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Un regalo inesperado

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Peter niega despacio mientras observa a las únicas dos personas que quedan en el Loft después de que acabaron la reunión de manada que acordaron ese día. Desde que su sobrino regresó a Beacon Hills, para nadie ha pasado inadvertido (Ni siquiera para Scott, quien es más lento en notar esas cosas) que la relación de hostilidad-tolerancia que se ha forjado entre Derek y Stiles desde que se conocieron, ha cambiado mucho en esos tres meses que el moreno volvió con la manada, e incluso se podría decir que se llevan bien, no, es más que eso y Peter lo sabe, lo nota en cada mirada que intercambia el parcito, en el hecho que suelen sentarse juntos o quedarse de pie hombro con hombro cuando se reúnen en el Loft y lo más notorio son las pequeñas sonrisas que se dedican mientras charlan casualmente.

¿Qué están esperando para declararse? Ya ha planteado la situación con el resto de los betas, sugiriendo que deben hacer algo al respecto porque la tensión sexual se puede cortar con tijeras y ya no va a aguantar un día más de esos intercambios visuales junto a roces casuales. Para su mayor frustración, nadie de la manada lo apoyó, todos estaban de acuerdo en que es algo que deben solucionar Derek y Stiles, así que lo mejor es no entrometerse pero claro que el mayor de los Hale no haría caso a esos consejos.

Cuando se cumplió el cuarto mes sin que pareja no oficial admitiera sus sentimientos, Peter decidió que ya es hora de tomar el asunto en sus manos, así que esa misma noche se dirigió a la veterinaria de Deaton para recoger algunas cosas pero el lugar se encuentra cerrado y no hay señales del ex mensajero por ahí. En tan solo segundos, se cuela por la parte trasera hasta el cuarto donde el mayor guarda su gran colección de platas y polvos mágicos.

-Mmm, veamos, ¿Cuál será la indicada para descontrolar al lobo de Derek?- se preguntó a sí mismo mientras recorre el estante frente a él con la mirada- Necesito ayuda profesional- rápidamente se apresura en sacar su teléfono y marca un número, esperando tres tonos hasta que le responden.
-Habla Argent- dice la voz grave del otro lado.
-¿Cómo está mi cazador favorito? ¿Estás ocupado? Supongo no o no habrías respondido- comentó el lobo acercándose a inspeccionar los frascos de distintos tamaños y evitando aquellos que reconoce como acónito o sus variantes- Necesito tu gran sabiduría lobuna, estoy en la veterinaria de Deaton y necesito algunas platas o polvos en específico.
-¿Qué haces ahí, Peter? Deaton se ausentará de la ciudad hasta la próxima semana, ¿Cómo entraste?- preguntó Chris con clara desconfianza en la voz, lo cual hizo reír al beta- Claro, tú nunca pides permiso, más te vale no destrozar algo.
-Lo sé, lo sé, ¿Me ayudarás?- volvió a preguntar distraídamente.
-¿Qué necesitas?- respondió el cazador con un tono de resignación- Estoy en medio de una patrulla, así que no tengo mucho tiempo, habla.
-Uuuuyyy, siempre tan mandón- se burló con diversión al escuchar los gruñidos del otro lado de la línea- De acuerdo, ya que no puedes traer tu lindo traserito hasta aquí, necesito alguna planta, raíz, flor, polvo o lo que sea que pueda descontrolar a un lobo pero no en el sentido de “Me comí a la abuelita y ahora voy por caperucita” sino algo como “Por fin me follaré al chico que me gusta”.
-¿Es para ti?-soltó Argent sin ocultar su sorpresa con lo que escucha.
-Claro que no, si quero algo o a alguien simplemente lo tomo, es para el idiota de Derek, apuesto que incluso tú te has dado cuenta que le tiene ganas a Stiles y viceversa, son tan evidentes, dan vergüenza ajena- explicó rodando los ojos antes de bufar por lo bajo- Como sea, ambos me tienen cansado con su jueguito de provocaciones y luego nada, así que haré mi buena acción del año con ellos, les daré el empujoncito final que necesitan, soy genial ¿verdad?

