaba por completo en los suburbios de la dirección que le habían dado para recoger a su primogénito.

La casa no era muy grande como suele pasar en un humilde suburbio con casas tan parecidas una a la otra, de hecho arquitectónicamente era igual a sus casas vecinas, pero su aspecto lúgubre, con un jardín lleno de plantas creciendo sin control y lo que parecían ser cuervos volando a su alrededor la perturbo demasiado en su primera impresión, no ayudo que Claudia le hubiera abierto la puerta con un cuchillo afilado en mano y lo que parecía ser sangre goteando de este, rápidamente tomo a su hijo y rechazo la invitación a cenar y estaba a punto de prohibirle volver a juntarse con el niño Stilinski cuando Scott le dijo que la madre de su nuevo mejor amigo le había preparado una bebida extraña que le había ayudado a respirar mejor. Al parecer nuevamente su hijo había olvidado su inhalador en casa y uno de sus ataques ocurrió en la casa del sheriff, Claudia al darse cuenta lejos de actuar preocupada o llamar al doctor o a los padres del niño le dio de beber algo extraño.

Llevo inmediatamente su hijo al médico para que lo revisaran, pero no había nada que revisar, su hijo estaba perfecto, más de lo usual, ya que con el tiempo se dio cuenta que sea lo que le haya dado Claudia había mejorado el asma de hijo. Melissa era mujer de ciencia, una enfermera, no creía en remedios caseros y aunque sabía que algunas medicinas no tradicionales funcionaban, muchas veces causaban más problemas que remedios, más de una vez atendieron en el hospital a enfermos que habían probado pomadas, ungüentos y quien sabe que más en lugar de ir al médico cuando era necesario y algunos reaccionaban con alergias de esos productos o en el peor de los casos un leve envenenamiento.

Pero al parecer Claudia sabía lo que hacía, por lo que decidió no juzgarla por la primera impresión que tubo de ella y así como sus hijos se hicieron grandes amigos, las madres así lo hicieron también, y como había visto el lado bueno de Claudia también llego a ver el lado malo, no especialmente dirigido a ella pero si a su marido, ahora ex marido.

Las cosas en su matrimonio habían estado en decadencia por años, mucho antes de conocer a Claudia, era cuestión de tiempo para la ruptura, pero su ex marido así como aparentemente la había amado con intensidad alguna vez agarro un odio que ella no podía comprender, ella dio todo de sí para que las cosas funcionaran entre ellos, pero el quizás lo tomo como un intento desesperado de retenerlo, no lo sabe, aun ahora a un par de años de su divorcio no han hablado cara a cara con buenos términos.

El colmo fue cuando vino a buscar a su hijo a la escuela y dio un par de comentarios muy ofensivos hacia Stiles, Claudia había estado presente no muy lejos. No hiso nada en ese preciso momento solo para no alterar a los niños presentes, pero cuando tuvo oportunidad y al saber por propia boca de Melissa que su matrimonio no tenía salvación, tomo como vía libre de desatar su ira en el pobre hombre, empezó en la venta de pasteles de la escuela, le dio al ex marido de Melissa un biscocho especialmente preparado para él, el hombre paso semanas sin poder abandonar un baño por más de un par de horas al día.

No podía matar al padre del mejor amigo de su hijo después de todo, palabras de ella, pero eso no impedía tratar de sacarle toda esa mierda que tenía adentro, nunca mejor dicho antes.

-Estoy preparando mis asuntos estos días, he hablado con mis abogados y ya le explique a Stiles que es lo que me pasa-

-Oh pobre chico, ¿Cómo tomo la noticia?-

-Como cualquier niño, pero es listo y comprende rápido. Sé que cuando me valla…-

-Por favor no digas eso, aun no comienzas el tratamiento y de aquí a unos meses algún medico pudo haber hecho un avance con nuevos tratamientos o medicina-

-Me encanta tu optimismo amiga, pero sea lo que tenga que pasar lo aceptare. Ahora como iba diciendo, cuando me valla sé que estarás ahí para mi bebé, y quiero agradecértelo de antemano-

-Es lo que menos pudiera hacer después de años de amistad-

-Gracias querida amiga, también quería avisarte que vendrán algunos parientes míos-

-¿Disculpa?-

-Es en esta clase de momentos que los amigos y familia deben permanecer unidos, por lo que llame a mi tía y primos para que vinieran de visita-

-¿Tu familia?-

-Sí, es lo que dije-

-Y todos ellos ¿son…?- Melissa tomo una pausa para reflexionar como quería hacer su pregunta, Claudia era, bueno, CLAUDIA. Pero su familia seria… ¿Cómo ella?

-¡Encantadores! Mi tía es la hermana mayor de mi padre, que descansa ya en su armario favorito, y mis primos son todos unos caballeros galantes, de hecho uno de ellos sigue soltero por si te interesa tratar con citas de nuevo. Mi cuñada no se queda atrás, toda una dama oscura como diría mi padre, absolutamente maravillosa, y mis sobrinos se llevan bien con Stiles-

-De… acuerdo- como la mayoría de las pláticas que tenía con Claudia algunas de las partes habían sonada extrañas o demasiado oscuras. ¿Cómo era eso del armario? Adoraba a Claudia pero no estaba lista para citas, así que no gracias. Y su cuñada, ¿Qué debía entender como dama oscura?

Al menos Claudia había tenido la amabilidad de avisarle sobre sus visitas, al menos podía prepararse mentalmente para sea lo que vendría a la ciudad, no podía decir lo mismo del resto de la ciudad.

Esa sería otra noticia que sacudiría a la ciudad sin lugar a dudas.

*+*+*

Semanas después de su diagnóstico Claudia comenzó con su tratamiento por lo que tendría que pasar más tiempo en el hospital, lo que se traduce menos tiempo para atender su hogar y familia, pero no estaba preocupada, su familia ya había llegado a la ciudad.

Llegaron de noche, en su carroza fúnebre familiar, se quedarían por algo de tiempo por lo que habían empacado bien sus cosas y arreglado rentar una casa a las afueras de la ciudad, verlos de nuevo siempre era un placer, ¡y su tía y Morticia habían prometido preparar algo especial para hoy!

Y hablando de la querida tía y cuñada ellas se encontraban en el centro comercial en ese preciso momento, fue donde Laura Hale las encontró.

Desde anoche Talia Hale, su madre y alfa de su manada, les había comentado que estuvieran atentos a su alrededor, ya que tenía un mal presentimiento, la mujer había sufrido de un fuerte escalofrió que le recorrió toda la espalda, ella no lo sabía en ese momento, pero fue justo en el momento que la carrosa fúnebre de los Addams entro por su territorio, por lo que pidió a toda su familia que anduvieran con cuidado hasta descubrir que era lo que pasaba.

