Actions

Work Header

November Prompts

Chapter Text

Todoroki aprieta las sábanas con fuerza mientras jadea. Está bien preparado, pero aún así puede notar el escozor de intentar meter algo demasiado grande para ese hueco.

̶ Shouto-kun, ¿te duele?

̶ No, no, Izuku… solo ve despacio. ̶ Responde con voz suave. ̶ Me preparaste muy bien.

Todoroki gira la cabeza con una leve sonrisa para la joven, que se sonroja y sonríe de oreja a oreja, orgullosa. La chica se agacha para recostarse sobre la espalda de Todoroki, con cuidado de no moverse muy bruscamente. Aun así, penetra todavía más, hasta el punto en que Todoroki no sabe si le duele o el escalofrío que recorre su cuerpo y le hace temblar brazos y piernas es puro placer.

̶ ¿Estás seguro de que estás listo?

̶ De verdad lo estoy ̶ Todoroki le da un beso en la mejilla y le toma una de las manos. ̶ Adelante.

Con su consentimiento dado, Midoriya se mueve despacio, sin apenas salir, pero entrando profundamente. La sensación hace jadear a Todoroki y también agachar la cabeza hasta apoyar la cabeza en el colchón, entre ambas manos. Pero pronto, esa nueva experiencia aviva un fuego en su vientre que le provoca deseos de ir más rápido.

̶ Más… ̶ Susurra bajito, pero suena lo suficiente como para que Midoriya le haga caso.

La nueva fricción le saca gemidos de lo más profundo de sus pulmones, pero no parece darse cuenta, pues está más concentrado en intentar respirar. El temblor de los brazos le pasa a las piernas, que están a punto de rendirse hasta que Midoriya le rodea la cintura con un brazo. A veces, con esa cara tan dulce y esa sonrisa tan amplia, es fácil olvidar que la chica tiene fuerza suficiente para levantarlo solo con un brazo.

No tarda en oírse el ruido húmedo del lubricante junto al de sus jadeos y gemidos. Entre sus piernas abiertas, Midoriya mueve las caderas en círculos y Todoroki gime más fuerte. Entonces, se da cuenta de que la joven no lo está haciendo por provocarle más placer, sino porque la escena le está excitando y no tiene estímulo. Todoroki desea poder corresponderle, pero ahora mismo en lo único en que puede pensar es en el juguete de plástico moviéndose dentro de él. Después, se promete, se lo compensará.
Midoriya empieza a moverse con más fuerza. Todoroki solloza antes de intentar seguirle el ritmo, pero entonces la chica se aprieta contra su espalda hasta que el pecho toca el colchón. Entre ambos el sudor empieza a correr, haciendo que sus cuerpos se deslicen fácilmente el uno contra el otro. Los movimientos dentro de él, la mano que aprieta la suya contra las sábanas arrugadas, el brazo que sostiene en alto sus temblorosas caderas son demasiados estímulos. Tan sensible está que incluso cree que puede sentir los pezones erectos rozar contra su espalda de lo abrazados que están.

Todoroki gruñe y gira la cabeza, enterrando la cara en la espesa mata de rizos de Midoriya.

̶ Izuku… Ya casi…

Midoriya gira la cabeza rápidamente y lo besa con torpeza. Sin romper el beso, empieza a chocar violentamente su vientre contra las nalgas de Todoroki. El chico se tensa y retuerce bajo ella, aunque sin poder librarse de su fuerte agarre, hasta que de repente se queda quieto. Emite un suave quejido entre los labios de Midoriya y, tras varios segundos, se deja caer en la cama, sin importarle el desastre que acaba de montar.

Con cuidado, la chica se levanta de su espalda y se retira el arnés. Se tumba boca arriba junto a Todoroki, esperando a que se recupere. Sonriendo, le retira un mechón de pelo rojizo de la frente sudada, momento en el que el chico abre perezosamente un ojo y la mira, sin decir palabra. Entonces, con una velocidad pasmosa para lo que acaba de pasarle, Todoroki se sube encima de Midoriya y la besa con pasión. Cuando acaba el beso, le dice:

̶ Bien, Izuku, ahora me toca a mí.

Y sonriendo pícaramente, va bajando hasta su entrepierna.