El lobo tomó uno de los frascos y lo dejó sobre la camilla metálica para abrirlo con la mano libre antes de acercarlo a su nariz, esbozando una sonrisa al notar que acaba de dar con aquel polvo raro que el veterinario le dio en una ocasión a Stiles para ocultar su aroma cuando se encargaron de un lobo sin manada que llegó a causar problemas hace dos meses. Eso sería suficiente para cubrir el aroma de la “poción de amor” que prepararía y podría realizar su siguiente movimiento sin levantar sospechas.

-Lo que piensas hacer está mal en muchos niveles, Peter pero da igual lo que diga, lo harás de todas formas- señaló el cazador haciendo una breve pausa- Solo conozco tres plantas que podrían tener el efecto que quieres, te enviaré unas fotografías.
-Gracias, eres un encanto, cariño- canturreó esbozando una sonrisa cuando escuchó un nuevo gruñido, Argent es tan fácil de provocar que le resulta muy divertido meterse con él- Una cosa más, ¿A qué hora terminas de rondar por el bosque?
-¿Para qué quieres saber eso?- preguntó Chris con clara desconfianza en su tono.
-Porque podrías dejar tu ventana abierta y—
-Adiós, Peter.

El beta soltó una carcajada con la reacción que obtuvo y esperó pacientemente hasta que el cazador le envió las fotografías que prometió junto a los nombres. Ninguna de ellas le pareció familiar, así que tardó en encontrar dos de ellas pero la tercera no está por ningún lado y sospecha seriamente que Deaton la tenga en forma de polvo, lo cual complica sus planes.

-¿Ahora qué? Si voy a hacer esto tiene que ser del modo correcto- nuevamente llamó a Chris para pedirle una descripción más detallada de la última planta y un olor para guiarse- Genial, es mi salvador, señor Argent, no te olvides de dejar tu—
-Adiós, Peter- volvió a despedirse con molestia y cortó.
-Jajajaja, nunca me aburriré de meterme con él.

Cuando identificó cuatro frascos que coinciden con el olor que le describió el cazador, se apresuró en acercarse a la ventana para permitir que la luna que se alza en el cielo formando un círculo casi perfecto, las ilumine, debido a que la correcta tendría que brillar pero no contó con que dos lo hicieran.

-Mmm, ¿Cuál será? ¿Polvo rojo o azul? Mmm, tal vez deba asegurarme con ambas- sentenció para sí mismo encogiéndose de hombros- ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Con los cinco frascos diferentes en los bolsillos de su chaqueta, se marchó silenciosamente por la parte de atrás del lugar y emprendió el regreso a su departamento, en donde preparó un infusión con las cuatro plantas (dos de ellas en polvo) que dejó reposar el resto de la madrugada y mañana durante el entrenamiento, se encargaría de dársela a su sobrino y también un poco a Stiles, es mejor asegurarse.

+++ +++ +++

Mientras los demás betas terminan con el entrenamiento impuesto por Derek, porque aún cuando Scott es el Alfa, todos saben que no hay alguien más indicado para mejorar sus habilidades lobunas que el ex Alfa Hale. Peter se dirige hasta el camaro, inclinándose en los asientos traseros a tomar la bolsa con los refrescos que compraron en el camino pero después de asegurarse que nadie está mirando, saca con cuidado un frasco de su chaqueta que descansa en el asiento del copiloto y reparte el contenido en dos botellas de jugo que apartará para la futura parejita. Cuando todo resulte como lo planeó, esos dos tendrán que darle las gracias de rodillas por ayudarlos a dar el siguiente paso.

-Ya es suficiente por hoy, cachorros, vamos a tomar algo- canturreó el mayor con una sonrisa de fingida inocencia y repartió los refrescos entre la manada de manera casual.
-Que delicia- dijo el hijo del sheriff dándole un largo trago a su botella antes de mirar al moreno a su lado- ¿Qué sucede, Sourwolf? ¿No te gusta la naranja?- preguntó arqueando una ceja con curiosidad.
-No es eso, es que me pareció oler algo extraño- respondió entrecerrando los ojos antes de mirar a su familiar.

Por unos segundos, el lobo pensó que habían descubierto su plan e iba a entrar en pánico pero antes de que pudiera delatarse por los latidos más rápidos de su corazón o su olor, el adolescente hiperactivo intervino, quitándole el refresco a Derek para darle un largo sorbo y esbozó una sonrisa, dándole codazos cómplices en un costado del abdomen al beta.