Y aunque su madre estuviera nerviosa, jamás diría asustada, ella era una mujer valiente y su alfa, decir eso era tonto, además si lo admitía ¿Cómo rayos debería sentirse ella?... regresando al tema, a pesar de que su madre estuviera nerviosa, la vida cotidiana debía seguir, y las tareas de la casa igual, por lo que como cada sábado alguien debía ir al centro comercial de compras y le tocaba a ella precisamente.

Definitivamente era una tarea fastidiosa llenar el carrito de comida y otros productos de consumo diario, sino fuera por su fuerza de mujer lobo la tarea sería aún más tediosa, pero incluso en este tipo de tareas seguramente extrañaría la normalidad y la monotonía de su vida en su ciudad natal, el próximo año entraba en la universidad y aunque no quedaba lejos no podría venir todos los días a la casa de su familia y tendría que aprender a vivir en un dormitorio con un desconocido, era tanto emocionante como atemorizante.

Fue cuando entro a la sección de frutas y verduras que la vio.

Viniendo de una familia de hombres lobo Laura había visto muchas cosas, pero esto la desconcertó, frente a donde acomodaban las manzanas y las naranjas había una mujer de figura alta y delgada, era hermosa podía admitir, pero era una belleza que también intimidaba, sus largos cabellos negro lisos y de apariencia suave se confundían en un punto con el vestido largo de color negro que entallaba su esbelta figura, su pálida tez podía fácilmente confundirla con un no muerto pero el suave latido de su corazón aún era audible para su agudo oído aun cuando este tenía un ritmo ligeramente diferente al de un humano promedio.

¿Quién era ella? ¿Qué era ella?

La mujer miraba las frutas con una mirada analítica pero a la vez desinteresada, como si ninguna de los frutos delante de ella cumpliera con sus expectativas, no hay desprecio en sus facciones ni tampoco asco, pero puede decir sin lugar a dudas que detesta esas frutas frescas y jugosas, ¿Por qué? Para su olfato sensible casi todas las frutas parecen estar en un estado aceptable, la calidad es muy buena y el sabor ni se diga.

Fue cuando la dama extendió la mano de uñas largas rojo sangre y de dedos pálidos adornados por un par de anillos que parecían muy costosos que la tétrica imagen termino de enfocarse, de todas las frutas agarra una manzana que seguro se escapó de la revisión de los empleados de la tienda, esta magullada, de piel arrugada y si pone atención ya empieza a oler a podrido, la mujer suelta una pequeña sonrisa satisfecha.

-Perfecta- dice con una suave voz.

Con demasiada delicadeza coloca el fruto en un carrito de compras que Laura no había notado antes, lleno de alimentos poco comunes y poco apetecibles, parece que hay una bolsa llena de ojos que huelen a algún animal bovino y ¿veneno para ratas? Entre otras cosas.

Laura se debate en dar media vuelta y llamar inmediatamente a su madre o quedarse para intentar descubrir quién y qué es la mujer delante de ella.

-¡Morticia! Esta tienda es un asco, no tienen ni sapos u hongos venenosos- la estruendosa voz de una mujer saca a Laura de sus pensamientos, es de una anciana, no, una bruja, el aspecto que tiene solo puede ser descrito de una película vieja de horror.

-Creo que Claudia tiene esas cosas en su jardín, mucho más frescas y confiables de las que pudiéramos encontrar en esta o cualquier tienda-

Ambas mujeres siguieron hablando como si lo que saliera de sus bocas no fueran plantas venenosas o cosas que obviamente no venderían en un supermercado, lo cual era muy preocupante aun sin ese aspecto tétrico que portaban sobre ellas.

Laura trato de buscar rápidamente su celular mientras intentaba dar media vuelta por el pasillo e ir a la caja, que las manzanas y peras de la lista de compra esperaran, debía comunicarle inmediatamente a su madre sobre este par de mujeres, quizás eran ellas la que habían puesto en alerta a su alfa.

Chapter Text

3.- Paseo por el bosque mientras el pequeño lobo ve

-¿Dos mujeres de negro? ¿Huiste de dos mujeres vestidas de negro?- la voz burlona de la hija menor de Talía Hale sonaba al borde de la risa, quizás era la única que había tomado con total diversión lo que su hermana mayor acababa de contar.

Lo cual era normal para una chica de su edad tomar oportunidades para burlarse de sus hermanos mayores que parecían ya creerse que sabían todo a pesar que solo la superaban en edad por unos cuantos años en su opinión.

-No eran simplemente dos mujeres de negro, eran… eran… no tengo idea que eran, pero no eran simplemente dos mujeres de negro-

-Cora deja de molestar a tu hermana, esto es serio-

-Entendería si hubiera visto un fantasma o algo peor, pero por lo que Laura conto simplemente eran un par de señoras con gustos muy extraños de cocina- se defendió la niña, Laura y Derek siempre parecían estar muy orgullosos de quienes eran y su autocontrol de sus poderes, que Laura de repente llegara asustada por dos señoras chismosas en una tienda valía la pena arriesgarse y burlarse de ella.

-Cora, si vas a seguir de esa manera será mejor que no participes en esta conversación-

-Bien, bien, daré un pequeño paseo- la niña se paró de un brinco del sofá que estaba ocupando en la sala donde estaba ocurriendo la conversación y se dirigió a la salida.

Talía suspiro un poco frustrada, tener a tus tres hijos hombres lobos en adolescencia, uno apenas saliendo de ella, otro en medio de esta y otra entrando en esta etapa era un tremendo dolor de cabeza constante; Laura ya estaba a un par de meses de ya entrar a la universidad y ya se creía toda una adulta que podía manejarlo todo sola; Derek se había apartado un poco de todos durante los últimos meses, por el aroma a perfume de mujer creían que tenía una novia nueva pero no querían que la conocieran, al menos no aun, era difícil guardar secretos en una casa llena de hombres lobo con buen olfato y oído por lo que era de común acuerdo que no lo molestarían, o al menos la mayoría no lo hacía por esto, se merecía al menos este poco de privacidad; y Cora, bueno, ella entrado a su etapa más respondona y rebelde, ya no era su dulce niña pero tampoco una mujer, y mientras se adaptaba a estos cambios de la adolescencia con su montaña rusa de emociones la menor a veces podía irse contra cualquiera que la pusiera de mal humor dentro de la casa.

-Ahora Laura, repíteme como eran estas mujeres- le pidió Talía a su hija mayor, cuando le hablo por celular hace media hora con voz alterada y en el borde de miedo pensó que algo realmente grave había sucedido y aun no estaba segura si realmente lo fue.

No es que subestimara el criterio de su hija mayor, después de todo la había educado y entrenado para suceder su poder de Alfa cuando fuera el momento por lo que era la más responsable de sus tres hijos, pero hablar de mujeres excéntricas del supermercado no sonaba tan grave, además, si realmente fueran seres realmente peligrosos no andarían en plena luz del día con prácticamente un cartel que desea que eran peligrosas, o al menos eso es lo que quería creer.

