Actions

Work Header

Little Witch Academia: Odisea Mágica

Chapter Text

“Se dice que las líneas ley recorrían todo el mundo con la ayuda de Yggdrasil; se dice también que aquella que se encuentra en la colina de Glastonbury podía conectar con la mítica Avalon, fuente de gran magia y conocimiento… si voy a encontrar la cura a la maldición de Wagandia, he de empezar por ahí.”

 

Poco después de dejar Luna Nova me di cuenta de que los contactos con quienes contaba no podrían ayudarme en mi búsqueda, era un terreno prácticamente desconocido en el momento, pero sabía que posiblemente no siempre lo fue. En la antigüedad, cuando el conocimiento mágico era rico y vasto por el mundo era posible que alguien pudiera haber conocido sobre el tema, una maldición, sobre todo una de esa clase no puede haber pasado desapercibida por la historia pero posiblemente seria cuestión de buscar en épocas muy antiguas, tal vez incluso antes de la creación de Luna Nova, eso sería tarea difícil, ya que no mucho conocimiento de la época anterior a la cacería de brujas se había conservado, pero conocía un lugar, un sitio que me había ayudado antes a entender mejor la energía espiritual, una vieja biblioteca de magia, oculta desde tiempos antiguos en Irlanda.

Semanas después de mi partida de Luna Nova ya me encontraba en Irlanda, siguiendo mi objetivo de revisar el conocimiento más antiguo posible, la entrada a la antigua biblioteca se encontraba en medio de un frondoso bosque por en medio del cual debía de abrirme paso, ya que sin seguir las elaboradas pistas ocultas en él la biblioteca era básicamente imposible de encontrar. La energía que se podía sentir en ese lugar era muy especial, fluía por todos lados y los arboles poseían una concentración que casi no se encuentra en ningún lado, era entendible que en algún momento este haya sido un punto importante para el estudio de la magia, a un grado en que he llegado a pensar que esos árboles podrían contener la esencia de antiguas brujas ‘cuidando’ el sitio donde hicieron sus descubrimientos.

Mi avance por el bosque fue lento, al grado de tener que acampar un par de noches antes de poder llegar a mi destino, pero así debía de ser, mostrando respeto por no alterar o dañar algo de lo que había en él; durante cada noche caía rendida dentro de mi tienda después del esfuerzo del día, pero siempre con el objetivo en mente, siempre pensando que lo que encontraría ahí podría acercarme más a aquello que buscaba. Al amanecer de la tercera mañana finalmente di con el lugar, un pequeño espacio de piedra en medio del piso cubierto por vegetación, dije el hechizo y en él se abrió una pequeña abertura por la cual se alcanzaba a divisar una escalera entre la oscuridad. Al descender la abertura se cerró tras de mí y al pasar unos segundos en la oscuridad absoluta un fuego mágico se encendió, iluminando el camino con un resplandor verduzco; sonreí al recordar lo eternos que me parecieron esos segundos al venir aquí hace años, lo asustada que estaba y el alivio que sentí al encenderse ese resplandor.

Una vez en la biblioteca un gran cristal se iluminó en su centro, arrojando luz sobre toda la gran estructura circular que la conformaba; tal como la última vez había libreros y múltiples estantes con objetos, una gran cantidad de conocimiento guardado que seguro tomaría mucho tiempo comprender. Recorrí los libreros, deduciendo la temática de cada uno por el contenido de los libros que estaban en él hasta llegar a uno que parecía contener información sobre antiguas locaciones mágicas, lugares ocultos al mundo excepto para aquellos que supieran el camino por medio de las líneas y centros ley. Tomé el libro con aspecto más antiguo, un tomo café encuadernado en cuero y escrito en letras de luna y al avanzar entre sus páginas lo encontré, el sitio en el que creía podría encontrar las respuestas: Ávalon.

Después de leer un poco del libro sentía que lo necesitaba, que sería mi guía para este viaje, pero sabía que llevarme algo de ese lugar era un tema delicado. Mientras lo pensaba un gran destello de luz iluminó el cuarto y después todo quedó en oscuridad.

― ¿Qué ocurre? ―pregunté al vacio.

―Sé lo que piensas ―me respondió una voz melodiosa y espiritual, de pronto la silueta de una gran mujer tomó forma en el centro de la habitación y su luz iluminó de nuevo el lugar, al ver el tocado sobre su rostro la reconocí de inmediato, una de las antiguas nueve brujas, Wanda.