-No seas exquisito, Sourwolf, no tiene algo raro pero si no la quieres, me la tomo yo- canturreó con diversión en la voz y el moreno se la quitó con una sonrisa.
-Ni lo sueñes, ya tienes la tuya- señaló antes de beber su refresco.
-Eres un egoísta, Sourwolf- se quejó el castaño haciendo un infantil puchero.
-¿Qué les parece si tenemos una tarde de pizza en el Loft?- propuso Peter, quien por nada del mundo se perdería de ver en primera fila los efectos de su “poción de amor”.
-Genial, totalmente de acuerdo- lo apoyó Stiles alzando una mano.
-Nosotros también nos apuntamos- dijo Scott tomando la mano de Kira e intercambiaron sonrisas.
-Y nosotras- se unió Lydia señalando a Malia a su lado.
-Yo también, me muero de hambre- los apoyó Liam.
-Supongo que mi opinión no importa- se quejó Derek con un gruñido y cruzando los brazos a la altura del pecho.
-Mmm, no, ni un poquito- se burló el hiperactivo adolescente dándole un empujoncito cómplice al lobo completo, quien sonrió un poco.

Peter no puede estar más feliz por cómo está resultando su plan y cuando ese parcito por fin se dé cuenta que se quieren (después de follar como conejos esa tarde-noche) se lo restregará en la cara al resto de la manada que se atrevió a dudar de él, incluido al cazador, quien lo llamó esa mañana para intentar persuadirlo.

Con lo que no cuenta el beta, es que los adolescentes se tomaron el Loft e hicieron una pequeña fiesta muy ruidosa y de alguna manera consiguieron alcohol. De reojo buscó a su sobrino, quien sorpresivamente no se está quejando por el desastre que quedará en su hogar, ya que está muy ocupado hablando con Stiles junto al ventanal y la distancia entre ambos parece acortarse a cada minuto.

En algún momento el beta deja de prestar atención a la parejita cuando Liam lo reta a un concurso de quien bebe más y los otros betas junto al Alfa se acercan a animarlos. Hace mucho tiempo que no se divierte tanto, así que en cuanto derrota al impulsivo lobo, desafía a los demás, ganando reto tras reto hasta que es el turno de Malia, con quien bebe una botella completa de whisky, sintiendo una ligera sensación de embriaguez.

-Vaya, creo que esta noche me emborracharé, hace mucho que no lo hago- canturreó el mayor de los Hale muy animado.
-Es mi turno de nuevo- protestó Scott haciendo un puchero para sentarse junto al beta.
-Dame un momento cachorro, tengo que ir al baño.

Peter se levantó para ir hasta las escaleras de caracol, deteniéndose a mitad de camino cuando se dio cuenta que no hay señales de su sobrino ni el hiperactivo adolescente por el primer piso, así que subió con curiosidad y después de ir al baño, se dirigió hasta la habitación que él ocupaba cuando solía vivir antes de mudarse a un departamento.

-Oh, debí golpear primero- dijo mirando con interés la escena frente a él. El moreno sostiene por los muslos al humano, empotrándolo contra la pared junto a la ventana y ambos se besan lascivamente, ignorándolo por completo- Wow, les daré su espacio, no se preocupen por los demás- canturreó al mismo tiempo que saca su teléfono para tomar varias fotografías- Esto es oro-susurró para sí mismo e iba a marcharse de ahí pero se le ocurrió otra idea, así que se acercó a la pareja no oficial, grabando un vídeo de unos diez segundos antes de asentir- Genial, esto será un buen material para un futuro chantaje, diviértanse chicos.

El beta regresó al primer piso, encontrándose junto a la escalera con Lydia, quien lo escrudiñó con la mirada unos segundos antes de asentir despacio y luego le propuso a los demás que continuaran con su fiesta en la casa, ya que ese día su madre llegaría más tarde y podrían divertirse en la piscina. Peter comprendió perfectamente su jugada, por lo cual esperó que los demás salieran para enseñarle una de las fotografías.