Cuando Cora salió de la casa no sabía exactamente a donde quería ir, no quería ir a la casa de sus primos a jugar, o encontrarse con cualquier otra persona para el caso, quería estar sola.

Últimamente los días le parecían más complicados, Laura era mandona, Derek ya no pasaba tanto tiempo con ella o cualquiera en la casa, parecía que había sido una eternidad cuando los tres hermanos pasaban tarde de juego entre ellos y a veces con los primos también, pero ahora sus hermanos mayores parecían más preocupados en sus propios asuntos.

Patio una piña de pino y suspiro, no quería realmente burlarse tanto de su hermana, pero cuando ella misma decía sus preocupaciones en voz alta y Laura escuchaba la trataba como si fuera un bebé lo cual la enfurecía mucho, en el fondo quería hacerla sentir como ella muchas veces la hiso sentir aun sabiendo que Laura realmente se veía preocupada por lo que sea que vio en el centro comercial.

Tal vez luego se disculparía con Laura, y luego sabrían quiénes eran exactamente ese par de señoras que dijo haber visto, tal vez fueran un par de druidas que pasaban por la ciudad, no sería la primera vez que un ser sobrenatural pasara por la ciudad sin estar totalmente al tanto que era territorio Hale, pero cuando eso pasaba su madre hablaba con ellos y no pasaba a mayores, no recordaba la última vez que algo tan grave hubiera preocupado a su Alfa por lo que no sentía que debía preocuparse tanto.

Vivian en Beacon Hills y lo más peligroso que vivía ahí eran su familia.

Con estos pensamientos rondando por la cabeza noto que había llegado a uno de los arroyos del bosque y al otro lado se percibía un aroma algo diferente.

-Creí que íbamos a jugar a los juicios de Salem-

-Y eso estamos haciendo-

-Pero las brujas en Salem se supone que las ahorcaron-

-Muy bien primo, veo que estas atento a tus clases de historia. Pero también hubo otras ejecuciones aparte del ahorcamiento-

-Ahh-

Eran voces las que oía no muy lejos de ahí, con una conversación más que rara. Quitando las palabras de la conversación logro distinguir tres voces, dos eran de chicos quizás de su edad, mientras que la tercera era claramente femenina y mucho mayor en edad, quizás como Laura.

Tenía los pelos de punta por alguna razón, pero la curiosidad era mayor, además era una mujer lobo, había pocas cosas que pudieran dañarle, o si, es el pensamiento de una joven que se cree invencible pero realmente no lo era.

No tardó mucho en llegar a la fuente de esas voces, eran cuatro personas, dos chicos de su edad y dos de quizás entre la edad de Laura y Derek, sus hermanos mayores, tres de ellos eran varones y la única fémina tenia cierto aire de mando.

Estaba escondida atrás de uno de los arboles al otro lado del rio para ver mejor a este extraño grupo, uno de ellos parecía acostado sobre las hojas secas y ¿atado de manos y pies?

-Era común atar de esta manera a los acusados de brujería o a los que decían estar relacionados con las brujas para así poder sacarles una confesión- explico con voz monótona la joven, no era muy alta y su vestido negro le parecía un poco anticuado, su piel era pálida como la nieve y sus ojos negros eran profundos y vacíos, casi sin vida.

-¿Para esto son las piedras?- uno de los niños hablo mientras señalaba un montón de piedras al lado del adolecente mayor que se encontraba atado en el suelo.

-Exacto, buena capacidad de observación- podría decir que lo había felicitado la chica, pero el tono monótono no se podía decir con certeza que hablaba con sinceridad o sarcasmo, tampoco el sonido de sus latidos parecía variar, de hecho sonaba demasiado suaves.

Momento, la voz de uno de los muchachos le parecía familiar, ¿Stilinski?

En la escuela no prestaba mucha atención a sus demás compañeros, mucho menos a los que iban en otros salones, pero incluso el más distraído por lo menos hubiera escuchado algún rumor del hijo del sheriff o visto de reojo en los pasillos por su peculiar forma de resaltar.

El chico era pálido, escuálido y ruidoso, no destacaría tanto del montón de chicos de su edad en la escuela en realidad si no fuera por los rumores que a veces corrían en la escuela de él o de su madre.

¿Qué hacia Stilinski en el bosque con estos chicos?

-Que comience el juicio contra el acusado- declaro la mayor mientras se paraba derecha y miraba al muchacho tirado en el suelo – ¿cómo se declara?- pregunto la joven de vestido negro.

-Inocente- dijo el muchacho.

-¡Empiezan a colocar las piedras sobre el acusado!-

-¿Eso es todo? ¿Y el juicio?- pregunto Stilinski.

-Era muy común en el caso de la Iglesia en estos casos iban directo a la sentencia, fue así que mataban más inocentes que culpables- dijo el otro chico de su edad que ahora que veía bien tenía un ¿bigote en la cara?

-Que pobre sistema, pero bueno, ¿me ayudas con la más grande Pubert?-

-Sera un placer primo-

Fue así como ambos muchachos agarraron una de las piedras más grandes planas y largas del montón, esa sí que parecía pesada, y la dejaron caer sin contemplación sobre el muchacho mayor tirado en el suelo.

-Seguiremos poniendo piedras hasta que el acusado confiese sus crímenes… o hasta que sus costillas se rompan- dijo la mayor, su corazón jamás vacilo, lo cual quería decir que hablaba con la verdad.

¡¿Pero qué rayos les pasaba a estas personas?! ¿Matarían a ese chico? ¿Qué debía de hacer?

Debía ir por ayuda, debía detenerlos, este era el territorio de su familia y su madre siempre decía que debían hacer lo posible de proteger a la gente de la ciudad de posibles amenazas y ser buenos ciudadanos.

-¡Alto! ¿Qué creen que están haciendo?- salió de su escondite y les grito a pesar que sentía que sus rodillas le temblaban un poco.

Las cuatro cabezas giraron inmediatamente a mirarla, pero ninguno pareció sorprendido al verla salir de repente, ni tampoco asustados o molestos, solo la miraban, como si realmente no fuera una molestia.

No sabía si sentirse molesta o más incómoda por este simple hecho.

-Estamos jugando a los juicios de Salem. Aunque creí que ya habrías escuchado ya que llevas rato ahí parada- respondió la mayor dando a entender que ya sabían de su presencia desde hace tiempo si no es que desde el principio notaron que habían estado siendo observados.

Cora se sorprendió, y trato de nuevo olfatear el aire, ellos no olían a hombres lobo, tenían cierto aroma a viejo, a hierbas y polvo entre otras cosas, pero no a otra creatura sobrenatural, por lo que no entendía como unos simples humanos podían haber sabido que ella había estado escondida espiándolos todo ese tiempo.