―Sé lo que has hecho Croix ―me dijo mirándome fijamente― usaste para un mal lo que aprendiste aquí, te permití entrar y aprender y traicionaste todo eso con tus acciones… pusiste en riesgo todo lo que intentamos proteger.

―Lo lamento, realmente lo lamento ―dije apenada sintiendo un gran hueco en el pecho, abrazando el libro contra mí y bajando la mirada―.

―Croix, mírame ―ante eso le dirigí la mirada de nuevo―. Hiciste un gran mal, pero sé que en el fondo aún eres esa chica buena a quien Woodward consideró digna de ser tomada como aprendiz. Ayudaste a corregir tu error y has llegado aquí buscando enmendar el mal que hiciste, al ver en tu corazón sé que castigarte ahora no sería lo correcto, cometiste un error y espero nunca olvides lo que eso te hizo aprender.

―No, claro que no maestra Wanda… he aprendido mi lección.

―Entonces toma el libro, ve Croix, haz lo correcto ―me dijo ella con lo que me pareció una ligera sonrisa en su rostro.

―Lo haré maestra, muchas gracias ―le dije con una gran sensación de felicidad dentro de mí, poco después ella desapareció y el cristal volvió a iluminar el cuarto como antes, tomé el libro y emprendí el camino de regreso al lugar donde había pasado los últimos años.

Durante mucho tiempo llamé a una torre en un sitio apartado de Inglaterra mi hogar y también mi laboratorio, fue ahí donde perfeccioné mis magitronics, como las unidades de combustible espiritual,  creé mi sistema de solución de conjuros, mis unidades móviles mágicas y mis routers línea ley; sin embargo, al volver aquella tarde no pude evitar sentirla algo… vacía. Todo estaba como lo deje, excepto por algo de polvo y telarañas, el piso de laboratorio, el piso para las pruebas, el de almacén y el de casa, todo estaba igual, pero la persona que volvió no era la misma que se fue.

Subí directamente al piso más alto, el que era mi hogar mas allá de mis experimentos, con todo lo que necesitaba para vivir además de un gran ventanal con una hermosa vista, fue interesante darme cuenta de la similitud que mi vida cotidiana tenia con la de Chariot, al menos en el lugar que hicimos nuestro hogar. Al entrar inhalé y exhalé profundamente.

«Estoy de vuelta», pensé al ver todos mis muebles que fueron cubiertos con tela en un momento donde no sabía si iba a regresar.

Caminé directamente hacia la sala de estar, justo frente al ventanal que se encontraba iluminado por la luz del crepúsculo, removí la tela de mi viejo sofá rojo, deje a un lado mi equipaje y me senté para quitarme las botas; enseguida, al recostarme sentí algo doblarse bajo mis pies, me senté de nuevo y descubrí un folder, al abrirlo reconocí de inmediato lo que contenía, los planos para la vara oscura, fue en ese momento que sentí como todo lo que había pasado me pegaba con gran fuerza en el pecho y no pude contener las lágrimas.

― ¿En qué estaba pensando? ―me dije entre sollozos, lancé el folder y me solté a llorar subiendo mis piernas y descansando mi frente sobre mis rodillas mientras las abrazaba. Recordé tantas cosas, Chariot y yo fuimos tan unidas, tan… cercanas antes de encontrar el Claiohm Solais, la legendaria vara de 7 estrellas, pero cuando ella fue elegida y no yo, algo cambio dentro de mí, sentía que la odiaba “¿cómo pude llegar a odiar a alguien a quien, a quien…?” ya no importa, en su momento todo parecía tener sentido, todo ese odio, ese rencor, ella me había robado mi sueño, y pensar que fui yo quien la llevo hasta ese punto; pero hoy, hoy nada de eso me parece coherente, pensar que le guardé rencor en secreto desde el ultimo día en que la vi hace años… hasta el día que la encontré de nuevo y más allá… fui una estúpida, fue necesario el causar una catástrofe en potencia para darme cuenta de lo mal que estaba, y a pesar de todo lo que le hice, de todo el daño que le causé… ella estaba dispuesta a darlo todo por mí, el recordar eso me hizo llorar como no lo había hecho en mucho tiempo.

―Haré esto por ti Chariot, así al menos podre compensarte un poco de todo el daño que te causé ―me dije secándome las lagrimas al terminar mi llanto, poco después de eso me quedé dormida, pensando en todo lo que habíamos sido.