-¿Todavía sigues pensando que estoy equivocada, listilla? Uní al parcito en solo unas horas, soy un genio- se autoalagó antes de guardar el celular en el bolsillo trasero de su pantalón.
-No tienes idea en lo que estás metiéndote, si fueras un poquito más observador, te darías cuenta por qué ninguno de los dos ha dado el siguiente paso y cuando se enteren de lo que has hecho, sea lo que sea que hiciste, estarás en muchos problemas, lo cual será divertido- afirmó la pelirroja con una gran sonrisa de diversión.
-Mmm, lo único que pasará es que ambos estarán muy agradecidos conmigo por unirlos y tú, mi querida Lydia, tendrás que reconocer lo genial que soy y admitir que te equivocaste.
-Cuando todo esto te explote en la cara, tendrás que suplicar de rodillas por mi ayuda, Peter, estás advertido.

El lobo prefirió ignorar esas últimas palabras y alcanzaron a los demás en la entrada del edificio. No hay forma posible en que su plan tenga el más mínimo fallo y todos tendrán que reconocer su increíble astucia e inteligencia, incluido Argent. Subiendo a los asientos traseros del auto de la pelirroja, le envió un mensaje al cazador, adjuntando el breve vídeo junto a un texto de dos líneas “Todo funcionó muy bien, puedes disculparte cuando quieras por tu desconfianza, cariño”. Oh sí, no hay forma en que un plan elaborado por él resulte mal y los hechos pasados no son prueba suficiente de lo contrario.

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Regresar a Beacon Hills, fue una decisión que el moreno tomó después de mucho meditar y que le valió una gran discusión con Braeden pero ya no podía estar más tiempo lejos de su verdadero hogar, aún con todo lo malo que sucedió ahí, sabe que es el lugar donde debe estar, así que desistió de seguir ayudando a la mercenaria a encontrar a la loba del Desierto, tomó sus cosas y condujo por días su confiable camaro hasta llegar a la ciudad.

Desde el primer momento en que se reunió con los demás afuera de los restos de su antiguo hogar, fue recibido con un entusiasmo que no esperaba, ¿Realmente lo habían extrañado? Él debe admitir que si lo hizo, a pesar de ser una manada de adolescentes con problemas de autoestima (como lo describió su tío) siente mucho más afecto por ellos del que está dispuesto a admitir.

Tal como esperaba, las cosas han cambiado en los casi cinco meses de su ausencia, la manada McCall se ha consolidado bastante, incluso su tío encontró como encajar ahí y ya no percibe hostilidad alguna hacia él por parte de los demás. Lo segundo que notó, es el crecimiento de Scott como Alfa, ya no es el mismo chico ingenuo, distraído y con problemas de confianza en sí mismo que conoció en medio del bosque hace tantos años, por fin se está convirtiendo en un verdadero líder, alguien leal, confiable, fuerte y que es capaz de cuidar a los suyos. El tercer cambio que notó y quizás el más importante para él, es que Stiles (quien sigue siendo el mismo adolescente hiperactivo de siempre) ha terminado su relación con Malia, aunque sus sentidos le dicen que su prima continua enamorado del humano, ¿Entonces por qué dejaron de estar juntos? Honestamente, le da mucha curiosidad la respuesta.

Con su regreso, el Loft volvió a convertirse en el punto de reunión para la manada, además del lugar en donde pueden pasar el rato cuando están aburridos, esto último no le agrada del todo a Derek, ya que todavía no se acostumbra a la compañía continua de alguien cuando ha estado tanto tiempo solo pero tal parece que eso no le importa a Stiles, quien es la persona que viene más seguido, autoinvitándose a comer, ver una película o simplemente a quejarse por algo del instituto, de la manada o un regaño que recibió de su padre.

A medida que transcurren las semanas, su antigua relación de hostilidad-tolerancia con el humano muta en algo diferente y realmente le agrada el tiempo que pasan juntos, no sabe cómo explicarlo pero en cada reunión o entrenamiento, siempre terminan juntos, hombro con hombro, como si una fuerza de gravedad selectiva los une solo a ellos y no le disgusta en lo más mínimo que invada por completo su espacio personal.