Aun con los nervios a flor de piel opino que estaba guardando muy bien una postura de calma, hasta que esa chica de nuevo hablo.

-¿El pequeño lobo quiere jugar también?-

*+*+*

Hoy había sido un largo día, y presentía que sería mucho más largo una vez que le diera las noticias que había descubierto recientemente a su hermana. Ya había llegado a la casa cuando vio a Cora correr con toda su velocidad hasta entrar a la casa gritando por su madre, eso lo puso en alerta y se adentró rápidamente al hogar de su familia para ver como la boca de Cora empezaba a soltar frases y fragmentos de oración sin mucho sentido.

-Ellos saben… juego de Salem… eran tan raros mamá… ¡Le estaban poniendo rocas encima para matar!... sabían pero ellos no olían a nada sobrenatural….-

-¡Cora! Hija, respira, tranquilízate primero y trata de comenzar de nuevo-

La hija menor de Talia parecía que le había hecho caso a su madre y comenzó a respirar más lentamente.

-Ahora, ¿Qué fue lo que viste en el bosque?-

-Me encontré con Stilinski en el bosque-

-¿El Sheriff?-

-No, su hijo. Stiles… y sus primos, ellos saben, no sé como pero… ¡Ellos saben! ¡Stiles siempre lo supo! Y sus primos daban miedo, especialmente la chica-

Eso puso en alerta a todos los presentes en la casa, podía escuchar como caían traste en la cocina donde su cuñado estaba, a Laura en el segundo piso abrir rápidamente la puerta de su cuarto y bajar las escaleras a grandes zancadas, y él se quedó asombrado pero no tan sorprendido como los demás en la casa.

Decidió que era buen momento para decirle a su hermana que había descubierto.

-Acabo de ir a la ciudad a hablar con el sheriff- dijo mientras se sentaba en uno de los sofás de la sala.

Poco a poco los demás miembros de la casa entraban a esa misma habitación.

-A pagar otra multa querrás decir- gruño Laura, parecía que él interrumpiendo la conversación de su madre en esos momentos no era el mejor momento pero todavía no terminaba de hablar. A veces sus sobrinos eran todos unos cascarrabias.

-Pero he hablado con el hombre, y darle palabras de apoyo, su esposa Claudia está en etapa terminal aunque por lo que escuche sigue comportándose igual. También comento que estaban de visita sus familiares…-

-Peter, no es momento para chismes de pueblo, está pasando algo serio y debemos…-

-Déjame terminar hermana, aun no te cuento la mejor parte, yo siempre te dije que la esposa del sheriff era demasiado peculiar. Ahora, ¿Dónde me quede? Ah sí, están de visita los familiares de Claudia en la ciudad, quizás el apellido te suene familiar, son los Addams-

-¿Addams?- pregunto su cuñado no encontrando nada especial ese apellido en particular.

-Los ADDAMS, querida hermana, quizás no sería tanta sorpresa si me hubieras dejado investigar un poco los antecedentes de Claudia Stilinski cuando te lo sugerí-

Addams, no era un apellido muy común, pero habia solo una familia con ese apellido que podria poner a un hombre lobo adulto tan nervioso como era su hija mayor, y ni se diga en la foma en que reacciono su hija menor Cora al ver a miembros de esta familia.

Que sus hijas hubieran tenido casi un ataque de pánico con estar solo en la presencia de miembros de esta familia ya cobraba más sentido.

Esto eran malas noticias.

Era difícil tratar con un Addams, nadie sabía a ciencia cierta que eran estos miembros de esta familia, parecían humanos a simple vista pero era obvio que eran más que eso, pero no encajaban con cualquier criatura sobrenatural que cualquier persona hubiera documentado. Cada miembro en esta familia era diferente, no era como un paquete de hombres lobo u cualquier comunidad de creatura sobrenatural como ya se dijo, por lo que cuando decía que era diferente es que cada miembro podría tener una peculiaridad diferente a la de sus familiares o igual a la de ellos, pero en general las características que resaltaban en dicha familia eran sus pieles pálidas, su alta tolerancia al dolor, algunos decían que podían aguantar perder un miembro y reír como si fuera una broma, y no se molestaban en ocultarse u ocultar sus rarezas al resto del mundo, no vivían con el miedo de que cazadores o fanáticos contra lo sobrenatural les atacaran, en realidad había escuchado historias de cazadores que habían terminado huyendo de enfrentamientos con miembros de esta familia o volverse locos después de toparse con ellos, los cazadores les temían.

Como alfa ¿Cómo debía reaccionar al enterarse que miembros de esta familia vivían y vendrían de visita a la ciudad en que su propia manada residía?

-Peter llama a todos en la manada, diles que es junta de emergencia, yo haré lo mismo-

-A la orden mi alfa- imitando saludo militar tomo su celular y comenzó a marcar el primer número de su directorio telefónico.

Peter sabía que esto podía ponerse muy feo si ganabas a un Addams como tu enemigo, no se diga a la familia entera, porque este era un dato que prefería guardar para más adelante y no poner más nerviosa a Talia, pero dentro de la conversación que tuvo con el sheriff sabía que aparentemente toda, y cuando dijo TODA era TODA la familia de Claudia vendría más delante de visita, quería decir que debían tomar buenas decisiones.

Claudia había vivido más de una década en la ciudad y no había buscado enemistades activamente o había mostrado ser mortalmente peligrosa, cuando mostro él curiosidad por investigarla Talia se lo prohibió como su alfa ya que veía innecesario molestar a la familia del sheriff, no querían que la atención de la policía fuera a su familia si descubrían que de repente alguien de su propia familia se ponía a investigar a la esposa de un miembro muy importante de la policía.

Si hubiera confiado más en sus habilidades esto no los hubiera agarrado tan sorpresa.

De algo si estaba seguro, las cosas se pondrían muy interesantes en la ciudad.

+*+*+

Su celular sonó con el tono que no debía de ignorar, el de su madre. Si hubiera sido cualquier otro quien estuviera llamándole lo ignoraría fácilmente, pero sino quería meterse en problemas era mejor que contestara.

-Mamá, ¿Qué pasa?-

-Derek, es urgente que vengas a la casa-

-¿Ocurrió algo?- pregunto algo preocupado, su madre no hablaba con ese tono autoritario a menos que estuviera ocurriendo algo grave o estuviera realmente enojada por algo.

-Te lo diré una vez que vengas a la casa, date prisa y regresa-

Antes de que pudiera decir algo más su madre colgó, debía ser algo realmente importante si su madre reaccionaba de esa manera, aun así no pudo ponerse de mal humor por el hecho de regresar a su hogar tan temprano.

-¿Quién era cariño?- suaves manos acariciaron sus hombros y luego sintió los suaves pechos apoyarse en su espalda.