El lobo completo todavía recuerda el momento exacto en que todo cambió entre ellos, fue una tarde cuando se reunieron con los cazadores de Argent para acordar como dividirán las áreas que patrullaron para encontrar a un lobo descontrolado que está causando problemas. Stiles comenzó a quejarse porque no quiere volver a ser excluido de la acción y gracias a la intervención de Malia, que se comprometió a cuidarlo, Scott aceptó que fuera. Derek debe admitir que esa situación lo molestó un poco, ya que sabe perfectamente las verdaderas intenciones de la chica coyote para querer un tiempo a solas con el castaño. Para su mala suerte, tendrá que hacer equipo con uno de los cazadores, probablemente no habría problema si hubiera sido con Argent pero no fue así y el hombre dejó muy claro su disgusto al tener que ir con él, así que lo confrontó y terminaron sacando viejos conflictos a relucir pero con lo que no contó, es que Stiles salió en su defensa, argumentando perfectamente su punto sobre como los cazadores han causado más problemas que los hombres lobos y finalmente zanjó el tema declarando que sería él su compañero de patrulla. Fueron dos horas las que estuvieron dando vueltas por el bosque a mitad de la noche, en donde el humano estuvo descargando su enfado en forma de verborrea contra el idiota cazador y Derek solo se limitó a escucharlo con una pequeña sonrisa. Siempre ha sido del tipo que resuelve sus propios problemas sin pedir ayuda y quien protege a los demás pero en esa ocasión, pensó que se siente bien ser él a quien protejan.

Cuando se cumple el tercer mes desde su regreso, comienza a ser muy consciente de la presencia de Stiles cada vez que están en el mismo espacio pero ya no es de una forma amistosa como antes, sino algo más que no logra entender del todo, o más bien, no quiere entender porque implicaría afrontar todos esos sentimientos raros en su interior y sabe perfectamente (Gracias a sus sentidos lobunos) que las mismas cosas le ocurren al castaño pero llegaron a un acuerdo silencioso de no hablar sobre ello.

Derek pensó (ingenuamente) que el no hablar de algo, sería suficiente para no volverlo real y sirvió durante unas tres semanas hasta que una tarde, Malia se presentó en el Loft y por su expresión, es evidente el tema que tocarán.

-¿Qué quieres?- preguntó quedándose de pie junto al ventanal y cruzando los brazos a la altura del pecho.
-Sabes muy bien por qué estoy aquí, ¿Estás enamorado de Stiles?- el moreno apretó la mandíbula por lo directa que está siendo su familiar.
-Somos amigos- respondió con seriedad y no está mintiendo, porque no han aclarado lo que sucede entre ellos.
-No, los amigos no quieren follar entre ellos, tú deseas a Stiles, no como amigo- afirmó dándose un golpecito en la nariz y el lobo gruñó.
-Stiles es mi amigo, solo eso, lo que sea que siga pasando entre ustedes, no es asunto mío.
-Así es, no debería ser asunto tuyo pero tú eres una parte importante de lo que está pasando y no finjas que no lo sabes, Stiles está enamorado de ti, eso es evidente- lo increpó la chica coyote acercándose a él con seriedad- Te lo vuelvo a preguntar, ¿Estás enamorado de Stiles?

El moreno no quiere continuar con esa conversación, no está listo para admitir algo que ni siquiera él sabe con precisión y como si sus plegarias fueron escuchadas por una fuerza superior, Peter hace una aparición sorpresa en el Loft, intercalando la mirada entre ambos antes de ladear un poco la cabeza en señal de confusión.

-¿Interrumpo algo?- preguntó el recién llegado- ¿Tendremos una reunión familiar?- bromeó con la intención de alivianar un poco el ambiente pero no lo consiguió.
-Nada, Malia ya se va- respondió el menor de los Hale con la mandíbula apretada.
-Eres un cobarde, alguien como tú no lo merece- afirmó la chica coyote con molestia antes de marcharse del Loft, cerrando la puerta con más fuerza de la necesaria.
-¿Qué tanto escuchaste?- interrogó el moreno observado fijamente a su tío, quien esbozó una sonrisa de diversión que le dio a entender que fue todo- No quiero hablar, no es asunto tuyo, así que no te metas.
-Bueno, no hables pero puedes escuchar- señaló el mayor yendo hasta la barra que delimita el espacio de la cocina, separándola del resto del gran cuarto y tomó una de las cervezas que hay en una bolsa- Malia tiene razón, ¿Cuándo admitirás que estás enamorado de Stiles? El cachorro es tan evidente, es imposible que no te hayas dado cuenta, no puedes ser tan idiota ¿verdad?
-Cierra la boca, Peter y lárgate- ordenó antes de tomar la chaqueta de cuero que descansa en el respaldo del sillón para luego salir del Loft. En ese momento necesita pensar muchas cosas.