-Era mi madre- responde y deja que el perfume de Kate le envuelva, a veces hasta siente que podría terminar drogándose con su dulce y adictivo aroma –dice que tengo que ir a la casa-

-¿Te vas tan pronto? ¿Por qué?- su voz suave y seductora parece levemente decepcionada de que tenga que partir tan pronto, pero tiene que obedecer a su madre, a su alfa, además no quiere levantar sospechas en su familia.

-Problemas familiares, lo siento Kate, por arruinar nuestra cita pero tengo que ir-

-No te preocupes cariño, comprendo. La familia es importante- ella toma su mentón y lo besa, no un suave beso o uno rápido, sino uno apasionado que lo hace dudar en seguir al pie de la letra el mandato de su alfa y quedarse con Kate, la mujer que lo vuelve loco, la mujer que no le ve como un chico sino como un hombre, que se entrega con pasión en cada encuentro que tienen y lo vuelven más adicto a ella –ve, nos pondremos de acuerdo para vernos otro día-

Quiere quedarse, en este cuarto de motel, en esta cama con aromas desagradables y desconocidos pero que también comparte la esencia de ambos cuerpos, quiere poder salir con ella como una pareja normal, sin temor al que dirán o las críticas, al juicio de la sociedad y sus consecuencias, a que la noticia que el hijo menor de edad de Talia y Adam Hale sale con una mujer mayor y que además es su maestra, provocando que los separaran y arruinaran su relación.

-Lo siento Kate- vuelve a repetir, lo dice con sinceridad y arrepentimiento, no pueden verse tan seguido o pueden ir a cualquier lugar, sus encuentros y citas deben ser cuidadosos y bien planeados, no pueden dejar que cualquiera los vea juntos o actuar en público como una pareja normal, si algo sale mal Kate tiene mucho más que perder que él.

-Está bien, lo sé. Ahora regresa con tu familia, podría ser algo grave, luego me cuentas que paso- le da otro beso no menos apasionado que el anterior pero más breve, se levanta de la cama y se dirige al pequeño baño del motel sin molestar en cubrir su desnudez.

Derek la mira y debate entre seguirla a la ducha o vestirse de una buena vez, sabiendo que eso llevaría a que se retrasara decide comenzar a vestirse y echarse desodorante en spray, un pobre intento de cubrir la evidencia de su reciente encuentro sexual a sus familiares con súper sentidos.

¿Qué será lo que tenía tan preocupada a su madre en estos momentos para arruinar su cita con Kate?

*+*+*

-Parecía que tenía prisa-comenta Pugsley desde el suelo al ver a la niña correr perdiéndose entre los árboles y los matorrales del bosque.

-¿Es compañera de tu escuela primo?- dice el chico con bigote tratando de seguir el mayor tiempo posible con la mirada a la pequeña loba.

-Sí, va en otro salón. Ella y su familia viven en este bosque, aunque no estamos dentro de los límites de su territorio, es al otro lado del rio así que no hay problema de invadir su territorio- explico el pequeño hijo del sheriff, su madre tan educada como era les había explicado que partes del bosque limitaban el territorio de los hombres lobo en el bosque para no ofenderlos, aunque se conocían de vista la familia jamás mostro interés en entablar amistad con ellos o viceversa.

A su madre jamás le molesto o mostro importancia, aunque decía que hubiera sido interesante participar en alguna luna llena con ellos pensó que era gente tímida. Por el comportamiento de Cora supuso que eran verdad las suposiciones de su madre.

-Pensé que la mayoría de los hombres lobo eran más… decididos- opino su prima mayor, su expresión no demostraba alguna emoción para quien no la conociera pero para sus familiares era obvio que estaba algo decepcionada por la reacción de la niña lobo. Hubiera sido interesante que la chica participara en sus juegos.

-Son algo tímidos- le dijo su primo empezando a tomar otra roca -¿hasta cuándo teníamos que colocarle rocas a Pugsley?-

-Hasta que confesara o se le rompieran las costillas, o hasta que llegue la hora de cenar. Mamá y la abuela dijeron que prepararían algo especial hoy-

-¡Genial! ¿Creen que me darían la receta de su avena si se lo pido a tía Morticia?-

-Creo que sí, si le pasas la receta de estofado de escorpión que hiciste el otro día. Tienes mucho talento en la cocina primo-

-Gracias Wednesday-

Era muy divertido jugar con sus primos estos días, lo ayudaban a distraerse mucho de tener que pensar que estos serían los últimos días que pasaría con su madre en vida, y estaba seguro que cuando viniera su demás familia le podrían dar la despedida que se merecía.

Chapter Text

4.- Platicas ociosas

La pequeña pero acogedora casa de los Stilinski no era suficientemente grande para albergar a toda la familia, por lo que Gomez decidió comprar la más grande propiedad en venta en su visita para él y el resto de la familia que vendría más adelante. Rentar también había sido una opción, o quedarse en un hotel, pero Gomez pensó que sería más práctico comprar una propiedad, así era como funcionaba la mente de este caprichoso hombre.

Ahora donde vivían los primos de Claudia y familia realmente no había sido una decisión tan difícil, aunque pequeña la ciudad tenía muchas propiedades a la venta debido a que algunos planes de expansión no habían salido del todo exitosos, por ejemplo había una estación del metro abandonada, un banco en bancarrota, un centro comercial derruido y todos ellos parecían atractivos a su manera de ver para la familia Addams, aun así les hacía falta ese algo que los hiciera llamar hogar lejos del hogar mientras estuvieran lejos de su casa.

Pero para todo hay solución, o al menos así pensaron los Addams cuando encontraron una acogedora casa un poco a las afueras de la ciudad muy cerca del cementerio local, era muy vieja, era grande, la hierba y la maleza crecían descontrolada y muchas enredaderas trepaban por las paredes exteriores y algunas incluso lograron filtrarse por las ventanas hasta algunos cuartos. Era simplemente perfecta.

Es en esta casa, no tan grande como la original pero muy espaciosa y convenientemente cerca del cementerio que los Addams decidieron instalarse y celebrar su llegada con una cena familiar.

-La cena terminara de retorcerse en un par de minutos, mientras tanto podríamos hablar de cómo fue nuestro día- Morticia se acomodó al lado de su esposo en la cabecera de la mesa, todos en la familia estaban ahí.

-Yo me la pase estupendamente, había un ambiente tan denso y deprimente en la sala de hospital, casi se podía sentir como si estuviera en una morgue. La próxima vez podrían hacerme compañía, seguro les fascinara- Claudia tenía una sonrisa radiante al contar su experiencia en el hospital, a pesar que realmente no creía que la medicina pudiera curarla haría el esfuerzo de seguir el tratamiento del doctor al pie de la letra por su marido e hijo si eso significaba pasar unos cuantos días más con ellos en vida, además al final la experiencia de estar en una habitación llena de enfermos terminales había sido muy agradable.

-Qué maravilla, yo me apunto para hacerte compañía. Ya sabes cómo adoro las morgues- Fester dijo más que animado, sus ojos brillaban con su típica locura.

-Agradecería que mi Claudia tuviera algo de compañía, hemos estado muy ocupados en la estación por una serie de robos y no he podido asistir a sus tratamientos con ella-

-No te preocupes Johnn, tú has el trabajo sucio y yo me divertiré con mi prima-

Al modo de ver de los Addams la profesión de Johnn no se veía como la más atractiva, y por un tiempo creyeron que algo realmente debía andar mal con Claudia para interesarse en un hombre dedicado a esta profesión, pero una vez conociendo a Johnn se dieron cuenta que era una genial persona y no había mejor persona para que Claudia lo tuviera enredado en sus redes, literalmente.

-¿Y ustedes niños como les fue hoy?-

-Jugamos a los juicios de Salem, creo que logramos fisurar algunas costillas de Pugsley con las rocas que le apilamos- contesto Stiles muy animado, normalmente no podía jugar esos juegos con los demás niños, ni siquiera con su mejor amigo Scott.

Su familia no era como las otras personas, y aunque amaba a Scott como familia no era un Addams, jugar esta clase de juegos con él podría ser peligroso.

-Jajaja recuerdo muy bien cuando mi hermano y yo jugábamos esos juegos, aunque preferíamos la horca. ¿Recuerdas Fester las veces en que te dejaba colgado en el árbol del jardín por horas y los buitres empezaban a picotear tu rostro?-

-Tengo aun cicatrices de eso Gomez, pero nada comparado a cuando te herví en aceite hirviendo en nuestros juegos de castigos y calabozos medievales-

-Anduve meses en carne viva, las ampollas se infectaron y tenía que darme baños con sal y hierbas todos los días. Cada día era una agonía constante. Nada como los viejos tiempos ¿no hermano?-

-Y yo recuerdo haber puesto hierba venenosa en uno de tus baños cuando fui de visita a su casa, no pudiste evitar rascarte y reventarte tus ampollas hasta sangrar y te desmallaste-

-Picara Claudia, me acuerdo perfectamente. Hermosos recuerdos-

-También nos encontramos con una niña en el bosque, pero algo tímida, la invitamos a jugar pero se fue corriendo- dijo Pubert alisando su fino bigote, un ademan que hacia cuando pensaba profundamente en algo, al parecer la chica le había llamado la atención.

-¿Una niña? Oh, ha de haber sido uno de los niños Hale, no he hecho gran amistad con ellos pero parecen ser gente fascinante. Son hombres lobo- Claudia estaba alegre que los niños se hubieran divertido en el bosque y sido tan amables en invitar a uno de los niños Hale, se notaba que era un familia muy tímida, por eso no había insistido en hacer relaciones con ellos, a pesar que sabía que no eran exactamente unos ermitaños también sabía que no se relacionaban mucho con otras personas, eso pasaba muy seguido con los cambia formas.

-¿Hombres lobo dijiste? Hace mucho tiempo que no hablamos con uno, ¿recuerdas querida?-

-Así es Gomez, su cultura es fascinante, a veces inclinando la balanza a fuerzas oscuras más allá de la comprensión humana y otras manteniendo el equilibrio- comento Morticia.

En su estudio de las fuerzas oscuras incluía el tema de los seres no humanos y cambia formas, había un sinfín de historias alrededor del mundo y era un fascinante tema de estudio.

-Quizás deberíamos saludarlos mientras estemos en la ciudad- comento Gomez pensando en la diversión que podrían tener al conocer a seres de esta cultura.

-Podrían encontrarlos en la ciudad mientras están aquí, son gente reservada como dijo Claudia pero tienen que estar en la ciudad constantemente por su trabajo. Talia Hale por ejemplo es miembro del consejo del pueblo en la toma de decisiones de que es lo que se hace con los lugares de relevancia histórica de la ciudad, tiene una oficina en el ayuntamiento- Johnn aconsejo, si realmente los primos de su esposa querían conocer a los hombres lobo residentes de su ciudad lo harían, Claudia aunque también interesada en ellos jamás tubo tanto interés en ellos como sus demás familiares, ella era la chica un poco tímida de la familia según los Addams.

Y en caso de Johnn, siendo hombres lobo o no mientras no causaran problemas en el pueblo no veía caso el estar preocupados por unos buenos ciudadanos en su ciudad, debía mantener más atención en los ciudadanos problemáticos.

-¡Excelente! Justo mañana debemos ir por ahí a terminar de hacer algunos trámites con respecto a la casa nueva- comento Gomez radiante al pensar que pronto se podría encontrar el mismo con uno de esos dichosos hombres lobo.

 

*+*+*

-¡Les dije que no llamaran la atención!- los gritos de Kate se podían oír por todo el motel de mala muerte, el recepcionista solo subió mas el volumen de su novela e ignoro uno de los tantos alborotos que hacían sus clientes de dudosa procedencia.

-Solo hicimos lo que nos dijiste-

-Les dije que no llamaran la atención y que consiguieran los químicos, no que robaran y poner en alerta a las autoridades-

-El dinero que nos diste no era suficiente para lo que pedias y en las cantidades que quieres, era más fácil tomarlo de esa manera-

-¡Hubieran ido a otra ciudad o condado entonces! ¿Es que acaso tengo que pensar en todo?- eso le pasaba por convencer a unos perdedores en un bar para hacer el trabajo sucio, hubiera sido mucho más fácil conseguir a algunos de los hombres del clan que vinieran a trabajar para ella pero serían más que obvios y levantarían las sospechas de los lobos.

De por si hacia un considerable esfuerzo en mantener su fachada de maestra suplente y no levantar sospechas sobre ella misma, entre más pronto se acabara este trabajo regresaría a su vida, regresaría orgullosa a su casa con su gran triunfo eliminando a estas bestias de la faz de la tierra.

Por eso había elegido a este grupo de ineptos, que aunque no eran obviamente los más listos pasarían desapercibidos porque eran miembros de la ciudad, los lobos no sospecharían fácilmente que alguien que pertenecía a su territorio durante tantos años planeara algo contra ellos. Pero si seguían comportándose de esa manera el plan se iría al carajo.

*+*+*

Derek estaba furioso, su madre había ordenado a toda su familia y manada seguir una nueva serie de normas mientras que los visitantes inesperados en su ciudad estuvieran ahí, jamás había visto a su madre tan nerviosa ni siquiera con mención de cazadores pasando por su ciudad siguiendo a un omega descontrolado, pero con solo la mención del apellido “Addams” varios de los adultos en la sala aquella tarde se estremeció, vio a Cora temblar también, pero no sabía porque exactamente debían estar así con esta familia.