+++ +++ +++

Las cosas han estado tensas con Malia desde su conversación hace un par de semanas pero aún no tiene claro sus sentimientos por el hiperactivo adolescente, además de que no ha arreglado las cosas con Braeden, así que optó por permitir que todo siga su curso.
Esa tarde, se reunieron a las afueras de los restos quemados de la mansión Hale para entrenar y como siempre, la extraña fuerza de gravedad selectiva no tardó en juntarlos durante las tres horas que estuvieron ahí. Cuando Peter repartió los refrescos, durante unos segundos detectó un aroma extraño al abrir la botella pero lo olvidó por completo cuando el humano intervino, así que simplemente la tomó.

Como se está haciendo habitual desde que regresó a la ciudad, la manada acordó una fiesta en su Loft sin tomar en cuenta su opinión, aunque tampoco es como si le molestara, especialmente cuando Stiles lo acapara cerca del ventanal para platicar sobre una película que pronto se estrenará y que podrían ir a ver juntos. En algún momento, Derek comienza a percibir un atractivo aroma que no tarda en reconocer que proviene del humano, ¿Por qué huele tan bien? A medida que avanzan los minutos, la distancia se va acortando entre ellos y siente unas enormes ganas de aumentar el contacto entre ambos, lo cual parece reciproco cuando el menor se arrima más a su cuerpo mientras coloca una mano casual en su cintura.

-Tengo un poco de calor- comentó el adolescente abriendo los botones de su camisa- Necesito refrescarme un poco ¿Vienes?- preguntó casi susurrando sobre sus labios.
-Sí, claro- respondió intentando reprimir el fuerte deseo de empotrarlo contra la pared y probar esa parlanchina boca antes de hacerle el amor apasionadamente.

En cuanto llegaron al segundo piso, fue arrastrado a la primera habitación que encontraron, la cual coincidió con el antiguo dormitorio de Peter y no perdió el tiempo en levantar al menor por los muslos para empujarlo contra la pared junto a la ventana, iniciando un beso que se hizo cada vez más demandante.

Jamás ha tenido intenciones de hacer algo respecto a todas las cosas que provoca ese hiperactivo chico en él pero ahora no puede contenerse, su lobo se está retorciendo con ansias de devorar a Stiles por completo y no puede, ni quiere detenerlo. Rápidamente el calor de sus cuerpos aumenta y por unos segundos, está seguro que escucha la voz de Peter, sin embargo, lo ignora cuando la lengua contraria se introduce en su boca, volviendo más lascivo el beso y no tarda en corresponder de la misma manera.

Definitivamente algo no está bien, ¿Será posible que su descontrol sea producto de la luna llena? Sí, no hay otra opción posible, por alguna extraña razón, su lado animal está demasiado inquieto al percibir el fuerte y atractivo aroma del humano. Sin contenerse, adopta su forma de beta al mismo tiempo que tumba al suelo al castaño, inclinándose a repartir mordiscos en el cuello contrario y se apresura en desnudarlo.

-Dereeeekkkk- lo llama en un gemido grave.
-Voy a follarte, Stiles, voy a comerte- afirmó el moreno recorriendo con la vista el cuerpo desnudo bajo él y se acomodó entre sus piernas.
-Mmm, hazlo, Derek, follame- suplicó jadeando cuando las manos del lobo acariciaron sus muslos- Dereeekk.

El moreno hizo brillar sus ojos azules antes de volver a capturar los labios contrarios en un lujurioso beso mientras presiona su dura erección bajo el pantalón contra el trasero desnudo del chico. Le da igual si toda la manada está escuchando desde abajo, lo único que le importa en ese momento es saciar sus enormes deseos de follar a Stiles.