Por lo que entendía no eran ninguna creatura sobrenatural como ellos, no hombres lobo, cambia formas o algo parecido, solo una familia muy excéntrica y con larga historia. Tampoco eran cazadores o personas que cazaran creaturas sobrenaturales por diversión o por una clase de código, aun así su madre hizo hincapié que absolutamente nadie debía hacer contacto directo con ellos hasta saber las intenciones o cuanto se quedarían, y que debían reportarse regularmente con ellos y no andar solos cuando fueran a la ciudad.

En otro momento quizás profundaría mas sobre el tema o preocupado que estas personas pusieran de nervios a un alfa experimentado y hombres lobos adultos, pero ahora estaba furioso que por este contratiempo no pudiera pasar tanto tiempo con Kate.

Deseaba que esa familia no se quedara por mucho tiempo.

Oh Derek, las sorpresas que te esperan.

Chapter Text

5.- Lobo tonto, las ardillas son para la tarántula

Los cazadores tienen manuales, bueno, no manuales exactamente pero cuando llegan a la edad, especialmente a las mujeres, los entrenan para enfrentarse a casi cualquier creatura sobrenatural o saber que esperar de dichos encuentros para sobrevivir.

Algunas familias se especializan más en una creaturas que otras, obviamente no estudiaran un Kikiyaon de África si viven en Norteamérica, siendo que las posibilidades de que este monstruo llegue a estas tierras son mínimas.

Los cazadores tienen códigos, sino siguen sus propias reglas y se ponen límites serían como los monstruos incontrolables y sin razón que dicen cazar por el bien mayor, o peor.

Todo esto lo sabía Kate Argent, quien sería la siguiente cabeza de su familia, una con una larga historia y estaba orgullosa por pertenecer a ella, aun así sabía que había que romper estas reglas si realmente quería causar un avance de erradicar a las amenazas que atestaban a este mundo y que solo unos pocos conocían, como ella y su familia, por eso estaba en esta pequeña ciudad, trazando planes y seduciendo a un chico para que le diera toda la información que necesitaba para llevar a cabo sus objetivos.

Llevaría a esta nueva generación de cazadores a una nueva era, ya no esperaría a que estas plagas hicieran algo para ponerles fin, debían actuar antes de que fuera tarde y acabarlas de una buenas vez por todas.

Pero primero debía ser clandestina, primero debía empezar de apoco para no levantar las sospechas, esta sería la era en que los cazadores pondrían fin a esos monstruos, ella haría historia, pero todo debía quedar perfecto incluso en sus primeros pasos.

Camino por la ciudad para ir a unas oficinas, tenía musculo para hacer parte de su plan y a pesar de que ella era el cerebro intelectual debía tener a alguien más para cubrir sus huellas cuando ejecutara su meta. Estuvo investigando la agencias de seguro que la familia Hale había contratado en caso de accidentes en su hogar, después de todo las casas viejas llegan a ser propensas a accidentes.

Si conseguía sobornar al agente de seguros nadie sospecharía de un atentado contra la familia Hale, debía atar cada cabo antes de que todo estuviera listo.

Las oficinas estaban cerca del ayuntamiento, estaba planeando seducir al tipo, convencerlo una vez calentado que se llevaría una gran cantidad de dinero si mintiera en ciertas cosas, si todo lo demás fallaba la amenaza caería sobre la mesa de negociación, sabía que el hombre tenía una hermana que era madre soltera, sería una lástima que algo le pasara a su hermana o sobrina siendo que él ayudaba tanto a sus familiares.

Mientras Kate trazaba estos planes malévolos en su mente con una sonrisa, una carroza fúnebre se detuvo frente el ayuntamiento.

Raro, muy raro, pero estaba decidida a ignorarlo hasta que vio que personas empezaron a salir de esta.

Piel blanca de un muerto, cabellos negros cual alas de cuervo, ropas elegantes pero negras, una pareja de una mujer alta y hermosa, y un hombre de menor estatura a la de su esposa fumando un puro mientras que el chofer de la carroza que bien podría medir dos metros tenía un aspecto más muerto que cualquier pasajero de la carroza fúnebre.

Con ojos bien abiertos reconoció a la pareja y a su mayordomo de fotos mostrada por su padre cuando era una adolecente.

A los cazadores se les entrena para prepararse para enfrentar casi cualquier creatura sobrenatural, pero ningún cazador que conociera tenía un manual para enfrentarse a un Addams.

*+*++*+*

Cuando eres un adolecente, un adolecente enamorado en especial, es muy poco probable que sigas las instrucciones de tus padres más si estas significan que no podrás ver a la receptora de sus afectos, por lo que fue cuestión de tiempo para que Derek se desesperara y decidir escapar de su casa, nada fácil cuando la mayoría de sus habitantes tienen oídos muy sensibles que pudieran detectar su ausencia o su huida, agradecía a los cielos que le pidió a sus padres insonorizar su cuarto cuando entro en la pubertad, ellos no protestaron ya que se imaginaban para que quería la privacidad extra en la casa, por lo que al menos tenía algo de tiempo antes de que alguien se diera cuenta que faltaba en su hogar y que realmente no estaba encerrado en su cuarto haciendo cosas de adolecente.

Estaba cruzando el bosque en esos momentos lo más rápido que su fuerza de hombre lobo le permitía mover sus piernas, para una persona normal ir desde su casa a la ciudad a pie tardaría horas o casi todo el día, pero para un hombre lobo y uno que presumía ser uno de los más rápidos en su familia seria mucho menos. Había quedado con Kate verse esa tarde, le quería decir que no podrían verse tan seguido como quisieran debido a problemas familiares y quería hacerlo en persona, no quería que fuera una conversación por teléfono.

Cuando ya estaba saliendo del territorio de su manada una ardilla cayo frente a él, hubiera pensado que había sido torpeza del animal o una lechuza la espanto, pero cuando vio que tenía algo enterrado en el pelaje se detuvo, ¿eso era un dardo?

-Te dije que Wednesdey podría darle a un blanco en movimiento a esta distancia, mamá dice heredo las habilidades atléticas de papá. Nosotros su encanto-

-¿Me enseñaras a tirar dardos como tú? Te enseñare a ordeñar a Lady Noc a cambio-

-Suena como un buen intercambio-

Alzando la vista de la ardilla que parecía muerta pero que aún escuchaba su latir del corazón encontró a un grupo de jóvenes vestidos completamente de negros, la única fémina, una chica de trenzas largar cargaba entre sus manos blancas un largo tubo de madera con algunos adornos tribales en ella, ¿era una cerbatana?

-Miren, llego otro- otro de los niños hablo, uno que tenía un par de bigotes pegados en la cara.

¿Quién rayo eran estas personas?

Los cuatro pares de ojos se posaron sobre él y no pudo evitar retroceder un par de pasos, ¿pero qué estaba pasando? Se supone que era un hombre lobo, fuerte, ágil y estaba retrocediendo frente a un grupo de adolescentes y niños que no olían a ningún ser sobrenatural… pero tampoco olían como a los humanos normales.

-¿Están matando ardillas?- pregunta sintiéndose un poco estúpido debido a la obviedad de la situación.

-No están muertas, solo inconscientes-

-A Lady Noc no le gusta su comida fría-

-¿Quién es Lady Noc?-

-La mascota de mi madre, papá no ha podido ir por las ratas que come y mamá también está ocupada, Wednesdey sugirió que fuéramos a buscar su comida y las ardillas son una buena variación para su dieta. Incluso remojamos los dardos con un poco de su veneno para que no le supieran raro- dice el niño que más familiar le parece, cree haberlo visto en alguna ocasión cuando le ha tocado ir a recoger a su hermana menor y primos a la escuela.

-Otros venenos pudieran afectar su digestión- comenta la chica sacando de un bolso de cuero atado a su cintura un dardo.

-¿Qué clase de mascota es?- se le escapa aquella pregunta aunque en realidad tiene otras cientos en su cabeza que parecen más importantes.

-Una tarántula, es hermosa pero algo tímida, no sale muy seguido de casa-

-Oh, claro- tarántula, una lo suficientemente grande como para comer roedores como ardillas o ratones.

Derek no le tiene miedo a una araña, pero las que uno tiene de mascota normalmente se alimentan de insectos, eso le dijo su amigo Rick que tiene una en casa, insectos del tamaño de grillos o saltamontes, no de ardillas que son considerablemente mucho más grandes y tienen mucha más carne y fluidos.

¿De qué tamaño será esta Lady Noc?

Mira de nuevo al cuarteto, se siente estúpido por retroceder o sentir algo de miedo, no, en realidad reacciono de esa manera porque lo sorprendieron con sus extrañas acciones.

Él es un hombre lobo, ya prácticamente un adulto y no se dejara intimidar por un grupo de niños que bien podrían ser góticos con un sentido del humor algo enfermo.

Hay adolecente en su escuela con estilos mucho más raros.

-No deberían estar aquí… esto es propiedad privada- dice, casi gruñe en realidad, como cualquier adolecente reacciona de manera agresiva para esconder su breve lapso de debilidad.

Esto normalmente funcionaria, es alto de hombros anchos y cuando su ceño se frunce hay gente en su escuela que se aparta de su camino o que prefiere salir de la habitación antes que correr la suerte de ser con quien se desquite, Derek no es un brabucón, pero sabe cómo intimidar.

Pero estos chicos ni se inmutan, aun consientes o no cualquier humano percibiría al depredador que lleva adentro y retrocederían, a lo mucho que logra cómo reaccionar es un parpadeo del chico mayor, una breve inclinación de cabeza de los niños y una ceja levemente arqueada de la chica, como si lo que acababa de decir no era relevante o impresionante.

-Pero no estamos en la propiedad Hale, tu estas saliendo de ella y nosotros estamos fuera de esta- dice el niño que parece familiar, cosa que en realidad es verdad, pero que ellos no deberían de saberlo.

No hay marcas o una cerca que indiquen donde comienza la propiedad de su familia y el bosque que rodea la ciudad, si no tienes un mapa quizás jamás sabrías la línea fronteriza imaginaria que divide las propiedades y en un paseo descuidadamente podrías entrar al territorio de su familia, o al menos si eres humano, pero como la mayoría de su familia es hombre lobo para ellos es tan fácil saber dónde está la frontera de las tierras Hale en ese bosque.

-Debes ser muy distraído, pero no te preocupes. Mamá me enseñó a respetar las fronteras de tus tierras, sabe que para algunos no les gusta las visitas sorpresas- el mismo dice sonando divertido incluso suelta una risa muy inocente, si no fuera por quienes estaba acompañado y las circunstancias Derek hasta diría que parece “normal”.

Antes de que se dé cuenta el niño camina hacia él y está a un paso de él, tiene enormes ojos del color del wiski que le gusta beber a su padre, tiene una serie de lunares en su piel pálida que manchan su cara y la piel que es capaz de observar, y le mira sin miedo o preocupación, fuera de su familia son pocas las personas que le mirarían así, sabe que es intimidante con su aspecto y si se esfuerza, pero también por que a nivel inconsciente las personas perciben al lobo dentro de él.

Es una de las razones que le atrae tanto Kate, no lo sé intimida fácilmente o retrocede cuando un obstáculo aparece, en realidad ella llega a ser la intimidante algunas veces y solo es una humana.

Estos chicos también son intimidantes de una manera que no sabe cómo describir con exactitud ya que no se ha enfrentado a una sensación así antes.

En un rápido movimiento el niño se agacha y agarra la ardilla que seguía en el suelo, le saca el dardo y se la avienta a otro de los chicos a unos pasos detrás de él que la atrapa con facilidad para meterla en un saco que ya tiene varias víctimas en este.

El niño le mira de nuevo con aquellos ojos brillantes y redondos y le sonríe.

-Eres un lobo muy distraído- dice con cierta diversión en su voz para luego parecer pensar un poco y le pregunta -¿quieres venir con nosotros a cazar ardillas?-

No responde, porque se ha quedado petrificado por como el niño lo llamo hace un momento, “lobo”, y es cuando recuerda porque ha estado tan enojado con su madre al prohibirles salir de la casa si no están acompañados y porque Cora ha estado encerrada en su habitación con su madre consolándola por el susto que se llevó el día anterior.

Una familia había llegado a la ciudad, una familia que incluso que cazadores le temen, una familia tan impredecible como poderosa, y ahora, aparentemente, esta frente a miembros de esta familia.

Los Adams.

-¡Vamos! Una nariz extra nos vendría de ayuda, Pugsley tiene una buena pero con la de un lobo seguro encontraremos más ardillas- dice animado el chico de ojos color wiski prácticamente brincando en sus pies delante de él.

Trata de recordar un poco que hacer en este tipo de situación, hubo algunas cosas que se dijo anoche mientras estaba frustrado, enojado y maldiciendo en su mente porque su madre había dicho que nadie debía ir solo por la ciudad por un tiempo, lo cual arruinaba sus citas con Kate, debió prestar más atención.

-Yo uh…- ¿si les dice que no se enojarían? ¿Qué tan peligroso es un Adamms enojado?

-¡Excelente! Será muy divertido- antes de que termine de hablar el pequeño niño lo toma de la mano y lo jala hasta estar frente a los demás chicos.

¡Ni siquiera había dicho sí o no! Pero parece que para el chico de ojos wiski fue más que suficiente para tomarlo como afirmación.

¿En qué rayos se había metido?